CAPITULO DOS - Investigando
Draco llegó a su habitación sintiendo la adrenalina correr por todo su cuerpo,
la discusión con Hermione no le hacía nada bien, excepto quizá, el desahogarse
por lo ocurrido. Suspiró con cansancio, debió de haberse controlado, pero le
fue imposible, ahora que la ira había desparecido, en su lugar había quedado
un sentimiento de culpa, Hermione solo estaba preocupada por él ¿Y él que
hacía? Gritarle como un demente, como si quien estuviera frente a él no fuera
su amiga, sino un dementor haciéndole revivir los momentos más amargos de su
vida, pero él no tenía la culpa, o al menos, en ese momento, no tuvo control
de sus emociones. Esa misteriosa energía lo había desestabilizado
emocionalmente.
Se abrazó así mismo en un intento por retener las sensaciones perdidas de esa
energía mística. Recordó lo que había sucedido desde que entró a la
biblioteca: el viento, el libro al caer, la sensación de estar completo, la
sensación de tener a Harry cerca de él, la varita moviéndose por si sola y
formando letras, tal vez un nombre: 'H' 'a' 'r'
-Harry - murmuró. ¿Y si hubiera sido él? ¿Y si esa energía hubiera sido la de
Harry? No, tal vez ya estaba volviéndose loco como se lo dijo Hermione. ¿Y si
ella no hubiera llegado, que hubiera pasado? ¿La varita hubiera completado el
nombre de 'Harry'? ¿Y si todo ese embrollo era una señal? ¿Pero para que una
señal? ¿Qué debía de hacer? Observó el libro que sostenía con su mano
izquierda, en todo momento lo mantuvo ahí, vio como sus nudillos prácticamente
estaban blancos por la presión que ejercía sobre el libro, como si el dejarlo
caer significara perderlo todo. Y tal vez era así.
*
Draco permanecía acostado sobre su cama, había perdido la noción del tiempo
desde que estaba así, pudieron haber pasado minutos u horas, no lo sabía y
realmente no le importaba. Durante todo ese tiempo había observado el libro y
lo había hojeado sin animarse a leerlo ¿Y si Hermione tenía razón? Lo cual
significaba, a grandes rasgos, que no vería a Harry, y que él terminaría peor
a como estaba, con una tremenda desilusión y con la plena convicción de que
estaba loco.
-"¿Y si resulta? ¿Y si puedes ver a Harry?" - le cuestionaba una voz en su
cabeza - "al menos así sabrás si es mera superstición o no" - debía de aceptar
que eso era cierto, un punto a favor de esa vocecita. Si no lo hacía la duda
del ¿y si funcionara? Lo carcomería por dentro.
Decidido, abrió el libro y buscó la página sobre el Día de los Difuntos, no
fue difícil encontrarla, así que comenzó a leer:
"Día de los Difuntos, en la Iglesia católica, conmemoración que se celebra el
2 de noviembre, cuyo objeto es interceder ante Dios con oraciones, sacrificios
y limosnas por las almas del purgatorio para que abandonen esta morada y vayan
al cielo. Instituido por primera vez en los monasterios cluniacenses en el año
998, la observancia se generalizó muy pronto. Entre los campesinos europeos,
el Día de Difuntos permite recuperar muchas costumbres populares precristianas.
Asimismo, entre algunos pueblos latinoamericanos (en especial en México) en el
Día de los Muertos se realizan numerosas ofrendas, especialmente de comida,
bebidas y flores para complacer a los familiares difuntos y obsequiarlos con
provisiones para su largo camino por el inframundo (cielos e infiernos), según
las creencias de las religiones prehispánicas, para ello se elabora un Altar
de Muertos"
-Ese es el altar del que hablaba Hermione y con el que puedo invocar el alma
de Harry - murmuró para si mismo, y con una nueva convicción sobre lo que
haría, comenzó a buscar la página donde estaba lo necesario para hacer el
altar
"Detalles de un Altar de Muertos. El altar de muertos cuenta con diferentes
símbolos que constituyen la solemnidad y tradición ritual que se dedica a los
difuntos
1.- IMAGENES DE PERSONAS: La imagen de las personas es para recordar a la
persona o personas en memoria de quien se está poniendo el altar en la casa.
2.- VELADORAS O VELAS: Cada difunto tiene su puesto señalado en la mesa del
altar y está representado por una vela encendida (la Llama de la vela
simboliza al espíritu del muerto y de los dioses). Por lo tanto las velas o
veladoras que se encuentran en un altar representan a los muertos que se están
recordando. La llama ilumina su camino y representa que se le sigue recordando
y que se guarda la llama en el corazón.
3.- AGUA: Al poner agua en jarro o en vaso, es representativo porque servirá
para que las almas de los muertos calmen su sed. El licor es para que recuerde
los grandes acontecimientos agradables durante su vida y se decida a
visitarnos
4.- LA COMIDA: En todos las altares y de cualquier región representa la comida
del muerto o de los muertos a que está dedicado el alta y siempre se pone la
que era preferida por ellos, porque cuando vienen a visitar a sus familiares
dan cuenta del gran banquete que se les prepara y por lo tanto debe de ser de
su preferencia. La buena comida tiene por objeto deleitar al ánima que nos
visita.
5.- COPAL O INCIENSO: Resina de vegetal que se quema en el sahumador
(incensario), para que las ánimas sepan llegar a la ofrenda que les espera.
También sirve para limpiar el ambiente y que quede aromatizado y sea del
agrado de las ánimas que visitan el altar.
6.- PAN: Uno de los elementos principales de estas festividades, el pan es de
anís y redondo como domo, adornado con cintas de la misma masa y esferas que
semejan huesitos, espolvoreado con azúcar y se ofrece como alimento de las
almas que vengan al altar.
7.- FLORES DE CEMPASÚCHIL: Flores amarillas de la familia de los claveles,
también llamada flor de cuatrocientos pétalos que siempre han sido las flores
representativas de muertos y en los altares se riegan formando un camino desde
la puerta de la casa hasta el altar y representan el color de la muerte alegre
para conducir a los difuntosa su casa,
8.- CALAVERA DE AZÚCAR: Es muy tradicional la figura de cráneo humano hecha de
azúcar blanca con finos adornos de colores en azúcar o papel y en la frente se
escribe el nombre del difunto, también es costumbre regalarlas a los amigos
con sus respectivos nombres.
9.- PAPEL PICADO: Este también es representativo según el lugar o región donde
se levante el altar, representa una muestra de la artesanía de los pueblos por
las figuras que se formas al recortarlo con múltiples dobleces con tijeras, el
papel combinado con el viento es para que algo tenga movimiento en el altar.
10.- MANTEL: En el altar un elemento importante es el mantel, que es de color
blanco y representa pureza y alegría.
***Los siguientes elementos pueden incluirse en los altares de muertos,
dependiendo del significado que quieras dar a tu altar:
TIERRA: Esta representa los frutos, semillas y platillos de comida. También
representa la tumba dentro del altar y recuerda a los mortales que de polvo
somos y en polvo nos convertiremos.
LA SAL: La sal purifica y sirve para que los alimentos se condimenten
nuevamente, ya que las ánimas los dejan sin sabor.
CRUZ GRANDE DE CENIZA: Sirve para que al llegar el ánima hasta el altar pueda
expiar sus culpas pendientes
EL GOLLETE Y LAS CAÑAS: Los golletes son panes en forma de rueda y se colocan
en las ofrendas sostenidos por trozos de caña. Los panes simbolizan los
cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas donde se ensartaban.
Con un movimiento casi felino, Draco se levantó de la cama y a toda prisa
buscó pergamino y pluma, una vez que los tuvo, se sentó frente a su escritorio
y comenzó a hacer una lista lo que necesitaría,
1.- Imágenes de la Persona
2.- Veladoras O Velas
3.- Agua
4.- Comida
5.- Copal O Incienso
6.- Pan
7.- Flores De Cempasúchil
8.- Calavera De Azúcar
9.- Papel Picado
10.- Mantel
11.- Tierra
12.- Sal
13.- Cruz Grande De Ceniza
14.- Gollete y Cañas
Cada vez que releía el libro, las dudas que tenía se disipaban y una sensación
de seguridad se apoderaba de él, proporcionándole un sentimiento cálido, como
si estuviera haciendo lo correcto, a pesar de las quejas de Hermione. Poco a
poco fue marcando las cosas que tenía y las que podría conseguir por medio de
los elfos domésticos (como el pan, la comida, el agua, la sal, el gollete y
las cañas ), la foto sería fácil, conservaba la mayoría de las fotos donde
aparecía Harry, la vela y el incienso podría tomarlos del almacén donde se
guardaban ese tipo de cosas para los rituales que la loca de Trelawey llegaba
a usar en su clase y que Hermione había decidido guardar por si algún día eran
necesarios; el mantel, la tierra y la ceniza, también serían fáciles de
conseguir. Lo único que le representaría un poco de trabajo serían las flores
de Cempasúchil, la calavera de azúcar y el papel picado, pero confiaba en que
lo tendría solucionado para ese día. Observó su calendario, era 28 de octubre,
tenía un poco menos de cinco días para reunir todos los materiales.
Sonrió de una manera que hace tiempo no sonreía, con alegría y esperanza, con
la esperanza de que tal vez pronto pudiera volver a Harry, volver a escuchar
su voz, e incluso volver a tocarlo. Un pensamiento fugaz cruzó por su mente:
si veía a Harry tal vez no tuviera forma corpórea, simplemente como un
fantasma. Un escalofrío recorrió su espina dorsal, eso significaría que no
podría tocarlo, a menos que quisiera sentir como si fuera atravesado por
cientos de dagas de hielo
-No importa - se dijo - por lo menos podré hablar con él y decirle cuanto lo
extraño.
-"Y tal vez" - dijo una vocesita en su cabeza - "pueda irme con él y dejar
este sufrimiento como un doloroso recuerdo"