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Capítulo 12: Mudanzas
El día amaneció claro y soleado, pronosticando que sería un día cálido y
hermoso, perfecto para la mudanza. Harry, Severus y Dobby aprovecharon tan
agradable mañana y se aparecieron en Stone Mason Place, con la intención de
limpiar lo que fuera necesario antes de la llegada de los muebles.
Harry, quien todavía llevaba a Sliver enrollada alrededor de su muñeca, se dio
cuenta que la ubicación de la serpiente le resultaba incómoda para realizar su
trabajo. Le preguntó si no le importaría enroscarse alrededor de su cuello y
hombros. La serpiente accedió enseguida, pues quería observar las actividades de
los humanos. Severus casi no escuchaba a Harry hablar parsel en su presencia, y
ahora que había tomado conciencia de sus sentimientos por el joven mago, se
alegraba de eso. Estaba encontrando que el siseante sonido del lenguaje de las
serpientes era muy erótico y excitaba los nervios del final de su espina.
Observó a la serpiente deslizarse lentamente del brazo de Harry y enroscarse
alrededor de su cuello.
-¿Puedes trabajar con ella enroscada sobre ti de esa manera?- preguntó Severus
con curiosidad.
-Claro, no pesa nada y ya se me ha vuelto ffamiliar- comentó Harry, mientras
bajaba su baúl y lo colocaba a los pies de su nueva cama. La cama, desnuda de
sábanas, estaba lista para que el viejo colchón fuera removido y reemplazado por
el nuevo.
Severus notó que estaba haciéndolo todo de manera manual en lugar de utilizar la
mágia y le preguntó por qué.
-Por mucho que la magia facilite las tareass, no es una satisfacción para el
cuerpo. Eso me gustó de nuestro viaje al campamento el mes pasado, pues teníamos
que pensar más allá de la manera mágica. No quiero encontrarme con que dependo
de la magia para todas las pequeñas cosas de la vida que estoy en capacidad
física de realizar. He notado que todavía remueves tus pociones a mano, cuando
podrías hechizar la cuchara fácilmente para que agitara el número apropiado de
veces, ¿cierto?- Harry levantó una ceja interrogante en dirección de Severus,
quien estaba parado en el dintel de la puerta.
Severus asintió.
-Sí, es cierto; encuentro satisfacción en rremover mis pociones. Puedo ver tu
punto. Entonces, ¿necesitas una mano con el colchón?
-Claro, mientras más manos mejor- Harry, quuien no vestía la túnica escolar sino
ropas muggle, lucía bastante cómodo y esbelto en ellas. Mientras habían estado
en el paseo nunca se había fijado en el físico de Harry, pero ahora lo hacía;
secretamente admiraba la estructura ágil y flexible del joven. Observaba sus
músculos moviéndose bajo su cálida y dorada piel y deseaba sentir esos músculos
tensos mientras levantaban el colchón, lo bajaban por las escaleras y lo dejaban
afuera para que se lo llevaran los hombres de la mudanza.
Mientras Severus observaba en secreto a Harry, éste hacía lo mismo con Severus.
Harry notó que el hombre había decidido vestir su túnica y tenía curiosidad
sobre el por qué, ya que sin duda habían notado que iba a ser un día caluroso, y
esto definitivamente iba a ocasionar demasiado calor al ex-profesor. Le gustaría
volverlo a ver en ropa muggle, jeans y una camisa de Oxford con las mangas
arremangadas, que mostraría su esbelta figura y hermosos brazos. Había estado
soñando con esos brazos rodeándolo firmemente mientras dormían juntos, acostados
en la enorme cama.
Sliver notó la preocupación de Harry con Severus y preguntó:
-¿Por qué no han formado pareja todavía?
-Porque el no corresssponde a missss sentimmientosss- siseó Harry en respuesta.
-¿Estásss sseguro de eso? He notado que te obssserva con ojosss hambrientos.
-¿Qué?- Harry estaba tan asombrado que hablló en voz alta, no en parsel sino en
el lenguaje humano normal.
Severus levantó la cabeza de su tarea de limpieza del armario, curioso ante el
estallido de Harry.
-¿Qué te dijo?- interrogó, preguntándose dee que estarían hablando Harry y su
serpiente.
-Um, nada- Harry parecía confundido y giró la cabeza hacia Sliver, reanudando su
conversación en parsel. El siseo hizo que Severus temblara, y mientras el chico
seguía ocupado con la serpiente, continuó mirándolo.
-Él te obssserva conssstantemente, cuando nno lo estassss viendo. De hecho,
essstá haciéndolo jusssto ahora. ¿No sientes sssu mirada ssobre ti?- preguntó al
todavía desconcertado muchacho.
-Bueno, sssí. Pero pensaba que sssólo eran ilusionesss de mi parte. Pero eso no
sssignifica que me quiera como pareja, puede ssser sssolo curiosssidad sssobre
lo que essstamoss hablando.
-Bien, te diré sssi el quiere ssser tu pareeja. Dile que quiero conocerlo mejor,
y essstaría honrado sssi me transporta- Sliver aflojó su agarre alrededor del
cuello de Harry.
-Essstá bien, ¿sssi estáss ssseguro?
Slives movió la cabeza arriba y abajo asintiendo.
Harry miró a Severus y lo atrapó mirando hacia abajo, a lo que pensó eran los
alrededores de su trasero.
*Hmmm, tal vez Sliver tiene razón. ¡Oh, dulce, misericordioso Merlín! Sólo puedo
esperar que sea así*
-Severus, ¿Sliver me pregunta si no te impoortaría llevarla por un rato? Dice que
quiere conocerte mejor, ya que vamos a compartir el hogar. Quiere que te sientas
más cómodo con su presencia y viceversa.
Internamente, Severus se sintió complacido de que las familiares mascotas de
Harry quisieran conocerlo, al menos una de ellas. Cuando se había acercado a
Hedwug por primera vez, unos días atrás, había ululado disgustada y picoteado
sus dedos con algo de saña. Harry se había disculpado, aduciendo que en los
últimos siete años, Hedwig había sido la receptora de demasiadas diatribas que
mencionaban al Maestro de Pociones.
Severus lo había entendido y aceptado con ecuanimidad. Ya tendría mucho tiempo
para salvar las diferencias con la lechuza.
Severus asintió y se acercó a Harry, de forma que Sliver pudiera deslizarse de
uno a otro sin tener que ser manipulada. La serpiente se cambió varias veces
antes de acomodarse alrededor del cuello y los hombros de Severus.
-A veces, desearía poder hablar parsel. Serría lindo conversar con el animal que
simboliza mi Casa. Y, por supuesto, entender qué le estabas diciendo a Sliver a
mis espaldas- comentó Severus bromeando, sin saber si era verdad o no, pero
esperando secretamente que el joven pensara lo suficiente en su persona como
para hablar de él con sus amigos.
Harry se ruborizó profundamente y murmuró que podía haber hablado sobre él una o
dos veces con su serpiente. Severus lo observaba intensamente, su corazón
latiendo más rápido luego de esta confesión.
-Oh, así que han hablado. ¿De qué en particcular?- preguntó, manteniendo una
expresión neutral en lugar de esperanzada.
-Um, sí, Sliver me preguntó si éramos compaañeros, dado que ahora compartimos el
mismo nido, como él dice- Harry confesó parcialmente la verdad, ya que no quería
revelar todo su secreto.
-¿Compañeros?- la palabra fue susurrada queedamente a través de los labios casi
cerrados. Su corazón ahora estaba martilleando. Conjuró una visión de lo que
‘compañeros’ significaba para una serpiente. Vio a Harry y a si mismo tan
profundamente entrelazados, que nadie sería capaz de decir dónde empezaba un
cuerpo y terminaba el otro. Vio una cabeza de oscuro cabello descansando al lado
de la otra, y unos brazos rodeando dos cuerpos, ruborizados después de hacer el
amor.
El cuerpo de Severus reaccionó rápidamente a las imágenes y se alegró de haber
tenido la previsión de vestir túnica; eran perfectas para disimular. Luego
escuchó siseando cerca de su oído. Por el rabillo del ojo, observó que Sliver no
se había movido, pero todavía estaba informando algo.
-¿Qué está diciendo Sliver, Harry?- pregunttó un muy excitado Severus.
Harry escuchó a Sliver, mientras la serpiente le contaba sobre las reacciones
del cuerpo de Severus
-Su cuerpo está tenso, como si estuviera liisto para el ataque, su sangre corre
por sus venas y está muy caliente. Aún más caliente de lo que estabas tú antes.
Harry jadeó y su quijada cayó con sorpresa, sabía muy bien lo que esas señales
indicaban. En eso escuchó a Severus preguntar qué estaba diciendo Sliver.
Enrojeció una vez más y empezó a tartamudear una respuesta.
Los ojos de Severus se abrieron con turbación. Lentamente, tomó conciencia de lo
que debía estar diciendo la serpiente, especialmente luego de la aturdida
respuesta de Harry.
Severus gimió.
-¡Oh, Merlín! Harry. Yo....yo no.....quieroo decir.....yo......¡Oh, Merlín!-
estaba avergonzado, nunca antes se había encontrado en una situación semejante.
Harry vio como su ex–profesor y ahora amigo, se quedaba sin palabras por primera
vez, y esa sola respuesta hizo que sus débiles esperanzas comenzaran a saltar.
Harry le sonrió a Severus, una sonrisa radiante, y se acercó al otro hombre con
renovada confianza.
-Sliver sólo me dijo algo que he estado anhhelando escuchar desde hace casi tres
semanas- esperó a que sus palabras y su significado penetraran en el todavía
azorado hombre; supo que sus palabras habían sido finalmente registradas cuando
vio la aturdida expresión, que eventualmente se transformó en una gran sonrisa.
Harry levantó la mano y con gentileza, trazó esa sonrisa con sus dedos. Nunca
antes había visto algo tan hermoso.
-¿Quieres decir que tú.......?- tanteó Seveerus, sus palabras apagándose mientras
sus labios sentían la suave caricia de los dedos de Harry. Tembló ante el
contacto y su corazón martilleó fieramente una vez más.
Harry se limitó a asentir, sus ojos reluciendo más radiantes que el sol que
brillaba afuera.
-¿Y tú?
-¡Sí!- la palabra dejó la boca de Severus een un audible gemido, y los sensibles
dedos que tocaban la boca temblaron ante el húmedo aliento que escapó de ellos,
el corazón de Harry empezó a golpear a la par que el de Severus.
Ninguno notó que Sliver se deslizaba por el cuerpo de Severus y dejaba la
habitación para ir en busca de un ratón, dándoles oportunidad de emparejarse
finalmente. Ambos ignoraban cualquier cosa más allá de ellos dos.
La mano de Harry abandonó los labios de Severus y acarició su mejilla antes de
deslizarse hasta su nuca y atraer al otro hombre más cerca hasta que pudo
alcanzarlo y colocar sus labios contra los de Severus en un gentil y tentativo
beso.
Los ojos de Harry se cerraron lentamente mientras Severus se inclinaba y
profundizaba el dulce beso. El joven gimió y al hacerlo, Severus lo rodeó con
sus brazos y lo empujó aún más cerca, permitiendo el completo contacto de sus
cuerpos. Corrió la punta de su lengua a lo largo del labio inferior de Harry,
solicitando la entrada, que le fue rápidamente concedida.
El Gryffindor podía sentir su cuerpo reaccionar al íntimo contacto y el cuerpo
de Severus en un estado de gran excitación.
Pronto, las manos estaban aferrando bruscamente caderas y culos, intentando
liberar la tensión. El amor y el deseo que habían atormentado a ambos hombres
durante las pasadas semanas demandaban ser escuchados y atendidos.
Se apartaron brevemente tratando de recuperar el aliento. La mirada de Harry se
engarzó con la mirada negro azabache de su amigo quien, eso esperaba, pronto
sería su amante.
-Sólo soñaba con que esto pasara, tarde en la noche cuando nadie pudiera
descubrirlo.¡Merlín, Harry! Te amo tanto, que es como un dolor que nunca hubiera
conocido, estableciendo residencia en su corazón.
Harry parpadeó al escuchar tan inesperadas pero ansiadas palabras. Su sonrisa
floreció y el amor que sentía por ese hombre se mostró en sus ojos.
-También te amo, Severus. Creo que te he ammado por más tiempo del que tengo
conciencia. Todo lo que sabía, es que quería que formaras parte de mi vida; al
principio era como amigo, pero en algún momento a lo largo del camino, supe que
eso no era suficiente. Sin embargo, tendría que aceptar tu amistad si era todo
lo que podía tener. Ahora que he probado la pasión de tus labios, quiero eso y
más. Lo quiero todo, Severus. Lo quiero todo, contigo y sólo contigo.
Harry se estiró y capturó la boca de Severus una vez más. El beso se volvió
salvaje y fuera de control, mientras sus manos comenzaban a tirar de la
inoportuna ropa.
Sin embargo, antes que pudieran ir más lejos, escucharon que alguien golpeaba la
puerta principal y se apartaron ante el indiscreto ruido. Ambos juraron
profusamente ante la molesta llegada de quienquiera que estuviera afuera.
Escucharon que Dobby abría la puerta y antes que tuvieran tiempo de ponerse
presentables, el elfo apareció en frente de ellos.
Dobby abrió la boca a la vista ante él y enrojeció, junto con los dos magos que
había interrumpido.
-Maestros Potter y Snape, señores- dijo, coon los ojos meciéndose de uno al otro
interrogantes-. Llegó la gente de los muebles, señores. Están esperando para
saber dónde colocar todo.
Harry se aclaró la garganta antes de hablar.
-Enseguida vamos, Dobby. Por favor, diles qque esperen en el salón. Si tenemos
algo de beber, por favor ofréceselo mientras esperan.
-Sí, señor, Maestro Potter, señor- y con esso, Dobby partió con un pop.
Harry miró el rostro de Severus y rió entre dientes ante la extraña combinación
de emociones: disgusto, mortificación y frustración.
-Bien, parece que después de todo dormiremoos cómodos esta noche. ¿Crees que
ahora, en lugar de una habitación de huéspedes, podríamos tener dos?- Harry lo
miró con aprehensión, esperando que la insinuación implícita en su pregunta
pudiera ser aceptada.
Severus se miró larga y profundamente en los ojos del chico y al ver la
sinceridad, el deseo y el amor que allí brillaban, asintió. Harry sonrió y
alcanzó la cintura del hombre, abrazándolo. Suspiró contra el pecho de Severus.
-Te amo, con todo mi corazón.
-Y yo te amo, más de lo que creí posible deespués de todo este tiempo. Casi
llegué a pensar que mi corazón no existía, pero tú lo despertaste otra vez.
Ahora debo decirte, que yo......- Severus hizo una breve pausa para conseguir
valor-. En realidad nunca antes he mantenido una relación. Técnicamente, sé que
hacer, pero......- se detuvo y se encogió, pero no fueron necesarias más
palabras, sabía que ya Harry había entendido.
-Igual yo. Así que supongo que ambos tendreemos que aprender. Lo espero con mucha
impaciencia.
Severus rió ahogadamente, el también estaba anhelando aprender y ser un
estudiante ansioso una vez más, especialmente en este nuevo ‘salón de clase’.
Deslizó una mano y recorrió la desordenada mata de pelo del que muy pronto sería
su amante.
-Deberíamos bajar, pues cuanto más pronto cconcluyamos el asunto, más pronto
partirán- susurró en el oído de Harry en forma seductora, quien tembló en
respuesta y ronroneó feliz. Verdaderamente amaba el sonido de la voz de Severus.
-De acuerdo
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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