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TEORIA
BASICA DE LOS SENSORES OCEANOGRAFICOS
(Articulo cientifico # 3)
Sistema
Un
sistema puede ser considerado cualquier dispositivo o unidad hecho
de un número de componentes construidos.
Los
sensores detectan cambios en algún parámetro a ser
controlado, mientras que la lógica de control electrónica
opera microactuadores basados en la información de aquellos
sensores, lo que permite controlar a ese parámetro dentro
de los límites deseados.

Ejemplo
de estos sistemas puede ser refrescar el medio en una pequeña
celda de cultivo. Los sensores pueden detectar cambios en pH, pO2
o pCO2, y una microbomba podría controlar el medio de un
cultivo requerido. No todos los dispositivos necesitan seguir ese
patrón control-sistema. Por ejemplo, un acelerómetro
diseñado para inflar una bolsa de aire durante un choque
automovílistico, podría no sólo requerir un
sensor micromaquinado de aceleración sino también
de circuitería para condicionar la señal y detectar
una rápida desaceleración, y microactuadores que apliquen
una fuerza sobre el sensor para permitir que el dispositivo sea
probado antes que el conductor se ponga en camino.
Los
sistemas pueden ser construidos de componentes producidos por diferentes
tecnologías en diferentes substratos, esto es, un sistema
híbrido. Por ejemplo, un chip de silicio puede ser usado
para desarrollar circuitería de control, mientras que el
actuador puede ser construido en plástico o usando la técnica
LIGA. Alternativamente, todos los componentes de un sistema pueden
ser construidos sobre un mismo substrato usando sólo una
tecnología (un sistema monolítico). La ventaja de
un sistema híbrido es que la tecnología más
apropiada para cada componente puede ser seleccionada para optimizar
la operación del sistema. Esto reducirá el tiempo
de desarrollo si las técnicas de microfabricación
para cada componente ya existen, y así no habrá que
hacer compromisos para asegurar que cada componente puede ser fabricada
sin contaminar los componentes ya existentes sobre el substrato.
Los dispositivos monolíticos típicamente son más
compactos que los dispositivos híbridos, y más seguros.
Además, una vez que los procesos de fabricación han
sido desarrollados, los dispositivos pueden ser fabricados a menor
costo.
Un problema importante para el diseñador de microsistemas
es el ensamblaje de muchos componentes microscópicos. Las
soluciones potenciales incluye sistemas de autoensamblaje y fabricas
operadas por microrobots! En algún punto de operación,
muchos microsistemas tienen que interactuar con sistemas macroscópicos.
A menudo puede ser que sólo un componente en un sistema debe
ser microconstruido, el cual tiene como soporte un sistema complejo
producido por técnicas de ingeniería más convencionales.
Generalmente es fácil sobreestimar los problemas que involucra
montar y empaquetar microdispositivos, y su interacción con
sistemas de soporte macroscópico.
Componentes
de un sistema
Como
se puede ver de la fig. 1, un sistema consiste de componentes de
varias clases: microsensores para detectar cambios en el ambiente
del sistema; un componente inteligente que toma decisiones basadas
en los cambios detectados por el sensor; y microactuadores, a través
de los cuales el sistema cambia su ambiente. Obviamente un sistema
no necesita ser un lazo cerrado como se muestra en la fig. 1, aún
si éste o algunos de sus elementos pueden ser implementados
en tecnología macroscópica. Por ejemplo, un microsensor
puede ser usado como componente (desechable) sólo para controlar
grandes actuadores. Actualmente los componentes inteligentes de
un sistema pueden ser implementados con componentes microlectrónicos,
los cuales pertenecen a una tecnología bien establecida que
no será discutida en este documento.
Sensores
Un
transductor es un dispositivo que convierte de una cantidad física
a otra. El cambio en el índice de refracción de algun
cristal bajo un campo magnético aplicado es un ejemplo (efecto
magneto- óptico). La deformación de un cristal piezoeléctrico
por la aplicación de un campo eléctrico es otro ejemplo.
Los sensores y actuadores son tipos especiales de transductores.
En
este contexto, un sensor es un dispositivo que convierte una cantidad
física o química a una cantidad eléctrica.
Similarmente, un actuador es un dispositivo que convierte una cantidad
eléctrica en una cantidad física o química.
Sensores
Térmicos
Hay
un número de diferentes tipos de sensores térmicos.
Dos de los más comúnes son el termoacoplador y el
termoresistor.
Termoacoplador
Cuando
dos metales distintos (como el cobre y el hierro) son puestos en
contacto en un circuito y las uniones son calentadas a diferentes
temperaturas, un pequeño voltaje es generado y una corriente
eléctrica fluye entre ellos.
Un termoacoplador se muestra en la fig. 2. Consiste de una unión
sensora a una temperatura Ta, y una unión de referencia a
una temperatura Tb. El voltaje generado por el dispositivo es medido
con un voltímetro de alta resistencia.

El
voltaje a circuito abierto (medido con un voltímetro ideal
de resistencia de entrada infinita) está relacionado con
la diferencia de temperatura (Ta-Tb), y con la diferencia en los
coeficientes Seebeck de los dos materiales (Pa-Pb):
V = ( Pa - Pb )( Ta - Tb ) Eqn. (1) V será típicamente
del orden de mV, o decenas de mV para termoacopladores de metal
con diferencias de temperatura del orden de 200 deg C.
Los
materiales semiconductores a menudo presentan un mejor efecto termoeléctrico
que los metales. Esto permite integrar muchos termoacopladores semiconductores
en serie para construir una termopila, la cual presenta un voltaje
de salida mayor que el debido a un solo termoacoplador. Sin embargo,
la alta conductividad térmica del silicio dificulta el mantener
un gradiente de temperartura grande (Ta-Tb). Por consiguiente, una
aplicación del micromaquinado de silicio es el aislar térmicamente
el elemento sensor del substrato de silicio. Esto es posible si
el dispositivo se construye sobre micropuentes o trampolínes
maquinados en silicio.
Termoresistor.
La
resistividad térmica de los metales varía con la temperatura.
Arriba de -200 deg C la resistividad varía casi linealmente
con la temperatura. En la región lineal, la variación
de la resistividad r con la temperatura T puede ser descrita adecuadamente
por una función cuadrática:
r=R(1+aT+bT2)
Eqn. (2)
donde
R es la resistividad del material a una temperatura de referencia
(0 deg C), con a y b constantes del material usado.
El
platino es un material que presenta una variación lineal
con la temperatura (b es muy pequeño). Usado como termoresistor,
presenta pequeña resistencia y su variación con la
temperatura (coeficiente de temperatura) no es particularmente importante,
por eso requiere de un puente resistivo para detectar la señal.
Los
termoresistores semiconductores (o termistores) pueden ser formados
de óxidos metálicos o de silicio. Estos, generalmente,
no son tan exactos o estables como los termistores de platino. Sin
embargo, su costo de fabricación es bajo y son más
fáciles de integrar con circuitos microelectrónicos
sobre el mismo substrato.
El
coeficiente de temperatura resistivo para un termistor es altamente
no lineal y negativo, así como dependiente de la potencia
que disipa el dispositivo. Esta resistividad se expresa como una
cantidad relativa a la resistividad a 25 deg C sin potencia disipada,
y puede ser de 500 Ohm a 10 MOhm.
Debido
a que el coeficiente de temperatura es negativo, es posible para
el resistor estar dentro de un lazo de autocalentamiento: una corriente
que fluye por el resistor genera su calentamiento y la resistividad
se reduce, más corriente fluye, se calienta más el
resistor, etc. El alto valor del coeficiente de temperatura hace
posible que el termistor se acople directamente a un circuito amplificador
sin requerir un puente resistivo. La no linealidad se trata con
la calibración del dispositivo.
Las técnicas de microingeniería pueden ser usadas
en una variedad de opciones para mejorar los sensores térmicos.
Como se mencionó, pueden ser usadas para aislar térmicamente
el elemento sensor del resto del dispositivo. También se
pueden producir arreglos de sensores para dar una señal más
grande que la que proporciona un solo sensor. Si el dispositivo
es pequeño y es aislado térmicamente, entonces su
respuesta en el tiempo (el tiempo que al sensor le toma calentarse
o enfriarse en respuesta a un cambio en la temperatura del medio)
puede ser incrementada. Con los dispositivos basados en silicio
se tiene, por supuesto, todos los beneficios potenciales de integrar
circuitos (calibración, autoprueba, etc.) en el mismo chip.
Sensores
térmicos de flujo
Existe
un número de opciones para monitorear razones de flujo en
gases usando sensores térmicos. Se puede medir la temperatura
de un fluído conforme pase por el sensor, y como aquel pasa
sobre un resistor "caliente" la diferencia en temperatura
será proporcional a la razón másica del flujo.
Otra posibilidad es mantener el sensor a una temperatura constante
y medir la cantidad de potencia requerida para mantener esa temperatura.
De nueva cuenta, la diferencia de temperatura será proporcional
a la razón másica del flujo sobre el sensor.
Sensores
Radiativos
Hay
una variedad de sensores radiativos para diferentes tipos de fuentes
radiantes, que incluye radiación nuclear así como
luz visible, infraroja y ultravioleta. Sólo algunos de los
más comúnes serán considerados en este documento:
1) el fotodiodo y el fototransistor y 2) el dispositivo de acoplamiento
de carga (CCD) y los sensores piroeléctricos.
Fotodiodo
El
más simple fotodiodo es una unión p-n polarizada inversamente.
Cuando la luz no incide sobre el dispositivo sólo una pequeña
cantidad de corriente fluye (corrinte de obscuridad). Cuando la
luz incide, se generan portadores y fluye una mayor corriente eléctrica.
Un fotodiodo típico trabaja en la región del infrarojo
cercano. Son dispositivos de alta impedancia y operan a bajas corrientes
(corriente de obscuridad de 10 uA y hasta 100 uA con iluminación).
Estos dispositivos presenta una respuesta lineal que se incrementa
con la iluminación, y generalmente presentan una muy rápida
respuesta en el tiempo.
Fototransistor
Este
dispositivo presenta mayor corriente que un fotodiodo, para niveles
comparables de iluminación. Sin embargo, no operan tan rápido
como un fotodiodo (aproximadamente 10 kHz es el límite superior),
y presentan altas corrientes de obscuridad. El fototransistor es
básicamente un transistor con la corriente de base generada
por la iluminación de la unión base-colector (ver
fig. 3). La operación normal del transistor amplifica la
pequeña corriente de base.

Dispositivo
de acoplamiento de carga (CCD)
Los
dispositivos de acoplamiento de carga pueden ser construidos como
grandes arreglos lineales o bidimensionales. Estos últimos
son a menudo usados en pequeñas cámaras de video.
Estos dispositivos consisten de una gran cantidad de electrodos
(o compuertas) en un substrato semiconductor. Entre los electrodos
y el substrato se deposita una delgada película dieléctrica.
La operación de un CCD se muestra en la fig. 4. El substrato
se impurifica para obtener una corriente eléctrica debida
a portadores positivos (denominados huecos). Al aplicar un voltaje
positivo a cada tercer electrodo (V1), los portadores mayoritários
son repelidos de la región inferior (ver fig. 4a) y se crean
"pozos".
Cuando
la luz incide sobre los dispositivos, portadores de carga adicionales
son generados (como con fotodiodos). Los portadores positivos son
repelidos y los portadores negativos atraidos hacia la compuerta,
llenando los pozos (ver fig. 4b). Después de un tiempo los
portadores de carga se acumulan, y el arreglo puede ser leído
mediante el corrimiento de los portadores de un pozo hacia el siguiente.
En la práctica, el potencial eléctrico de las compuertas
(V2) situadas al lado de las ya polarizadas se incrementa, de manera
que la carga es repartida entre los pozos situados bajo dos compuertas
(ver fig. 4c). Luego el primer potencial (V1) es apagado y toda
la carga es Transferida al pozo adyacente y así sucesivamente
(ver fig. 4d). En estos dispositivos, el número de portadores
existentes es proporcional a la cantidad de luz que llenó
cada pozo.

Sensores
piroeléctricos
Esos
dispositivos operan sobre el efecto piroeléctrico en cristales
polarizados (como en ZnO). Estos cristales tienen un nivel de polarización
interconstruido que cambia con la cantidad de energía térmica
incidente. Son dispositivos de alta impedancia que son manejados
por transistores de efecto de campo. Pueden ser hechos para no responder
a temperatura ambiente, y sólo responder ante rápidas
fluctuaciones. Sin embargo, un grave problema de estos cristales
es que exhiben también efecto piezoeléctrico, de manera
que los sensores piroeléctricos requieren ser diseñados
para evitar tensión en el cristal.
Una
aplicación común de estos dispositivos es en la detección
de movimiento (alarmas contra intrusos). En estos sistemas, una
lente corta el campo "visible" del sensor en varias secciones.
Conforme alguien se mueve y cruza el campo visible, la radiación
térmica del cuerpo incide sobre el sensor, lo que resulta
en pulsos discretos conforme la persona se mueve de una parte del
campo visible a la siguiente. Es posible construir detectores de
movimiento a bajo costo, inclusive éstos pueden ser entonados
para responder a una particular razón de movimiento.
Óptica
integrada
No
se puede pasar por alto el tema de la óptica integrada cuando
se habla de los sensores radiativos. El uso de la óptica
integrada permite el análisis de datos adquiridos ópticamente
(usualmente de sensores de fibra óptica). En estos dispositivos,
las fibras ópticas son alineadas sobre la superficie del
chip a través de canales maquinados en el substrato.
Los componentes pasivos incluyen:
dobladores,
acopladores,
espejos,
multiplexores divisores de longitud de onda y polarizadores.
Mientras
que los componentes activos incluyen:
diodos
laser,
fotodiodos, e
interruptores ópticos.
Sensores
Magnéticos
Existen
diversas formas de sensar campos magnéticos, por ejemplo
los sensores ópticos pueden estar basados en cristales que
exhiben efecto magneto-óptico, o en fibra óptica adecuadamente
impurificada. Otra forma de sensado es mediante embobinados. Estas
estructuras al ser bidimensionales, las hace imprácticas
para muchas aplicaciones. Sin embargo, el desarrollo que han tenido
los superconductores de alta energía aumentan la posibilidad
de desarrollar sensores basados en dispositivos superconductores
de interferencia cuántica (SQUID's), los cuales tienen la
capacidad de detectar el campo magnético de la tierra o el
del cerebro. Existen, por supuesto, otras variedades de otros diferentes
dispositivos.
Una
gran cantidad de mediciones pueden ser realizadas usando sensores
de efecto Hall.
Un
sensor de efecto Hall se muestra en la fig. 5, y consiste de un
material conductor, usualmente semiconductor, y de una corriente
eléctrica que se hace pasar entre dos electrodos, situados
en lados opuestos del dispositivo. Dos contactos sensores son colocados
en los lados restantes del dispositivo (opuestos uno a otro y en
dirección perpendicular al flujo de corriente).

Los
sensores de efecto Hall operan en el rango de 0.1 mT a 1 T (el campo
magnético de la tierra es aproximadamente 50 T). Los circuitos
de efecto Hall comerciales disponibles, proporcionan una respuesta
del orden de 10 mV/mT.
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