SEGUIRE SOÑANDO

                        Pepa E. Llinares

 


Si los sueños se realizaran tal y como uno lo desea y piensa, hoy, no estaría sentada aquí, escribiendo y pensando en alguien que siempre estuvo en mi mente y en mi corazón.

Pasaron los días, semanas, meses, años...

Todo parecía haberse detenido. Todo se veía lejano, como mi bello recuerdo de juventud. Pero la realidad era otra... 

Siempre, ese recuerdo estuvo cerca, muy cerca, tan cerca que ocupaba parte de mis horas, de mis pensamientos de mis soledades. Es un recuerdo bello, agradable, mágico.

Cuando me encuentro sola, en mi rincón, en ese estudio que para mi es mi mundo, mi refugio, mi lugar para soñar, para relajarme con mis cosas, sean pintar, ver la tele, oir música del recuerdo, charlar con mis amigos internautas, escribir, recordar el ayer, pensar en el futuro, en el presente, en mi familia a la que quiero y adoro, mis queridos sobrinos, esos cuatro ángeles que llenan ese hueco vacío que tengo al no haber podido nunca abrazar a mis hijos porque el destino hizo que yo no me viera realizada como madre...Cuando tantas, y tantas cosas muy particulares mías, me consuelan tantas horas de soledad y tanta falta de compartir: Pienso el él.

¡Que cosas...!

¡Al cabo de tantos años... no puedo borrarlo de mi mente ni de mi corazón.

Los años, hacen que las cosas se vean de otra forma, aunque sean iguales. 

Hoy siento un gran respeto y cariño por ese ser que lo fue todo para mi. El me hizo sentir maripositas en mi estómago. Por él, yo hubiera sido astronauta, para alcanzarle un pedacito de luna si me la hubiera pedido...

Aun hoy, haría lo que fuera necesario, si de mi dependiera algo que necesitara y fuera vital para él.

¡Que bonito!...Que bonito es conservar, aun habiendo pasado tantos años, esos bellos recuerdos de juventud y esa gran amistad que nos une. Ese cariño tan fuerte que hace que siempre que nos vemos, a pesar de que nuestras vidas tomaron caminos diferentes, nos funda en un abrazo, tierno y nos haga sentir que aún queda algo de ese gran cariño que siempre nos tuvimos, de ese gran amor que siempre, y aun hoy, en mi estómago se manifiesta de nuevo, en esa gran amistad que está ahí como el primer día. .

Yo, por mi parte, me siento muy felíz cuando le veo y compruebo que está bien, que todo le va bien, que tiene un nietecito precioso... 

¡Como me hubiera gustado compartirlo!...

¡Pero bueno!...¡Como si también lo fuera mío; como si el destino hubiera cambiado para mi y fuera real, mío!...¡Soñar no hace daño a nadie y es algo muy dulce, cuando los sueños son dulces!.

Yo no se que me pasa hoy. Quizá sea que al tener estropeado el ordenador y no saber que hacer, me dio por pensar y a la vez por escribir.

¡Si pudiera hacer magia!. ¡Si tuviera poderes!...¡CAMBIARÍA EL MUNDO!

Haría un mundo feliz, con mucho amor. Lleno de cosas bellas, de sueños fantásticos. Dejaría a un lado todo aquello que fuera a entorpecer los planes de las personas que como yo, desean lo mejor para el ser humano.

Hay cosas que siempre deseé, pero no pude conseguir. Ya se que no soy la única persona a la que le ocurre eso, pero...

Menos mal que me conformo con lo que me tocó, aunque a veces piense que a pesar de que no me puedo quejar porque tengo una familia que me adora, que me quiere, que me cuida y desea lo mejor para mi, me falta lo mas grande, lo mas deseado, lo que siempre anhelé y no tuve por mi condición física: El amor de mi gran amor. Ese amor que nació dentro de mi un buen día cuando cumplí 18 años y que todavía hoy me abrasa el corazón resignado ya de tanto y tanto esperar y desear.

Ese corazón que todavía late con fuerza, cuando nos vemos, nos miramos y cruzamos esas palabras de cariño y amistad que es lo único que nos queda y que siempre tuvimos.

A veces, me gustaría detener el tiempo en el momento justo que estoy soñando, para no despertar jamás. 

A veces, quisiera volver atrás para no hacer aquello que hice mal y me arrepiento, y hacer lo que no hice y se me quedó ahí, como una asignatura pendiente.

A veces daría vía libre a mis impulsos, si no fuera porque se me antepone antes, la cabeza que el corazón, y, pensándolo bien es mejor así.

A veces pienso: ¿Qué me deparará el futuro incierto que me queda aun por vivir?...

A veces me digo: ¡¿Qué mal hago soñando...?! 

Y yo misma me contesto: Ninguno.

Por lo tanto...SEGUIRÉ SOÑANDO!


Benidorm, 13 de enero del 2002

 

 

 

 

 

 

Inicio  /   Curriculum  /   Sepias  /   Naïve   /  Oleos  
Relatos   /  Cuentos   /  Poemas   /  Enlaces
Contactarme / Libro de visitas

Hosted by www.Geocities.ws

1