PRIMERA PARTE
MEJORAMIENTO DE IMPARTICIÓN DE JUSTICIA
Este tema es uno de los más importantes, o tal vez el más importante, de los fines que debe perseguir el Colegio Público. Implica terminar con pleitos que duran lustros, con malos tratos con los Abogados, con honorarios irrisorios, con resoluciones y sentencias arbitrarias, etc. Implica defender la dignidad de nuestra profesión no solamente en aspectos personales y profesionales, sino también en relación a condiciones de trabajo; como ser edificios ineptos falta de lugar para estudiar expedientes, largas colas, expedientes que no están nunca visibles, ascensores que no funcionan o que son exclusivos, cédulas que no se diligencian, problemas con mandamientos, oficinas que no contestan, testigos que no son traídos, audiencias que no se llaman en horario, funcionarios que no atienden, etc., etc.
Sintéticamente algunos de los ítems principales son:
1 Participación determinante del Foro de Abogados en el nombramiento de jueces y funcionarlos judiciales.
2 Participación determinante del Foro de Abogados en un trámite ágil, eficaz de tramitación obligatoria, para destitución de jueces y funcionarios.
3 Lucha para establecer definitivamente la responsabilidad por mala praxis de jueces y funcionarios Judiciales, en caso de resoluciones o sentencias arbitrarias (no meramente opinables). En un Estado de Derecho no puede haber personas impunes.
4 Concentración de Tribunales y edificios dignos: ya es impostergable la lucha para lograr definitivamente edificios idóneos y dignos para tribunales, y la concentración de los mismos, terminando con la actual dispersión que hace imposible el ejercicio normal de la Profesión.
5 Emprender la concientización y lucha para instaurar en el Derecho Positivo vigente, la responsabilidad personal de todo magistrado o integrante, de los tres Poderes. Ejecutivo, Legislativo y Judicial, por los daños que causaren por incumplimiento de las normas jurídicas vigentes, conductas inconstitucionales o corruptas, presupuestos insuficientes que impiden normal funcionamiento del Poder Judicial, no ejercicio de la Vía de Superintendencia, falta de trámite adecuado de los pedidos de juicio político, etc.
6 Defensa real y efectiva de los buenos jueces que protestan y se preocupan por el estado ruinoso de cosas existentes, y que no son escuchados por sus superiores ni por los otros Poderes de la Nación, y además postergados en ascensos o nombramientos.
Debemos terminar también con la ingerencia de la política partidista en el Poder Judicial.
7 Reforma de Códigos Procesales señalando el perdimiento de empleo por parte de magistrados y funcionarios que no cumplan los términos procesales. Si no pueden hacerlo deberán accionar contra sus superiores o contra los poderes que no les proporcionan condiciones necesarias o renunciar, pero no callarse la boca y retener cargos que no puedan cumplir.
8 Correlativamente deber de los magistrados y funcionarios de denunciar públicamente los inconvenientes que les impidan cumplir fielmente con sus deberes. Supresión de mordazas administrativas visibles o veladas para los magistrados y funcionarios que deseen expresarse libremente sobre las condiciones de funcionamiento del Poder Jurisdiccional.
9 Fin de los conflictos Judiciales para lo cual debe definirse de una buena vez el status laboral y salarial de los Empleados Judiciales, creando condiciones aptas para el desempeño de su oficio que debe ser considerado importante y difícil y desempeñado por personas que tengan vocación y no que lo consideren un empleo de descarte o pasatiempo para estudiantes o practicantes.
10 Fin de la Patria Judicial: Deben ser magistrados y funcionarios quienes tengan verdadera vocación y capacidad y hayan ejercido la profesión de Abogado en forma activa durante determinado tiempo y no gente que accede a cargos sin haber trabajado en la Profesión nunca.
11 Es cierto que hay problemas presupuestarios, y que el Estado parece no interesarse por el destino del Poder Judicial, que faltan juzgados, que los edificios son inaptos, etc. Perp también es cierto que no todos los problemas son presupuestarios pues muchos derivan de falencias personales de magistrados y funcionarios. De otro modo no se explica por ejemplo que en sede laboral haya jueces que dictan 60 sentencias de promedio mensual y otros que solamente dictan 15.
Debe estudiarse definitivamente la conducta de cada uno de los magistrados y funcionarios, su contracción al trabajo, su respeto por los Abogados y Litigantes y por las normas del Estado de Derecho. Debe estudiarse el tiempo real que insumen los pleitos en tareas reales y el tiempo que se pierde en papeleo absurdo, irrazonable o ilegal (70% del tiempo perdido según nuestro estudio de la materia). La demora del trámite de expedientes y el abarrotamiento de Tribunales pues, no responde solamente a cuestiones estructurales ni edilicias ni presupuestarias aunque ello incide en forma apreciable. Es cierto que hay procedimientos obsoletos que deben ser reformados, pero también que se utilizan los Códigos Procesales en forma irrazonable, insensata, carente de sentido común y de vocación de servicio, así como carente de sabiduría mínima necesaria para ejercer un cargo. Por ejemplo no hay control de desobediencias que dilatan los procesos (testigos que no concurren, policía que no los lleva, oficiadas que no contestan, peritos que no cumplen en término, sistema de notificaciones deficientes y anacrónico con fallas personares graves, etc.). A ello debe sumarse, la falta de inmediación con su secuela de admisión de pruebas improcedentes (y negativa de pruebas procedentes) incumplimientos de horarios y funciones, etc., todo lo cual alienta las dilaciones, las malicias, y aumenta en forma insensata el cúmulo de tareas. Es menester que se cumplan horarios e inmediacíones, que se castiguen las desobediencias y demoras procesales, terminar con el papeleo pseudotécnico imperante, poseer sabiduría y empeño suficientes como para encauzar procedimientos y adoptar medidas que hagan más sencillos y eficaces los pleitos, no que los compliquen y dilaten. También hay que revolucionar los métodos procesales.
Se debe recurrir a una planificación seria y moderna, a una capacitación real, moral e intelectual y no sectorial y feudal.
ES EVIDENTE QUE TODO ESTO NO SE LOGRARA EN POCO TIEMPO NI SE CONSEGUIRA SIN UNA LUCHA CONSTANTE Y PACIENTE EN QUE PARTICIPE ACTIVAMENTE EL FORO DE ABOGADOS. PERO NADIE DICE QUE ESTO SEA FACIL NI RAPIDO. DECIMOS QUE NO HAY OTRO CAMINO.
Defensa del abogado y de la abogacía
Algunos han dicho que el Colegio Público debe defender a la Abogacía, pero no al Abogado. Nosotros sostenemos que debe defender a ambos, porque el Colegio Público debe velar por la existencia de las condiciones necesidades para el ejercicio adecuado de la profesión, es decir el modo general, y también debe concurrir en el caso particular cuando esas condiciones necesarias para el ejercicio de la profesión son violadas respecto a profesionales concretos en casos Individuales. Por otra parte se ha dicho que el Colegio Público no es un Gremio.
Nosotros sostenemos lo contrario. pero con el agregado que es mucho más que un Gremio, ya que debe respaldar y defender no solamente a quienes trabajan en esa profesión, sino además debe resguardar valores que son esenciales para la Sociedad, para la República y para el Estado de Derecho.
Este tema es muy amplio y difícil de sintetizar y requiere explicaciones adicionales, porque tanto en su formulación teórica como en su aplicación efectiva entraña una verdadera revolución conceptual.
Dada la brevedad de este opúsculo, procederemos aquí a una suscinta mostración, dejando para mejor oportunidad una mas completa detonación y connotación de esta problemática.
Comencemos por el Abogado: es un ser que algunas veces hemos denominado "bifronte". Por un lado es un ser humano común, que tiene que mantener su familia y los gastos que le demanda su profesión que son muchos en especial cuando se pretende trabajar correcta y eficazmente y estar permanentemente actualizado. Pero por el otro lado, el abogado ejerce una profesión que no es más honorable que as demás, pero que es crucial, esencial, vital, para la Nación. Por ello la sabiduría ancestral y arquetípica de pueblos como el nuestro, requieren la prestación de juramento (o promesa solemne) como el juramento hipocrático respecto dé los médicos. Es que somos, o debemos ser, los médicos de la Justicia, recordando que sin salud se resiente la Vida y sin Justicia también la Vida se resiente, o quiebra o no merece ser vivida. Con el agregado que la Injusticia produce muchas más enfermedades de lo que comúnmente se cree.
No puede pretenderse que se ejerza bien esta profesión, si el ser humano Abogado se encuentra angustiado, enfermo, con necesidades extremas inclusive como madre o padre de familia, o amenazado o amedrentado.
Debe comprenderse que nuestros honorarios revisten no solamente carácter alimentario, sino también carácter 'honorífico' en el sentido propiciar condiciones necesarias y suficientes como para poder ejerces la misión sagrada de preservar la justicia. Además los abogados tenemos mucha más "Jurisdicción" de lo que creen muchos jueces advenedizos, porque somos los encargados de "decir" el Derecho, a nuestros clientes, o sea al Pueblo. Esto el significa que debemos cumplir la misión fundamental de informar al Pueblo sobre cuáles son sus derechos, y luego defenderlos.
Cuando informamos a la gente cuáles son sus derechos, no estamos impulsando la "industria del juicio" como han dicho ofensivamente algunos personajes Inclusive Ministros, sino cumpliendo una función básica del Derecho, que consiste en que la gente los conozca.
Si hay algo importante en la sociedad humana, que la distinga de un enjambre o de un hormiguero, son los derechos de las personas. La persona, en sentido jurídico, y también en un sentido real, es un centro de Imputación de derechos y deberes. Allí donde desaparecen esos derechos, desaparece la persona y nos encontramos con una cosa, como ocurría por ejemplo en la Antigüedad, donde los esclavos eran considerados cosas intra-comercium por la normatividad jurídica y por la vida real, y como tales comprados y vendidos. Y cuando además de informar al Pueblo sus derechos, lo defendemos en Tribunales, tenemos los Abogados la facultad y el deber de luchar para que la información que hemos dado al cliente se torne real y eficaz y no sea un cuento chino sin más destino que embaucarlo y cobrarle honorarios.
Se colige fácilmente que tanto los abogados como el pueblo, tienen derecho a que exista seguridad jurídica, es decir, un alto grado de previsibilidad con respecto a lo que en definitiva resolverán los jueces. Por eso Oliver Wendell Holmes decía, en modo incorrecto pero muy gráfico que "el Derecho es la predicción de lo que los Jueces harán".
Pero todo esto no es tan fácil: para que exista seguridad jurídica, es decir previsibilidad que permita al Abogado informar y aconsejar bien al cliente, es menester que haya una cierta regularidad en las decisiones de los jueces. Cuando las sentencias son contradictorias, diversas, sin uniformidad, se produce el caos jurídico, que es la inseguridad general, donde nadie sabe cuáles son sus derechos y obligaciones, lo cual desalienta a la gente honesta y alienta a los corruptos y la Sociedad explota y va camino de retorno a la ley de la selva.
De lo anterior surge que la norma jurídica no es otra cosa que un significado. Kelsen dice que la norma jurídica es su sentido. Está
claro que la norma Jurídica está hecha de la textura de los significados, esto es, de las ideas. Interpretar la norma jurídica es alcanzar su significado. Esta operación, que no es fácil, requiere sabiduría. Se deduce fácilmente que no debe ser intérprete de la norma jurídica un juez ignorante, Inculto o venal.Desde otro ángulo cualquiera entiende lo quiere decir la "jornada de trabajo" entre nosotros la de ocho horas diarias. Pues bien, los Abogados en general no bajamos de diez o mas horas diarias, y estamos en un posición Injusta y antifuncional, porque no podemos llegar tarde a una audiencia, tenemos términos angustiosos y perentorios, tenemos que correr por los juzgados, ora para evitar que se nos consientan resoluciones, ora para impulsar juicios demorados, ora para llegar a las audiencias; en definitiva horas inhumanas, en condiciones stressantes y trabajar aún estando enfermos o sintiéndonos mal.
La Orden de Abogados del Brasil realizó un estudio sobre el especial stress del Abogado con resultados alarmantes. El stress no es un chiste, sino el origen de muchas enfermedades Inclusive Irreversibles y mortales.
La mayoría de los magistrados y funcionarios experimentan un desprecio considerable o total por todas estas realidades y por las injusticias que soporta el pueblo, y experimentan un lamentable aprecio por su soberbia de patrones de la estancia o dueños de la quintita propia. Es una ley física o natural que cuanto mas ignorante e inculto es un juez, está más lleno de soberbia.
Si la judicatura requiere, como la practicaba Salomón, sabiduría, no debe tolerarse a los soberbios, siendo menester desalojarlos a latigazos del Templo de la Justicia. así de simple.
Aceptar el caos jurídico, la injusticia generalizada las malas leyes, la inobservancia de la Ciencia del Derecho, Implica corromperse. Los Abogados tenemos que elegir entre ser sacerdotes de la Justicia, o ser aves negras y cuervos. Si decidimos ser sacerdotes de la Justicia debemos comenzar por el Templo y echar a los fariseos. Léase destituirles. Léase que se vayan a ganar la vida a la calle, si son tan aptos como su soberbia lo Indica.
Por eso decimos también que es muy importante el nombramiento de jueces, pero resulta mucho mas importante que ellos sepan de antemano que no tendrán impunidad, serán destituídos, y podrán ser demandados por mala praxis.
Si queremos mejorar la Justicia, defender la abogacía, defender al Abogado, debemos comenzar por la demitificación del Poder judicial.
Este tema es muy vasto, y bastante difícil de aceptar, porque estamos llenos de prejuicios. Sin embargo no tenemos más remedio que ser breves.
Diremos que es imposible razonar científicamente si al mismo tiempo nos manejamos con mitos. La prueba cabal que en materia judicial gozamos todos de un atraso mental de varios siglos, la tenemos en el lenguaje que usamos, que es verdaderamente ridículo. En vez de decir hoja decimos 'foja', en lugar de expediente,' autos ', en lugar de resoluciones 'providencias' en vez de Sr. Juez. 'Vuestra Señoria'.
Debemos entender que los Jueces son unas personas absolutamente respetables como personas como colegas, pero no han venido a dictar sentencia por la Gracia de Dios. Son unos señores empleados públicos, que cobran un sueldo que nosotros les pagamos con nuestros impuestos, y deben prestar un buen servicio público, porque deben estar al servicio del público, y si no sirven y no son serviciales, simplemente hay que despedirlos.
Los Abogados nos tenemos que cuidar, porque si cometemos errores, los clientes, nos pueden demandar por mala praxis. Lo mismo ocurre con los médicos, con los ingenieros y con todas las profesiones. No se alcanza a entender porqué no ocurre lo mismo con los jueces, que pueden cometer cualquier barrabasada en la más absoluta impunidad, pues gozan de fueros personales vitalicios, salvo que sean destituidos, lo cual sabemos que no ocurre ni ocurrió a lo largo del siglo, salvo excepciones por motivos políticos o para crear chivos expiatorios. Bien sabemos la cantidad de centenas de pedidos de juicio político cajoneados en el congreso y caducados por vencimiento del plazo.
Ergo, los jueces saben que no se deben meter contra el Poder, que no deben ser sorprendidos infraganti, y que en lo demás gozan de la mas grande impunidad. Si el Derecho consiste precisamente en una pública amenaza de castigo, para la gente que no se porta bien, el hecho de eximir de castigo a un sector de la población como son los jueces implica una invitación a que se porten mal.
Podemos tener la seguridad que el Poder Judicial no se va a componer o arreglar, mientras no se termine con la impunidad de los jueces y mientras se los exima de poder ser demandados civil y criminalmente por mala praxis.
Por supuesto que no hay que confundir opinabilidad con arbitrariedad. La arbitrariedad es una institución jurídica definida perfectamente en doctrina y jurisprudencia. La opinabilidad es humana, imposible de evitar porque de lo contrario podría dictarse sentencias por computadora, y admite errores humanos disculpables. Pero la arbitrariedad no es una opinión sino que es la negación del Derecho. El reino de la soberbia y la dictadura y por lo tanto un Crimen.
Es intolerable que haya jueces tan ignorantes que ni el Código han leído, que tienen serias dificultades con su cacumen, que han aceptado ser jueces sin saber Derecho, ni tener cultura, ni tener aprecio por la Lógica y el Sentido Común. Aceptar ser juez en esas condiciones es también ser un corrupto, tal cual como si un abogado aceptare el cargo de Capitán de Navío sin saber ni nadar, o de Aviador con la única experiencia de haber entrado a algún lado por la ventana.
Otro tema que debemos considerar es el amedrentamiento constante a que estamos sometidos los abogados de hecho y de Derecho. De hecho, porque tememos malquistarnos no solo con el juez y/o secretario, sino hasta con el pinche, de resultas de lo cual hemos desarrollado una bisagra en la cintura para hacer reverencias. Recordemos la anécdota del gran juez Estrada que entrando a su despacho un abogado haciendole ridículas reverencias y diciéndole buenos días su señoría, Estrada le contesto: mantantiru liru lan. Y amedrentamiento de Derecho porque si bien la Lista 13 logró la derogación del Desacato, bajo la presidencia del Dr. Cichello, aún existe la Ley Mordaza, que permite a los jueces multar y hasta detener policialmente abogados lo cual es un barbarismo jurídico además de una felonía. Porque nadie puede ser juez y parte al mismo tiempo, ni puede efectivizarse una medida que no está firme, ni corresponde entre pares que un par mande detenido al otro. Y una felonía porque asustando abogados se lesiona no sólo la defensa del abogado, sino también y lo que es mucho peor la del cliente.
Por esta razón sostenemos que los jueces han perdido la facultad sancionatoria procesal sobre los Abogados, desde que se creó el Tribunal de Disciplina, con la creación del Colegio Público. De tal modo se podrán sancionar las inconductas graves de los abogados, pero no habrá lugar para que la soberbia de los jueces atemorice enervando el ejercicio de nuestra sagrada profesión.
Asimismo hay que terminar con la burocracia insensata que caracteriza a nuestro Poder Judicial, que complica todo por ineptitud, que dilata todo por miedos o por falta de contracción al trabajo. Hay que terminar con las resoluciones dilatorias, irresolutas o faltas de compromiso y decisión.
Otra cuestión Importante por lo que significa es que los edificios e instalaciones del Poder Judicial no son de propiedad de los jueces y funcionarios. De tal modo no puede admitirse que haya ascensores reservados para magistrados y funcionarios, porque en una República tales ascensores son res pública, es decir cosa del público, de modo que no tienen derecho alguno a apropiarse de la cosa ajena, máxime cuando el público es su mandante y ellos son los mandatarios.
Con semejante criterio si los abogados merecen según el Código el mismo tratamiento de los magistrados, entonces los abogados deberían tener ascensores exclusivos con prohibición que suban los jueces, o sea el mismo tratamiento que nos dan a nosotros.
Podemos seguir ad-inflnitum, pero los Colegas conocen estos hechos y otros similares.
Lo fundamental de todo lo que acabamos de decir es que debemos demitificar el tema, debemos luchar para terminar con personalidades soberbias, con arbitrariedades, y con un servicio público carente de eficiencia, y que para entender este tema debemos aplicar la razón y no el pensamiento mágico.
Para modificar el actual estado de cosas en el Mundo Jurídico que nos toca vivir, se requieren algunas herramientas básicas: tener una idea clara del problema para lo cual es menester analizarlo con el pensamiento científico y no con el falso pensamiento dictado por el prejuicio, evitar el pensamiento argumentativo y reemplazarlo por el inductivo deductivo, tomar conciencia que estamos infectados por el pensamiento mágico, totémico, que asume la forma de prejuicios y finalmente adoptar la decisión de luchar para cambiar el estado de cosas.
Por supuesto aquí no podemos desarrollar esta temática por razones de espacio. Pero podemos pedir al lector que amplíe estos temas como mínimo con las siguientes obras: el libro de Tawil. contiene una explicación interesante e inclusive con fundamentos históricos sobre el tema de la responsabilidad personal de los jueces por mala praxis el de Arfhur Vanderbilt 'La Justicia Emplazada a Reformarse' es un excelente ejemplo de demitificación del Poder Judicial y de medidas a adaptarse para corregirlo, sobre la naturaleza totémica del pensamiento jurídico contemporáneo recomendamos las obras de los iusfilsofos de la Escuela Escandinava, como Hagerstrom, Lunstedt y Olivecrona, sobre la definición del Derecho la Teoría General del Derecho y del Estado de Kelsen y la Teoría Egológica de Carlos Cossio, y finalmente como libro que estructura todas estas ideas y que ha sido considerado por la Academia de Ciencias de moscú como la obra más original del momento, la 'Teoría Totémica del Derecho' del fundador de nuestra Agrupación, Dr. Cichello, quien además de ejercer cátedra y participar en numerosos congresos y estudios, fue en dos oportunidades Presidente del Comité de Filosofía y Sociología de la Federación Interamericana de Abogados. Con relación a la lucha real y efectiva por el Derecho, recordamos releer 'La Lucha por el Derecho' de Rudolf Von Ihering.
Hace poco tiempo, en Córdoba, destituyeron a una Jueza, porque demoraba mucho en dictar sentencias. Este caso es verdaderamente líder. El Colegio está facultado y por lo tanto obligado a pedir la destitución de jueces, pero evidentemente no practica ese deber primordial. Si queremos tener buenos jueces, destituyamos a los malos, de modo que los buenos van a seguir siendo buenos, los malos se van a ir a molestar a otro lado y deberán usar su soberbia con su familia y no con los litigantes y los regulares y tibios, dudosos, se van a volcar decididamente a portarse bien.
Si el Colegio Público no lucha en serio, quiere manejarse con tibias noticias de tímidas quejas, evidentemente no sirve para nada.
Si se trata de una pelea, si el Colegio Público es gallo, deberá mostrar sus espolones.
Los Abogados debemos luchar porque no tenemos más remedio desde que hemos prestado juramento . Tengamos. Cuidado con no ser nosotros también tibios, dudosos, porque el pueblo podría llegar a pensar que somos parte integrante de la corrupción del Poder Judicial. Vanderbildf, que fue presidente del Colegio de Abogados, presidente de la Corte Suprema y Decano de la Facultad de Derecho, en Nueva Jersey, dijo que los abogados y los jueces le causaron a Norte América más daños que todos los gangsters de su historia. De tal modo los abogados conviene que pensemos que no somos ajenos al tema, y como diría Hemingway, 'las campanas estan doblando por ti'.
Con lo dicho, si le sumamos la inteligencia del lector, resulta suficiente. Para finalizar este acápite haremos a guisa de síntesis la siguiente enumeración no taxativa, con respecto a cosas por las que hay que luchar: 1) recuperar incumbencias perdidas a manos de otras profesiones y conquistar otras, 2) terminar con la duplicación de aportes jubilatorios y crear un sistema jubilatorio y de seguridad idóneo y económico, 3) defender mínimos dignos de honorarios y destituir a los jueces que no respeten las pautas arancelarias, 4) defender la esencia intuitu personae de nuestra profesión contra regímenes que pretenden desnaturalizarla, 5) terminar con malos tratos y arbitrariedades en el Poder Judicial y hacer respetar nuestro carácter de pares de jueces, y destituir a los jueces que proceden con arbitrariedad tanto en el trato como en sus resoluciones y conductas, 6) crear una red de protección y asistencia social para Colegas, 7) eliminar aportes, contribuciones, imposiciones y tasas, insensatos, confiscatorios y sus respectivos trámites y formularios burocráticos, 8) concentrar los edificios de Tribunales, y agregados como la Mediación, 9) crear un sistema de control de calidad idóneo con relación al nombramiento de jueces y otro para la destitución de jueces. 1 0) reformular todo el Poder Judicial y terminar con los pleitos que duran lustros. A este respecto Vanderbildt narra que modificaron el Código expresando que los jueces que no cumplían con los plazos perentorios perdían inmediatamente el cargo, y parece ser que en Nueva Jersey, donde los pleitos duraban 10 años, se pusieron al día, lo que significa que no es cierto que todo consiste en crear más Tribunales. Debemos también luchar por condiciones dignas de Trabajo, en Tribunales, y también dependencias jurisdiccionales de los Ministerios.
TRIBUNAL DE DISCIPLINA
Este tema lo ubicamos aquí porque el Tribunal de Disciplina ha sido creado con la finalidad y objetivo consistentes no en castigar abogados, sino en defender la Abogacía, y defender al propio Abogado contra Colegas que se valen de procedimientos non sanctos. Por ende, el Tribunal no debe dedicarse a hurguetear para descubrir petróleo, es decir para descubrir falencias mínimas o no expresamente denunciadas. Hay que tener mucho cuidado con la soberbia porque es una enfermedad infectocontagiosa. También hay que tener mucho cuidado con quienes se valgan de cargos para hacerse los simpáticos con el poder de turno y cambiar después figuritas, y también con aquellos que piensen que el Tribunal es el lugar adecuado para perseguir adversarios o para catartizar atrabilis o pulsiones inaceptables. El Tribunal deberá sostener la teoría de la derogación de la facultad sancionatoria procesal de los jueces respecto de los abogados, y si le llega un abogado sancionado por inconducta procesal, deberá considerar que no ha lugar a nuevo procesamiento por aplicación del principio non bis in idem, y aplicará al proceso los principios del Derecho Penal pertinentes, como el non bis in idem, el in dubio pro reo, la no extensión ni analogía de figuras, y se abstendrá de hacerle la prueba que no ofreció la acusación. Deberá rechazar en limine toda acusación manifiestamente improcedente o que no venga acompañada por prueba instrumental necesaria y suficiente o por el ofrecimiento de prueba idóneo para el caso. El Tribunal será competente exclusivamente con relación a la conducta de los matriculados en ejercicio de la profesión, y se abstendrá de entender en cualquier acto de la vida privada o social del Colega. El Tribunal no tendrá ingerencia en el Consejo Directivo que es el competente para contestar agravios y por tanto podrá sustentar un criterio distinto de la sentencia dictada por el Tribunal. Cualquier reforma al reglamento del Tribunal de Disciplina deberá ser ampliamente discutida por el Foro con tiempo suficiente, y en su caso deberá observar los principios que anteceden y corregir el Código de Etica que presenta figuras abiertas impropias de su naturaleza punitiva, por ambiguas y vagas. El Tribunal se abstendrá de juzgar a los Colegas por hechos y actos políticos, tanto de política interna del Colegio como de política fuera del Colegio, pues deberá dedicarse exclusivamente a la tarea profesional propiamente dicha.
SERVICIOS SOCIALES
Los servicios sociales deben autofinanciarse. Ello no significa que el Colegio no ayude inicialmente a fundarlos y ponerlos en movimiento. Se emplearán las figuras jurídicas pertinentes, sociales, mutuales, fundaciones, etc..
Parece que un día de estos van a terminar la sede de Corrientes que se compró y construyó con el dinero que en su casi totalidad ahorró nuestra Lista 13 desde 1992.
Decimos casi, porque en 1992, los anteriores gobiernos, en seis años, hablan ahorrado un millón y medio de dólares y bajo la presidencia del Dr. Cichello en dos años, se ahorraron dos millones y medio de dólares, es decir que la Lista 13 asumió la presidencia con un millón y medio de dólares y la dejó con cuatro millones.
Estamos hablando en números redondos, y debemos recordar que ese ahorro que efectuó la Lista 13, se realizó con matrículas de $ 40.- y $ 52.- por año, y ahora estamos casi en el doble con relación al costo de matrícula y bono.
Esta sede insumirá al final más de 8.000.000 de dólares, a pesar que si la vamos a vender probablemente no valga
4.000.000, con lo cual hemos despilfarrado en términos económicos la mitad, esto es, 4.000.000 de dólares, con los cuales podríamos haber comprado por ejemplo un cine-teatro, para Asambleas, Congresos, Espectáculos Culturales para los matriculados y nos habrían quedado otros 2.000.000 con los cuales podríamos haber instalado un servicio médico propio e inmediato.
Pero las cosas son como son y hay que poner buena cara al mal tiempo.
Son también servicios sociales los que hemos brindado bajo la Presidencia del Dr. Cichello. Así podríamos recordar, si tuviéramos memoria, que fue la primera vez que el Colegio Público tuvo presencia y fue conocido por el público en general (que son nuestros clientes potenciales), la primera vez que el Colegio salió a defender con valentía inusual la dignidad de la abogacía y los principios del Estado de Derecho, de la Nación y de la República. Fue la primera vez que se trató con dureza la arbitrariedad jurídica y judicial.
También fue la primera vez que se reclamó mejor justicia para el pueblo, resultando que el pueblo lo notó y comenzó a mirar de modo distinto a los abogados. Fue también la primera vez que se pudo hablar directamente con el Presidente, acceder al Colegio como propio y recibir una atención personalizada. En ese momento logramos derogar el Desacato, frenamos pérdidas de incumbencias, instruímos al personal para un trato mejor al colegiado, instalamos servicios como confección de liquidaciones computada, compras en cuotas sin intereses, préstamos por infortunio y para iniciar o equipar oficinas.
Instalamos un servicio de unidad coronaría móvil para aten
ción médica durante la jornada en Tribunales que atendió un promedio de dos colegas por día. Muchos funcionarios fueron tomando en serio al Colegio y hemos ido creando conciencia colegial en los Colegas, que fueron reconociendo cada vez más al Colegio y tolerando cada vez menos arbitrariedades, malos tratos y discriminaciones. En solamente un año y medio de nuestra gestión la Lista 13 defendió en Tribunales tres veces más Colegas que en los seis años anteriores. A pesar de haber creado nuevas prestaciones y actividades ahorramos mucho más dinero que nuestros antecesores y cobramos la matrícula mucho menos que quienes nos siguieron. Fue nuestra Lista l3 la que creó, bajo la Presidencia del Dr. Cichello, un legajo o registro de antecedentes de jueces y funcionarios donde anotamos las denuncias contra ellos (y también los elogios), lo cual fue produciendo un efecto concreto y gradual, hasta que esta practica fue cauterizada.A veces reconocen más nuestra labor afuera que adentro de este Colegio Público: a fines de 1993, en Carlos Paz, Córdoba, reunida toda la Abogacía organizada, han reconocido a nuestro Colegio como pionero y mentor de la lucha por la defensa del Abogado y la Abogacía y de las grandes tradiciones jurídicas republicanas, y allí se dijo expresamente, que correspondía usar el estilo de nuestra Lista 13 y terminar con el "ni" bellaco de muchos dirigentes que no se quieren jugar.
No cabe duda que todo lo que antecede son servicios sociales.
A ellos agregamos la siguiente enumeración no taxativa:
servicio médico y odontológico propio, guardería (imprescindible para el problema de numerosos colegas durante el horario de Tribunales y en sus cercanías), unidad coronaria móvil (la experiencia breve pero elocuente ha demostrado su necesidad imprescindible ya que son numerosos los Colegas que sufren accidentes y descomposturas durante la jornada judicial), biblioteca (nutrida con lo mejor de cada especialidad y dotada de biblotecario especializado y con informatica conectada a nivel internacional y nacional) turismo, centro recreativos, préstamos por infortunio y para instalación de estudios jurídicos, proveedurías, consultoría (para que los matriculados puedan hacer consultas técnicas al Colegio).
JOVENES Y NOVELES ABOGADOS: agregamos a los servicios anteriores los siguientes: 1) guía permanente para consultas técnicas en todas las especialidades jurídicas, 2) pequeños préstamos para instalación de su primera oficina, 3) cursos de especialización empresaria (contabilidad, impuestos, contratos modernos e internacionales, administración de empresas, etc.) para que resulte posible su salida profesional. Sobre ésto ya hicimos un curso piloto.
JUBILACIONES Y PENSIONES: La Seguridad Social o Previsión Social o como se le quiera llamar, es un deber del Estado, como así lo determina la Constitución Nacional. El Estado debería otorgar esta prestación con el Tesoro Nacional y no con el capital asignado a la Caja de Jubilaciones. Por tal motivo jurídico siempre hemos rechazado la denominación 'sistema de reparto' que se utiliza en forma equivocada para señalar las que deben ser prestaciones y funciones estatales.
Por otra parte va de suyo, hay que luchar para ello (como para todo) que los montos de jubilaciones y pensiones deben ser razonablemente suficientes para por lo menos sobrevivir con dignidad.
Las opciones son varias: fundar un Caja como la de la Provincia de Buenos Aires, o fusionar en una sola Caja matriculados de Capital y Provincia para aumentar la base, o reformular el sistema de Autónomos, o crear una Caja Suplementaria. No es fácil decidir y toda decisión debe ser idónea y democrática. Por ello vamos a convocar a todos los matriculados para establecer estadísticas y encuestas de opinión, y efectuaremos Auditoría de posibilidades, y posteriormente daremos a conocer y discutiremos en cabildo abierto y tomaremos la decisión que corresponda.
Pero desde ya afirmamos que hay que terminar con la doble y hasta triple imposición, con los aportes confiscatorios o impagables o que no tengan relación con la prestación a recibir y hay que terminar con los corruptos que distraen los dineros del pueblo. En el mismo orden de ideas se debe terminar con la costumbre de aportes abstractos que sabemos no incidirán en la obtención del beneficio para determinadas franjas próximas a la edad de jubilarse.
Debe resguardarse que el hecho de pasar a estado pasivo no debe privar de los servicios sociales conquistados.
Las cosas no serán fáciles porque el Estado toma estos asuntos como una fuente de ingresos financiera y no como un gasto correspondiente a un deber improrrogable.
El mínimo jubilatorio del Abogado, a valores actuales, debe ser de no menos de $ 1.000, lo cual es perfectamente financiable eliminando las jubilaciones de privilegio que no constituyen 'derechos adquiridos' ya que el derecho a una jubilación digna también es un 'derecho adquirido' y si el dinero no alcanza, es menester primero pagar los mínimos y después, si queda, pensar en mayores montos, pero nunca pagar cantidades desproporcionadas e injustificables.
Usted y nosotros sabemos que las cosas no serán fáciles, pero no debemos perder la Fe acondición que estemos dispuestos a unirnos para la lucha.
Cordialmente