CAPITULO III

Alguien llam� t�midamente a la puerta de Roc�o... Ella que se encontraba de nuevo intentando estudiar en su sal�n aprovechando la luz solar, que todav�a entraba por las ventanas, se levant� depositando sus gafas sobre la mesa. Se estir� y descalza fue hacia la entrada. Una sonrisa se dibuj� en su rostro al ver por la mirilla de quien se trataba.
Abri� con rapidez y una mirada profundamente verde la salud� acompa�ada de una gran sonrisa.
-�Hola Russ... entra por favor�
Le dijo mientras observaba que �l manten�a sus manos escondidas tras la espalda. Cerrando la puerta le pregunt�.
-�Qu� es lo que llevas ah� escondido?
Russell pareci� ruborizarse un poco, pero pudo controlarlo. Lo disimul� tosiendo y ofreci�ndole el presente que llevaba.  Ante los ojos de Roc�o se materializ� una rosa roja que a�n no hab�a abierto sus p�talos. Ella la cogi� y la oli� con delicadeza.
-No ten�as que haberte molestado.
-No, si no lo he hecho... la he cogido de la casa de m�s abajo...
Dijo casi riendo. Ella sonri�. Fueron hasta el sal�n y �l oje� sus apuntes esparcidos sobre la gran mesa.
-No creo que fuera capaz a estas alturas de ponerme a estudiar una carrera...
Solt� un peque�o bufido y la mir�. Ella llevaba un pantal�n corto de algod�n color caqui y la parte de arriba de un bikini color naranja. El pelo recogido en un mo�o con ayuda de un l�piz le hac�a favorecedor a su cara. Ella sonri� ante su adorable cara.
-�Quieres tomar algo Russ?
-Una cerveza no estar�a nada mal.
�l se sent� en el amplio sof� mientras miraba como iba hacia la cocina. Escuch� el tintineo del vidrio al chocar y a los pocos segundos apareci� de nuevo con dos botellas en la mano. Le tendi� una mientras se acomodaba a su lado, a una distancia prudente, no fuera que �l pudiera notar lo que ella sent�a dentro de s�. Se cruz� de piernas sobre los almohadones y lo mir� interrogadoramente mientras daba un sorbo a la botella. El l�quido fresco y amargo baj� por su garganta.
Russell hizo lo mismo... moj� su paladar y se quedaron as�... un instante mir�ndose. El silencio se apoder� de la estancia cuando los dos lo rompieron a la vez.
-Dime...
Dijeron. Se echaron a re�r.
-Ser� porque como no tenemos cosas de las que hablar...
Ella asinti� y volvi� a beber. Una gota del agua condensada en la botella cay� sobre su pecho y Russ la mir� hasta que se perdi� absorbida por su piel. Not� como ella lo miraba y sonri�.
-Pues nada... he venido para hacerte una proposici�n... no es indecente.
-L�stima...
Y al instante ella quiso que la tierra se la tragara. �l sonri� de nuevo, captando el sentido p�caro de su respuesta. Estirando un brazo lo coloc� en el respaldo del sof� a tan solo unos cent�metros de Roc�o.
-Ma�ana tengo que irme cuatro d�as a Madrid... ya sabes... el trabajo que nunca te deja en paz. Debo promocionar mi �ltima pel�cula. He intentado escabullirme... pero me ha sido imposible. Por eso hab�a pensado que... que tal vez... pudieras acompa�arme.
Ella no supo que responder... sab�a la expectaci�n que �l causaba en p�blico. Y seguramente aunque �l pusiera toda su buena intenci�n terminar�an por no verse pr�cticamente. De todos modos, y no era una excusa, esa semana ten�a un �ltimo examen al que no deb�a faltar. Bastante favor le hab�a hecho su profesora retras�ndole la fecha como para no aparecer por all�.
Algo resignada y con des�nimo le mir�.
-Siento rechazar tu propuesta... me encantar�a...
-Pero...
Ella trat� de regalarle una sonrisa amable para animarle.
-... me es imposible. Tuve que retrasar un examen. Me cost� mucho convencer a mi profesora y si no aparezco... posiblemente no me d� otra oportunidad. Lo siento Russ.
Ella estir� su mano para tocar la suya y �l t�midamente le acarici� con sus dedos el dorso provoc�ndole un delicioso escalofr�o a Roc�o.
-Entonces... �me har�as un favor?
Le pregunt� a ella mientras segu�a acarici�ndola de esa manera tan sutil y ladeando levemente su cabeza.
-Dime...
Consigui� decir. Aquel contacto tan sutil la estaba volviendo loca. Tuvo que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad para no lanzarse a sus brazos. Su coraz�n se hab�a desbocado violentamente sintiendo como si fuera a sal�rsele por la boca.
Russell se levant� del sof�.
-�Te gustar�a dar un �ltimo paseo por la playa antes de irme?
Ella se levant� de un salto, tanto que �l se sobresalt�.
-Claro... espera a que me ponga algo encima de esto y nos vamos.
Subi� a su habitaci�n y escogi� del armario un jersey de punto fino y se puso sus botas de monta�a. Una idea ilumin� su mente. Mir�ndose en el espejo de su ba�o sonri� mientras recog�a su pelo en una coleta.
Baj� con prisa... pero sin parecer ansiosa y lleg� al lado de Russ que la esperaba en la puerta. Cogi� las llaves de la moto de la mesita de la entrada y haci�ndolas tintinear ante sus ojos lo mir� con una sonrisa arrebatadora.
-Vamos... hoy te voy a ense�ar uno de mis rincones favoritos.
-Espero que conduzcas bien... no me gustar�a tener un accidente el d�a antes de marcharme. Mi representante te pedir�a explicaciones...
Respondi� �l medio ri�ndose. Ella capt� su broma.

Fuera, Roc�o le entreg� un casco. Ella se puso otro y arranc� la moto. El fuerte ronroneo del motor rompi� la tranquilidad de aquella tarde de verano. Con un ligero movimiento de cabeza le indic� que montara y �l obedeciendo se coloc� tras ella. Se agarr� con suavidad a su cintura y ella sali� despacio a la calle. Notaba como su cara se encend�a al notar sus manos rode�ndola. Suspir� aliviada al comprobar que con el casco �l no podr�a ver el rubor en sus mejillas.

Tras pocos minutos... el lugar no se hallaba muy lejos, pero si lo bastante como para ir con veh�culo... llegaron a su destino. Mientras ella aparcaba, Russell que se hab�a apeado de la moto se quit� el casco y mir� a su alrededor. En verdad aquel sitio era maravilloso. Un lago no muy grande con una peque�a isla, en casi su centro, rodeado de un pinar se extend�a ante sus ojos.
Roc�o puso un candado a la moto y levant�ndose se quit� el casco mir�ndole. �l segu�a admirando el paisaje.
-Vamos por aqu�...
Le dijo al tiempo que lo guiaba hacia un sendero que se perd�a dentro del pinar.
La pinocha cruji� bajo sus pasos rompiendo el silencio. Caminaron una corta distancia hasta llegar a un claro donde se encontraba otro lago m�s peque�o rodeado por una pasarela de madera.
-Est�n recuperando este lugar como lo era antes.
Le explic�. �l par� en seco e inmediatamente despu�s dio dos grandes pasos para ponerse a la altura de Roc�o que hab�a cogido otro camino. Una parte de la pasarela se alzaba sobre el lago hasta llegar a una plataforma. Ella se sent� en el suelo, al borde, haciendo bascular sus pies. Russell se uni� y mir� como el sol se iba escondiendo tras los �rboles... no tardar�a mucho en ser de noche.
El murmullo de la brisa a trav�s de los �rboles y el canto ocasional de los p�jaros llegaron a sus o�dos. Roc�o cerr� los ojos y escuch� con m�s atenci�n. Pod�a reconocer cada canto diferente. Una respiraci�n tranquila y sosegada lleg� hasta ella. Sab�a que Russ la estaba mirando. Sinti� como la piel se le erizaba bajo el jersey... y abriendo los ojos lo mir�. Ambos sonrieron tratando de disimular sus pensamientos.
El coraz�n le lat�a con fuerza en su pecho cuando Russ se acerc� y sus piernas se rozaron con suavidad.
Sin saber porqu�... ella pos� gr�cilmente una mano sobre el muslo de su acompa�ante y sinti� en su palma el calor que �l desped�a por su piel. Asombrada por su propio gesto fue a retirarla cuando �l la aprision� suavemente con las suyas. Un profundo verde se clav� en sus ojos. Las palabras no serv�an para nada en aquel momento. Hab�an hablado mucho durante aquellos d�as... pero lo m�s importante se lo hab�an dicho con las  miradas m�s que con sus respectivas bocas. Se preguntaba c�mo el destino los hab�a unido... tan diferentes como eran... en la abismal distancia que se extend�a entre ellos... cuando not� la respiraci�n de Russ sobre su rostro. Cerr� los ojos en un intento por controlarse en el instante que �l deposit� un dulce beso en sus labios. El rubor cubri� sus mejillas y al abrir los ojos vio que sonre�a ante aquella respuesta llena de espontaneidad.  Sus labios fueron a pronunciar su nombre cuando �l cogiendo su cabeza entre sus manos la atrajo hacia s� para volver a besarla.
Sus labios se entrelazaron en un suave beso... Explorando con dulzura el c�lido interior de sus bocas sus lenguas juguetearon traviesamente mientras con sus manos se iban acariciando con delicadeza. En ese momento lo �nico que ella escuchaba era el suave murmullo de sus respiraciones mientras se dejaban llevar por los impulsos de sus corazones... el mundo a su alrededor pareci� esfumarse... ya no escuchaba el canto de los p�jaros en busca de sus nidos para pasar la noche que se acercaba... ya no escuchaba la suave brisa a trav�s de los �rboles... solo o�a el grito silencioso del deseo de sus cuerpos por ir m�s all� de aquel abrazo... de aquel delicioso y tierno beso.
Sin saber c�mo... se encontraron en su dormitorio... desnudos sobre la cama... su mente recordaba vagos vestigios de aquel retorno del lago... recordaba el viento golpe�ndola en sus piernas mientras abrazada a su cuerpo �l conduc�a la moto. Recordaba aquella magn�tica y verde azulada mirada mientras ella hab�a ido quit�ndole la ropa nada m�s entrar por la puerta. Sent�a como aquellos fuertes brazos la hab�an cogido en vilo para dejarla con suavidad sobre el lecho. Sent�a el terso roce de su piel sobre ella al acostarse en la cama mientras la besaba con pasi�n arranc�ndole un suspiro desde lo m�s profundo de su garganta.
Pero eso ahora ya no importaba. A la tenue claridad que entraba por la ventana se miraron mientras �l le acariciaba el contorno de su dulce rostro. Ella sinti� que todo el amor del mundo se desbordaba a trav�s de aquellos profundos ojos que la miraban con ternura. Con suavidad �l bes� sus labios mientras sus manos recorr�an lentamente el perfil de su cuerpo provoc�ndole sutiles cosquilleos en su piel.
Debido a su extensa experiencia... demasiada, pens� �l, Russell tom� la iniciativa. Pero aquella mujer... no era como las dem�s que hab�an ca�do rendidas a sus brazos. Sent�a que exist�a algo diferente, lo hab�a visto en sus ojos, lo hab�a sentido en su coraz�n. Roc�o no ve�a en �l lo que representaba... un actor, fama... ella lo ve�a como lo que era realmente, un hombre de carne y hueso, con sus sentimientos, con sus virtudes y defectos. En pocos d�as ella hab�a sido capaz de desnudar su alma sin sentirse �l por ello inc�modo. Tan celoso de salvaguardar su intimidad. En el silencio de aquel dormitorio �l escuchaba lo que ella le hablaba con su cuerpo. Y en el fondo se sent�a turbado por aquel abrumador sentimiento que ella le declaraba. S�lo lo hab�a sentido una vez... y el dolor que sigui� a la separaci�n le hizo volverse un tanto cauto respecto a las relaciones. Tal vez marcado por aquello todas y cada una de las historias que hab�a tenido hab�an fracasado. Pero el miedo que sent�a ante el amor, todas las defensas que �l se hab�a procurado... Roc�o le hab�a desarmado, le hab�a dado la valent�a para enfrentarse a sus fantasmas.
Mir� su rostro en la penumbra, sinti�ndose inundado por una c�lida luz interior. �C�mo aquella mujer hab�a sabido encontrar la manera de quitarle su armadura? Acarici� su boca entreabierta y observ� con detenimiento aquel cuerpo que yac�a a su lado. Ella se hab�a entregado ciegamente a su amor y ahora lo miraba como leyendo su mente y sonri�.
-Russell.....
Susurr� cerrando los ojos y atray�ndolo hacia ella en un c�lido abrazo. Su pasado de conquistador se esfum� con aquel contacto de piel contra piel. Sigui� los designios de su coraz�n y se dej� llevar por la pasi�n que lat�a por todo su cuerpo.
ETERNALLY
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