Te miro cada día
tus colinas me seducen
tus cavernas llenas de
misterios me llaman.
Mis ojos te descubren
mi cuerpo te siente
en el palpitar ardiente
de tus entrañas.
Quiero acariciar tus
secretos escondidos
Tu fuego me quema
tu movimiento frenético
me mueve me conmueve
y me asusta y a pesar
de ello te amo.
Tus luces nocturnas
en tu cielo me abruman
me aquietan, me silencian
rio, lloro y callo asombrado.
Te veo cada noche y siempre,
eres como descubierto recién
me enamoro más, cada día más
de tus amaneceres de ojos cerrados
que se abren y su luz dibuja tu silueta
sideral de tiempos callados.
Me ciegas y te amo
descubro tus noches, tus atardeceres
y tus amaneceres
y cada día soy más
tuyo, DESIERTO.