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Solidaridad Socialista Por un gobierno de la clase obrera y el pueblo |
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(ediciones anteriores) (edición actual) Fisgoneando por el techo de vidrio Los paladines de la libertad ... A detener la primera guerra de la globalización imperialista
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Editorial |
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Socialismo o ... barbarie |
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Para cuando se dieron los ataques terroristas en los EE.UU., el 11 de septiembre, estábamos a punto de sacar la edición Nº 86 de Solidaridad Socialista. De alguna manera, proseguíamos con una actividad hasta cierto punto rutinaria: estudiar y explicar los fenómenos políticos y sociales más importantes que se dan en Costa Rica y el mundo y proponer respuestas socialistas, las que -según nuestro entendimiento- constituyen las únicas posibles ante la crisis cada vez más sin salida del capitalismo. Pero los hechos que se dieron ese día, nos obligaron a diseñar otro periódico. Nos vimos obligados a realizar una reunión de emergencia de los responsables del periódico con el único propósito de analizar los cambios que podrían darse como consecuencia de los ataques terroristas contra la torres gemelas y el pentágono y de las respuestas, también terroristas, del gendarme imperialista que, es bien sabido, cuenta con el beneplácito de las atildadas burguesías europeas que, en coro, lo acompañan; el apoyo de las corruptas burguesías de lo que fue "el mundo del socialismo real"; la complicidad de las abyectas burguesías árabes, africanas y asiáticas y la "viril" definición de las burguesías latinas vía ese redivivo cadáver que se llama OEA incapaz de usar tal "virilidad" en oportunidad de la guerra por las Islas Malvinas, tal vez por que para ese entonces no se había inventado el viagra. Todo ese mosaico de distintas formas de solidaridad capitalista, se llama Frente Antiterrorista y cuenta con las mieles y los óleos del ecumenismo religioso. Al mismo tiempo, lamentablemente, la inexistencia de una dirección revolucionaria se manifiesta como la demostración del mayor drama de que hace gala la humanidad. El momento es más que propicio para aprovechar estas gigantescas muestras de incapacidad y debilidad que la burguesía genera como consecuencia de la crisis histórica que tiene para hacer progresar a los seres humanos en la resolución de sus verdaderos problemas. Sin embargo los trabajadores, los pobres, los miserables, no pueden hacer otra cosa que observar cómo la burguesía nos aproxima cada vez más a la barbarie; la embrionaria lucha del proletariado por la independencia de clase -que no se encuentra, precisamente, en el patrioterismo mentiroso y reaccionario con que la batalla ideológica de todos los sectores burgueses nos está bombardeando en todo momento- todavía está lejos de adquirir la envergadura necesaria. Dice el presidente Bush, una y otra vez, que "estamos en guerra, la primer guerra del siglo XXI … una guerra larga que exige paciencia al pueblo de los EE.UU., … una guerra de la que EE.UU., con su gobierno a la cabeza, saldrá victorioso de una manera aplastante, … que terminará cuando él lo crea conveniente … y que será llevada adelante con-tra los terroristas y aquellos que los ayuden porque … el que no está con EE.UU., está en contra y, por lo tanto, está con los terroristas (o forma parte de ellos).". Así de grave está la situación; y esa realidad es la que debemos enfrentar. Para ello, debemos prepararnos. Fue, como corolario de todo lo anterior, que definimos el nuevo material de la presente edición y que establecimos los lineamientos generales de los artículos que la integran. Es decir que, en esta edición nos debemos dedicar a cinco aspectos que consideramos muy importantes para poder prepararnos para el futuro: 1) ¿qué cambios pueden darse en la economía mundial y como afectarán a los trabajadores en particular y a la población en general?; 2) ¿qué características puede llegar a tener esta nueva guerra?; 3) ¿qué es el terrorismo y en qué perjudica a los trabajadores?; 4) ¿Qué relación existe entre la globalización y esta nueva situación político-militar? y, 5) ¿cuál es el historial -nada completo, por cierto- que, como terrorismo de estado, tienen los EE.UU.?. El 13 de septiembre sacamos una declaración en la que fijábamos nuestra posición con respecto al terrorismo pero también con respecto al gobierno de los EE.UU. Y todos los que se suman a la comunidad antiterrorista pero son ciegos, sordos y mudos ante el terrorismo que, desde hace décadas, viene ejerciendo el imperialismo. Hoy, el editorial no tiene las mismas características de los que acostumbramos presentar: es más extenso y explica el por qué del cambio y el enunciad del contendido del periódico. En todos esos artículos, hay una evaluación acerca de las posibles salidas que nos plantea este nuevo drama. No tenemos ninguna certeza de que lo que aquí escribimos, se cumplirá rigurosamente; pero tenemos la racional convicción de que el capitalismo está cada vez más lejos de salir de su propio atolladero. Lo que no significa, forzosamente, que el proletariado habrá de reemplazarlo -en términos más o menos inmediatos- al frente de la sociedad. Pero sí significa, en cambio, que la humanidad, el ser humano, no ha optado por el suicidio y, en consecuencia, ese acompañamiento casi absoluto que tiene el tono guerrero del presidente Bush y sus acólitos (según las encuestas), se revertirá cuando se descubra la verdadera naturaleza de lo que está por venir. A ese descubrimiento, queremos contribuir. |
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