|
|
Capítulo V
Harry estaba de un humor de perros. Todo lo que Ron le había dicho, todo lo que
había visto, y oído y experimentado circulaba en su mente igual a una grabación
dañada.
Por una parte, Snape lo estaba tratando como a una posesión preciada,
ofreciéndole cada posible cosa que pudiera desear, excepto su libertad. Le
preguntaba su opinión, y lo escuchaba cuando respondía. Lo había sentir como si
realmente le importara. ¡Él! ¡Harry Potter! ¡No el Niño-Que-Vivió! Había ligeros
toques, y besos, y dedos que corrían lentamente a través de su pelo cuando se
sentaban cerca. ¡Y el sexo...! ¡Bien, éste era explosivo, por decir lo menos!
Sin embargo, por otra parte, Harry ciertamente NO había sido consultado sobre si
quería estar casado con su antiguo Profesor de Pociones. No se le había
preguntado si quería estar arrastrado, a donde sea que estuviera, y permanecer
cautivo, aunque tuviera que admitir que era una casa encantadora. Era como si el
matrimonio y el cortejo hubiera hecho un cambio a su alrededor y ahora Snape lo
tuviera bajo su poder y estuviera intentando suavizarle el camino.
Sin importar lo que Snape dijera o hiciera, Harry seguía siendo su prisionero.
Todavía no podía hablar libremente, y en su libro, eso no era amor. Era
obsesión.
¡Y el hecho de que su esposo fuera el próximo Señor Oscuro era algo que no
quería ni siquiera tocar por el momento!
Suspirando se movió hacia la cornisa de la ventana, mirando a los jardines. Una
canción sonaba al fondo. Una canción muy apropiada a su humor actual.
Él cantó suavemente junto con la música. Palabras memorizadas largo tiempo atrás
"Wish I was too dead to cry
My self-affliction fades
Stones to throw at my creator
Masochists to which I cater
Deseé estar demasiado muerto para llorar
Mi propia aflicción se desvanece
Piedras lanzadas a mi creador
Masoquistas a los que abastezco
You don't need to bother;
I don't need to be
I'll keep slipping farther
But once I hold on,
I won't let go 'til it bleeds
No necesitas preocuparte;
No necesito estar
Seguiré deslizándose más lejos
Pero una vez que lo agarre
No lo dejare ir hasta que sangre
Wish I was too dead to care
If indeed I cared at all
Never had a voice to protest
So you fed me shit to digest
Deseé estar demasiado muerto para preocuparme
Si de hecho me preocupé de todo
Nunca tuve voz para protestar
Así que me alimentaste de mierda digerida
I wish I had a reason;
my flaws are open season
For this, I gave up trying
One good turn deserves my dying
Deseé tener una razón
Mis defectos son estación abierta
Por eso, dejé de intentarlo
Un buen cambio merece mi muerte
You don't need to bother;
I don't need to be
I'll keep slipping farther
But once I hold on,
I won't let go 'til it bleeds
No necesitas preocuparte;
No necesito estar
Seguiré deslizándose más lejos
Pero una vez que lo agarre
No lo dejare ir hasta que sangre
Wish I'd died instead of lived
A zombie hides my face
Shell forgotten
with its memories
Diaries left
with cryptic entries
Desearía estar muerto en vez de vivo
Un zombie oculto en mi rostro
Esqueleto olvidado
Con sus recuerdos
Diarios abandonados
Con enigmáticas entradas
You don't need to bother;
I don't need to be
I'll keep slipping farther
But once I hold on,
I won't let go 'til it bleeds
No necesitas preocuparte;
No necesito estar
Seguiré deslizándose más lejos
Pero una vez que lo agarre
No lo dejare ir hasta que sangre
You don't need to bother;
I don't need to be
I'll keep slipping farther
But once I hold on,
I won't let go 'til it bleeds
No necesitas preocuparte;
No necesito estar
Seguiré deslizándose más lejos
Pero una vez que lo agarre
No lo dejare ir hasta que sangre
Hacía mucho tiempo que había escuchado esa canción por primera vez, cuando la
guerra estaba en su peor etapa. Cuando cada vez que volteaba la cara, encontraba
una nueva atrocidad y a Voldemort burlándose de él. Es ese momento le había
impactado cuan apropiada era. Ahora, incluso estaba cerca de reflejar su vida.
No escuchó la puerta abrirse ni notó a Snape parado allí. El hombre escuchó la
música, observando fijamente a Harry hasta el final de la canción.
Atravesando la habitación, se sentó en el extremo opuesto del alfeizar. Harry
desplazó su atención hacia él pero no dijo nada. Todo estaba plasmado en su
rostro.
-Interesante canción- dijo Snape, rompienndo el hielo.
Harry ignoró la pregunta implícita, tenía mejores cosas que averiguar.
-¿Por qué me elegiste a mí? ¡Sí, se que yya me diste algunas razones, pero esas
no explican todo!
Snape cerró los ojos y reclinó la cabeza hacia atrás, descansando sobre la
pared.
-Nunca te odie. En realidad, era justamennte lo contrario. Pero tenía un papel
que jugar y lo jugué.
-¡Sí, bien, ciertamente me engañaste!- muusitó Harry con amargura
-Sobre por qué me sentí atraído hacia ti,, bien, pudo ser simplemente el hecho de
que eres hermoso. O quizás por tu inteligencia: ¡cuando quieres, vaya que puedes
usar tu cerebro! Puede que haya sido tu amabilidad, tu generosidad, tu buena
voluntad para ayudar a los demás, el que siempre pienses lo mejor de los otros,
o quizás sea sólo el hecho de que eres la luz dentro de lo que tú llamas mi
oscuridad. Estoy seguro de que conoces el viejo proverbio, ‘los opuestos se
atraen’. Tú me balanceas, influyes sobre mí.
-Ja, eso es de risa. No he visto ni una iindicación de mi ‘así llamada’
influencia. ¡¿Si puedo influir sobre ti, entonces por qué no dejas de tocarme?!
-Ya te lo dije, si realmente quisieras quue me detuviera, lo haría, Pero no
quieres. Te gusta. Por mucho que lo niegues, disfrutas al sentir mis manos sobre
ti. Disfrutas cada vez que estamos juntos.
Harry desvió la vista. Había perdido completamente el control de la
conversación.
-Bien, si quieres sigue pensando eso. Perro y qué hay con los demás, no puedes
creer con sinceridad que cada uno de ellos es feliz.
-Oh, creo que al principio estaban tan deescontentos como tú con la situación,
pero eventualmente, a medida que fueron comprendiendo mejor lo que estaba
pasando, sus sentimientos cambiaron. Y, esto no puedes negarlo, el hecho es que
todos los Gryffindors son buenos consortes. La pareja perfecta para un
Slytherin.
Harry lo miró.
-¡Supongo que éste no es el momento de deecirte que Gryffindor no fue la primera
elección del sombrero en mi caso!
Si Harry había deseado que Snape resultara impactado, sufrió una decepción.
Snape comprendió su propósito inmediatamente. Sus cejas se elevaron como señal
de sorpresa y sus labios se curvaron con diversión.
-¿De veras?- luego de pensarlo un momentoo, continuo-. Oh, bien, supongo que fue
influencia de Voldemort. Cuando hay un conflicto en los rasgos característicos,
el sombrero habitualmente concede lo que la persona desea. En tu caso, querías
estar en Gryffindor más que en Slytherin, así que te colocó allí. Ese hecho está
hecho a la medida para mostrar que tú eras más que idóneo para ir a esa Casa.
Harry permaneció en silencio. En cierta forma eso tenía sentido.
-¡No me vas a decir lo que planeas, ¿verddad?!- no era una pregunta.
-No, creo que no. En todo caso no todavíaa. Tienes una misteriosa habilidad para
echar un jarro de agua fría, aún cuando no sea tu intención. ¡Pronto! Pronto te
contaré.
Snape se levantó de repente, tendiendo la mano para que Harry la tomara.
-Vamos, tengo una sorpresa para ti.
Harry sospechaba pero de todas formas tomó la mano de Snape. Probablemente, era
mejor acceder. Snape lo condujo hasta la habitación. Harry se estaba preguntando
cuál sería la sorpresa cuando sus ojos cayeron sobre la cama. Y sobre lo que
estaba encima de ésta
Con los ojos abiertos no se podía mover.
-Quieres que...
En ese punto ya Snape se había colocado tras él, las manos posadas suavemente
sobre sus hombros y bajando por sus brazos hasta entrelazar sus dedos con los
del joven, trayendo ambos pares de brazos hasta rodear el cuerpo de Harry.
Respiró en la oreja del joven.
-Nada que no quieras hacer. Lo prometo. SSi no te gusta, me detendré. Sólo haz el
intento, puede que te sorprendas- mordisqueó el lóbulo de su oreja, lo que hizo
que el cuerpo de Harry de derritiera como miel-. Sabes que puedo hacerte sentir
de maravilla.
Harry se alejó lentamente, moviéndose hacia la cama como en un sueño. Recorrió
sus manos levemente sobre los artículos que estaban encima. ¿Lo deseaba
realmente? La repentina visión de lo que era capaz de hacer Snape sólo con sus
manos y boca hizo que temblara de deseo. El pensamiento de lo que sería capaz de
hacer el hombre con estos sencillos artículos, de lo que podría sentir él, hizo
que casi se desmayara de deseo. Sin mirar al hombre detrás de él, asintió su
consentimiento. Snape no se pudo mover lo bastante rápido. Entre besos y
caricias, deslizó la ropa del cuerpo de Harry. Girando al joven, lo atrajo más
cerca, sus manos moviéndose sobre cada pulgada de piel, los labios dejándolo sin
aliento, encontrando lugares más sensibles cada vez, y rindiéndoles homenaje con
un fervor casi religioso.
Presionando a Harry sobre la cama, Snape retrocedió hasta ponerse fuera de su
alcance. Harry intento convencerlo para que regresara, pero con una risa y un
beso ligero, él se alejó.
Sin apartar la mirada de la de Harry, Snape corrió sus manos por su cuerpo,
sobre sus hombros y alrededor de su nuca, aflojando el lazo que ataba su
cabello. Sacudiendo ligeramente la cabeza, trajo la masa de pelo hacia delante.
Lo tenía bastante largo, casi hasta la mitad del pecho, y sus puntas llegaban a
rozar sus pezones. Negro como la noche, y tan tentador como ella. Harry recordó
cómo se sentía cuando rozaba contra su cuerpo. Recordó como hundía sus manos en
la masa sedosa con éxtasis, urgiéndolo a que lo amara.
Llevando sus manos al frente, Snape comenzó a desnudarse. La cortesana más
complaciente no hubiera hecho un trabajo mejor. Era una pieza maestra de
striptease. Harry se aferró a las sábanas y gimió ante cada pulgada de carne que
salía a la vista, a medida que iba retirando cada prenda. Eventualmente, ya
desnudo, Snape corrió sus manos por su cuerpo una vez más, una mano jugueteando
con sus pezones, la otra bajando lentamente, rodeando finalmente su erección.
Se detuvo por un momento, dejando que Harry disfrutara la vista, antes de
adelantarse y tenderse sobre el cuerpo del joven. Las bocas chocaron, los
miembros se entrelazaron, los cuerpos se frotaron uno contra otro. Harry iba
camino del clímax cuando Snape se alejó. El joven susurró:
-Por favor, no te detengas.
Pero Snape no pensaba detenerse, sólo avanzar al siguiente nivel. Instó a Harry
para que se arrodillara. Luego de besarlo hasta dejarlo sin aliento, tomó la
banda de seda verde que estaba al lado de ellos en la cama. Después de
tranquilizar a su pareja asegurándole que todo estaría bien, cubrió sus ojos.
Moviéndose una vez más alrededor de Harry, lo tocó en todas partes con suaves
caricias, llevando las manos del joven hacia su espalda.
-Sólo lo que desees- le aseguró, atando ssus manos.
El hombre pasó un buen rato acariciando el cuerpo frente a él con deleite,
besando cada pulgada del cuello inclinado, acariciando sus muslos interiores.
Harry estaba desesperado porque pasara algo, lo que fuera, agarró la erección de
Snape con sus manos enlazadas, frotando desesperadamente. Con un jadeo, Snape se
apartó.
-Oh, no, no todavía, mi amor. No todavía..
Se alejó, saliendo de la cama. Harry nunca se había sentido tan vulnerable.
Podía sentir los ojos de Snape sobre su cuerpo, haciendo que su piel ardiera,
pero la falta de caricias lo hacía sentir frío. Deseaba más. En ese momento casi
jadeaba.
-Estoy aquí- sintió que la cama se movía cuando Snape regresó, esta vez
colocándose frente a él. Las manos se movieron por su cabello, sosteniendo su
cabeza con firmeza mientras lo besaba una vez más, un beso húmedo y hábil que lo
instaba a inclinarse ligeramente
Con la boca abierta, jadeando por respirar, Harry se sorprendió al sentir que
algo duro y húmedo rozaba contra su boca. Lamió inconscientemente. Sabía lo que
era. Años de probarse a si mismo le habían dado el conocimiento.
-Por favor, Sev...- deseaba probar más.
Snape se alegro de que su amante estuviera disfrutando esto, ansiándolo. Harry
estaba empezando a aceptarlo. Le concedió al joven lo que deseaba, presionando
la punta de su pene hacia delante, dándole la oportunidad de hacer lo que
quisiera.
Gimiendo de felicidad, Harry lamió ligeramente la cabeza, atrapando cada gota.
Luego, deseando más, lo tomó dentro de su boca, chupando ligeramente. A mitad de
camino se sintió ahogado. Snape se retiró.
-No intentes tomarlo todo. Se necesita prráctica. Sólo toma hasta donde te
sientas cómodo
Con las rodillas abiertas, completamente fuera de balance, lo único que evitaba
que cayera de bruces contra el piso eran las manos de su amante. Fuertes y
capaces, y Harry se sorprendió al notar que confiaba en que Snape no le haría el
tonto de su vulnerabilidad, no dejaría que cayera, no lo obligaría sino que lo
sostendría con cuidando y dejaría que él se perdiera a si mismo en el acto de
ofrecer placer a ambos.
La suave boca se estaba conduciendo salvajemente; le producía más placer la
inocente caricia de Harry que todas las atenciones de amantes más
experimentados. Snape no podía dejar de observar como la carne aparecía y
desaparecía dentro de la incomparable boca.
-¿Quieres todo de mí?- susurró. Harry asiintió fervientemente, abriendo la boca a
todo lo ancho, succionando con más fuerza, y se vio recompensado por la
repentina palpitación de la carne en su boca y el chorro de líquido caliente que
se deslizó sobre su lengua. Era ligeramente amargo, pero a veces lo amargo era
mejor que lo dulce. Tragó y suplicó por más.
-Oh, no, ni siquiera yo soy capaz de repeetir tan pronto.
Harry sintió que Snape salía y se quejó aún más. Su propio cuerpo estaba
endurecido y necesitado.
-No te preocupes. No me he olvidado de tii. Sólo acuéstate- ayudo a Harry a
acostarse sobre la cama, desatando sus manos primero, levantando cada brazo y
atándolo a los postes de la cama. Luego, mientras corría sus manos arriba y
abajo sobre sus brazos, murmuró-: ¡Solamente lo que tú quieras, recuérdalo!
Harry asintió, se había sentido un tanto aprehensivo al ser atado a la cama
pero, al oír las palabras de Snape, murmuradas con una voz de aterciopelado
chocolate, se relajó.
Snape besó su pecho, acariciando los desesperados pezones, mordisqueándolos y
después lavando la pequeña herida.
Moviéndose hacia abajo, deslizó una mano sobre la base de la erección de Harry y
un brazo bajo sus caderas, levantándolas
Harry lanzó un sorprendido grito cuando, mientras esperaba la boca de Snape
sobre su pene, éste lo evitó, lamiendo y chupando las apretadas bolas debajo de
él. Apretó el agarre sobre el pene de Harry, pues no deseaba que se viniera tan
pronto.
Moviéndose aún más abajo, hasta la parcela de piel que estaba directamente
atrás, chupó, presionando su lengua firmemente contra él. Harry arqueó la
espalda y gimió incontrolablemente. Más, necesitaba más.
Sintiendo su necesidad, Snape se movió aún más abajo, levantando aún más las
caderas de Harry. Chupó ligeramente la entrada a su cuerpo, antes de sondearla
delicadamente con su lengua. Harry rodó los ojos en sus cuencas. Oh, Dios.
Disfrutando la sensación de los espasmos del agujero alrededor de su lengua,
Snape estaba renuente a terminar con el juego. Sin embargo, sabía que Harry no
podría aguantar mucho y aún había algo más que deseaba hacer. Podía dejar ese
particular placer para otro día, cuando tuviera más tiempo para dedicarle toda
su atención.
El gemido que dio Harry ante la pérdida fue lamentable. Snape se movió
rápidamente hacia arriba, besándolo, prometiéndole que sin importar qué, no lo
dejaría más tiempo en ese estado.
Todo lo que Harry pudo hacer fue animarse, intentando conseguir cualquier clase
de fricción. Snape abrió apresuradamente el cajón de la mesilla y saco el
lubricante.
Harry no estaba muy seguro de qué iba a hacer, pero estaba desesperado porque
Snape hiciera algo, lo que fuera. El roce del cuerpo sobre él y la sensación de
algo caliente y apretado que rodeaba su gimiente carne hizo que chillara. Oh,
Dios, estaba dentro de Snape, ¡dentro del temible Profesor de Pociones! ¡Dentro
de su esposo! Sentía aquellas apretadas paredes aferrándolo, atormentándolo
despiadadamente. Snape sólo tuvo que moverse un par de veces antes que las
sensaciones abrumaran a Harry, cegándolo en el proceso.
Más tarde, drenado y con la sensación de una cálida satisfacción en todos sus
miembros, Harry permaneció silencioso mientras Snape lo desataba y lo despojaba
de la venda. Jalando las cobijas sobre ambos, el hombre se enrosco sobre Harry.
Mientras una cálida voz le decía que durmiera, el joven no pudo evitar
sumergirse en la oscuridad.
¸¸,ø¤º°º¤ø
°`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
|
|