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Capítulo VI
El fin de semana fue lo bastante provechoso como para que Harry decidiera que
pasaría sus fines de semana en las habitaciones de Snape en lugar de la sala
común de Gryffindor, sin importarle lo que los demás dijeran. De todos modos, su
matrimonio con el Profesor de Pociones había sido del conocimiento general desde
el primer día, y hasta ahora, todos aceptaban el.....genuinamente
extraño.....hecho de que Harry Potter estaba casado con Severus Snape. Para su
sorpresa, las chicas pertenecientes a su casa parecieron recibir la decisión de
Harry con auténtica alegría. Cuando le preguntó a Hermione sobre esto, ella sólo
sonrió.
- Se trata de la naturaleza romántica de las mujeres. Queremos verte o en una
relación trágica o en una relación delirantemente feliz.....no importa realmente
cuál de las dos. Pero verte en una relación completamente común.....no es lo
suficientemente romántico.
-Hermione, estoy casado con Snape, ¡por ttodos los cielos! ¿Eso no cuenta como
una relación fuera de lo común?
-Oh, eso no es suficiente para nuestras aalmas femeninas. Ustedes dos son
totalmente corteses y educados uno con el otro. Ni se aman ni se odian. No
pelean. No se besan. Es aburrido.
Harry se echó a reír.
-¿Así que todas ustedes creen que me estooy enamorando de él, dado que paso mis
fines de semana en sus aposentos?- cuando Hermione asintió, su buen humor sólo
aumentó-. Entonces te diré un secreto, Hermione. Voy a las mazmorras a estudiar.
No hago nada más con él. Nada. No más sexo del requerido. Ni siquiera nos
besamos.
-Tú realmente sabes cómo matar el entusiaasmo, Harry- Hermione frunció el ceño
juguetona.
-Es extraño......Snape nunca se queja......- ambos rieron.
-De veras, Harry, te envidio. No tienes qque forcejear con la multitud en la sala
común o dar vueltas para encontrar un asiento en una mesa de la biblioteca de
Madam Prince.
-Bueno, preferiría forcejear en la sala ccomún si eso significara no estar casado
con él.
Pero cuando reflexionó sobre su última declaración, no estuvo completamente
seguro si seguía siendo cierta.
***
Para comienzos de Noviembre, sus habilidades en Oclumencia estaban comenzando a
mostrar una verdadera mejora. La instrucción mucho más paciente de Snape lo
ayudaba mucho, y de vez en cuando, incluso Dumbledore se les unía para probar
sus habilidades recientemente desarrolladas, pero lo más importante, para
“probar” las visiones perdidas. Snape estaba satisfecho con sus progresos, y un
día, en lugar de dejar que Harry partiera después de la práctica, le ofreció una
taza de té.
-Dumbledore piensa que podemos comenzar ootra parte de tus estudios de Artes
Mentales- comentó, tomando un sorbo de su taza.
-¿Artes Mentales?- Harry alzó sus cejas.<
-Es el nombre que contempla la Oclumenciaa, Legilimencia, Artimencia y en
realidad los Encantamientos de Memoria también forman parte de estas Artes.
Dependiendo de la naturaleza de estos últimos encantamientos, pueden ser
técnicas para escribir y técnicas para borrar la mente. Aunque el Encantamiento
Obliviate.....- sacudió la cabeza y se detuvo-. No importa. Vas a comenzar
Legilimencia y Artimencia, esta última es el arte de transferir emociones,
recuerdos y otras imágenes mentales a otra mente.......
-Eso fue lo que hizo Voldemort, cuando mee jugó el truco con Sirius.....- la taza
se detuvo a medio camino hacia la boca de Harry mientras hablaba, incapaz de
apartar de su mente las imágenes, todavía traicioneramente vívidas, de Sirius
siendo torturado.....o aquella real, la imagen, el recuerdo de un hombre cayendo
a través de un velo, lentamente, como en una película......
Snape aclaró su garganta discretamente, y cuando Harry fue capaz de enfocarse en
él, comentó:
-Eso es precisamente lo que significa el nombre. Artimencia viene de la palabra
en latín ars, artis, que significa no sólo arte, sino tácticas, teoría
o.....ardid. En cierto modo es el arte de la decepción.
Harry asintió.
-Y fui lo bastante tonto como para caer een el ardid.....-murmuró, de manera casi
inintelegible. Estaba tas desenfocado que no vio que Snape se removía incómodo.
-Debería habértelo advertido la primera vvez que vi la puerta en tu
mente......que podía ser alguna clase de.....imagen proyectada, con emociones
proyectadas......debí haberte dicho que nada de lo que distinguías en tu visión
era real.....
-¡PERO NO DIJISTE NADA!- Harry estalló, ssorprendiendo a Snape con el poder de su
amargura-. ¡NO DIJISTE UNA MALDITA PALABRA!- saltó sobre sus pies y se inclinó
sobre la mesita de café, su rostro peligrosamente cerca del de Snape-. Y si no
fuera por Dumbledore, quien te ordenó que me enseñaras ésta.......Artimencia,
nunca hubieras dicho una palabra- se enderezó y se encogió de hombros-. Y no es
que no lo resolviera por mi mismo......pero ya era demasiado tarde y Sirius
estaba muerto.
-Deberías haberme contactado sobre tu vissión, en lugar de entrar a hurtadillas
en la oficina de Umbridge.....- comenzó Sevrus molesto, pero Harry le gritó con
frustración.
-Dime, Snape, con sinceridad, si hubierass estado en mis zapatos, hubieras
contactado con el único profesor de la escuela que......que.....- no pudo
continuar la oración, así que movió la mano en el aire, irritado. Snape no
contestó, y Harry se obligó a sonreír-. Al menos no me mientes- comentó, pero su
voz era más triste que lo que quería demostrar, y se encaminó a la puerta y dejó
la habitación sin una mirada hacia atrás.
*****
Después de este conflicto, su vida continuó como si nada hubiera pasado, y ambos
siguieron evitando el tema. No el tema de la muerte de Sirius, sino el de su
relación previa. Harry no sabía como se sentía Snape sobre todo este asunto,
pero para él, el hombre que ahora era su esposo, no era Snape, su antiguo
Profesor de Pociones, sino otro Snape, un ser humano, en lugar de la encarnación
de Slytherin como había sido antes. En lugar de un profesor impersonal e
irritante, era un hombre, con tantas inseguridades y problemas como él.
Con el conflicto suspendido por el momento, el Gryffindor se dio cuenta de que,
contra todo pronóstico, estaba contento con la situación. Su vida parecía haber
vuelto a la normalidad, en el estilo de normalidad de las cosas de Harry, casado
con Snape y sacando al Señor Oscuro de su mente, aunque el asunto de practicar
otro tipo de Artes Mentales no se planteó nuevamente. Sus lecciones estaban
enfocadas exclusivamente en la Oclumencia, con la única diferencia que Snape le
había asignado la lectura de una gran cantidad de referencias sobre Legilimencia
y Artimencia
La cercanía de las Navidades sólo reforzó la alegría de Harry, aún cuando
tendría que pasar el Día de Navidad con Snape: Ron había ido a su casa para
presentar a sus padres a Hannah Abbot, su novia (y posiblemente futura esposa),
y Hermione había ido con Terry Boot, aunque no tenían planeado casarse al salir
de la escuela pues querían seguir estudiando.
Así, la tarde del Día de Navidad, se encontró parado en la puerta de unas
mazmorras, frente a un muy sorprendido Severus Snape.
-¿Potter? ¿Qué estás haciendo aquí? Hoy ees martes, si no me confundo- el hombre
elevó una ceja.
Harry suspiró y sacudió la cabeza con exasperación.
-La Navidad es una fiesta familiar- expliicó como si le hablara a un niño tonto-.
Y dado que ahora tú eres mi familia, voy a pasarla contigo.
Por primera vez en su vida, Harry vio a Snape absolutamente pasmado. Los negros
ojos se abrieron, y la boca se movió como si quisiera decir algo, pero fue
incapaz de emitir un sonido apropiado.
-¿Conmigo?- pudo barbotear de alguna formma luego de un par de minutos, una vez
más con rostro inexpresivo.
-Por supuesto- replicó Harry descaradamennte y sonrió.
-Entonces- Snape señaló alrededor-, sé biienvenido. Siéntete como en casa.
Las formales palabras tuvieron un fuerte impacto sobre Harry
Casa
-Oh.
Miró alrededor, como si fuera la primera vez. Había vivido en estas habitaciones
durante todo el verano, pero nunca había pensado en ellas como su hogar. Era
sólo un lugar donde vivir, nada más. Sin embargo, los cuartos eran íntimos,
llenos de estantes con libros, incluso en los dormitorios.....de hecho, la
habitación de Harry parecía casi vacía, al no poseer más que un estante, y un
viejo pero cómodo mobiliario, bellamente tallado; había sólo un par de jarras
decorando los armarios, pero no contenían nada demasiado desagradable.
Los armarios, escritorios y mesas de los otros cuartos siempre se veían un poco
caóticos, pergaminos enrollados y desenrollados por doquier, objetos disecados
ubicados entre la parte alta de los libros y la siguiente hilera, recipientes
(vacíos, medio llenos y llenos), periódicos y revistas sobre pociones, así como
diarios sobre Artes Oscuras (Harry sabía que Snape había vuelto a aplicar para
el puesto de Defensa durante el verano).
En la salita sólo se veía una foto que Hermione le había dado; era una foto de
El Profeta donde salían Snape y él en plena trifulca en medio del Callejón
Diagon. Había sido tomada en su cumpleaños, cuando habían peleado por el asunto
de las ropas, recordó con cierto cariño. La foto de Snape y el muchacho de pelo
oscuro (Evan Rosier, otro Slytherin que había muerto antes de la primera caída
de Voldemort) había desaparecido de la repisa de la chimenea. Ahora
probablemente estaría en la oficina de Snape o en un cajón. Esa foto nunca había
perturbado a Harry, pero cuando había descubierto su desaparición (un día de
Noviembre), le preguntó al hombre sobre eso.
FLASH BACK
-No creo que una persona común con un mínnimo de educación conservaría la
fotografía de su antiguo amante en la repisa de la chimenea mientras está casado
con otro.
-Pero no es un matrimonio real- Harry mirró a Snape, atónito-. Es sólo.....un
inconveniente temporal.
-¿No es real?- Snape no tenía su habituall expresión vacía, sino que le sonreía a
Harry y el humor brillaba en sus ojos-. A mi me parece absolutamente real, más
bien un matrimonio promedio: conversaciones corteses, copulaciones sumisas, los
documentos correctos.....¿qué más hace un matrimonio?
-¿Amor?- Harry fingió adivinar.
-Si tu declaración fuera válida, yo seríaa un bastardo, señor Potter.
Harry fue incapaz de leer las emociones en la mirada de Snape, así que se obligó
a emitir una débil sonrisa.
-Así que de hecho estamos casados- aunquee una débil voz en el fondo de su mente,
agregó: “Pero aparentemente, el amor es un elemento muy vital de un matrimonio”
FIN DEL FLASH BACK
Mirándolo bien, a Harry le gustaban las habitaciones de Snape. Asintió con aire
ausente al profesor, quien lo había seguido observando mientras estaba perdido
en sus pensamientos, se sentó en una silla vacía y se dedicaron a leer en un
amigable silencio hasta que llegó la hora de acudir a la tradicional cena
navideña en el Gran Comedor. Ese año, sólo se habían quedado tres estudiantes
durante las vacaciones navideñas así que, tal como había ocurrido durante el
tercer año de Harry, el profesorado y los estudiantes se sentaron en la misma
mesa. Snape condujo a Harry hasta una silla ubicada al lado de la suya, de forma
que quedó sentado entre McGonagall y él, y ambos profesores pronto se
enfrascaron en una conversación sobre los últimos eventos políticos y la
incompetencia de Fudge. Harry se sentía estupendo e, inclinándose sobre el
respaldo, escucho sus argumentos y tomó grandes cantidades de chocolate
caliente.
McGonagall era la misma de siempre; temblaba ligeramente a medida que se animaba
más cada vez, pero Snape parecía simplemente divertido. Observándolos, Harry se
dio cuenta que el habitual odio e irritación había desaparecido del
comportamiento y la voz del hombre. ¿Era porque estaba hablando a su compañera?
¿O Snape realmente había cambiado? ¿O acaso sus sentidos jugaban con él y todo
no era más que una consecuencia de su cambió de perspectiva respecto al hombre?
No podía contestar estas preguntas, pero lo último era un asunto bastante
intrigante en eso de ‘su cambio de perspectiva’ ¿Realmente había cambiado de
opinión.....o al menos de perspectiva....sobre Snape?
Sí, lo había hecho, reflexionó en silencio. No fue algo repentino, había pasado
de manera gradual y muy, muy lentamente, pero ya no le desagradaba Snape. O más
que eso: el hombre ni siquiera le irritaba. Esto tampoco quería decir que
estuvieran más cerca. Todavía no conocía mucho sobre Snape y la ignorancia era
mutua, pero en cierto modo habían alcanzado un entendimiento tentativo, y a
Harry le gustaba eso. El último viernes, sin ir más lejos, mientras se preparaba
en el baño, había notado que Snape había conseguido un tubo de champú. Esto
había sido consecuencia de un comentario completamente inocente de Harry. Nunca
había tratado de cambiar los métodos de enseñanza, lectura, comida o aseo
personal del hombre, nunca sintió que fuera correcto hacerlo, pero una vez,
cuando olvidó traer sus objetos de aseo personal un viernes en la noche, había
murmurado algo sobre la ausencia de champú en el baño para la ducha. La
siguiente semana apareció de una manera casi increíble, y Snape, aparentemente,
también lo estaba usando. Su cabello, aunque no bello, ya no colgaba como una
cortina grasienta alrededor de su rostro.
Regresando al asunto de su cambio de perspectiva, Harry se sintió un tanto
aturdido al darse cuenta que había estado casados por ocho meses, y su consorte
(o lo que fuera) todavía era un completo extraño para él. Eso no se sentía
correcto. Tenían sexo semanalmente y no se conocían uno al otro.
Claro que planeaban divorciarse en cuanto Harry derrotara a Voldemort.
¿Pero y si eso demoraba siglos? ¿Estaría obligado a vivir años, quizás décadas,
junto a alguien distante, casi un extraño? Ciertamente, era una posibilidad. Eso
sin mencionar que lo más probable era que no sobreviviera a la derrota de
Voldemort (suponiendo que el monstruo fuera derrotado) ¿Quién sabía cuánto
tiempo le quedaba de vida? ¿De verdad quería vivir ese tiempo del modo que lo
había hecho hasta ahora? ¿En semi-negación? ¿Huyendo eternamente de los hechos?
¿Viviendo con un extraño?
Extraño....siempre entendió esa palabra como alguien ajeno a la familia. Y Snape
era alguien muy familiar a él, tanto como un padre o un hermano. No habían
elegido ni deseado estar el uno con el otro, y aún así, lo habían superado y
aceptado que eran, de hecho, una pareja de casados. Esto era como la familia, no
la elegías, simplemente la tenías.
Era cierto que no era gay, pero tenía un esposo, y esto se sentía como que tenía
una familia, una familia real. Se encogió de hombros; su mente trabajaba de una
manera muy divertida. Era casi esquizofrenia. ¿Cómo podía algo sentirse tan
terriblemente equivocado y correcto al mismo tiempo? No importando lo que Snape
hubiera dicho, Harry era un monstruo.
-¿En qué estás pensando, Potter?- la voz de Snape lo saco de su silencioso
ensueño.
-Nosotros- contestó con sinceridad. Apareentemente, su respuesta sorprendió al
hombre, porque se inclinó más cerca.
-¿En algo malo?
El joven frunció el ceño y lo miró. ¿Había preocupación en su voz?
-No- sacudió la cabeza ligeramente confunndido-. Sólo pensaba sobre la familia y
nosotros.
-¿Tu punto es?- la voz de Snape era de ciierto modo cortante.
-La familia es algo ……dado. No la eliges,, simplemente la tienes. Como
nuestro.....matrimonio- miró al hombre indeciso. No estaba seguro de haber
conseguido expresarse de una manera comprensible. Pero después de un rato, el
mago asintió.
-Quizás nuestro matrimonio no es un buen ejemplo de amor interminable y
confesiones del corazón, pero aún así la relación está funcionando......-comentó
pensativo.
-Sí- Harry asintió-. Precisamente.
En ese momento, finalmente Dumbledore dio por concluida la cena y les deseó
buenas noches. Snape y Harry regresaron en silencio rumbo a las mazmorras, ambos
inmersos en sus pensamientos.
Más tarde esa noche, después de terminar de ducharse, Harry, en lugar de ir a su
habitación, se sentó resuelto en la cama de Snape. Éste estaba leyendo, y el
repentino hundimiento del colchón pareció sobresaltarlo.
-¿Qué.....Potter?
Harry respiró profundamente.
-Me estaba preguntando si te agradaría teenerme esta noche en tu cama o no.
El libro se deslizó de la mano de Snape y cayó al suelo con estrépito.
-Potter, ¿qué estás haciendo?- preguntó yy el viejo recelo que Harry no había
visto por meses, volvió a brillar en los negros ojos.
-Es Navidad, Snape- levantó el libro del piso y lo colocó en la mesita de
noche-. Y dado que somos familia y...-enrojeció ligeramente y aclaró su
garganta-....el tener sexo contigo no es una carga para mí, se me ocurrió
preguntarte.....
El hombre sacudió la cabeza aturdido.
-Potter, de verdad no quiero......insultaar tus.....ehm....destrezas en la cama,
pero no eres la pareja ideal para tales er......ocupaciones.
-Quieres decir que soy demasiado frígido,, ¿verdad?
-Eso es quedarse corto, señor Potter- Snaape lo miró repentinamente serio.
Silencio. Harry no supo qué contestar, pues estaba muy consciente de la verdad
detrás de la declaración de Snape, y esto lo entristecía. No estaba seguro de
poder hacer algo para mejorar la situación. Él era lo que era, y no era capaz de
hacer milagros. Aún así, todavía deseaba hacer algo. Sus ojos se fijaron en el
piso, temblando ligeramente mientras el frío de las mazmorras se filtraba
lentamente a través de sus pijamas. Snape, viendo su incomodidad, retiró las
mantas y las sábanas.
-Vamos. No quiero que pesques un resfriaddo el día de Navidad.
Harry elevó los ojos, suspirando, y gateó hasta su lado.
-Se que no soy el compañero de cama ideall, Snape. Pero soy el único disponible y
legal.
-Legal- Snape sonrió-. Usaría terrible enn lugar de eso.
Harry puso los ojos en blanco.
-Sabes que no podemos tener sexo con alguuien más para mantener nuestro
matrimonio......funcionando mágicamente.
-Sí, y eso significa que tengo un reticennte compañero de cama y un Director que
vigila mi fidelidad- el regocijo era obvio en la voz de Snape y Harry sonrió.
-Pues ya ves que tus posibilidades son baastante limitadas. Entonces, ¿qué dices
de mi oferta?
-Ya veo que estás de un humor benévolo, PPotter. Pero, sinceramente, no disfruto
nuestros “encuentros” más que tú.
La frente de Harry se arrugó mientras pensaba.
-Sé que estoy lejos de ser ideal en este campo, pero siempre pensé que tú eres
gay y yo soy hombre, así que......
De repente, Snape se echó a reír.
-¡Potter, no seas tonto!! Imagínate en laa cama con la señorita Bullstrode en una
base regular.
-¡Hey!- Harry chilló indignado-. ¡Quizás no sea el hombre soñado, pero no soy
tan repugnante!
-¿La señorita Bullstrode es realmente reppugnante?
Harry puso los ojos en blanco.
-¡Vamos, Snape! ¿Acaso nunca la has vistoo?
-Para mí, Potter, la señorita Chang es taan er.....repugnante como ella.
-Oh, ya veo- asumió Harry-. Tú me encuenttras......repugnante. Ciertamente, eso
no hace nuestra situación más fácil.
Snape lo miró bien y finalmente sacudió la cabeza.
-No, repugnante es demasiado duro. Pero rrealmente no eres mi copa de cerveza de
mantequilla, Potter.
-¿Es tan importante en el sexo la aparienncia física?
Snape masajeó sus sienes con exasperación.
-¿Qué es esto? ¿Tengo que contarte sobre las aves y las abejas? ¿Después de ocho
meses de matrimonio?
-No- Harry sacudió la cabeza con seriedadd-. Sólo quiero entender cómo
podría.....mejorar nuestra relación.
-¿Qué?- Snape lo miró completamente atóniito-. ¿Qué es lo que pasa contigo,
Potter?
-Eres un tipo duro, Snape. Estaba pensanddo....
-Tú.....pensando. No lo puedo creer....
-Y pensaba, ¿y si tenemos que vivir juntoos por años?
-Espero que derrotes al Señor Oscuro muchho antes- interpuso Snape. Harry lo
ignoró.
-Hablo en serio. No puedo mejorar mi aparriencia, pero quizás.....haya cosas que
pueda cambiar. Cosas que quiero cambiar.
Snape continuó masajeando sus sienes, y finalmente presionó el puente de su
nariz.
-Mira, Potter. De veras que aprecio tu offerta, pero no es necesario. Tú dices
que no quieres que te convierta en gay, y.....
-Eso ya no es importante. Estamos casadoss, sin importar lo que yo diga o piense.
Somos dos hombres. Quizás debería haber entendido esto antes, pero toma tiempo.
Estaba asustado. Horrorizado. Asqueado. Y no por tu identidad, que tampoco
ayudó, sino por la idea de tener intimidad con otro hombre, pero eso ya lo
sabes, lo hemos hablado antes. Todavía me siento muy ambiguo sobre toda la idea,
pero creo que en nuestro caso puede ser diferente. Es diferente. No soy gay,
pero estoy casado contigo, así que esto está bien contigo- sacudió la cabeza con
exasperación-. No me expresé con la claridad que deseaba.
-Tienes una mente muy retorcida, Potter- las manos el hombre dejaron su frente y
comenzaron a masajear su antebrazo, aparentemente afligido todavía.
-Por favor, Snape, sólo quiero que esto ffuncione- tragó-. Normalmente.
-¿Pero por qué?- Snape parecía tan despreevenido y angustiado, que Harry sintió
que surgía la simpatía en su pecho.
-Porque somos familia.
El hombre no dijo una palabra durante un buen rato. Harry no quería presionarlo,
así que se reclinó contra la almohada pensando en lo que acababa de decir. Fue
correcto finalmente decirlo, pues ahora veía que era verdad. Snape era su
familia y ya no le importaría tener un poco más de intimidad con él. Bueno, le
había tomado ocho meses llegar a ese punto, y quizás cualquier otra persona
hubiera llegado antes, pero de nuevo, él era quien era y no podía cambiarse.
-Potter, mira. No tenemos que cambiar nadda. De veras. Esto funciona, mejor de lo
que esperaba.....
-Pero no disfrutas el sexo conmigo.
-¡Por supuesto que no!- Snape bufó irritaado-. Lo que hacemos no es nada más que
sexo. ¡Es absolutamente impersonal, como hacerse la paja con un autómata! Tú
dejas que te folle o yo dejo que me folles, eso no importa, no te involucras,
eres más un espectador que un participante, y lo que yo deseo......eso no es
importante- su voz se tranquilizó-. Al menos ya no esperas que te viole
semanalmente. Debería sentirme agradecido.
-No- el joven giró hacia él, tomó su manoo y la apretó-. Me alegra que me lo
hayas dicho. Pero quiero que me digas qué hacer para que eso cambie. Aunque- se
ruborizó repentinamente-, no creo que pueda besarte.....
-Es un alivio. Casi pensé que me ibas a cconfesar tu imperecedero amor- bromeó en
voz alta.
-¡Snape! Soy serio.
El mago le lanzó una larga e inquisitiva mirada.
-¿Serio?
-Completamente- aseguró, con el corazón llatiéndole en su garganta.
-Entonces ven aquí- el hombre sonrió, alccanzando a Harry y atrayéndolo cerca de
él. Sin intención, Harry se tensó por un momento, pero Snape no lo soltó.
Yacieron juntos, acurrucándose apretadamente, la cabeza de Harry bajo la
barbilla del hombre mayor-. Sólo abrázame, cómo lo haces después......después.
No voy a hacer nada que te hiera.
Harry rompió una media sonrisa y pasó sus extremidades alrededor de su pareja.
-¿Así?
-Perfecto- una mano frotó su espalda, su suave respiración como brisa sobre su
cabello, y luego de un rato la tensión de Harry cedió. Snape, sin dejar de
acariciarlo, comenzó a hablar-. Si realmente quieres cambiar las cosas entre
nosotros, tienes que tratar de ser lo más sincero que puedas- el chico asintió,
esperando que el otro continuara-. ¿Disfrutas esa clase de intimidad entre
nosotros?- le preguntó, apretándolo ligeramente cuando dijo ‘esta’. Harry
asintió de nuevo- ¿No tienes ningún problema con esto? ¿Culpa? ¿Náusea?
-No- replicó Harry-. Se siente bien, seguuro.
Lentamente, Snape liberó a Harry, de forma que ambos se pudieron mover
libremente
-Quítate el pijama.
Harry tembló, pero se sacó la prenda superior obedientemente.
-¿No vas a apagar la luz?
-No- contestó, parándose y sacándose su ccamisón de repente, para quedar frente a
Harry, desnudo. El rostro del chico se encendió por la vergüenza y un ligero
temor, y giró la cabeza. Tímido, se quitó la parte de abajo del pijama, teniendo
cuidado de permanecer bajo las sábanas.
-Soy un idiota- murmuró, y le respondió lla risa suave de Snape. La manta se
retiró y el hombre regresó bajo las sábanas al lado de él, desnudo. Harry estaba
tan nervioso que temblaba, pero Snape lo codeo hacia su anterior posición y lo
abrazó estrechamente.
La calidez y la amabilidad gradualmente calmaron nuevamente al chico.
-Ahora, abrázame de nuevo. Nada más, sóloo un abrazo- murmuró Snape
tranquilizador, y Harry rodeó con sus brazos el pecho de su pareja, y comenzó a
acariciar la espalda del hombre entre sus omóplatos, como había hecho muchas
veces cuando estaban en esa posición-. ¿Cómo te sientes ahora?- fue la siguiente
pregunta.
-Lo mismo. Bien. Seguro. Aunque todavía nnervioso…..- contestó con sinceridad.
-¿Culpa? ¿Náusea? ¿Arrepentimiento?
-No- Harry se acurrucó más cerca-. Es agrradable. Cálido- añadió, por si acaso.
Por un momento, Snape estrechó su abrazo alrededor de el.
-Cuando dos personas hacen el amor, no ess algo completamente diferente a esto.
Generalmente, la gente piensa que el sexo es sólo lujuria, pasión y orgasmo, o
quizás un arma útil para conseguir ciertas cosas, y nada más. Pero están
equivocados. El sexo también puede ser dulce y confortante. Hacer que tu pareja
incluso se sienta mucho mejor, seguro. Puede ser una manera de mostrar afecto y
amor, o en nuestro caso, preocupación.
-Tú te preocupas por mí- era mitad pregunnta, mitad aseveración.
-Claro que lo hago- murmuró Snape, y sus roces en la espalda de Harry fueron más
largos y sensuales, pero no intentó tocar al chico en ningún lugar
‘inapropiado’, de modo que Harry comenzó a imitarlo, dejando que su mano
acariciara la espalda y el costado del mago, y más arriba, su garganta, su
rostro, y entonces Snape suspiró con placer y cerró los ojos. Esto animó al
Gryffindor, lo suficiente como para continuar su trazado, retirándose
ligeramente con la intención de dar a su mano un mayor acceso. El brazo de
Snape, que estaba debajo de la cabeza de Harry, se movió lentamente hasta que la
cara del chico descansó sobre su palma, y los largos dedos se deslizaron en su
despeinado cabello, mientras la otra mano se deslizaba por sus caderas y
acariciaba el prominente hueso. Harry tembló, pero no detuvo su mano.
Luego Snape acarició más abajo, y más abajo, hasta tocar la parte de atrás de
sus muslos y Harry volvió a temblar, pero esta vez no por nervios. Su boca
estaba seca, y su mano comenzó a explorar el estómago del hombre (estaba tan
delgado, pensó con un golpe de preocupación), e inesperadamente, golpeó contra
algo y se ruborizó. Pero Snape se limitó a sonreír.
-Adelante- cuando el chico no se movió, SSnape tomó su mano y la colocó en su
pene semi-erecto-. Esto también soy yo- dijo simplemente-. Es parte de mí, como
mi espalda, mi cuello o mi rostro. Y no lo olvides: hacemos esto por amabilidad.
No por lujuria, ni como un arma, sólo consuelo. Preocupación.
La mano de Harry acarició su dureza tentativamente, y el hombre suspiró una vez
más. El Gryffindor observaba su rostro asombrado. Los rasgos duros habían
desaparecido, dando lugar a otros, suavizados por emociones: paz, alegría,
¿deleite?. Animado por su expresión, nuevamente acaricio el pene y los muslos de
Snape, leve y cariñosamente.
De repente, el hombre giró sobre su espalda, atrayéndolo más cerca y abrazándolo
tan estrechamente que Harry apenas podía respirar. Una lágrima solitaria corrió
desde la esquina de su ojo cerrado hacia su sien y desapareció en su cabello, al
mismo tiempo que su cuerpo delgado se estremecía. ¿Snape estaba llorando?
Harry deslizó su mano y tocó ligeramente el hombro del mago. El abrazo se
estrechó y el chico sintió como su dureza presionaba su estómago. Tragó, y con
una repentina decisión, susurró:
-Puedes tomarme, si quieres.........
Pero el hombre sacudió la cabeza, sus ojos seguían cerrados.
-Quiero que tú......me tomes- susurró a ssu vez-. Si.....puedes......
Harry corrió un dedo por el rastro de la lágrima y asintió, aún cuando Snape no
lo podía ver. Rodó a un lado de la cama y rescató el lubricante del cajón de la
mesita de noche, para luego regresar con su pareja. Snape estaba acostado muy
quieto, pero una brillante huella en su sien lo traicionaba, y Harry se acostó
cuidadosamente sobre él, casi cubriendo el cuerpo del hombre con el suyo.
-¿Está todo bien?- le preguntó dulcementee y el delgado cuerpo se estremeció
nuevamente.
-Sí- las piernas de Snape se entrelazaronn con las de Harry, sus brazos rodearon
su pecho y enterró su rostro en su hombro. Por un momento, ambos permanecieron
inmóviles, disfrutando la cercanía. Luego Snape aflojó su abrazó, y Harry
acarició su costado y se deslizó entre sus piernas, acariciando sus caderas y
muslos, y después de una pequeña vacilación, su inmóvil pene erecto. Luego, con
una idea repentina, echó un poco de aceite en su palma, lo entibió, y al
instante su mano se cerró en torno al pene de Snape.
Nunca antes había hecho esto, pero no dejó que el desconocimiento lo detuviera.
Movió su mano suavemente, arriba y abajo, tratando de recordar como a él le
gustaba y haciéndolo de ese modo, mientras con su otra mano, acariciaba cada
parte de cuerpo que podía alcanzar. Snape suspiró nuevamente, pero no se movió
ni limpió las delgadas y brillantes huellas de sus sienes. Finalmente, un tanto
nervioso, Harry retiró la mano de la suave dureza y con un dedo ligeramente
tembloroso, tocó bajo los testículos de Snape, cerca de su abertura.
-Yo….- vaciló, pero Snape no esperaba quee terminara la oración.
-Adelante. No me vas a herir.
Así que continuó. En realidad, sus dedos en el hombre, su esposo, se sentían
casi tan bien como tener su pene en el estrecho canal: abrazaba el dedo de Harry
y lo rodeaba, como en sus abrazos.....y él acariciaba a Snape ahí, con un dedo,
y luego otro......
-Estoy listo- escuchó una voz susurrante,, y levantó la vista.
Nunca antes había tomado a Snape frente a frente, y no estaba seguro de que el
otro hombre quería que lo hiciera. Pero antes de que pudiera preguntar, Snape
empujó sus rodillas casi hasta los hombros y las mantuvo en esa posición, hasta
que la situación resultó obvia. Harry, con su conocimiento recién adquirido,
acarició los muslos y las nalgas, y apoyándose con una mano en el hombro de su
compañero, entro cuidadosamente en él.
No era su primera vez, y sin embargo, parecía tan diferente, y aunque siempre se
había sentido bien estar dentro de Snape, ahora era una sensación completamente
diferente, más completa. Nuevamente había sido encerrado en un fuerte abrazo,
las dos largas piernas rodeando su cintura, y Harry, sin estar completamente
seguro de cómo moverse en esta posición, bajó hasta apoyarse sobre sus codos e
hizo un movimiento tentativo. Parecía que todo estaba bien, así que comenzó a
moverse lentamente, imaginando que estaba acariciando el interior de Snape con
su dureza, con largas y relajantes embestidas, mientras movía una mano
acariciando todo lo que alcanzaba: brazos, hombros, costados, caderas, muslos.
El hombre se aferró a él como a la propia vida, y sollozó en silencio sobre su
cuello: Harry podía sentir el hormigueo de las lágrimas sobre su piel. Y siguió
sin parar, por minutos interminablemente largos, y lo sintió cálido, y bien, y
seguro, algo precioso y muy preciado, y Harry deseaba que nunca
terminara......Pero el agarre de las piernas del hombre se apretó alrededor de
su cintura y sintió como el pene apretado entre sus cuerpos arrojaba un chorro y
los músculos del ano de Snape se cerraban sobre su miembro casi dolorosamente.
El doble impacto, emocional y físico, repentinamente fue demasiado para Harry, y
presionando su mejilla contra el pelo del Slytherin se corrió, y fue tan bueno
que dolió, y fue cálido, cálido, cálido, y su conversación previa de repente
cobre un perfecto sentido. Deslizó sus brazos bajo Snape y lo abrazó, y por
largo rato sólo se sostuvieron uno al otro.
Un poco más tarde, se desenredaron con cuidado uno del otro, Harry presionó un
beso en la frente de Snape, y fue a buscar una toalla. La humedeció con agua
tibia, y lavó primero a un Snape que continuaba con los ojos cerrados, y luego a
si mismo. Cuando terminó, se acostó al lado de su esposo, jaló las cobijas para
cubrir a ambos y se acurrucó muy cerca nuevamente.
-¿Estás bien?- preguntó suavemente, pero por toda respuesta, Snape se giró hacia
él y lo acercó aún más.
-¿Y tú, cómo te sientes?- preguntó despuéés de un rato, acariciando con la nariz
la oreja de Harry, quien se rió quedamente en respuesta.
-Seguro. Cálido. Bien.
-¿Culpable?
-No. Esto fue tan….diferente de las otrass ocasiones. ¿Y tú? ¿Estuvo algo mejor?
-Fue perfecto- la respuesta fue muy a lo Snape pero el joven no quiso
presionarlo. De todas formas, el hombre siempre había sido tan abstraído y
reservado, y probablemente se sentiría bastante avergonzado de que Harry lo
hubiera visto llorando, así que no trató de hacer más preguntas.
En lugar de eso, deseó “Feliz Navidad” y se giró de forma que su espalda quedó
presionando el pecho de Snape. Éste enroscó un brazo y una pierna alrededor de
él, como siempre hacía.
-Gracias- el susurró fue apenas perceptibble, pero Harry lo escuchó, y asiendo
una mano de Snape, la apretó-. Y Feliz Navidad para ti también.
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