2003(4)
Runaway
Jury (Tribunal en Fuga)
Gary Fleder
- John Cusack
- Dustin Hoffman
- Gene Hackman
"Los
juicios son demasiado importantes para que sean decididos por un jurado", dice
cínicamente Rankin Fitch (Hackman), un abogado especialista en escoger jurados
"favorables" a su cliente. Me gustan las películas que nos
arrebatan nuestra falsa y arraigada idea de que la justicia humana de hecho
funciona. Aún más, nos la reemplaza por una sensación de desolación,
resignación y finalmente de querer aprovecharnos de su pronunciada disfunción.
Y ésta película es una de esas. Nos muestra cuán
corrupta puede ser la ley, de cuán inapropiado es el sistema judicial gringo
(¿solamente?) y de cómo se deciden verdaderamente los juicios importantes en los
Estados Unidos contemporáneo. Entran a jugar entonces los llamados
"asesores de jurados". Son aquellas personas que contratamos si queremos
tener un jurado que "tienda" a favorecer nuestra causa. Esto no es nada
nuevo ni nada descabellado. De hecho, el sistema lo tiene en cuenta: se pre-selecciona
un jurado, y tanto el abogado defensor como el acusador, votan por sus
"favoritos", aunque con supervisión del juez. Lo malo es que ese sistema
fue diseñado hace muchos años, cuando no existía la tecnología de la
sobre-información existente hoy en día. La justicia aparte de ser ciega,
sorda, muda y tonta; es una analfabeta tecnológica. Es así como aquí
aplica más que en ningún otro caso aquello de "la información es poder", poder
que se traduce en una decisión en la corte. Y si le agregamos el factor
sorpresa de un ambicioso infiltrado dentro del jurado que (pareciera) sólo
quiere ganar dinero, tenemos un gran thriller legal mezclado con un poco
de drama-acción, que cualquier persona que disfrute viendo películas "de
abogados" no debe perderse. Tiene un gran reparto, un gran ritmo y un gran
guión, y aunque un par de conclusiones del final son un poco inverosímiles, la
película termina imprevisible y acertadamente.
The
Life of David Gale (La vida de David Gale)
Alan Parker
- Kevin Spacey
- Kate Winslet
Vuelve y juega. ¿La justicia norteamericana es
justa?. El adecuada la pena de muerte? Es un sistema infalible? A
través de la historia no nos hemos podido poner de acuerdo en si quiera definir
qué es el castigo por nuestras acciones. Mucho menos en encontrar uno
adecuado. Más aún, los que hemos encontrado se han prestado para
injusticias. Y ésto lo tiene muy claro David Gale (Spacey vuelve a estar
brillante), un brillante profesor de filosofía quien es también un activista en
contra de la pena capital en Texas, donde ocurren una gran cantidad de
ejecuciones... por semana!. Todo va bien hasta que David comete un
delicioso error y es acusado falsamente (como no podía ser de otra manera) de
violar a una de sus ex-estudiantes. Después de perder su puesto y su
reputación, logra salir airoso ante la ley, pero no ante lo que seguía: su
asistente es encontrada muerta y David es acusado de violarla y asesinarla.
Es así como el defensor de la vida y el furioso detractor de la pena de muerte,
se encuentra ahora esperándola. Pero (como siempre), hay una última
oportunidad: Betsy (Winslet) es una audaz reportera que, aunque no cree en la
verdad, tratará de encontrarla para salvar a, lo que ella cree, es un hombre
inocente. Es así como empieza entonces David a contarle a Betsy lo que
(¿verdaderamente?) ocurrió y Betsy trata por cualquier medio de llegar al fondo
del asunto. La Vida de David Gale es una película muy entretenida, muy
interesante, muy bien actuada y lo mejor: muy bien concluída. Y tal vez
allí mismo radique su único pecado: el tiempo que transcurre desde del momento
en que nos terminan de dar todas las pistas para deducir el final, hasta que
sucede, es (sólo un poco) demasiado largo. Pero aún así, es brillante.
Es un film acerca de cuán justo es matar una persona en nombre de las
consecuencias de sus actos, acerca de la búsqueda de la verdad, acerca de (una
vez más) cómo un sistema judicial es tan, pero tan débil, moldeable e ineficaz.
Más allá, en el fondo, es una película acerca de nuestras creencias, de aquello
por lo que realmente estamos dispuestos a luchar, pero sobre todo, es acerca de
hasta dónde (y de qué forma) llegaríamos por ello.
The Lord of the Rings: The
Return of the King
(El Señor de Los Anillos: El Retorno del Rey)
Peter Jackson
- Elijah Wood
- Ian McKellen
- Viggo Mortensen
El Retorno del Rey es la esperadísima
tercera y última parte de una trilogía que se convirtió en una de las mejores
sagas de la historia del cine, junto a El Padrino. Tanto, que se convirtió
en la película más ganadora en toda la historia de los premios
Oscar (ganó 11 de 11, incluyendo Mejor Película y Mejor Director).
Toda la crítica mundial se arrodilló ante ella, y no los culpo. Aunque la primera
parte es un poco lenta, después la película toma tal fuerza que es difícil distraernos
y no admirar la magnitud del evento que se está observando. El Retorno del Rey
es la historia de la destrucción del anillo, la caída de Sauron y Mordor, el
regreso de los Hobbits a la comarca y el retorno de Aragorn a tomar el trono.
La batalla final entre humanos y orcos es de lo mejor de la trilogía, aún mejor
que la batalla del abismo de Helm en 'Las Dos Torres', la segunda entrega de
la saga. Una vez más, los escenarios y las actuaciones son espectaculares, esta
vez con la ventaja de culminar la historia de forma magistral, como no podía
ser de otra manera. Se convirtió en el clásico épico de nuestra generación,
en toda una cinta de culto que como hacía mucho tiempo, no ponía a todos de
acuerdo acerca de su calidad. Para repetir una y otra vez, para soñar con tener
el anillo, para creernos hobbits, elfos, magos, enanos, orcos y sobre todo,
humanos.
The Last Samurai
(El último samuari)
Edward Zwick
- Tom Cruise
- Ken Watanabe
El señor Cruise vuelve y nos deleita con sus actuaciones sumamente emocionales. Para nadie es un secreto que Tom es difícilmente inverosímil cuando se trata de convencernos de que en realidad está emocionado, alegre, molesto o ilusionado. Esta vez personifica a un militar en el declive de su otrora maravillosa carrera, a quien se le da la oportunidad de entrenar a unos inexpertísimos soldados japoneses en su lucha por acabar de una vez por todas a los (¿malvados?) samurais. Pero claro, llega el cambio: Nathan (Cruise) es atrapado por los samurais, y es allí, en su encierro (en realidad no hay tal) donde aprende una valiosa lección de vida, donde encuentra el amor y por sobre todo, donde encuentra una razón para darle sentido a su, hasta ese momento, desdichada vida. Es de destacar la fabulosa fotografía de la película (a través de todas sus 2 horas y media), muy limpia, pulcra y bella, así como la actuación de Cruise, de su némesis y más tarde amigo japonés (Ken Watanabe, quien logró una nominación al Oscar a Mejor Actor de Reparto) y de Taka, enamorada de Cruise en su periplo por Oriente. Una típica película donde se nos muestran las 2 caras de la misma moneda: el ejército no siempre son los 'buenos', ni los rebeldes no siempre son los 'malos'; se nos enseña también que definitivamente (y ésto ya suena a frase de cajón) no es vida aquella que no tiene por qué MORIR, y finalmente, y pienso que es lo más valioso de la cinta, nos ilustra, ilumina y absorbe, esa maravillosa virtud tan olvidada en occidente, como es el Honor.