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Uno de
los secretos de la felicidad consiste en disfrutar las
pequeñas alegrías y dar gracias a Dios por ellas:
dejarse embrujar por un arco iris, extasiarse con los
arreboles de un atardecer, maravillarse con el colorido
de un jardín. Sí saber vivir es contemplar los árboles,
apreciar el vuelo de las aves y escuchar el canto del
agua y la sinfonía del viento.
¿Cuánto
hace que no tomas una hoja en tus manos y la miras con
detención? ¿Cuándo admiraste por ultima vez las
estrellas o una alborada?
Las
pequeñas alegrías están siempre a la mano y un
secuestrado confesaba que solo aprendió a disfrutarlas
en las montañas. Anímate, por tanto, a no aplazar más
la felicidad y vívela en la sonrisa de un niño, un
abrazo, la paz que sientes al orar y en tantas
maravillas de la creación. Pequeñas Alegrías son
saciar la sed, sentarse a descansar, leer un buen libro
o deleitarse con una linda canción. Y en palabras de un
cuadrapléjico, "algo tan simple como poderse
rascar o comer sin ayuda también son pequeñas
alegrías".
Ten
presente que una crisis económica es la mejor
oportunidad para centrarse en lo esencial y descubrir
cuales son las mejores experiencias de la vida. |