|
|
LANGOSTA |
|
|
|
Hablando de este crustáceo, como de cualquier otro, o del marisco en general,
los nombres castellanos son, casi siempre, los mismos que los gallegos, o muy
parecidos. Por ejemplo, la langosta. La langosta
gallega, de las aguas limpias del Atlántico, es el palinurus
vulgaris o elephas
pero, como comprenderán, la langosta no se puede pedir así en un restaurante. Su
caparazón es cilíndrico y provisto de fuertes salientes transformados en
duras espinas. La langosta "de ración" tiene unos treinta
centímetros, y menos de veinte no está autorizada su pesca, pero pueden
llegar al medio metro sin perder la exquisitez de su carne. El color es
castaño con manchas amarillas.
Los machos se diferencian de las hembras (como en las cigalas, por ejemplo)
porque en ellos cada una de las patas torácicas terminan en una uña, pero en
las hembras el último par de patas tiene como dos hilos. Además tienen la
cabeza más estrecha y la cola más ancha.
Tienen, muy próximos en la parte frontal, dos apéndices fuertes, entre los
cuales tienen lo que puede llamarse cara, y ojos pedunculados. Están
provistas de dos pares de antenas. Las del primer par, comenzando por arriba,
son pequeñas, cortas y bifurcadas. Las antenas del otro par, en la parte
externa del anterior, tienen un largo pedúnculo, grueso y fuerte al
principio, y espinoso en la serie de artejos en las que terminan, llegando a
ser más largas que el cuerpo del animal. Se
encuentran especies semejantes, como la "langosta moura"
y la verde pero, en cualquier caso es el marisco más caro. Vive por debajo de
los veinte metros, y a más de doscientos en el invierno. Se pescan con nasas
especiales o bien con redes langosteras, y se crían o engordan en cetáreas,
por lo que pueden encontrarse fuera de la época de veda que va del uno de
septiembre al uno de junio. Se
consumen en fresco, o congeladas, y ya cocidas y cortadas en lonchas se
acompañan de mahonesa o vinagreta. También se
pueden hacer en caldeirada, que tiene mucha fama en
las Rías Baixas. |
|
|
|
|
|
|