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MARZO
 


Ira sin acción

Los entrenamientos de Wing chun son a distancia corta y pronto me acostumbré a sentir las ráfagas de aire mientras las manos y los puños se movían peligrosamente cerca de mis ojos y cara. En ocasiones un compañero hacía contacto sin intención y yo sentía una corriente de ira.
Un día despues de un entrenamiento Jim  Lau me llamó aparte. " Cuando te golpean  te tensas y siento en ti ira y un deseo de contragolpear", me dijo.
Yo estaba avergonzado, había leído  mis reacciones perfectamente. " Se que no debería enojarme, pero no puedo evitarlo", le dije.
Jim sonrió. " No es malo tener ideas agresivas u hostiles hacia otros. Cuando reconoces estos sentimientos no necesitas seguir fingiendo lo que no eres. Puedes aprender a aceptar estos estados. Lo que es malo, sin embargo es permitirles dictar tu naturaleza. Cuando desatas tu agresión u hostilidad hacia otras personas esto inspira agresión u hostilidad  de su parte. El resultado es el conflicto, el cual todos los verdaderos artistas marciales tratan de evitar. La ira no implica acción, cuando actuas con ira pierdes tu autocontrol".
Jim me miro pensativamente. Luego hablo otra vez.
" Como puedes esperar controlar a alguien mas si no te puedes controlar a ti mismo? Piensa en eso como una cualidad esncial de las artes marciales."
El siguiente fin de semana fui a Nueva York a una junta de negocios. Despues de un vuelo nocturno, llegué al hotel a las 7:00 a.m. solo para encontrar que mi habitación no estaría lista hasta cuatro horas despues. Estaba cansado y quería descansar antes de mis compromisos.
Pedí ver al gerente mientras aún enojado  repasaba mentalmente lo que le iba a decir si él o ella no era capaz de proporcionarme una habitación rápidamente.
Cuando ella llegó yo estaba que echaba chispas hable con ella iracundamente. Mi antagonismo provocó su ira y pronto nos enfrascamos en una gran discusión. Me había olvidado de las palabras de Jim Lau y había provocado un conflicto directo.
Mas tarde, cuando me había calmado me disculpe con la gerente por mi mala educación. " Realmente me sorprendió," dijo ella. " Yo trataba de hacer lo que pudiera por usted, pero cuando vi su agresividad olvide mis intenciones y decidí no hacer nada por ayudarlo."
Una vez mas vi la aplicación práctica de las artes marciales en la vida diaria. La experiencia me enseñó algo que no olvidaré pronto. Muy rara vez la ira da resultado. Cuando pierdes la calma, tu pierdes -  Tanto en el tatami como en la viida.
 
 
 
 
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