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CAPÍTULO 9
Calor....delicioso calor. Algo de lo que él verdaderamente gozaba, y a esta hora
no estaba viniendo del brillante sol de la mañana.
-Mm...
Cuando abrió sus ojos, la primera cosa que vio fue un suave y bronceado pecho
desnudo. Mientras bajaba la mirada, distinguió un brazo envuelto alrededor de su
cintura y la parte baja de un cuerpo cubierto por una manta blanca. Sonrió,
sabiendo perfectamente que lo de la noche anterior no había sido un sueño.
Levantando la vista, observó la tranquila cara de Sirius. Sus párpados cubrían
sus ojos azul medianoche y su respiración era lenta, lo que significaba que
todavía estaba dormido. Sonriendo feliz, Remus se arrimó hasta él y sintió a
Sirius reforzar su agarre alrededor de su cintura, murmurando suavemente su
nombre en su sueño.
-Moony...
La noche anterior había sido dicha pura para el muchacho de pelo color miel.
Sirius y él se habían besado durante mucho tiempo antes de regresar a los
dormitorios y... Remus cerró sus ojos mientras recordaba.
Flashback
Cuando la pareja llegó a los dormitorios, Sirius iluminó su varita con el
hechizo “Lumos” antes de llevar a Remus a su cama y abrir las cortinas.
-Nox -susurró mientras se sentaba en la camma, la luz de la varita
desapareciendo. El claro de luna brillaba en la cama y su cara, revelando una
mirada cariñosa. Sonriendo, Remus se sentó delante de él y se inclinó, besando
sus labios. El beso fue muy tierno y, sin interrumpirlo, Sirius atrajo
suavemente a Remus, haciéndolo sentarse en sus muslos, sus brazos cerrándose
alrededor de su delgada cintura.
Los besos continuaron por varios minutos, hasta que Sirius lo posó suavemente en
la cama mientras subía encima de él.
-Mm, Sirius... -Remus rompió el beso, alcannzando y acariciando la cara del alto
muchacho de pelo negro-. Padfoot...
-Moony... - Sirius tomó su mano y la besó, manteniendo sus ojos cerrados. Cuando
los abrió otra vez, lo miró, el claro de luna brillaba en la piel de marfil de
su amor-. Moony, yo...
No sabía expresarlo, pero su amigo suponía lo que quería.
-Sirius, los hombres lobos se emparejan de por vida...
-Lo sé... Lo he sabido por años - ante su mmirada sorprendida, Sirius continuó
-Remus, quiero estar contigo...
-Estaremos unidos de por vida... – insistióó Remus.
-¿Y? ¿Tienes miedo de que te falle?
-Sí... No... Yo... Oh, Sirius, lo siento, ees sólo que... – Remus suspiró,
mirando a un lado, antes de mirar detrás él-. ¿Realmente quieres estar conmigo?
-Moony, no estoy aquí sólo por un día o un año. Estoy aquí para siempre –
aseguró firmemente-. Mírame, Remus. Sabes que es verdad.
Mirando en sus ojos, Remus pudo ver, gracias a su desarrollada visión, que decía
la verdad. Había solamente amor y confianza. Nada de miedo. Sirius quería estar
con él. En su interior, el lobo, aún débil, clamaba suavemente con felicidad,
sabiendo que finalmente estaría con su compañero.
-Sirius... -Remus puso su mano en los labioos de Sirius, trazando suavemente su
forma-. Bésame - sonriendo, Sirius besó cada dedo de su mano antes de inclinarse
otra vez...
Fin del Flashback
No había pensado que lo harían justo en la primera noche. Imaginaba que tendrían
que esperar, que quizás Sirius no aceptaría emparejarse con él... pero le había
probado que estaba equivocado.
Y de hecho, a Remus no le importaba en absoluto. Sirius le había demostrado que
realmente lo amaba, que quería estar con él. Había sido muy cariñoso y tierno, y
el dolor se había consumido lentamente dejando al placer asumir el control
mientras hacían el amor por horas.
Ahora, el joven hombre lobo miraba con adoración la cara de su compañero,
suspirando con satisfacción. En ese momento, Sirius abrió sus ojos azul
medianoche, que demostraron verdadera felicidad cuando vio quién estaba en su
cama.
-No fue un sueño...- susurró suavemente, soonriendo a Remus.
-No, no lo fue... -replicó, inclinándose y besando a Sirius suavemente-. No
más... ¿Qué hora es?
-Supongo que cerca del mediodía...Moony...-- Sirius se inclinó y gateó encima de
él, reclinándose en su brazo izquierdo mientras su mano derecha acariciaba
suavemente la cara del muchacho de pelo color miel-. Tan hermoso...
-Para, Sirius –musitó Remus, riendo nerviossamente-. Deberías decir eso de ti.
-Lo hago cada vez que me miro en un espejo –bromeó-. Pero, es en serio. ERES
hermoso, mi encantador novio... mi hermoso compañero...
Ruborizándose ante las palabras “hermoso compañero”, Remus sonrió con felicidad
antes de tomar la cara de Sirius en sus manos e inclinarse hasta besarle.
Inclinándose abajo de modo que la cabeza de Remus pudiera descansar en la
almohada, Sirius lo besó tiernamente y no pudo evitar frotar suavemente su
cuerpo desnudo contra Remus. Ambos gemían quedamente en la boca del otro
cuando...
-¡Por favor, no otra vez!
-¡Fue bastante difícil ayer por la noche!
Los amantes dejaron de besarse, confundidos, antes de que Sirius abriera las
cortinas y viera a James y Peter sentados en sus camas, luciendo como si no
hubieran dormido en toda la noche.
-¿Qué? – preguntó Sirius, inconsciente de ssu posición con Moony.
-Peter y yo no dormimos nada anoche... – seeñaló James con cara cansada e
irritada-. Me alegra que por fin estéis juntos, ¡pero por favor! Cuando estéis
follando, ¡no os olvidéis de poner un hechizo silenciador!
-Lo hicisteis por horas, e incluso cuando aacabasteis, no fui capaz dormir –
agregó Peter, sosteniendo su cabeza-. Mi pobre cabeza y oídos...
-Y por favor, no necesito verte joder el ceerebro de Remus, Padfoot –dijo James,
inclinando la cabeza hacia ellos. La pareja se ruborizó brillantemente y Sirius
cerró las cortinas, maldiciendo en voz baja.
-Tienen razón, Paddy – murmuró Remus-. Debiimos haber pensado de ellos.
-Sí, pero cuando tengo al muchacho más hermmoso en mis brazos, no puedo realmente
pensar en otra cosa – contestó Sirius, sonriéndole.
-Por favor, se serio.
-Soy Sirius.
-¡Paddy!
-Moony... -Sirius lo besó otra vez y lo acaarició suavemente, haciendo a Remus
gemir quedamente.
-¡POR FAVOR!
-¡PONER UN HECHIZO SILENCIADOR, CACHORROS AARDIENTES!
***
-... Quiero dormir...
-Yo también...
-Tengo hambre.
-Yo también.
-Tengo sed.
-Yo también.
-Quiero desnudar a Snivellus.
-Yo tam..... ¡SIRIUS!
Sirius no pudo evitar reír mientras que James y Peter le miraban con furia, y
Remus reía nerviosamente. El grupo ahora caminaba hacia el Gran Comedor para el
almuerzo. James y Peter lucían rostros cansados mientras que Sirius sonreía
radiante. Remus sólo tenía su habitual rostro alegre.
-¡Vamos! Dejad de ser estúpidos, descansarééis esta tarde – los molestó Sirius.
-Sólo espero que no hagáis nada – señaló Peeter-, pero si lo hacéis, por favor no
olvidéis.....
-El hechizo silenciador –acabó Remus-. No tte preocupes por eso, Peter.
-Er... –Peter se detuvo, mirando delante dee él-. Creo que hay algo más por lo
que necesitamos preocuparnos...
Los otros tres Merodeadores miraron y vieron a Lucius Malfoy, con Crabbe y Goyle
a sus lados, caminando hacia ellos. Por instinto, Sirius se estiró para tocar el
brazo de Remus de una manera protectora, pero el joven caminó, parándose delante
de sus amigos.
-Lupin... -dijo Malfoy, mirándole con odio--. Eres afortunado de que Potter,
Black y Pettigrew estén aquí para proteger tu lastimoso culo.
-No necesito ser protegido todo el tiempo, Lucius. A diferencia de ti – declaró
Remus, asintiendo hacia los otros dos Slytherins-. Sé como protegerme, y por
favor, déjame.
-¿Y qué si no? ¿Qué vas a hacer? –gruñó Luccius, antes de asentir hacia Sirius-.
¿Retroceder corriendo y gritando a los brazos de tu caballero?
-No deseo pelear, Lucius – manifestó Remus--. Así que, por favor, sólo déjame.
-Por supuesto que no deseas pelear. Estaráss demasiado dolorido después de dejar
a Black jugar contigo. El trío rió y James puso su mano en el brazo de Sirius,
urgiéndolo silenciosamente a que se calmara, mientras el muchacho de pelo negro
parecía a punto de cometer un asesinato.
-No, no deseo pelear porque no quiero hacerrte daño – puntualizó Remus,
impasible-. Y ahora, déjame antes de que pierda la paciencia.
-Hay algo más que vas a perder Lupin -Malfooy, Crabbe y Goyle sacaron sus varitas
pero antes de que pudieran reaccionar Remus ya atacaba.
-¡Experliamus! - sus varitas volaron fuera de sus manos-. ¡Petrificus Totalus!
Los tres Slytherins quedaron instantáneamente petrificados antes de caer al
suelo como piedras. Remus puso su varita en su bolsillo trasero, luciendo
satisfecho, mientras los otros tres Merodeadores le animaban.
-¡Buen trabajo, Remus!
-¡Ése es mi Moony!
-Bien hecho, Remus.
-¡LUPIN!
Al mirar hacia atrás, los cuatro Gryffindors observaron a su Profesor de
Pociones caminar a ellos.
-Oh mierda... –musitó Sirius, mientras el aadulto caminaba hacia ellos y se
paraba delante de Remus.
-¡¿Puede explicar lo que piensa que está haaciendo?! –preguntó colérico-. ¿Está
atacando a unos estudiantes y delante de los ojos de un profesor? Va a costarle
muy caro.
-¡Señor! – protestó Sirius-. ¡Solo se defenndió! ¡Malfoy, Crabbe y Goyle iban a
atacarlo!
-Black, ¡cállate! –ordenó Hellon, antes de dar vuelta hacia los aterrorizados
Slytherins y señalarlos con su varita-. Finite Incantatem.
Los Slytherins se incorporaron del suelo, luciendo levemente confundidos, antes
de levantar la vista hacia su profesor.
-Pueden irse, señor Malfoy, señor Crabbe y señor Goyle –dijo-. Me ocuparé de su
agresor.
-¡¿Agresor?! ¡Señor, ellos comenzaron! –griitó Sirius.
-Por vez última, Black, ¡cállese! – ordenó Hellon antes de darse vuelta hacia
Remus-. Sígame, Lupin.
Hellon caminó por los pasillos y Remus miro a los Merodeadores con una pequeña
sonrisa antes de seguirlo. Los Slytherins miraron a los otros Merodeadores con
una sonrisa mientras tomaban sus varitas y las ponían en sus bolsillos.
-Le está bien empleado – comentó Malfoy-. EEso le enseñará a no atacar a otro
estudiante. Y vosotros... Black, Potter, Pettigrew, mejor cuidad vuestras
espaldas, porque no he olvidado lo que me hicieron la semana pasada.
Con eso, se fue con Crabbe y Goyle a sus lados. Sirius quiso golpearlos pero
James y Peter lo aferraban con firmeza por los brazos.
-¡¡¡VETE A LA MIERDA, MALFOY!!! -gritó airaadamente antes de dar la vuelta hacia
James y Peter-. Maldito Hellick... mejor que no lastime a Moony o si no...
-Cálmate, Sirius –dijo James-.No lo vale.
-¡Lo vale, James! Es de mi novio de quien eestamos hablando.
-No te preocupes, solo saldrá con una detennción – lo tranquilizó Peter, mientras
miraban el pasillo por el que habían desaparecido Remus y Hellon.
***
-¡¿Él QUÉ?!
-...me dijo que tengo detención la noche deel martes.
-¡Pero Remus! ¡Tenemos ensayo! ¡No puedes ffaltar!
Remus se había reunido con sus amigos en el almuerzo y les había contado que
Hellon le había dado la detención justo el día del ensayo.
-Eso es lo que le dije, pero no quiso escucchar.
-¡Maldita sea! –exclamó Sirius-. ¡Justo cuaando probablemente estaré allí, tú no
estarás!
-Y además es nuestro último ensayo...- agreegó James.
-¿Qué? – gritó Sirius-. ¡Pero pensé que tenníamos otra semana!
-No, McGonagall advirtió que sería el últimmo ensayo – informó Remus-. La
representación será más pronto de lo previsto. Oí que los Slytherins habían
concluido con sus ensayo. Y los Ravenclaws y los Hufflepuffs están listos
también. Así que McGonagall quiere que terminemos el martes.
-Estúpidas serpientes... –se quejó Sirius-.. Bien, ¡no tendrán la mejor
actuación! ¡Seremos los mejores actores, os lo estoy diciendo!
-No lo dudo – murmuró Remus, suspirando-. MMcGonagall va a matarme...
-¡Oh, vamos Moony! ¡Estuviste allí en los eensayos anteriores, no dirá nada!
-Lo hará...Vamos, es la última noche que teenemos y soy un prefecto. Ella no lo
aceptará.
-Oh, no importa tanto – comentó James-. Quiiero decir, está satisfecha con lo que
has hecho hasta ahora, así que estará bien.
-¿De veras? – preguntó Sirius, lanzando unaa risita-. ¿Haces una gran bella
durmiente?
-¡Yup! Y más vale que seas un gran príncipee.
-¡Por supuesto, lo seré!
-No lo dudo – concedió Remus con una sonrissa mientras comenzaba a comer-. Sólo
no intentes joder el ensayo.
-Oh, estoy seguro que prefiere joder algo mmás... o mejor dicho, alguien más
-Sirius dio un manotazo a la cabeza de Jamees en tanto Peter lanzaba una
carcajada y Remus se ruborizaba profundamente-. ¡Vamos! ¡Sólo estaba bromeando!
***
-Sirius, ¿adónde vamos?
-Donde podamos estar solos.
Justo después de almuerzo, Sirius arrastró a Remus por los pasillos hasta que
finalmente alcanzaron un lugar específico... la Torre de Astronomía. Subieron
las escaleras y alcanzaron un cuarto vacío. Había solo una ventana abierta, una
vieja manta que parecía cremosa y un escritorio de madera oxidado.
Sirius cerró la puerta detrás de él y sonrió en Remus.
-Solos -dijo antes de tomar al muchacho máss pequeño en sus brazos y besarlo.
Suspirando alegremente, Remus puso sus brazos alrededor de sus hombros,
besándole cariñosamente.
-Mmm... -rompió el beso, sonriendo a Siriuss-. ¿Sabes donde estamos?
-Bien, sí, la Torre de la Astronomía –conteestó Sirius con una ceja levantada.
Remus sacudió la cabeza y la dejó reclinarse contra el hombro de su novio.
-Sí... pero antes de anoche, entraba a vecees en este sitio... a pensar sobre mi
vida, de cuan preocupado estaba por mis sentimientos de amor hacia ti... cosas
como esas.
-Oh... pero eso ya terminó- Sirius le besó el cuello cariñosamente, acunándolo
suavemente-. Estás aquí conmigo.
-Lo sé...
Hubo un cómodo silencio, mientras ambos muchachos gozaban uno en brazos del
otro, hasta que Sirius habló otra vez.
-No puedo esperar a la representación... –ddijo-. Para que todos sepan sobre
nosotros.
Remus se tensó levemente y lo miro.
-¿Realmente quieres que todos sepan sobre nnosotros? -preguntó -. ¿Estás seguro?
-Por supuesto que lo estoy - afirmó, miranddo a los ojos ámbar-dorados-. Moony,
no me preocupa el qué dirán, yo no me avergüenzo de a quién amo.
-Tampoco yo... -dijo Remus con una sonrisa feliz-. Y... ¿realmente me besarás,
la próxima semana?
-Puedo hacerlo ya mismo- con eso, lo besó ootra vez, masajeando suavemente la
parte más baja de su espalda. Entonces se detuvo, a pesar de las pequeñas
protestas de Remus, y le besó el cuello, acercándose hasta su oído.
-Te amo tanto, Moony... -susurró.
Temblando levemente, recordando que Sirius había dicho las mismas palabras la
noche anterior antes de que hicieran el amor, Remus tomó su cara entre sus manos
y lo besó una vez más, presionando su cuerpo contra el del muchacho más alto.
James y Peter no volvieron a ver a sus amigos hasta cena... y se alegraron por
ello, pues podrían dormir en paz.
***
-¡Quiero que TODOS estén listos! Esta es vuuestra última oportunidad de ensayar.
Noche del martes. Era la hora del último ensayo. Incluso los de quinto año
estaban allí, ya que McGonagall les había pedido que representaran las pequeñas
partes de la historia. Estaba contenta de que Sirius estuviera finalmente
presente, pero también muy decepcionada cuando se enteró, el día anterior, que
Remus había obtenido una detención. Intentó hablar con Hellon sobre ello, pero
el Jefe de Slytherin se negó a escuchar.
-Ahora, señor Black, será mejor que lo demuuestre -había dicho en cuanto lo vio.
-Seguro, Profesora. Ya lo demostré con Remuus -había contestado con una mueca,
ganando un manotazo en la cabeza de James y una mirada confundida de McGonagall.
Entonces, ella despejó su garganta mientras que explicaba a sus estudiantes lo
qué iban a hacer.
-Ahora, quiero al príncipe y al hada malvadda – ordenó-. Prepárense para la
escena de la lucha.
Sirius y James se levantaron y caminaron hasta el centro del cuarto.
-Ahora, comen......
-Señora, ¿no tenemos vestuario? –preguntó SSirius.
-No, solo los tendréis para la representaciión. Ahora, comen.....
-¿Pero cómo se supone que voy a luchar con James si no tengo una espada?
-Solo al actuar tendrás una. Ahora, comen......
-No es como si tuvieras que matarme de verddad, Sirius – explicó James con una
mueca malvada-. Hehe, apuesto que ni siquiera tendrías éxito.
-¿Quieres apostar, Potter? – se burló Siriuus con una mueca semejante-. No
tendrías oportunidad contra un príncipe.
-Black, Potter- McGonagall estaba comenzanddo a molestarse, pero ellos no
prestaron ninguna atención.
-Veremos entonces... - comentó James antes de despejar su garganta y hablar en
un tono oscuro-. ¿Así que piensas que eres lo bastante bueno para derrotarme?
¡Sé manejar un humano asqueroso como tú!
-¡Te derrotaré, bruja malvada! –contestó Siirius con una voz dramática,
señalándole-. ¡Vas a unirte con tus pequeños demonios en el infierno!
-¡Black, Potter!
-¡No tienes ninguna oportunidad contra mí! ¡Te reunirás con todos los tontos que
se atrevieron a desafiarme!
-¡Pronto, este reino estará liberado de tuss malvadas manos!
-¡¡PAREN!!
Pero entonces, Sirius literalmente se abalanzó sobre James y los dos lucharon en
el suelo, ante los ojos de todos. McGonagall suspiró y sacudió la cabeza,
mientras que los otros alumnos de sexto y quinto año los miraban, sin saber si
tenían que gritar o reír por lo que veían.
-Bien... saben sus líneas... concedió Aliciia al lado de McGonagall, quien miraba
la ridícula pelea-. Pero en cuanto a la manera de actuar...
-Dolor de cabeza... -susurró la Profesora dde Transformaciones mientras miraba a
Sirius y James, que ahora intentaban demostrar quién podría hacer mejores
cosquillas. “¿Cómo me metí en este lío?”
***
Mientras trabajaba en una poción durante la detención, Remus pensaba en el
ensayo. Era el último y no podría estar allí; ahora lamentaba lo que había hecho
a Malfoy y a sus dos “guardaespaldas”. Si simplemente los hubiera ignorado,
estaría allí, ensayando con Sirius, James y Peter.
“Y Mcgonagall quería que yo y Sirius ensayáramos la escena del beso con
todos”... pensó. “Bien, creo que lo verán todos la próxima semana”
Sonriendo suavemente, se ruborizó levemente mientras recordaba cómo la escena
los había unido a Sirius y a él. Que tierno y apasionado había sido. Que
romántico y cariñoso había sido Sirius. Que....
¡BOOM!
Que fácilmente podía estropear su poción.
-¡Lupin! -Hellon miro con odio a Remus, seññalando el destrozo causado por la
poción-. ¡Es realmente uno los PEORES estudiantes que he tenido alguna vez!
¡Ahora limpie y empiece de nuevo!
-Sí, profesor, lo siento -Remus suspiró mieentras agitaba su varita y recomenzaba
la poción. No podría esperar hasta la representación. Por lo menos, demostraría
que si no era talentoso en pociones, aún podía actuar...
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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