El arte en la Hacienda de San Blas

Juan Alejandro Hernández Lara

Lic. en Historia, 4to. Semestre

 

El arte en las ex-haciendas del estado de Aguascalientes, es de gran importancia puesto que es la base de expresión de la población y donde se funden los valores éticos y morales de la religión católica. La expresión del arte religioso se comprende de la evangelización, la cual trataban de hacer llegar a los indígenas por medio de la simbología, como se hizo con el arte plateresco que tiene mayor simbología religiosa que el barroco; este último influenció a los artistas de la Nueva España y con él aparece una cohesión con el arte indígena que da como resultado un arte creativo y único en el mundo. En Aguascalientes este estilo del arte es el que influenció más en los templos realizados durante la Colonia, y en algunas haciendas de la época, como es el caso de la hacienda de San Blas de Pabellón.

El arte religioso, tanto el plateresco como el barroco, presenta gran influencia en la Nueva España, pero éste fue muy distorsionado puesto que la capital del arte en ese momento era Italia. La influencia de los demás países y de España, que en ese momento era la máxima potencia, imponían el arte a sus colonias, donde éstas les ponían un toque especial. En el caso de México, su arte fue un mosaico de varias culturas, y en cada región se hizo el arte de acuerdo a sus necesidades, como en el caso de las culturas prehispánicas, le daban al arte un carácter especial para adorar a sus dioses.

La influencia del Barroco en el estado no existe, puesto que en este sitio, como se sabe, no existían indígenas sedentarios y sólo en la región se localizaban pequeños grupos seminómadas llamados chichimecas. El arte que llega a las haciendas era traído de las grandes metrópolis, como es el caso de Puebla, que es la exportadora de retablos no sólo en la Nueva España sino también en algunas partes de América. En el caso que nos incumbe, por falta de documentación no se sabe la procedencia del retablo, ni los artistas que lo realizaron.

Historia de la Hacienda

En cuanto a la Hacienda de San Blas de Pabellón era una de las mas importantes de la región, en cuanto a la producción agrícola, ya que les favorecía que por estas tierras corren abundantes ríos y que para aprovechar al máximo se construye una presa que “mide casi cien metros de largo y cuyas acequias podían llevar agua en cualquier estación del año”.1 Contaba con molinos de la mas avanzada tecnología en la región, donde pobladores llevaban su cosecha, como trigo, maíz, etcétera, para ser molida; una parte era conservada en los grandes graneros que se tenían, (y que aún residen restos de ellos), en reserva de que el próximo año agrícola no fuera bueno y de que el producto escaseara; o en algunos casos, se aguardaba para repartirlo entre los trabajadores; otra parte era vendido a localidades cercanas o como muchas veces lo vendían a la ciudad de Zacatecas. En este sentido la Hacienda de San Blas fue una de las más importantes de la región junto con la Hacienda de Ciénega de Mata, pero no tiene una característica importante que Ciénega de Mata sí tuvo: que fue la continuidad en los dueños, esto porque el predio se vendía con demasiada frecuencia. El tipo de herencia se desarrolla después de que Marcos González Camacho junto con su esposa Josefa Letechipia, adquieren la propiedad en 1833, esta herencia dura hasta la repartición del predio a principios del siglo XX.

Desde un principio se fue cambiando de dueños, desde que se dieron las primeras mercedes de tierra: el 19 de julio de 1597 cuando se dan a un Capitán llamado don Alonso Marín Altamirano. Años mas tarde se refrendan en 1644 los títulos a un Capitán Guerra, donde se ampararon 15 títulos de ganado mayor y 12 caballerías de tierras; después las adquirió un Capitán llamado José de la Peña Durán en el siglo XVII.2 Entre otros dueños se encuentran: Lucas de Fonseca, un minero zacatecano, en 1718; don Bernardo Iriarte que compra el predio en $ 260, 000. 00, en 1798; en 1833 fue González Camacho, éste tuvo rencillas con el Lic. don Felipe Cosío, porque González influenció en el legislador Mariano Otero para que se suprimiera el nombre de Aguascalientes, del Acta de Reforma del 12 de mayo de 1847.3

 

Cada uno de sus dueños aportó cosas, en algunos casos de gran importancia, en otras de mínima, pero todo en beneficio y para hacer una de las mejores haciendas de la región; por ejemplo, algunos le integraron nuevas tierras, la construcción de la presa, y otros en lo artístico adquirieron el retablo de estilo barroco dentro de la modalidad anástilo o ultrabarroco, y mucho tiempo después, la adquisición de la maquinaria para los molinos, que fue hecha por los Letechipia.

 

Entre algunos hechos que resaltaron en su momento y que todavía llegan hasta nuestra época, fue que en los primeros años de la guerra de Independencia: el cura don Miguel Hidalgo, al mando de las tropas insurgentes llegó hasta este sitio, poco después de una terrible, dolorosa y sangrienta derrota, ocasionada por el general Félix María Calleja y su ejército realista, en la batalla que se realizó en el Puente de Calderón cerca de Guadalajara, ocurrida el 17 de Enero de 1811, y donde después sufrieron una terrible agonía para estar a salvo. Ya en la hacienda le quitaron el mando político a Hidalgo y se lo otorgaron a Allende, pero de esto hay varias versiones: donde se dice que fue por una junta de guerra, otra por las graves faltas que Hidalgo había incurrido en la guerra. Se le quita el mando por parte de Allende y Abasolo. Otro tipo de realce fue el ya mencionado caso por parte de González, con su afán de pertenecer al estado de Zacatecas.4 Estos son algunos hechos importantes que recuerda la población con mayor antigüedad y donde sus abuelos les habrán contado de esos hechos y otros más; como el caso cuando fue saqueado el templo por el agrarista don Teodoro Olivares y sus compinches.

 

El arte de la Hacienda

Lo que encierra el sitio principal de la hacienda, es que contaba “con casa grande, una capilla, la trasquila, un regular número de trojes y bodegas, la era, el asoleadero del trigo y otras instalaciones, la cortina de la presa.”5 Algunos de estos lugares han sido rescatados y se han utilizado: un ejemplo es la casa grande, que en la actualidad es el Museo de la Insurgencia y Casa de la Cultura. Otros predios no fueron rescatados por falta de presupuesto, o como en algunos casos, los predios fueron destruidos por el gobierno, como lo que pasó con el abentadero, donde se quería construir un mercado, pero gracias a la cooperación de algunas personas se pudo rescatar lo poco que dejaron, como fueron algunas columnas y las bodegas; otras cosas que se han rescatado fue todo lo que rodea el conjunto del templo. Las construcciones encierran grandes historias que pueden ser utilizados como lugares turísticos como lo realizó don Alejandro Topete, quien es el que promovió la construcción de la Casa Grande en museo.

El templo es donde está nuestro punto de estudio, el cual ha sido remodelado. En 1998 le pintaron la fachada y pusieron las esculturas en los nichos de la misma. En la explicación que daré a continuación trataré de utilizar el método de análisis de Panoksky, en sus dos primeras modalidades, pre-iconográfico e iconográfico.6

El templo se terminó de construir en su totalidad en el año de 1782, la fachada es una mezcla entre el estilo arquitectónico barroco y neoclásico, puesto que este último empezaba a tomar auge en la Nueva España. La influencia barroca se puede notar en el “ojo de buey” o ventana coral – aunque este no es del puro estilo barroco sino que se venía utilizando desde la Edad Media –. A los lados, en la parte superior de la ventana, se encuentran tres nichos con las imágenes de algunos santos: en la parte superior se encuentra San Blas el patrono del lugar, en la parte izquierda San Pedro y en la derecha San Pablo. Otras características son: el remate, que es una cornisa ondulada mixtilínea, en la parte superior está adornada con almenas -tiene cinco almenas del mismo tamaño- que están centradas de acuerdo con la entrada principal y una de mayor proporción que está en el otro extremo del campanario.

 

La influencia del neoclásico se encuentra en la ornamentación que se muestra en los nichos, puesto que tienen pequeñas columnas corintias; la entrada principal es de medio punto, y las columnas que sostienen al arco son de tipo corintio, ya que en su ornamentación contienen hojas de acanto; en la entrada principal se encuentra “franqueada por un par de ángeles custodios o guardianes que tienen la función simbólica de resguardar la entrada al templo”;7 a los lados de los ángeles se encuentran de nueva cuenta columnas corintias.

El campanario es de dos cuerpos y rematado por una pequeña cúpula donde contiene un ritmo geométrico de repeticiones de sí mismo, las columnas de tipo salomónicas en el primer cuerpo y segundo, su ornamentación y remates están sujetos a este vibrante ritmo vertical, y alrededor de la cúpula tiene pequeñas almenas.

Al lado poniente del templo se encuentran unos hermosos “contrafuertes o arcos votantes”, tienen la finalidad de reforzar estructuralmente y contrarrestar el empuje de la nave, pero en esta pequeña construcción sólo fungen como adorno, y “en la parte alta se observan las gárgolas o desagües en formas zoomorfa.”8

En el interior del templo, al lado derecho se encuentra el baptisterio, el cual está decorado con varias pinturas al fresco y ornamentación de tipo neoclásico, como columnas jónicas y hojas de acanto; del mismo lado en la parte superior, se localiza la tribuna especial para los hacendados; en el lado izquierdo enfrente de la tribuna especial, se encuentra una enorme pintura que data del siglo XVIII, obra del pintor José de Páez, donde aparecen algunos santos preferidos por los antiguos dueños,9  como la Virgen de Guadalupe, Jesús en la cruz, San Blas, etcétera.

El retablo ultrabarroco

El retablo pertenece a la modalidad ultrabarroca, pues se caracteriza de los apoyos tradicionales, se expresa escultóricamente y en algunas ocasiones se mezcla con las bellas pinturas, se aleja del simbolismo religioso, aparecen ricas formas laicas, geometrisista o de rocalla; una de las características más importantes es que no sobresale demasiado de los muros, esto para no apoderarse del espacio.10 El retablo se terminó de instalar en 1782, es una de las obras más importantes que se posee en el país y ejemplo único en el estado. Se compone de una calle central y dos entrecalles, de dos cuerpos y un remate de medio punto; en la calle central del primer cuerpo se encuentra la imagen de Jesús en la cruz, en el centro de la misma calle la Virgen de Guadalupe, pintada por el maestro José de Alcíbar, y donde está bordeada por un coro de ángeles; en la parte superior del segundo cuerpo, está la escultura del patrono del lugar, San Blas; en la entrecalle derecha del primer cuerpo la imagen de Santa Ana, en el segundo cuerpo San Luis Gonzaga, en la entrecalle izquierda San Joaquín y San Ignacio de Loyola. Esto contiene un ritmo geometriota donde afecta todos los elementos y partes del retablo, los cuales se presentan ante el espectador escalonados de adentro hacía fuera, como repeticiones de sí mismos y donde se agrupan en tramos formados por cinco o seis molduraciones que dominan todo el conjunto a través del resto de la ornamentación; termina en medio punto, unidos perfectamente a los dos cuerpos anteriores que lo procede; las entrecalles casi se pierden entre tales  formas y los nichos se enlazan unos sobre otros con riquísima ornamentación, pero no simbólica.11

Ya para concluir, me gustaría agregar que con este retablo, la población de esta comunidad debe sentirse orgullosa, ya que en el país sólo existen dos con las características ya mencionadas. Y así como se le da el valor a las grandes obras de arte por su proporción, se le debe de dar ese mismo valor a las pequeñas, que en general son en ocasiones mucho mejor que las grandes, y se debe de recuperar toda la expresión de estas hermosas obras que durante siglos han pasado por tantas desgracias y que han permanecido de pie para regalarnos su arte.

 

GLOSARIO

 

Abentadero.- Lugar donde se ponía a secar y limpiar los productos agrícolas como el chile, el frijol, etc.

Nicho.- Donde se colocan las estatuas, en este caso los santos.

Cornisa.- Moldura ornamental que remata o corona la parte a la cual está unida, como las fachadas de los edificios o, en el interior de la unión de la pared con el techo.

Almenas.- Cada uno de los prisma que coronan los muros de las antiguas fortalezas a manera de parapeto con vanos intermedios para tirar contra los enemigos, se utiliza como elemento de ornamentación.

Columna salomónica.- Se caracteriza por tener una helicoide que disminuye su grosor a medida que sube, en forma de espiral.

Retablo.- Construcción de piedra de madera u otra materia que compone la decoración de un altar, serie de figuras pintadas de tallada, que representa una historia o suceso.

Comentarios:

[email protected]

Notas:

1 Inventario a la muerte de Lucas López de Fonseca, en: AHEA, FPN. Not. Rafael de Aguilera 1762, s.n. 97 – 129

2 Topete del Valle, Alejandro, Guía para visitar la ciudad y el estado de Aguascalientes. segunda edición (mejorada), Ags. 1968. pp 26 y 27

3 Idem, pp 38 – 39

4 Gómez Serrano, Jesús, La creación del estado de Aguascalientes, México, CONACULTA, 1ª Edición 1994, pp 86

5 Inventario a la muerte de Lucas López... Op, cit. pág. 113 – 115

6 Pre-iconográfico consiste en los elementos, materiales, formas, tamaños, representaciones en objeto de estudio. Iconográfico: el significado y que tipo de representación tiene el objeto

7 Ramírez Hurtado, Luciano, El estado de Aguascalientes, México. Editorial Grupo Azabache, 1996 pp 85

8 Idem

9 Idem

10 Vargas Lugo, Elisa, “El retablo ultrabarroco” Artes de México, no. 106, año XV, 1968, pp 58 – 61

11 Idem

 

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1