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Titulo original: My man FridayTitulo: Mi hombre viernes Autor: enahma Clasificación : NC-17 , y lo tiene bien ganado. Comentarios: SLASH HP/SS. Harry y Severus se ven forzados a aceptar un matrimonio por la seguridad de Harry. @:
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Capítulo V Pasaron el cumpleaños de Harry en el Callejón Diagon, donde Snape lo arrastró hasta la tienda de Madam Malkin, y lo forzó a comprar un nuevo guardarropa. Harry no estaba realmente sorprendido; había notado la manera en que Snape veía sus ropas demasiado grandes y demasiado viejas.
-Mi esposo no vestirá trapos- dijo finalmente, como si estuviera acabando una larga discusión, aunque el joven en ningún momento se opuso a este asunto.
Así, Harry obedeció, pero a final, él pagó la cuenta, lo que enfureció a Snape a tal punto que abandonaron la tienda peleando, y continuaron su discusión en medio del callejón. Finalmente, como un solución intermedia, Snape le compró sus útiles escolares, y lo invitó a un helado en Fortescue.
En general, fue un buen día.
Pero nada bueno dura eternamente. Esa noche, Harry tuvo una visión terrible que casi lo mata con su fuerza, y despertó Snape sacudiéndolo, húmedo de sudor y temblando.
-Tenemos que retomar las lecciones de Oclumencia- le dijo Snape suavemente, pero Harry estaba todavía demasiado confundido y bajo los efectos de la visión, para reaccionar. Snape lo observó por un minuto, y con una repentina decisión, se arrastró a su lado, no deseaba que soportara solo su obvia aflicción.
El gesto de Snape sorprendió a Harry, pero no protesto y, reprimiendo el ataque de culpa, enterró su cabeza en el pecho del hombre y dejó que lo abrazara.
“De todas maneras es mi esposo” , pensaba. “Y quizás hasta yo merezca algo de consuelo humano.....” Se sentía tan bien ser abrazado, ser consolado; y desde ese día, Harry supo que Snape podría ser todavía su adversario, pero nunca más sería su enemigo.
-Si esto te perturba, me puedo ir- susurró el hombre en su oído, y Harry se dio cuenta que estaba llorando nuevamente.
-No, está bien- se acurrucó más cerca-. No sé qué me pasa.......Esto.......la proximidad se siente tan correcto y tan equivocado al mismo tiempo.....
-Tienes que dejar de sentirte culpable por las cosas de las que no eres responsable. No es un pecado sentirse bien cuando te abrazan. Es humano. Estás angustiado, necesitas consuelo. Yo te lo ofrezco. No se trata de sexo o de ser gay....
-¿Entonces de qué se trata?
-De consuelo. Preocupación, quizás.
Harry no pregunto nada más, aunque la respuesta de Snape le había sorprendido. ¿El hombre se preocupaba realmente?
Para el mes de Septiembre, Harry se sentía mucho mejor mientras lentamente aprendía cómo vivir en una situación que nunca había pedido. No importaba lo que hubiera pensado previamente sobre esto; Snape tenía razón: la vida siempre estaba llena de cosas que nos desagradaban y no deseábamos, sin embargo, había que superarlas. Estar casado con Snape era sólo una cosa entre tantas otras.
Ron y Hermione estaban felices de verlo sonreír y comer nuevamente, luego de las últimas semanas del año anterior. Y aún cuando habían recibido las lechuzas de Harry, asegurándoles que de hecho estaba bien, no se relajaron hasta que lo vieron saludable y bronceado.
-Me alegra que de nuevo te sientas bien- le dijo Hermione y Harry sólo sonrió.
-Snape no me trató demasiado mal.
-¿Cómo les va.....juntos?- Ron lo miró, y Harry vio la pregunta no planteada en sus ojos.
-Mucho mejor- les contestó solemnemente-. En todos los sentidos.
-Oh- Ron se reclinó sobre el espaldar de su silla-. Ya veo- agregó avergonzado-. Y....¿dónde vas a vivir durante el año escolar?
-En el dormitorio, por supuesto- sonriendo ante la expresión de Ron, agregó-. Todavía no estamos uhm.....involucrados románticamente, Ron.
Hermione no pudo contener una risita y Ron enrojeció violentamente.
-Ya veo.
-Escuché que te va mejor en las clases- le dijo Snape un viernes en la noche. Desde que no vivían juntos, se reunían sólo los viernes, y Harry, tal como lo había hecho durante el verano, y para sorpresa de ambos, pasaba esas noches con su esposo.
-Gracias a ti, entonces- comentó bostezando.
-¿A mí?- inquirió Snape con un genuino asombro en su voz.
-Por supuesto. Me ayudaste mucho. Me sugeriste que libros leer, revisaste mis ensayos y me diste datos sobre ellos, incluso me enseñaste un par de cosas adelantadas.......y, lo más importante, me ayudaste a salir de esa estúpida depresión....
-.....que fue causada principalmente por mí- Snape terminó la oración.
-No- protestó Harry-. Fue causada por Voldemort y luego por Dumbledore. Tú fuiste......tu eres....sólo otra víctima en esta trampa. Y aún así me ayudaste. Así que te debo un gran agradecimiento.
-Tonterías. No me debes nada- Snape trató de desestimar lo dicho, pero sonaba avergonzado y quizás.....¿tocado?
-No seas imbécil, Snape. Ambos sabemos que es verdad. Ambos sabemos cuan amable has sido cuando yo…..¡Oh, vamos!- gritó Harry-. Yo estaba completamente hundido, y lo notaste y me ofreciste algo de contacto humano......sabes lo que quiero decir.....
-Cualquiera hubiera hecho lo mismo- Snape rechazó el agradecimiento.
-Pero fuiste tú- replicó Harry solemnemente-. Gracias.
-Potter, yo......
-No trates de buscar una excusa. Estoy agradecido. Verdaderamente. Y para tu información, mis propios parientes nunca dieron una maldita cosa por mi bienestar mental. Tú fuiste el primero. El primero que me ayudó y me dejó llorar. El primero que me consoló después de una pesadilla. Gracias. De verdad.
Snape se movió y aclaró su garganta.
-¿Qué debería decir a eso?
.Me casé con un imbécil- murmuró Harry fingiendo molestia y Snape sonrió. El chico le dio un codazo en las costillas-. ¿Todavía eres tú, Snape?
-Potter, compórtate- ladró Snape como réplica, pero la risa teñía su voz.
Harry suspiró.
-Todavía eres tú, ya escuché.
-¿Cómo?
-Nadie puede usar mi nombre como un insulto igual que tú, Snape.
El hombre rió nuevamente.
-Eres más brillante de lo que sospechaba.
-En realidad no es difícil, dadi que siempre pensaste que yo era imbécil- gruñó Harry juguetón.
Snape no contestó, sólo sorbió con satisfacción en el cuello de Harry. El chico se encogió de hombros y rió. Se sentía sorprendentemente bien. Todavía sonreía cuando cayó dormido.
Harry quería enfocarse en su ensayo de Transformaciones, pero el zumbido en la sala común era demasiado molesto y se dio cuenta que había leído (o mejor dicho, visto) el mismo párrafo por un buen rato. Y apenas era el primer capítulo del primer libro (McGonagall les había asignados tres), y todavía no había empezado su ensayo de Defensa, por no mencionar los encantamientos que el Profesor Flitwick quería que aprendieran para el lunes. Y los otros dos ensayos tenían que ser entregados el mismo día, y ya era viernes.....Odiaba estar en séptimo año.
Incluso sin el Quidditch y Pociones Avanzadas (en ese momento se sentía un tanto agradecido de no tener que asistir a esas clases, no estaba seguro de cómo hubiera reaccionado a la presencia de Snape y sus desagradables comentarios en esta......situación) y a pesar del tutelaje de Snape durante el verano, muchas veces se sentía simplemente abrumado y retrasado en sus estudios. El ruido de la sala común era verdaderamente perturbador y le impedía concentrarse, y la biblioteca estaba cerrada y también estaría cerrada el domingo. Esto quería decir que tendría un solo día para estudiar sin ser molestado.....y simplemente no era suficiente.
-¡Harry!- levantó los ojos, y vio que Hermione lo miraba interrogante-. Son casi las diez. ¿No estás retrasado?
-Oh- la mirada del chico cayó en el reloj de pared-. Tienes razón- recogió sus libros y los rollos de pergamino, y los metió en su mochila.
Hermione se inclinó más cerca.
-¿Él no....er....se enfadará?
Harry no pudo evitar sonreír.
-No es una clase, Hermione, para tener que llegara la hora- Aunque, es un poco tarde....pero de cualquier manera, él tiene que permanecer ahí.
Hermione se ruborizó y observó como su amigo tomaba la mochila y se encaminaba hacia el agujero del retrato.
-Puedes dejar aquí tu mochila, Harry. Ron la llevará a tu dormitorio.
-No será necesario- Harry miró hacia atrás-. Creo que ya encontré donde puedo estudiar este fin de semana- comentó, al tiempo que se deslizaba a través de la entrada. Apretó la mochila fuertemente bajo su brazo y corrió hacia las mazmorras. Estaba más retrasado que lo habitual, y esperaba que Snape no estuviera molesto. Simplemente, había perdido el sentido del tiempo mientras peleaba con el ensayo de Transformaciones.
Snape estaba listo en la cama, leyendo.
-Pensé que habías olvidado nuestra......cita- le dijo agriamente. Harry no contestó, sólo sacudió la cabeza y se deslizó en el baño.
- Estaba estudiando- dijo cuando gateó bajo las mantas, ligeramente ruborizado. No había encontrado el camisón en su lugar, por lo que estaba desnudo, y la luz todavía estaba encendida, pero afortunadamente Snape no miraba en su dirección-. No me había dado cuenta de que era tan tarde.
Snape colocó el libro en la mesita de noche, oscureció la habitación, tomó el lubricante y se giró hacia Harry sumisamente.
-¿Arriba o abajo?
-Tú arriba. Estoy cansado y yo estuve arriba la semana pasada- dijo, bostezando.
-Trata de no quedarte dormido- murmuró Snape molesto-. “Nox”
Harry rió en la oscuridad.
-Oh, ya me despertarás, estoy seguro- y volteándose boca abajo, se arrodilló.
Snape murmuró algo inintelegible, y lentamente comenzó a lubricarse. Harry trató de vaciar su mente. Ser penetrado todavía era perturbador y a veces ligeramente doloroso, y sabía que era debido a su resistencia interna, que hacía las cosas más difíciles, así que trató de desviar sus pensamientos de la situación y relajarse, pero no estaba teniendo éxito. Odiaba esto. La única cosa que odiaba más era estar encima, porque tenía un orgasmo cada vez, y eso lo hacía sentir sucio y repugnante.
Snape deslizó su mano por el muslo de Harry, buscando el camisón para levantarlo, y cuando sintió que el joven estaba desnudo, se congeló.
-El camisón no estaba en su lugar en el baño. Lo siento- murmuró, con el rostro carmesí. No que importara, de cualquier modo estaba oscuro.
Casi por instinto, la mano de Snape acarició su espalda, y Harry se tensó.
-Por favor, no- dejó escapar. Snape retiró la mano como si la espalda de Harry quemara al contacto.
-Lo siento- musitó y se movió incómodo detrás de Harry.
-Sólo continúa, Snape. Estoy listo. Pero.....no me toques, por favor.
Más tarde, mientras estaban acurrucados uno junto al otro, con Harry reclinado con satisfacción sobre el hombro de Snape, mientras el hombre acariciaba su espalda, el chico finalmente susurró:
-No me entiendo a mi mismo.
-¿Hmmm?- zumbó Snape y abrió los ojos.
-Me gusta cuando me tocas y acaricias después. O cuando simplemente me abrazas. Pero cuando tratas de hacerlo durante el sexo, me desestabiliza.
Snape rió quedamente
-Me preguntaba cuándo te darías cuenta- declaró y se apartó un poco de Harry para poder mirar los ojos del chico, aún cuando la habitación estaba casi completamente a oscuras-. Sabes, la mente humana es un acertijo, y a veces parece funcionar de manera extraña, aunque en tu caso esto tiene explicación. No puedes aceptar la situación de estar casado y tener sexo con otro hombre, no sólo a nivel consciente, sino también en tu subconsciente. Debido a esto, el sexo es sólo una fuente se tensión, algo objetable e indeseado que tratas de mantener tan impersonal como sea posible, separarlo de ti. Es un mecanismo de defensa de la mente humana. Pero a pesar de eso, sigues siendo humano y necesitas ser tocado, abrazado y confortado, especialmente cuando estás molesto o tenso, lo que en tu caso ocurre después de una pesadilla.....o del sexo.
-Me siento tan estúpido....
-No lo hagas. Es natural.
-No estoy de acuerdo. Tengo diecisiete años. Los otros chicos están.....siempre tan excitados, y yo.....
-Así, no es una.....cosa monstruosa.
Snape gimió con fingida frustración.
-No. Es absolutamente normal
Pero Harry insistió.
-¿Hablas en serio?
Vio como Snape levantaba la cabeza y lo miraba con perspicacia.
-Por supuesto. ¿Por qué no lo haría?
-No sé- murmuró Harry, dudoso-. Sólo....
-¿Si?
-Siempre desee ser normal. Pero nunca lo fui. Siempre fui diferente. En casa, en la escuela primaria, y más tarde en el mundo mágico.....Y ahora.....- la voz de Harry se quebró, pero Snape esperó pacientemente a que continuara-. A veces creo que realmente soy un monstruo.
-¿Qué es lo que realmente quieres decir?
Harry se encogió de hombros.
-Supongo que mi tío tenía razón. Me llamaba monstruo. A causa de la magia. Pero creo que cuando escuche sobre mi actual estado marital.....- sacudió la cabeza con desesperación.
-¿Pero sólo son muggles. ¿Qué te importa lo que digan?
-Porque sé que la mayoría de las personas son igual a ellos. Y no quiero pertenecer a la minoría. ¡No quiero ser diferente!
Snape rodó sobre su espalda y arrastró a Harry con él, de forma que la cabeza del chico quedó sobre su hombro y lo abrazó aún más cerca.
-Eres diferente, Potter, hagas lo que hagas. Y probablemente, siempre lo serás. Pero eso no es necesariamente algo malo. Y ser diferente no es lo mismo o peor que ser monstruo. Simplemente demuestra que eres único. Absolutamente.
Harry dejó escapar un suspiro de alivio.
-¿Crees que yo, Hmmmm....... podría pasar el fin de semana aquí?
Snape sonrió.
-¿En esta cama?
-No- sintió que el calor subía a su rostro-. En tus aposentos.
-¿Quieres pasar aquí el fin de semana sin coacción de mi parte o la de Dumbledore.
-Necesito un lugar tranquilo para estudiar- dijo Harry, más categóricamente-. Y éstas también son mis habitaciones.....al menos legalmente, en todo caso.
-Es muy cierto- Snape bostezó sin protestar-. ¿Podemos dormir ahora?
Harry se acurrucó más cerca y pasó un brazo sobre el pecho del hombre.
-Por supuesto.
Por primera vez desde que Sirius murió se sintió calmado, seguro y en paz consigo mismo.
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