CAPÍTULO 6
El cuento
- Señor Potter...- empezó a
decir poco a poco Snape.- acaba de decir SÍ?
Harry se quedó pensando, aún impresionado por el hecho de poder hablar.
- Sí...- quiso decir algo más pero no pudo.- No...- empezó a decir. No sé
que me pasa, sólo puedo decir la primera palabra...
- Potter, en que quedamos? aunque creo claramente que SÍ puede hablar...
- No.- respiró.- ex- volvió a respirar- acta- otra vez respiró- mente.
- Que le pasa? se ahoga? - dijo preocupado. Pero Harry no lo notó, estaba
demasiado pendiente de su voz. Porque no puedo pronunciar dos sílabas
seguidas? No sé... a lo mejor es que como te acabas de empezar a
recuperarte, debes ir lentamente...
- Potter? Puede ser que no pueda decir dos sílabas seguidas?
- Sí, -contestó Harry.
- Bien.- se quedó callado un rato, pensando qué podría haber ocasionado que el
chico pudiera empezar a hablar.- Bien, llamaré al señor director a ver si sabe
a qué es debido. Ehh, le diría que me esperara y no se moviera, per...- sonrió
.- Tampoco puede hacerlo....
-Im...- intentó decir Harry.
-Si me iba a llamar imbécil Potter, ahórreselo.
Harry gruñó. Snape le miró una última vez y se dirigió hacia la chimenea para
llamar al director. Aunque Harry no pudiera moverse, Severus quería estar
vigilándole. Aix, Sevy, quien lo hubiera dicho que serías tan protector??-
dijo la conciencia del profesor con voz soñadora. Snape tenía unos buenos
insultos para su conciencia por llamarlo sevy pero tuvo que contenerse, la
cabeza del director estaba en la chimenea.
- Qué pasa Severus? algo le ha pasado a Harry? .- dijo con un brillo en los
ojos.
Severus le miró. El viejo sabía algo (como siempre)
-Harry ha logrado movilidad en la boca y puede hablar, aunque sólo són
monosílabos.- contestó Severus con la esperanza que el director le dijese a
qué se debía la mejora.
- Sí?- preguntó como si le fuera de nuevo.- Que buena noticia!
-Albus...- empezó Snape- Ya sé que lo sabías así que dime, a qué se debe?
- Jeje, a ti no te puedo engañar... Verás después de saber de que estaba hecha
la poción y los síntomas... empecé a pensar como se podría revertir.
-Si...
- Pensé y pensé hasta que...
No pudo seguir, desde un sofá llegaban gruñidos y palabras entrecortadas.
- Yo... Tam...bién... -No podía seguir, era peor que un asmático! Neville,
si me muero ahogado será culpa tuya! Mi fantasma te perseguirá hasta tu
muerte! Maldito inútil, no sólo has hecho que admita delante de Snape que me
gusta, sino también delante de Dumbledore! Has hecho que Snape me bañe, que me
vista... Recuperó la respiración y volvió a hablar.
- Quie...ro...
- Sshht no cal que digas nada.- dijo la voz de Snape cerca suyo. Al notarlo un
escalofrío recorrió su cuerpo, Severus sonrió.- Si quieres oír de lo que
hablamos le diré al director que venga.
- No es necesario, ya estoy aquí.
Snape se lo miró.
-Ya me lo suponía..... Bien, señor director, qué decía?.- preguntó el profesor
de pociones, que sin ser consciente, había puesto una mano en la cabeza de
Harry para calmarlo y aún no la había sacado. Dumbledore, claro, lo había
notado, pero no les diría nada. 'Son tan monos...'A que sí...
- Bien, pensé qué podía hacer revertirse la poción y basándome en los efectos
de las diferentes pociones de las que era derivada, llegué a la conclusión
de...- respiró hondo. Sabía que los dos hombres le estaban escuchando muy
atentamente y que dependiendo de lo que dijera Snape se le tiraría encima.- Tú
eres la persona a la que más quiere Harry...- Harry se puso rojo.- Y como él
está por así decirlo inválido.
Por así decirlo no, es lo que estoy, un inválido de mierda!
- Lo que creo yo que puede hacer que se recupere y que veo está haciendo
efecto.- sonrió- es que los dos paséis rato juntos.
Snape se quedó con los ojos abiertos. Era eso? Pero si habían pasado dos días
viviendo en las mismas habitaciones!.
- No Severus, no es sólo vivir bajo el mismo techo; sino estar cerca,
hablar... - Esperaba que con sólo eso Snape le entedería, sabía que lo mejor
era empezar a dormir juntos pero eso no se lo podía pedir.
- Y por eso hiciste que le vistiera y que le bañara, no? para estar cerca de
él...
- Si. -'No se lo ha tomado tan mal... Puede que incluso le gustara' intentó no
reír.- Así, al estar en contacto con la persona a la que quiere será feliz y
podrá irse despertando...
- Y para eso hace falta que le bañe cada día?-preguntó con miedo en la voz
aunque muy imperceptible.
No, por favor, Dumbledore, diga que no!!!!
- No.- "Menos mal". pensaron los dos hombres más.- pero sí tendrías que pasar
rato con él. Como no puede hablar pues...' No te enfades....' podrías tumbarlo
en el sofá con la cabeza apoyada en tu regazo y leerle un cuento...
- Que? -dijo Harry con escepticismo.
- Eso digo yo. Albus yo...yo...- sabía que tenía que hacerlo, si no, no
lograría que Harry se recuperase...- No tengo cuentos.
Tanto a Harry como a Dumbledore les salieron unas gotitas en la cabeza (N/A.
estilo anime, si?). Eso era lo último que se hubieran esperado del frío
profesor de pociones. Albus pensaba que lucharía un poco y Harry que mucho.
Aunque les tranquilizó que no tuviera cuentos.
- Bien Harry- empezó a decirle Dumbledore.- Que cuento prefieres, La
caperucita roja, los tres cerditos...
- La bella durmiente.- dijo Snape con burla.
Ja, ja, ja. Que gracioso.
- Severus por favor.... O la blanca nieves, o...
- Por que todos son muggles?
- Por que son los mejores amigo mío. Al no saber nada del mundo mágico,
inventan cosas tan parecidas a nuestro mundo y a la vez tan distante que me
sorprenden... O quizá Hänsel y Gretel?
-Es.....te.
-Hänsel y Gretel? No había oído nunca a hablar de él...
-Pues mientras se lo cuentas esta noche a Harry, sabrás de que va.
Dumbledore hizo un pequeño gesto con su varita y apareció un libro de
cubiertas lilas con escritos plateados.
- Bueno, ya sabes, a pasar rato con él... Cuando pueda hablar más podéis
intentar mantener pequeñas conversaciones... Me voy...
- Adiós Albus.
- Adiós Harry
- A...
- Sí, Adiós no?
-Sí.
A Harry cada vez le parecía más estúpido eso de hablar a medias. La gente le
trataba como si fuera gilipollas!
- Bien H- Potter- dijo Snape.- Es la hora de comer. Quiere que le ponga
música? o le dejo en la habitación?
- Mu... si... ca.
- Muy bien. Como comprenderá no tengo ese tipo de música que les gusta a
ustedes los adolescentes, así que con música clásica se conforma, verdad?.-
- Sí.
Snape encendió un aparato de música mágico que tenía al lado de unos libros.
Puso las cuatro estaciones de Vivaldi y se marchó.
----....--------......-------..
Harry había estado escuchando la música que Snape le pusiera antes de
marcharse, pero también pensando en lo que había dicho Dumbledore. Tenía que
pasar más tiempo con Snape, eso le haría feliz y así se iría despertando...
Pero era feliz con Snape? Sólo llevaba dos días conviviendo con el hombre y
para ser sinceros se había sorprendido. Nunca pensó que Snape se preocupara
por él. Cuando Dumbledore dijo que tendría que quedarse en sus habitaciones
pensó que cuando llegase allí, Snape lo dejaría tirado en la cama y pasaría de
él, pero eso no había sucedido. Snape se había preocupado de vestirle Aunque
por órdenes de Dumbledore, de preguntarle si tenía hambre... Incluso le había
puesto una mano en la cabeza para tranquilizarlo cuando llamó a Dumbledore
para oír de lo que hablaban... Entonces sí que se había sentido feliz!
Sí, puede ser que estar con él sea lo que más me convenga... Y así
podrás aprovechar... Para qué? te aviso que no soy un pervertido como
tú. Ya estamos otra vez. Que mal concepto tienes de mi... Bueno da
igual. Quiero decir que si pasas más rato con él, seguro que Severus acaba
rindiéndose a tus encantos. Severus? Desde cuando es Severus? Snape! S-NA-PE!
Pero si Severus es su nombre... con lo bonito que es... -la conciencia
se quedó un rato callada pero después dijo: - O prefieres Sev, o Sevy, o
Sevy-pooh... De dónde has sacado esos nombres? De las escritoras
de fan fics... De las quien? Da igual... Tú aprovecha para
ligarte a Snape y metértelo en el bote eh?
Harry volvió a poner atención a la música, y dejándose llevar por las
melódicas notas se quedó dormido
---.---.----.-----.----.----
Mientras en la sala común de Gryffindor un chico pelirrojo y una chica de
cabellos marrones y enmarañados estaban hablando sobre su amigo, el salvador
del mundo mágico y muggle, Harry Potter.
- Escucha Hermione, tú crees que de verdad a Harry le guste Snape? Digo, es
muy raro... - se quedó callado un momento.- Sé que he dicho que hacían buena
pareja, y es verdad... y que si Snape le estaba bañando seguro que lo
disfrutaba, pero... Es sólo por lo raro de la situación, lo insólito... No sé.
Tú que piensas?
- Ron, si la poción tiene los efectos que tanto Dumbledore, Snape, y yo hemos
descubierto... No creo que sea mentira que a Harry le guste Snape. Sé que es
raro, pero tenemos que aceptarlo... Sólo espero que se recupere pronto...
- Y no has descubierto como hacerlo?
- No exactamente. Sólo se que tienen que estar en contacto...- se puso roja.-
pero no se que clase de contacto...
Ron, al oírlo y ver el rubor en las mejillas de su amiga entendió el
significado y sus mejillas también se tintaron de rojo.
- Bueno... esperemos que no sea lo que nuestras mentes adolescentes
pervertidas están pensando...
- Yo no soy una pervertida!.- dijo la chica tirándole un cojín a su amigo.
- Eh!
Y así empezó una batalla de cojines entre los dos amigos, dejando de pensar en
los sentimientos de su amigo. Seguro que estaba en muy buenas manos a cargo de
Snape... no?
---..---..-.-.-.-.-.-.-.-.
Harry se había despertado. Como no podía ver, intentó llamar a su profesor de
pociones para saber qué hora era. Antes, sin voz, y sin saber que le pasaba le
importaba poco la hora o lo que tenía que hacer, pero ahora... era diferente.
-Se...ñor?- logró decir.
No recibió respuesta. Lo volvió a intentar.
-Pro...fe...sor?
Nada. Tendría que esperar. Se dio cuenta que la música había parado.
A lo mejor está cenando... Aunque entonces hubiera dormido mucho...
Entonces oyó un ruido, una puerta se abría. Oyó los pasos, era Snape.
-Pro...fe...sor?
-Potter, ya está despierto? Cuando he llegado estaba durmiendo así que le he
quitado la música y he ido a dar un paseo... "Y porque le doy explicaciones?"
-Qué...ho...ra...es?
Snape sabía que le costaba mucho esfuerzo hablar, pero también sabía que si no
le dejaba acabar el chico se sentiría aún más inútil.
-Las tres, Potter.
Harry notó como su profesor se sentaba en el sofá de su lado. Se preguntó que
estaría haciendo.
-Potter?
-Si?
-He estado pensando en lo que dijo el director... Y creo que podríamos
mantener una pequeña conversación sobre algo... Así para pasar el rato y
intentar que usted pueda ir mejorando...Le parece bien?
-Si.
-Bien.- Snape se quedó callado. De qué podía hablar con Harry? Hasta hacía dos
días se profesaban mutuamente un odio sin igual y ahora... los dos en una
misma habitación, sin discutir y pensando en un tema de conversación.
-Pa...dres.- dijo Harry. Había desistido de intentar pronunciar una frase
entera, esperaba que así su profesor lo entendiese. Quería que Snape, con su
medio amistad nuevamente conseguida le explicara cosas sobre sus padres.
-Quiere que le hable sobre sus padres?
-Sí.
Snape suspiró. No le gustaba mucho recordar su infancia, y mucho menos
cualquier recuerdo que tuviera que ver con esos cuatro merodeadores.
-Pues...Bueno, como debe usted saber, Potter. Su padre, junto con Sirius,
Remus y Peter, formaban un grupo llamado "Los Merodeadores"... Los cuatro
hicieron el mapa que usted usa para infringir las normas de esta escuela...-
dijo para hacer sentir mal al joven. Y lo consiguió, Harry se había puesto
rojo.- No pasa nada Potter... En verdad yo también solía pasear de noche por
los pasillos de Hogwarts.- Dijo, recordando algunas de sus escapadas
nocturnas.- Recuerdo que el primer día de escuela, cuando llegué a la estación
estaba perdido, mis padres me habían dejado sólo en la entrada y no sabía qué
hacer. Conocí a un chico llamado Remus. Sí, a Lupin, y estuvimos hablando
durante todo el trayecto. La verdad, y no se lo digas a nadie, me cayó muy
bien.- Harry no se había percatado que su profesor le había tuteado.- Pero
cuando él fue un Gryffindor y yo un Slytherin... Esa misma noche se hizo amigo
de James y Sirius y "gracias" a eso fueron pocas las veces que pudimos seguir
hablando.
Se quedó callado, miró a Harry. Tan parecido a su padre pero a la vez tan
diferente...
-Digo que casi no pudimos hablar porque el primer día de clases tuvimos
pociones, una de mis asignaturas preferidas. El profesor se dio cuenta de que
tenía talento y me halagó en mitad de la clase. Eso no hizo mucha gracia a los
Gryffindors y llamé la atención de tu padre. Eso me costó siete años de
recibir humillaciones...- acabó diciendo con tristeza.
Harry lo había escuchado todo. No comprendía como su padre podía ser así...
-Lo...sien...to.
-No es tu culpa.- Ahora sí que Harry se dio cuenta del tuteamiento (N/A-
existe esta palabra?).- La verdad es que a tu padre sólo te pareces en
aspecto, bueno, menos en los ojos... El carácter es una mezcla de Lily y James
que, por suerte, gana Lily.- sonrió. No podía creer que estuviera hablando
sobre eso con Harry. Bueno, de alguna manera tienes que empezar esta nueva
relación... y que mejor que sincerándote? "Que nueva relación ni que
tonterías?" Hombre... pues, tú le gustas, él te gusta... No creo que sea
una relación difícil de entender... "Otra vez con eso?"
Snape estaba harto. Su conciencia diciéndole cada dos por tres que si estaba
enamorado de Harry. Sus reacciones ante el cuerpo del joven, su reciente
familiaridad al tutearlo y casi llamarlo por el nombre... Se le escapaba de
las manos.
-Bueno, sé que no es mucha cosa, pero tengo que corregir exámenes. Después iré
a cenar y cuando vuelva...Le explicaré el dichoso cuentecito...
-Va...le.
Harry oyó como su profesor se levantaba, abría un armario, sacaba lo que
parecían papeles, se sentó y empezó la corrección. Entonces a Harry se le
ocurrió que él había faltado a algunas clases... Que pasaría?
-Que...pa...sará...con...mis...de...beres?-
Ei! Eso está mejor! Dos sílabas seguidas!
Snape le miró.
-Veo que la charla ha servido de algo... Pues por tus deberes no pasa nada,
tampoco estamos en época de mucho trabajo, así que no creo que tengas muchos
problemas en ponerte al día. Además, sólo has faltado un día a clases y espero
que antes de una semana ya estás recuperado.- No quiso decirlo con ese tono
tan brusco pero así le salió. Esperaba que Harry no lo interpretase mal...
Pero así lo hizo el joven Gryffindor.
Ves! No quiere que esté con él, le molesto. Por eso quiere que me cure, no
porque esté preocupado por mi, sino porque le molesto!. No digas
tonterías! No ves que se preocupa por ti de verdad... Sino no hubiera hablado
de su pasado en la escuela...
Harry se quedó callado. Escuchando los sonidos que le llegaban. Después de no
sabía cuanto rato, oyó como Snape se levantaba.
-Voy a cenar, después vuelvo...
----...---.-.-.-.-.-.-.-.-
Severus se encontraba delante del cuadro que indicaba la entrada a sus
aposentos. Acababa de cenar y no quería entrar. Allí dentro estaba Harry y
cuando entrara tendría que leerle un cuento. Pero no sólo eso, no. Dumbledore
no era tan simple. Tenía que hacerlo con el joven en su regazo y eso era más
de lo que podía aguantar. Severus no era de naturaleza paciente o amable, eso
todo el mundo lo sabía, así que no podía entender como con Harry se podía
comportar como una persona con sentimientos. Ese chico era algo le estaba
dando miedo. Primero descubrir que podía comportarse como humano decente y
ahora parecía que había llegado a algo más que apreciarlo...
Severus, creo que te estás comiendo demasiado la cabeza. Si te fijas sólo
estás diciendo todo el rato lo mismo. Que gracias a Harry eres una persona
mejor. "Yo no he dicho eso" Tú no pero, yo sí. Y como estoy harta de
tus comeduras de coco entra ya y léele el cuento!. Por Merlín, si es que sólo
es un niño! "Ya, va..." Si es que en el fondo su conciencia tenía razón.
Tenía que afrontar sus sentimientos de cara. "Cuando Harry pueda hablar más,
intentaré comentar la situación..."
Entró en la salita. Harry estaba igual como le había dejado. Sentado en el
sofá con su camisa y sus tejanos.
Harry oyó como se abría la puerta.
- Pro...fe...sor?
- Sí, ya he llegado. Si me disculpas me voy a duchar y después vengo de
acuerdo?
- Sí.
Sí, Severus, me parece que eso es afrontar los problemas de cara, eh? Quien
diría que durante quince años has sido y sigues siendo un espía de Voldemort?
Si Tom supiera que con sólo un chiquillo guapo bastaba para desmoralizarte...
"Cállate ya! " Respiró hondo." Me voy a duchar, me pondré el pijama y le leeré
el cuento de acuerdo?" Sí claro, si no se ha dormido antes... "Ese es
mi plan." Pues, por si no lo recuerdas, tienes que pasar tiempo con él para
que se cure... "Mierda! tienes razón. Bueno pues a ducharme."
Finalmente Severus se duchó, se puso unos boxers negros y una camiseta negra
que le llegaba por las rodillas. Se iba a sentar cuando vio que al hacerlo la
camiseta se le subía hasta la mitad del muslo. "Si Harry tiene que poner su
cabeza allí, mejor me pongo pantalones..." Se fue otra vez a su habitación y
cogió unos pantalones de pijama que casi nunca usaba. Volvió a la salita, miró
a Harry y se acercó a él.
- Bueno Potter... es hora del cuentecito...- dijo como si le hablara a un
bebé.
- Mhnmghmn- dijo como contestación. No le gustaba ese tono.
- Creía que ya podía hablar...- siguió con burla.- Bueno venga aquí.
Le levantó del sillón y le sentó en el sofá. Snape cogió el libro y lo dejó en
la mesilla delante del sofá. Se sentó y estiró a Harry para que quedara
tumbado con la cabeza en su regazo y mirando arriba.
Harry se puso rojo pero Severus no lo vio. Estaba buscando la página del
cuento.
Que Harry, se está bien eh? Sí, mucho. contestó el chico
inspirando fuerte i expirando, como si se estuviera relajando. Al hacerlo el
olor que ya tantas veces había olido provininte de Snape le llegó a la nariz.
Ese olor... Me encanta. Es dulce pero sin ser empalagoso... Pero no sé
exactamente qué es? Pues ahora que puedes hablar pregúntaselo.
Sí. Y entonces Severus empezó a relatar el cuento.
En el confín de un gran bosque vivía una vez un pobre
leñador con su mujer y sus dos hijos; el niño se llamaba Hänsel y la niña
Gretel. No había mucho que poner en la mesa y ni siquiera pudieron
procurarse el pan de cada día
cuando la región se vio azotada por una gran escasez. El padre, una
noche en que las preocupaciones no le dejaban dormir, dijo suspirando a su
mujer: "Qué va a ser de nosotros? Cómo podremos mantener a
nuestros hijos, si no tenemos nada ni para nosotros mismos?"
Severus iba leyendo el cuento a poco a poco para que Harry lo entendiera bien,
pero a la vez poniendo entonación en cada frase, casi como si estuviera
actuando. Nunca pensé que Snape supiera leer cuentos. Lo hace bien,
a que sí? Si mucho. Y volvió a escuchar esa voz que aún conservando
un poco de esa frialdad y ese sarcasmo tan característicos del hombre, para
Harry era una música que le envolvía hasta quedarse dormido.
El profesor fue leyendo y leyendo. Cada vez se sentía más a gusto. No era tan
malo eso de leer cuentos! Y los muggles, que imaginación que tenían! Una bruja
que vive en una casa de pan, chocolate y demás chucherías...
Cuando acabó el cuento miró hacia Harry. Se le veía muy relajado, sus labios
curvados casi imperceptiblemente en una sonrisa llena de paz. Debe ser tan
bonito que la persona a la que quieres te cuente un cuento...- Dijo la
conciencia de Severus. Éste sonrió. Su mano derecha se dirigió hacia la frente
del chico y fue acariciándole los suaves cabellos negros que cubrían la
cicatriz en forma de rayo. No supo cuanto rato estuvo así hasta que un bostezo
se le escapó. Dejando el libro en el suelo levantó con cuidado la cabeza de
Harry, se levantó del sofá y cuando estuvo de pie cogió a Harry en brazos para
llevarlo a la cama.
Cuando lo tumbó se dio cuenta que aún iba vestido. No tenía pijamas para él
pero tampoco quería que si, por casualidades del destino empezaba a moverse se
le arrugara la ropa. Además, Severus sentía como la necesidad de cuidarlo, de
ponerle el pijama y arroparlo. Finalmente, decidió ponerle una de sus
camisetas. Le quitó los pantalones i la camisa. Allí estaba otra vez ese
cuerpo de infarto. Severus puso una mano en el pecho y con cuidado la fue
bajando hasta los marcados abdominales. Suspiró.Le puso la camiseta y le dio
las buenas noches todo y sabiendo que estaba dormido.
- Buenas noches, Harry.- volvió a sonreir. se agachó hasta su alumno y le dio
un beso en la frente.