| PROFUNDIZACI�N Las personas con destrezas emocionales bien desarrolladas tienen m�s probabilidades de sentirse satisfechas, ser eficaces en su vida y dominar los h�bitos mentales que favorecen su productividad; por lo tanto, los trastornos emocionales interfieren en la vida mental. Los alumnos que se sienten ansiosos, enfurecidos o deprimidos y que no pueden concentrarse adecuadamente en sus tareas escolares, presentan alteraciones en los dispositivos b�sicos para el aprendizaje y en la capacidad mental y cognitiva. Las emociones juegan un papel muy importante en el estudio y el aprendizaje, en todas las etapas de la vida -la escolar, la universitaria y la del aprendizaje permanente a que hoy nos obligan las responsabilidades profesionales y ejecutivas (el aprendizaje de por vida, conocido en ingl�s como 'las tres L: Life Long Learning). Como es natural, hay emociones que favorecen el aprendizaje, y hay otras que lo perjudican o lo obstaculizan. A priori, podr�amos decir que estados an�micos como la alegr�a, el entusiasmo o el coraje impulsan a una persona con la energ�a emocional adecuada para llevar adelante, eficazmente, cualquier proceso de aprendizaje. Y estados an�micos como la tristeza, el miedo o la c�lera perturban, obstaculizan o incluso pueden llegar a invalidar el proceso de aprendizaje. En una segunda lectura, podemos advertir que la intensidad de una misma emoci�n puede convertirla en positiva o negativa para distintas actividades. Por ejemplo: un atleta puede tener un determinado nivel de ansiedad que puede mejorar su performance. Pero si tiene mucha ansiedad, no alcanzar� su m�ximo nivel. Un actor puede ser estimulado por la ansiedad, y as� mejorar su actuaci�n, pero si esa ansiedad se convierte en miedo, al salir al escenario saldr� disminuido. Lo mismo puede ocurrir ante un examen, o ante una presentaci�n en p�blico, o ante la elaboraci�n de un informe, etc. Hay cuatro niveles en los que los estados emocionales pueden afectar el aprendizaje: 1) En una etapa inicial (predisposici�n, motivaci�n, inter�s) 2) En una etapa intermedia (perseverancia, persistencia, regularidad del estudio) 3) En una etapa de obst�culos (manejo de las dificultades, de la frustraci�n o de la adversidad) 4) En una etapa final (equilibrio emocional en el examen de nuestros conocimientos o en la aplicaci�n de los mismos) Las emociones pueden ser tanto una ayuda como un estorbo a la hora de estudiar. Es f�cil caer en el error de que existen emociones 'buenas' y emociones 'malas'. Las 'buenas' parecer�an ser, a la hora de estudiar, el optimismo y el entusiasmo, y las 'malas', por ejemplo, la furia, la ansiedad o el miedo. Sin embargo, el optimismo podr�a convertirse en sobreestimaci�n propia, cuando una persona piensa que ya sabe todo (o lo suficiente) y que le ir� muy bien en los ex�menes, y 'suelta las riendas' mucho antes de lo necesario. Va al examen... y descubre, tarde y dolorosamente, que lo han aplazado... La furia podr�a indicar una energ�a positiva de reacci�n frente a un rev�s (por ejemplo, el del p�rrafo anterior), y si ella no es desmedida o incontrolable, es mucho mejor que la abulia, la indiferencia o la depresi�n, sentimientos que pueden surgir despu�s de un hecho adverso, y que no predisponen a la acci�n. La ansiedad indica cierto grado de estr�s que prepara para la acci�n. La ausencia total de ansiedad ser�a un tremendo control de uno/a mismo/a, que otorga completa tranquilidad, algo que es raro de ver (como sabemos por experiencia propia); pero tambi�n la ausencia de ansiedad podr�a indicar indiferencia, abulia, o lo que es peor... inconsciencia del reto -p. ej. un examen dif�cil- que es necesario afrontar. El miedo, en muchos casos, es una valios�sima se�al que indica la desproporci�n entre la amenaza a la que nos enfrentamos y los recursos con los que contamos para resolverla. Sin embargo, nuestra confusi�n lo ha convertido en una 'emoci�n negativa' que debe ser ignorada o eliminada. La inconsciencia de lo que puede representar esta importante se�al que es el miedo, podr�a hacernos fracasar en nuestros estudios... justamente por creer, otra vez, que el optimismo o la confianza propia son siempre v�lidos, y el miedo nunca lo es. En t�rminos generales podemos se�alar que las emociones pueden influir en gran medida en el aprendizaje y en el rendimiento de los estudiantes. Sin embargo, tambi�n se constata que la relaci�n entre las emociones y ejecuci�n no es de ning�n modo simple, en el sentido de "emociones positivas, efectos positivos; emociones negativas, efectos negativos". En lugar de eso, la influencia de las emociones pueden estar mediatizadas por diferentes mecanismos que impliquen efectos acumulativos o contrapuestos, lo que hace dif�cil predecir los efectos en la ejecuci�n. Espec�ficamente, mientras los efectos de las emociones positivas pueden ser beneficiosas en la mayor�a de los casos, el impacto de las emociones negativas como insatisfacci�n o ansiedad pueden ocasionar efectos ambivalentes. |
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