Bendita tu eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús
Y
seguimos. Esta es la siguiente oración de nuestra oración. Y no es
sorpresa ya si la misma también es Palabra de Dios. Veamos. Te invito a
buscar en el mismo evangelio de Lucas, en el mismo capítulo 1, desde el
versículo 39, donde el evangelista nos cuenta la visita de María a su
prima Isabel. Recordemos que María se entera del embarazo de su prima a través
del mismo ángel ( Lc. 1,36-37). He aquí las palabras:
39. Por esos días,
María partió apresuradamente a una ciudad ubicada en los cerros de Judá.
40.
Entró a la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
41. Al
oír Isabel su saludo, el niño dio grandes saltos en su vientre. Isabel
se llenó del Espíritu Santo
42.
y exclamó en alta voz: "¡Bendita eres entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre!
Y
nuevamente encontramos que la oración repite la Palabra de Dios. Y
además Lucas nos habla de que Isabel le dijo esto a María llena del Espíritu
Santo. Nosotros, le hemos agregado además el nombre del Señor, que es el
fruto bendito de María. Y además, es tan dulce el nombre de nuestro
Señor que nunca nos cansaremos de decirlo. ¿Cierto?
Hasta el
momento hemos analizado muy humildemente la primera parte de la oración.
A continuación lo haremos con la segunda mitad. Anda, no tengas miedo, ya
verás que no hacemos otra cosa que cumplir con una profecía del Nuevo
Testamento. Pero no nos apuremos y sigamos estudiando.
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