El santuario único
17
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel,
y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová:
3 Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey o
cordero o cabra, en el campamento o fuera de él,
4 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para
ofrecer ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de Jehová,
será culpado de sangre el tal varón; sangre derramó; será
cortado el tal varón de entre su pueblo,
5 a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los
que sacrifican en medio del campo, para que los traigan a Jehová
a la puerta del tabernáculo de reunión al sacerdote, y
sacrifiquen ellos sacrificios de paz a Jehová.
6 Y el sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehová
a la puerta del tabernáculo de reunión, y quemará la grosura
en olor grato a Jehová.
7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios,
tras de los cuales han fornicado; tendrán esto por estatuto
perpetuo por sus edades.
8 Les dirás también: Cualquier varón de la casa de Israel, o
de los extranjeros que moran entre vosotros, que ofreciere
holocausto o sacrificio,
9 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para
hacerlo a Jehová, el tal varón será igualmente cortado de su
pueblo.
Prohibición de comer la sangre
10 Si cualquier varón de la casa de Israel, o de los
extranjeros que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo
pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la
cortaré de entre su pueblo.
11 Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he
dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y
la misma sangre hará expiación de la persona.
12 Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona
de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora entre
vosotros comerá sangre.
13 Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los
extranjeros que moran entre ellos, que cazare animal o ave que
sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.
14 Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he
dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna
carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que
la comiere será cortado.
15 Y cualquier persona, así de los naturales como de los
extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por
fiera, lavará sus vestidos y a sí misma se lavará con agua, y
será inmunda hasta la noche; entonces será limpia.
16 Y si no los lavare, ni lavare su cuerpo, llevará su
iniquidad.
Actos de inmoralidad prohibidos
18
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Yo soy Jehová vuestro
Dios.
3 No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual
morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la
cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos.
4 Mis ordenanzas pondréis por obra, y mis estatutos
guardaréis, andando en ellos. Yo Jehová vuestro Dios.
5 Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los
cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová.
6 Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para
descubrir su desnudez. Yo Jehová.
7 La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no
descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez.
8 La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la
desnudez de tu padre.
9 La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu
madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no
descubrirás.
10 La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija,
su desnudez no descubirás, porque es la desnudez tuya.
11 La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada
de tu padre, tu hermana es; su desnudez no descubrirás.
12 La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás; es
parienta de tu padre.
13 La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirás,
porque parienta de tu madre es.
14 La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no
llegarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.
15 La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu
hijo, no descubrirás su desnudez.
16 La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás; es la
desnudez de tu hermano.
17 La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no
tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para
descubrir su desnudez; son parientas, es maldad.
18 No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su
rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.
19 Y no llegarás a la mujer para descubrir su desnudez
mientras esté en su impureza menstrual.
20 Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu
prójimo, contaminándote con ella.
21 Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no
contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.
22 No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
23 Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote
con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para
ayuntarse con él; es perversión.
24 En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas
estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante
de vosotros,
25 y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre
ella, y la tierra vomitó sus moradores.
26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no
hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el
extranjero que mora entre vosotros
27 (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de
aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue
contaminada);
28 no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como
vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros.
29 Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas
abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de
entre su pueblo.
30 Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres
abominables que practicaron antes de vosotros, y no os
contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.
Leyes de santidad y de justicia
19
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y
diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.
3 Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis días de
reposo guardaréis. Yo Jehová vuestro Dios.
4 No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros
dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios.
5 Y cuando ofreciereis sacrificio de ofrenda de paz a Jehová,
ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos.
6 Será comido el día que lo ofreciereis, y el día siguiente;
y lo que quedare para el tercer día, será quemado en el fuego.
7 Y si se comiere el día tercero, será abominación; no será
acepto,
8 y el que lo comiere llevará su delito, por cuanto profanó
lo santo de Jehová; y la tal persona será cortada de su pueblo.
9 Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el
último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.
10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de
tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo
Jehová vuestro Dios.
11 No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al
otro.
12 Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el
nombre de tu Dios. Yo Jehová.
13 No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás
el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.
14 No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás
tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.
15 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre
ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
16 No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra
la vida de tu prójimo. Yo Jehová.
17 No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con
tu prójimo, para que no participes de su pecado.
18 No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu
pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.
19 Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con
animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de
semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.
20 Si un hombre yaciere con una mujer que fuere sierva
desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere
sido dada libertad, ambos serán azotados; no morirán, por
cuanto ella no es libre.
21 Y él traerá a Jehová, a la puerta del tabernáculo de
reunión, un carnero en expiación por su culpa.
22 Y con el carnero de la expiación lo reconciliará el
sacerdote delante de Jehová, por su pecado que cometió; y se le
perdonará su pecado que ha cometido.
23 Y cuando entréis en la tierra, y plantéis toda clase de
árboles frutales, consideraréis como incircunciso lo primero de
su fruto; tres años os será incircunciso; su fruto no se
comerá.
24 Y el cuarto año todo su fruto será consagrado en alabanzas
a Jehová.
25 Mas al quinto año comeréis el fruto de él, para que os
haga crecer su fruto. Yo Jehová vuestro Dios.
26 No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni
adivinos.
27 No haréis tonsura en vuestras cabezas, ni dañaréis la
punta de vuestra barba.
28 Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni
imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.
29 No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar, para que no
se prostituya la tierra y se llene de maldad.
30 Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en
reverencia. Yo Jehová.
31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los
consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.
32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro
del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.
33 Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra,
no le oprimiréis.
34 Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que
more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque
extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro
Dios.
35 No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en
peso ni en otra medida.
36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo
Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
37 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y
ponedlos por obra. Yo Jehová.
Penas por actos de inmoralidad
20
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Dirás asimismo a los hijos de Israel: Cualquier varón de
los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel,
que ofreciere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá; el
pueblo de la tierra lo apedreará.
3 Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de
entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc,
contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.
4 Si el pueblo de la tierra cerrare sus ojos respecto de aquel
varón que hubiere dado de sus hijos a Moloc, para no matarle,
5 entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón y contra su
familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que
fornicaron en pos de él prostituyéndose con Moloc.
6 Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para
prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal
persona, y la cortaré de entre su pueblo.
7 Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy
vuestro Dios.
8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que
os santifico.
9 Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto
morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre
él.
10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su
prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán
muertos.
11 Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez
de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será
sobre ellos.
12 Si alguno durmiere con su nuera, ambos han de morir;
cometieron grave perversión; su sangre será sobre ellos.
13 Si alguno se ayuntare con varón como con mujer,
abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos
será su sangre.
14 El que tomare mujer y a la madre de ella, comete vileza;
quemarán con fuego a él y a ellas, para que no haya vileza
entre vosotros.
15 Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto,
y mataréis a la bestia.
16 Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con
él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente;
su sangre será sobre ellos.
17 Si alguno tomare a su hermana, hija de su padre o hija de su
madre, y viere su desnudez, y ella viere la suya, es cosa
execrable; por tanto serán muertos a ojos de los hijos de su
pueblo; descubrió la desnudez de su hermana; su pecado llevará.
18 Cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere
su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de
su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo.
19 La desnudez de la hermana de tu madre, o de la hermana de tu
padre, no descubrirás; porque al descubrir la desnudez de su
parienta, su iniquidad llevarán.
20 Cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su
padre, la desnudez del hermano de su padre descubrió; su pecado
llevarán; morirán sin hijos.
21 Y el que tomare la mujer de su hermano, comete inmundicia;
la desnudez de su hermano descubrió; sin hijos serán.
22 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y
ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo
os introduzco para que habitéis en ella.
23 Y no andéis en las prácticas de las naciones que yo
echaré de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas
cosas, y los tuve en abominación.
24 Pero a vosotros os he dicho: Vosotros poseeréis la tierra
de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad,
tierra que fluye leche y miel. Yo Jehová vuestro Dios, que os he
apartado de los pueblos.
25 Por tanto, vosotros haréis diferencia entre animal limpio e
inmundo, y entre ave inmunda y limpia; y no contaminéis vuestras
personas con los animales, ni con las aves, ni con nada que se
arrastra sobre la tierra, los cuales os he apartado por inmundos.
26 Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo,
y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.
27 Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o
se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados;
su sangre será sobre ellos.
Santidad de los sacerdotes
21
1 Jehová dijo a Moisés: Habla a los sacerdotes hijos de
Aarón, y diles que no se contaminen por un muerto en sus
pueblos.
2 Mas por su pariente cercano, por su madre o por su padre, o
por su hijo o por su hermano,
3 o por su hermana virgen, a él cercana, la cual no haya
tenido marido, por ella se contaminará.
4 No se contaminará como cualquier hombre de su pueblo,
haciéndose inmundo.
5 No harán tonsura en su cabeza, ni raerán la punta de su
barba, ni en su carne harán rasguños.
6 Santos serán a su Dios, y no profanarán el nombre de su
Dios, porque las ofrendas encendidas para Jehová y el pan de su
Dios ofrecen; por tanto, serán santos.
7 Con mujer ramera o infame no se casarán, ni con mujer
repudiada de su marido; porque el sacerdote es santo a su Dios.
8 Le santificarás, por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece;
santo será para ti, porque santo soy yo Jehová que os santifico.
9 Y la hija del sacerdote, si comenzare a fornicar, a su padre
deshonra; quemada será al fuego.
10 Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza
fue derramado el aceite de la unción, y que fue consagrado para
llevar las vestiduras, no descubrirá su cabeza, ni rasgará sus
vestidos,
11 ni entrará donde haya alguna persona muerta; ni por su
padre ni por su madre se contaminará.
12 Ni saldrá del santuario, ni profanará el santuario de su
Dios; porque la consagración por el aceite de la unción de su
Dios está sobre él. Yo Jehová.
13 Tomará por esposa a una mujer virgen.
14 No tomará viuda, ni repudiada, ni infame ni ramera, sino
tomará de su pueblo una virgen por mujer,
15 para que no profane su descendencia en sus pueblos; porque
yo Jehová soy el que los santifico.
16 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
17 Habla a Aarón y dile: Ninguno de tus descendientes por sus
generaciones, que tenga algún defecto, se acercará para ofrecer
el pan de su Dios.
18 Porque ningún varón en el cual haya defecto se acercará;
varón ciego, o cojo, o mutilado, o sobrado,
19 o varón que tenga quebradura de pie o rotura de mano,
20 o jorobado, o enano, o que tenga nube en el ojo, o que tenga
sarna, o empeine, o testículo magullado.
21 Ningún varón de la descendencia del sacerdote Aarón, en
el cual haya defecto, se acercará para ofrecer las ofrendas
encendidas para Jehová. Hay defecto en él; no se acercará a
ofrecer el pan de su Dios.
22 Del pan de su Dios, de lo muy santo y de las cosas
santificadas, podrá comer.
23 Pero no se acercará tras el velo, ni se acercará al altar,
por cuanto hay defecto en él; para que no profane mi santuario,
porque yo Jehová soy el que los santifico.
24 Y Moisés habló esto a Aarón, y a sus hijos, y a todos los
hijos de Israel.
Santidad de las ofrendas
22
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Di a Aarón y a sus hijos que se abstengan de las cosas
santas que los hijos de Israel me han dedicado, y no profanen mi
santo nombre. Yo Jehová.
3 Diles: Todo varón de toda vuestra descendencia en vuestras
generaciones, que se acercare a las cosas sagradas que los hijos
de Israel consagran a Jehová, teniendo inmundicia sobre sí,
será cortado de mi presencia. Yo Jehová.
4 Cualquier varón de la descendencia de Aarón que fuere
leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas
hasta que esté limpio. El que tocare cualquiera cosa de
cadáveres, o el varón que hubiere tenido derramamiento de
semen,
5 o el varón que hubiere tocado cualquier reptil por el cual
será inmundo, u hombre por el cual venga a ser inmundo, conforme
a cualquiera inmundicia suya;
6 la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no
comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con
agua.
7 Cuando el sol se pusiere, será limpio; y después podrá
comer las cosas sagradas, porque su alimento es.
8 Mortecino ni despedazado por fiera no comerá,
contaminándose en ello. Yo Jehová.
9 Guarden, pues, mi ordenanza, para que no lleven pecado por
ello, no sea que así mueran cuando la profanen. Yo Jehová que
los santifico.
10 Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del
sacerdote, y el jornalero, no comerán cosa sagrada.
11 Mas cuando el sacerdote comprare algún esclavo por dinero,
éste podrá comer de ella, así como también el nacido en su
casa podrá comer de su alimento.
12 La hija del sacerdote, si se casare con varón extraño, no
comerá de la ofrenda de las cosas sagradas.
13 Pero si la hija del sacerdote fuere viuda o repudiada, y no
tuviere prole y se hubiere vuelto a la casa de su padre, como en
su juventud, podrá comer del alimento de su padre; pero ningún
extraño coma de él.
14 Y el que por yerro comiere cosa sagrada, añadirá a ella
una quinta parte, y la dará al sacerdote con la cosa sagrada.
15 No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de
Israel, las cuales apartan para Jehová;
16 pues les harían llevar la iniquidad del pecado, comiendo
las cosas santas de ellos; porque yo Jehová soy el que los
santifico.
17 También habló Jehová a Moisés, diciendo:
18 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel,
y diles: Cualquier varón de la casa de Israel, o de los
extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda en pago de sus
votos, o como ofrendas voluntarias ofrecidas en holocausto a
Jehová,
19 para que sea aceptado, ofreceréis macho sin defecto de
entre el ganado vacuno, de entre los corderos, o de entre las
cabras.
20 Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis, porque no
será acepto por vosotros.
21 Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio en ofrenda de
paz a Jehová para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria,
sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado será sin
defecto.
22 Ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o
roñoso, no ofreceréis éstos a Jehová, ni de ellos pondréis
ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.
23 Buey o carnero que tenga de más o de menos, podrás ofrecer
por ofrenda voluntaria; pero en pago de voto no será acepto.
24 No ofreceréis a Jehová animal con testículos heridos o
magullados, rasgados o cortados, ni en vuestra tierra lo
ofreceréis.
25 Ni de mano de extranjeros tomarás estos animales para
ofrecerlos como el pan de vuestro Dios, porque su corrupción
está en ellos; hay en ellos defecto, no se os aceptarán.
26 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
27 El becerro o el cordero o la cabra, cuando naciere, siete
días estará mamando de su madre; mas desde el octavo día en
adelante será acepto para ofrenda de sacrificio encendido a
Jehová.
28 Y sea vaca u oveja, no degollaréis en un mismo día a ella
y a su hijo.
29 Y cuando ofreciereis sacrificio de acción de gracias a
Jehová, lo sacrificaréis de manera que sea aceptable.
30 En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro
día. Yo Jehová.
31 Guardad, pues, mis mandamientos, y cumplidlos. Yo Jehová.
32 Y no profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado
en medio de los hijos de Israel. Yo Jehová que os santifico,
33 que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios.
Yo Jehová.
Las fiestas solemnes
(Nm. 28.1629.40)
23
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de
Jehová, las cuales proclamaréis como santas convocaciones,
serán estas:
3 Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de
reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; día de
reposo es de Jehová en dondequiera que habitéis.
4 Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones
santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos:
5 En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos
tardes, pascua es de Jehová.
6 Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los
panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes sin
levadura.
7 El primer día tendréis santa convocación; ningún trabajo
de siervos haréis.
8 Y ofreceréis a Jehová siete días ofrenda encendida; el
séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo
haréis.
9 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado
en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al
sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de
vuestra siega.
11 Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para
que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la
mecerá.
12 Y el día que ofrezcáis la gavilla, ofreceréis un cordero
de un año, sin defecto, en holocausto a Jehová.
13 Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina
amasada con aceite, ofrenda encendida a Jehová en olor
gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un
hin.
14 No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta
este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro
Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que
habitéis.
15 Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo,
desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida;
siete semanas cumplidas serán.
16 Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo
contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a
Jehová.
17 De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda
mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina,
cocidos con levadura, como primicias para Jehová.
18 Y ofreceréis con el pan siete corderos de un año, sin
defecto, un becerro de la vacada, y dos carneros; serán
holocausto a Jehová, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda
encendida de olor grato para Jehová.
19 Ofreceréis además un macho cabrío por expiación, y dos
corderos de un año en sacrificio de ofrenda de paz.
20 Y el sacerdote los presentará como ofrenda mecida delante
de Jehová, con el pan de las primicias y los dos corderos;
serán cosa sagrada a Jehová para el sacerdote.
21 Y convocaréis en este mismo día santa convocación;
ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en
dondequiera que habitéis por vuestras generaciones.
22 Cuando segareis la mies de vuestra tierra, no segaréis hasta
el último rincón de ella, ni espigarás tu siega; para el pobre
y para el extranjero la dejarás. Yo Jehová vuestro Dios.
23 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
24 Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al
primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al
son de trompetas, y una santa convocación.
25 Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda
encendida a Jehová.
26 También habló Jehová a Moisés, diciendo:
27 A los diez días de este mes séptimo será el día de
expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras
almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.
28 Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de
expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios.
29 Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día,
será cortada de su pueblo.
30 Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este
día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo.
31 Ningún trabajo haréis; estatuto perpetuo es por vuestras
generaciones en dondequiera que habitéis.
32 Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras
almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde
a tarde guardaréis vuestro reposo.
33 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
34 Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de
este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a
Jehová por siete días.
35 El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de
siervos haréis.
36 Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el
octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda
encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos
haréis.
37 Estas son las fiestas solemnes de Jehová, a las que
convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a
Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa
en su tiempo,
38 además de los días de reposo de Jehová, de vuestros
dones, de todos vuestros votos, y de todas vuestras ofrendas
voluntarias que acostumbráis dar a Jehová.
39 Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis
recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por
siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será
también día de reposo.
40 Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol
hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces
de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro
Dios por siete días.
41 Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año;
será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes
séptimo la haréis.
42 En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de
Israel habitará en tabernáculos,
43 para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos
hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la
tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
44 Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas
solemnes de Jehová.
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