|
|
Las
cobayas son una magnífica compañía para las personas
porque son animales dóciles y amistoso, fácil de coger y
acariciar, siendo muy extraño que en alguna ocasión muerdan
a su dueño. Su pequeño tamaño no implica problemas
a la hora de alojarlos en un piso o casa. Su dieta no es muy costosa,
requiere de comida ya elaborada especialmente para estos pequeños
animalitos y verduras y frutas (puedes verlo en el apartado de alimentación).
|
En
cuanto a la salud, las cobayas no requieren ningún tipo de
vacunación como otros animales, sólo los cuidados
básicos, aunque si se pone enfermo o se nota algún
decaimiento es preferible llevarlo al veterinario. Son animalitos
limpios de naturaleza, por lo que con una higiene básica
se puede mantener su alojamiento limpio y sin olores. |
 |
Sus camadas son
más reducidas que otros roedores, de modo que en caso de crianza
no hay ningún tipo de problema por el número de crías,
normalmente suelen ser un número entre una cría y seis,
teniendo un promedio de tres crías (ver apartado de reproducción).
Finalmente, por sus pequeñas necesidades, lo podemos transportar fácilmente
a la hora de irnos de viaje o vacaciones pudiendo disfrutar de nuestro
pequeño amigo.
ADQUISICION DE NUESTRA COBAYA
Para
elegir una cobayita se recomienda seguir los siguientes pasos para adquirirlos
en perfectas condiciones:
|
Comprobar el sexo, es una buena manera de saber si las personas que trabajan
en la tienda tienen buenos conocimientos y no venden por vender animales,
aunque sea indiferente el sexo de la cobaya que nos llevaremos, si se
piensa en llevar una parejita del mismo sexo normalmente se recomienda
dos hembritas porque se pelean menos que los machos (aunque yo adquirí
a Lucas y a Lolo a la vez, aun siguen juntos y nunca ha habido ningún
tipo de pelea entre ellos).
Toma a la cobaya en tus manos y comprueba su estado general, si tiene
las orejitas limpias, los dientes en buen estado y ninguno roto, etc.
Una vez que hayas adquirido a tu pequeño teniendo en cuentas las
pautas anteriores, podrás disfrutar del pequeñín,
te aseguro que no te arrepentirás.
|
|