Titulo: Devuelveme la Vida

Clasificación : PG-13

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Los diálogos encerrados entre /// y /// serán recuerdos de Ron y Hermione, solo para que no haya confusiones.
 

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CAPITULO TRES.- No eres el único que sufre

Todos, alumnos y personal docente, se encontraban desayunando en el Gran Comedor, habían pasado dos días desde el incidente de la biblioteca, y tanto Draco como Hermione habían optado por dejar el tema de lado, no hacer ningún comentario al respecto, aunque Hermione tenía la convicción de averiguar si Draco estaba haciendo o no un Altar de Muertos, y si era así. ya vería que acciones tomar.

Una parvada de lechuzas entró al Gran Comedor, dejando caer a su paso diversos paquetes para los distintos destinatarios. Una lechuza color marrón, común y corriente, se dirigió hacia la mesa de profesores con una caja rectangular de mediano tamaño atada a sus patas. Con vivacidad aterrizó frente a Draco, lo que le hizo un poco de gracia al rubio, eso, y el contenido que seguramente contenía esa caja. Desató el paquete con presteza, y después de darle un poco de comida a la lechuza, ésta se fue. Draco hizo a un lado el paquete sin siquiera molestarse en abrirlo

-¿No piensas ver qué es? - le preguntó Ron

-No - fue la seca respuesta de parte del rubio

-Pero podría ser importante - volvió a decir Ron

-ES importante Ron, pero lo veré en cuanto llegue a mi habitación - ante eso el aludido solo se encogió de hombros.

Hermione observaba con atención el paquete, en busca de algún indicio sobre su contenido, finalmente dio con una pequeña etiqueta en una de las esquinas "Florería Azteca" decía la etiqueta. Enseguida agrandó los ojos, eso solo podía significar que Draco había pedido flores, y por el nombre de la florería sabía que las flores no provenían de alguna parte de Inglaterra, ¡¡sino de México!! Lo cual quería decir que las flores que había pedido su amigo no podían conseguirse cerca de Inglaterra, y por el tema que había tratado hace dos días ¡¡Seguramente se trataban de flores de cempasúchil!! ¡¡¡Las flores que se necesitaban para hacer el altar!!! ¡¡¡Draco estaba planeando hacer el Altar de Muertos para ver a Harry!!!

-Vamos Hermione, tranquilízate y piensa en lo que vas a hacer - se dijo así misma en murmullos. Observó a su alrededor, todos comían con tranquilidad, nadie sospechaba lo que Draco planeaba hacer, y por los acontecimientos pasados, a ella no le haría caso dijese lo que dijese. Su vista se detuvo en una persona, la única a la que posiblemente Draco podría escuchar y por la cual podría ser detenido en la locura que planeaba, no porque fuera una locura en sí, sino por el hecho de cómo afectaría a su amigo si no funcionaba como esperaba. Sonrió, terminando el almuerzo hablaría con el Director.

******************

Llegó a su habitación para dejar el paquete que había recibido, una vez que se vio en la seguridad de su dormitorio se permitió abrirlo. En seguida flores de un color naranja claro lo recibieron, estaban perfectamente acomodadas en la superficie de la caja, tomó una y la puso a la altura de sus ojos. Era hermosa, digna de llamarse flor de los cuatrocientos pétalos, cada pliegue en uno de sus pétalos hacía que pareciera multiplicarlo, haciéndola verse con un mayor número de pétalos, con extremo cuidado, la colocó nuevamente en la caja y la guardó en un baúl en donde guardaba el resto de las cosas que había reunido para el altar. Esta noche se dirigiría a su casa y comenzaría a preparar todo, no quería correr con prisa a última hora, no, preferiría hacerlo todo con calma y así tenerlo todo listo para esa noche. Observó la fotografía que había decidido sería la que usaría en el altar, en ella, estaba un sonriente Harry, que reía a causa de una explosión en el caldero de Ron que había provocado que el usual cabello rojo de su amigo adquiriera un color verde con motitas azules.

Draco sonrió con cierta tristeza al recordar ese momento, Harry prácticamente estaba por tirarse al piso debido al ataque de risa que sufría en ese momento, mientras Ron maldecía a diestra y siniestra el hecho de que le hubiera tocado hacer una poción "extremadamente difícil" y por ende, haberse equivocado, al mismo tiempo Hermione intentaba hacer una poción que restableciera el cabello de Weasley, claro, sin dejar de sonreír, y Draco, bueno, él solo intentaba sacar de sus casillas a Ron con sus usuales comentarios sarcásticos, provocando que el rostro del chico adquiriera un color rojo. Para cuando se dio cuenta tenía la foto de Harry apretada contra su pecho y un par de lágrimas luchaban por salir de sus ojos

-Contrólate Draco, pronto lo verás - se decía así mismo, tratando de mantener el control de sus emociones como lo hacía tiempo atrás. Pero desde la muerte de Harry, nunca más pudo controlar sus emociones, se exaltaba con rapidez ante cualquier comentario que ofendiera a Harry o su amor por él, o incluso podía pasar de la furia al llanto en unos segundos, algo que naturalmente le incomodaba, pero de lo que no tenía pleno control. Harry había sido, en su vida, el equilibrio, la sensación de paz y seguridad que tanto le habían hecho falta, y ahora ese equilibrio, esa paz y seguridad se habían extinguido por completo, dejándolo en un profundo vacío, pero no por mucho tiempo, se recordó.

Un sonido atrajo su atención, estaban tocando a su puerta. Dejó la fotografía dentro del baúl y se limpió el rostro con un movimiento rápido.

-¿Quién es? - preguntó acercándose a la puerta

-Winky señor profesor Malfoy - dijo una voz chillona al lado de la puerta. Con un movimiento de su varita abrió la puerta dejando ver a una elfina con un delantal

-¿Qué quieres?

-Winky trae un mensaje del señor Director Snape, señor profesor Malfoy, el Señor Director Snape quiere verlo y pidió a Winky que trajera el mensaje al señor profesor Malfoy

-¿Y porqué desea verme?

-Winky no lo sabe señor Profesor Malfoy

-De acuerdo, puedes retirarte - Winky hizo una reverencia y con un POP desapareció. Draco se quedó pensando por unos segundos en el motivo por el que Snape deseaba verlo. Sin encontrar algún motivo decidió que lo mejor sería no hacer esperar a su ex profesor y actual jefe. Cerró su habitación con el usual encantamiento y se dirigió con rumbo al despacho de Snape.

Al cabo de cinco minutos estaba frente a la puerta del despacho, escuchó unas voces hablando, una más alterada que las demás, pero no les prestó importancia, tocó y enseguida las voces desaparecieron. Tomó eso como un 'pase' y entró. Vio a Hermione y Ron sentados frente a Snape, el primer pensamiento que cruzó por su mente fue que se trataba de una junta extraordinaria de profesores, pero no vio a nadie más a parte de ellos, luego al ver la expresión de culpabilidad de Hermione y la de confusión mezclada con un poco de sorpresa de parte de Ron, tuvo una ligera sospecha de lo que ahí ocurría, y esa sospecha se vio confirmada cuando su amigo se puso de pie y comenzó a gritarle

-¡¡¡Estas loco!!! ¡¡¡¿Cómo se te ha ocurrido la semejante estupidez de querer atraer el alma de Harry con un Altar de Muertos?!!! ¡¡¡Entiéndelo de una vez: Harry esta muerto!!! - el rostro del pelirrojo fácilmente se confundía con su cabello, pero nadie dijo o hizo algo para detenerlo, le permitieron seguir con su perorata, hasta que tuvo que hacer una pausa para tomar aire

-Se perfectamente que Harry esta muerto, Ron, por la misma razón planeó usar un Altar para intentar verlo - le respondió con toda la calma que le fue posible aparentar, ya que por dentro se debatía entre una lucha por agarrarlo a golpes o salir de ahí corriendo

-¡¡¡Pero es que.

-Basta - sonó la autoritaria voz del Director, ante él, ni siquiera Ron se atrevía a hacer algo que contraviniera sus órdenes, por que sin duda, ésa era una orden. Hermione permanecía con la vista hacia el piso, sin atreverse a ver a Draco, sabía que había hecho lo correcto al decirle al director lo que planeaba hacer Draco, pero eso no impedía que su amigo se lo recriminara. Snape se puso de pie con aire autoritario - profesor Weasley, Profesora Granger, serían tan amables de dejarme a solas con el profesor Malfoy - les dijo con una voz sedosa pero extremadamente fría. Al parecer Ron iba a objetar algo, pero Hermione lo tomó del brazo y lo obligó a salir del despacho lo más rápido posible. Una vez solos, Draco sintió que sus piernas no lo sostendrían por mucho tiempo más, sus manos temblaban, y estaba seguro de que había palidecido aún más de lo que era su aspecto normal ¿Qué le diría Severus? Por lo menos se esperaba una buena reprimenda después del show que Ron acababa de dar, pero ¿también le prohibiría hacer el Altar? Deseaba con todas sus fuerzas que eso no sucediera, no quería pasar por encima de una orden dada por su ex profesor y jefe de casa, ahora su nuevo director, pero sobre todo era su amigo. De cualquier forma haría ese Altar, siempre conseguía lo que se proponía, como buen slytherin, y ésta no sería la excepción. Esperó pacientemente hasta que el hombre se dignara a dirigirle alguna palabra, solo lo observaba con esa mirada que podría poner a temblar a cualquier mortifago. Finalmente Severus habl

-¿Es cierto? - en seguida supo a lo que se refería

-Si - le respondió y enseguida vio como Severus se dejaba caer sobre su silla, cerró los ojos, después de unos segundos volvió a mirar a Draco, permaneciendo en silencio hasta que finalmente continu

-Draco sabes bien que eso tal vez no funcione.

-¿Y si funciona? - lo interrumpió acercándose hasta él, y apoyando sus manos sobre el escritorio - ¿y si funciona Severus? ¿Y si llegó a ver a Harry? Si no lo hago la duda me carcomerá por dentro, como lo esta haciendo el dolor de no tenerlo a mi lado. Necesito hacerlo, de lo contrario esta será una agonía terrible, mi vida sin él es una agonía. Tú lo sabes mejor que nadie -

Y eso era cierto, si alguien sabía del dolor que Draco sufría, ese era Severus Snape. Él había estado con el chico desde el mismo momento en que Potter había muerto, lo había visto tomar entre sus brazos el cuerpo malherido del chico, y lo había visto gritar de dolor al verlo muerto, y desde antes ya había estado a su lado: desde que su relación con ese gryffindor había iniciado. Nunca había visto a Draco ser tan feliz, pese a todo lo que tuvo que sufrir para alcanzar esa felicidad, y cuando todo parecía color de rosa: estalló la guerra, dándole el peor de los sufrimientos, no solo tuvo que enfrentarse a su padre y permitir que se lo llevaran preso nuevamente a Azkaban, sino también le fue arrancada la felicidad en el momento en que Potter murió en sus brazos. Luego vino la etapa de duelo, y Draco aún no salía del todo de esa etapa, estaba sumido en una depresión prácticamente permanente, ya nada le causaba interés, excepto, la materia que impartía: Defensa contra las Artes Oscuras, esa materia había sido la preferida de Potter, y Draco había insistido en que se le diera esa asignatura, era, según sus propias palabras, la forma de tenerlo a su lado. Suspiró con cansancio, no podía negarle al chico la oportunidad de ver a quien amaba, claro, si eso era posible tomando en cuenta de que ya estaba muerto.

-Draco - comenzó Severus viéndolo con atención - quisiera que tomarás unas vacaciones

-¿C. cómo? - alcanzó a preguntar sorprendido por el cambio tan brusco de tema. Severus se puso de pie sin tomar en cuenta la pregunta de su joven profesor. Se dirigió hacia un calendario mágico que tenía cerca de la ventana

-Veamos, hoy es treinta de octubre, mañana será Halowen, pero no creo que estés en condiciones de celebrar con desvelos y preocupaciones, eso solo podría empeorar tu estado de salud. Tal vez - pareció pensar en algo, porque de pronto se quedó en silencio - cuatro, no, cinco días fuera de Hogwarts te bastarán para reponerte de esta depresión ¿no te parece? - Snape le sonrió de forma enigmática, fue ahí cuando de pronto el cielo se iluminó para él. Severus le permitía ausentarse de Hogwarts para poder preparar todo lo del Altar - ¿Crees que eso será suficiente para que regreses con una salud renovada?

-¡Por supuesto! - le respondió con una sonrisa en los labios, a la que el Director respondió con una igual. Draco se veía optimista, ilusionado sería la palabra, solo esperaba que por el bien del chico esa ilusión no se viniera abajo, no podría soportar otra decepción así.

-Bien, entonces vuelve a tu habitación y prepara tus cosas, mañana a primera hora partirás rumbo a San Mungo - la expresión de felicidad de Draco cambió por una de total extrañeza y pánico

-¿Qu.. qué quieres. decir? - Severus casi se deja caer sobre su silla en un ataque de risa al ver las expresiones cambiantes de su ex pupilo

-Eso es lo que diremos ¿O acaso quieres tener a Granger rondando por tu casa el 2 de noviembre? - nuevamente el rostro de Draco se ilumin

*************

-¿Draco? - lo llamó una voz desde la entrada de su habitación, sabía perfectamente que esa voz pertenecía a Hermione, pero la ignoró, en cambio continuó empacando sus pertenencias de manera brusca, arrojando túnicas sin importarle si caía o no dentro del baúl - ¿Es cierto que te vas a. San Mungo? - preguntó la chica con cierta preocupación

-Eso es obvio Granger - le respondió con rencor - y eso te lo debo a ti - Hermione se apenó al escucharlo llamarla por su apellido, pero más le dolió su último comentario

-Creo que. es lo mejor, así podrás descansar y pensar mejor las cosas. A Ron y a mi nos tiene muy preocupados esta obsesión tuya con el Altar de Muertos, ya que tal vez no sea más que una superstición y como tal no funcione y.

-¿Ya terminaste? - la interrumpió de forma brusca. Hermione se le quedó viendo, primero sorprendida, y después de forma dolida - porque tengo clases que dar y dejar en orden lo necesario para mi sustituto

-Yo. si. y lo siento Draco. y Ron. también lo siente. por lo del despacho - ante la mirada impaciente de Draco, Hermione se retiró con tristeza del lugar

-No estoy molesto contigo Hermione - murmuró Draco - pero necesito que así lo creas. - y con eso continuó empacando.

*************

-¿Cómo esta? - preguntó Ron al ver llegar a su amiga

-Muy molesto, más conmigo que contigo - la chica se dejó caer sobre su cama, Ron la observaba sentado en el otro extremo. Ambos permanecieron en silencio durante unos minutos, cada uno sumido en sus propios pensamientos

-¿Crees que sea posible ver. a Harry. por medio de eso? - preguntó Ron dirigiendo su vista hacia la ventana

-No lo se - respondió con sinceridad

-Me gustaría verlo - murmuró el pelirrojo

-A mi también - nuevamente guardaron silencio. Ron permanecía impasible observando el cielo.

-///Hermione, pase lo que pase, ten cuidado///

-///Creo que en este caso tendría que ser yo quien te dijera eso ¿no crees? Después de todo Quien-Tu-Sabes va por ti, Harry///

-///Si, pero tu eres hija de muggles y...///

-///Tendré cuidado si tu también lo tienes ¿de acuerdo?///

-///De acuerdo///

-///¿Hermione? ¿Recuerdas... cuando estábamos en primero y tratamos de salvar la Piedra Filosofal?///

-///Si///

-///¿Recuerdas lo que me dijiste antes de separarnos? Dijiste que había cosas más importantes que la inteligencia y los libros, como la amistad y la valentía ¿Y sabes qué? Tenías razón///

-///¿Y a qué viene eso?///

-///Solo quería decirte que eso es muy cierto, solo que en ese momento no lo pude ver con claridad, pero, ustedes, mis amigos, y Draco, son lo más importante para mi, no me importa cuando poder pueda yo tener, mientras los tenga a ustedes a mi lado, seré verdaderamente poderoso, porque ustedes son la luz que vinieron a iluminar mi oscuridad, y eso no lo cambiaría por todo el poder del mundo///

De pronto, Ron comenzó a escuchar pequeños sollozos provenientes del otro lado de la cama. Se giró para ver a Hermione cubriéndose el rostro con las manos, tratando de mantener bajo control sus emociones, sin tener mucho éxito. Ron la tomó entre sus brazos, haciendo que se recargará contra su pecho. Hermione se abrazó a la espalda de su amigo y comenzó a llorar con más libertad, mientras Weasley acariciaba el largo cabello de su mejor amiga

-Lo. lo extraño. tanto - sollozó ella

-Lo se. yo también - un par de lágrimas brotaron de los ojos de Ron

-Nosotros. y Draco. éramos su familia. y no. pudimos. salvarlo

-Hicimos todo lo posible Mione.

-¡¡Pero debimos de haber estado ahí!!

-Estábamos tratando de salvar más vidas. Recuérdalo. Ayudábamos a mantener a los dementores a raya. protegimos a los chicos de los primeros cursos. No podíamos estar en todas partes al mismo tiempo. por más que quisimos no pudimos estar a su lado

-Tal vez. si hubiéramos dejado todo. en manos de los profesores. hubiéramos podido. y ahora él. - Hermione trataba de aferrarse a algo que ya no tenía remedio, se estaba auto castigando por su comportamiento con Draco

-Pero no llegamos a tiempo - con ese último comentario la abrazó con más fuerza, sintiendo como el cuerpo de Hermione temblaba y los sollozos aumentaban

-¿Porqué. la vida tiene. que ser tan cruel? - Ron guardó silencio esperando que Hermione fuera más precisa - Harry sufrió mucho. sus padres. el maltrato de sus tíos. Sirius. Dumbledore. y luego. morir en brazos de Draco. ¡Y nos abandona! ¡Se suponía que íbamos a estar siempre juntos! ¡Y no fue así! - Hermione volvió a enterrar su rostro en el pecho de Ron, volviendo a llorar con fuerza, él apoyó su barbilla en el cabello de la chica tratando de reprimir las lágrimas sin mucho éxito, pequeños sollozos escapaban de su control. Pero debía ser fuerte, se recordó así mismo, fuerte por él, por su familia, o lo que quedaba de ella, por Hermione y finalmente por Draco; Hermione tenía razón a final de cuentas, como siempre, Draco había sufrido más que ninguno y por su naturaleza solitaria los necesitaba, y ellos que hacían, privarle de la única esperanza que tenía de volver a ver a Harry, pero nuevamente Hermione tenía razón ¿Y si no funcionaba? Draco estaría peor de lo que estaba ahora. Y le había prometido a Harry que siempre estaría ahí para ellos ¿Y qué hacía? Ponerse como loco ante la idea del Altar de Muertos

-///¿Ron?///

-///¿Dime?///

-///Siempre estarás ahí ¿cierto?///

-///¿Cómo?///

-///Siempre estarás para Hermione y Draco///

-///¿Porqué lo preguntas? Sabes que siempre estaré para ellos, aunque debo decirte que por Malfoy estaré más a la fuerza que por gusto, al igual que siempre estaré ahí para ti amigo///

-///Lo se. Solo quería escucharlo///

-///¿Harry?///

-///¿Dime?///

-///Siempre estarás ahí ¿cierto?///

-///Siempre, aunque no puedas verme, siempre estaré a tu lado, al de Mione y al de Draco///

-///Ya lo sabía///

-///¿Ron?///

-///¿Mmm?///

-///Promételo. Promete que siempre estarás ahí///

-///Lo prometo///

Sintió como Hermione se tranquilizaba y dejaba de temblar, solo escuchaba leves sollozos de su parte, con una mano se limpió el rostro de las lágrimas que habían ganado al final de cuentas. Hermione despegó el rostro del pecho de su amigo, viendo directamente a los ojos celestes.

-Lo. lamento - se disculpó - pero es que.

-No te preocupes. te entiendo - Ron sonrió un poco al ver el desconcierto de su amiga - se que tienes miedo. Miedo de perder a Draco por lo del Altar, miedo de que él sufra una desilusión, tienes miedo a ilusionarte tu también con ver a Harry, pero aún tienes más miedo de que solo sea una ilusión ¿cierto? - Hermione asintió con lentitud, mientras Ron suspiraba y desviaba su vista hacia la ventana, viendo al cielo ser iluminado por el solo, como si ambos se burlaran de su dolor con un espectáculo hermoso - yo también tengo miedo. Quisiera. quisiera que lo que intenta hacer Draco funcione. quisiera tener la misma fe o tal vez sea desesperación, alguna manera de aferrarse a la esperanza de que podrá verlo, pero tengo miedo a que no pueda ser posible. Tengo miedo del dolor que eso me produzca y prefiero esquivarlo. Lo extraño Mione, después de todo era mi mejor amigo, casi mi hermano.

-Yo. - comenzó Hermione con algo de titubeo - también quisiera verlo, pero se que es imposible. él esta muerto. Y los muertos.

-No regresan - completó Ron, a lo que la chica se abrazó con más suavidad al cuerpo del pelirrojo. Cierto, los muertos no regresan, y Harry no puede ser la excepción ¿verdad?

 

 

¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸

   

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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