|
Titulo original: My man FridayTitulo: Mi hombre viernes Autor: enahma Clasificación : NC-17 , y lo tiene bien ganado. Comentarios: SLASH HP/SS. Harry y Severus se ven forzados a aceptar un matrimonio por la seguridad de Harry. @:
|
||||
|
|
<< Capitulo anterior | |||
|
|
Capítulo VII
El hacer el amor (porque esto habías sido mucho más que sus habituales cópulas, Harry lo sabía) en el Día de Navidad, cambió su relación. El sentimiento de familiaridad se fortaleció, y la culpa sobre su presente estado marital y las cosas que Snape y él hacían en la habitación, finalmente desapareció para su bien. No tenían más sexo del necesario, y todavía se sentía incómodo en la cama, y había cosas que no podía obligarse a hacer (besar a Snape en los labios, o tomar el pene del hombre en su boca), pero Snape no se quejaba por ello, sino que aceptaba y retribuía todo lo que Harry le daba.
Pero los cambios no se limitaban a su habitación: su vida diaria se movía hacia un patrón más relajado con conversaciones serias (aunque la mayoría eran sobre Voldemort y los planes de la Orden, los estudios de Harry, las ocasionales investigaciones de Snape sobre pociones, y sólo raramente, sobre tópicos personales), lecturas y estudios en común o lecciones de Artes Mentales.
Y quizás, éste ultimo fuera el cambio más conspicuo. Un par de días después de Navidad, luego de un abundante almuerzo, Snape detuvo a Harry quien comenzaba nuevamente a estudiar.
-Ya aprendiste suficiente sobre la teoría. Es hora de que comiences a practicar la ciencia, Potter.
Harry le lanzó una mirada interrogante.
-¿Quieres decir que yo debería ir y lanzar Legilimencia a mis confiados compañeros y profesores?
Snape puso cara de desprecio. Era una expresión que Harry no había vista hacía bastante tiempo.
-Idiota. Conmigo. Tienes que practicar conmigo.
Harry también puso cara de desprecio.
-Primero, tú eres lo suficientemente bueno en Oclumencia como para repeler a Voldemort de tu mente. Si practico contigo, nunca sabré como hacerlo apropiadamente. Segundo: NO quiero espiar en tus secretos.......
-Permitiré que entres en mi mente, en cierto grado, por supuesto. Colocaré lo que no quiero que veas en un Pensadero. Pero tenemos que hacerlo- la expresión de Snape se dulcificó en cierta medida. La de Harry, por el contrario, se endureció.
-No- habló con firmeza-. No me importa lo que diga Dumbledore, no te haré eso.
-Potter, es necesario….
-Nuestro matrimonio también fue necesario. Te viste obligado a tener intimidad conmigo. NO te violaré de ninguna otra manera. No Legilimancia.
-¿Por qué? ¡Tú estas viviendo en el mismo matrimonio obligado y yo he usado Legilimancia contigo!
-¡Y eso también es endiabladamente humillante!- gritó Harry enojado.
-¡Entonces por qué no?- le preguntó Snape con curiosidad-. ¡Es la oportunidad perfecta para la venganza!
Harry quedó tan sorprendido que por un instante fue incapaz de pronunciar una palabra. Sacudió la cabeza con desesperación.
-¡Estás loco!- estalló finalmente-. Vivimos juntos. Dormimos juntos. Hemos alcanzado un cierto nivel de entendimiento. ¿Por qué querría arrojar todo eso por una venganza infantil y sin ningún sentido?- al ver la confusión en el rostro de Snape, su desesperación creció-. ¡Por todos los cielos, Snape! ¿Todos los Slytherins tienen una mente tan retorcida o sólo tú?
-¡Potter, no uses ese tono conmigo!- gruñó el hombre, y Harry lanzó sus brazos abiertos.
-¡No Potter! Eres tú, quien estabas.........quien estabas.......- de repente, la comprensión cayó en su mente, y se derrumbó en una silla cercana-. ¡Merlín! – tragó-. Hablabas en serio- levantó la vista hacia el hombre!-. Hablabas en serio ¿verdad?
-Por supuesto- dijo Snape lacónicamente y se alejó de él. ‘Yo confío en Severus Snape’, Harry casi escuchaba la voz de Dumbledore hablando. ‘Pero olvidé que muchas heridas son muy profundas para sanar. Pensé que el Profesor Snape podría dominar sus sentimientos......estaba equivocado’.
Harry no sabía muchas cosas sobre la vida de Snape, pero ahora las palabras de Dumbledore adquirían mucho más sentido que el que tuvieran nunca antes. Snape, aunque con más del doble de su edad, era sólo un ser humano tan herido y emocional como cualquier otro, o incluso más. Su vida había sido recibir y provocar heridas sin ser capaz de superarlo, y la venganza y contra-venganza habían sido los motivos principales en este doloroso juego. ¡Cuán patético, y cuán terriblemente típico! Pero Harry no deseaba venganza, y ciertamente no sentía el suficiente odio o malicia como para hacerle algo desagradable a él, al hombre que había aceptado casarse y vivir con el a pesar de sus heridas y sentimientos. Apenas ahora, podía Harry entender la extensión del sacrificio que Snape había hecho al casarse con él, y se sintió perdido. No podía culparse por sus reacciones pasadas o por las amargas palabras que había lanzado a Profesor de Pociones, todas habían sido ciertas, pero de nuevo, Snape había tenido sus propios motivos para actuar como lo había hecho. El cuadro se congeló, hasta que el reloj en la pared repicó suavemente, indicando que el tiempo corría.
Harry se puso de pie y dio un paso detrás de Snape. La postura del hombre era rígida, como si estuviera esperando un ataque....y eso hacía pensó Harry con tristeza. Tiernamente, se acurrucó contra la tensa espalda, rodeando con sus brazos cuidadosamente el delgado y huesudo pecho y enterrando el rostro en el cabello ligeramente grasiento, abrazando a Snape apretadamente. Fue un gesto de consuelo que nunca habían empleado fuera de la cama, pero ahora, sencillamente parecía correcto. Alcanzando los largos dedos, entrelazó sus manos y los apretó.
-No quiero venganza. No quiero herirte. Y sé que no soy el compañero de vida perfecto, y quizás sea aún más imperfecto como compañero de cama, y sé que nunca antes te lo dije, pero creo que finalmente he comenzado a aceptar esto......nuestro matrimonio, y.....y me preocupo por ti, aunque no sea en el sentido romántico....- una respiración irregular escapó del otro hombre y se movió para liberarse del abrazo, pero Harry insistió y no lo dejó ir-. No usaré Legilimencia contigo. Sí, tu lo haces conmigo porque tengo que aprender a protegerme, pero......
-Tienes que aprender Legilimencia si quieres derrotar al Señor Oscuro, Potter- susurró Snape-. Es la única forma......
-Ya veo- respondió Harry lentamente-. Ya veo- repitió momentos más tarde-. Lo lamento.
-¡NO LO HARE DE NUEVO!- gritó Harry a Dumbledore en tono acusador-. No puedo, no.....puedo, por favor, señor, compréndame......Él está congelado, y termina tan devastado........le toma horas calmarse después de cada lección; evita mirarme los ojos como si esperara que yo me burlara o algo así.....Nuestra.....nuestra relación ya tenía problemas incluso sin esas lecciones, y no quiero sacrificar el.........entendimiento que hemos alcanzado sólo porque estoy obligado a violar su mente. ¡Usted es un Oclumentista mucho más fuerte! ¡No está tan dañado emocionalmente como él!
-Harry, el Profesor Snape también es un Oclumentista brillante....
-¡Pero eso no importa en este escenario! Para poder enseñarme Legilimancia apropiadamente, tiene que dejar su mente desprotegida; ¡usted sabe lo que quiero decir! Y aunque intento ser muy cuidadoso, no puedo evitar ver sus recuerdos, y él dejó de hablarme la última semana cuando, por pura casualidad, vi algo muy personal.....- Harry estaba al borde del llanto-. También usted podría enseñarme.
Dumbledore se levantó, y dando vuelta a su escritorio, fue hasta el tembloroso muchacho, y lo apoyó en la silla más cercana.
-No puedo hacerlo, Harry- musitó cuando ambos estuvieron sentados-. Guardo demasiados secretos, y muchas cosas dependen de esos secretos. No puedo arriesgarme a permitir que sean conocidos, ni aunque confío en ti. Es una guerra, y desafortunadamente, mi papel es demasiado importante en ella.
-Entiendo, señor, pero….
-Tienes que comportarte como si nada pasara. El Profesor Snape confía en ti, y se tranquilizará, sólo dale tiempo, y deja que sienta que estás ahí para él.
Harry enterró el rostro entre las manos.
-No me sorprendería si al final, me odiara aún más.
-Él no te odia, Harry.......
-¡Usted no sabe nada sobre eso!- estalló Harry con enojo
-¿Sobre qué?
-Sobre mí, él, nosotros- bufó Harry obstinado.
-No soy ciego, aunque esté viejo y use lentes- Dumbledore sonrió-. Él se preocupa por ti, de la misma manera que tú te preocupas por él. Y no es algo pasajero. Tú lo has cambiado más que cualquiera antes.
-No sea ridículo!- Harry cruzó los brazos sobre el pecho-. ¡Ni siquiera estamos enamorados!
-Lo sé, Harry. Y aún así, su relación contigo lo ha cambiado. Está mucho más tranquilo, más relajado, y más fácil de tratar. Y además tengo pruebas reales- agregó apresuradamente cuando Harry lo iba a interrumpir-. Tenemos pocas quejas contra él, y el número de accidentes en Pociones se ha reducido drásticamente.
-¿Desde cuándo?- preguntó Harry con sospecha.
-Desde Septiembre. Pero ahí no terminan los cambios. Pasa más tiempo con sus colegas, y ocasionalmente, también participa en algunos eventos no obligatorios del profesorado. Lo he visto sonreír. Se alimenta mejor y luce más saludable.
Harry se reclinó sobre la silla, y pensó en una conversación que había capturado en la sala común un par de días antes.
-No se lo que Harry le está haciendo, pero asusta - escuchó la voz de Ginny, cuando iba a entrar en el dormitorio de los de séptimo-. Incluso le DIO a Colin dos puntos por una respuesta correcta.
-Ginny, dos puntos no es una prueba de nada- dijo Dean, novio de Ginny desde hacía dos años.
En ese momento, alguien bufó.
-Dean, ¿realmente no recuerdas las clases de Pociones?- preguntó Ron, bostezando-. ¡Snape nunca había dado ni un solo punto a nadie que no fuera Slytherin en cinco años! ¡Piensa que Hermione siempre sabía las respuestas a todas sus preguntas, y siempre elaboraba sus pociones sin fallas!
-Y esta no fue la primera ocasión- agregó Ginny-. Además, este año todos los grupos han perdido menos de cincuenta puntos en Pociones, mientras que habitualmente perdíamos la misma cantidad en dos semanas, cuando teníamos suerte.
-Y en un día, cuando no- murmuró Ron. Todos rieron.
-Y se está lavando el pelo- agregó Ginny, como si fuera el argumento final.
-¡Ginny! ¿Has estado observando a Snape?- preguntó Dean con un pequeño tono de celos en la voz. Ron rió con disimulo.
-Por supuesto- dijo Ginny como declarando un hecho-. Harry es tan reservado con este asunto, que Hermione y yo nos hemos visto en la necesidad de observarlos y asegurarnos de que todo está bien.
-Tú- comenzó Ron amenazadoramente, pero Ginny no le dejó despotricar.
-Mira, Harry parecía absolutamente suicida después de su.....boda. Temíamos que pudiera hacer algo estúpido. Luego llegó el verano y el artículo donde ellos peleaban frente a todos....así que decidimos continuar nuestra observación, pero desde Septiembre no pasó nada que nos hiciera temer, así que.....
-¿Y piensas que es Harry quien tiene ese efecto en él?
-¿Quién más?
Algunas toses nerviosas.
-¿Crees que ellos están....ellos están- Dean tragó-, enamorados?
-No- contestó Ron simplemente-. Harry es hetero, aunque no sé las preferencias de Snape. Creo que simplemente están siendo menos aislados.
-¿Harry es hetero?- interrogó Dean-. ¿Pero entonces.....?
-Eso no es asunto nuestro- Ron cerró el tema con una repentina decisión-. ¿Puedes pasarme los apuntes de Astronomía?
-¿Harry?- la voz de Dumbledore sonaba preocupada. El chico levantó la mirada-. Disculpa, pero por un momento estuviste tan distante.....
-Sólo estaba pensando- Harry se levantó-. Me tengo que ir, señor- suspiró-. Pero todavía no sé qué hacer.
-Estar ahí para él.
-Lo intentaré.
Tres días después, Harry se dirigió a su cuarto lleno de inquietud. De nuevo era Viernes, el tiempo de su habitual intercambio sexual, pero por primera vez en meses, estaba aterrado. La semana anterior había sido terrible. En completa oscuridad, Snape lo jodió rápidamente y pasó la noche empollando en el saloncito. Recordó la frialdad en su pecho, y después en el baño, cuando se arrodilló y vomitó en la poceta.....
Pero no tenía sentido demorarse en sentimentalismos estúpidos, esto tenía que ser hecho, sin importar el temor o el desagrado. Abrió la puerta. La salita estaba vacía, pero vio luz bajo la puerta de la habitación así que, respirando profundamente, fue.
Snape estaba leyendo y cuando Harry lo saludó, se limitó a asentir sin levantar la mirada. De hecho, lo ignoró completamente hasta que estuvo acostado a su lado, desnudo y recién duchado. Pero aún así, sin una mirada en dirección de Harry, apagó las antorchas, y por el suave ruido de un roce, Harry supo que se había quitado su camisón y estaba desnudo también.
-Es tu turno arriba- dijo Snape rotundo-. El lubricante está en la mesita de noche.
Harry lo alcanzó tentativamente, y sintió que el hombre se estaba arrodillando, preparándose para un turno rápido, tal como hacían siempre antes de Navidad, pero Harry no quería eso. El anonimato. La impersonalidad. La frialdad. Arrodillándose detrás de Snape, rodeó con sus brazos la delgada cintura, y con un movimiento rápido de lucha libre, dio vuelta al hombre, y repentinamente, Snape estaba acostado debajo de él. Los brazos del chico lo rodearon, mientras con la nariz acariciaba su oreja.
-O hacemos esto apropiadamente o puedes joderme como la semana pasada- dijo con firmeza-. No puedo hacer esto de nuevo, como solíamos hacerlo........antes.
-¿Apropiadamente?- un tono bajo y sádico sonó en la voz de Snape-. Entonces- aferró la cabeza de Harry con sus manos y la empujó hacia su ingle-, puedes comenzar chupándome...- y presionó su rostro contra su pene semi-erecto.
El ataque fue tan repentino que, por un momento, Harry ni siquiera pudo resistir, sólo cerró la boca, peleando contra la emergente bilis en su garganta. Empujó para liberar su cabeza y se sentó tan lejos de Snape como pudo. Necesitó respirar profundamente varias veces para calmar sus náuseas.
-Bien- dijo finalmente-. Entonces regresemos al método antiguo. Pero tú iras arriba- de hecho, oraba porque la cópula terminara, mientras se arrodillaba obedientemente al lado de Severus. No estaba preparado todavía, y esperaba que Snape no lo......tomaría sin abrirlo. Sabía que estaba temblando, pero no podía hacer nada sobre eso. Y el sexo era vital, así que no podía escapar.
La mano que lo tocó fue sorprendentemente amable, y lo empujó hacia abajo, al lado de Snape, quien jaló una cobija para cubrirlos y se acurrucó contra su espalda. Al momento, Harry se encontró rodeado por las manos de Snape.
-¿Harry?- lo llamó una voz aterrada-.¿Estás bien?
-No....yo no.....yo....-el agarre del hombre mayor se apretó y una respiración irregular hizo cosquillas en su cuello-. No quería esto.....yo sólo.....yo sólo....
Harry quería gritar, chillarle al hombre, pero apretó los labios aún más y sacudió la cabeza.
-Harry, yo.....
-¡NO ME LLAMES HARRY!- gritó antes de poder contenerse, y saliéndose del abrazo, se sentó a un lado de la cama -. Nunca me llamaste así. Eso no hace esto- señaló alrededor- más fácil.
-Potter, yo......- comenzó Snape, pero Harry, enfurecido, no lo dejo hablar.
-Sé lo que quieres decir. Vi tus recuerdos, tú, Malfoy y Rosier. No, no lo mencionaré en la vida. No, no me molesté contigo después, Sí, sé que es personal, y sí, sé que me odias porque......porque estaba en el lugar equivocado a la hora equivocada. Me odias, porque mi padre te odiaba y aún así, tienes que permanecer casado conmigo y compartir parte de tus recuerdos conmigo, me odias por odiarme, no es nada nuevo.....- se levantó y comenzó a vestirse-. Ahora soy adulto según los cánones mágicos. Ni tu ni Dumbledore me pueden obligar a seguir casado. No me importa lo que Voldemort haga. Fue suficiente......
-Pero tienes que entender.....- el hombre mayor chasqueó, pero eso solo agrego combustible al fuego que abrasaba en la mente de Harry.
-¿Tengo?- gritó-. ¡Por todos los cielos, tengo diecisiete años! Soy un maldito adolescente al que por años trataste como mierda, y.....y....- movió la mano, impaciente-. ¡Pero tú tienes treinta y ocho! ¡Un adulto! ¡Mas del doble de mi edad! ¿Por qué yo tendría que entender? ¡Traté! ¡Traté incluso hoy, aún después del último viernes, ni siquiera quería acercarme a tu habitación! ¡Y tú.....tú querías obligarme, sólo por un estúpido recuerdo! ¡Humillarme por algo de lo que ni yo ni mi padre fuimos responsables!- su voz se quebró, y Harry la bajó lo suficiente como para ser capaz de finalizar la diatriba-. Pero no más. Empezaré los procedimientos de divorcio mañana- abrió la puerta, pero la voz de Snape lo detuvo.
-Potter, Harry, por favor, espera- Snape se puso el camisón y se deslizó en sus pantuflas. Su voz sonó baja y cansada. Caminó hacia Harry-. Tienes razón. Lo que hice.....-tragó y miró lejos-....fue inaceptable. Lo lamento. De verdad. Y yo......yo no te odio. No hago todo esto por odio- Harry vio como el hombre tragaba una vez más, sus labios estaban secos-. Sólo estaba.......avergonzado….y asustado. Asustado por tu rechazo o tu enojo.....
-Así que, para prevenir mi rechazo, me rechazaste primero. Brillante- gruñó.
Snape dejó que su cabeza colgara y no contestó. Finalmente, dejó salir un irritado gemido.
-Está bien- continuó Harry- no me divorciaré de ti. Pero no más molestar en la cama. Si quieres pelear, podemos pelear. Pero no en la cama. Ya es bastante difícil para mí sin......- se detuvo cuando las manos de Snape comenzaron a desnudarlo. Pronto, se encontró en su cama, en ropa interior, bajo las mantas, y con su cabeza apoyada en el hombro de Snape, quien todavía vestía su camisón de dormir.
-Me enamoré de Lucius Malfoy cuando tenía quince años- murmuró Snape repentinamente mientras sus ojos estaban fijos en el techo-. Pero Lucius era rico, hermoso y hetero, mientras que yo era el pobre, feo y marica bola de grasa que viste en el Pensadero. Sabía que nunca tendría una oportunidad con él, así que, en nuestro sexto año, cuando calculé que Evan compartía mis preferencias, tuve una cita con él. El asunto, tal como viste en el Pensadero, sólo pasó una vez, cuando Evan y Lucius intentaban persuadirme de unirme al Señor Oscuro. Fu la única vez que toqué a Lucius....y como pudiste ver, Evan y él no tuvieron problema en compartirme....Nosotros no hicimos el amor uno al otro; yo estaba enamorado de Lucius....- rió amargamente-. Y ese recuerdo parecía tan asqueroso, y pensaba en lo que te había predicado sobre lujuria y sexo libre, y de cómo el sexo podía expresar preocupación y ternura......-se asfixió-. Mi primera vez con un compañero preocupado fue en Navidad.....
Harry contuvo la respiración cuando entendió las implicaciones de las palabras de Snape.-Así que en Navidad quedaste atrapado en tu propia trampa- probó un tono más ligero, y acarició la mano del hombre.-Se puede decir- la esquina de la boca de Snape se alzó ligeramente.- Antes de eso, no sabía que el sexo podía ser tan.......tan íntimo.
Harry sonrió.
-Me alegra poder ayudar- repentinamente, un pensamiento vino a su mente y se tensó-. ¿Todavía amas a Malfoy?
-No- contestó el mago con una aguda seguridad.
-Ya veo.....-la tensión desapareció del pecho de Harry. La idea de tener sexo con Snape, mientras éste fantaseaba con que Malfoy estaba en su lugar.......era nauseabunda. Dejó escapar un suspiro de alivio.
Snape finalmente volvió los ojos hacia él.
-Por largo tiempo he deseado preguntarte si podía llamarte Harry- aclaró su garganta avergonzado-. Llamarte Potter es bastante.....perturbador......
-Rompe la intimidad, supongo- Harry sonrió una vez más-. Pero está bien. No me importa.
-En ese caso puedes llamarme Severus.
-Bien, Severus- dijo Harry, después arrugó la nariz-. Suena extraño. Snape es más corto.....Y respecto a tus.....recuerdos......sé que fue difícil para ti tolerar que yo los viera. Y temo que algo parecido pudiera volver a pasar eventualmente, así que tenemos que hacer algo por si acaso.....y pensaba que podíamos negociar la información. Por cada escena perturbadora, te diré una historia perturbadora de mi propia vida, o puedes lanzarme Legilimancia.
-Eso no es importante. He visto una cantidad bastante grande de escenas perturbadoras de tu vida- replicó Snape.- Pero gracias por tu ofrecimiento.
-Quiero que confíes en mí- susurró Harry, un tanto sorprendido de si mismo.
-Confío en ti- la sencilla declaración de Snape fue aún más sorprendente. Pero no lo suficiente.
-Quiero que aprendas como confiar en mí- repitió y giró los ojos hacia Snape.
-¿Puedo tocarte?- miró a Harry con incertidumbre en sus ojos. El joven asintió.
-Debes hacerlo. Es viernes.
|
|
||
|
|
||||