DATOS OLVIDADOS
DE LAS MOMIAS GUANES
Hace ocho años, el antropólogo
Gonzalo Correal y el médico Iván Flórez, realizaron
un estudio escanográfico y radiográgico, a dos momias Guanes
encontradas en la Mesa de los Santos. Más adelante, se obtuvieron
las fechas de C14 elaboradas en el
Groningen C14 Laboratorium de Holanda.
El estudio confirmó viejas hipótesis sobre el "aspecto caucasoide"
de los Guanes, hecho casi ignorado en ese entonces, pero que hoy, toma
vigencia gracias a recientes investigaciones estadounidenses que afirman
que los primeros habitantes de América están emparentados
con los que pintaron las cuevas de Altamira.
ANTECEDENTES
HISTÓRICOS
La Mesa de Xerida o Mesa de los Santos,
dio asiento a la sede del poder central mayor y permanente de los grupos
conocidos como Guanes. Se sabe igualmente, que a mediados del siglo XVIII
se hallaba la población de los Guanes muy cerca de su extinción.
El mestizaje y la minería influyeron de manera notable
en la desaparición de la etnia
Guane en tiempo de la colonia.(1) Durante viajes realizados por la comisión
corográfica a mediados del siglo XIX, fueron descubiertas en esta
región algunas cuevas en donde se hallaron abundantes esqueletos.
La cueva de los Santos fue un cementerio
indígena utilizado en épocas diversas; la capa superficial
que ha sido la más explotada, ha conservado según las opiniones
más probables, los restos de las tribus Guanes de los días
de la conquista (2) La Cueva más importante estudiada de la Mesa
de los Santos, corresponde a la Cueva de los Indios, objeto de investigaciones
por parte de Justus Wolfran Schottelius. En esta formación espeleológica,
Schottelius encontró dos capas muy diferentes; la primera contenía
huesos y restos quemados
correspondientes a entierros secundarios
y una
superior con restos momificados envueltos
en telas.
MOMIA-MUJER
El estudio de Correal y Flórez
tuvo por objeto dos
momias Guanes que actualmente forman
parte de las
colecciones del Museo de la Casa de
Bolívar. La momia número uno corresponde a una mujer de edad
adulta media, encontrada en posición sedente con los miembros superiores
e inferiores flejados.
Aunque en las extremidades superior
e inferior, así como en la cabeza, se encontró que hay pérdida
de la piel por lo que se ve directamente el tejido óseo, en general
la momia muestra buen estado de conservación. En el maxilar superior
faltan todos los incisivos como caninos derecho e izquierdo; en el maxilar
inferior, faltan el segundo incisivo derecho y el primero y segundo incisivo
izquierdo; ya en la extremidad inferior, falta el peroné.
Con la colaboración del Departamento
de Escanografía del Hospital Universitario Ramón
González Valencia de Bucaramanga,
se llevó a cabo el procedimiento escanográfico de las momias.
En la
momia-mujer se realizaron unos cortes
transversales con espesor de 9mm, lo que permitió observar que su
estructura esquelética es relativamente normal, con excepción
de la presencia de alteraciones que revelan osteoartrítis. Como
ha sido señalado por Correal, esta enfermedad afectó en alto
porcentaje, no solamente a las poblaciones de cazadores y recolectores
del Pleistoceno, sino también a los grupos cazadores
horticultores de comienzos del Holoceno
(5000 a 2275 antes del presente) y a poblaciones afroalfareras.(3)
También se encontraron restos
de tejido fibroso blando en las cavidades craneana, toráxica y abdominal,
lo que evidencia que el proceso de momificado no se realizó extrayendo
las vísceras.
El rasgo más importante de esta
momia, corresponde a la presencia de dos imágenes nodulares calcificadas
no mayores de 10mm cada una, localizadas en la cavidad toráxica
izquierda, lo que muy posiblemente puede corresponder a granos compatibles
con Tuberculosis, aunque tanto en estudio escanográfico como en
rayos X, no aparecen lesiones óseas, correspondientes a esta enfermedad.
Hay que señalar que aunque probables
trazos de tuberculosis ya han sido reportados por los investigadores J.V.
Rodríguez, en 1986 y C. Arregocés-Blanco, en 1989, en restos
Muiscas de
Soacha en las proximidades de la Sabana
de Bogotá y en otros restos de indígenas americanos, en 1950,
hasta ahora no han sido reconocidos formalmente rasgos compatibles con
esta enfermedad en territorio colombiano.
En Rayos X, también se aprecia
claramente una desviación del eje vertical craneal ocasionada por
una deformación tabular, practicada por diferentes
comunidades indígenas colombianas.
MOMIA-NIÑO
La segunda momia perteneciente a un
niño, se
encuentra bastante deteriorada. Solamente
conserva la mitad del cuerpo, del tórax hacia arriba; e igualmente
le faltan el antebrazo y la mano izquierda, así como el radio derecho,
y la primera y tercera
falanges del dedo meñique derecho.
Esta momia tiene la dentadura primaria completa y en buen estado.
Al igual que la momia-mujer, el niño
presenta deformación craneal producida por la postura de tablas
amarradas al cráneo. Investigadores han afirmado que los hallazgos
de la Mesa de los Santos, presentan un frontal angosto, un cráneo
más corto y
mucho más ancho que en Bogotá
y Tunja, rostro
menos ancho, especialmente a nivel
frontomalar;
las narices pronunciadas y angostas,
así como las órbitas altas y angostas. J.V. Rodríguez,
en 1991, señaló que “en general el material óseo de
la Mesa de los Santos, sobresale por su gracilidad y “aspecto caucasoide”
en cuanto al grado de aplanamiento facial, como por su perfilación
y anchura nasal,
además, por la pigmentación
de la piel.
Es bien conocida la admiración
que sintieron los conquistadores españoles, al comentar el aspecto
físico de los habitantes de
la provincia Guane”, “... son indios bien dispuestos, de buenas caras y
más blancos que colorados... las mujeres son de muy buen pensar,
blancas y bien dispuestas... de mucha hermosura”(4) Así describe
el cronista Juan de
Castellanos la condición física
de los Guanes:
Tienen disposición y gallardía;
y es gente blanca, limpia, curiosa los rostros aguileños, y facciones
de linda y agraciada compostura. La deformación craneal en el área
Guane se registra con gran amplitud en la cueva de los Indios. En ejemplares
expuestos en el Museo de la Casa de Bolívar, también puede
reconocerse este rasgo cultural, lo mismo que en hallazgos más recientes
en la Cueva de la Purnia
en el Duende.
Ya desde 1941, Schottelius, hace alusión
al registro de deformaciones craneales en materia proveniente
de la Cueva de los Santos.
Esta práctica de la deformación
craneal artificial, estuvo muy extendida en todo el territorio nacional.
A ella hacen referencia los cronistas: Fernández de Piedrahita (1942)
la describe entre los indígenas Coyaimas y Natagaimas, Simon (1981)
entre los Pijaos, Cieza de León (1971) entre los indígenas
que habitaron el Valle del Cauca y sus alrededores, Pérez de Barrabás
(1943), basado en Fray Pedro de Aguado, describe igualmente esta costumbre
entre los Muzos.
Este estudio también permitió
calcular la estatura de los Guanes, basándose en huesos encontrados
en la Cueva de la Purnia: 163cm para hombres y 151cm para las mujeres.
Así mismo, se determinó el grupo sanguíneo con la
colaboración del biólogo Javier Darío Burgos y el
antropólogo Carmelo Arregocés, quienes procesaron 100 mgr
de epidermis de la momia-mujer, determinando que el grupo sanguíneo
es de tipo O.
Luego de este estudio, se inició
el proceso de
fechado de C14 en Holanda cuyos resultados
arrojaron que la momia-mujer tiene 1325 +/- 160 años
antes del presente (muestra GrN 19191
Col 694 de Mayo de 1992); la momia-niño tiene 495 +/-235 años
antes del presente (muestra GrN 19266 Col 695).
NOTAS:
1. Morales, J. y G. Cadavid. 1984.
Investigaciones arqueoló gicas y etnohistóricas en el área
Guane. Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales.
Banco de la República.
2. Giraldo-Jaramillo, G. 1954. El
cementerio indígena de los Santos. En: Temas de Anropología
e Indigenísmo. Sociedad Colombiana de Arqueología.
3. Rodríguez J.V. 1986. Análisis
Osteoscópico y
Paleontológico de los restos
de Soacha. Instituto Colombiano de Antropología.
4. Simón, F.R.P. 1981. Noticias
históricas de las conquistas de tierra firme en las Indias Occidentales.
Biblioteca. Banco Popular. |
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Es bien conocida
la
admiración
que sintieron
los conquistadores
españoles,
al comentar el
aspecto físico
de los
habitantes de
la provincia
Guane”, “...
son indios
bien dispuestos,
de
buenas caras
y más
blancos que
colorados...
las mujeres
son de muy
buen pensar,
blancas y
bien dispuestas...
de
mucha hermosura” |
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