CAPÍTULO 7
Dejando las cosas claras.
Harry se despertó. No recordaba como había llegado a su cama pero sabía que
era allí donde estaba. Recordó que Snape le había empezado a contar un
cuento... y se había dormido! Dios! Qué vergüenza! y un gruñido se
escapó de sus labios. El profesor, que se encontraba a poco más de tres
metros, vistiéndose, le oyó.
- Potter, ya está despierto?
- Sí señor. Eh! he podido hablar bien! sin ahogarme ni nada!
- Vaya, parece que a fin de cuentas las excéntricas ideas de Albus sirven para
algo...
- Sí. - se quedó callado un rato.- Siento, haberme dormido...
Snape le miró sorprendido. Nunca creyó vivir para que un Potter se disculpase
con él.
- No pasa nada Potter. Ahora me tengo que ir a desayunar y a ver el partido de
Quidditch...
- Mierda! Slytherin contra Rawenclaw, no?
- Sí.
- Mierda! mierda! y no puedo ir?.- preguntó con esperanza.
- Pero si no va a ver nada...
- Bueno... pero puedo oír.
- No creo que pueda ir. Lo siento.
- Pero...
- Potter, no le puedo llevar conmigo, entiéndalo. No está en condiciones. A
demás, todo el mundo le vería...
- Ah! ya veo, eso es lo que le preocupa.- dijo enfadado.
- Preocuparme? el qué?
- Que me vean con usted. El gran profesor de pociones Severus Snape con Harry
Potter... Cuidado no vaya a ser que se manche su reputación de cretino
grasiento, o peor, la de murciélago mal humorado y gruñón!
Harry acababa de explotar.
- Potter, se puede saber qué tonterías está diciendo?
- Tonterías? Cree que lo que estoy diciendo son tonterías? Pero si está
clarísmo! Usted me odia, yo le quiero, punto y final de la historia.
- Potter, yo no...
- Usted no qué? No me odia? pues lo disimula muy bien... He estado seis años
en esta escuela y no habido una maldita clase de pociones en la que pudiera
estar atento a lo que hacia. Si no era usted con sus preciosos comentarios,
era algún Slytherin que se reía de mi o intentaba sabotearme, y todo gracias a
quien?
- Potter....- volvió a decir Severus un poco más fuerte.
- A usted, como no!. Porque desde el primer día de escuela ha estado
haciéndome la vida imposible. Que se preocupa por mi? Eso sí son tonterías. Si
no fuera porque son órdenes de Dumbledore, no se preocuparía por mi. Usted
sólo quiere que me cure para que desaparezca de su vida, y pueda volver a ser
ese tío solitario, frío y cruel. Sabe, no sé como me pude enamorar de usted.
En ese punto, Harry estaba al borde de las lágrimas. No sabía como ni porqué,
pero había saltado y se lo había contado todo a su profesor. Le daba igual la
respuesta, se había quitado un peso de encima.
- Potter... .- respiró hondo, se lo merecía...- Déjeme aclararle unas cosas...
Si no quiero que venga al partido de Qudditch, es porque tendría que llevarlo
en brazos, a mi me daría igual, todo el mundo sabe lo que le ha pasado... pero
creía que usted no querría que toda la escuela le viera en mis brazos...
Después; No, no le odio. Si me he comportado así ha sido para protegerle. Sí,
Como usted bien sabe le tengo que proteger del señor oscuro y bien, si
hubiésemos llegado a llevarnos bien, no creo que lo hubiese conseguido con
tanto éxito. Es como los guardaespaldas. Cero vínculo sentimental con el
cliente... .- veía como Harry empezaba a ponerse rojo, pero ahora era su turno
de hablar.- Reconozco que ha veces me pasé con usted y le pido perdón, pero...
Si me hacía creer a mi mismo que le odiaba, mi trabajo para protegerle sería
más fácil. El señor oscuro no podría llegar a obtener información de usted a
través de mí. Por último, con mi vida privada no se meta. Creo yo, que le he
demostrado que no soy todo lo que ha dicho si no más bien al contrario, así
que retire eso.
Harry tragó saliva. Reconocía que lo había dicho todo sin pensar y era normal
que molestara a su profesor...
- De acuerdo, creo que me he pasado. Fue un impulso...
- No pasa nada Potter. Por último, déjame decirte que si quiero que te cures
no es porque quiero que desaparezcas de mi vida, sino porque después de acabar
aceptando que no eres ni la mitad de odioso de lo que yo me he esforzado en
creer, me has caído bien. Lo has oído bien y no volveré a repetirlo.- rió al
ver la sonrisa de Harry.- Quiero que se cure, y cuando esté en perfectas
condiciones como para volver a molestarme como antes... Creo que podríamos
hacer una tregua.
Harry se sorprendió. Eso era lo que él quería, pero nunca pensó que fuera
Snape quien lo dijera...
- Aceptas que cuando se pasen los efectos de la poción podamos ser...amigos?
Qué bonitoooooo.... creo que voy a llorar. Sev, eso ha sido muy, pero que
muy, bonito de tu parte... Ves como yo tenía razón. Si es que en el fondo eres
un bonachón!. "Sin pasarse..." Aunque ni él mismo creía lo que estaba
haciendo. Era verdad que él era todo lo que Harry le había dicho, pero hubo un
tiempo en el que no fue así. Después de dejar la escuela, lejos de sus padres
y los merodeadores, antes de aceptar Merlín sabrá porqué la marca oscura, pasó
dos años feliz. Siendo una persona amable y atenta, a lo mejor no tanto como
la mayoría, pero sí mucho más de lo que era ahora. Esos dos años fueron los
mejores de su vida, y podía que gracias a Harry volviesen.
- Claro que acepto.- dijo Harry con una sonrisa.
Qué bonitoooooo...- dijo ahora la conciencia de Harry.- Creo que voy
a llorar... Bueno, mejor ser su amigo que nada no? Claro, Harry,
claro...
- Pues si me permites, me marcho a ver el partido... Cuando vuelva te lo
cuento, de acuerdo?
- Claro.
Snape se marchó. dejando en su sala de estar a un chico de dieciséis años más
feliz que unas pascuas.
.---..--.-.--.-.-
Harry se pasó un rato recordando lo que le acavaba de pasar. Era amigo de
Snape! no se lo creía... Pensaba que tendría que ser yo quien lo
propusiese, pero me algro de que fuera él. Y ves como no te odia... si
ya te lo decía yo que se preocupaba por ti. Si bueno, pero... Aix...
que feliz! pareces una colegiala...¬¬ Bueno, en cierto sentido
lo soy. Vaya, que voy al colegio, no?
Fue pasando el rato y el Gryffindor empezó a aburrirse. Al menos Snape le
podría haber puesto música como la otra vez, no? Empezó a cantar. Ahora que
tenía voz la aprovecharía... Pero la canción nunca fue su fuerte, la verdad es
que cantaba de pena. Empezó a poner en voz alta las posibilidades de ganar de
cada equipo. Pero eso sólo le hizo ponerse triste por no poder verlo. Se quedó
callado, esperando oír algo, cualquier sonido que le indicara como avanzaba el
partido. Pero era imposible oír algo. Estaban en las mazmorras! Respiró hondo
y cansado de esperar volvió a cantar. Esta vez el himno de Gryffindor.
Gryffindor, el mejor
Gryffindor, le mejor.
Somos los leones
Los campeones!
Iba a empezar la segunda estrofa cuando oyó como se abría la puerta.
- Potter... me parece que no es muy sensato cantar eso en terreno serpiente...
- Me estaba aburriendo. Como han quedado? seguro que ha ganado Slytherin, a
que sí?
- Sí señor.- dijo Snape con una sonrisa.- Si ganamos el próximo partido, o
aunque perdamos por treinta o menos, quedamos campeones.
- Ya, pero olvida que es el partido Gryffindor VS. Slytherin. Y que los leones
somos campeones.
- Si ya lo he oído.- Severus esbozó una sonrisa.- Por cierto, canta
nefastamente mal.
Harry rió.- sí, suelen decírmelo a menudo. Y quien ha marcado los goles? Quien
ha cazado la snitch? Malfoy?
Snape sonrió. Ese chico sí que amaba el Quidditch. Se notaba que estaba
ansioso por saberlo todo. suspiró y lo cargó en brazos.
-Eh! Qué hace?
- Le llevo al comedor señor Potter. Para estar más cómodo.
- Ah, gracias.
Y allí, sentados cada uno en un sillón, estuvieron hablando durante casi hora
y media del partido.
Cuando acabaron. Ya era la hora de la comida, así que Severus fue a comer.
Nunca lo admitiría, pero se lo había pasado bien hablando con Harry sobre
Quidditch.
Al llegar al comedor Albus le sonrió y empezó ha hablarle.
-Te veo feliz Severus... Qué ha ocurrido?
- Nada. Potter ya puede hablar perfectamente y...
- Si?
- Digamos que hemos arreglado nuestras diferencias...
- Diferencias? Y, como?.- preguntó con picardía.
-No Albus, no es lo que estás pensando.
-Y en qué estaba pensando?.- preguntó el director con una sonrisa.
-Lo sabes perfectamente... Da igual. Le he explicado que no le odio, y ya
está.
- Ah... y ya está? .-preguntó un poco desilusionado.
- si, ya está.
- Mejor. Precisamente es lo que quería que hicieras. Si Harry seguía pensando
que le odiabas por mucho contacto que hubieseis tenido no se hubiera
recuperado... Aunque se lo podrías haber mostrado de otra manera...
Como podía ser, que siendo Albus el director de la escuela, dejase vía libre a
una relación profesor alumno? "A no ser" pensó Severus. "A no ser, que hacer
lo que su mente pervertida piensa,sea la única manera con la que Harry se
cure...." El corazón le empezó a latir más rápidamente. De momento había hecho
las paces con Harry, eran amigos, mucho más de lo que nunca llegó a imaginar.
Aceptaba que el chico le atraía, pero nuna haría nada con Harry, era un menor.
Ayer cuando le diste el beso de buenas noches, y la caricia... te daba igual
no? "Ayer me dejé llevar... " Pues déjate llevar un poco más... "Además, Albus
lo acaba de decir, mientras estemos juntos y sepa que no le odio, ya es
suficiente, no? Me estoy volviendo paranoico..."
-Bueno Severus...- dijo Dumbledore para cambiar de tema. Parecía que hablar de
Harry hacía que Severus se quedara en estado ausente.- Que te ha parecido el
partido?
Snape miró al director y, decidido a alejar a Harry de su mente, le contestó.
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Después de la comida, Severus tuvo que acabar de corregir unos trabajos para
el día siguiente así que no tuvo tiempo para hablar con Harry. Pero éste se
sentía feliz con el solo hecho de estar en la misma habitación que Snape.
Oirle dejar escapar algún insulto dirigido a algún alumno sin aptitudes para
las pociones, o simplemente disfrutar de la sensacion que le invadía desde que
Snape le había dicho que podían ser amigos. Snape se fue a cenar y cuando
volvió quiso llevar a la cama a Harry, pero éste no estaba cansado...
- No he hecho nada en todo el día, no he gastado energías... No tengo sueño.
-Pero es hora de dormir Potter...
-Sabe? parecemos un padre y un hijo...
- Si? no me diga...
- Eso me recuerda...- Harry se puso rojo.
-Que le recuerda Potter?
-Que...bueno, los hijos se duermen...
-No tenemos toda la noche...
-Cuandos se les cuenta un cuento.
-Y?
-Que... bueno, si me contara otro cuento... Como me quedé dormido.....-se
quedó callado.- Suena patético verdad? un chico de dieciséis años, pidiendo
que le cuenten un cuento...
-Bueno, si quiere...
Que más daba mostrar un poco más de humanidad a esas alturas!
-Que cuento quiere...
-La bella durmiente.- dijo con una sonrisa. .- pero le puede cambiar el nombre
por el de Harry Potter.
- Muy gracioso...
-Pero si fue usted quien se lo propuso a Dumbledore...
-No, si ahora será culpa mía... Está bien. A ver...
Severus puso a Harry en la cama y empezó a relatar el cuento.
Érase una vez un Rey y una reina...
Severus fue contando el cuento que por lo que Harry pudo intuir, sabía de
memoria. Esta vez Harry no se durmió. Quería escuchar la voz de Snape, esa voz
tan diferente y a la vez tan suya, que utilizaba para contar cuentos. Cuando
hubo acabado. Harry bostezó y le dio las buenas noches.
-Buenas noches profesor, y gracias.
-No hay de que.- se levantó y arropó al joven.- Buenas noches a ti también.
Fue a darle un beso, pero esta vez Harry estaba despierto... Le acarició la
frente y se fue a dormir. Esperando que pronto el chico se curase, o no se
podría controlar mucho más...