
-CRÓNICA-
-Consecuencias-
-Las cenizas de Aiur-
Solo han
pasado unos días desde que el héroe Protoss, Tassadar, se sacrificó para
destruir la vil Supermente Zerg. Como consecuencia de la apocalíptica
destrucción de la Supermente, el mundo Protoss de Aiur quedo devastado y
estéril. Muchos de los Zerg sin mente que sobrevivieron a la espantosa batalla
empezaron a recorrer sin control los campos calcinados de Aiur.
El
Cónclave, que había gobernado las tribus Protoss durante miles de años,
quedó destruido con junto a casi el sesenta por ciento de la población de
Aiur. Por ello, solo quedó un puñado de héroes Protoss para cuidar de los
acosados supervivientes de su mundo. El Judicator Aldaris, el Pretor Fénix, el
Templario Tétrico Zeratul, y su compañero humano James Raynor se agruparon
para unir y liderar a los dispersos supervivientes. Pero los Zerg, lanzados a su
barbarie genocida, seguían matando a todos los Protoss que encontraban.
Aunque el
destino había conspirado en su contra y habían perdido casi todo lo que
querían, los valientes héroes Protoss jamás perdieron la esperanza de que
algún día llegaría su liberación.
-El emperador y su dominio-
Mientras la
lucha titánica entre los Protoss y los Zerg llegaba a su punto culminante el
planeta de Aiur, Acturus Megnsk tomó medidas para consolidar su propio poder
dentro del recién creado Dominio Terran. Tras coronarse a sí mismo como
Emperador del Dominio, todas las colonias Terran dentro del Sector de Koprulu
quedaron unidas bajo un solo gobierno soberano por primera vez. Con el General
Edmund Duke de su lado, Mengnsk no encontró oposición por parte de ninguna de
las principales Milicias Terran del sector. Tras haber reforzado los ejércitos
del Dominio por la fuerza a los guerreros que quedaban de la difunta
Confederación Terran, Mengnsk se dispuso a fortalecer los diversos mundos que
tenía a su cargo. Cuando concluyó la última batalla en Aiur y los Zerg se
esparcieron caóticamente por todo el sector, Megnsk se pregunto que habría
sido de su antigua teniente, Sarah Kerrigan… la supuesta Reina de Espadas
-El plan final-
A años luz
de distancia, muy lejos de la épica lucha entre los Protoss y los Zerg, los
guardianes del planeta Tierra observaban y esperaban. Los rebeldes Terran del
Sector Koprulu no conocían el hecho de que todos los movimientos, habían
quedado registrados desde su exilio de la Tierra. La liga de Poderes Unidos o
UPL (United Power League), la inmensa institución burocrática que gobernaba la
Tierra y sus planetas hermanos, había estudiado los lentos avances y las
feroces luchas internas de las colonias de Koprulu durante generaciones.
El UPL
había sido testigo silencioso de la fundación de la Confederación Terran y
los múltiples conflictos entre las diversas Milicias Terran. En términos
generales, la UPL se conformaba con observar a sus inconscientes colonos sin
intervenir directamente en sus asuntos. Solo cuando se descubrió la existencia
de especies alienígenas en el sector de Koprulu, la UPL decidió por fin
emprender acciones decisivas.
Nunca hasta
entonces se había encontrado la humanidad con especies alienígenas de ningún
tipo. Por ello este hecho sin precedentes provocó el pánico generalizado en la
UPL. Con independencia de los que les ocurriera a las sacrificables colonias de
Koprulu, la UPL no podía dejar que unos alienígenas invadiesen la Tierra. Esta
trascendental ocasión hizo que muchos países disidentes entraran en el redil
de la UPL, expandiendo así los poderes de la organización, lo cual hizo que
fuera rebautizada con el nombre "Dirección de la Unión Terrestre"
(DUT). Adoptando una postura más activa y militarista con respecto al asunto
alienígena, el DUT dedicó entonces todos sus considerables recursos al estudio
de los alienígenas y sus maniobras. Después de hacer un seguimiento de los
Protoss y los Zerg durante varios meses, el DUT obtuvo datos sobre sus puntos
débiles y fuertes de las dos razas. Creyendo que eran capaces de enfrentarse a
cualquier ataque de los alienígenas, el DUT organizó una fuerza militar
expedicionaria para acabar con el conflicto de Koprulu por todos los medios
necesarios.
La fuerza
expedicionaria, al mando del brillante almirante Gerard DuGalle, tenía además
un objetivo secundario. El almirante DuGalle tenía orden de hacerse con el
control de las crías Zerg y utilizarlas para apaciguar la actividad de los
Protoss en el sector. Al hacerlo, garantizaría la supervivencia y prosperidad
de la humanidad en toda la galaxia…
Marneus
Calgar
Este texto es
una pequeña introducción a lo que pasa después, si quieres saber el secreto
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