

Alfredo
James Pacino nació un 25 de abril de 1940 en Harlem, Nueva York. Hijo de
Rose y Salvatore Pacino los cuales, de origen humilde, no pudieron darle
excesivas comodidades. Más aún, cuando su padre abandonó el domicilio
familiar contando Al dos años. Pacino, pues, fue criado por su madre y sus
abuelos sicilianos en el Bronx.
Ya en la escuela primaria, Pacino empezó a demostrar cual era su vocación ya
que destacó rápidamente en las funciones escolares que se organizaban. Sus
dotes interpretativas eran tan prometedoras que, cuando estaba en octavo grado,
su profesor de arte dramático mencionó el hecho en una carta que le envió a
su madre. Ésta siguió la sugerencia del profesor e instó a su hijo para
que se presentara a las pruebas de admisión de la Escuela Superior de Artes
Interpretativas de Manhattan.
Pacino fue aceptado y permaneció dos años en la escuela. No concluyó su
formación allí por criterios creativos (creía que el método Stanislavsky que
allí le enseñaban estaba haciendo desaparecer su placer por actuar) y por
asuntos familiares ya que su abuelo se jubiló y su madre enfermó con lo que
tuvo que ponerse a trabajar para aportar dinero a la familia.
En este momento empieza la fase de auto construcción de Pacino ya que trabaja
como acomodador, chico de los recados, etcétera... combinándolo con la
continuación de su formación artística en el Herbert Berghof Studio. Un
momento durísimo para él fueron las muertes casi seguidas de su madre y su
abuelo en una época en que profesionalmente las cosas no le iban nada bien.
Tuvo que sobreponerse como pudo aunque, aún hoy, afirma tener un sentimiento de
mala conciencia por no haberles prestado suficiente atención en los últimos
momentos, enfrascado como estaba en su tarea de convertirse en actor.
Profesionalmente, Pacino pasaba también unos momentos difíciles. No encontraba trabajo como actor y vivía de sucesivos trabajos ocasionales que iban de tramoyista a mozo de carga. En ese momento, fueron los diferentes amigos que fue conociendo los que le echaron una mano definitiva para que pudiera incorporarse al mundo teatral de Nueva York. Su asistencia al Joe Cino´s Caffe (lugar de concentración de autores y directores teatrales) y sus monólogos de obras de Shakespeare despertaron el interés del propio Joe Cino que financió la primera obra en la que intervino Pacino "Hello, Out There". A partir de aquí Pacino fue conocido en el mundillo teatral como un actor joven con muchas posibilidades.
Este
hecho no pasó inadvertido para Lee Strasberg, máximo responsable del Actors
Studio, que le admitió en sus clases y pulió los detalles de su estilo de
interpretación. Pacino fue consiguiendo sucesivos papeles en Broadway y se
convirtió en un actor habitual en las carteleras teatrales de Nueva York,
aspecto éste que sigue ostentando actualmente ya que, a lo largo de su carrera
cinematográfica, nunca ha abandonado el teatro. Siempre se ha esforzado por
combinar ambas facetas artísticas.
Las magníficas
interpretaciones de Pacino en el teatro no pasaron inadvertidas a los
cazatalentos del cine siendo reclutado, en su debut en el celuloide, para un
pequeño papel en la película Yo, Natalia (1969) donde hacía gala de un gran
carisma y una enérgica autoridad. Con tan buen inicio, era lógico pensar
que pronto le llegarían buenos papeles en el cine. Éste fue el caso de su
segunda película, Pánico en Needle Park (1971), papel que le consiguió Martin
Bregman (que se convirtió en uno de sus mejores amigos) entonces representante
de actores, que le contrató tras verle en acción en la obra The Indian Wants
the Bronx. Bregman contactó con otro de sus representados, el director Jerry
Schatzberg, y le habló de la conveniencia de darle a Pacino el papel
protagonista en la película.
Pero la oportunidad de oro le llegó con el papel de Michael Corleone para
El Padrino (1972). El hecho de interpretar al hijo heredero del poder de Vito
Corleone (el ganador del Oscar Marlon Brando) le convirtió en una estrella que, a partir de ese
momento, podría empezar ya a elegir los proyectos que considerara más
interesantes. Su actuación le valió una nominación
al Oscar a Mejor Actor Secundario.
Continuó su trayectoria con Espantapájaros (1973) un melodrama dirigido de
nuevo por Jerry Schatzberg, que le emparejó con otro actor importante, el doble
ganador del Oscar Gene
Hackman. Su siguiente película, Serpico (1973), fue sin duda una apuesta
personal. Pacino se fijó el reto de interpretar un personaje no ficticio (la
película se basa en acontecimientos reales) sometido a unos hechos
despreciables contra los cuales se rebela. Esta actuación le representó
su segunda nominación al Oscar, esta vez por Mejor Actor.
El Padrino Parte II (1974) fue el siguiente proyecto que le permitió
afianzarse, aún más si cabe, en la indústria cinematográfica pues en esta
ocasión tenía el papel principal. Por tercera vez en tres años, fue
nominado al Oscar, acá repite Mejor Actor.
Un Instante, una Vida (1977) puede considerarse el primer desacierto en la
carrera de Pacino. La historia que se contaba, ambientada en el mundo de las
carreras de coches, no lograba enganchar con el público aunque el planteamiento
inicial hubiera podido ser bueno. En esa cinta trabajó bajo la dirección
del famoso director Sidney Pollack. Justicia para Todos (1979)
de Norman Jewison (El Huracán) ofrece a
Pacino otro de sus grandes papeles. En esta ocasión es un abogado defensor que,
después de pasar por unas desafortunadas circunstancias, entiende el verdadero
valor de la verdad, llegado a un punto en donde debe ir en contra de su propio cliente.
Pacino estaba espléndido
y consiguió, con su éxito, resarcirse del fracaso del proyecto anterior,
consiguiendo de paso su sexta nominación al Oscar por Mejor Actor.
"A
la Caza" (1980) vuelve a llevar a Pacino al mundo de los homosexuales aunque, en
esta ocasión, el tema es mucho más duro y, por tanto, más controvertido.
En
su papel de policía infiltrado en los ambientes gay, Pacino cumplió aunque la
película fallaba por su guión y dirección. "Autor, Autor!" (1982) fue,
de nuevo, un proyecto en el que Pacino se metió para intentar recuperarse del
fiasco que supuso "A la Caza". Sin embargo, en esta ocasión, la película elegida
tampoco era demasiado buena y no le ayudó a recuperar el buen nivel fílmico.
Interpretó a un escritor de obras de teatro que es abandonado por su esposa y
al mismo tiempo adapta a los hijos de los anteriores matrimonios de ésta.
Sí conseguiría volver por sus fueros con El Precio del Poder (1983) (Scarface)
donde,
bajo la dirección del maestro Brian
De Palma, Pacino hace una composición
perfecta del ascenso, triunfo, y declive de un narcotraficante cubano exiliado
en los Estados Unidos. La película era, de hecho, el "remake"
actualizado del clásico "Scarface" (1932) de Howard Hawks. Revolución
(1985) tuvo un fracaso comercial importante aunque tenía buenos elementos en su
historia. Pacino olvidó sus habituales papeles (situados siempre en la segunda
mitad del siglo XX) al meterse en la piel de un hombre que, ante las
circunstancias adversas de la Guerra de la Independencia americana (1775-1781),
deberá sobreponerse cuidando de su hijo y además teniendo que participar a la
fuerza en el conflicto.
Cuatro años tardó Pacino en volverse a poner frente a la cámara. Regresó con
el thriller Melodía de Seducción (1989). Se trataba de una historia construida
y elaborada pensando en él, lo que le permitió convencer personificando a un
policía que, investigando un caso, hallará la estabilidad que estaba buscando. La
adaptación del comic Dick Tracy (1990) fue la siguiente película.
Interpretando esta vez al villano de la función, Pacino está muy convincente y
añade un registro más a su brillante carrera, siendo nominado por séptima vez
al Oscar, esta vez por Mejor Actor Secundario.
El Padrino Parte III (1990) era un proyecto que siempre había sido anunciado.
El mundo sabía que Michael Corleone aún tenía algo que decir y lo dijo aunque
en esta ocasión le pasaba el testigo a Andy Garcia, su sobrino (el hijo de
Sonny Corleone). Así se completaba su
tercera colaboración con Francis
Ford Coppola en la trilogía del
Padrino. Quizá para cambiar
de registro, Pacino optó por participar en la adaptación de una obra clásica
en el Broadway de los 80. Nos referimos a Frankie y Johnny (1991). Formando
pareja con Michelle Pfeiffer, Pacino consigue una de sus interpretaciones más
emotivas en el marco de una comedia romántica poco convencional.
A
continuación afrontó el proyecto Éxito a Cualquier Precio (Glengarry Glen
Ross) (1992), adaptación de la obra teatral de David Mamet, en la que tenía un
papel secundario pero muy importante en el contexto de la película. Esta
actuación le valió su octava nominación al Oscar por Mejor Actor
Secundario. Después de esta aparición, interpretó al personaje que,
finalmente, en su noveno intento, conquistó a la Academia de Hollywood.
La película fue Esencia de Mujer (1992) y el personaje el ex-militar ciego
Frank Slade. Actuó junto a la por entonces estrella naciente Chris
O'Donell. Es la historia del coronel retirado Slade, quien viéndose
ciego (valga la ironía) decide ir de 'tour' para terminar con su vida: va
al mejor hotel de New York, come en el mejor restaurante, contrata la
prositituta más cara y listo, a morir. Al menos éso es lo que él
planea... El resultado: una brillante interpretación y, por fin, la
consecución del tan ansiado Oscar al mejor actor.
Posteriormente,
Pacino se lo tomó con calma aunque intervino en el que se ha convertido en uno
de sus filmes clásicos : Atrapado por su Pasado de 1993 (Carlito's Way). De nuevo, bajo la
dirección de Brian
De Palma, Pacino consigue encandilar a sus
incondicionales con un nuevo retrato de ambiente gangsteril de los años
70's. Compartió escena con Sean Penn y el colombiano John
Leguízamo. A continuación,
Pacino interviene en Heat
(1995) de Michael Mann (El Último de los
Mohicanos); donde, por fin, coincide en una misma escena
con Robert
De Niro (otro monstruo de la interpretación).
El duelo entre los dos pasará a la historia por su intensidad. La película
resulta brillante en todos los sentidos.
La Sombra de la Corrupción (1996) (City Hall) fue su siguiente proyecto poniéndole en la
piel del mismísimo alcalde de Nueva York. Después realiza un gran proyecto
personal, Looking for Richard (1996), debutando como director. Se trata de una
recreación de la famosa obra de William Shakespeare tratada a través de un
nuevo y original enfoque. Posteriormente, interviene en un nuevo retrato
de la mafia, Donnie Brasco (1997), donde interpreta a un modesto gángster en
declive que es traicionado por su protegido (Johnny Depp); y en Pactar con el Diablo
(Devil's Advocate) (1997) convirtiéndose en el mismísimo
demonio y compartiendo escena con Keanu Reeves y Charlize Theron.
En 1999, Pacino estrenó dos nuevos films: su segunda colaboración con Michael
Mann en "El Informante", donde interpreta al periodista Bergman, quien
convence al señor Wagner (el ganador del Oscar Russell Crowe) de
testificar en contra de una poderosísima tabacalera; éste filme fué nominado
en los Oscar a Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor (Crowe); y "Un Domingo Cualquiera" de Oliver
Stone, donde se unió a Cameron Díaz,
Dennis Quaid y LL Cool J. Acá hizo el papel de un veterano
entrenador de fútbol americano que se encuentra en sus últimos días como
entrenador, presionado por la nueva dueña del equipo (los Sharks), Cameron
Díaz.
Y
en el 2000 nos llegaron dos nuevas películas: "Simone" de Andrew Niccol
y "People I Know" de Daniel Algrant, compartiendo cartel con la ganadora
del Oscar Kim Basinger, interpretando a un publicista de New York.
Pero la cosa no acaba aqui ya que rodó el thriller "Insomnia"
de Christopher Nolan (el director de Memento),
donde conpartirá cartel con Hillary Swank (la estrella de "Boys
don't Cry") y Robin Williams. Acá interpretará un
detective que tratando de apresar al personaje de Williams, dispara a
su compañero accidentalmente, pero en vez de recriminarlo, es felicitado, causando
un gran conflicto personal y moral.
En
el 2002 nos traerá su segunda cinta como director, "Chinese Coffee",
basada en la obra de teatro del mismo nombre de 1992, en la que él mismo
actuó. También nos llegará "The Farm", en donde interpreta a
un agente de la CIA que en realidad es un espía para el gobierno chino, o al
menos se supone que es.
Durante su carrera artística, Pacino ha intentado siempre combinar el cine y el
teatro. Nunca ha abandonado los escenarios a pesar del éxito de sus películas.
Considera que en el teatro se encuentra la esencia de la interpretación y es
consciente que sus orígenes como actor se encuentran allí. En el futuro,
piensa seguir con este esquema. Nunca dejará el teatro por el cine ni a la
inversa. Refiriéndonos
al cine, tenemos que decir que a lo largo de su trayectoria fílmica se ha
quedado en el tintero algún que otro proyecto. Quizá uno de los más conocidos
sea The Local Stigmatic, adaptación de una obra teatral en la que él mismo
intervino. La película se empezó a rodar pero se paralizó por diferentes
problemas con lo que ha quedado definitivamente descartada.
El otro proyecto importante que Pacino ya estaba decidido a protagonizar fue
"Noriega", biografía del que fuera hombre fuerte de Panamá hasta que los Estados
Unidos le derrocaron. El film iba a ser dirigido y producido por Oliver
Stone (que también había coescrito el guión) pero problemas diversos de producción,
presupuesto, etcétera desestimaron la realización de la película.
Por lo que hace referencia a los premios, Al Pacino ha cosechado, a lo largo de
su carrera, multitud de ellos. En el apartado teatral ha conseguido los dos
premios más importantes: el Tony y el Obie. Por lo que al cine se refiere ha
logrado 1 Oscar, 2 Globos de Oro, y premios del Gremio de Directores, de la
Asociación Nacional de críticos de Estados Unidos, y de la Asociación de críticos
de Los Angeles y Boston. Además, posee el premio Donosti internacional del
festival de cine de San Sebastián en reconocimiento a toda su carrera.
Recientemente, ha conseguido, también, el premio Cecil B. De Mille que otorga
la Asociación de la Prensa Extranjera acreditada en Hollywood.
En conclusión, Al Pacino ha demostrado, a lo largo de sus películas, que es uno de los mejores actores de todos los tiempos. Además, podemos estar seguros que seguirá mucho tiempo más en la cima pues le quedan aún muy buenos papeles que interpretar.
Filmografía
Chinese Coffee (2002)
Insomnia (2002)
People I Know (2002)
Simone (2002)
The Farm (2002)
Any
Given Sunday (1999)
The
Insider (1999)
Devil's
Advocate
(1997)
Looking
for Richard (1996)
City
Hall (1996)
Donnie
Brasco (1996)
Heat
(1995)
Two
Bits (1995)
Carlito's
Way (1993)
Glengarry
Glen Ross (1992)
Scent
of a Woman (1992)
Frankie
and Johnny (1991)
Dick
Tracy (1990)
The
Godfather, Part III (1990)
Sea
of Love (1989)
Revolution
(1985)
Scarface
(1983)
Author!
Author! (1982)
Cruising
(1980)
...And
Justice for All
(1979)
Bobby
Deerfield (1977)
Dog
Day Afternoon (1975)
The
Godfather, Part II (1974)
Scarecrow
(1973)
Serpico
(1973)
The
Godfather (1972)
Panic
in Needle Park (1971)