| T�pico 1 LOS PROBLEMAS EMOCIONALES FAQ �Podemos aspirar a un control absoluto de nuestras emociones? Anat�micamente es imposible asegurar eso, y psicol�gicamente no es deseable. Las emociones-choque son un mecanismo de adaptaci�n impuesto por la naturaleza para asegurar nuestra supervivencia, y as� como nos permite reaccionar r�pidamente ante una situaci�n de peligro, real o supuesta, ese mismo mecanismo es el que -ocasional o muy frecuentemente- se 'dispara' y nos produce un desborde emocional. Lo que s� podemos hacer, con autoconciencia y entrenamiento, es mantener cierto control sobre la intensidad de una emoci�n, o bien recuperar el completo control r�pidamente. �El sistema l�mbico trabaja coordinadamente con la corteza cerebral? La mayor�a del tiempo s�, lo cual permite hablar de control emocional, inteligencia emocional, temperancia, equilibrio, etc. Pero hay casos en los que el sistema l�mbico opera enviando �rdenes directas a nuestro organismo, y volcando en �l hormonas y substancias que permiten una reacci�n r�pida, como en situaciones de emergencias. En otros casos, la corteza cerebral puede anular una reacci�n del sistema l�mbico, bien porque a trav�s de sus funciones se descubre que una amenaza supuesta era infundada, o bien porque logra imponer su control total, a pesar de que sigue sintiendo -por ejemplo- furia o miedo. �Qu� relaci�n hay entre el stress y las emociones? El v�nculo es muy directo, tanto, que muchos especialistas hablan de stress emocional, apuntando a que todo stress que produce consecuencias fisiol�gicas es emocional. Se sabe que el agotamiento f�sico o intelectual, por exceso de trabajo, no suele da�ar la salud. Incluso las personas que han padecido sumernage, teniendo que ser internadas, no suelen quedar con secuelas f�sicas. En cambio, el impacto que ese cansancio f�sico o mental puede producir emocionalmente, o cualquier otra situaci�n (traum�tica, conflictiva, de inseguridad, etc.) es lo que va produciendo da�os en la salud, en forma de hipertensi�n, problemas card�acos, problemas de columna, afecciones de la piel, etc. PROFUNDIZACI�N 'La buena nueva es que aunque no podamos evitar que aparezcan las emociones negativas, s� podemos impedir que arraiguen'. Thomas A. Harris Se puede aprender a controlar los estados de �nimo. Controlar o manejar no quiere decir negar o reprimir. El manejo se refiere a la capacidad y el conocimiento para trabajar con las emociones, modularlas, orquestarlas. En lugar de rechazar ciertas emociones, deber�amos respetarlas como a maestras, porque las emociones son gu�as que posibilitan orientarnos e interactuar con el medio ambiente. En la mayor�a de los casos, las emociones que consideramos como conflictivas o 'negativas', tienen una clara condici�n de se�al. Emociones como el miedo, la ira o la tristeza son mecanismos de supervivencia que forman parte de nuestro bagaje b�sico emocional. El problema con nuestras emociones est� en la posibilidad permanente de que se descontrolen. Pero est� en nuestro poder conducir nuestras reacciones emocionales y manejarlas de forma inteligente (con Inteligencia Emocional). Del mismo modo que las luces del tablero de mandos de un auto se encienden e indican que ha subido la temperatura o queda poco combustible, cada emoci�n es una luz de tonalidad espec�fica que se enciende e indica que existe un problema a resolver. El miedo, la ira, la ansiedad, la depresi�n o la tristeza son estupendas y refinad�simas se�ales, que alertan, cada una de ellas, acerca de un problema particular y su funci�n es remitir a ese problema. El miedo, por ejemplo, es una valios�sima se�al que indica una desproporci�n entre la amenaza a la que nos enfrentamos y los recursos con que contamos para resolverla. Sin embargo, nuestra confusi�n e ignorancia lo han convertido en una 'emoci�n negativa' que debe ser eliminada. El enojo (o la ira, su forma avanzada) es, en esencia, un remanente de energ�a que est� destinado a aumentar nuestros recursos para resolver el problema que nos produce enojo. Sin embargo, al no saber c�mo canalizarlo, termina convirti�ndose en un factor que da�a a�n m�s la situaci�n a que nos enfrentamos. Nos enojamos cuando algo nos frustra: me han prometido algo y no han cumplido, esperaba algo de mi mujer, mi marido, mis hijos, o de m� mismo, y lo que esperaba no ocurri�, etc. Los motivos son numeros�simos, desde los m�s leves hasta los m�s intensos y amenazadores, pero siempre existe un factor com�n: la frustraci�n. |
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