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Un grupo de Di�conos Permanentes ha creado un Centro de Espiritualidad con la ayuda del Padre Victoriano Mart�nez Navarro
El Centro est� ubicado en la
Parroquia de San Sim�n Ticumac.
Tel. (55)5243-1700
En la Calzada de San Sim�n cerca del Metro Portales

Se invita a todos los Di�conos Permanentes a participar todos los segundos lunes de cada mes de las 19:00 a las 21:00 horas a tener un momento de reflexi�n y encuentro con el Se�or para terminar con la Eucarist�a
Por favor asistan
Modificada el 17 de noviembre de 2008
Calendario escolar 2008-2009
Generaci�n 20
Cartas del Director de la Comisi�n para la Formaci�n y Vida del Di�cono Permanente
Diciembre 2008
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Carta de Navidad a los di�conos y a sus familias:

Estimados hermanos en el sacramento del Orden:

El tiempo de Navidad es bell�simo y lo vivimos de diferentes formas. Para un comerciante es una oportunidad de acrecentar sus ganancias; para los servidores p�blicos significa mayor trabajo; para los estudiantes resulta grato un tiempo de vacaciones y fiestas; para los ni�os las pi�atas, los aguinaldos, el �rbol y el nacimiento son motivo de regocijo intenso, eso sin contar a Santa Claus y a los Reyes Magos.
Para los buenos cristianos, sea cual sea su ocupaci�n, es un tiempo de gozo, pero, al mismo tiempo, un momento de intensa paz espiritual que proviene de la certeza del amor paternal de Dios que nos ha regalado a su propio hijo para nuestra salvaci�n: �El regalo m�s grande de la historia!
Para nosotros, los ministros servidores de Dios y de la familia de los hijos de Dios, la Navidad se nos convierte en una oportunidad de maravillarnos no s�lo al reflexionar la bondad divina, sino al contemplar la bondad humana. �No han sentido que en esos tiempos hay un continuo milagro de amor? Y no es romanticismo, cuando se tiene la oportunidad de casi tocar con el dedo el alma de nuestros fieles, nos damos cuenta de que este tiempo propicia el amor, el perd�n, la reconciliaci�n, el reencuentro y la armon�a en aquellos que abren su coraz�n para dar posada al Ni�o que, siendo Dios, se hace hombre, ni�o reci�n nacido indefenso y necesitado de todo. �necesitado de nuestro amor!
Dej�monos contagiar, amigos y hermanos, por ese amor divino y por ese amor humano que en estos d�as se convierte en un r�o caudaloso que, necesariamente, lleva al mar inmenso de Dios.
No vaya a suceder que su amor de pastores se vuelque sin represas hacia sus hermanos feligreses y de ese amor solamente toquen unas gotitas, o nada, a sus familiares m�s cercanos.
Para ustedes, casados ordenados di�conos, su esposa y sus hijos siguen estando en primer lugar. �Vivan en Navidad en familia! Y, juntos, di�cono, esposa e hijos, vuelquen su amor familiar hacia sus hermanos. Esos hermanos que Dios les ha encomendado como misi�n ministerial.
La Navidad exige la intimidad del hogar para vivirla en familia. No s� c�mo le vayan a hacer, pero la cena navide�a en familia es sagrada, no se toca, es un derecho familiar al que no deben renunciar su esposa y sus hijos.
Caso muy diferente es el de los di�conos c�libes que, si no tienen familia, encontrar�n en su comunidad una familia que les abrir� las puertas en esta fecha en la que es tan necesario el calor de la amistad.
No se les olvide la necesidad de la comuni�n fraterna con su obispo, con los presb�teros con los que colaboran y con sus hermanos di�conos con los que tendr�n la oportunidad de unirse en la fiesta de San Esteban, el 26 de diciembre, a la que deber�n asistir con su esposa y sus hijos, y no se les olvide, tampoco, el encuentro de comuni�n diaconal que tendremos el 27 de diciembre al que asistir�n con su esposa para procurar una mejor atenci�n a los agentes de pastoral que han sido ordenados di�conos, a ustedes.
Que Dios los llene de generosidad para que sean hospitalarios con ese Jes�s ni�o que les pide posada. �Feliz Navidad!

Pbro. Sergio Guillermo Rom�n del Real

13 de noviembre de 2008
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