"HOGAR,
DULCE HOGAR"
El Parque Principal,
usado en las noches como lugar de Tertulia,
mantiene viva una Leyenda que a los visitantes encanta: "Aquella pareja
que camine por ciertos puntos del parque y pise el muñeco que está
allí enterrado no se sabe dónde, terminará enamorándose
para toda la vida".
Según cuentan sus más antiguos
moradores, un Indio, uno de los últimos Guanes, que trabajaba en
Poima adivinando el futuro sentimental de sus habitantes, antes de partir
del pueblo, dejó su mágico legado como regalo de amor por
la bondad y el aprecio que ofrecieron sus gentes como respaldo al liberarlo
del sepo donde lo mantenían atado el alcalde del pueblo ante las
arremetidas del cura de entonces, que terminó por desterrarlo porque
era más frecuentado por los atribulados enamorados, que acudían
en busca de su destino sentimental, que a la propia iglesia.
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