Colaboraciones 

N U E V O S   C A M I N O S

N U E V O S   C A M I N O S

Principal Obra de teatro Lingüística regional Producciones

En esta página encontrarán los docentes colaboraciones de colegas que
generosamente han enviado sus producciones.

 


 

 

 

 

Nivel Inicial . Licenciada Elena Luchetti (Bs.As.)

 

El gato García

El gato García

no come pescado,

prefiere las pizzas

y de postre, helado.

 

En noches de luna

en vez de maullar,

¡llama a su gatita

por un celular!

 

Ma. Luisa Silva.

El gato García y otros poemas divertidos.

Chile. A. Bello. 2000.

 

 

El anillo

 

Estaba un día la rana

sin tener nada que hacer,

con su pollerita de agua

y su sombrero de papel.

 

Y ahí apareció don rano

luciendo hermoso clavel;

le traía de regalo

anillo de oro y de miel.

 

Ricardo de Castro

 

 

Un hipopótamo

 

Un hipopótamo tan chiquito

que parezca de lejos un mosquito,

que se pueda hacer upa

y mirarlo con lupa,

debe de ser un hipopotamito.

 

M.E. Walsh. Zoo loco. B.A. Alfaguara. 2001.

 

 

Un canario

 

Un canario que ladra si está triste,

que come cartulina en vez de alpiste,

que se pasea en coche

y toma sol de noche,

estoy casi seguro que no existe.

 

M.E. Walsh. Zoo loco. B.A. Alfaguara. 2001.

Cocodrilo

 

Cocodrilo come poco

muy tranquilo, poco a poco.

 

Y ya separó un coquito

para su cocodrilito.

 

Ma. Elena Walsh

 

 

La ranita en camisón

 

Una ranita

en camisón

toma la sopa

con cucharón,

abre la puerta,

cierra el portón,

se hace los rulos

con tirabuzón.

 

 

Dos pajaritos

 

Dos pajaritos

que se encontraron,

buenos amigos

los dos quedaron;

grandes amigos

los dos quedaron,

dos pajaritos

que se encontraron.

 

Los cazadores

que los persiguen

no los alcanzan;

aunque los siguen,

pues nada pueden,

aunque los siguen,

los cazadores

que los persiguen.

 

Nicolás Guillén

(adaptación)

 

 

 

 

 

Una foca

 

Si cualquier día vemos una foca

que junta margaritas con la boca,

que fuma y habla sola

y escribe con la cola,

llamemos al doctor: la foca es loca.

 

M.E. Walsh. Zoo loco. B.A. Alfaguara. 2001.

 

 

Una vaca

 

Hace tiempo que tengo una gran duda:

hay una vaca que jamás saluda,

le hablo y no contesta.

Pues bien, la duda es ésta:

¿Será maleducada o será muda?

 

M.E. Walsh. Zoo loco. B.A. Alfaguara. 2001.

 

 

El sapito glo glo glo

 

Nadie sabe dónde vive.

Nadie en la casa lo vio.

Pero todos lo escuchamos

al sapito: glo… glo… glo...

 

¿Vivirá en la chimenea?

¿Dónde diablos se escondió?

¿Dónde canta cuando llueve

el sapito: glo… glo… glo…?

 

José Sebastián Tallon

 

 

Los caracoles

 

Doña Caracola

Y don Caracol

toman en la playa

un baño de sol.

Están fatigados

de tanto viajar;

los trajo a la orilla

el ruido del mar.

 

Fanny Osorio

 

 

La lombriz

 

¿Saben qué le sucede a esa lombriz

que se siente infleiz, muy infeliz?

Pues no le pasa nada,

solo que está resfriada

y no puede sonarse la nariz.

 

M.E. Walsh. Zoo loco. B.A. Alfaguara. 2001.

 

 

Los lagartos

 

El lagarto está llorando.

La lagarta está llorando.

 

El lagarto y la lagarta

con delantalitos blancos.

 

Han perdido sin querer

su anilllito de casados.

 

¡Ay su anillito de plata!

¡Ay! su anillito plateado.

 

Federico García Lorca

 

 

Gato embotado

 

Gato embotado viene y va,

con una mano en la cintura,

con el sombrero

de mosquetero,

donde una larga pluma oscura

hace que no y hace que sí.

Por un sendero de alhelí,

gato embotado viene y va.

¿Qué pensará? ¿Quién lo sabrá?

 

 

 

 

 

Estrategias docentes en el Nivel Inicial

Lic. Elena Luchetti 

¿Cuáles son las necesidades que debe satisfacer la escuela en la actualidad?

De acuerdo con la Oficina Internacional de Educación, la escuela tiene por 
finalidad satisfacer tres necesidades básicas:

 

·        Acceder a la información

 

·        Procesarla

 

·        Organizarla

 

Para acceder a la información se requiere comprender lo que se lee. Los nenes de Jardín también leen, aunque con un mediador, su maestra: ella decodifica; ellos comprenden; entre ambos participantes completan el acto de lectura. La docente es el andamio, que se va retirando a medida que no se necesita, es decir, a medida que los nenes pueden asimismo decodificar. Especialmente a partir de la Salita de 5, acceder a la información además quiere decir discernir qué libro puede servir para encontrar un cuento, una receta de cocina, información acerca de las ballenas, etc.

 

Procesar la información consiste en operar sobre ella. Dicho de otro modo, en aplicarle operaciones de pensamiento (también llamadas funciones mentales, funciones epistemológicas, funciones cognitivas): es decir, observar, clasificar, ordenar, hipotetizar, identificar, discriminar, inferir, imaginar, cuestionar, generalizar, etc. Según la moda pedagógica, cambia el nombre genérico: con la reforma educativa, pasamos a denominarlas contenidos procedimentales generales.

 

Finalmente, organizar la información consiste fundamentalmente en darle forma de mapa conceptual, dibujo, collage…

 

Las estrategias que empleemos, para satisfacer esas necesidades que hoy debe satisfacer la escuela, tendrán que apuntar a lograr conocimiento generativo, es decir, “conocimiento que puede ser usado para interpretar nuevas situaciones, para resolver problemas…”[1]

Para ello, se pueden considerar:

·        Metacognición

·        Oportunidades de optar

·        ABP/Proyecto

·        Unidades de trabajo centradas en operaciones de pensamiento

·        Aula flexible

·        Talleres

La innovación, si bien formalmente pequeña, apunta a optimizar las estrategias y recursos que ya veníamos usando. Porque no hay nada nuevo bajo el sol, salvo mejorar nuestras prácticas habituales.

 

Metacognición

Es “un proceso interno, personal, autorreflexivo sobre nuestros propios procesos de pensamiento”[2].

Etimológicamente, es el conocimiento  más allá del (meta) -o sobre el- conocimiento (cognición)). El término lo acuñó J. Flavell quien la define como "conocimiento acerca de los procesos cognitivos de uno mismo"3 . Es el conocimiento "que nace de la reflexión sobre nuestros propios procesos cognitivos"4 vale decir que vuelvo (re) a inclinarme (flexión) sobre qué hice, para tomar conciencia de cómo lo hice y entonces poder emplear el mismo camino otras próximas veces que sea menester, sin transitar nuevamente por el ensayo - error; logro así una forma más económica de proceder: lo azaroso se ha sistematizado (¿Cómo hice lo que hice? ¿Qué camino seguí? ¿Qué pensé para hacerlo de esa manera y no de otra? ¿En qué me fijé? ¿Qué tuve en cuenta?).

Es una reflexión sobre cómo hice para aprender, cómo fueron mis caminos interiores; es el momento de hacer conscientes los recursos intelectuales -procedimientos, operaciones de pensamiento- que puse en juego; con ello tiendo a hacerme verdaderamente “dueño de mis herramientas de aprendizaje” y a poder usarlas voluntariamente (feedbak interno). Es como construir mi “pañol mental” (ampliar progresivamente la estructura interna) y tener allí ordenaditos todos mis implementos y tomarlos según perciba que los necesito para la tarea.

Para decirlo con palabras más técnicas, la metacognición son los “procesos de evocación interior con los cuales quien aprendió reconstruye conscientemente las operaciones que efectuó durante su aprendizaje”.

Buron (1988) propone otras denominaciones como conocimiento autorreflexivo o intracognición. Nellman lo llama metaconocimiento.

La metacognición, al ser una abstracción realizada sobre la acción práctica (toma de conciencia de "cómo hice") se categoriza como una acción  de "segundo grado o segunda potencia". Representa "una dificultad por lo menos tan grande como la enfrentada en la solución de la tarea práctica" 2.

Si bien la metacognición es una abstracción, lo es empírica y reflexiva al mismo tiempo.

Como el alumno reflexiona sobre su propia actividad, Piaget la llama "abstracción reflexiva"; es un feed back, por lo cual, si bien es reflexión, no tiene nada de pasividad; hace consciente lo inconsciente y nos torna en verdaderos dueños de nuestros recursos intelectuales y podemos, en consecuencia, emplearlos a voluntad la próxima vez (está claro que conlleva una nota de autorregulación).

Según F. Tochon, “es un conocimiento sobre el conocimiento” y es “transdisciplinario, pues va más allá de las disciplinas”, vale decir que es transversal pues las atraviesa a todas y es como un elemento en común que subyace aún a las más distintas materias y que establece relaciones entre áreas que parecían inconciliables.

 

Conviene poner en común los resultados de esta metacognición.

¿Por qué?

Porque cuando el alumno no puede resolver la tarea (H en el gráfico sgte.), o la resuelve con error, pero luego escucha de sus pares cuáles fueron sus pensamientos y recorridos mentales y entiende el por qué de los mismos, está en su Zona de Desarrollo Próximo (lo que puede hacer asistido por otros); al interiorizar sus instrumentos intelectuales, se apropia de ellos, los hace suyos, adquiere autonomía (a partir de allí puede usarlos cuando quiere) es decir que los incorporó a su Zona de Desarrollo Real, que, de ese modo, se ha incrementado.

Como este momento de metacognición lo es de socialización, es el verdadero espacio de aprendizaje porque al verbalizar un alumno, los otros advierten cuáles fueron los caminos cognitivos (estrategias cognitivas[3]) de su compañero y pueden apropiarse de esas herramientas.

Se logra una verdadera nivelación hacia arriba y se fomentan actitudes de solidaridad y de compartir, cuando los que saben más y/o mejor, al contar cómo lo hicieron, ponen sus talentos al servicio de los que saben menos.

¿Nos estamos refiriendo a una tarea de las habituales como autocorrección?

Mucho más que eso.

La autocorrección se dirige al "saber qué", atiende a la "información declarativa", se centra sólo en la etapa final de la tarea, en el producto.

La metacognición se dirige al "saber cómo" y atiende a la "información procedimental" - o procedural - por lo tanto supera (porque incluye) a la simple información declarativa dirigida al "saber qué".

¿Cuándo ponerla en juego?

Después de cada actividad o secuencia de actividades.

¿Propiciar la actividad de metacognición después de cada actividad lleva mucho tiempo? Sí, por supuesto.

Esta idea de metacognición es una de las más grandes contribuciones de los psicólogos cognitivistas.

Sintetizamos: la metacognición es un conocimiento sobre el conocimiento.

¿Le exige a ud. un esfuerzo extra? No. Conduce los aprendizajes como de costumbre, solo que luego de las actividades reserva un espacio para estos momentos de reflexión compartida. Es una estrategia que nos permite adecuarnos a los signos de los tiempos y satisfacer las necesidades que la escuela tiene por misión en este comienzo del nuevo siglo. Y se puede perfectamente desde el Jardín.

 

Unidades de trabajo centradas en operaciones de pensamiento

Los contenidos de las unidades de trabajo —instancia final de la concreción del curriculum— se estructuran en organizadores (principales, vertebradores, eje, centrales…) y de sostén o soporte (auxiliares, complementarios, secundarios —en el sentido de "que secundan"—).

Generalmente, por tradición y costumbre, hacemos que los conceptos se constituyan en el axis de las propuestas de trabajo, con lo cual estamos mostrando prácticamente su supremacía, a pesar de que aceptemos teóricamente la importancia de las operaciones de pensamiento.

Si acordamos con lo fundamental de satisfacer las tres necesidades básicas enunciadas al comienzo de este material, tendremos que empezar a revisar las decisiones que tomamos para planificar, especialmente cuando advertimos que nuestros alumnos no tienen un buen dominio de algunas de las operaciones de pensamiento. Porque si descubrimos que los chicos no saben las nociones de adentro y afuera, por ejemplo, rápidamente ponemos manos a la obra y buscamos otras actividades de topología, propuestas distintas, pedimos ayuda al Prof. de Educación Física para que trabaje con los aros o con sogas formando figuras en el patio, o vamos nosotros mismos con tizas de colores, en fin, agotamos las maneras de darle "otra vuelta de tuerca" al tema con tal de que los alumnos "se lo aprendan", no importa si detenemos o postergamos el aprendizaje de otros temas. Pero ¿hacemos lo mismo cuando lo que no saben es una peración de pensamiento? Hay que tomar al toro por las astas. ¿Cómo? Pues, detener o postergar otros aprendizajes, buscar materiales que se presten para la revisión y/o consolidación del aprendizaje de las operaciones de pensamiento deficitarias, encontrar propuestas significativas, funcionales y contextualizadas. ¿Cómo concretarlo? Planificando una unidad de trabajo cuyos contenidos organizadores sean esas operaciones de pensamiento que hemos advertido como no dominadas plenamente por los alumnos y dando el lugar de sostén a los conceptos.

El tipo de contenido elegido prioritariamente para organizar la enseñanza en un área depende de los resultados esperados del aprendizaje de los alumnos. Si nuestras expectativas son que sepan acceder, procesar y organizar la información para que puedan aprender siempre, indudablemente el raquis deben ser las operaciones de pensamiento. Pero no tenemos que preocuparnos porque "sea cual sea el contenido organizador elegido, los otros siempre están presentes, en mayor o menor grado como contenidos de soporte"[4].

 

Revisen su planificación, observando especialmente cuál o cuáles de las operaciones de pensamiento que registraron aparece como menos lograda.

Considerando los conceptos que abordarán en este año, seleccionen aquellos que más se presten para servir de sostén a la operación de pensamiento elegida.

Replanifiquen esa unidad convirtiendo dicha operación de pensamiento en eje.

 

Oportunidades de optar

Hay tres grados de libertad:

 

·        De aceptación

 

·        De opción

 

·        De proposición

 

La libertad de aceptación se ejerce cuando interiormente reconozco el valor de lo que me piden que haga. Para ello deben fundamentarme cuidadosamente los motivos. En caso contrario, obedeceré porque no hay más remedio, pero sin convicción. Este es el grado de libertad que con más frecuencia ofrecemos a los alumnos. Y, a veces, ni siquiera éste, porque no damos cuenta de los motivos que hacen que algo sea obligatorio. Por chiquitos que sean nuestros alumnos, siempre, siempre están en condiciones de entender cuando les explico para qué hay que hacer algo que les estoy pidiendo. Y si no me entienden, no es por causa de ellos: tengo que buscar otra manera que esté a su alcance.

 

La libertad de opción se ejerce cuando me dan varias posibilidades equivalentes, para que yo elija entre ellas, quedando claro que no hay sanción si mi elección no coincide con la del maestro. A éste grado de libertad nos dedicaremos luego.

 

La libertad de proposición se ejerce cuando nos preguntan cómo hacer algo o dejan a nuestro criterio su realización. Es lo que solemos llamar creatividad.

 

Volvamos a la libertad de opción.

Un modo de ayudar al alumno a vivir mejor en un mundo donde optamos permanentemente (¿Voy en colectivo o caminando? ¿Leo tal cosa o tal otra? o ¿Cuál leo primero?…) es, claro está, colaborar con él para que pueda hacer opciones que lo hagan cada vez más persona, que sean elecciones conscientes, de acuerdo con algún criterio, con ciertos parámetros, no porque sí.

¿Cómo intentarlo?

Por ejemplo:

1°) Presentamos al comienzo de la semana los cinco cuentos que vamos a leer: decimos el título, enunciamos los personajes principales sin describirlos (por ejemplo, una nena y un lobo, sin más detalles), nombramos brevemente el lugar donde transcurren las acciones (un bosque y después una casita) y un resumidísimo argumento (se trata de una nena que tiene que llevarle alimentos a su abuelita).

2°) Les decimos que elijan en qué orden quieren que los leamos: conversamos con los chicos respecto de las posibilidades (comenzar por los que no conocen, para saber así de qué se tratan y avanzar luego sobre los que ya escucharon alguna vez; o, a la inversa: empezar por los que recuerdan y dejar para el final los que desconocen, así mantienen el suspenso; o, ¿por qué no? leerlos en el mismo orden en que los presentó el docente. (Esto parece que es no optar, pero, indudablemente, es una opción: quizás la que menos exige). U… otras posibilidades que puedan plantearse.

Enseñar a elegir es otro de los conocimientos operativos de los que se debe ocupar la escuela.

 

-          Examinen los próximos contenidos a los que se abocarán, las actividades y las rutinas.

Vean en cuáles de ellos podrían incluir oportunidades de optar.

Reformulen las tareas previstas de manera que incluyan esas oportunidades que ahora vislumbran.

 

Aula flexible

Tiene dos modalidades principales:

-          Agrupar alumnos de distintas salas que estén por dedicarse a contenidos similares

-          Intercambiarse los docentes de dos Salas

 

a) Cuando la distribución de los contenidos es cíclica, los alumnos de diversas Salas, aprenden los mismos o similares contenidos, con diferente nivel de profundidad.

Poniéndose de acuerdo previamente los docentes para tratarlos al mismo tiempo, es factible que reúnan los grupos con una única propuesta de trabajo, que cada alumno resolverá según su capacidad.

Hay que organizar subgrupos de alumnos con integrantes de las diversas Salas.

Uno de los docentes actúa de “conductor visible” en la realización de la actividad (presenta la propuesta, aclara el tema, da las consignas de trabajo… en fin, lo que habitualmente hace en el aula cuando está solo con sus alumnos), y el otro colabora andando por los grupos, desbloqueando a los que se encontraron con obstáculos, despejando dudas, dando pistas, respondiendo preguntas, estimulando, instando al trabajo, ayudando a que se centren en la tarea y no se distraigan, colaborando para solucionar problemas de relación, etc.

Si reúnen grupos de Sala de 5 y de 1° EGB se favorecerá la articulación.

 

-          A veces ocurre que a un docente (llamémosle A) le gusta especialmente un tema o un tipo de actividad, mientras que a otro (llamémosle B), no o no tanto —lo que no es ningún demérito—. Es evidente que los aprendizajes que logren en sus alumnos van a ser de distinta calidad.

Para que en los dos grupos haya aprendizaje de similar nivel, es factible que se intercambien de Sala y que A conduzca el aprendizaje en el grupo de los que no son sus alumnos (alumnos de B), mientras B enseña en el aula del grupo que no es su alumnado (alumnos de A) el contenido que previamente A le indicó. Según la índole del contenido a enseñar por A, el intercambio durará varias instancias y podría abarcar también la evaluación de esa secuencia.

Por ejemplo, la maestra de Sala de 3 enseña “rima” (que es uno de sus contenidos favoritos) en Sala de 5, mientras su colega de Sala de 5 les enseña el tema que ella le diga a sus alumnos de Sala de 3.

 

·        Miren en sus planificaciones los contenidos que les quedan desde aquí hasta fin de año.

Vean:

-          en qué actividades sería interesante agrupar Salas (o Sala de 5/1°)

-          cuáles son los contenidos favoritos de cada uno y consideren la posibilidad de intercambiarse. Notarán cuánto más rinden sus alumnos cuando “ese” tema se los enseña alguien a quien le gusta mucho.

 

Talleres

Es una opción de aprendizaje con participación activa de los integrantes, en la cual la responsabilidad del aprendizaje reside no solo en el coordinador (para nosotros, el docente) sino también en los talleristas (en nuestro caso, los alumnos). Se caracteriza porque la praxis precede y requiere la teoría, es decir que hay que llegar a la teoría partiendo de la praxis.

¿Cómo se inicia?

Ø      El Coordinador propone el problema o cuestión y explica con simplicidad qué es un taller.

Ø      Luego, conjuntamente con los talleristas se decide qué herramientas (cosas que hay que saber —contenidos conceptuales y procedimentales—) se necesitan para abordarlo y se planifica parcial o totalmente, según la índole del taller y la duración estimada.

Ø      Después, se comienza a trabajar.

Durante la tarea las funciones básicas del docente son:

-          Inquietar

-          Asesorar “técnicamente”

-          Facilitar la exploración

-          Proponer actividades, si es menester

-          Promover la realimentación permanente

-          Alentar la reflexión sobre pares de oposición:

v      Pasividad – compromiso

v      Queja – transformación

v      Dependencia – libertad responsable

v      Individualismo - cooperación

Ø      Finalmente, hay una evaluación

• del taller

-          Aspectos intelectuales (¿Qué aprendimos?)

-          Aspectos afectivo-sociales (¿Cómo nos sentimos? ¿Cón quién compartimos? ¿Cómo?, etc.)

• de cada participante.

Es un error reducir el taller a enseñar de manera exclusivamente práctica, sin teoría; así se retrocedería en la historia del pensamiento hasta la prehistoria. Aprender haciendo "es un buen método con la condición de que no se excluya el análisis de lo que se hace, de cómo se hace y de por qué se hace, vale decir, teniendo presente la relación teoría-práctica."[5]

El taller es una instancia que se diferencia de otras maneras de organizar la enseñanza porque la teoría aparece como una necesidad para:

·        iluminar la práctica:

·        interpretar lo realizado

·        orientar una acción

Dicho de otra forma, en un taller la teoría nunca debe encabezar la clase; jamás se incia con una exposición o una búsqueda de información. Primero se plantea a los alumnos lo que hay que hacer y luego se decide qué hay que saber para poder hacerlo, o los alumnos hacen algo tal como les parece y después se procura el fundamento.

El taller no debe confundirse con las actividades de aplicación ejecutadas a posteriori del aprendizaje de un contenido. No es que esa manera esté mal; al contrario; también puede dar lugar a una clase muy activa y provechosa. Pero el taller tiene una secuencia inversa. Obedecen a dos propósitos distintos.

 

·        Reunidos, revisen sus planificaciones y vean qué contenidos de los que quedan hasta noviembre se prestan para ser tratados especialmente en taller.

Conversen con sus pares a fin de poder preparar el taller sin distorsiones, sin confundirlo con una clase activa simplemente.

 

De todos modos, es oportuno recordar que las estrategias “no son varitas mágicas que modifican la situación de la noche a la mañana."

                                   Ander Egg, E.: Hacia una pedagogío autogestionaria.

B. A. Humanitas. 1989.

 

Bibliografía

 

Metacognición

Burón, Javier. Enseñar a aprender. España. Mensajero. 1988.

Gimeno Sacristán, J. Comprender y transformar la enseñanza. Madrid. Morata. 1992. (Aspectos parciales).

----------------------- El curriculum, una reflexión sobre la práctica. España. Morata. (Aspectos parciales).

González, Freddy. Acerca de la metacognición. Univ. Pedagógica. Venezuela. (En Internet).

 

Taller

Barros, Nidia A de: El taller, integración de teoría y práctica. B.A. Humanitas. 1980.

González Cuberes, Ma. Teresa: El taller de los talleres. B.A. Estrada.

-----------------------------------Dicho y hecho: atreverse con el taller. B.A. Aique.

-----------------------------------Planeamiento, conducción y evaluación de un taller. B.A. Kapelusz.

Lespada, J.: Aprender haciendo. B.A. Humanitas.

PITLUK, LAURA. AULA TALLER EN EL JARDIN DE INFANTES. B.A. TROQUEL.



[1] Eggen, Paul. Estrategias docentes. México. FCE. 1999.

[2] Manuel Esteban. Consideraciones sobre los procesos de comprender y aprender. En: Revista electrónica Red. Diciembre de 2001.

3 en: Resnik, L. La naturaleza de la inteligencia. L.E.A., N.J.

4 Moreno, Amparo: Metaconocimiento y aprendizaje escolar. Revista Cuaderno de Pedagogía (173): 52 - 58. 1985.

2 idem.

[3] 1 Así las denomina C. Minnick y las define como "aquéllas que proporcionan a los estudiantes la capacidad de organizar sus propias  actividades cognitivas" En: Una didáctica de las ciencias. B. A. Aique. 1994.

[4] Coll, C.: Psicología y curriculum. B. A. Paidós.

[5]. Barros, Nidia.

   

Aprender a usar el lenguaje en la escuela infantil

 

La finalidad de la adquisición del lenguaje es poder hacer un uso eficaz de él en las situaciones sociales o individuales en que ello es necesario. Aprender a hablar significa, de hecho, aprender a participar efectivamente en las situaciones sociales en que la lengua se utiliza.

 

Los niños y niñas han de poder vehicular sus preocupaciones, intereses, necesidades o deseos a través del lenguaje para ser comprendidos y atendidos por quienes interactúan con ellos. A tal fin, han de adquirir capacidades referidas a los sonidos de la lengua (fonética); otras que tienen que ver con la estructura de las oraciones  (sintaxis); otras, con las palabras que denominan a cada objeto, persona o acción (léxico). Pero también deben adquirir capacidades que les permitan conocer las reglas de la interacción y de la comunicación verbal; deben aprender a regularse respecto a sus interlocutores y procurar que ellos hagan lo mismo; en definitiva, deben aprender a desenvolverse en la conversación de forma que puedan usar las capacidades fonéticas, sintácticas y léxicas al servicio de sus intenciones comunicativas.

 

Desde la reflexión educativa, nos interesa destacar que poner el énfasis en la interacción, en las situaciones comunicativas y en las capacidades de los niños para que participen en ellas, significa, al mismo tiempo, ofrecer un marco en el que es mucho más funcional y efectivo desarrollar y utilizar los conocimientos fonéticos, sintácticos y léxicos. Es lo que podríamos denominar una visión funcional de la adquisición del lenguaje, por cuanto se pone énfasis en la eficacia del acto comunicativo para satisfacer las necesidades de los que participan en él (…).

 

La forma más natural de adquirir todas las capacidades lingüísticas está muy ligada al uso de algunas funciones del lenguaje por parte de los propios niños (reclamar atención, dirigir la atención del adulto hacia un objeto, expresar un deseo o petición, manifestar sorpresa o satisfacción, pedir información, etc.).

 

El enfoque sobre la adquisición del lenguaje que adoptamos en este artículo suscribe plenamente la siguiente frase deJerome Bruner:

 

La única forma de aprender a utilizar el lenguaje es usándolo en situaciones comunicativas.

 

Partimos de la idea de que la escuela infantil es un ámbito educativo que ofrece la oportunidad de desarrollar situciones que ayuden a los niños y niñas en su proceso de adquisición del lenguaje. Nuestra reflexión, a partir de ahora, girará alrededor de las formas en que los profesionales de las escuelas pueden organizar dichas situaciones para que sean el máximo de provechosas.

 

Los aspectos que nos parecen más relevantes para esta reflexión son los que se refieren a la intervención de las educadoras y educadores en la adquisición del lenguaje y a los marcos más adecuados para llevarla a cabo. Por esta razón, las dos grandes líneas de reflexión que proponemos a los profesiouales de las escuelas son las siguientes:

 

- ¿Cuál debe ser el papel de los adultos de la escuela infantil en las interacciones con los pequeños? ¿Qué estrategias educativas deben ponerse en práctica?

- ¿Cómo deberían organizarse el contexto de la escuela y las actividades para que puedan darse esas interacciones de la manera más significativa posible?

 

Para contestar a estas preguntas, nos referiremos a algunos estudios que se han desarrollado mayoritariamente a partir de la observación de interacciones (…).

 

El PAPEL DE LOS ADULTOS EN LA ADQUISICION DEL LENGUAJE

 

Courtney B. Cazden define tres modalidades de ayuda que los adultos suelen ofrecer a los niños cuando éstos aprenden a hablar. Vamos a citarlas y a profundizar en la última de ellas. Creemos que pueden ser útiles para reflexionar sobre la intervención de las educadoras y educadores en la escuela infantil:

 

LA INSTRUCCIÓN DIRECTA

 

En esta modalidad, los adultos actúan proporcionando formas convencionales del uso del lenguaje para que el niño las aprenda tal cual y las incorpore a su repertorio comunicativo. El ejemplo más tipico sería cuando un. adulto pide a un nino «di adiós» o «di gracias». Generalmente, esta modalidad está ligada a convenciones sociales con un marco muy marcado, saludar/despedirse, dar las gracias, pedir algo, etc. Pero también aparece cuando los adultos informan directamente a los niños de los nombres de determinados objetos o personas. Por ejemplo, al repetirle los nombres de los familiares (…) o al nombrar los objetos que utilizamos en la rutina diaria (…). También en estos casos suele haber un marco de tipo rutinario que el niño conoce bien y en el que puede incorporar fácilmente las formulaciones verbales que se le enseñan.

 

Esta modalidad tiene una funcionalidad clara para la adquisición del lenguaje por parte del niño, ya que le permite desde muy pronto tener cierta competencia a la hora de participar en situaciones comunicativas con un éxito notable (poder despedirse, dar las gracias (…), es muy valorado por el entorno social). Tiene, por tanto, un claro matiz de incorporación del niño a la cultura de su comunidad.

 

En la escuela infantil suele tenerse en cuenta el valor educativo de las rutinas y las convenciones sociales; por tanto, esta modalidad tiene cabida en ella y debe utilizarse, de forma consciente y sistemática, junto con las otras dos que vamos a citar. En todo caso, hay que resaltar que la conveniencia de la modalidad de instrucción directa está marcada por su funcionalidad respecto al contexto en que se utiliza. No sería en absoluto recomendale llevar a cabo esta modalidad fuera de ámbitos en que los niños puedan entender el significado comunicativo de las palabras o frases que se les enseñan.

 

EL USO DE MODELOS

 

Una de las ayudas que ofrece constantemente el adulto es su propio lenguaje como modelo; los niños lo tienen como referencia continua.

 

Cuando interactúan con los pequeños, los adultos suelen introducir modelos de lenguaje algo más correctos o elaborados que los utilizados por los niños, con el fin de ofrecerles la posibilidad de contrastar sus propias producciones y mejorarlas. Una situación típica de esta modalidad se produce cuando el niño comete algún error, pronuncia mal una palabra, la dice a medias, etc. A menudo, el adulto no le corrige directamente, sino que da por buena la producción del niño y a continuación introduce el modelo correcto. Por ejemplo, si una niña dice pelota atí, el adulto, posiblemente, le conteste sí, pondremos la pelota aquí enfatizando con la voz la forma correcta. De manera que, sin corregirla directamente y sin interrumpir la conversación ni la actividad, le ofrece el modelo para que la niña vaya incorporándolo en la medida de sus posibilidades. En esta modalidad, por lo general, no se espera que el niño copie o imite los modelos sin más, sino que aprenda a partir de ellos. Es frecuente que esta aportación de modelos se produzca dentro de las estrategias generales de andamiaje que comentaremos a continuación.

 

EL ANDAMIAJE

 

Ya hemos citado anteriormente a Jerome Bruner; también fue él quien propuso el término sistema de ayuda a la adquisición del lenguaje (LASS, del inglés) para referirse a las estrategias que, de una manera intuitiva, utilizan los adultos para orientar a los pequeños en su aprendizaje del uso de la lengua. Entre esas estrategias figura la ayuda por andamiaje, en la que los adultos se adaptan, de entrada, al nivel de competencia de los niños para que ástos puedan participar en la conversación. Posteriormente van introduciendo ampliaciones de significado que los niños pueden seguir gracias a las ayudas que los propios adultos les proporcionan y, por último, van retirando paulatinamente las ayudas para que sea el niño quien utilice por sí mismo el significado que introdujo el adulto.

 

Esta estrategia representa un proceso de negociación continua de significados y una actitud pedagógica espontánea, aunque muy sistemática, por parte de la mayoría de adultos que interactúan habitualmente con niños de las edades que estamos tratando. Parece que las situaciones en las que se da esta estrategia son las que más contribuyen al desarrollo del lenguaje comunicativo.

 

Dada la importancia de esta modalidad, entre las tres que hemos citado, nos parece oportuno analizar algunas características que deberían tener las intervenciones de andamiaje, por cuanto nos parecen muy relevantes para la reflexión pedagógica en los equipos de las escuelas infantiles. Para ello vamos a recoger y comentar las cuatro sugerencias que G. Wells formula como resumen de lo que, en su opinión, debería ser el papel de los adultos en el desarrollo del lenguaje infantil:

 

1. Cuando el nino da muestras de desear comunicarse, hay que hacerse la cuenta de que tiene algo importante que decir, y tratar la tentativa en consecuencia.

No debemos olvidar que el motor del desarrollo del lenguaje es su funcionalidad. El niño debe desear comunicarse; ha de encontrar útil y agradable el hacerlo. Los adultos han de recoger y potenciar los intentos de comunicación. Es conveniente respetar los intereses de conversación de los niños y sus intenciones comunicativas; de lo contrario, no conseguiremos su implicación. Esto hay que tenerlo muy en cuenta en la escuela, donde el elevado número de interlocutores y los intereses pedagógicos de los educadores pueden llevar, a menudo, a conversaciones poco centradas en los intereses inmediatos de los niños.

 

2. Como las locuciones del niño son poco claras o ambiguas, hay que asegurarse de que se ha comprendido la significación pretendida antes de responder.

Es muy importante que el adulto tenga una actitud de escucha activa que le permita entender bien lo que el niño dice y cuál es su intención. Esto es imprescindible para que se mantenga una conversación rica y positiva. Para ello, el adulto deberá ir comprobando mediante preguntas o repitiendo lo que cree haber entendido. Esta actitud debe tenerse muy en cuenta en la escuela, donde es fácil que las conversaciones sufran interferencias y se pierda la significación o la intención inicial del niño.

 

3. Al contestar, ha de tomarse la significación expresada por el niño como base de lo que va a decirse a continuación, confirmando la intención y desarrollando el tema o incitando al niño a hacerlo por sí mismo.

Hay que tener en cuenta que la conversación se va construyendo sobre la base de lo que el niño aporta; a partir de ahí, el adulto aprovecha la situación para ir ampliando, mejorando e introduciendo nuevos elementos que son útiles en la interacción presente y que ofrecen posibles aprendizajes para el desarrollo de las capacidades lingüísticas y comunicativas del niño.

 

4. El adulto ha de seleccionar y construir sus contribuciones al nivel de la capacidad de comprensión del niño o un poco por encima.

Esta sugerencia es la que más claramente expresa el sentido de la estrategia de andamiaje, ya que nos habla de la necesidad de construir las interacciones con los niñs de manera que ellos puedan participar con éxito gracias a las competencias de que ya disponen («al nivel del niño») y a la ayuda que les proporciona el adulto (un poco por encima). Posteriormente, el adulto va retirando las ayudas (el andamiaje) a medida que el niño se muestra competente por sí solo. Esta estrategia desarrollada de forma progresiva lleva a una modificación y ampliación permanente de las situaciones de interacción con una clara intención pedagógica por parte de los adultos.

 

Para terminar este apartado sobre las intervenciones de los adultos, queremos destacar que las tres modalidades de ayuda que Cazden propone (instrucción directa, uso de modelos y andamiaje) no son excluyentes; creemos que todas deberían estar presentes en las actividades de la escuela infantil. En todo caso, la reflexión de los docentes debe encaminarse a determinar en qué ámbitos se puede usar cada una, a cuál se le da mayor importancia y cómo se organizan los tiempos, espacios y actividades para que cada modalidad pueda desarrollarse de acuerdo con la priorización acordada. De algunos de estos temas trataremos en el próximo apartado.

 

De todas formas, nuestra propuesta es que, en la medida de lo posible, los educadores intenten buscar oportunidades para interactuar con los niños usando la modalidad de ayuda por andamiaje; ello significaría seguir aproximadamente la siguiente estrategia general:

 

1. Estar atentos a las intenciones y  producciones de los pequeños o proponer temas de conversación que ellos conozcan y en los que  puedan intervenir.

2. Acoger y valorar sus produccio nes.

3. Comprobar que se ha comprendido bien el significado de la producción del niño y su intención comunicativa.

4. Incluir cada producción del niño en la siguiente producción del adulto intentando ampliarla, extenderla, incluirla en una frase más compleja y ajustada a la intención comnunicativa, etc.

5. Animar al niño, a través de preguntas o relaciones indirectas, a que vaya ampliando él mismo el significado de sus propias pro ducciones.

6. Continuar estas interacciones de forma progresiva en un proceso continuo de construcción y negociación conjunta del uso del lenguaje.

 

LOS CONTEXTOS EDUCATIVOS Y LAS ACTIVIDADES

 

(…) Veamos, ahora, qué posibilidades ofrece el marco de la escuela infantil para que se desarrollen estas intervenciones de las educadoras y educadores.

 

En primer lugar, hay que hacer referencia a la escuela infantil como a una pequeña comunidad viva con su cultura propia, donde se producen cantidad de situaciones sociales significativas que configuran un universo común y ofrecen contextos muy ritualizados  (entrada y salida de la escuela, por ej.) en los que suelen darse formas de lenguaje típicas que forman parte de la cultura de la comunidad y también de la microcomunidad escuela infantil (salutaciones, despedidas, consignas repetidas, juegos con expresiones o cantinelas, refranes, canciones, etc.). Todas estas formas son susceptibles de ser enseñadas a los niños, de una manera natural, en los marcos sociales en que tienen sentido. Estaríamos ante situaciones sumamente apropiadas para la modalidad de instrucción directa. Habitualmente, las escuelas infantiles tienen muy en cuenta todas estas situaciones y les confieren carácter educativo.

 

Hay otras situaciones en la vida de la escuela que pueden servir para introducir expresiones muy útiles en la comunicación verbal y que no siempre se dan en los ámbitos familiares, por ejemplo, aquellas en que se producen conflictos entre los ninñs. Las educadoras y educadores suelen instruir directamente a los contendientes con formulaciones como éstas: Dile: déjamelo un ratito, Pídele perdón.

 

En muchas otras ocasiones se dan oportunidades significativas de instruir a los niños sobre los nombres de personas, objetos, etc. En la escuela infantil se repiten constantemente los nombres de educadoras y compañeros y compañeras, los de los juguetes, los animales que salen en ese cuento que miran cada día, las prendas de vestir, las órdenes y consignas que acompañan a situaciones cotidianas, pero no representan informaciones repetitivas e inconexas porque forman parte de marcos conocidos y funcionales. Los niños van dándoles significado y los incorporan a su propio repertorio dentro de esos mismos contextos.

 

Muchas de las situaciones sociales de la vida de la escuela, a las que acabamos de hacer referencia, también permiten a los educadores y educadoras intervenir mediante las modalidades de uso de modelos y andamiaje; en todo caso, eso depende de las posibilidades de cada situación y, sobre todo, de la intención del adulto (…).

 

Hay que tener en cuenta que en la escuela infantil tenemos niños de diferentes edades, y la actividad (…) va variando de formas y de contenidos a medida que el niño se hace mayor (…).

 

Los docentes de las escuelas infantiles deberían procurar aprovechar u organizar situaciones en que:

 

- Los niños puedan poner en juego, de manera significativa, todas las funciones del lenguaje propias de cada edad (reclamar atención, dirigir la atención del adulto hacia algún elemento de su interés, expresar deseos o peticiones, manifestar sorpresa, pedir o dar información).

- Los adultos puedan poner en juego diferentes modalidades de ayuda, dando prioridad a la de andamiaje.

- Las interacciones puedan resul tar variadas, por lo que se refiere a contenidos e intenciones comunicativas.

 

Diego Navalón, Joan.

Revista Aula de innovación educativa (46): 9 – 13. España. Enero de 1996.

 

Espigado: Lic. Elena Luchetti  

 


 

Cooperativismo

Santiago Cooperativo

Trabajo enviado por la profesora Mirian Rojo de Mercado

(Profesora para la EGB 1 y 2, Profesora para la Educación de jóvenes y adultos, cursa el profesorado de Tecnología para la EGB3)

 

INTRODUCCIÓN

 

A pesar de los diversos contextos políticos, Argentina inicia, a partir de mediados de la década de los '70 y manteniendo  hasta la actualidad,  una política socioeconómica vinculada con el proceso de la globalización en oposición a la   expansión  proteccionista,  se realizó  una amplia apertura exterior de la economía, exponiendo de ese modo la producción nacional.  El Estado Nacional levantó las restricciones a las inversiones extranjeras y a los movimientos del capital financiero. Provocó la desregulación de los mercados, privatizó empresas de producción y servicios (Teléfonos, Agua y Energía, Obras Sanitarias, Gas del Estado, Y.P.F., Ferrocarriles, etc.); dejó en manos de los Estados Provinciales sectores de vital importancia para la población como educación y salud. Todo ello sin emitir moneda lo que llevó   a situaciones inflacionarias duras de superar. Los recursos presupuestarios provenían únicamente de la alicaída captación de impuestos y de los préstamos a Bancos extranjeros  y al F.M.I. situación esta que llevó, a nuestro país,   a un gran endeudamiento.

La  privatización de las empresas del estado y la exposición  de la industria a la competencia externa provocó  la caída de la actividad del sector   y una disminución exorbitante del empleo.

Enfrentar la competencia externa y buscar mayor eficiencia y equilibrio entre la oferta y la demanda, llevó al ajuste de costos: reducción de la mano de obra e incorporación de tecnología importada.

La vida actual de la Argentina pasa  por un proceso pleno de contradicciones: “crecimiento económico” asociado con altas tasas de desocupación y precarización del trabajo; expansión y modernización de las actividades económicas que empobrecen a gran parte de la población dedicada a ello; desarrollo urbano construyendo sectores residenciales junto a sectores marginales, aumentando el desorden y la violencia; la difusión de un Estado ordenado y eficiente con una realidad de desprotección social y laboral de los ciudadanos que no pueden acceder a los servicios esenciales.

Ante este panorama , los pequeños productores encontraron en la formación de cooperativas un viso de esperanza a la economía deprimida del país. Desde el año 1.993, como lo muestran los cuadros que a páginas seguidas se muestran, se produce un incremento considerable en la cantidad y variedad de cooperativas que surgen en nuestra provincia como producto de la toma de conciencia de que  el esfuerzo compartido da mayores beneficios      que los esfuerzos individuales, que la función que cumplen y la incidencia que tienen  tales instituciones en la sociedad son de gran valor.

Los  asociados a una cooperativa, en este momento de gran turbulencia económica, tienen grandes dificultades para mantener constante la actividad y por sobre todo el espíritu cooperativista. La necesidad, a veces, y otras la irresponsabilidad  , hacen que violen los principios que las sustentan y las lleven al fracaso.

No obstante se  reconoce en el Cooperativismo la expresión máxima de la solidaridad que jerarquiza al ser humano porque tiene principios nobles y porque además los beneficios que pueden obtenerse en conjunto son mayores que los que puede obtener  un productor independiente.

Una persona sola, para cualquier tipo de actividad, no es representativa, ante la sociedad, ante los órganos del gobierno y ante entidades crediticias

Es necesario para que una Cooperativa funcione, a pesar de las dificultades que se presentan, tener claro el objetivo por el que se han reunido en tal o cual actividad y mantener en alto los principios que la sustentan.

 


Tecnología

PROPUESTA DE LECTURA DE UN OBJETO

 

Cuando se quiere utilizar la metodología de la Tecnología, es conveniente  hacerlo en forma conjunta, partir de un proyecto y antes de determinar con certezas las características del objeto a realizar, hacer una lectura de objeto  o un análisis de otro objeto  para poder comparar  lo proyectado con otros objetos equivalentes, análisis paradigmático, y también para poderlo confrontar críticamente con otros objetos que tienen funciones análogas, pero que presentan diferencias en lo morfológico o en lo tecnológico, esto es vincular el objeto con otros pertenecientes a la misma familia, análisis sintagmático.

 

Para llevar a cabo este trabajo sería conveniente que se hiciera escuchar a los alumnos piezas musicales en las cuales este instrumento tenga un papel importante. Ejemplo: chacareras, malambos, etc. Y además que se considere que este trabajo presentado sólo es una propuesta de lectura de un objeto el cual profundizándolo como se sugiere puede alcanzar un buen análisis de objeto.

El planteo esquemático de las secuencias de la lectura de un objeto, no debe ser tomado al pie de la letra, en algunos casos se puede alterar de acuerdo al interés que el alumno vaya mostrando, salvo en aquellos caso como el morfológico y el funcional que se deben respetar su continuidad pues son  ellos los que determinan de que se está hablando.

 

 

 

Análisis morfológico: El bombo es un instrumento musical de percusión, muy versátil que se lo puede utilizar con otros fines. (averiguar cuales son esos otros fines). Musicalmente en nuestro país se lo utiliza para el acompañamiento en las piezas musicales folclóricas, ya sean estas en conjuntos de música y canto o en instrumentales. (averiguar el nombre y origen de un ejecutante santiagueño de este instrumento muy reconocido en nuestro país y en otros ).

El bombo es un conjunto de dos elementos: una caja de resonancia  y dos palillos. La caja tiene forma cilíndrica, con superficie lateral de madera y superficies de bases de cueros de animales domésticos.

Los palillos son de forma cilíndrica y sus medidas corresponde al tamaño de la boca del bombo.

La superficie lateral tiene el color propio de la madera del ceibo, un blanco tiza, con un brillo dado por el barnizado; sus bases tienen el color y la característica del cuero de los animales respectivos.

La textura de la superficie lateral es un poco áspera, pero al ser barnizada, al tacto, resulta suave, contradiciendo a lo visual.

La textura de la superficie de base, depende de cómo se toque el cuero, si es a favor de pelo será suave , de lo contrario tiene su característica.

 

Análisis funcional: El bombo es un instrumento de percusión y sirve para marcar el ritmo. Puede ir acompañando a otro/s instrumentos, por ejemplo a la guitarra, violín, piano, etc. y también puede actuar solo en el caso del malambo.

Su forma y accesorios (palillos) denotan la función y es muy tentadora su presencia , pues impulsa a  tomar los palillos y con ellos golpear en sus parches aunque sean ruidos descontrolados. Se adapta a las característica anatómicas humanas, pues la persona ejecutante lo puede tener colgando de su hombro con una correa, apoyado al piso, o también se puede colocar sobre atriles confeccionados a tal efecto.

 

Análisis  de funcionamiento: En cualquiera de las posiciones antes descriptas  se golpean rítmicamente los parches de ambos extremos o de un solo lado con sendo palillos, tanto se golpea al centro alternando con los dos palillos, como sobre los aros laterales para producir un sonido grave al centro y agudo en el aro. Hay particularidades en la forma de ejecutar los movimientos.(conseguir un bombo y observar todas las posiciones que puede tomar para ser ejecutado)

 

Análisis  estructural: Su configuración está dada por un cilindro logrado por el ahuecamiento de un tronco de ceibo de 50cm. de alto con un diámetro que varía según el diámetro del árbol cortado. En las bases tiene cueros curtidos naturalmente sin tratamiento con químicos. Este cilindro tiene en sus bocas unos aros pequeños forrados en cuero y cosidos por sobre los cuales se hace pasar los cuero de los parches y luego se le coloca otros aros más gruesos y resistente para sostener el cuero. Estos cueros tienen cada tanto unos agujeros por donde se hacen pasar unas tiras de cuero (tientos) de pequeñas dimensiones en su ancho y profundidad pero no así en el largo, puesto que van uniendo los dos parches de ambos extremos para poder  así lograr una tensión en los mismo de acuerdo al sonido que se desee. Se los tensa desde unas presillas que se encuentran uniendo los tientos de a dos, en la parte media. En los aros grandes van las presillas que servirán de agarre para la correa que sostendrá al bombo cuando se lo cuelgue al hombro.

 

Análisis  económico: Dentro de los instrumentos musicales que requiere un conjunto musical, el bombo es el más económico. Su precio está dado por el tamaño, por la fama del artesano, por la madera y el grado de complejidad en los detalles que el comprador solicite al ser encargado.(averiguar los precios de los bombos)

 

Análisis  tecnológico: El material más idóneo para su fabricación es el ceibo (averiguar que importancia tiene el ceibo a nivel nacional y cual es la región en el NOA donde se lo encuentra ), aunque también, a veces, se lo haga de sauce (comparar los dos tipos de madera  y sacar una conclusión de por que se lo elige al ceibo). Los cueros para sus parches son de animales domésticos de los cuales el cuero queda como elemento para otros usos, después de haber utilizado la carne.

El ceibo del cual se cortaran los trozos de tronco para la fabricación del bombo, debe ser un árbol adulto (25 años) y de una altura considerable para poder extraer 5 ó 6 bombos. Se elige esta madera porque su porosidad permite sacar un buen sonido (averiguar desde que parte del tronco es la que se quita y cual es la que se deja como paredes del bombo) El tronco es trozado cada 50 cm. Con una hacha o con sierra eléctrica todo depende del lugar y la comodidad. (¿cuál es la diferencia en el cortado con ambos instrumentos?

Procedimiento para su confección

Para la caja:

 

ü       Los troncos cortados (50cm.) se dejan estacionar sobre la tierra.

ü       Se ahuecan con una gubia y un martillo (¿cuál es la diferencia entre estas dos herramienta en su uso y función?)

 

ü       Se retira con cuidado la corteza dejándolo limpio de afuera como se hizo de adentro.

ü       Se trabaja dándole la forma característica del bombo. Desde afuera se hace con una hacha y otras?)

ü       Sobre la superficie externa se le hace un cepillado rústico y en la superficie interna es muy fino el terminado. (¿cuáles son las herramientas necesarias para el cepillado?) Esto se realiza hasta alcanzar unas paredes de 1 1/2cm. de espesor.

En su parte interna debe quedar sin  ningún sobrante por pequeño que sea, requisito fundamental para lograr la afinación, junto al oído y a algún “secretito por allí”. En este momento también se nivelan las bocas.

ü       Terminado el proceso de dar la forma se debe realizar el del secado: Estando el cilindro preparado como se detalla más arriba, se procede a colocarlo sobre un soporte hecho con ladrillos, donde se colocará el cilindro en dirección de las bocas y entre el espacio que queda entre el suelo y la boca del mismo, se coloca un recipiente con brazas de quebracho blanco (¿por qué de quebracho blanco? El cual debe quedar en dirección de la boca que está hacia abajo y, en la boca que está en la parte superior se colocan ramas de brea, para mantener el calor dentro del

      cilindro. Cada 10 ó 15 minutos se invierte la posición del cilindro para que

      no se queme y logre un secado parejo.     (¿con que otro medio se podría

       secar el cilindro?. Este procedimiento lleva más o menos medio día o más,

      depende de la humedad ambiente.

 

ü       Pasado este proceso se lo deja ventilar bien para luego, en los días posteriores, trabajarlo en los detalles de terminación.

ü       Se hace un nuevo control de la perfección en la superficie interior y se  retoca en la externa. Se perfecciona con lija al agua pero sin mojar (¿qué es una lija al agua y como se usa , para que efecto se utiliza?)

ü       Este es el momento de  grabar cualquier logo o inscripción que se desee para la identificación del autor o del futuro dueño. La figura que se desea se dibuja sobre un papel que se adhiere a la superficie externa y luego con una herramienta hecha de hierro que tendrá la forma de lo que se quiere grabar, se la calienta al rojo vivo y luego se la aplica sobre el dibujo. (Averiguar como se llama este procedimiento en las tareas rurales)

ü       Después de realizado el detalle se procede al barnizado sobre la superficie externa (una o dos manos según se crea suficiente) para protegerlo de la humedad ambiente.

ü       Ya barnizado se le pasa una lija fina y nuevamente se lo barniza, logrando un brillo característico.(¿para que se elige trabajar con lijas, y como se elige la misma?

Cuero:

 

La superficie de las bases como dijimos anteriormente son de cuero de animal doméstico, (averiguar los animales a los que pertenecen los cueros y que características deben reunir para poder ser utilizados) que deben ser tratados con procedimientos naturales, sin agregados químicos.(averiguar la diferencia de los dos tratamientos)

ü       Se lava bien  el cuero y se lo estira en el suelo al sol  sosteniéndolo con estacas (estaqueado) para su secado.

ü       Luego se corta el pelo, lo cual debe estar bien parejo porque sino se interrumpe el sonido. (¿con que herramienta se puede cortar los diferentes tipos de pelo?)

 

ü       Luego se cortan de la medida necesaria para los parches. También se cortan  las tiras finas para el tensado y las hebillas.¿que herramienta puede utilizar para cortar el cuero?

 

Palillos:

Estos se fabrican de madera de suncho y su diámetro depende de la abertura de la boca del bombo. Su largo está por los 20 ó 25 cms. Según la calidad de sonido que se quiera obtener, el palillo irá o no con un agregado en uno de sus extremo que se hace con cuero y llenado de lana. Deben ser iguales y del mismo peso.(averiguar de que otra madera se suelen hacer y si ésta es de la región del NOA y cual es la forma de trabajar la madera para lograr el diámetro deseado.)

Aros:

Aros chicos: son de madera de “barba de chivo”, o de “sacha lazo”, estos irán cosidos al parche, deben ser de madera estacionada.

 

(desde Ciencias Naturales el alumno puede investigar los nombres científicos de los árboles y plantas que se mencionan para la confección de los elementos que conforman al conjunto bombo, también sería positivo investigar que sucede con la tala indiscriminada del ceibo, y cuales serían las posibles soluciones. Desde Cs. Sociales hacer el análisis del surgimiento y evolución histórica del bombo-producto)

 

 

Aros grandes: son de quebracho blanco, su función será la de sostener el cuero en la posición de las bocas del bombo, y también permitir colocar la correa que sostiene al bombo cuando este es colgado del hombro.

Se trabaja la madera hasta obtener las láminas que se observan en la fotografía. Se les da la forma de anillo circular uniéndola por los extremos, debe tener precisión en su terminado, pues dichos aros debe calzar por encima del cuero para su sostén.

Armado:

 

ü       Se debe tener a disposición todos los elementos necesarios tanto para su

     conformación como las herramientas a utilizar.

ü       Sobre ambas bocas del cilindro se colocan los aros más pequeño forrados por el cuero de los parches. Luego se coloca por sobre los mismo los aros gruesos en ambas bocas

ü       Se colocan los aros gruesos, que son los que fijaran a los parches en sus lugares.(averiguar de que madera son los aros gruesos)

 

ü       Los parches de ambas bocas se unen con los tientos por los agujeros que se encuentran en sus orillas.

 

ü       Estos tensores deberán pasar por las presillas. Se los acomoda prolijamente.

ü       Finalmente se tensan los tientos que unen los parches y se prueba su sonido. (Es conveniente que el alumno haga una visita a algún artesano del medio)

Análisis comparativo: Es ventajoso que el objeto sea comparado con otros equivalentes (análisis de una serie de objetos similares), incluyendo aquellos que fueron importantes en otras épocas. Esto sirve para detectar las similitudes y diferencias y cuales han sido las causas de las mismas, y como su evolución a través del tiempo las perpetuo o las modificó. (ejemplo: tambor, caja, bongo, etc.) (Relacionarlo con los instrumentos tradicionales y los electrónicos actuales, tarea ésta que el alumno puede investigar visitando la Escuela de música)

 

 

Análisis  relacional: El objeto no existe como un elemento aislado y menos en este caso, sino que mantiene una relación estrecha con el entorno. Entonces es beneficioso confrontarlo con otros objetos que tengan funciones análogas, pero que tenga alguna diferencia ya sea en su parte morfológica o tecnológica. O sea con otros objetos asociados a la misma necesidad o función: música. (investigar los instrumentos que requieren los  conjunto folclórico del NOA y los requeridos a nivel de orquesta).

                                                 

Esta lectura de objeto queda con muchos espacios vacíos, listos para que el alumno como una primera aproximación a esta metodología (análisis de producto) vaya completando con sus investigaciones, con el manejo del instrumento, con nuevas imágenes fotográficas, dibujos acotados, despiece del objeto para observar las partes y su relación, etc. También se podría hacerlos diseñar el porta bombo que se realizará desde el área de matemática, puesto que se necesita calcular las superficies : lateral y la de las bases, para lograr una forma acorde al instrumento.

Este trabajo pudo ser realizado con detalles e imágenes, gracias a la gentil colaboración  de la Prof. Sra. Mariana Aguirre de Maud y al Sr. Froilán Gómez, artesano reconocido a nivel mundial.

 

 

Arqta. Leonor loza

 

 


Análisis de producto

 

 

Este esquema puede ser usado de la misma manera que se lo aplicó al bombo, a cualquier otro instrumento musical, pieza de alfarería, comida regional, construcciones de viviendas, de represas, herramientas, máquinas, medios de transporte, etc.

Recuérdese que en Tecnología es mucho más importante el conocimiento y la aplicación de su metodología (Proyecto y Análisis de producto) que el producto.

 

Para poder responder a cada una de las consignas nos debemos hacer las siguientes preguntas:

 

Morfológico: ¿cómo es? ¿qué forma tiene?¿qué color tiene? ¿tiene brillo?¿qué textura tiene? ¿es agradable a la vista?

Funcional: ¿para que sirve? ¿qué función tiene? ¿es independiente su función o se completa con algo más?

Estructural: ¿cuáles y cuántos son los elementos que lo conforman y como se relacionan entre ellos? ¿soporta cargas o tensiones? ¿ es estable en su conformación? etc.

Funcionamiento: ¿cómo funciona? ¿qué tipo y cantidad de energía necesita? ¿posee dispositivos o tiene tareas manuales? ¿cuánto tiempo es su duración? ¿qué tipo de mantenimiento o reparación necesita? etc.

Tecnológico: ¿qué materiales han sido necesario para su conformación? ¿cómo está hecho? ¿qué herramienta y maquinaria se necesita? ¿cómo es su armado? ¿qué tipo de elemento se necesitan para la unión de sus piezas? etc.

Económico: ¿qué valor tiene? ¿qué puede hacer variar su precio? ¿se lo consigue en plaza? ¿es lo mismo comprar uno en los comercios que hacerlo hacer? etc.

Comparativo: ¿en que se diferencia de objetos equivalente? ¿cuáles son las coincidencias? ¿cuáles son los conflictos? ¿cuáles son los niveles de integración? ¿cuáles son los aspectos formales, operantes, funcionales, estructurales, tecnológicos, etc. en que se puedo comparar?

Relacional: ¿qué relación tiene el objeto con el entorno? ¿qué cosas lo hacen reconocible como integrante de un elenco?¿con que manifestación humana de la época ( muebles, vestimenta, objetos en general) se lo puede relacionar?

Surgimiento y evolución histórica del producto: ¿qué tipo de tecnología fue usada para su construcción? ¿a que época pertenece? ¿qué característica o carga expresiva podemos leer a través del objeto que nos sugieran particularidades de la época?

 

Arqta. Leonor Loza

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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