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Parte 2: Fruta Prohibida
I would tell you about the things
They put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush
"Walking In My Shoes", Depeche Mode
Te diría sobre las cosas
Que me pusieron
El dolor al que he sido sometido
Pero el mismo Lord se ruborizaría
Los incontables festines que pusieron a mis pies
Frutas prohibidas para que yo comiera
Pero creo que tu pulso comenzaría a precipitarse
“Caminando en mis zapatos” Depeche Mode
-¿Bien, Malfoy? ¿Qué te trajo aquí, al munddo Muggle?
Draco continuó caminando tranquilamente, sin contestar a la pregunta de Harry.
Habían dejado el club unos minutos antes, dirigiéndose hacia el apartamento de
Draco. El Slytherin había estado caminando silenciosamente, sus blancas manos
dentro de los bolsillos de su abrigo y su mirada fija perdida en algún sitio
lejano.
Harry esperó un rato, pero el silencio de Draco era amenazador. Siendo
persistente, comenzó otra vez.
-Esperaba que estuvieras viviendo felizmentte en la Mansión Malfoy, interpretando
el papel del pequeño Mortifago valiente con ese encantador padre tuyo- se mofó
Harry.
”Oh bien, * ahora * tendrá que contestar” pensó cuando Draco se detuvo
repentinamente. Pero las expectativas de Harry fueron rápidamente contradichas.
El rubio tomó un paquete de Marlboro ligeramente aplastado de su bolsillo y
encendió un cigarrillo.
Harry frunció el ceño.
-¿Desde cuándo fumas?- le preguntó.
Draco tomó una calada de humo y dio la vuelta hacia Harry.
-¿Desde cuándo eres un imbécil tan molesto,, Potter?- inquirió con voz cansina,
justo como lo hacía durante los grandes viejos tiempos de Hogwarts.
”¡Finalmente! *Éste* es Malfoy” pensó Harry, felizmente satisfecho,
contento de haberle ocasionado una reacción.
-Bien, ésta es la demostración de que algunnas cosas nunca cambian- comentó
Harry, sonriendo-. Ahora, dime, ¿por qué está un mocoso rico y malcriado
viviendo en el mundo Muggle, trabajando como Muggle? Y en qué tipo de trabajo,
si puedo agregar- bromeó él.
Draco tomó otra calada de humo, luego miró al otro mago con sus fríos ojos
grises.
-Escucha, Potter. Puesto que así lo quieress, vamos a follar esta noche.
Período de follar. ¿Bien? Así que deja toda esta mierda sobre mi vida. No
quiero decirte- hizo una pausa, bajando su mirada-, y no quieres saber. Créeme-
agregó, en un tono más quedo.
Harry se encogió de hombros.
-Bien, Malfoy. No te preguntaré sobre tu viida, ¿pero sólo háblame de por qué ese
hombre dijo que no podías rechazar hacer lo que te pidió...?
Draco suspiró.
-¿Nunca te das por vencido, verdad?- sacudiió su cabeza-. Tengo una deuda con
él-, explicó secamente.
-¿Y él te hace pagarla de esta manera?- inssistió Harry, siguiendo su repentina
curiosidad.
-Exactamente- murmuró Draco.
-¿De cuánto es esta deuda?
-35,000 libras, a la fecha.
No había mucho más que agregar a ese punto, así que continuaron caminando
silenciosamente por un rato.
Entonces, repentinamente, Draco habló.
-Quién habría supuesto que el maravilloso HHarry Potter se convertiría en un
marica- comentó en voz alta, sonando levemente sorprendido, demostrando que
estaba considerando ese pequeño hecho por primera vez.
Harry frunció el ceño, absolutamente molestó por esa observación.
-Quién habría supuesto que el ‘Señor yo posseo el mundo’ terminaría
convirtiéndose en una puta- contraatacó con rencor.
Si sus palabras hirieron a Draco, el rubio no lo mostró. Simplemente se encogió
de hombros y tiró la colilla.
-Aquí estamos- señaló Draco, deteniéndose ddelante de un viejo edificio.
Entraron por la puerta delantera, y una vez adentro, Draco dijo cansinamente:
-El ascensor está roto. Tenemos que subir aandando. Estoy en el octavo piso- y
con esto, se movió hacia las escaleras.
Cuando finalmente llegaron a la puerta, Harry jadeaba levemente mientras que
Draco, de hecho, ni siquiera estaba sudoroso. Harry observó su antinatural tez
pálida mientras el otro pescaba las llaves de su bolsillo.
-Realmente Potter. No he comenzado y ya esttás sin aliento- comentó
repentinamente, en un tono burlón.
Harry le miró con rabia.
-Estoy contento de que encuentres la situacción tan divertida, Malfoy. En tu
posición yo no lo haría. De veras- dijo venenosamente.
Draco se giró hacia él, aferrando las llaves en su mano.
-Potter. No sabes nada sobre mí. Y no asumaas cómo me siento- gruñó, antes de
cerrar los ojos y suspirar profundamente, como si intentara recuperar su fría
calma-. Ahora déjame acabar con esto, así podré comenzar a trabajar realmente
duro en encontrar una manera de convencerme a mi mismo de que...esto
nunca sucedió- dijo finalmente, abriendo la puerta.
Entraron y Draco se quitó el abrigo, lanzándolo sobre un sofá viejo. Harry hizo
lo mismo y se miraron el uno al otro por un largo rato.
Finalmente Draco rompió el silencio:
-Potter, ¿puedo pedirte un favor?- pidió leentamente.
Harry se estremeció levemente ante esa extraña petición, una petición que venía
de alguien como Malfoy. Pero claro que todo era extraño esa noche, ¿verdad?
Harry asintió, listo para escuchar el requerimiento de Draco.
-No digas nada- pidió el rubio suavemente, casi suplicante, y Harry asintió otra
vez, sin siquiera saber por qué.
Se miraron el uno al otro por largo tiempo, atentamente; después Draco bajó su
mirada fija y movió sus delgados dedos a los botones de su camisa. Los deshizo
lentamente y, después de un momento, Harry pudo ver su pecho desnudo, delgado
pero definido, debajo de esa piel cremosa, sin defectos. El hombre de pelo
oscuro inconscientemente se lamió los labios mientras Draco se movía hacia él,
cerrando la pequeña distancia que los separaba. Tentativamente, el rubio alcanzó
el pecho de Harry con sus manos, acariciándolo ligeramente a través de la tela
de la ropa; luego sus dedos se elevaron hasta encontrar la piel desnuda del
cuello de moreno. Harry tembló mientras que algo en su mente gritaba: ”¡ÉSTE
ES MALFOY!”
Calló esa voz, concentrándose otra vez en los dedos de Draco que ahora le
ayudaban a librarse de su propia camisa.
Draco miraba el pecho de Harry, observando el color levemente bronceado de su
cálida piel. Lo acarició con sus dedos al principio, y después puso los labios
en su cuello, besando y lamiendo un punto sensible hasta que Harry respondió a
su tacto con un gemido.
Repentinamente, Draco se encontró pensando, admitiendo de mala gana que Harry
sabía bien, mientras continuaba besando y lamiendo su piel hasta alcanzar su
pecho. Succionó lentamente sus tetillas, mientras que manos recorrían la piel de
Harry incesantemente, obteniendo los mismos gemidos en respuesta.
Continuó, trazando un camino de ligeros besos hacia abajo, y abajo, hasta que se
encontró de rodillas delante de Harry, y dejó sus dedos bailar en los botones de
los pantalones del hombre de pelo oscuro. Después de un rato, ambos estaban
tumbados en el suelo con abandono, pero ni uno ni otro se preocupaban por esto,
porque ahora Harry podía sentir la cálida respiración de la boca de Draco
alcanzar su miembro a través de la fina tela de su ropa interior, mientras que
esos dedos expertos encontraban su camino dentro de sus pantalones.
Cuando finalmente alcanzó su pulsante erección, Harry suspiró profundamente.
Draco acarició su miembro ligeramente, pero entonces la presión creció, haciendo
que Harry gimiera de placer bajo el efecto de cada movimiento lento de sus
manos. Draco continuó provocando el miembro por un rato, estudiando la
considerable longitud que ahora tenía en sus manos. Entonces, repentinamente,
tomó la punta en su boca, saboreando el gusto salado del joven.
Harry no podía hacer otra cosa que suspirar profundamente ante ese calor mojado
que estaba envolviendo a su miembro, e inconscientemente empujó sus manos por el
sedoso pelo de Draco, acariciando su cuero cabelludo. El rubio contestó tomando
su miembro más profundamente en su boca, mientras que su lengua se movía
lentamente alrededor de la punta.
Harry comenzó a respirar con más fuerza, mientras sus manos seguían los
movimientos de la cabeza de Draco, hasta que el tormento paró repentinamente. El
Gryffindor gimió con decepción y el rubio sonrió mientras se levantaba. Se
dirigió hacia su dormitorio, arrastrando a Harry con él. Una vez allí, empujó al
individuo de pelo oscuro sobre la cama y rápidamente terminó de desnudar su
cálido cuerpo. Entonces, lentamente, Draco se quitó su propia ropa.
Harry miraba el cuerpo desnudo de Draco, notando que era simplemente perfecto.
Draco notó la mirada lasciva en los ojos verdes y sonrió internamente con
satisfacción. ”Por lo menos él está gozando de esto” pensó. Y
repentinamente una parte de su mente le contestó. ”¿Por qué no te diviertes
tú también?”
Parpadeó ante ese pensamiento y sacudió la cabeza con la intención de deshacerse
de él; pero era bastante inútil pues ahora que estaba mirando a Harry tumbado
desnudo en su cama, se excitó debido a lo que estaba haciendo. ”Bien. Esto es
inesperadamente divertido, pero no hay manera de que vaya a admitirlo, ni
siquiera el día de mi muerte. Especialmente ante * él *” pensó, trepando
sobre la cama junto a Harry.
Rápidamente, alcanzó esa ardiente piel, provocándolo con sus suaves toques, y
entonces su boca volvió al miembro de Harry, empujando su excitación tan lejos
como podía ir sin alcanzar el clímax. Finalmente, se detuvo otra vez y se tumbó
en la cama, mientras que Harry se levantaba y miraba hacia abajo, a Draco, a
través de sus gafas. El rubio cerró los ojos intentando relajarse, esperando que
ahora el otro tomara su propio placer, pero el hombre de pelo oscuro parecía
vacilante. El rubio abrió sus ojos otra vez, sólo para encontrar una extraña
sonrisa en los labios de Harry y una mirada peligrosa en sus ojos.
”¿Qué pasa ahora?”apenas pudo pensar antes de que Harry se inclinara
contra él y mordiera ligeramente la cremosa piel de su cuello. Draco abrió los
ojos de par en par, sorprendido por la acción y por el modo en que estaba
reaccionando ante ella. Harry continuó lamiendo su piel, justo como él había
hecho antes. Succionó sus tetillas y frotó su erección, robando sofocados
gemidos de los labios del rubio.
Harry gozó sabiendo cuan indefenso estaba Draco bajo su tacto. Se excitó aún más
al saber que el hombre siempre frío e imparcial estaba perdiendo el control a
causa de sus manos en su piel y en su miembro. Secretamente, quiso hacerle gozar
de su juego también. Haciendo a Draco Malfoy realmente admitir que tenía deseó
de ser follado por Harry Potter. Bien, eso realmente sería un gran paso de
avance, en su opinión.
”Bajemos a nuestro pequeño ángel entre los mortales, quebrémosle y hagámosle
gritar”, pensó Harry, sonriendo, mientras sus manos y su boca provocaban a
Draco, empujándole peligrosamente hacia el límite.
Su sonrisa se ensanchó mientras el rubio se retorcía bajo su toque y el chico de
oro hizo algo que la gente no esperaría de un Gryffindor leal: rompió su
promesa.
-Malfoy- llamó, rozando sus labios contra lla piel de Draco. El hombre de pelo
rubio no contestó, así que lamió su camino en ese delgado cuello hasta alcanzar
el oído. Habló otra vez, su respiración provocando a Draco terriblemente-. Dime
Malfoy... ¿estás gozando de esto?- preguntó, mirando como los desenfocados ojos
del rubio parecían volver a la realidad, lanzándole una mirada que podía estar
ubicada a mitad de camino entre el horror y la vergüenza.
-Potter, yo...- comenzó Draco, pero Harry ccortó cualquier recriminación,
frotando su erección incluso más fuerte, haciéndole sacudir la cabeza hacia
atrás sobre la almohada, donde su pelo platino se extendió como rayos de luz.
Repentinamente, Harry paró, tomando la muñeca de Draco en sus manos,
inmovilizándolo. El otro parpadeó varias veces, hasta que se dio cuenta de lo
que estaba sucediendo.
-Potter, no- consiguió decir, temblando inccontrolablemente bajo la traviesa
mirada verde.
-¿No qué, Malfoy? -preguntó Harry inocentemmente, sus dedos clavándose profunda y
dolorosamente en las muñecas de Draco.
Draco estrechó sus ojos; ”Voy a tener contusiones mañana”, pensó
inconscientemente, mientras intentaba conseguir un poco de aliento para
contestar a Harry.
-No intentes joder con mi mente, Potter- grruñó.
Harry se rió entre dientes malvadamente, sus ojos fijos con firmeza en Draco.
-No te preocupes, Malfoy. Sólo voy a jodertte a ti- replicó.
Draco estrechó sus ojos.
-¿Qué demonios estás esperando entonces?- ppreguntó arrastrando las palabras,
luchando por librarse del doloroso agarre de Harry.
Harry sonrió casi dulcemente.
-Sólo estoy esperando que me lo pidas.
Ante esto, Draco dejó de luchar y miró a Harry, congelado. Pero el otro no se
preocupó, y permitió que su sonrisa se ensanchara mientras continuaba hablando.
-Porque vas a suplicarme, ¿verdad, Draco? VVas a decirme las cuatro palabras
mágicas- susurró Harry, rozando su boca en la piel de Draco mientras que el
hombre de pelo rubio peleaba-. Vas a decir- Harry mordió el lóbulo de Draco,
haciéndole suspirar dolorosamente-. Por favor, Harry, fóllame- continuó
Harry, imitando el acento de Draco y liberando repentinamente al rubio.
Draco estaba jadeando ahora, intentando con fuerza no mirar a Harry, no hacer
caso de su excitación y de esa pequeña voz en su cabeza que estaba realmente
lista para suplicar para que Harry lo follara hasta perder el sentido.
”No suplicaré. ¡Maldición, NO SUPLICARÉ!” pensó Draco con desesperación.
Con un vistazo, registró a Harry lamiéndose perezosamente sus propios dedos.
”¡No!” Draco apenas pudo pensar antes de que Harry comenzara a empujar un
dedo dentro de él, mientras que su otra mano jugaba ligeramente con su erección.
-¿Draco? Abre tus ojos y mírame- pidió Harrry, y Draco obedeció, suspirando
profundamente mientras el otro empujaba más profundo y agregaba un segundo dedo
dentro de él.
”Está cediendo”, notó Harry, mientras miraba los ojos de Draco, que
estaban otra vez perdiendo su enfoque.
-Dime, Draco. Sólo dime- insistió, empujanddo sus dedos tan lejos como podía ir,
mientras que frotaba suavemente el miembro de Draco, suave pero incesantemente.
”No suplicaré”, repitió Draco en su mente, mientras que las palabras de
Harry llenaban sus oídos.
-¿Te gusta, Draco? ¿Es bueno?
“No lo haré... bueno... No suplicaré... sí lo es... yo... realmente... me
gusta... esto...” La mente de Draco estaba acelerada.
-¿Te…- Harry empujó-…gusta…- acarició- … essto?
El placer era insoportable; estaba llenando el cuerpo de Draco, haciendo a cada
célula de su ser gritar...
-Sí- susurró, cediendo finalmente y cerranddo sus ojos, evitando la sonrisa de
Harry.
-¿Sí, qué?
No hubo respuesta
-Draco, ¿sí qué?- insistió Harry traviesameente-. ¿Draco?
-Sí, me gusta esto- confesó Draco bruscamennte.
-Oh...buen chico, Draco- se burló Harry, aúún acariciando y penetrándole. Draco
sintió el placer creciendo otra vez y gimió-. Ahora, dime. ¿Quieres que te
folle?- preguntó Harry con inocencia.
Draco no contestó, sintiendo que si suplicaba, habría sido en vano sacar su
orgullo, su indiferencia.
-Cede, Draco. Quieres que te folle. Y amboss lo sabemos.
”No. No. No.”
-Cede Draco- susurró Harry. ”Y déjame seentir lo que significa tener completo
poder sobre ti” pensó, sonriendo.
-Draco
”No. Por favor” pensó Draco, esperando que su cuerpo dejara de gozar lo
que Harry estaba haciendo, pero era inútil.
-Dime, Draco...
Draco suspiro profundamente.
-Harry- gimió finalmente, pero Harry no dijjo nada, esperando que el orgullo de
Draco se desmoronara totalmente-. Oh Dios... Harry-, insistió, derritiéndose
indefenso bajo el toque, pero todavía intentando resistir. Y entonces, el moreno
engulló su miembro, succionándolo con dolorosa lentitud. Draco casi gritó en
frustración, sintiendo todos los músculos de su cuerpo tensarse y clamar por
alivio. Cerró los ojos y apretó los puños, clavando sus uñas en las palmas de
sus manos.
-Harry. Fóllame. Por favor- mientras las paalabras salían de su boca, sintió una
repentina tristeza abriéndose camino bajo el placer. Sabía que acababa de perder
cualquier dignidad que aún quedara en su estropeada vida.
”Te odio Potter”,, pensó mientras Harry substituía sus dedos dentro de
Draco por su pulsante miembro. ”Odio que me folles, Harry” repitió en su
mente mientras que una lágrima solitaria de vergüenza y cólera corría por su
mejilla sin ser vista. ”Te odio” continuó pensando hasta que ya no pudo,
hasta que el placer lo inundó, cubriendo todo con repentinos y violentos
vértigos.
Y mientras se acostaba en la cama intentando recuperar su aliento y el control
con dificultad, Harry miraba a esa blanca silueta delgada, sonriendo satisfecho
por dos razones fundamentales. Una, acababa de tener el mejor polvo de su vida,
y dos, tenía un pensamiento corriendo locamente en su mente: ”Yo gané”.
¸¸,ø¤º°º¤ø
°`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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