|
|
Capítulo 8
-Caldero número once.....sólo cuarenta y trres calderos para irme.
-Caldero número doce......sólo cuarenta y ddos calderos para irme.
Sólo murmurar evitaba que Sirius se aburriera. Hellon le había ordenado que
restregara y lavara cada caldero individual de la clase, algo que le llevaría un
montón de tiempo
“¡Y mientras yo estoy haciendo este estúpido trabajo, Snape está avanzando con
MI Moony!” pensó furioso antes de sacudir la cabeza. “No es mío. Deja la
estupidez, Black”
-¿Aún no terminas?
Sirius suspiró y miró a su sonriente amigo.
-Si piensas que esto es fácil, Prongs, ¿porr qué no me ayudas?
-No es mi trabajo- contestó-. A decir verdaad, el mío ya fue hecho. La cita
terminó y fue un total fracaso para Snape.
-¿De veras?- preguntó Sirius, sonriendo-.¡EEres el mejor!
-Oh, no soy tan grande- comentó con falsa mmodestia-. Pero Remus terminó de buena
forma. ¡Un puñetazo directo a su baboso rostro!
-¡Ese es mi Remus!- Sirius sonrió y continuuó trabajando en el caldero-. Tendré
que felicitarlo por eso.
-Es mejor que no. Preguntaría que cómo lo ssupimos.
-Oh, sí, es cierto....¿algo más?
-Sí, Snape dijo que estabas celoso y, bien,, Remus pareció creerlo.
-Oh......Suspirando, se volvió hacia James una vez más.
-Es tu oportunidad, Sirius- le animó su mejjor amigo-. Si lo buscas cuando
termines el trabajo de Hellick, esto se solucionará.
-Supongo....intentaré algo.
-¡Oh, no, no vas a intentar algo, vas a HACCER algo!- ordenó James firmemente-.
Ya sea que te guste esto o no, espero que Remus y tú estén juntos para mañana en
la mañana.
-¿Desde cuándo te dedicas a casamentero? -NNeh, ¡es mi trabajo!- contestó
haciéndole un guiño y sacándole la lengua
***
-¡Maldito seas, Severus!..... y yo creyendo que podías ser amable......
Remus suspiró, sentándose en la cama. Una vez de regreso en Hogwards, se fue
directamente a su dormitorio y no se movió de allí. Estaba decepcionado. Al
principio había pensado que la cita sería una buena idea....pero se había
convertido en un desastre.
Recordó las palabras de Snape. ‘¡Es un tonto! ¡Y un tonto celoso!’. ¿Tendría
razón?..... ¿Estaría Sirius realmente celoso?
-Snape, bastardo....- murmuró furioso-. Sirrius es el hombre más maravilloso que
conozco.
-¿Entonces por qué no se lo dices?
Remus casi dio un salto al escuchar la voz. Sentándose, miró alrededor de la
habitación.
-¿Q...QUÉ?
-¿Por qué no le dices a Sirius lo que pienssas de él?- preguntó Peter-. Quiero
decir.....te gusta, ¿verdad?
Remus abrió la boca para protestar pero no salió sonido alguno. Esto hizo que
Peter sonriera.
-¡Así que te gusta!- exclamó-. ¡Genial! ¡Jaames estará feliz de escuchar eso!
-¿James?- repitió Remus, confundido-. ¿De qqué estás hablando?
-Sospechaba que Sirius te gustaba. Y tenía razón.
-Oh......¿pero Sirius lo sabe?
-No lo creo....hey, Remus, nosotros estamoss bien con eso, ¿sabes?- Peer miró su
triste semblante con algo de preocupación-. Deberías decírselo.
-No puedo....por mucho que lo desee, no pueedo- musitó Remus-. Arriesgaría
nuestra amistad.
-No lo harás. ¿Sabes como reaccionó el lunees pasado en el desayuno? Tú también
le gustas, estoy seguro- Peter quería decirle directamente que le gustaba a
Sirius, que probablemente lo amaba, pero recordó las instrucciones de James. No
podía darle demasiados indicios.
-Incluso si le gusto......soy.....se que essto suena muy estúpido- Remus
enrojeció antes de continuar-. Para alguien como él, que es amado por cientos de
personas aquí....soy demasiado tímido para hacerlo. Siento si sueno como un
cobarde....
-Hey, hey, eso no- negó Peter también un taanto ruborizado-. Mírame. Está esa
chica de Hufflepuff que me gusta y soy incapaz de decirle una palabra.
-¿Así que ambos somos un caso perdido?- ambbos Merodeadores rieron ante eso. Hubo
un silencio antes que Peter aclarara su garganta.
-Bueno, mejor me voy- comentó, dirigiéndosee hacia la puerta-. Voy a almorzar,
aún no lo he hecho. Hasta luego.
-¡Peter!
El muchacho bajito se detuvo y lo miró.
-¿Si?
-Prométeme que no le dirás a Sirius sobre eesto- pidió, luciendo preocupado- .
Quiero encargarme de esto solo.
-Muy bien- le aseguró Peter, asintiendo-. LLo Prometo. No le contaré a Sirius.
Remus asintió también y Peter abandonó el dormitorio, corriendo escaleras abajo.
-Pero no le prometí no contarle a James.
***
-Remus, te he mirado por años. No recuerdo exactamente cuándo empezaste a
gustarme mas que como un mejor amigo. Quizás fue cuando te sostuve en mis brazos
después que me enfrenté con tu licantropía, o cuando salía quedarme contigo
tanto como podía después de cada Luna Llena....eres tan bello, Moony. Sueño con
acariciar tu hermoso cabello color miel, perderme en tus increíbles ojos ámbar
con esos maravillosos destellos dorados. Cada vez que estoy contigo, sueño con
sostenerte, acariciar tu suave piel, besarte y.....y...¡joder! ¡James, mátame
ya!
-¡Oh, vamos, fue un buen comienzo!
-¿Un buen comienzo? ¡Merlín, soné patético!!
-No, sólo sonaste enamorado.
James había decidido ayudar a Sirius con su tarea y había utilizado su propia
magia para hacer el trabajo. Ahora, estaban afuera, sentados bajo un roble, y
Sirius estaba tratando de encontrar las palabras exactas para hablar con Remus.
-......Yo sé....
-Estás mal- comentó James, asintiendo-. Muyy mal.
-Prongs, ¿vas a ayudarme o a burlarte de míí?
-Hey, estoy haciendo un buen trabajo- se deefendió James, cruzando los brazos-.
Ahora, Wormtail está en una misión con Remus. Si tiene suerte, todo acabara bien
para ti.
-¿Qué?. ¿Qué han......?
-¡James!¡Sirius!
Los chicos miraron hacia atrás y vieron a Peter, quien corría hacia ellos
sonriendo.
-Asumo que tu misión fue un éxito- comentó James con una sonrisa mientras Peter
llegaba y se sentaba a su lado.
-¡Sip!- Peter se sentó, todavía sonriendo-.. Y tus sospechas eran correctas.
-¡Perfecto! Entonces, querido Pdfoot, ¡ve aa reunirte con tu dama, ya!
-¿De qué están hablando u.....? ¡Hey, Remuss no es mi dama!
-Oooh, ¡entonces Padfoot está espiando a Mooony! ¡Perro travieso!
-¡James!- Sirius estaba rojo por la furia yy la vergüenza y se levantó, dejando a
sus dos amigos riendo detrás.
-Eso fue un tanto malvado, Prongs- se rió PPeter.
-Lo se. ¡Pero es por su bien, Wormtail! >
***
Remus estaba leyendo tranquilamente en la sala común cuando Sirius entró, no
parecía muy feliz.
-Hey, Sirius. ¿Estás bien?
Sirius lo miró y sonrió, como si nada estuviera mal.
-¿Yo? Estoy bien, Moony. Sólo es que Prongss es un burro.
-Oh.....¿y viste a Peter?
-Sí, hace apenas unos minutos- le contestó y vio que Remus palidecía un tanto-.
¿Estás bien?
-Er...sí- replicó, ocultando el rostro en ssu libro. Pero Sirius se apresuró y
colocó una mano sobre su frente.
-Estás enfermo, ¿verdad? SABÍA que Snivelluus trataría de envenenarte......-
detuvo su balbuceo cuando vio que Remus lo miraba-. L....lo siento.
-Está bien- lo tranquilizó Remus, sacudienddo la cabeza y regresando al libro-.
¿Supongo que nunca cambiarás, eh?
Hubo una pequeña sonrisa cuando Remus dijo eso y Sirius no pudo evitar sonreír
también.
-No. Pero si quieres que cambie, haré un essfuerzo......ya te lo dije.
-No, no quiero que cambies, yo a...PREFIEROO que seas como eres- Remus elevó la
voz para cubrir lo que había estado a punto de decir pero falló miserablemente.
-Oh....- Sirius miró a Remus antes de sentaarse en una silla frente a él-.
Remus.....
-¿Si?- el chico de pelo color miel levantó la mirada de su libro y Sirius se
encontró mirándose dentro de sus hermosos ojos.
-Yo.....er......tú....- sintió que no podíaa seguir hablando y Remus lo miró
preocupado.
-Sirius, ¿estás bien? Te ves......acaloradoo.
“¡Maldición, no es momento para ruborizarme! ¡Vamos, Sirius, díselo! ¡Como dijo
James!” pensó disgustado antes de hablar
-Más fácil de decir que de hacer.
-¿Qué?- preguntó Remus antes que Sirius pallmeara su frente.
-¡DEMONIOS!- Sirius se levantó y caminó haccia el retrato-. ¡Regresaré más tarde.
Nos vemos!
Remus se quedó solo en la sala común, parpadeando y luciendo muy confundido.
-Está.....bien.
***
-¡Maldición!
¡BAM!
-¡Maldición!
¡BAM!
-¡Maldición!
¡BAM!
-¡Maldición!
¡BAM!
-¡Sirius, para ya!
BAM!
-¡Esto me tiene enfermo! ¡Justo cuando teníía los cojones para decírselo, me
aterré!- gruñó. Durante la última hora, había buscado a James, que estaba en la
biblioteca con Peter, y quien ahora estaba tratando de calmar a Sirius, el cual
seguía golpeando la cabeza contra la mesa.
-Si, lo sé. Nos lo has dicho al menos cuatrro veces.
-Prongs, Wormtail.....- comenzó, mirando coon desesperación-. ¿Qué pasa conmigo?
Nunca antes tuve un problema así.
-Bueno, estás enamorado- afirmó Peter.
-Sí, y ahora es diferente, Sirius- agregó JJames-. Primero, Remus es un chico.
Segundo es uno de nosotros, los Merodeadores. Tercero, estás locamente enamorado
de él.
-No me recuerden lo que ya sé- replicó Siriius, agarrando la cabeza entre las
manos-. ¡Maldición!.......¿cuándo pasó esto?
-¿A quién le importa eso ahora- preguntó Jaames, frunciendo el ceño
profundamente como si pensara-. Debe haber una buena manera para....
-¡POR SUPUESTO!
-¡Shhhh!
Sirius colocó una mano sobre su boca, pero afortunadamente nadie le prestó
atención.
-¡Disculpen!- susurró antes de sonreír-. ¡PPero esta vez tengo el plan PERFECTO!
¡Y no fallaré!
-¿Cuál es el plan?- preguntaron James y Petter, ambos luciendo MUY interesados
mientras su amigo emitía una sonrisa traviesa y continuaba:
-Simplemente recordé que Remus y yo tenemoss un trabajo pendiente........
***
Los Merodeadores no se reunieron nuevamente hasta la hora de la cena. Después de
contarle su plan a James, ambos terminaron sus tareas para asegurarse de no
quedarse demasiado tarde esa noche. No quería que nadie se quedara en la sala
común, excepto Remus y él. Si era necesario, incluso obligaría a su amigo a
quedarse allí hasta que la sala se hubiera vaciado.
-¡Esto FUNCIONARÁ! ¡TIENE que hacerlo!
-¿Sirius?- al alzar la Mirada vio a Remus qque lo miraba con una ceja levantada-.
¿Estás seguro que estás bien? Has actuado muy extraño hoy.
-No te preocupes, Moony. Todo está bien- lee lanzó una radiante sonrisa y Remus
le sonrió a su vez antes de comer. Sirius notó con satisfacción un ligero rubor
en las mejillas.
“Sí, si tengo suerte, estará en mis brazos esta noche”
La comida continuó tranquilamente hasta que fue hora de regresar a su sala
común. Eran casi los últimos estudiantes en dejar el Gran Comedor, cuando vieron
a Snape viniendo hacia ellos.
-Remus
La sangre de Sirius hirvió y se giró hacia la fuente de la voz, mirando con
furia.
-¿Qué haces aquí, Snivellus? Largo.
-Cierra la boca, Black. No estoy hablando ccontigo- el Slytherin le regresó la
mirada furiosa antes de girarse hacia Remus-. Remus, siento lo de hoy. No sé qué
pasó.....
-Bien, yo sí- dijo Remus-. Insultaste a mi mejor amigo y me demostraste que
nunca lo aceptarías.
-Remus, deberías pensarlo- insistió Snape-.. Black es quien.....
-¡Cállate!- exigió Sirius-. ¡Métete en tu ssucia cabeza que Remus no quiere NADA
contigo!
-Te estoy advirtiendo, Black- siseó-. Si túú.....
-Él tiene razón, Severus- dijo Remus frunciiendo el ceño-. No quiero nada
contigo. Mi respuesta es NO. Ahora, me pregunto si podrías dejarme solo.
-....así que es eso, ¿eh?- Snape se veía ennojado y James metió la mano en su
bolsillo, listo para empuñar su varita en caso de que las cosas se pusieran
feas-. ¿Prefieres ser la puta de este perdedor?
-¡Se acabó!- James y Sirius estaban a puntoo de maldecir a Snape pero Remus
caminó hasta él y lo agarró por el cuello.
-¿Bien, sabes qué?- siseó-. ¡La verdad, preefiero ser su puta que ser la TUYA!
Con eso, apartó a Snape de un empujón, mientras el Slytherin lo veía impactado.
Los tres merodeadores estaba sorprendidos por lo que Remus había dicho y hecho,
pero sonrieron antes de sacar sus varitas.
-Ahora es mejor que te vayas- comenzó Jamess.
-Antes que friamos tu trasero.....- continuuó Peter.
-Y te colguemos del techo con tus pantalonees- terminó Sirius.
Remus cruzó sus brazos, mirando con ira a Snape, quien retrocedió con una mirada
furiosa.
-Muy bien, entonces. Lo elegiste a él, así que no eres mejor...- dio media
vuelta y se alejó, dejando a los cuatro Gryffindors detrás. Remus sonrió a sus
amigos y todos caminaron tranquilamente hacia la sala común.
Definitivamente, estaba fuera del alcance de Snape.
***
Esa noche transcurrió sin mayores incidentes. Remus estaba más que feliz con
esto. Sirius volvió a ser el de siempre. Estaba proponiendo nuevas bromas para
molestar a los Slytherin, hablando y riendo.....algo que Remus disfrutaba un
montón.
Lentamente, uno por uno, los estudiantes partieron hacia su dormitorio, hasta
que sólo quedaron Lily Evans y los Merodeadores. Remus leía un libro, Peter
hacía su tarea de Encantamientos, al igual que Lily, quien de tanto en tanto
veía a James y a Sirius con sospecha. La pareja de amigos hablaba discretamente
en un sofá.
-Prongs.....-susurró Sirius en el oído de ssu mejor amigo-. ¿Puedes lograr que
Evans y Peter se vayan ahora? Creo que es hora.
-Ok, pero no te vayas a asustar como antes-- replicó James con una sonrisa antes
de caminar hacia Lily, quien elevó una ceja hacia él.
-¿Estás planeando otra broma estúpida, Pottter?- preguntó la chica. Pero James se
inclinó y susurró en su oído.
-Remus y Sirius tienen que trabajar en ‘alggo’ a solas. Para la obra, si ves a
que me refiero.
Ella lo miró por unos segundos antes de sonreír y asentir.
-Ya veo- murmuró antes de levantarse-. Buenno, ya me voy. Buenas noches, Remus.
-Buenas noches, Lily- le contestó mientras la chica caminaba hacia las
escaleras.
-¿Y yo qué?- preguntó James con un puchero.. Lily lo miró y sonrió.
-Buenas noches, Potter- murmuró antes de paartir hacia el dormitorio de las
chicas. Mirando a James, Sirius puso los ojos en blanco ante la mirada soñadora
de su amigo.
-Ella es tan inteligente.....
-Prongs- dijo Sirius, chasqueando los dedoss en frente de él. Eso sacó al otro de
sus pensamientos y miró a su mejor amigo antes de caminar hacia Peter.
-¡Wormtail! ¡Hora de ir a dormir!
Peter lo miró, confundido.
-Pero James, todavía no termino mi ensayo- protestó-. Preferiría acabarlo antes
de......oh.....¡Oh! Cierto, ¡ hora de ir a dormir!
Sirius se alegró de que Peter hubiera captado la indirecta, al ver que se
levantaba y se dirigía con James hacia las escaleras.
-¡Buenas noches a los dos!- se despidieron ambos antes de apresurarse hacia sus
dormitorios. Ahora, él y Remus eran los únicos que quedaban.
Se acercó a su amigo y aclaró su garganta. Remus alzó la mirada y sonrió.
-¿Si?
-Remus, me parece que tenemos trabajo pendiiente- comentó-. Sobre la obra......y,
bien, cierta escena.
-Oh.....- Remus pareció confundido por un mmomento antes de comenzar a
ruborizarse salvajemente y bajar la vista hacia su libro-. Err, sí, sí....lo
había olvidado....
-Yo no- replicó Sirius, mientras hacia fuerrtes esfuerzos por no sonreír-.
Entonces....¿lo hacemos? No quiero que McGonagall me vuelva a reclamar por no
ensayar.
-¿Ahora?
-Sí, ahora. Si no lo hacemos, apuesto que llo olvidaremos de nuevo.
-Esta bien......
Remus se levantó, colocando su libro a un lado y mirándolo con timidez. Sirius
estaba seguro de que se había ruborizado muchísimo, pues sentía el rostro arder.
-Entonces, um....- mirando el sofá, Remus sse aclaró la garganta-. Supongo que
necesitaremos nuestros parlamentos, aún cuando no hablamos....quiero decir.....
-Ya los conozco, Moony- desestimó Sirius-. Y no creo que los necesitemos. Bueno,
quizás lo que diría Alice. En todo caso, todo lo que tienes que hacer
es.......bien, acostarte en el sofá, ya que no tenemos cama, y......dejarme a mi
el resto.
Remus asintió, tratando de relajarse mientras sentía mariposas en el estómago.
“Relájate” pensaba, mientras se sentaba en el sofá y se obligaba a relajarse,
fingiendo lentamente como si estuviera verdaderamente dormido
***
Sirius se paró frente al sofá, mirando a Remus. Esto era. Si no lo hacía ahora,
sabía que se arrepentiría. Lentamente se arrodillo al lado de Remus y lo miró.
Lucía tan tranquilo, como si sólo estuviera esperando a que su príncipe lo
despertara.
“Tan hermoso....” pensaba. “Es perfecto”
-Entonces , el príncipe, dejándose llevar ppor su corazón, se inclinó y dio a
Aurora el más tierno y amoroso beso, el cuál regresaría a la vida a tan hermosa
princesa...- susurró, antes de inclinarse y cerrar los ojos.....y sus labios se
unieron.
***
Fue como......una revelación. Sonaba a cliché pero era cierto. No podía creer
lo suaves que eran los labios de Sirius. Era tal y como en sus sueños....pétalos
de rosa. Sintió su corazón latir alto y rápido y estuvo seguro que Sirius podría
oírlo. Lentamente, sintió como Sirius profundizaba el beso, algo que, se
suponía, no ocurría en la obra.....y Remus no pudo resistir más, así que empezó
a regresar el beso.
Sirius se sintió invadido por la alegría cuando sintió que Remus le respondía.
Quería acercarlo a él, probarlo más, tocarlo. Con cuidado, la punta de su lengua
lamió el labio inferior de Remus, pidiendo permiso para entrar. Algo que le fue
concedido cuando los labios del licántropo se abrieron, permitiendo que la
lengua de Sirius entrara. El joven Remus sabía a vainilla y miel, algo que el
animago adoraba. Mientras su lengua empezaba a jugar con la de Remus, subió
lentamente al sofá, asegurándose de no interrumpir el beso. Se montó a
horcajadas sobre su amigo y cuidadosamente cayó sobre él, aún besándolo y
llevando gentilmente su mano derecha hasta es rostro del otro chico, acariciando
con cuidado sus mejillas y encontrándolas increíblemente suaves. Escuchó como
Remus gemía ligeramente en el beso y continuó besándolo amorosamente hasta que
tuvieron que alejarse para poder respirar.
Remus mantuvo sus ojos cerrados mientras trataba de recuperar el aliento; podía
sentir la respiración de Sirius en su nuca, enviando pequeños escalofríos a lo
largo de su espina. El animago no quería mirar a Remus en caso de que no fuera
real, pero las sensaciones eran demasiado fuertes. *Tenía* que ser real.
Ambos chicos abrieron los ojos a un tiempo y se miraron uno al otro, ojos azul
medianoche mirando fijamente en los ámbar-dorado. No dijeron nada por el
momento, ambos ruborizados, hasta que Sirius habló.
-Bien.......supongo que eso fue bueno- comeentó.
-Sí...- convino Remus-. Pero.....no creo quue tengas que estar sobre mí en la
obra
Sirius enrojeció, ante lo cual Remus no pudo evitar lanzar una risita. Entonces
Sirius sonrió con picardía.
-¿EN SERIO? Bueno, no creo que debas contesstarme el beso durante la obra.
Esta vez fue su turno de reír y el de Remus de enrojecer. Ambos permanecieron en
silencio, sin mirarse, hasta que Sirius finalmente se paró. Remus extrañó
inmediatamente su calidez y tembló ligeramente mientras se sentaba.
-¿Estás bien?- le preguntó Sirius, todavía temblando. Remus asintió,
levantándose pero evitando su mirada.
-Estoy bien.....- contestó, mirando la chimmenea como si allí hubiera algo muy
interesante-. Yo....supongo que ya está hecho así que......deberíamos ir a
dormir.
“No todavía” pensó Sirius, antes de decir:
-¡Está bien!
Remus asintió, murmuró un breve buenas noches, y se encaminó hacia las
escaleras. Miró a Sirius una vez más, antes de subir.
Sirius suspiró y cerró los ojos. Estaba seguro de que Remus lo quería pero se
veía tan incómodo...
“Quizás no fue una buena idea.....”, pensó. “Quizás yo simplemente debería
llevarlo a pasear y hablarle.....”
Pero entonces escuchó un ruido. Como si alguien corriera escaleras abajo.
Y entonces vio a Remus reapareciendo en la sala común, mirándolo.....directo a
los ojos. Ambos podían ver todo. Ternura, deseo....y sobre todo, amor. El
muchacho de cabello negro abrió los brazos y Remus corrió hasta él antes de
lanzar sus brazos sobre los hombros de Sirius y besarlo apasionadamente. Sirius
le devolvió el beso al instante, abrazándolo apretadamente. Ahora que el chico
de sus sueños estaba en sus brazos, no pensaba dejarlo ir.
Durante lo que parecieron horas, compartieron besos más o menos apasionados,
pero llenos de amor. Remus corría sus manos sobre el negro cabello de su amigo,
amando su suavidad. Parecía de seda. Sirius continuaba sosteniendo a Remus en
sus brazos, besándolo como si no hubiera mañana. Luego, sus labios viajaron por
su mandíbula y plantó suaves besos antes de seguir hacia su cuello, ganando un
gemido de placer del otro chico. Con cuidado besó y mordisqueó la piel donde el
cuello se unía al hombro y Remus fue incapaz de evitar que un pequeño gemido
escapara de sus labios.
-Sirius...
-Moony...
Sirius regresó a los labios de Remus y lo besó con pasión. Sus manos rozaron su
espalda con gentileza, bajando lentamente hasta alcanzar el final de la misma.
Remus gimió suavemente y se presionó aún mas contra su amigo, sintiendo como el
calor iba en aumento. Continuaron besándose hasta que se apartaron para
respirar, mirándose profundamente a los ojos.
-¿Sabes qué?- susurró Sirius, jadeando ligeeramente.
-¿Qué?
-No creo que vayamos a dormir mucho esta nooche.
Ambos sonrieron antes de volver a besarse por unos minutos. Luego, Remus tomó su
mano y condujo a su amor hacia las escaleras de los dormitorios, ambos
sonriéndose con adoración.....
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
|
|