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CAPÍTULO 10
-Mañana, mañana... eso es...¡¡MAÑANA!! ¡¡¡¡¡La representación!!!!
-James, ¿puedes callarte?
-¿Callarme? ¿Que quieres decir?
-... Eres desesperante...
-No, ¡soy James Potter! ¡El mejor cantante de Gryffindor!
-Seguroooooo...
4to Junio. 9:00 P.M. Día previo a la representación.
Los profesores estaban preparando el Gran Comedor para las diferentes
actuaciones. Los prefectos de cada casa y algunos otros estudiantes estaban
también allí, preparando el escenario para el día siguiente. James, Sirius y
Peter propusieron ayudar también, ante el gran temor de Remus y Lily.
-¡Solo intentar no romper nada!- había adveertido Lily-. O cualquier otra...
-No te preocupes, Evans, ¡todo estará bien!!- había replicado James con una
enorme sonrisa... una sonrisa no muy tranquilizante.
Ahora, Remus estaba pidiendo a James que bajara del escenario y parara de cantar
en voz alta... especialmente porque su amigo no sabía cantar.
-¿Qué? ¡Soy un gran cantante!
-Siiii... he oído maneras mejores que la tuuya, Potter- dijo Lily, acercándose-.
Y con tu comportamiento en cada ensayo... realmente me pregunto si ganaremos la
competencia contra Slytherin.
-¡No te preocupes, señorita Evans!- dijo Jaames, saltando del escenario delante
de los dos prefectos de Gryffindor. -¡Seremos los mejores! Tengo un talento
secreto como actor
-¡Verdad! El talento para ser el mejor actoor para hacer reír - Sirius entró en
la escena con una sonrisa.- Pero aspiras para el resto.
-¿Yo aspiro?- repitió James, luciendo ofenddido-. ¡Si hay alguien que aspira
aquí, eres tú! Y no estoy hablando de actuar.
El alto muchacho de pelo negro saltó del escenario y comenzó a abalanzarse
detrás de él, queriendo estrangularlo. Remus se ruborizó y bajo la mirada,
mientras que Lily pareció confundida por un momento, antes de darse cuenta de lo
que quería decir James.
-¡Eso fue MUY bajo, Potter!- exclamó un tannto airada, pero había una pequeña
sonrisa en su cara. Remus le había dicho que Sirius y él eran pareja y a ella le
había parecido encantador.
-¡Di eso a Sirius!- rió James y corrió en eel escenario, gritando-. ¡Asesinato!
¡Asesinato!
-¡POTTER! BLACK!
La voz de McGonagall paró a los dos muchachos corredores. Ella lucía furiosa.
-¡Aunque acepté que los dos nos ayudaran, NNUNCA dije que podríais correr
alrededor como niños! ¡Ahora comportaos antes de que tome puntos de Gryffindor!
-Lo siento, profesora- murmuró el dúo mienttras Lily y Remus lanzaban una risita
en voz baja..
-Estos dos son imposibles- comentó Lily.
-Sí... pero así son ellos- murmuró el muchaacho de pelo color miel con cara
levemente soñadora mientras miraba a Sirius. Lily lo miró y sonrió.
-Lo tienes mal, ¿uh? Y yo pensaba que Jamess no era serio...
-Er, bien lo era...- Remus se ruborizó un ppoco, mirándola-. Sospecho que hizo
algo para unirnos a Sirius y a mí. Siempre tiene esa mirada orgullosa cuando nos
ve juntos...
-Bien, ¿cuándo no parece orgulloso de si miismo?- preguntó ella, encogiéndose de
hombros. Remus se rió entre dientes, sacudiendo su cabeza.
-Deberías darle algo de crédito- Liry no diijo nada, sólo siguió mirando a James
y Sirius que intentaban acuñarse debajo de los ojos de McGonagall.
-Bueno, se tranquilizó un poco este año y llos ayudó a ti y a Sirius a estar
juntos, pero...aún necesita probarse. Como en la representación.
-Tengo la sensación de que lo hará...
-¡Maldición, qué día! ¡Estoy cansado!
-Yo también...mi espalda me duele...
-¡Déjame darte un masaje, Moony!
-Padfoot, no será necesario -
-¡Sí, lo es!
Sirius lo arrastró a su cama y lo hizo colocarse sobre su vientre, sin hacer
caso de la mirada que su novio le daba. Era alrededor de medianoche y los
merodeadores habían vuelto a los dormitorios para dormir. Peter cayó rendido en
el momento que su cabeza golpeó su almohada, mientras que James se sentó en su
propia cama.
-¡Divertios, vosotros dos!- dijo, guiñando un ojo mientras Remus se quitaba su
camisa de dormir y Sirius comenzaba a darle masajes en la espalda-. ¡Pero no os
agotéis! ¡Recordad que necesitaréis vuestra fuerza mañana! ¡Y recordad el
hechizo silenciador!
-Sí, sí, buenas noches, Prongs- dijo Siriuss, poniendo los ojos en blanco, antes
de cerrar las cortinas-. Estúpido.
Entonces, puso sus manos debajo de los hombros de Remus y presionó suavemente
sus pulgares antes de moverlos con sus dedos en sincronización. Remus gimió
suavemente, relajándose mientras que Sirius daba masajes suavemente a cada palmo
de su espalda.
-Se siente tan bien, Siri...
-Me alegra que te guste...- sonrió Sirius mmientras Remus gemía suavemente con
placer. No podía evitar sentirse excitado por los dulces sonidos que su amante
estaba haciendo y esperaba poder tener ‘cierta diversión’ cuando acabara el
masaje.
“¡Y mañana, seremos la mejor pareja que se haya visto!” pensó feliz. Después de
un largo momento, detuvo sus movimientos e inclinándose, susurró en el oído de
Remus:
-Mooony...- ronroneó-. Bebé... ¿sabes cómo me haces sentir?
Pero en respuesta, sólo consiguió un ronquido muy suave. Sirius pareció
confundido y gimió mentalmente pues se dio cuenta que Remus había caído dormido.
“Maldita sea... Creo que solo seremos mi mano y yo...”
Cuando Remus despertó, la primera cosa que sintió fueron unos besos de mariposa
en su cara y cuello. Suspirando feliz, abrió los ojos y miro lleno de adoración
a Sirius que seguía besándole.
-Bueno días, Sirius- dijo suavemente. El maago de pelo negro sonrió, y se inclinó
hacia abajo, besándose suavemente los labios.
-Buenos días, bella durmiente-. musitó suavvemente mientras seguía dando a Remus
tiernos besos. Los besos llegaron a ser más cariñosos y Sirius supo que podría
tener algunos momentos tiernos con Remus...
-¡¡DESPERTAR TODOS!!
Hasta que un hiperactivo James Potter saltó a través de las cortinas, derecho a
la cama de Sirius. Remus y Sirius saltaron aterrorizados y le miraron ferozmente
cuando lo vieron.
-¡¡JAMES!!
-¡Maldita sea, Prongs!- dijo Sirius-. ¡No hhagas eso!
-¡¡Hoy es la representación!!- exclamó el aaludido, sin hacer caso de sus miradas
enojadas-. ¡¡Hoy es el día!! ¡¡Vamos!! ¡Arriba los dos!! ¡¡Sirius, ya podréis
joder más tarde!!
Entonces dejó la cama, corriendo por el cuarto y despertando también a Peter.
-¡ES HACER EL AMOR!- gritó Sirius, incorporrándose y suspirando enojado-. Mierda,
¡qué hijo de puta!
-Oh, Sirius, no seas así-. Remus se incorpooró también y lo abrazó suavemente,
mientras escuchaban a Peter gritando. Su pequeño amigo había sido despertado.
-Bien, nuestro romántico despertar se esfummó- se quejó Sirius, mientras oía a
James correr por los dormitorios y el cerrar de golpe de la puerta del cuarto de
baño detrás de él-. ¡Maldita sea! ¡¿Qué bebió?!
-No sé, pero está muy... saltarín- Remus abbrió las cortinas, bostezando y agitó
la mano a Peter que hizo lo mismo-. Buenos días, Peter.
-Buenos día, amigos...- Peter rascó su cabeeza-. ¿Qué está mal con James? ¿Comió
demasiada azúcar ayer por la noche?
-No lo sé pero...-Sirius sonrió diabólicameente-. Hey, Peter. Di a James que
Remus y yo nos quedamos dormidos otra vez, ¿bien?
Con eso, cerró las cortinas. Peter parpadeó con confusión.
-Uh, seguro...- El muchacho de pelo pardo qquería saber lo que Sirius tenía en
mente, pero decidió no averiguar.
-¡Va a ser un gran día!- James dejó el cuarrto de baño media hora más tarde, con
una toalla alrededor de su cintura-. Hey Wormtail, ¿Qué están haciendo Padfoot y
Moony?
-Están durmiendo- contestó Peter, preguntánndose lo que iban a hacer.
-Maldita sea, ¡tienen que despertar!- Jamess caminó a la cama y abrió las
cortinas precipitadamente-. ¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAHHHHHH!!!!!!!!
Peter casi saltó de su piel mientras James gritaba y cerraba las cortinas, con
la cara tan roja como un tomate. Después de algunos momentos, vio salir la
cabeza de Sirius rojo y sudoroso.
-Hehe, ¡Vaya, Prongs!- dijo con una mueca mmientras la cabeza de Remus aparecía
al lado de él, luciendo igualmente rojo y sudoroso-. Ahora, ¿te importaría si
acabamos con cierto asunto?
Con eso, cerraron las cortinas y James siguió parado allí, con la cara roja.
Peter tomó sus ropas y entró rápidamente en el cuarto de baño.
La curiosidad no era siempre una buena cosa.
5to Junio, 9:00 P.M..
El día fue algo tranquilo, pero los estudiantes no lo estaban. Durante todo el
día, hablaron solamente de la obra, con las diversas representaciones de
Gryffindor y Slytherin, el canto de Ravenclaw y la música de Hufflepuff.
El gran pasillo había sido cambiado. La mesa de los profesores fue quitada y, en
el extremo del cuarto, había un escenario gigante. Las gigantescas cortinas
rojas ocultaban todo lo que estaba detrás. Las mesas habían sido sacadas y ahora
había solamente sillas y bancos para que los estudiantes y los profesores se
sentaran.
En ese momento, los estudiantes de cada casa se sentaban en el Gran Comedor,
hablando excitadamente. Después de un momento, la luz bajo y el silencio se
propagó en el recinto. Dumbledore caminó por el escenario, deteniéndose delante
de las cortinas rojas mientras la luz, que venía del falso cielo nocturno,
adornaba el techo del Gran Comedor, iluminándolo.
Todos en el cuarto aplaudieron y Dumbledore esperó que el ruido cesara antes de
hablar.
-Mis queridos estudiantes y profesores, less doy la bienvenida a las
representaciones de este final del año- declaró-. Como saben, nuestras cuatro
casas actuaran para nosotros esta noche y ganarán la recompensa según su
talento. Para la primera demostración, aquí está la obra de la casa de
Slytherin, llamada Merano'.
Hubo aplausos corteses de Gryffindor, Hufflepuff y Ravenclaw y aclamaciones de
Slytherins mientras Dumbledore salía de la plataforma, al tiempo que las
cortinas se abrían lentamente...
Mientras tanto, los otros actores, cantantes y músicos se preparaban en sus
propias salas comunes.
En la sala común de Gryffindor, había solo algunos actores listos.
-¡Todos, prepárense! En una hora más o menoos será nuestro turno- llamó
McGonagall, que estaba parada en el cuarto común.
-¡¡¡Aaah!!! ¡No sé si puedo hacerlo!
Peter estaba claramente MUY nervioso. Estaba sentado en una butaca, luciendo un
poco pálido. Al ser una de las hadas buenas, lo vistieron en un vestido blanco,
con falsas alas transparentes en la espalda. Tenía guantes blancos hasta los
codos, zapatos blancos, un sombrero blanco en punta, que brillaba en la luz, y
una varita que fue retornada a blanca por la magia.
-Estarás bien, Peter, deja de preocuparte ttanto.
Peter casi saltó y miro detrás de él.
Allí estaba James parado. Vestía una oscura capa muy larga, que estaba rasgada
en algunos lugares. La tela ocultaba sus manos y cubría todo su cuerpo excepto
su cara. Usaba en su cabeza un velo oscuro, que cubría su desordenado pelo
negro.
-Wow, luces bien, James- dijo Peter con unaa sonrisa, su nerviosismo olvidado
temporalmente- Por lo menos, pareces menos chica que yo.
-Chica o no, luces bien- lo tranquilizó conn una sonrisa-. No te preocupes
demasiado por la obra. Sólo respira lentamente y confía en ti, ¿bien?
Peter asintió y tomó aire, frunciendo el ceño con determinación.
-¡Lo haré!
-¡Ese es el espíritu!- dijo James, sonrienddo-. Sirius todavía se está
preparando.
-Hola, amigos- dando la vuelta, James sonriió mientras vio entrar a Frank en la
sala común. Estaba vestido en unas bonitas ropas rojas y doradas, con un grueso
y largo velo rojo rodeado por piel blanca. También usaba una corona de oro con
un rubí falso y piedras ámbar.
-Hola, Frank- saludó James con una sonrisa--. De veras que luces bien.
-Lo sé- replicó Frank, riendo- Tú también lluces bien. Ten cuidado de no
tropezarte, ¿bien? Su tela es un poco larga.
-No te preocupes de eso- dijo James, riendoo-. No me caeré, no soy torpe.
-Pero lo puedes ser a veces.
Algunas muchachas jadearon y suspiraron soñadoramente mientras miraban a un
nuevo recién llegado . Mirando detrás de ellos, Peter, James y Frank vieron a
Sirius venir de las escaleras que conducían a los dormitorios de los chicos.
Estaba vestido con pantalones plateados con una correa plateada y zapatos
blancos. Tenía una camisa blanca y una chaqueta azul marino con los botones
plateados, la tela emparejaba perfectamente con sus ojos. Un largo velo azul
marino que colgaba de sus hombros y casi alcanzaba el suelo. Tenía guantes
blancos y en su correa estaba colgando la fina caja negra de la espada plateada
que colgaba brillando bajo la luz. Su corto pelo negro estaba peinado
perfectamente, como era habitual, y sonreía con sus perfectos dientes blancos...
Un perfecto príncipe encantado.
-¡¡Wow, Sirius!!- exclamó Peter, luciendo iimpresionado-. ¡¡Te ves genial!
¡Extraordinario!
-¡Si!- concordó James, sonriendo-. ¡Remus sse derretirá en tu vista!
-¿Porqué dices eso?- preguntó Frank, lucienndo confundido. Sirius miraba como si
quisiera matar a James, que continuó rápidamente.
-Era una manera de hablar, ¡porque Remus esstá interpretando a la bella
durmiente!
-¡Oh! ¡Por supuesto!- Frank rió-. ¡Me olviddé de eso! Me pregunto si Lily y
Alicia todavía le están ayudando a prepararse...
-Todavía estaban en el cuarto de baño cuanddo acabé de disfrazarme- dijo Sirius,
poniendo los ojos en blanco hacia James, mientras caminaba y se sentaba en el
sofá-. Todavía tenemos tiempo, pero mejor si se apresuran.
-¿Pero por qué Remus necesita ayuda?- preguuntó Peter-. No necesité ayuda para
vestirme.
-No lo se, pero sólo esperemos- dijo Frank--. Confiar en mi, no quiero molestar a
las chicas cuando están ocupadas.
Y tanto que esperaron. Y esperaron. Hasta...
-¡Aquí estamos!
Mirando las escaleras de los muchachos, Lily apareció primero, seguida por
Alicia, que usaba su uniforme de Gryffindor. Lily estaba vestida en un hermoso
vestido dorado, con un gran pañuelo dorado alrededor de su cintura. Tenía
zapatos dorados con talones planos, y su pelo rojo estaba levemente ondulado.
También usaba una fina corona de oro con un rubí falso. Se veía muy bonita.
-Merlín...- James no podía quitar sus ojos de la muchacha de pelo rojo y Sirius
tuvo que codearlo en las costillas para traerlo de su tierra de sueños.
-Estás babeando, compañero- dijo, poniendo los ojos en blanco. James la miro con
rabia antes de mirar de regreso a las escaleras. Lily y Alicia levantaron la
vista a las escaleras.
-¡Vamos, Remus!- lo animó Alicia.
-¡Un segundo!- oyeron los muchachos-. No ess fácil con este vestido.
Finalmente, Remus apareció y las mandíbulas de los tres muchachos cayeron de la
impresión.
Estaba vestido en un ancho vestido dorado con un suave velo blanco alrededor de
su cintura. El vestido ocultaba sus pies y cubría sus brazos encima de sus
muñecas y usaba guantes blancos hechos con seda. Alrededor de su cuello estaba
un lindo collar dorado con un colgante de un león con los ojos de rubíes. Su
pelo era más grueso que generalmente y suelto, no atado en una coleta. Pasaba su
hombro y usaba una corona hecha de hojas de oro que lo emparejaban
perfectamente.
Una princesa muy hermosa.
-Wow... Remus...- sonrió Peter-. ¡Estás gennial! ¿Verdad, amigos?
Él miraba a James y Sirius y parecía confundido, mientras que ellos todavía
miraban a Remus, que parecía un poco incómodo debajo de sus miradas fijas.
-¡Hey!- Lily chasqueó los dedos delante de los ojos de Sirius y de James,
haciéndolos parpadear.
-¿Uh?
-¿Qué?"
-¿Qué está mal?
-¿Qué es eso?
Lily suspiró y sacudió su cabeza, mientras que Frank, Alicia y Peter rieron.
-¿Ves Remus?- dijo Alicia, riendo-. ¡Haces una princesa MUY convincente!
Remus sonrió, ruborizándose un poco, y vio a Mcgonagall caminar hacia ellos.
-¡Muy bien!- dijo ella, mirándolos.- ¡No poodrían conseguir mejores ropas! Ahora,
prepárense, pronto será nuestro turno.
Mientras esperaban que llegaran los últimos alumnos de sexto y quinto, Sirius
sonrió, caminando hacia su novio.
-Va a ser perfecto, amor- le susurró antes de tomar su mano y besarla
suavemente-.Mi princesa.
-¡Sirius! ¡La representación no comenzó!- ddijo James en alta voz, haciendo a
todos reír en la sala común.
-¡Hey, no puedes culparlo!- dijo un compañeero de sexto año-. ¡Lupin hace una
hermosa princesa!
-¡Y es MI princesa!- dijo Sirius , con una mueca. Los otros apenas sonrieron o
rieron, ignorando cuán serio era su ‘príncipe’...
Al fin, todos los Gryffindors estaban tras bastidores, esperando su turno.
McGonagall les estaba dando las instrucciones finales.
-Recuerden el hechizo ‘Sonorus’, funcionaráá cada vez que entren en el escenario.
Y el hechizo ‘Quietus’ cada vez que vayan tras bastidores. Quiero que todos se
comporten y hagan su mejor esfuerzo, no importa qué.
Los estudiantes asintieron y hablaron casi para si mismos, luciendo más o menos
nerviosos.
-Bueno, es mejor que vayamos al otro lado ddel escenario- sugirió Remus-. Buena
suerte a todos.
-También para ti- dijeron James y Peter.
-También para ti, gatito sexy- susurró Siriius con un guiño. Remus sólo sonrió
mientras se marchaba.
-Estoy tan nervioso- musitó Peter, aferranddo su varita de hada
-Relájate y respira lentamente....
Después de unos momentos, el coro de Ravenclaw terminó su ejecución y el Gran
Comedor aplaudió a los alumnos mientras se cerraban las cortinas. Dumbledore
caminó dentro del escenario, enfrentándose a los estudiantes.
-Maravillosos cantantes, ¡Buen trabajo paraa los Ravenclaws! Ahora, estudiantes,
les presento la última actuación de la noche. Los Gryffindors van a representar
una historia muggle famosa. Aquí los dejo con ‘La Bella Durmiente’
-Esto es......buena suerte a todos- deseó LLily antes de caminar hacia el
escenario con Frank.
Los Slytherin permanecieron en silencio, pero los estudiantes de Gryffindor,
Hufflepuff y Ravenclaw los aclamaron estruendosamente mientras Dumbledore salía
del escenario y las cortinas se abrían.
La escena representaba, de fondo, un hermoso paisaje verde con un lago
brillante. Gracias a la magia, el entorno parecía muy real, aún cuando sólo era
una pintura animada. Parados en medio de la escena, Lily y Frank se veían
tristes.
Entonces, la voz de Alice se escuchó en el Gran Comedor. Gracias al hechizo
‘Sonorus’ que había hecho ella misma.
Hace mucho tiempo, habían un Rey y una Reina que cada día decían...
-Ah, si sólo tuviéramos un hijo- dijeron loos dos Gryffindor a un tiempo.
Pero nunca lo habían tenido
-Querido...- musitó Lily, girando hacia Fraan-. ¿No hay esperanza? ¿Nunca
tendremos un hijo?
-Desearía que hubiera alguna oportunidad....-respondió Frank, sacudiendo la
cabeza, antes de dirigirse al fondo del escenario. Lily suspiró y dio la vuelta,
lentamente cayó de rodillas, luciendo desesperada
Pero un día, mientras la Reina se estaba bañando, una rana salto del agua hacia
la tierra
En el Gran Comedor, unos cuantos estudiantes rieron al ver a un Gryffindor,
vestido de verde, saltar sobre sus pies y manos hasta el escenario, al lado de
Lily, quien pareció sorprendida.
-Tu deseo será cumplido- dijo la rana, espoonjándose ligeramente pues sabía que
se veía extraña-. Antes que el año haya acabado, tendrás una hija.
La luz en el escenario desapareció y todo quedó a oscuras.
Lo que la rana había dicho se cumplió....
La luz regresó y el fondo del escenario había cambiado. Ahora, mostraba una
habitación real, hecha de piedra blanca y cubierta de alfombras en colores rojo
y oro. Frank y Lily aguardaban juntos frente a sendos tronos, ambos luciendo muy
felices. Lily sostenía un bebé en sus brazos, que de hecho era, una muñeca.
El Rey y la Reina tuvieron una niña y la llamaron Aurora. La pequeña era tan
hermosa, que el Rey no pudo contenerse y ordenó una gran fiesta.
Varios estudiantes, vestidos como caballeros y damas nobles, caminaron hacia
Frank y Lily desde ambos lados del escenario, haciéndoles reverencias.
“Es mi turno...” pensó Peter nervioso, mientras inspiraba profundamente y luego
exhalaba lentamente. “Puedo hacerlo”.
Invitó no sólo a sus parientes, amigos y conocidos, sino también a las hadas.
Esperaba que ellas fueran amables y tuvieran una buena disposición hacia su
niña.
Peter y dos chicas de Gryffindor caminaron hasta el escenario y se inclinaron
ante la pareja real.
-Mi Rey, mi Reina....- dijo una de las chiccas con una brillante sonrisa-.
Estamos realmente encantadas con el nacimiento de Aurora.
-Deseamos darle nuestras bendiciones- agreggó Peter, sonriendo e inclinándose.
“¡Genial!. ¡Mi voz no está temblando!”
La primera muchacha caminó hacia Lily, quien sonrió gentilmente. Luego movió su
varita sobre la muñeca, produciendo una suave luz blanca.
-Princesa Aurora...... yo te voy a regalar la belleza. Tu belleza no tendrá
igual en el mundo- susurró antes de retirarse. La segunda joven se adelantó y
movió su varita sobre la muñeca, originando una luz dorada.
-Princesa Aurora....- dijo-. Yo te voy a daar el regalo del canto. Tu hermosa voz
cantará las más hermosas canciones por siempre.
En el fondo, Sirius sonrió a James.
-Es tu turno, compañero- le susurró. James le sonrió a su vez, haciendo un guiño
antes de partir rápidamente.
Peter empezó a caminar lentamente hacia Lily, luciendo nervioso una vez más.
“Vamos”, pensó.
-Princesa Aurora.....mi regalo será.....
Repentinamente, sonó un trueno. El fondo del escenario se oscureció lentamente.
Lily parecía preocupada y Frank frunció el ceño
-¿Quién está ahí?- preguntó, mostrándose unn tanto enfadado. Entonces, se escuchó
la voz de James.
-Así que......parece ser un día feliz.....<
La luz regresó y mostró a James parado a un lado del escenario, cerca de algunos
estudiantes de Hufflepuff. La voz de Alice habló una vez más.
Habían cuatro hadas en el reino. Pero el Rey sólo había invitado a tres de
ellas, habiendo olvidado por completo a la cuarta. Pero ella estaba allí.
-Nadie me invitó a este evento- dijo, miranndo impasible-. ¿Cómo pude haber sido
olvidada?
-¿Quién podría querer invitar a alguien commo tú?- preguntó una de las chicas que
hacían el papel de hadas-. ¡No tienes cabida aquí!
-¿De veras?- James empezó a caminar a paso lento hacia las escaleras que
conducían al escenario-. Pensaba que era sólo un error....
-Lo lamento- expresó Frank con el ceño ligeeramente fruncido, intentando su mejor
tono de disculpa-. No quise olvidarte..
-Es demasiado tarde para disculpas, mi Rey-- replicó James entrando en el
escenario, mientras los demás actores al fondo, observaban discretamente.
“Buen trabajo, Prongs” pensaban Sirius y Remus mientras lo observaban desde el
fondo.
James se detuvo cuando estaba casi en mitad del escenario, mirando a la Reina.
-No quiero interrumpir la celebración de tuu hija, mi Reina- declaró antes de
sonreír astutamente-. Pero también deseo entregarle mi obsequio.
Giró en redondo, enfrentándose a la multitud antes de subir los brazos en el
aire. El escenario se oscureció y la luz iluminó a él y a Lily.
-Princesa Aurora.....- pronunció lentamentee-. De hecho vivirás en gracia y
belleza, y serás amada por todo el reino.....hasta que el sol suba en tu
decimosexto cumpleaños.
Sonrió malvadamente y se giró abruptamente, su brazo blandiéndose hacia la
muñeca.
-De hecho, antes que el sol se ponga, te piincharás el dedo en el huso de una
rueca y morirás. ¡¡MUHAHAHAHAHAHA!!
Su voz y su risa diabólica corrieron a través del Gran Comedor mientras
abandonaba el escenario. Tanto los actores en escena como el público se veían
igualmente sorprendidos. Sirius, con los ojos abiertos de par en par, miró a su
amigo, quien le sonrió.
‘Bien, uh’ gesticuló mudo. Sirius no dijo nada pero levantó los pulgares.
“Vaya...pues no fue un chiste...” pensaba Lilly, todavía mirando extrañada. “Él
realmente puede actuar...”
Una de las hadas parpadeó, al darse cuenta que era su turno de hablar.
-¡Oh!- dijo, mirando a las otras hadas-. ¡NNo! ¡Ella maldijo a la princesa!
-Mi hija....- musitó Lily con tristeza mienntras abrazaba a la muñeca
cuidadosamente-. ¿No hay manera de detener la maldición?
-Mi Reina, mi Rey....- comenzó Peter-. No ppuedo deshacer la sentencia, pero
puedo suavizarla. Todavía no le he dado mi obsequio a Aurora.
Caminó hacia la muñeca y pasó su varita sobre ella, creando una suave luz roja.
-Princesa, de hecho pincharás tu dedo en ell huso de una rueca pero no morirás-
giró en redondo, enfrentando a la multitud en el Gran Comedor. Tragando en
silencio, continuó-: Caerás en un profundo sueño.....un sueño que durará hasta
que el beso de amor verdadero de un príncipe te despierte.
El último regalo había sido entregado.....- se escuchó nuevamente la voz de
Alice- Y así la vida de Aurora realmente comenzó en ese momento
La luz se apagó y las cortinas se cerraron mientras estudiantes y profesores
aplaudían. Una vez las cortinas estuvieron completamente cerradas, Pete arrastró
fuera del escenario a Sirius y a James.
-¿Cómo lo hice?- les preguntó, luciendo anssioso.
-Bien, Peter- lo tranquilizó James, sonrienndo-. ¡Ese fue un buen trabajo!
-¡Gracias!- dijo el muchacho bajito, soltanndo una risita-. ¡Tú también estuviste
grandioso, James!
-Sí, me sorprendiste, compañero- comentó Siirius, riendo entre dientes-. Y ahora,
será mi turno.
-Si- dijo James-. ¡Espero que todo continúee yendo igual de bien!
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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