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Capítulo 11
Podía ver a James, Sirius y Peter haciendo muecas y levantando los pulgares tras
bastidores en el otro lado del escenario. Estaba claramente nervioso y odiaba
eso.
“¡No debo estar nervioso!” pensó frunciendo el ceño. “He hecho muchos duelos en
Defensa Contra las Artes Oscuras y nunca me sentí así...”
La luz en el escenario volvió a bajar mientras los estudiantes aplaudían y la
voz de Alicia llenó de nuevo el gran comedor al tiempo que un huso era mostrado
al público.
El rey, que con gusto apartaría a su querida niña de la desgracia, dio órdenes
de que cada huso existente en el reino debía ser quemado. Mientras tanto, los
regalos de las sabias mujeres fueron abundantemente alcanzados en la joven
muchacha, porque era tan hermosa, modesta, bondadosa y sabia, que todos los que
la veían estaban obligados amarla.
Mirando de nuevo a sus tres amigos, observó a Sirius articulando "No bromees"
antes de soplarle un beso, causando un leve sonrojo en las mejillas de Remus.
“¡Ahora no!” pensó Remus, sacudiendo la cabeza.
La luz en el escenario bajó otra vez.
-Mi turno otra vez. Hora de maldecir a nuesstra bella durmiente, hehehehe...
-dijo James con una mueca malvada.
-No olvides que patearé tu culo- recordó Siirius con una mueca igual.
-James...
-Sin embargo, solamente será luchando, querrido príncipe- replicó James con una
falsa mirada de odio.
-James...
-¡Una lucha que ganaré!
-¡¡James!!!
-¿Qué? -James dio la vuelta y vio a Lily, lluciendo molesta, y a Peter, mirando
preocupado, ambos señalando hacia el escenario.
-Estás fallando a tu entrada.
-¡Mierda!
Afortunadamente para James, el escenario seguía oscuro mientras salía corriendo
de los bastidores, así que nadie pudo verlo.
Sucedió que en el mismo día en que ella (James: ¡Mierda, mi pie!) er, cumplía
quince años, el rey y la reina no estaban en el país, y dejaron a la doncella en
el palacio absolutamente sola.
Algunos estudiantes estaban confusos por oír a alguien jurando cuándo Alicia
hablaba pero aparte de los Slytherins, que casi reían, ninguno hizo caso de
ello... excepto algunas personas tras bastidores.
-Potter...- Lily estaba sacudiendo la cabezza y McGonagall estaba mirándolo con
odio en la oscuridad, cuando una luz se encendió y mostró a Remus, vestido como
princesa, en el escenario.
Hubo un silencio antes de que los estudiantes masculinos en el público
comenzaran a silbarle, haciendo a Remus ruborizarse otra vez. Entre los
silbidos, los estudiantes estaban ‘mirándola’ y susurrando.
-¡Hey, hicieron un buen trabajo con Lupin!<
-¿Es realmente él? ¿El prefecto de Gryffinddor?
-¿El individuo que va con Potter y Black?
-Mira su cara, es él.
-Sabía que representaría a la princesa peroo sigue siendo extraño.
Lucius Malfoy estaba mirándole con el ceño fruncido, con sus dos guardaespaldas
holgazaneando al lado de él.
-Perfecta esa estúpida puta –susurró-. Soloo espera, Lupin, tendré mi venganza...
Snape, sentado detrás de él, permaneció silencioso y miraba a Remus vagamente.
Entonces, la voz de Alicia llenó el cuarto otra vez.
Y ella dio vueltas por todos los rincones, registrando cuartos y dormitorios
mientras le apeteció, y por último llegó a la vieja torre. Subió por una
estrecha escalera de caracol, y alcanzó una pequeña puerta.
Mientras Alicia hablaba, Remus caminó en el escenario. Podía sentir las miradas
hambrientas sobre él, pero las ignoró cuidadosamente. Entonces, se detuvo otra
vez, actuando como si abriera una puerta.
Una llave oxidada estaba en la cerradura, y cuando le dio la vuelta, la puerta
se abrió de golpe y allí, en un pequeño cuarto, se sentaba una vieja mujer con
un huso, hilando afanosamente su lino.
Esta vez, el escenario entero se iluminó. El fondo mostró una polvorienta y
vieja habitación de piedra. Y en el centro del escenario estaba James, cuya cara
estaba oculta con su capa, actuando como si estuviera hilando. Remus caminó
hacia él, luciendo curioso.
-Buenos días, vieja matrona- saludó. A su vvoz, alguna gente en el público
murmuró:
-¿Ves? ¡Es realmente Lupin!
-Buenos días, joven niña...- saludó James ttranquilamente.
-¿Qué está haciendo?- preguntó la ‘princesaa’.
-Estoy hilando- contestó James, todavía sinn alzar la vista.
-Qué clase de cosa es esa, ese traqueteo taan alegre...- inquirió Remus, mirando
el huso
-¿Quieres intentarlo, joven niña?
Con un cabeceo, Remus tomó el huso, mirándolo con los ojos muy abiertos. James
alzó la vista levemente justo al tiempo de ver a Remus pinchándose su dedo con
el.
-¡OUCH! -Remus hizo una mueca de dolor con un silbido antes de caer en el
escenario, actuando como si cayera precipitadamente dormido.
“Muy buena actuación” pensó Lily con una sonrisa, mientras que Sirius y Peter se
miraban uno al otro.
-¿No se pincharía REALMENTE el dedo?- preguuntó el muchacho más bajito.
-Creo que sí, espero que esté bien-. contesstó Sirius con una mirada preocupada
antes de mirar hacia el fondo del escenario y ver a James hacer frente al
público.
-¡Muahahaha! ¡Mi maldición es imposible de detener! ¡¡¡Ahora, todo el castillo
está condenado a un sueño eterno!!!- con esto, fue tras bastidores, todavía
riendo maniáticamente... más a la manera de James Potter que a la de la bruja
malvada. Entonces, la luz en el escenario bajó lentamente otra vez. Remus se
levantó y caminó de nuevo a los bastidores, con su dedo dolorido en la boca.
“Maldición, eso dolió”. pensó con el ceño fruncido mientras que Alicia hablaba
otra vez.
Este sueño se amplió sobre el palacio entero, el rey y la reina que acababan de
venir a casa, y habían entrado en el gran comedor, comenzaron a quedarse
dormidos, y toda la corte con ellos. Los caballos, también se quedaron dormidos
en el establo, los perros en el patio, las palomas sobre la azotea, las moscas
en la pared, incluso el fuego que estaba llameante en la chimenea del hogar se
quedo tranquilo y dormido, la carne asada paró de freírse, y el cocinero, que
estaba justo tirando del pelo del muchacho del fregadero, porque se había
olvidado algo, lo dejó ir, y se quedo dormido. Y el viento cayó, y en los
árboles frente al castillo ni una hoja se movió otra vez.
La luz se encendió y Peter caminó por el escenario, sosteniendo su pequeña vara
de hada.
-Desafortunadamente, finalmente sucedió. Peero la esperanza no se pierde
totalmente. Un día, un príncipe vendrá a poner fin a la maldición.
Pero alrededor del castillo comenzaron a crecer barreras de espinas, que cada
año se hacían más grandes, y al final crecieron tanto que se cerraron alrededor
castillo y todo lo que contenía, de modo que allí no quedo nada que se pudiera
ver, ni siquiera la bandera sobre la azotea. Pero la historia de la bella
durmiente, pues así fue llamada la princesa, traspasó el país, de modo que de
tiempo en tiempo, los hijos de los reyes venían e intentaban traspasar las
protecciones de espinas y llegar al castillo. Pero lo encontraban imposible,
porque las espinas se juntaban rápidamente, como si tuvieran manos, y los
jóvenes eran atrapados entre ellas, sin lograr que se volvieran a aflojar, y
fallecían con una muerte desgraciada.
En el público, los Hufflepuff tragaron saliva visiblemente mientras que los
Slytherin reían disimuladamente.
-¡Ahora es tu turno, Padfoot!- exclamó Jamees mientras acariciaba el hombro a su
mejor amigo-. ¡Te veo en la pelea!
-¡De acuerdo!- contestó Sirius antes que Jaames rápidamente se alejara hacia el
otro lado.
Después de largos, largos años, el hijo de un rey una vez más llegó al país.
La luz se encendió. El fondo del escenario mostraba el castillo rodeado por
enormes y pesadas espinas. Entonces, Sirius caminó hacia el escenario, mirando
alrededor de él como alguien que acaba de llegar a un nuevo lugar.
-¡Eso es Sirius!" chillaba profundamennte una muchacha entre el público, todos
reconocieron claramente al Gryffindor más ardiente. Las muchachas miraban con
adoración a Sirius, algunas chillando en placer.
“Hehe, lo siento chicas, tendrán otra sorpresa hoy” pensó, manteniendo el rostro
casi sin expresión. Entonces, un muchacho de quinto año de Gryffindor, vestido
como un hombre muy anciano, vino hacia él.
-Oh, ¿quién en los cielos es usted?- pregunntó, fingiendo una vieja voz cansada.
-Soy el príncipe Philip y he viajado por seemanas- contestó Sirius, asintiendo en
dirección del fondo del escenario-.¿Qué le sucedió a este castillo?
-Oh, es una historia triste, mi señor- murmmuró el ‘anciano’-. En este castillo,
una princesa maravillosamente hermosa, llamada Aurora, lleva dormida cien años,
y el rey y la reina y toda la corte también. Mi abuelo me dijo que muchos hijos
de reyes han venido ya, e intentaron pasar por las barreras de espinas, pero
rápidamente quedaron atascados en ellas, y murieron de un modo lamentable.
-Veo...- dijo Sirius mirando detrás del casstillo.
-¡Mi señor, por favor no intente nada! ¡Enccontrará el mismo destino!
Pero Sirius dio vuelta alrededor y lo observó con una mirada seria.
-No estoy asustado- dijo-. Juro por mi honoor que iré a ver a la bella Aurora.
Sirius estaba parado orgulloso en el escenario mientras decía eso y el viejo
hombre salió del escenario, sacudiendo la cabeza en señal de consternación. En
los bastidores, la mayoría de las muchachas de Gryffindor suspiraban con
felicidad.
-¡Es tan impresionantemente genial!- comenttó una de ellas. A Peter le brillaban
los ojos con admiración mientras que Lily solo puso los ojos en blanco y no dijo
nada. James y Remus sonrieron.
-Tu príncipe está haciendo un buen trabajo-- afirmó James-. ¡Ahora... mejor que
sea bueno en nuestra pelea, hehe!
Con eso, salió y caminó por el escenario, hasta enfrentar a Sirius en el otro
extremo.
-Y aquí está otro tonto...- comentó, sonrieendo-. ¿Realmente piensas que puedes
hacerlo?
-Tus maneras no me asustan- replicó Sirius,, sacando su espada, cuya hoja
brillaba bajo la luz- ¡Tus poderes son inútiles contra mí!
-¡Ya lo veremos!- se burló James mientras bblandía su varita hacia Sirius-.
¡Atrápenlo, mis pequeños!
Entonces, algunos Gryffindors de quinto y sexto año, todos vestidos con ropas
oscuras y apretadas, salieron corriendo desde los bastidores hacia Sirius, el
cual comenzó a luchar con ellos, fingiendo herirlos. Todos cayeron en el suelo,
pretendiendo estar muertos y pronto Sirius estaba parado en el centro de ellos,
con su espada levantada. La mayoría de las muchachas del público aplaudieron con
placer, suspirando felizmente.
“Realmente estúpido” pensó Snape asqueado mientras veía esto. “Black ni siquiera
es un buen actor.”
-He ganado- proclamó Sirius, mirando a un JJames que parecía enojado.
-¿Y, crees que es suficiente para derrotarmme?- respondió el hada malvada-. ¡Sé
como manejar un asqueroso ser humano como tú!
-¡Te derrotaré, bruja malvada!- afirmó Siriius, señalándole con su espada-. ¡Vas
a reunirte con tus pequeños demonios en el infierno!
-¡No tienes ninguna oportunidad contra mí! ¡Te reunirás con todos los tontos que
se atrevieron a desafiarme!
-Pronto, este reino será liberado de tus maalvadas manos!- entonces, Sirius se le
abalanzó y antes de que la bruja pudiera reaccionar, hizo como si su espada
pasara a través de su estómago, mientras que de hecho golpeó el aire justo al
lado de él.
-¡¡¡ARGH!!!- gritó James, sosteniendo su esstómago-. Tú.....tú....
Entonces, cayó en el piso, fingiendo estar muerto. En ese momento, en el fondo,
las espinas abrieron un camino para ir al castillo.
-Y, esto lo explica mejor...- dijo Sirius, enfundando su espada-. Mi destino me
está esperando...
El escenario se oscureció una vez más y la gente aplaudió, sabiendo qué escena
venía después...
La escena había llegado. Y repentinamente, Remus se sentía MUY nervioso.
“No debo sentirme así...” se dijo a si mismo. “¡Vamos, Lupin! ¡Es tu enamorado
quien tiene que venir a besarte! Y delante de todos... entonces, tengo razón
para estar nervioso.”
-Hey Remus, ¡ya es hora!
El muchacho de pelo color miel casi saltó cuando escuchó a James, quien ahora
estaba parado a su lado riendo.
-¡Cerciórate de que sea un beso que todos rrecuerden!- agregó antes de empujar a
Remus a un lado, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera en una cama suave.
-James!- se quejó, ruborizándose. Su amigo no le hizo caso y señaló con su
varita la cama.
-Wingardium Leviosa. Mobilarbus. Entonces, hizo que la cama, con Remus en ella,
flotara y se trasladara al centro del escenario, antes de posarla lentamente en
el suelo sin hacer ruido.
“Eso será algo para recordar”, pensó mientras permanecía de pie y miraba entre
bastidores con una sonrisa.
“Esto es ...” pensó Remus mientras se colocaba en la cama y cerraba los ojos,
actuando como si realmente durmiera. Entonces, Alicia comenzó a hablar otra vez,
mientras la luz se encendía nuevamente, mostrando únicamente a Sirius.
Cuando el hijo del rey llegó cerca del trono, sólo quedaban unas flores grandes
y hermosas, que se abrieron por su propia voluntad, y lo dejaron pasar sin
dañarlo, y después se cerraron nuevamente detrás de él, como protección. En el
patio del castillo observó los caballos y los perros de caza manchados que
yacían dormidos; en la azotea se posaban las palomas con sus cabezas debajo de
las alas. Y cuando entró en la casa, las moscas estaban dormidas sobre la pared,
el cocinero todavía alargaba su mano para aferrar al muchacho, y la criada
estaba sentada con la gallina negra que iba a desplumar.
“¡Date prisa, ya! ¡Quiero besar a mi Moony!” pensó, medio molesto aunque no lo
demostrara “¿Porqué estos cuentos de hadas muggles tienen que tener partes tan
largas antes de que se ponga interesante?”
Él fue más lejos, y en el gran comedor vio a toda la corte yaciendo dormida, y
subiendo por el trono yacía el rey y la reina. Entonces todavía fue más lejos, y
todo estaba tan silencioso que una respiración podría ser oída; por último llego
a la torre, y abrió la puerta del pequeño cuarto en donde dormía Aurora.
Entonces, otra luz cayó sobre ‘Aurora Remus’, durmiendo en la cama. Sirius jadeó
levemente ante la visión y no fue fingido. Sabía ya que Remus se veía mucho más
angelical bajo la luz pero ahora, su amor parecía tan irresistible, simulando
estar dormido en una cama...
Allí yacía ella, tan hermosa que no podía apartar la vista.
“Si tan sólo estuviéramos solos...” pensó, mirándole boquiabierto mientras
caminaba lentamente hacia la bella durmiente. “No, no, no pensamientos
pervertidos ahora, Sirius.”
-¡Hehe-Ooof!- James cayó repentinamente queedando con su estómago contra el suelo
mientras que todos los actores se abalanzaron más cerca para ver la escena.
Todos con la misma pregunta:
-¿Va realmente a besar a Remus?
-Sí lo haré- dijo el muchacho de pelo negroo en un jadeo, pero nadie realmente le
prestó atención. Ni siquiera Peter, que estaba observando la escena, ni James.
Sirius puso una rodilla al lado de la cama, mirando a la durmiente ‘princesa’.
colocó su mano sobre Remus, aunque sabía que no era lo que supuestamente debía
hacer, mirándolo, notando que parecía totalmente relajado... lo que estaba mal
porque el muchacho de pelo miel sabía que apenas era una cuestión de segundos
antes de que Sirius lo besara.
Entonces, el príncipe, dejando a su corazón conducirle, se inclinó y dio a
Aurora el beso más tierno y más cariñoso, que traería a la hermosa princesa de
nuevo a la vida...
El público contuvo su respiración y entre bastidores, todos estaban mirando muy
de cerca para ver lo que Sirius hacía, sin oír el débil sonido proveniente de la
respiración James. Aunque nadie podía verlo claramente, Sirius tenía una sonrisa
muy pequeña en sus labios.
“Todas, mirad quien consiguió mi corazón...” pensó antes de inclinarse y besar a
Remus en la boca, un beso realmente impresionante.
-¡Oh Merlín!
-¡Oh cielos!
-¡Realmente lo hizo!
-¡Sigue adelante, Sirius!
Hubo silbidos y gritos ruidosos y maullidos entre el público mientras el
príncipe besaba a su princesa, sin hacer caso de todo lo que lo rodeaba. Remus
también los escuchó, pero tampoco les hizo caso, dejando que Sirius lo besara de
forma mucho más apasionada que la necesaria.
“¡Paddy, recuerda respirar!” pensó, oprimiendo discretamente la mano de Sirius
en advertencia. Finalmente, Sirius se separó y sonrió mientras Remus abría los
ojos.
-Bienvenida de regreso, mi querida princesaa.
Sonriendo, Remus dejó que Sirius le ayudara y quedó sorprendido cuando el
animago lo sostuvo cerca. Cuando Alicia recomenzó a hablar, tuvo que subir el
volumen debido a que algunos estudiantes todavía animaban.
Entonces bajaron juntos, y el rey se despertó, y la reina, y toda la corte, y
cada uno miraba con gran asombro. Y los caballos en el patio se levantaron y se
sacudieron, los perros de caza saltaron y menearon sus colas, las palomas sobre
la azotea sacaron sus cabezas de interior de sus alas, mirando alrededor, y
volaron en el país abierto, las moscas en la pared se deslizaron otra vez, el
fuego en la cocina quemó y parpadeó y cocinó la carne, el cuarto comenzó a dar
vueltas y a chisporrotear otra vez, y el cocinero dio al muchacho tales
mamporros en el oído que el chico gritó, y la criada acabó desplumando a las
aves.
La reina, el rey y la corte caminaron al escenario y aplaudieron a la pareja.
Y entonces la unión del hijo del rey con Aurora fue celebrada con todo el
esplendor, y vivieron contentos hasta al final de sus días.
Con las últimas palabras, el efecto del encantamiento ‘Sonorus’ terminó y la luz
del escenario se apagó, concluyendo la última parte.
Hubo un corto silencio corto antes de que los estudiantes de Gryffindor,
Ravenclaw y Huffepuff presentes entre el público se levantaran y aplaudieran con
fuerza, animando, silbando. Cuando la luz regresó al escenario, McGonagall y
todos los actores estaba ahí, inclinándose ante el público. Incluso James estaba
allí, aún parecía que estaba recuperando el aire después de haber sido casi
aplastado contra el suelo durante la parte del beso.
“La próxima vez, me pararé en otra parte” pensó, recuperando el aliento mientras
se inclinaba antes de sonreír a Lily, que estaba de pie a su lado. Ella trató de
ignorarlo, pero aún así le sonrió un poco, lo cuál deshizo el corazón del
muchacho.
“¡No puede creer que lo hiciera!” pensó Peter mientras se inclinaba con una gran
sonrisa.
“Esto resultó mejor de lo que pensé” reflexionaba McGonagall, quien miraba muy
contenta la manera en que la obra había sido apreciada.
Sirius y Remus sonrieron uno a otro y para sorpresa de los demás, Sirius lo
atrajo hacia otro apasionado beso, provocando más aclamaciones del público,
especialmente los Gryffindors. Había también gritos de consternación de los fans
de Sirius que se dieron cuenta de que el beso no era falso, pero no fueron muy
potentes.
Los Slytherin estaban abucheando pero no podían ser oídos debido a las
aclamaciones, que eran mucho más ruidosas.
Con una sonrisa, Dumbledore caminó al escenario y se paró delante de los
estudiantes justo en el momento en que Sirius y Remus dejaron de besarse.
-¿Tomo esto como que les gustó la representtación de Gryffindor?- el público,
menos los Slytherin, animaron en voz alta, lo que hizo a Dumbledore sonreír aún
más-. Muy bien, mis compañeros estudiantes. Ahora veamos el resultado de la
representación de Gryffindor.
Agitó su varita y la puntuación de la obra de cada profesor apareció en una luz
blanca sobre el escenario... y aparte de Hellon, que dio una A (promedio), todos
los profesores pusieron E (excelente) u O (excepcional).
-¡La nota final para la representación de GGryffindor es E! ¡Ganaron la
competencia!
El público se animó y los Slytherin parecían furiosos pues sólo consiguieron una
buena nota. En el escenario, los actores estaban saltando de alegría,
abrazándose. James quedó muy sorprendido pero muy contento cuando Lily lo
abrazó.
-Estás totalmente chiflado, Potter- dijo enn su oído-. Pero una buena clase de
chifladura, creo.
-Lily...- él la miró con ojos de perrito ennfermo de amor y la muchacha pelirroja
puso los ojos en blanco pero aún así sonrió. Entonces, Sirius, Remus y Peter le
jalaron en un abrazo.
-¡Lo hicimos! ¡Batimos a las serpientes!- ggritó Sirius, sin preocuparle quién le
estaba oyendo.
-¡Eso fue genial!- agregó Peter.
-¡Sí, lo fue!- convino Remus.
-¡Por supuesto! ¡Nosotros, los Gryffindors,, somos los mejores actores del
mundo!- declaró James orgullosamente con una sonrisa. Entonces, Sirius agarró a
Remus y le abrazó firmemente.
-¡Pero fuiste el mejor, mi encantador Moonyy!- dijo, haciendo al otro muchacho
ruborizarse.
-Gracias, Padfoot. Estuviste genial tambiénn- aseguró, sonriéndole.
-Y ahora, todos saben sobre nosotros- declaaró-. Y saben que no es una actuación.
-¿Por eso me diste dos besos de lengua?- prreguntó Remus con una ceja levantada-.
¿Para demostrar que no actuabas?
-¡Bien, sí! Y funcionó, ¿uh?– contestó Siriius mientras asentía hacia el
público-. ¡Eso fue algo genial!
De hecho, Sirius estaba en lo correcto... y algún Slytherin no estaba feliz
respecto a eso.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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