| Eran las nueve de la ma�ana cuando el olor a comida caliente despert� a Louise. Se puso la bata y sali� al pasillo. Ahora pod�a distinguir el olor a caf� y hot cakes. Su estomago gru�� de impaciencia. -Supongo que esperabas que me levantara a preparar el desayuno � tomo la taza de caf� caliente que el le ofreci�, la que agradeci� d�ndole una palmada en el hombro. Corri� las cortinas y la luz invadi� la habitaci�n � lamento desilusionarte, pero conmigo, tal vez te morir�as de hambre esperando. -Me despert� temprano y fui a mi casa a darme un ba�o, cambiarme de ropa y recoger lo que necesitaba para el juego. Aun dorm�as y no quise importunarte, as� que me puse a preparar el desayuno. � Sirvi� dos platos y lo llevo a la mesita. Ella llevo el caf�. Probo el desayuno y tuvo que reconocer que era delicioso. -� A que hora empieza el juego ? � ella estaba recogiendo los trastes sucios y guardaba los restos del desayuno. -Es a las 3:00 de la tarde, porque tengo pendientes en la oficina. Puedo volver por ti mas tarde o bien, acomp��ame... -Ser� mejor que vaya contigo. Llegare por Mary Jane y pasare el d�a con ella. Espera a que me de un ba�o rapido y en unos minutos estoy contigo. � Ella desapareci� en el interior de la casa. El acabo de recoger y sali� a esperarla al porche. Llegaron a la comisar�a de donde ella llam� a Mary Jane, quien le dijo que pasar�a por ella en una hora. John tuvo que salir a atender una emergencia y la dejo sola en su oficina. Ella se sent� en su escritorio, que se hab�a quedado abierto. Un gran �lbum de fotos llamo su atenci�n. En el hab�a fotos de el, de Donna y los ni�os, de el jugando ... todas las razones de su existencia. Ella sinti� que estaba entrometi�ndose en algo tan hermoso y perfecto como era la vida de John. En solo dos d�as se hab�a convertido en la confidente de sus penas y ahora sent�a que seria f�cil dejarse llevar y olvidar que el estaba casado y tenia una hermosa familia. Si su relaci�n segu�a estrech�ndose, llegar�a un momento en que terminar�a por encari�arse con el y con ese lugar. -Hola linda. Me dijeron que te encontrar�a aqu�. � Mary Jane entro a la oficina. Vio la expresi�n de su rostro y comprendi�. -Hola... � a donde decidiste que iremos ? � camino hacia la puerta, pero Mary Jane la detuvo. -Si�ntate, creo que tenemos que hablar. � Louise se sent� y la miro extra�ada. � Supongo que sabes que soy amiga de Donna � Louise comenz� a tensarse en la silla � y estoy interesada en la felicidad de su familia... Donna va a divorciarse de John y esta decidida a no volver. � Louise sinti� una opresi�n en su pecho. Eso lo destrozar�a y jam�s podr�a aceptarlo... pero � por que Mary Jane se lo dec�a a ella ? � Por que no dec�rselo a John ? -Si te lo digo a ti es porque necesito tu ayuda para apoyar a John. El necesitara a alguien para pasar esta prueba y solo puedo confiar en ti. He tratado in�tilmente de convencer a Donna, pero esta completamente decidida. No le he dicho nada a John porque ella me dijo que hablar�a con el en estos d�as. � suspiro tristemente. <p> -Y yo que puedo hacer... � Louise se levanto y comenz� a caminar nerviosamente por la oficina - � Como puedo ayudarlo ? -Hey... tranquil�zate. No te lo dije para que te asustaras. Ven, si�ntate. No se como definir lo que hay entre ustedes, pero creo que es algo as� como amistad, confianza. Te has ganado su coraz�n en tan poco tiempo, que creo tal vez sea porque el sabe o se imagina lo que Donna piensa hacer y busca ayuda. Usa la influencia que tienes sobre el. Esto va a ser un gran golpe y no se si el pueda enfrentarlo solo... � Repentinamente John entro en la oficina y las encontr� con el gesto triste y preocupado. Saludo a Mary Jane y se sent� tras su escritorio. -� Pasa algo ? � les miro fijamente, extra�ado de las miradas que ellas intercambiaron. -Louise solo esta nost�lgica y me estaba contando sobre casa. � Mary Jane la tomo del brazo y la jalo hacia la puerta � ahora la distraer� un poco, llev�ndola de compras. Adi�s John... � salieron dej�ndolo confundido. �De cualquier modo � pens� � quien entiende a las mujeres� Las dos mujeres acordaron no hablar del asunto y fueron al centro a realizar algunas compras. Fueron a casa de Mary Jane, a esperar la hora del juego. Ah�, la esposa del alcalde le cont� de se breve aventura con Skank, advirti�ndole que se anduviera con cuidado con el. Finalmente llego la hora del juego. John le pidi� que fuera su asistente, actividad que realizaba su hijo Mike. As� quedo encargada de los uniformes, la tabla de juego y el botiqu�n de primeros auxilios. Ocupo su lugar en la banca, cerca del estanque, a donde llego el Juez a ofrecerle una taza de caf� caliente y felicitarla por su nuevo trabajo. Finalmente el equipo llego. Patinaban con velocidad y gracia. Los mejores patinadores del norte. Dejaron los palos en el centro del estanque. John le hizo una se�a y ella se acerco con la pesada bolsa, caminando despacio. Saco cinco sudaderas color caf�, que dividieron al equipo en dos. El juego comenz�. Ella apoyaba a ambos bandos por igual. El primer tanto lo hizo el equipo de Skank, Connor, Tree, Robert y Josh. El equipo de John, Dark, Birdie, Ryan y Horn inicio la ofensiva que culmino con un pase de John a Birdie que consigui� el empate. Todos comentaban que John estaba jugando como en sus mejores d�as, anotando dos goles para su equipo, lo que les hizo llevar la delantera. John escuchaba los gritos de apoyo y, por sobre todas las voces, la de ella diciendo su nombre. El otro equipo anoto y solo los separaba un punto. El juego era intenso y las personas en las tribunas estaban felices y expectantes. En una jugada, el palo de Skank se rompi� y un pedazo golpeo a John directo en la cara. Cayo pesadamente sobre el hielo y no se movio. Todos quedaron en silencio. Louise tomo el botiqu�n y corri�, sin saber como, hasta el centro del estanque donde Skank trataba de reanimar a John. Ella acerco la fuerte sal medicinal a la nariz de el. Una cortada que iba desde su ceja izquierda hasta su mejilla sangraba profusamente. John abri� los ojos y todos respiraron aliviados. El publico aplaudio. Ayudaron a Louise a sacarlo del campo. El les pidi� que siguieran el juego pero todos se negaron. Hasta que los amenazo con arrestarlos por desobedecer, regresaron. Ella limpiaba cuidadosamente la herida. hab�a preocupaci�n en su rostro. El golpe en la cabeza hab�a sido fuerte. -John ... � cuantos dedos ves ? � ella puso dos dedos frente a el. El contesto sonriendo que eran dos. <p> -Ok... ahora, � sabes quien eres ? � el la miro molesto pero ella sostuvo su mirada. <p> -Soy John Biebe � el contesto maquinalmente, mientras ella cubr�a la herida. � Soy Sheriff en el condado de Mystery en Alaska. Estoy casado con Donna y tengo dos hijos... � su rostro se nublo y guardo silencio. -Correcto, � quien soy yo ? � tomo su rostro entre sus manos y observo la herida. <p> -Tu eres Louise Deschamps. Viniste a Mystery para inspirarte y escribir. Pero no se como o porque te has metido en mi vida y contra toda mi voluntad, te has clavado en mi coraz�n como una daga ardiente ... � le sonri� y vio como ella se ruborizaba. En ese momento llego el doctor para llevarse a John al hospital. El apret� la mano de ella y sigui� al medico. Louise se quedo ah�, de rodillas en la nieve, aun confundida por las palabras de el. |
| �Y que tal si....? |