| TEMA A : T�CNICAS PARA EL ESCUCHAR EMP�TICO LA AUTOAPERTURA La comunicaci�n plantea b�sicamente dos obst�culos dif�ciles de superar: 1) La consciencia permanente de que todo mensaje que emitimos puede ser subjetivo, porque es emitido a trav�s de nosotros mismos, y 2) La consciencia permanente de las limitaciones del pensamiento, en cuanto a que �ste no es la �nica herramienta de comprensi�n de situaciones, hechos o personas. En relaci�n con estos dos obst�culos, la Inteligencia Emocional propone, como primera t�cnica de comunicaci�n emp�tica, la autoapertura. �Qu� es la autoapertura? Consiste en abordar las dos problem�ticas mencionadas, justamente partiendo del principio de aceptaci�n de que no es posible colocarse (en un di�logo, discusi�n, comunicaci�n o proceso de toma de decisiones) en una postura que d� por superados esos dos obst�culos, ni en uno mismo ni en los dem�s. Esto, que parece tan simple, no es a priori -y de acuerdo a la experiencia- tan f�cil de llevar a la pr�ctica. La autoapertura, por lo tanto, se basa en dos principios sobre los que se trabaja una y otra vez, en cada intercambio efectivo: a) Considerar que existen, por lo menos, tres maneras de ver las cuestiones o actitudes personales, principio llamado 'las tres ventanas de la percepci�n'. El principio es simple pero muy efectivo: cada ventana revela un enfoque diferente de una misma situaci�n. Hay que entrenarse para reconocer las percepciones alternativas de cualquier encuentro con otra persona o de cualquier situaci�n: � Ventana uno: los hechos objetivos de lo sucedido. � Ventana dos: nuestra percepci�n de lo ocurrido. � Ventana tres: todas las explicaciones posibles de las causas de lo que pas�, o de lo que pudo haber pasado (si todav�a tenemos informaci�n fragmentaria y no sabemos qu� pas� exactamente). b) Considerar que no es posible superar las limitaciones del pensamiento, porque �stas son inherentes al propio proceso del pensar, y por lo tanto esas limitaciones est� fuera del alcance de nuestra voluntad. Para descubrir claramente las limitaciones del pensamiento, nos conviene analizar el proceso del di�logo, de la discusi�n y del aprendizaje grupal, siguiendo las interesantes ideas del f�sico ingl�s David Bohm. La palabra 'discusi�n' tiene la misma ra�z que 'percusi�n'. Sugiere algo parecido al peloteo de 'una partida de ping-pong'. En esa partida, el tema de com�n inter�s se puede analizar y diseccionar desde muchos puntos de vista suministrados por los participantes. Claramente, esto puede ser �til. Sin embargo, el prop�sito del juego normalmente es 'ganar', y en este caso ganar significa lograr que el grupo acepte nuestros puntos de vista. En ocasiones, podemos aceptar parte del punto de vista de otra persona para fortalecer el nuestro, pero fundamentalmente deseamos que prevalezca el nuestro, pero fundamentalmente deseamos que prevalezca el nuestro. El �nfasis en el acto de ganar, sin embargo, no es compatible con la prioridad de la coherencia y la verdad. Bohm sugiere que para lograr ese cambio de prioridades se necesita el 'di�logo', que es otra modalidad de comunicaci�n. Bohm sugiere que el significado original de di�logo era 'el significado pasando o movi�ndose a trav�s... un flujo libre de significado entre las personas, como un arroyo que fluye entre dos orillas'. En el di�logo, sostiene Bohm, un grupo tiene acceso a una mayor 'reserva de significado com�n', a la cual no se puede tener acceso individual. 'El todo organiza las partes', en vez de tratar de amalgamar las partes en un todo. El prop�sito de un di�logo consiste en trascender la comprensi�n de un solo individuo. En un di�logo no intentamos ganar. Todos ganamos si lo hacemos correctamente. En el di�logo, los individuos obtienen una comprensi�n que no se podr�a obtener individualmente. |
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