Por una democracia política y económica con justicia social. Por el cambio del modelo neoliberal.

  



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XII PLENO DEL COMITE CENTRAL 

Informe aprobado en el XII Pleno del Comité Central los días 11 y 12 de agosto del 2001

  I.    LA SITUACION POLÍTICA Y LAS PERSPECTIVAS  DE LA NUEVA ETAPA

 El Perú vive hoy una situación especial luego que un amplísimo movimiento antidictatorial frustrara los planes del fuji-montesinismo de perpetuarse en el poder, y abriera el cauce al  gobierno provisional presidido por Valentín Paniagua.

Este éxito se conquistó no por el cauce de un cambio tranquilo de las leyes de la dictadura fuji-montesinista, sino como resultado de múltiples y largas luchas de amplios sectores nacionales, de manera especial la clase trabajadora. El Frente Amplio liderado por la CGTP cumplió en esto un papel coordinador y de unidad de primer orden que debemos reconocer.

La caída de Fujimori significó un rudo golpe para el puñado de personajes vinculados con la mafia civil militar que nos gobernaba y que se habían beneficiado durante 10 años poniéndose al servicio de los intereses económicos del gran capital, especialmente especulativo y financiero, y de un puñado de capitalistas nacionales y extranjeros; todos ellos en un gozoso e interesado servilismo ante el FMI.

La derrota de Fujimori multiplicó las esperanzas y la decisión de lucha de quienes eran partidarios de un cambio profundo en nuestra patria pero al mismo tiempo modificó el escenario de confrontación. No se trataba ya solamente de una lucha antidictatorial sino que, de su propio seno, emergió un movimiento que bregaba también por la derrota del proyecto neoliberal que se había puesto en aplicación en el país.

 

El Gobierno Provisional presidido por Valentín Paniagua

 El gobierno de Valentín Paniagua que lo sucedió se instaló en un país sumido en una profunda  crisis económica, social, política y moral pero lleno de expectativas sobre las perspectivas de cambio que se abrían. Sus orígenes y composición no le permitieron avanzar más allá de iniciar el desmontaje de la gran mafia corrupta que se había entronizado en el poder; tarea encomiable que mereció el reconocimiento de todos los sectores de la oposición. La visión capitalista del gobierno contribuyó decisivamente en que se mantuvieran, prácticamente intocados los problemas económicos y sociales, en particular aquellos que afectan, aún hoy,  a las mayorías populares; respondiendo, en este caso, al pensamiento neoliberal.

 En la batalla por lograr estos cambios continuaron luchando importantes sectores de la clase trabajadora, entre los que destaca el rol jugado por la CGTP y las mas importantes federaciones como las de Construcción Civil que decretó, incluso, una combativa huelga de hambre en la que participaron dando el ejemplo algunos de sus dirigentes nacionales. Igualmente desplegaron sus luchas el SUTEP, salud, y otros, así como importantes organizaciones del agro, movimientos regionales y activos grupos juveniles y femeninos.

Sin embargo, estaba claro para todos que sería el nuevo gobierno constitucional donde tendrían que librarse las luchas tendientes a cambiar el curso de la política económica del país y, por supuesto, proseguir el desmontaje de la camarilla fuji-montesinista.  Así lo entendieron la derecha y la izquierda, los conservadores y los progresistas, los demócratas y los autoritarios; en torno a estas opciones se ubicaron también las diversas candidaturas y se posicionaron los sectores sociales, partidos políticos e  instituciones de la sociedad civil.

 Esta convicción hizo de la campaña electoral  un escenario donde abundaron los ofrecimientos en la búsqueda del voto ciudadano. Fue Toledo quien supo captar a la mayoría y hacerse del triunfo. Para ello recurrió a una campaña donde junto a los compromisos “con los pobres” aparecía su esfuerzo por convencer al FMI y a los grandes inversionistas de que en el Perú  tendrían aseguradas ganancias iguales, sino mayores, que en las de la época del fujimorato.  Donde la exclusión de liderazgos populares y juveniles que habían jugado un rol fundamental en la campaña antidictatorial  eran dejados de lado al mismo tiempo que se ratificaba como defensor de sus derechos. Estas contradicciones fueron señaladas, antes y después de su triunfo, por el Partido, pero sin tener posibilidades de ofrecer una alternativa distinta dada la ausencia de izquierda en el proceso electoral. Así, por ejemplo, la Comisión Política señalaba en su pronunciamiento del 30 de Junio pasado lo siguiente:

 “Hoy, se configura un contexto de enormes expectativas de la ciudadanía con un embalse de demandas sociales y económicas de gran magnitud, regionales y reivindicativas acumuladas, por un lado, y por otro las presiones de los círculos financieros y empresariales para mantener y ampliar sus privilegios. La democracia fue el centro de la lucha que el pueblo peruano contrapuso a la dictadura y la corrupción hasta lograr su estrepitosa caída, dejando al país en el caos económico y moral mas desastroso de la historia republicana.

 El gobierno transitorio del Dr. Valentín Paniagua emergió de la lucha antidictatorial y su mérito mas importante es haber conducido un proceso electoral reconocido por todos como limpio y transparente libre de todo fraude.  Manteniendo un perfil democrático diferente al fujimorismo, inició la restauración de las instituciones del país, al mismo tiempo que dio  importantes pasos en defensa de los derechos humanos y el combate a la corrupción;  han sido restituidos derechos a favor de dueños de medios de comunicación, integrantes del Tribunal de Garantías Constitucionales, jueces y fiscales, militares y miembros del cuerpo diplomático despojados de sus cargos. Sin embargo, este mismo gobierno de transición democrática marginó a los trabajadores y otros sectores de la población al no restituir los derechos laborales y conquistas sociales conculcados por la dictadura. El continuismo económico fondomonetarista con Silva Ruete al frente, no sufrió variaciones y tampoco se dieron cambios sustanciales en relación al marco jurídico del cual se sirvió el régimen dictatorial y los empresarios”.

 El nuevo gobierno, legalmente constituido y legitimado  se instala con el reconocimiento de todos los sectores de la sociedad a los cuales Alejandro Toledo hizo, durante su campaña electoral, diversos y  contradictorios ofrecimientos.  Su elección  ha abierto las puertas a esas enormes expectativas y demandas económicas y sociales acumuladas en diez años de dictadura a las que tiene que responder en  un ambiente de crecientes demandas, protestas y movilizaciones.  Es en este contexto y con el propósito de restaurar el régimen de democracia representativa que el gobierno viene adoptando  las medidas iniciales de su gestión las mismas que deben ser analizadas de manera responsable y objetiva a fin de plantear las alternativas que el Partido considera adecuadas para defender los derechos nacionales y populares.

 

El Mensaje Presidencial y Algunas Medidas Ministeriales

 Para entender el sentido del mensaje y las medidas que se vienen adoptando hay que recordar que el propio Toledo ha señalado que su gobierno se enrumba por el camino de la supuesta “tercera vía”, en cuyo curso aspira a introducir algunas modificaciones secundarias en el modelo neoliberal a manera de una reconversión capitalista.  A ello se refiere, por ejemplo, cuando hace alusión a una economía social de mercado y a un capitalismo con rostro humano. Esta definición explica, también, su empeño en conjugar la satisfacción de las demandas populares con los intereses de la derecha; propósito que la experiencia latinoamericana ha demostrado ser inviable tal como ocurre hoy en Argentina, Chile, Brasil, etc..

 El mensaje constituye una declaración política general y un listado de metas de corto y mediano plazo que el gobierno se propone alcanzar hasta el 2,006 y forma parte de los lineamientos políticos generales que Toledo imprimirá a su gobierno, lineamientos que han ido madurando luego del triunfo electoral en segunda vuelta, el inmediato contacto con los organismos financieros internacionales durante su viaje por los Estados Unidos y Europa, y el mayor acercamiento de un entorno abiertamente neoliberal en el país. 

La naturaleza genérica del mensaje y el no haberse concretado hasta hoy la exposición del Gabinete Ministerial ante el Congreso de la República no permiten hacer un enjuiciamiento cabal de lo que el país debe esperar los próximos 5 años.

 Sin embargo a partir de la exposición presidencial, de sus indefiniciones y silencios, de las características del gabinete, de la manera como se van armando los equipos de la alta dirección de cada ministerio, de las opiniones que van adelantando sus titulares y de las medidas iniciales que se van adoptando es posible  un primer acercamiento el cual deberá ser completado o rectificado cuando se conozcan las exposiciones ministeriales.

 

El Carácter Heterogéneo del Gabinete

 Un primer hecho importante a señalar es que la composición del primer gabinete refleja el espíritu ecléctico con el que Toledo pretende sortear las dificultades que implica cumplir sus contradictorias promesas electorales. En él es posible diferenciar dos tendencias principales.

 Una de ellas, que ocupa los resortes claves del manejo económico, tiene como  objetivo ganar la confianza del FMI, de los gigantescos consorcios que manejan el gran capital especulativo, financiero y de los grandes inversionistas.

 Aquí cabe mencionar, de manera destacada, los nombramientos de Roberto Dañino, como Primer Ministro, de Pedro Pablo Kuczynski -como Ministro de Economía, y de Raúl Diiiez Canseco como Ministro de Industrias, todos ellos reconocidos neoliberales estrechamente vinculados a los organismos financieros internacionales, en las carteras claves vinculadas al manejo de la economía nacional. Esto permite afirmar que el rumbo asumido por Toledo es en esencia el del modelo económico neoliberal. Ello se confirma con la presencia de otras connotadas figuras que trabajaron con el gobierno de Fujimori y que hoy vuelven a ocupar altos cargos. Tales los casos de la Viceministro de Economía Patricia Teullet Pipoli, de María Cecilia Blume Jefe del Gabinete de Asesores del mismo ministerio y Beatriz Merino presidente de SUNAT. La sola mención de estos nombres permite calificar el nuevo gabinete como de centro derecha, donde el pensamiento económico de derecha irá siendo el predominante

 La otra tendencia ha sido ubicada en carteras mas bien ligadas a los problemas de educación, sociales, laborales, de lucha contra la corrupción etc. En ellas se ha ubicado a personalidades con un pasado democrático, progresistas y, en algunos casos, de izquierda. Nos referimos a ministros como Fernando Villarán, en la cartera de trabajo, Nicolás Lynch en educación, Fernando Rospigliosi, en Interior, los cuales pretenden afirmar una línea de cambios en el terreno político.   En esa misma dirección apunta el nombramiento de Diego García Sayán como Canciller de la República.  Ellos han incorporado también en sus portafolios a personas de respetable trayectoria progresista como Juan Abugattas y Rosa Mavila en educación. El economista Pedro Francke en Trabajo y Kurt Burneo como viceministro de Hacienda. El gobierno ha informado también que propondrá al economista Oscar Dancourt como Presidente del Banco Central de Reserva

 Sin duda se trata de una presencia calificada y no pequeña que en los años 60 fue parte o simpatizó con la llamada “nueva izquierda”, pero que tiene pocas posibilidades de llevar adelante una gestión acorde con su pensamiento dado que el manejo económico del cual dependerá a fin de cuentas lo que se haga o se deje de hacer es de signo contrario. De otro lado la experiencia latinoamericana demuestra que en este tipo de “injertos” la presencia progresista y de izquierda termina cumpliendo el rol de convalidar el rumbo neoliberal de sus gobiernos. 

 Adicionalmente, el presidente Toledo ha constituido un tercer grupo definido como un Gabinete de Asesores Presidenciales que trabajaría directamente con él, al margen del gabinete ministerial, y en el cual se colocarían algunas personas en las que el Presidente de la República tiene especial confianza producto de antiguas relaciones personales o de otras cultivadas durante la campaña electoral.  Este hecho, poco usual, puede reflejar la carencia que significa la ausencia de un partido con trayectoria y limites bien definidos en el cual apoyarse. Entre ellas destacan por su trayectoria democrática y progresista Cesar Rodríguez Rabanal, Luis Chuquihuari y Daniel Schydlowsky, economista que radica hace muchos años en Estados Unidos y acerbo crítico del pensamiento económico neoliberal.

 El Congreso Nacional

 Las elecciones generales dieron como resultado un Congreso Nacional que goza de indiscutible legalidad y legitimidad. A diferencia de lo que ocurría anteriormente su composición es más plural y en todos los partidos hay representantes cuyo origen provinciano y sus lazos con el movimiento popular hacen suponer que pueden evolucionar a posiciones más nacionalistas y democráticas y convertirse en un respaldo efectivo en la lucha por un cambio profundo en el país. Aunque la lucha en las calles y en los campos continuará siendo el factor determinante, el respaldo del Congreso puede contribuir positivamente al éxito de esas luchas. Corresponde, por lo tanto, plantearse una política de frente único amplia y diversificada para potenciar esa posibilidad. Una primera prueba de cuál será su comportamiento frente al Ejecutivo la tendremos cuando se decida sobre el pedido de delegación de facultades legislativas que hará el gobierno central, pedido que si bien se encuadra dentro de las normas constitucionales resulta prematuro toda vez que recién se inicia la gestión del nuevo régimen.

 ¿Qué es lo que Realmente Busca el Gobierno?

 Con los elementos de juicio de los que disponemos podemos afirmar que se confirman las apreciaciones de nuestro pronunciamiento de Junio pasado, y que el gobierno pretende convencer al país que se propone marchar a un cambio en profundidad, cuando en realidad su propósito es mantener, en lo fundamental, la política económica del proyecto neoliberal puesta en práctica desde 1990. Ello, naturalmente, no invalida la posibilidad de cambios, adecuaciones o adopción de nuevas medidas económicas de emergencia en el área social. En otros términos, cabe esperar algunas medidas que pueden morigerar los efectos de la crisis y las durísimas condiciones de pobreza que afectan, sobre todo, a los sectores populares; pero manteniendo una política económica sustentada en el manejo de la economía nacional por las grandes empresas nacionales y transnacionales, donde el Estado resulta subordinado a esos intereses.  El pago de la Deuda Externa seguirá siendo la piedra de toque para la actitud del Fondo Monetario Internacional frente a nuestro país.

 Sin embargo no será fácil mantener el continuismo neoliberal en nuestra patria teniendo en cuenta la magnitud de las demandas acumuladas y las expectativas generadas en la población.  Se requiere en el más breve plazo medidas de solución a la crisis económica, creación de nuevas fuentes de trabajo digno y sostenido, descentralización y desarrollo postergados por mucho tiempo.

 Diez años de lucha contra la dictadura no sólo embalsó demandas democráticas sino también económicas y sociales distintas elevando el nivel de conciencia y capacidad organizativa del pueblo.  Igualmente el acelerado fracaso del neoliberalismo en diferente partes del mundo, particularmente en países de América Latina, alienta la lucha del pueblo peruano por lograr cambios profundos.

 Ocurre entonces que entre la continuidad de esa política económica y los ofrecimientos de lucha frontal contra la pobreza, a favor de una auténtica democracia, de una educación pública con atención prioritaria etc. se genera una contradicción de fondo que dará lugar a una aguda lucha social en la cual el papel de los trabajadores, de las instituciones democráticas y de los partidos políticos, sobre todo los de izquierda será determinante.

 La Política Económica

 Estando pendiente la presentación del Gabinete Ministerial en la que debe exponer ante la representación nacional las políticas sectoriales que seguirá el gobierno en lo inmediato, el mensaje precisó tres grandes lineamientos:

 1) El propósito de desarrollar una economía de rostro humano sustentada en la reactivación y desarrollo de la industria nacional;  y la creación de empleos con salarios dignos a través de la agricultura, la pesca, el turismo y la pequeña y mediana empresa.

2) Su apuesta por el fortalecimiento institucional y democrático indispensable para generar estabilidad jurídica, y con ella la estabilidad política y económica.

3) La descentralización del país.

 Lo antedicho, según el gobierno, implica una lucha frontal contra la pobreza, a favor de la educación pública y el ejercicio y fortalecimiento de un gobierno de democracia representativa, descentralista y participatoria.

 Sin embargo, reiteramos, que estos propósitos se contradicen con un modelo económico neoliberal y las primeras decisiones u opiniones de los ministros vinculados a ese sector entran ya en contradicción con algunos de estos anuncios .

 Así, por ejemplo, mientras el Ministro de Economía insiste en la privatización de SEDAPAL como única alternativa para mejorar este servicio, el Ministro de la Presidencia se muestra partidario, en todo caso, de una “concesión” que no es otra cosa que una modalidad de privatización, señalando que esta tendría lugar luego de un adecuado estudio técnico financiero seguido de un referéndum entre los usuarios del servicio para ver si se lleva adelante la medida. Otros criterios son partidarios de mantenerla como una empresa pública introduciendo los correctivos tecnológicos y gerenciales del caso.  Igualmente ocurre con el propósito de privatizar los  puertos tema en el que no fue claro Toledo pero que hoy dentro del propio Perú Posible despierta inquietud habiéndose propuesto que esto se vea de manera similar al del agua potable.

Algo similar ocurre con lo ofrecido por Toledo durante su campaña y ratificado hace pocos días, en el sentido de fortalecer la integración económica latinoamericana empezando por buscar una política comercial similar a la de los países integrantes de la Comunidad Andina de Naciones (ex Pacto Andino). Sin embargo, a contrapelo, se nombra como Viceministro de Economía, a pedido de Kuczynski, a una persona opuesta al establecimiento de un arancel escalonado. De otra parte, el propio Toledo entra en contradicción en este tema cuando elude pronunciarse sobre el ALCA que constituye una grave amenaza para la soberanía económica de nuestros países. Es importante también hacer notar que el mensaje no hace ninguna referencia expresa al tema de la Deuda Externa.

 Presionado por las demandas populares que le exigen cumplir sus ofrecimientos electorales se ha anunciado el aumento de sueldos a los trabajadores de salud, magisterio y policía nacional en un 9% sobre el básico y con carácter pensionable lo que es positivo. Sin embargo, como han señalado diversos dirigentes sindicales la suma resulta largamente insuficiente frente al deterioro económico que estos trabajadores han experimentado en los últimos 10 años y debe exigirse  que los montos permitan recuperar siquiera en parte la capacidad adquisitiva perdida. De igual manera se ha anunciado la rebaja del IGV del 18 al 16% y del Impuesto Extraordinario de Solidaridad (IES) del 5 al 3% medidas que no tendrán mayor incidencia en la reactivación de la demanda interna.

 En todo caso hay que tener en cuenta algunas cifras que limitarán las posibilidades del gobierno. El PBI del primer semestre de este año se ha contraído en 1.7%, el Presupuesto General de la República arroja un déficit fiscal del 2% y aunque el Presupuesto del año 2,002 ha sido estimado en la suma de 30,600 millones de soles, suma 7% superior a la del presente año, resulta insuficiente para un mejoramiento importante en el nivel de sueldos y salarios y de la inversión del Estado en áreas que son de su competencia. A esto hay que añadirle la caída del monto de recaudación fiscal y el pago de la Deuda Externa que, al parecer, Toledo no se propone renegociar.  Se anuncia para estos días la llegada de una misión de observadores del FMI lo que pone sobre el tapete la necesidad de activar la opinión pública para demandar pasos a favor de la renegociación.

 La Reinstitucionalización Democrática                

 La necesidad de crear instituciones realmente democráticas que permitan el amplio desarrollo de las potencialidades del ser humano son una vieja aspiración para cuya concreción  no se han dado las condiciones necesarias en el país.  Hoy,  después del trauma que significo conocer la podredumbre moral de las instituciones de la democracia representativa parlamentaria, se crean posibilidades de plantearse ese objetivo con posibilidades de éxito. Como parte de ese proceso que podríamos llamar de reinstitucionalización democrática debemos considerar tres objetivos que están íntimamente concatenados.

 a) La reforma del estado ya que con la vieja institucionalidad existente resultará imposible avanzar en los cambios que se requieren. Ha quedado muy claro para el país que los poderes que tradicionalmente han regido el país están corruptos y, más aun, son estructuralmente vulnerables a la corrupción. Hay, pues, que modificarlos

b) Establecer una correlación de poderes realmente descentralizados dentro de un Proyecto Nacional global y armónico.

c) Una nueva Constitución que reemplace a la Constitución fujimorista que le sirvió al dictador para “legalizar” su entreguismo y corrupción, lo que permitirá poner en marcha los cambios que se requieren y les dará respaldo legal.  Esto debe hacerse en lo inmediato adecuando la Constitución Política de 1979.

 En el mensaje presidencial no se aborda este tema de manera integral. Los planteamientos hechos se refieren fundamentalmente al problema del centralismo y la necesidad de una descentralización del Estado, democrática y participativa vistos de una manera aislada. El tema es fundamental y debe formar parte de las demandas de la izquierda y de las organizaciones sociales porque con la vieja institucionalidad del Estado peruano será imposible avanzar en una real descentralización y democratización que conduzca al objetivo central: la descentralización del poder.

 La Política Laboral

 ¿Cuál es la política laboral del gobierno?. ¿En qué medida responde a los ofrecimientos electorales?

 El mensaje presidencial y posteriores declaraciones del Ministro de Trabajo abordan este tema en relación a dos aspectos prioritarios:

 1) Ratificar el compromiso de aceptar la vigencia de los convenios aprobados por la OIT y que fueron suscritos por el Perú. Esta cuestión que fue reiteradamente puntualizada durante la campaña electoral ha sufrido una modificación sustantiva, sosteniendo que esta debe ser progresiva y tomando en cuenta la experiencia de otros países lo que es rechazado enfáticamente por los trabajadores, ya que los derechos reconocidos internacionalmente no son materia de negociación sino de inmediato cumplimiento. El mensaje omite, además, toda referencia al tema de los «Services» frecuentemente enarbolado durante la campaña, así como al problema de la terciarización del empleo.

2) Hacer del Consejo Nacional del Trabajo el espacio de concertación y negociación entre empresarios, trabajadores, asumiendo el Estado el rol de facilitador y observador de ese proceso, cuestión que ha sido objetada por la CGTP en lo referente a la restitución de los derechos conculcados, los mismos que como se ha dicho no son objeto de negociación y que solo corresponde discutir el cómo implementarlos con el Ministro de Trabajo. Los trabajadores consideran que, esta iniciativa ministerial puede ser positiva, siempre y cuando el diálogo conduzca a soluciones concretas  a los urgentes problemas de la clase trabajadora.

 La posición de la derecha frente a la política laboral ha sido claramente planteada por el Presidente de la CONFIEP, Julio Favre,  quien ahora exige al gobierno una mayor “flexibilidad” laboral aplicable a los nuevos trabajadores que sean contratados.  Ello incluye no solamente la mantención  de la figura de despido arbitrario sino reducir el monto de pago por ese abuso, el recorte del período vacacional y la no obligatoriedad de incorporar a los trabajadores en planilla. Estamos así frente a una ofensiva de las organizaciones empresariales, o de la mayor parte de ellas, que apunta a bloquear cualquier posibilidad de cambio de la política y la legislación laboral heredada del fujimorismo; exigiendo en cambio mayor flexibilización.

 

Los Trabajadores y la Tregua

 Con el argumento que es necesario un clima de tranquilidad social que permita dar inicio a la gobernabilidad desde algunos sectores y voceros de Toledo han planteado una tregua laboral, petición que de hecho sugiere que los trabajadores son los culpables del desorden y los conflictos sociales. 

 La lucha del movimiento social y de los trabajadores con la CGTP en primera línea existe por que sus derechos han sido brutalmente pisoteados y desconocidos por los empresarios y diferentes gobiernos, extremándose con la ofensiva del modelo económico neoliberal implantado desde los primeros años de la  década del 90 con una dictadura en el poder.

 Las expectativas de los trabajadores, de los movimientos regionales  y otros sectores tienen que ser respondidas por el nuevo gobierno con medidas que empiecen a funcionar en un corto plazo, con muestras que indiquen la solución a los problemas embalsados en diez años de dictadura y que no fueron atendidos por el gobierno provisional de Valentín Paniagua.  No sólo se trata de dar cumplimiento a las promesas electorales, sino que los derechos conculcados deben ser restituidos por ser parte de un proceso democratizador por el cual lucharon los trabajadores y el pueblo y el que ha dado origen al gobierno de Toledo.

 Los abanderados por la democracia, la soberanía nacional y desarrollo con justicia social han sido los trabajadores en oposición al gran poder económico y político que siempre imperó en nuestra patria.

 Diez años de dictadura agudizaron una violencia estructural generadora de profundas desigualdades sociales y marginación jamás registrada, nunca la sociedad peruana estuvo tan maltratada y a punto del colapso por una crisis que alcanzó niveles de estupor hasta en lo moral siendo los más perjudicados los trabajadores y la mayoría de la población, los pueblos del interior, los jóvenes, mujeres, niños y personas de la tercera edad. 

 Las causas de las luchas de los trabajadores nacen de esa situación, no es sino la respuesta a la permanente agresión por parte de los empresarios, a un modelo inhumano calificado como capitalismo salvaje y a la existencia de un marco legal que los ampara.

 Ningún llamado a la tregua laboral ni paz social surtirá efecto si no se sustenta en bases sólidas y en medidas que desactiven las causas que originan la lucha de los trabajadores y los conflictos sociales.  Esta es inherente al sistema dominante.  Ninguna tranquilidad social está garantizada sino se dan pasos para derogar los dispositivos legales que permiten el despido masivo y arbitrario, sino se define con claridad el cumplimiento de los convenios suscritos con la OIT y otros acuerdos internacionales, sino se da solución a los problemas de los trabajadores de Construcción civil desde hace años en lucha por la restitución de su Pliego Único Nacional, al problema del magisterio, salud, y otros sectores laborales, al derecho a un trabajo digno, el respeto y cumplimiento de los pactos colectivos, la jornada laboral de las 8 horas, el derecho a la sindicación y organización sindical, si es que el empresariado mantiene una actitud intransigente en la Mesa de Diálogo sea esta el Consejo Nacional del Trabajo  u otra del mismo tipo.

 Coincidimos con la posición de la CGTP en el sentido que son los trabajadores quienes esperan una tregua frente a las permanentes agresiones de la que son objeto, a la ola de despidos, a la negativa del reconocimiento y cumplimiento de sus derechos.  Cualquier instrumento creado a fin de intentar una solución no debe ser  para un diálogo estéril o tribuna de discursos y protagonismos, estos espacios al cual los trabajadores no niegan su participación deben producir propuestas de solución a ser inmediatamente refrendadas por el Ministerio respectivo y por el poder legislativo cuando el caso así lo amerite, soluciones que deben ser con compromisos y plazos.

 Sobre el Descentralismo y la Regionalización

 El gobierno está abordando este problema de la descentralización con iniciativas como la convocatoria a elecciones regionales conjuntamente con las municipales del 2002, y la creación de la Comisión Nacional de Descentralización presidida por el alcalde de Arequipa. Sin embargo, hasta el momento no se hace precisiones sobre la ley de bases de regionalización, ni se refiere al Canon y a los anuncios relacionados con la eliminación de las exoneraciones tributarias a la amazonía.  También se pasa por alto la prometida transferencia de recursos a las municipalidades. Recientes declaraciones del Carlos Bruce, Ministro de la Presidencia, aluden a la necesidad de estudiar cuidadosamente este tema. Existe una fuerte presión en todo el país para iniciar el proceso de descentralización y se están planteando dos opciones principales: la municipalización o la departamentalización del proceso. Independientemente del camino que se siga, el fortalecimiento de los municipios debe merecernos la mayor preocupación pues los gobiernos locales constituyen el espacio adonde el pueblo puede acceder más directamente para luchar por la solución de sus problemas.

 Educación

 Se ha anunciado que se elevará la inversión en educación del 14% al 30% del Presupuesto General de la República y se orientará la mayor parte de ese gasto para mejorar la calidad y gratuidad de la educación pública y, especialmente, la de las áreas rurales.  Las modificaciones a las que se ha referido el ministro, tales como la implementación de la carrera magisterial, la reorganización de las Direcciones Regionales y otras son, sin duda pasos positivos. Sin embargo es difícil creer que, finalmente, el gobierno honre sus ofrecimientos y destine esas sumas a este fin. En todo caso el magisterio esta en pie de lucha y corresponde que junto a sus legítimas demandas económicas considere la importancia de dar un vuelco a la manera como hasta hoy se ha orientado la educación en el país.  Ello debe incluir alternativas claras y renovadoras de estudiantes y profesores de la universidad peruana que sirvan para su fortalecimiento y para que pueda jugar el rol que le corresponde en el desarrollo.

 Salud

 En este campo también el mensaje presidencial ha guardado silencio y el ministro Luis Solari solo se ha referido a algunos temas administrativos. No se conoce cuales serán los lineamientos de la política de salud de este gobierno lo que autoriza a suponer que siguen pendiendo el peligro sobre la seguridad de los establecimientos hospitalarios vinculados a la seguridad social. De manera similar debemos suponer que se continuará favoreciendo la mayor participación de la empresa privada en un campo que por su naturaleza no puede tener como incentivo los fines de lucro.

 La Lucha Contra la Corrupción,  la Impunidad y la Violación de los Derechos Humanos

 En este aspecto el gobierno viene cumpliendo, en buena medida, sus promesas electorales y prosigue por la ruta trazada durante el gobierno provisional de Valentín Paniagua como es el caso de la Comisión Iniciativa Nacional Anticorrupción -INA-en la cual participaron diversos seeectores y personalidades como el c. Pablo Checa, la misma que propuso una estrategia anticorrupción evidentemente necesaria para el país.  La ratificación del Procurador José Ugaz para dirigir la investigación sobre Fujimori, las detenciones de nuevos implicados en la corrupción y en la violación de los Derechos Humanos así como el respaldo a la Comisión de la Verdad y el haber asumido el compromiso de otorgarle a sus propuestas carácter vinculante con el Estado, son buenos indicios de que se avanza con firmeza por este camino. Corresponde al Partido en este caso contribuir a que este trabajo sea eficaz y estar atentos a cualquier signo de desviación o complicidad con el pasado reciente.

 Un aspecto preocupante vinculado con lo anterior es la ocurrencia de una serie de hechos que hace presumir que los enclaves del montesinismo en el aparato del Estado no han sido eliminados y, por el contrario, se están revitalizando. Esto es particularmente notorio en el caso del Poder Judicial.

 Perspectivas

 Por todo lo dicho es posible concluir que el Perú enfrenta hoy un desafío muy grande y a la vez muy trascendente.  O el proceso se frustra y todo queda en la sanción de un grupo de delincuentes que, posiblemente, serían condenados a penas irrisorias y saldrían libres en poco tiempo, o se sigue avanzando con paso firme y se sanciona ejemplarmente a quienes desde el gobierno construyeron y usufructuaron de un Estado mafioso.  O en el país se sigue aplicando la política económica que nos ha empobrecido hasta límites extremos en beneficio de unos cuantos capitalistas extranjeros y nacionales, o se la modifica para ir creando una economía basada en nuestra capacidad de producir y exportar competitivamente que permita una más justa redistribución del ingreso. O el país avanza en la construcción de una institucionalidad democrática, participatoria y descentralista que garantice el ejercicio de una democracia integral respaldada por una Constitución que garantice los derechos de los ciudadanos, o seguimos siendo una república de opereta donde nuestros destinos los rigen un grupo reducido de personajes, mayormente ligados a los grandes intereses económicos.

 En qué sentido hagamos marchar la historia es un desafío que nos compete. Hay claros indicios que, pasada la euforia del triunfo de Toledo, importantes sectores de la sociedad que le dieron su voto empiezan a preocuparse por el rumbo que toman las cosas. La convivencia dentro de un mismo gobierno de gente interesada en mantenernos dentro del modelo neoliberal con otra que aspira a cambios progresistas genera contradicciones que preocupan a la opinión pública. Las indefiniciones del actual Presidente de la República y el retraso de la presentación del Gabinete ante el Congreso, cuestión a la que no son ajenas las vacilaciones presidenciales,   alimentan esta preocupación.

 Las Organizaciones Populares

 En la actual coyuntura el instrumento más eficaz con que cuenta el país en la lucha contra el neoliberalismo es el movimiento popular organizado en diversos ámbitos.  En el campo sindical el fortalecimiento de la CGTP y sus federaciones es un hecho innegable y le ha permitido no solamente aumentar su capacidad de convocatoria sino jugar un importante papel en las luchas por objetivos políticos nacionales.  Dentro de ello destaca, de manera especial, el rol jugado en la derrota de los planes de Fujimori, Montesinos y la cúpula militar corrupta que los secundaban.  Un hecho de mucha trascendencia es, también, la reactivación de la Confederación Nacional Agraria (CNA) que ha realizado recientemente su Congreso Nacional aprobando una línea muy clara respecto del agro, eligiendo una dirección combativa y dinámica y aprobando su afiliación a la CGTP.

 Sin desmedro ni contradicción con la formación de un referente político de izquierda, ellas deben seguir jugando en esta etapa un rol de primera línea en la demanda al gobierno del cumplimiento de sus ofrecimientos electorales y en avanzar hacia objetivos que resultan indesligables de los intereses concretos de las luchas reivindicativas.

 En este panorama se hace acuciante que encontremos repuestas al desafío de cómo contribuir a la forja de un espacio de izquierda amplio y representativo que impulse un amplio movimiento antiimperialista, antineoliberal y que en esta tarea seamos capaces de fortalecer al Partido a través del respeto y la influencia que ganemos por la justeza de nuestras posiciones, la seriedad de nuestro trabajo y nuestra capacidad de entrega en todos y cada uno de los ámbitos en que desarrollemos nuestra actividad.

 Los Partidos Políticos en la Coyuntura

 Los partidos políticos con representación parlamentaria se reposicionan para llevar adelantes sus estrategias con vistas a mantener y acrecentar su influencia teniendo como objetivos centrales las próximas elecciones municipales y regionales y, naturalmente, para el 2,006 la disputa del poder central. 

 La derecha cuyos más conspicuos exponentes son “Unidad Nacional” y “Acción Popular” buscan la continuidad del modelo neoliberal En esta línea de copar espacios están dando nuevamente un espectáculo poco edificante ante el país en su disputa por puestos y comisiones legislativas dejando de lado acuciantes problemas de todo tipo que preocupan a las masas populares; ello abona los planes del fujimorismo de retornar al poder.

 El APRA, como ha sido tradicional, hace un juego sectario buscando que ubicarse en todos los niveles posibles de representación en el aparato del estado para disputarle a la izquierda el liderazgo popular y para evitar la investigación de responsabilidades de Alan García en la masacre de los penales y en posibles latrocinios.  El anticomunismo renace a través de personajes que hasta hace poco fungían de demócratas y hasta de izquierdistas.

 El partido de gobierno, “Perú Posible”, sin tradición ni experiencia política enfrenta retos que están por encima de sus propias posibilidades, las contradicciones se están agudizando y es probable que, en el mediano plazo, empiece ha hacer agua; dentro de sus filas surgen ya voces que expresan desazón con el predominio que el pensamiento económico de derecha viene ganando en el seno del gobierno.

 La izquierda carece hasta el momento de un referente propio que le permita acumular fuerzas y sólo cuenta con el apoyo de unos pocos parlamentarios de procedencia izquierdista entre los que destacan Javier Diez Canseco y José Luis Risco cuyo aporte en respaldo de las luchas de los trabajadores será, sin duda valioso, pero que no reemplazan la necesidad de un movimiento propio. 

El PCP, que fuera duramente afectado por los sucesos de Europa del Este, la división de la Izquierda Unida a comienzos de los años 90,  la ofensiva ideológica del neoliberalismo, la confrontación con la guerra sucia desplegada por la dictadura y Sendero Luminoso, y nuestros propios errores y debilidades, se encuentra actualmente en un franco proceso de reconstrucción y fortalecimiento, después de haber contribuido a las diversas luchas libradas por el movimiento popular y la izquierda, en la etapa de la dictadura.  En el nuevo escenario internacional y nacional, se abren enormes posibilidades de impulsar un proceso de acumulación de fuerzas y contribuir a la formación de un referente de izquierda que tenga como norte el socialismo. 

 Podemos afirmar que en el campo de la izquierda y el movimiento popular, pese a sus debilidades y retraso en relación a las demandas de la coyuntura, se esta generando un proceso de recuperación que permite trabajar por un relanzamiento que apunte a crear un amplio movimiento antineoliberal en función de las exigencias materiales y espirituales que el fracaso neoliberal pone a la orden del día.

 Se abre una nueva oportunidad para intentar rearticular un gran proyecto nacional  alternativo canalizando las demandas sociales, políticas y económicas que exige el pueblo. Es importante un reposicionamiento político pensando no solamente en las elecciones municipales y regionales sino también propuestas para el corto y mediano plazo teniendo como fundamento la lucha de masas para la acumulación de fuerzas en un escenario donde la izquierda no tiene representación parlamentaria propia y por lo tanto necesita desarrollar su presencia social y conquistar espacios políticos en los gobiernos locales y regionales en perspectiva a conquistar gobierno y poder en el país.

 Esto supone una estrategia y una táctica que combine campañas específicas por la renegociación de la deuda externa, investigación de la corrupción en el tema de los papeles de la deuda y la corrupción en las privatizaciones, la defensa del patrimonio nacional, detener el remate de los puertos, la hidroeléctrica del Mantaro y SEDAPAL; con campañas por el cumplimiento de las promesas electorales y la restitución de los derechos conculcados, demandas de una auténtica descentralización y regionalización, tarifas de los servicios públicos, regulación y precios en defensa de los usuarios, que permitan cohesionar y darle sentido a las luchas políticas y sociales.

 La posición del Partido Comunista Peruano frente al nuevo gobierno es de lucha por una democracia política y económica con justicia social, por el cambio del modelo neoliberal, lucha intransigente contra la corrupción y la violación de los derechos humanos, por la descentralización y desarrollo del país con soberanía nacional. Estamos por la reconstrucción y unidad de la izquierda junto al fortalecimiento de las organizaciones populares.

 En este sentido saludamos las acciones unitarias que desde las bases en Trujillo, Chimbote, Ayacucho, y otros lugares del país se está desarrollando para lograr un gran movimiento de la izquierda peruana.

 Hacemos un llamado a nuestros militantes y organismos de bases a nivel nacional a seguir trabajando por el fortalecimiento y unidad del Partido rumbo al XII Congreso Nacional junto a la reconstrucción de la unidad de la izquierda al calor de las luchas populares.

 

II. RESOLUCIONES DEL XII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL

1)  Aprobar el informe sobre La Situación Política y las perspectivas de la nueva etapa.
2) Contribuir resueltamente a la realización exitosa del XI Congreso Nacional de la    CGTP, a realizarse los días 23, 24, 25 y 26 de agosto del 2001, afirmando su línea clasista así como su fortalecimiento orgánico, programático y de unidad con el movimiento social y la puesta en práctica de una renovada estrategia de lucha para la nueva etapa.

 3) Impulsar la construcción de un referente de la izquierda peruana que incluya a los sectores democráticos, progresistas y patrióticos del país, que se constituya en un gran movimiento de acumulación de fuerzas de alcance nacional y de contenido democrático y antineoliberal.

 4) Ratificar la convocatoria del XII Congreso Nacional del Partido y su realización los días 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre del presente año para lo cual se aprobó el documento para el debate congresal y el Reglamento.

 5) Expresar homenaje en memoria del c. Jorge Del Prado fallecido hace dos años.

 Lima, agosto del 2001

  

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