Cuando la soledad quiera
estar contigo recíbela con
una sonrisa.
Abre tus ojos y mírala.
Abre tu corazón y recíbela.
No le temas, no huyas.
La soledad siempre se
acompaña de silencios.
No les desafíes, no les temas
no les huyas.
Con el silencio puedes hablar,
..hablar solo contigo y entonces
sólo entonces estarás contigo
y te encontrarás.
No pidas el mar, rechaza
al viento, cierra tu sentir
a los aromas y encuéntrate
en tu mar y siente tu propia
brisa y camina por tus senderos.
Sumérjete en el movimiento tuyo
y escucha tu propio silencio
y a la soledad de tu desierto.
Encuéntrate, mírate, disfrútate,
entrégate a tí misma,
alégrate con tu encuentro y sonríe
y ámate.
Cuando te alegres y te sonrías y
te ames, sólo entonces, a pesar
de la soledad y el silencio
estaré contigo por siempre.