Diaconado Permanente
Contacto:
Diaconado Permanente
Nombre:
DP. Carlos Jim�nez de la Cuesta Otero
Email:
Mapa Curricular
�Qu� es el Diaconado Permanente?
Pr�ximas Actividades
DIAKONIA
Comisi�n del Diaconado Permanente
de la Arquidi�cesis Primada de M�xico
Documentos del Diaconado Permanente
Para todo lo relacionado con el �rea Acad�mica
Contactarse con el Di�cono Permanente Javier Francisco Barrera V�zquez
A la Comisi�n del Diaconado Permanente de la Arquidi�cesis Primada de M�xico
Tels.: 5525-1110
5208-3200
5208-2852
Extensi�n 1712
Durango # 90 7� Piso
Col. Roma Del. Cuauht�moc
06000 M�xico, D. F.
Santoral del Diaconado
Mensajes mensuales del Director de la Comisi�n
P�ginas Web de las generaciones
Generaci�n 12
Generaci�n 13
Generaci�n 14
Generaci�n 19
Generaci�n 16
Generaci�n 17
Generaci�n 18
Generaci�n 15
Modificada el 17 de noviembre de 2008
Calendario escolar 2008-2009
Generaci�n 20
Reuni�n con los p�rrocos de los candidatos al diaconado permanente
el 11 de noviembre de 2008
Documentos
Regresar
Regresar
DOCUMENTO DE MEDELL�N
6,14 Para la necesaria formaci�n de estas comunidades que se ponga en vigencia cuanto antes el diaconado permanente y se llame a una participaci�n m�s activa en ellas a los religiosos, catequistas especialmente preparados y ap�stoles seglares.

DOCUMENTO DE SANTO DOMINGO
76 Para el servicio de la comuni�n en Am�rica Latina. Tiene importancia el ministerio de los di�conos. Ellos son, en forma muy privilegiada, signos del Se�or Jes�s <<que no ha venido a ser servido sino a servir y dar su vida como rescate por muchos. 8Mt 20,28).

Su servicio ser� el testimonio evang�lico frente a una historia en que se hace presente cada vez m�s la iniquidad y se ha enfriado la caridad. (Mt 24,12).

Para una Nueva Evangelizaci�n que, por el servicio de la Palabra y la Doctrina Social de la Iglesia, responda a las necesidades de promoci�n humana y vaya generando una cultura de solidaridad, el di�cono permanente, por su condici�n de ministro ordenado e inserto en las complejas situaciones humanas, tiene un amplio campo de servicio en nuestro continente.

77 Queremos reconocer nuestros di�conos m�s por lo que son que por lo que hacen.
Queremos acompa�ar a nuestros di�conos en el discernimiento para que logren una formaci�n inicial y permanente, adecuada a su condici�n.

Continuaremos nuestra reflexi�n sobre la espiritualidad propia de los di�conos fundamentada en Cristo siervo, para que vivan con hondo sentido de su fe su entrega a la Iglesia y su integraci�n con el presb�tero diocesano.
Queremos ayudar  a los di�conos casados para que sean fieles a su doble sacramentalidad: la del matrimonio y la del orden y para que sus esposas e hijos vivan y participen con ellos en la diacon�a.
La experiencia de trabajo y su papel de padres y esposos los constituyen en colaboradores muy calificados para abordar diversas realidades urgentes en nuestras Iglesias particulares.

Nos proponemos crear los espacios necesarios para que los di�conos colaboren en la animaci�n de los servicios en la Iglesia, detectando y promoviendo l�deres, estimulando la corresponsabilidad de todos para una cultura de la reconciliaci�n y la solidaridad.
Hay situaciones y lugares, principalmente en las zonas rurales alejadas y en las grandes �reas urbanas densamente pobladas, donde s�lo a trav�s del di�cono se hace presente un ministro ordenado.
Continuaci�n
FUNCIONES PROPIAS DEL LECTOR

Los principales documentos nos manifiestan que el oficio del lector es un verdadero ministerio lit�rgico. SC 29
Por eso, la proclamaci�n de la palabra de Dios, en una celebraci�n lit�rgica, no es un oficio presidencial, es decir, reservado al sacerdote que preside, sino ministerial. (OGMR 34). Propia del lector.
El debe ocupar un lugar especial en la acci�n lit�rgica a causa de su ministerio. MS 13
El Lector instituido se convierte en un servidor de la Palabra Divina, para todo el pueblo de Dios y al servicio de la fe de todos. De ah� la exigencia de su apta y diligente preparaci�n para que los fieles adquieran un vivo afecto a la Sagrada Escritura (Ef 13) y el sentido de lo sagrado en la liturgia. (EM 20)

Sus funciones se pueden sintetizar de la manera siguiente:
1. Corresponde al lector la proclamaci�n de las lecturas de la Sagrada Escritura, excepto el evangelio, tanto en la celebraci�n eucar�stica como en la celebraci�n de los dem�s sacramentos o acciones lit�rgicas. (OGMR 66)
2. Por razones de suplencia-cuando falta el di�cono o el cantor o el salmista-, proclamar� la Oraci�n Universal de los fieles y realizar� las funciones propias del cantor que dirige el canto y gu�a la participaci�n del pueblo de Dios en las celebraciones lit�rgicas. (MQ 5; OGMR 66); las del salmista al recitar el salmo interleccional; y las del monitor que presenta las diversas moniciones a lo largo de la celebraci�n lit�rgica.
3. Corresponde tambi�n al lector las oportunas catequesis sacramentales para que quienes -ni�os y adultos-, se preparan para recibir con dignidad los Sacramentos de la fe lleguen a celebrarlos con la participaci�n y vivencia cristiana requeridas. (MQ 5).
4. Ata�e, adem�s, a la responsabilidad del lector la preparaci�n de quienes temporalmente, o cuando las circunstancias lo exigen, deban leer la sagrada Escritura en las celebraciones o dem�s acciones lit�rgicas. (MQ5).
5. El lector tiene tambi�n el compromiso de anunciar el mensaje de la salvaci�n a quienes se olvidaron o ignoran el Evangelio de Jesucristo, entendiendo la catequesis de evangelizaci�n en un sentido general de instrucci�n en la fe en virtud de la vocaci�n de cada bautizado de anunciar el mensaje evang�lico.(LG35; AA 6)
6. En ciertas circunstancias, podr� impartir algunas bendiciones sobre personas y objetos, previstas en el nuevo bendicional -a juicio del ordinario del lugar-, precisamente por ejercer el ministerio instituido del lectorado; salvo si est� presente un sacerdote o un di�cono.
7. Los domingos en ausencia de presb�tero o del di�cono no podr�a dirigir unas celebraciones dominicales, con la autorizaci�n de la autoridad competente; por ejemplo guiar la oraci�n comunitaria, realizar una celebraci�n de la Palabra de Dios y distribuir la santa comuni�n. (Directorio para celebraciones dominicales en ausencia de presb�tero 30).
RESUMIENDO
El lector tiene la funci�n de proclamar la Palabra de Dios, educar al Pueblo de Dios en la fe, predicarle la Buena Noticia de la Salvaci�n, anunciar a la persona adorable de Jesucristo y glorificar a Dios nuestro Padre , impartir algunas bendiciones en ciertas circunstancias, y, finalmente, dirigir a veces una celebraci�n dominical en ausencia del presb�tero o del di�cono.
FUNCIONES PROPIAS DEL AC�LITO

FUNCIONES ORDINARIAS
1. Le corresponde al ac�lito asistir al presb�tero y al di�cono en su actividad ministerial relativa a la celebraci�n y a la pastoral de la Eucarist�a. En esta perspectiva es propio del ac�lito:
- Cuidar el servicio del altar mediante el buen ordenamiento de las funciones lit�rgicas, y preparar los vasos sagrados (c�liz, patena, custodia, etc.)
- Asistir al di�cono y al sacerdote en las acciones lit�rgicas principalmente en la celebraci�n de la santa Misa para favorecer el total y adecuado desarrollo de la misma.
- Purificar, en ausencia del di�cono, los vasos sagrados (c�liz, copones, patena, etc.) despu�s de la sagrada comuni�n o despu�s de la Santa Misa; a�n si normalmente son funciones confiadas al di�cono (OMGR 237-239 sobre la purificaci�n de los vasos sagrados).

2. La colaboraci�n que el ac�lito debe prestar a los presb�teros y di�conos en el desarrollo de la celebraci�n eucar�stica no se limitar� �nicamente al momento mismo de la acci�n lit�rgica o a la ayuda en la distribuci�n de la sagrada Eucarist�a. Esta colaboraci�n deber� tambi�n manifestarse en la misma preparaci�n de la celebraci�n poniendo especial cuidado en que est�n debidamente atendidos todos los aspectos que configuran el conjunto, ritmo y desarrollo de la celebraci�n, coordinando tambi�n la preparaci�n y actualizaci�n de los otros ministros que participan como actores en la celebraci�n de la misa.

3. El ac�lito tiene la responsabilidad de cuidar, cuando sea necesario, de la formaci�n y preparaci�n de quienes ocasional o temporalmente deben ejercer algunas de las funciones necesarias al buen desarrollo de los actos lit�rgicos: como llevar el misal, la cruz, los cirios, el incensario, el agua bendita, etc. o realizar otros oficios semejantes; se trata de varios servicios lit�rgicos confiados habitualmente a los monaguillos o a otros laicos. Es responsabilidad del ac�lito preparar dichas personas con esmero, para que ejerzan su oficio con sincera piedad, buen orden, esp�ritu lit�rgico, seg�n las normas lit�rgicas establecidas. (SC 29).

4. El ac�lito desempe�ar� su ministerio con conciencia de estabilidad en su misi�n y responsabilidad en su compromiso. Por eso, la Iglesia le conf�a oficial y espec�ficamente su ministerio al momento de instituirle como tal.

5. El ac�lito procurar� que la Eucarist�a sea realmente el centro de su vida, no s�lo como ministro instituido de la Eucarist�a. El ejercicio de sus funciones ser� tanto mas digno cuanto mas participe �l cada d�a, con devoci�n y piedad mas sincera en la Sagrada Eucarist�a, cuanto m�s se alimente de ella y adquiera un profundo conocimiento y ardiente amor de la misma. En este sacramento encontrar� el motivo amoroso y abnegado servicio a la comunidad cristiana.
Un grupo de Di�conos Permanentes ha creado un Centro de Espiritualidad con la ayuda del Padre Victoriano Mart�nez Navarro
El Centro est� ubicado en la
Parroquia de San Sim�n Ticumac.
Tel. (55)5243-1700
En la Calzada de San Sim�n cerca del Metro Portales

Se invita a todos los Di�conos Permanentes a participar todos los segundos lunes de cada mes de las 19:00 a las 21:00 horas a tener un momento de reflexi�n y encuentro con el Se�or para terminar con la Eucarist�a
Por favor asistan
Hosted by www.Geocities.ws

1