Leyes acerca de la lepra
13
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón,
o erupción, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su cuerpo
como llaga de lepra, será traído a Aarón el sacerdote o a uno
de sus hijos los sacerdotes.
3 Y el sacerdote mirará la llaga en la piel del cuerpo; si el
pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más
profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es; y el
sacerdote le reconocerá, y le declarará inmundo.
4 Y si en la piel de su cuerpo hubiere mancha blanca, pero que
no pareciere más profunda que la piel, ni el pelo se hubiere
vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por
siete días.
5 Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga
conserva el mismo aspecto, no habiéndose extendido en la piel,
entonces el sacerdote le volverá a encerrar por otros siete
días.
6 Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si
parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la
piel, entonces el sacerdote lo declarará limpio: era erupción;
y lavará sus vestidos, y será limpio.
7 Pero si se extendiere la erupción en la piel después que
él se mostró al sacerdote para ser limpio, deberá mostrarse
otra vez al sacerdote.
8 Y si reconociéndolo el sacerdote ve que la erupción se ha
extendido en la piel, lo declarará inmundo: es lepra.
9 Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al
sacerdote.
10 Y éste lo mirará, y si apareciere tumor blanco en la piel,
el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la
carne viva,
11 es lepra crónica en la piel de su cuerpo; y le declarará
inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.
12 Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que
cubriere toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies,
hasta donde pueda ver el sacerdote,
13 entonces éste le reconocerá; y si la lepra hubiere
cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda ella
se ha vuelto blanca, y él es limpio.
14 Mas el día que apareciere en él la carne viva, será
inmundo.
15 Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo declarará
inmundo. Es inmunda la carne viva; es lepra.
16 Mas cuando la carne viva cambiare y se volviere blanca,
entonces vendrá al sacerdote,
17 y el sacerdote mirará; y si la llaga se hubiere vuelto
blanca, el sacerdote declarará limpio al que tenía la llaga, y
será limpio.
18 Y cuando en la piel de la carne hubiere divieso, y se
sanare,
19 y en el lugar del divieso hubiere una hinchazón, o una
mancha blanca rojiza, será mostrado al sacerdote.
20 Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más profunda
que la piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, el sacerdote lo
declarará inmundo; es llaga de lepra que se originó en el
divieso.
21 Y si el sacerdote la considerare, y no apareciere en ella
pelo blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino oscura,
entonces el sacerdote le encerrará por siete días;
22 y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote
lo declarará inmundo; es llaga.
23 Pero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, y no se
hubiere extendido, es la cicatriz del divieso, y el sacerdote lo
declarará limpio.
24 Asimismo cuando hubiere en la piel del cuerpo quemadura de
fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina,
rojiza o blanca,
25 el sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto
blanco en la mancha, y ésta pareciere ser más profunda que la
piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote lo
declarará inmundo, por ser llaga de lepra.
26 Mas si el sacerdote la mirare, y no apareciere en la mancha
pelo blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino que
estuviere oscura, le encerrará el sacerdote por siete días.
27 Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá; y si se
hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo declarará
inmundo; es llaga de lepra.
28 Pero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere
extendido en la piel, sino que estuviere oscura, es la cicatriz
de la quemadura; el sacerdote lo declarará limpio, porque señal
de la quemadura es.
29 Y al hombre o mujer que le saliere llaga en la cabeza, o en
la barba,
30 el sacerdote mirará la llaga; y si pareciere ser más
profunda que la piel, y el pelo de ella fuere amarillento y
delgado, entonces el sacerdote le declarará inmundo; es tiña,
es lepra de la cabeza o de la barba.
31 Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña,
y no pareciere ser más profunda que la piel, ni hubiere en ella
pelo negro, el sacerdote encerrará por siete días al llagado de
la tiña;
32 y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga; y si la
tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo
amarillento, ni pareciere la tiña más profunda que la piel,
33 entonces le hará que se rasure, pero no rasurará el lugar
afectado; y el sacerdote encerrará por otros siete días al que
tiene la tiña.
34 Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la
tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere ser más
profunda que la piel, el sacerdote lo declarará limpio; y
lavará sus vestidos y será limpio.
35 Pero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel
después de su purificación,
36 entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere
cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo amarillento;
es inmundo.
37 Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha
salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está
limpio, y limpio lo declarará el sacerdote.
38 Asimismo cuando el hombre o la mujer tuviere en la piel de
su cuerpo manchas, manchas blancas,
39 el sacerdote mirará, y si en la piel de su cuerpo
aparecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que
brotó en la piel; está limpia la persona.
40 Y el hombre, cuando se le cayere el cabello, es calvo, pero
limpio.
41 Y si hacia su frente se le cayere el cabello, es calvo por
delante, pero limpio.
42 Mas cuando en la calva o en la antecalva hubiere llaga
blanca rojiza, lepra es que brota en su calva o en su antecalva.
43 Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la
hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva o en su
antecalva, como el parecer de la lepra de la piel del cuerpo,
44 leproso es, es inmundo, y el sacerdote lo declarará luego
inmundo; en su cabeza tiene la llaga.
45 Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos
rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará:
¡Inmundo! ¡inmundo!
46 Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo;
estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su
morada.
47 Cuando en un vestido hubiere plaga de lepra, ya sea vestido
de lana, o de lino,
48 o en urdimbre o en trama de lino o de lana, o en cuero, o en
cualquiera obra de cuero;
49 y la plaga fuere verdosa, o rojiza, en vestido o en cuero,
en urdimbre o en trama, o en cualquiera obra de cuero; plaga es
de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.
50 Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa
plagada por siete días.
51 Y al séptimo día mirará la plaga; y si se hubiere
extendido la plaga en el vestido, en la urdimbre o en la trama,
en el cuero, o en cualquiera obra que se hace de cuero, lepra
maligna es la plaga; inmunda será.
52 Será quemado el vestido, la urdimbre o trama de lana o de
lino, o cualquiera obra de cuero en que hubiere tal plaga, porque
lepra maligna es; al fuego será quemada.
53 Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se
haya extendido en el vestido, en la urdimbre o en la trama, o en
cualquiera obra de cuero,
54 entonces el sacerdote mandará que laven donde está la
plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.
55 Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y
si pareciere que la plaga no ha cambiado de aspecto, aunque no se
haya extendido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; es
corrosión penetrante, esté lo raído en el derecho o en el
revés de aquella cosa.
56 Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha
oscurecido después que fue lavada, la cortará del vestido, del
cuero, de la urdimbre o de la trama.
57 Y si apareciere de nuevo en el vestido, la urdimbre o trama,
o en cualquiera cosa de cuero, extendiéndose en ellos, quemarás
al fuego aquello en que estuviere la plaga.
58 Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquiera cosa
de cuero que lavares, y que se le quitare la plaga, se lavará
segunda vez, y entonces será limpia.
59 Esta es la ley para la plaga de la lepra del vestido de lana
o de lino, o de urdimbre o de trama, o de cualquiera cosa de
cuero, para que sea declarada limpia o inmunda.
14
1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Esta será la ley para el leproso cuando se limpiare: Será
traído al sacerdote,
3 y éste saldrá fuera del campamento y lo examinará; y si ve
que está sana la plaga de la lepra del leproso,
4 el sacerdote mandará luego que se tomen para el que se
purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana e
hisopo.
5 Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de
barro sobre aguas corrientes.
6 Después tomará la avecilla viva, el cedro, la grana y el
hisopo, y los mojará con la avecilla viva en la sangre de la
avecilla muerta sobre las aguas corrientes;
7 y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra,
y le declarará limpio; y soltará la avecilla viva en el campo.
8 Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todo su
pelo, y se lavará con agua, y será limpio; y después entrará
en el campamento, y morará fuera de su tienda siete días.
9 Y el séptimo día raerá todo el pelo de su cabeza, su barba
y las cejas de sus ojos y todo su pelo, y lavará sus vestidos, y
lavará su cuerpo en agua, y será limpio.
10 El día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una
cordera de un año sin tacha, y tres décimas de efa de flor de
harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite.
11 Y el sacerdote que le purifica presentará delante de
Jehová al que se ha de limpiar, con aquellas cosas, a la puerta
del tabernáculo de reunión;
12 y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la
culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida
delante de Jehová.
13 Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella el
sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del
santuario; porque como la víctima por el pecado, así también
la víctima por la culpa es del sacerdote; es cosa muy sagrada.
14 Y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima por la
culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja
derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y
sobre el pulgar de su pie derecho.
15 Asimismo el sacerdote tomará del log de aceite, y lo
echará sobre la palma de su mano izquierda,
16 y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano
izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces
delante de Jehová.
17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá
el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se
purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de
su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa.
18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá
sobre la cabeza del que se purifica; y hará el sacerdote
expiación por él delante de Jehová.
19 Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y
hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia;
y después degollará el holocausto,
20 y hará subir el sacerdote el holocausto y la ofrenda sobre
el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será
limpio.
21 Mas si fuere pobre, y no tuviere para tanto, entonces
tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la
culpa, para reconciliarse, y una décima de efa de flor de harina
amasada con aceite para ofrenda, y un log de aceite,
22 y dos tórtolas o dos palominos, según pueda; uno será
para expiación por el pecado, y el otro para holocausto.
23 Al octavo día de su purificación traerá estas cosas al
sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de
Jehová.
24 Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación por la
culpa, y el log de aceite, y los mecerá el sacerdote como
ofrenda mecida delante de Jehová.
25 Luego degollará el cordero de la culpa, y el sacerdote
tomará de la sangre de la culpa, y la pondrá sobre el lóbulo
de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su
mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.
26 Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de su mano
izquierda;
27 y con su dedo derecho el sacerdote rociará del aceite que
tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehová.
28 También el sacerdote pondrá del aceite que tiene en su
mano sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica,
sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie
derecho, en el lugar de la sangre de la culpa.
29 Y lo que sobre del aceite que el sacerdote tiene en su mano,
lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica, para
reconciliarlo delante de Jehová.
30 Asimismo ofrecerá una de las tórtolas o uno de los
palominos, según pueda.
31 Uno en sacrificio de expiación por el pecado, y el otro en
holocausto, además de la ofrenda; y hará el sacerdote
expiación por el que se ha de purificar, delante de Jehová.
32 Esta es la ley para el que hubiere tenido plaga de lepra, y
no tuviere más para su purificación.
33 Habló también Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
34 Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, la cual yo
os doy en posesión, si pusiere yo plaga de lepra en alguna casa
de la tierra de vuestra posesión,
35 vendrá aquel de quien fuere la casa y dará aviso al
sacerdote, diciendo: Algo como plaga ha aparecido en mi casa.
36 Entonces el sacerdote mandará desocupar la casa antes que
entre a mirar la plaga, para que no sea contaminado todo lo que
estuviere en la casa; y después el sacerdote entrará a
examinarla.
37 Y examinará la plaga; y si se vieren manchas en las paredes
de la casa, manchas verdosas o rojizas, las cuales parecieren
más profundas que la superficie de la pared,
38 el sacerdote saldrá de la casa a la puerta de ella, y
cerrará la casa por siete días.
39 Y al séptimo día volverá el sacerdote, y la examinará; y
si la plaga se hubiere extendido en las paredes de la casa,
40 entonces mandará el sacerdote, y arrancarán las piedras en
que estuviere la plaga, y las echarán fuera de la ciudad en
lugar inmundo.
41 Y hará raspar la casa por dentro alrededor, y derramarán
fuera de la ciudad, en lugar inmundo, el barro que rasparen.
42 Y tomarán otras piedras y las pondrán en lugar de las
piedras quitadas; y tomarán otro barro y recubrirán la casa.
43 Y si la plaga volviere a brotar en aquella casa, después
que hizo arrancar las piedras y raspar la casa, y después que
fue recubierta,
44 entonces el sacerdote entrará y la examinará; y si
pareciere haberse extendido la plaga en la casa, es lepra maligna
en la casa; inmunda es.
45 Derribará, por tanto, la tal casa, sus piedras, sus maderos
y toda la mezcla de la casa; y sacarán todo fuera de la ciudad a
lugar inmundo.
46 Y cualquiera que entrare en aquella casa durante los días
en que la mandó cerrar, será inmundo hasta la noche.
47 Y el que durmiere en aquella casa, lavará sus vestidos;
también el que comiere en la casa lavará sus vestidos.
48 Mas si entrare el sacerdote y la examinare, y viere que la
plaga no se ha extendido en la casa después que fue recubierta,
el sacerdote declarará limpia la casa, porque la plaga ha
desaparecido.
49 Entonces tomará para limpiar la casa dos avecillas, y
madera de cedro, grana e hisopo;
50 y degollará una avecilla en una vasija de barro sobre aguas
corrientes.
51 Y tomará el cedro, el hisopo, la grana y la avecilla viva,
y los mojará en la sangre de la avecilla muerta y en las aguas
corrientes, y rociará la casa siete veces.
52 Y purificará la casa con la sangre de la avecilla, con las
aguas corrientes, con la avecilla viva, la madera de cedro, el
hisopo y la grana.
53 Luego soltará la avecilla viva fuera de la ciudad sobre la
faz del campo. Así hará expiación por la casa, y será limpia.
54 Esta es la ley acerca de toda plaga de lepra y de tiña,
55 y de la lepra del vestido, y de la casa,
56 y acerca de la hinchazón, y de la erupción, y de la mancha
blanca,
57 para enseñar cuándo es inmundo, y cuándo limpio. Esta es
la ley tocante a la lepra.
Impurezas físicas
15
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier varón,
cuando tuviere flujo de semen, será inmundo.
3 Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo
destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de
su flujo, él será inmundo.
4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, será
inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda será.
5 Y cualquiera que tocare su cama lavará sus vestidos; se
lavará también a sí mismo con agua, y será inmundo hasta la
noche.
6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado
el que tiene flujo, lavará sus vestidos, se lavará también a
sí mismo con agua, y será inmundo hasta la noche.
7 Asimismo el que tocare el cuerpo del que tiene flujo, lavará
sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será inmundo
hasta la noche.
8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, éste
lavará sus vestidos, y después de haberse lavado con agua,
será inmundo hasta la noche.
9 Y toda montura sobre que cabalgare el que tuviere flujo será
inmunda.
10 Cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo
de él, será inmundo hasta la noche; y el que la llevare,
lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será
inmundo hasta la noche.
11 Y todo aquel a quien tocare el que tiene flujo, y no lavare
con agua sus manos, lavará sus vestidos, y a sí mismo se
lavará con agua, y será inmundo hasta la noche.
12 La vasija de barro que tocare el que tiene flujo será
quebrada, y toda vasija de madera será lavada con agua.
13 Cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo,
contará siete días desde su purificación, y lavará sus
vestidos, y lavará su cuerpo en aguas corrientes, y será
limpio.
14 Y el octavo día tomará dos tórtolas o dos palominos, y
vendrá delante de Jehová a la puerta del tabernáculo de
reunión, y los dará al sacerdote;
15 y el sacerdote hará del uno ofrenda por el pecado, y del
otro holocausto; y el sacerdote le purificará de su flujo
delante de Jehová.
16 Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará en agua
todo su cuerpo, y será inmundo hasta la noche.
17 Y toda vestidura, o toda piel sobre la cual cayere la
emisión del semen, se lavará con agua, y será inmunda hasta la
noche.
18 Y cuando un hombre yaciere con una mujer y tuviere emisión
de semen, ambos se lavarán con agua, y serán inmundos hasta la
noche.
19 Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en
su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la
tocare será inmundo hasta la noche.
20 Todo aquello sobre que ella se acostare mientras estuviere
separada, será inmundo; también todo aquello sobre que se
sentare será inmundo.
21 Y cualquiera que tocare su cama, lavará sus vestidos, y
después de lavarse con agua, será inmundo hasta la noche.
22 También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que
ella se hubiere sentado, lavará sus vestidos; se lavará luego a
sí mismo con agua, y será inmundo hasta la noche.
23 Y lo que estuviere sobre la cama, o sobre la silla en que
ella se hubiere sentado, el que lo tocare será inmundo hasta la
noche.
24 Si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre él,
será inmundo por siete días; y toda cama sobre que durmiere,
será inmunda.
25 Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos
días fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo de
sangre más de su costumbre, todo el tiempo de su flujo será
inmunda como en los días de su costumbre.
26 Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le
será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se
sentare, será inmundo, como la impureza de su costumbre.
27 Cualquiera que tocare esas cosas será inmundo; y lavará
sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será inmundo
hasta la noche.
28 Y cuando fuere libre de su flujo, contará siete días, y
después será limpia.
29 Y el octavo día tomará consigo dos tórtolas o dos
palominos, y los traerá al sacerdote, a la puerta del
tabernáculo de reunión;
30 y el sacerdote hará del uno ofrenda por el pecado, y del
otro holocausto; y la purificará el sacerdote delante de
Jehová del flujo de su impureza.
31 Así apartaréis de sus impurezas a los hijos de Israel, a
fin de que no mueran por sus impurezas por haber contaminado mi
tabernáculo que está entre ellos.
32 Esta es la ley para el que tiene flujo, y para el que tiene
emisión de semen, viniendo a ser inmundo a causa de ello;
33 y para la que padece su costumbre, y para el que tuviere
flujo, sea varón o mujer, y para el hombre que durmiere con
mujer inmunda.
El día de la expiación
16
1 Habló Jehová a Moisés después de la muerte de los dos
hijos de Aarón, cuando se acercaron delante de Jehová, y
murieron.
2 Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en
todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del
propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque
yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.
3 Con esto entrará Aarón en el santuario: con un becerro para
expiación, y un carnero para holocausto.
4 Se vestirá la túnica santa de lino, y sobre su cuerpo
tendrá calzoncillos de lino, y se ceñirá el cinto de lino, y
con la mitra de lino se cubrirá. Son las santas vestiduras; con
ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua.
5 Y de la congregación de los hijos de Israel tomará dos
machos cabríos para expiación, y un carnero para holocausto.
6 Y hará traer Aarón el becerro de la expiación que es suyo,
y hará la reconciliación por sí y por su casa.
7 Después tomará los dos machos cabríos y los presentará
delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión.
8 Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una
suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel.
9 Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre el cual cayere la
suerte por Jehová, y lo ofrecerá en expiación.
10 Mas el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por
Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la
reconciliación sobre él, para enviarlo a Azazel al desierto.
11 Y hará traer Aarón el becerro que era para expiación
suya, y hará la reconciliación por sí y por su casa, y
degollará en expiación el becerro que es suyo.
12 Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del
altar de delante de Jehová, y sus puños llenos del perfume
aromático molido, y lo llevará detrás del velo.
13 Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová, y la
nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está sobre el
testimonio, para que no muera.
14 Tomará luego de la sangre del becerro, y la rociará con su
dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio
esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.
15 Después degollará el macho cabrío en expiación por el
pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del velo adentro,
y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la
esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de
los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados; de
la misma manera hará también al tabernáculo de reunión, el
cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.
17 Ningún hombre estará en el tabernáculo de reunión cuando
él entre a hacer la expiación en el santuario, hasta que él
salga, y haya hecho la expiación por sí, por su casa y por toda
la congregación de Israel.
18 Y saldrá al altar que está delante de Jehová, y lo
expiará, y tomará de la sangre del becerro y de la sangre del
macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos del altar
alrededor.
19 Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces,
y lo limpiará, y lo santificará de las inmundicias de los hijos
de Israel.
20 Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el
tabernáculo de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío
vivo;
21 y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho
cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los
hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados,
poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo
enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto.
22 Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las
iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho
cabrío por el desierto.
23 Después vendrá Aarón al tabernáculo de reunión, y se
quitará las vestiduras de lino que había vestido para entrar en
el santuario, y las pondrá allí.
24 Lavará luego su cuerpo con agua en el lugar del santuario,
y después de ponerse sus vestidos saldrá, y hará su
holocausto, y el holocausto del pueblo, y hará la expiación por
sí y por el pueblo.
25 Y quemará en el altar la grosura del sacrificio por el
pecado.
26 El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará
sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo, y después
entrará en el campamento.
27 Y sacarán fuera del campamento el becerro y el macho
cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al
santuario para hacer la expiación; y quemarán en el fuego su
piel, su carne y su estiércol.
28 El que los quemare lavará sus vestidos, lavará también su
cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento.
29 Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo,
a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna
obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre
vosotros.
30 Porque en este día se hará expiación por vosotros, y
seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.
31 Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras
almas; es estatuto perpetuo.
32 Hará la expiación el sacerdote que fuere ungido y
consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá
las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas.
33 Y hará la expiación por el santuario santo, y el
tabernáculo de reunión; también hará expiación por el altar,
por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación.
34 Y esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer
expiación una vez al año por todos los pecados de Israel. Y
Moisés lo hizo como Jehová le mandó.
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