El Dormitorio de Gryffindor
Veneno Irresistible
Escrita por: Rhysenn
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo 14: Polvo y Cenizas
Quien as� ama, cree lo imposible.

"�Crees en el destino Hermione?"

El fresco viento de la tarde revolvi� el cabello oscuro y desobediente de Harry; no se molest� en quitar el mech�n que cay� sobre sus ojos. Observaba fijamente el lago, tranquilo como un espejo de vidrio l�quido, al mismo tiempo que en su mente surg�an ondas de inquietos pensamientos.

"�Tu s�?" pregunt� Hermione simplemente.

Harry se encogi� de hombros con la mirada fija en las aguas. Le gustaba como permanec�an tranquilas aun cuando vientos mansos arremolinaban la superficie. Hab�a una cualidad densa, equilibrada en el lago que era infinitamente tranquilizante.

Pero aun despu�s de la calma que sigue a la tormenta, el da�o permanec�a.

Cuando Harry no contest�, Hermione estuvo a punto de decir algo, pero se detuvo. Harry estuvo callado durante un rato, buscando las palabras correctas para expresar las cosas que no entend�a.

"No s�," dijo al fin, con frustraci�n y desesperaci�n brillando a trav�s de su voz, brillando como l�grimas no derramadas. "�Hay algo que haga esto m�s f�cil de aceptar?"

La expresi�n de Hermione se suaviz�. Extendi� la mano y toc� el brazo de Harry.

"No es tu culpa," dijo en voz baja, "y tampoco de Malfoy. A veces las cosas resultan muy diferentes de lo esperado."

"�Como el hecho de que �l fue el que bebi� la poci�n de amor, pero yo soy el que encuentra dif�cil dejarlo atr�s?" dijo brusco Harry con un toque de amargura; luego se control� y dijo r�pidamente, "quiero decir, dejar atr�s todo esto."

Hermione respir� profundo y suspir�.

"No puedes dejar atr�s algo que en primer lugar nunca fue tuyo." Mir� a Harry intensamente; su tono era significativo. "Realmente nunca fue tuyo Harry. Tienes que recordar que era la poci�n de amor la que lo influ�a y que cualquier afecto, o... o amor, lo que haya parecido - nada era real."

La cruel verdad fractur� la fr�gil apariencia de calma de Harry - Una cruda emoci�n corri� a trav�s de �l como un l�tigo de rel�mpago y cerr� los ojos. No hab�a nada que ver, nada de que sostenerse.

Nada era real.

"Esta parece una ocasi�n perfecta para culpar al destino, �no crees?" dijo con tono cansino. "Estaba todo tan mal desde el principio - encuentro dif�cil de creer que esto no estuviera escrito en las estrellas de una noche muy oscura." Su voz tembl�. "La noche en que fui al Bosque Prohibido."

"�As� que piensas que estaban destinados a encontrarse tu y Malfoy?" pregunt� pensativa Hermione, con el ce�o ligeramente fruncido.

"No puedo explicarlo de otra manera," contest� Harry. "No se supon�a que estuviera fuera de la cama. De alg�n modo se me meti� en la cabeza que ten�a que salir en medio de la noche para enviar una lechuza a Sirius, aun sin la Capa. Y esa misma noche Malfoy estaba en el Bosque Prohibido, en el momento preciso en que yo pas�. �Crees que ese raro cruce de nuestros caminos es solo una coincidencia?"

Hermione se qued� pensativa un largo momento. Sus ojos estaban brillantes y alertas, como si su mente estuviera recorriendo todo lo que hab�a transcurrido desde esa noche en el Bosque Prohibido - ya fuera destino, fortuna, o algo m�s.

"No creo que estuviera destinado," dijo al fin. "Solo pas�." Hizo una pausa, luego agreg� suavemente, "Y en el lugar m�s improbable, tu y Malfoy se encontraron."

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Draco se sent� en la cama con los brazos cruzados, con el ce�o y los labios fruncidos.

Hab�a estado as� todo el d�a. Y ayer. Y el d�a anterior. Hasta que Crabbe y Goyle entendieron que era mejor no preguntarle que pasaba y se manten�an apartados a menos que los llamara.

Draco suspir� y se gir� hasta quedar sobre su est�mago. Cuando nada significativo llenaba su tiempo, era f�cil mantenerse al d�a de lo que pasaba. Hab�a pasado casi una semana desde que Harry le hab�a dado la Capa de Invisibilidad; ahora cuidadosamente escondida en su ba�l, bajo su cama.

Se sent�a inquieto - pero era una clase diferente de inquietud, no en el borde de un sue�o, sino, al final de �ste, cuando la realidad tragaba la belleza y perfecci�n que la ilusi�n hab�a conjurado. Era la inquietud del recuerdo.

Hab�a terminado con Harry. Se hab�a asegurado de que Harry lo supiera.

Quiz� ahora deber�a empezar a convencerse a si mismo.

Siguiendo un impulso, Draco se agach� y busc� intensamente en el caj�n a un costado de la cama. Sus dedos tentaron el metal fr�o, el toque de hielo que una vez hab�a sujetado su mu�eca, marc�ndolo m�s profundamente de lo que hab�a comprendido - hasta ahora.

El fr�o era calidez, ser pose�do era un ofrecimiento hecho a voluntad. �so era lo que Harry le hab�a hecho a �l.

Sac� la esposa y la sostuvo para inspeccionarla. El metal liso brillaba a la luz del oscur fuego que fluctuaba de la �nica antorcha en la pared del dormitorio. El peso de la esposa en su palma era reconfortante, un c�rculo roto que encajaba perfectamente dentro de los contornos de su mano.

La inscripci�n en la orilla destacaba rigurosamente, como escritura de fuego plateada en la parte exterior, un letrero imaginario que formaba un simple nombre. Draco cerr� los ojos mientras los recuerdos inundaban su mente, una marea implacable que lo agobiaba - entonces todo se empez� a disolver, purificado en el crisol implacable de su coraz�n, hasta que solo quedo la esencia de lo que a�n ten�a un lugar en lo mas profundo su ser.

Abri� los ojos, y mir� fijamente el nombre de Harry en la esposa: H. J. Potter.

Harry James Potter, el Chico Que Vivi� para hacer que la gente cuestionara sus sistemas de creencias. Harry ciertamente le hab�a ense�ado el significado de "nada volver� a ser lo mismo jam�s." Y esto era lo que Draco m�s tem�a - que lo arruinara y destruyera a Harry. Hab�a demasiado en juego. Demasiado que perder y que ninguno de los dos pod�a darse el lujo de hacerlo.

Draco permiti� que la esposa cayera suavemente sobre las s�banas; como un p�talo de acero ca�do, hueco en el centro. Draco lo mir� durante un largo momento.

Hab�a hecho todo que pod�a para alejar a Harry.

Y hab�a funcionado.

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"�Vas a decirnos por qu� tu y Harry no se hablan?" pregunt� Seamus, siempre el ep�tome del tacto y la discreci�n.

Ron que estaba sentado cerca de la chimenea de la sala com�n de Gryffindor, levant� la vista de su libro; su expresi�n era cerrada y su voz dura cuando dijo, " No, es nada en realidad."

"De acuerdo. �Por qu� no le hablas a Hermione tampoco?"

"Mira," de repente Ron se vio agitado."� Por qu� no le preguntas a Hermione? Ella sabe m�s de Harry que yo."

"Lo hicimos," dijo triste Seamus. "Pero no nos dijo. Nos dijo que nos meti�ramos en nuestros propios problemas."

"No es un mal consejo," se�al� Ron.

"Pero estas paredes invisibles que est�n construyendo alrededor no son buenas, " protest� Seamus. "Podr�amos penetrarlas."

"Oh, vamos Ron," intervino Dean, acerc�ndose al pelirrojo. "La guerras siempre se pelean por una raz�n. Bueno, la mayor parte del tiempo. As� que �qu� es? �Harry ley� tu diario? �Olvid� tu cumplea�os? �Qu� hizo que est�s tan enfadado con �l?"

"Quiz� es m�s bien algo que no hizo, " dijo Ron, con una l�nea de enojo en la voz. "Olvid� que yo era su amigo." Una expresi�n de amargura cruz� su cara. "Hubo un tiempo en que cre�a que conoc�a a Harry. Cre�a que confiaba en m�, de la misma forma en que yo confiaba en �l. Pero estaba equivocado." Se encogi� de hombros. "No lo conozco en absoluto."

Seamus y Dean intercambiaron miradas alarmadas.

"Cielos Ron, p�rale, nos est�s asustando," dijo Seamus, con los ojos muy abiertos. "�Qu� est� pasando?"

"No quiero hablar de eso," dijo brevemente Ron, con un movimiento firme de la cabeza. "Sin �nimos de ofender, pero ustedes no entender�an." Abruptamente se puso de pie y camin� hacia el agujero del retrato. "Voy a dar una vuelta," dijo sobre el hombro; y se hab�a ido.

Dean y Seamus parpadearon, mir�ndose uno al otro.

"Hasta ah� lleg� tu incipiente carrera en el espionaje, Seamus, " coment� Dean. "Un consejo, no te vuelvas psiquiatra tampoco. Tus pacientes huir�an, como Ron acaba de hacer."

"Es s�lo un peque�o tropiezo en el plan, " dijo Seamus estoicamente. No te preocupes, averiguaremos qu� est� pasando pronto. Conf�a en m�."

"Seguro," murmur� Dean. " Probablemente cuando lo qu� est� pasando nos encuentre a nosotros."

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Harry entr� solo en su dormitorio. Extra�aba a Ron - y entonces se sent�a culpable porque, en las dos semanas que estuvo preocupado ayudando a Draco, no hab�a sido un buen amigo con Ron. Harry camin� hacia su cama - y a lo lejos, una mancha oscura en su almohada capt� su atenci�n. Parpade� y se acerc� para ver mejor.

Cuando vio lo que era, su coraz�n se sobresalt�. Con manos temblorosas, Harry tom� lo que estaba en su almohada.

Era una rosa negra.

Harry la observ� una eternidad - todo parec�a marchitarse alrededor de �l, como sombras que retroceden del negro puro de la rosa que ten�a en las manos, sus oscuros p�talos aterciopelados desplegados en una flor perfecta. Una espina en el tallo pinch� su dedo, un recordatorio de la realidad; pero Harry la ignor�. Sinti� que las piernas le temblaban y se sent� pesadamente en la cama.

No hab�a ninguna nota con la flor, ninguna se�al de qui�n podr�a hab�rsela dado, salvo la propia rosa. Harry hab�a visto la lista de ingredientes para la poci�n de amor muchas veces como para saber que cual era el �ltimo elemento del brebaje - una rosa negra.

Desde que le hab�a enviado la Capa de Invisibilidad a Draco, Harry no hab�a o�do nada del otro muchacho. Hab�a esperado a medias que Draco le regresara la Capa, pero el Slytherin no lo hab�a hecho; hab�a aceptado el paquete sin una contestaci�n. Hab�a pasado casi una semana y Harry no hab�a perdido la esperanza de tener noticias de Draco; no le hab�a dicho a nadie sobre el pr�stamo de la Capa, ni siquiera a Hermione.

Ahora todas las palabras que hab�a esperado estaban encerradas en la propia rosa - el color de la noche en que se hab�an encontrado, la fr�gil perfecci�n que s�lo se desvanecer�a con el tiempo. Y la gota de sangre era un recordatorio de la nueva forma de dolor que Draco le hab�a ense�ado a sentir.

�Por qu� le hab�a dado la rosa negra?

Harry se levant�, trag�ndose las emociones que amenazaban con agobiarlo. Levant� la rosa y la observ� de nuevo; ya se ve�a madura, el negro volvi�ndose m�s p�lido, algo de su vibrante oscuridad difundi�ndose en la atm�sfera de tristeza nost�lgica que lo rodeaba.

�Qu� hab�a querido decir Draco?

Recogiendo un libro de la biblioteca con pociones que Hermione le hab�a prestado, Harry dej� el dormitorio de los chicos y fue a buscarla. No estaba en la sala com�n, as� que Harry subi� las escaleras hacia el dormitorio de las chicas. Toc� dos veces, no hubo respuesta del interior - pero no hab�a esperado que alguna de las muchachas de Gryffindor estuviera en su cuarto a medio d�a.

De pronto record� que Hermione ten�a una reuni�n con McGonagall sobre su proyecto de Transfiguraci�n Avanzada. Entr� en el dormitorio y fue a dejar el libro en la cama de Hermione. Pero cuando se volvi� para salir, Harry alcanz� a ver un pergamino en la mesita de noche de Hermione que parec�a... familiar.

Titube�, luego se agach� y lo recogi�. Un escalofr�o lo recorri� cuando reconoci� lo que era - y ahora, el recuerdo de �ste se sent�a tan aislado, ahora lejano, como de otra vida, una vida que hab�a pasado desde entonces.

Era el ensayo de la Maldici�n Imperius de Draco.

Se sent� en el borde de la cama de Hermione, despleg� el pergamino y empez� a leer. Sus ojos examinaron lo r�pidamente, al mismo tiempo que sent�a como cada matiz de las palabras de Draco lo atravesaban, retorci�ndose como el dolor de un fragmento de espada perdido profundamente dentro de su alma.

"Con el tiempo, probablemente el efecto m�s destructivo de Imperius en una persona es el gradual rendimiento de la mente consciente, hasta que la sumisi�n se vuelve casi voluntaria, un h�bito adquirido..."

Harry cerr� los ojos, incapaz de leer m�s. Sent�a una terrible estrechez en el pecho, que casi no le permit�a respirar. Cuando finalmente volvi� a abrir los ojos, las palabras se volvieron borrosas por unos instantes, antes de que las pudiera volver a ver con claridad.

"Ah� es cuando la Maldici�n ha conquistado la �ltima ciudadela de la persona... su coraz�n."

Y Harry no hubiera podido describirla mejor.

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"Vamos a empezar un nuevo tema," anunci� el Profesor Lupin "que ser� de mucho valor pr�ctico para todos ustedes. Hoy, aprenderemos m�s sobre los duelos de magos."

Harry mir� a Hermione, quien estaba sentanda a su lado. Estaba escribiendo laboriosamente en un pedazo de pergamino, que poco a poco se llenaba con su peque�a y limpia letra. Cuando Lupin dio una breve introducci�n de los duelos, Harry mir� furtivamente a su derecha a donde Ron estaba sentado con Neville.

Desde esa noche en la oficina de Dumbledore, �l y Ron no hab�an intercambiado m�s de dos palabras; Harry record� con dolor la pelea que hab�an tenido en cuarto, cuando Ron hab�a entendido que su entrada en el Torneo de Los Tres Magos era como una demanda de gloria.

La �nica diferencia era: esta vez, no hab�a malentendido.

Ron hab�a entendido la situaci�n perfectamente, quiz� m�s aun de lo que Harry pod�a admitir - que de alg�n modo, contra todo sentido y raz�n, Harry hab�a encontrado un lugar en su coraz�n para Draco Malfoy. �sa era la verdad. Y no hab�a nada que Harry pudiera hacer en esta ocasi�n para enmendar su falla; ni siquiera enfrentar a un fiero drag�n cambiar�a nada.

Entonces pase� la mirada por el cuarto, hacia Draco.

El rubio Slytherin giraba su pluma indiferente, vi�ndose aburrido de una forma completamente atractiva. Harry not� lo derecho que Draco estaba sentado, libre del peso invisible del anhelo no correspondido, que antes los hab�a agobiado. Lo observ� levantar la mano para quitarse un mech�n de los ojos; observ� la firmeza de su mano, esos dedos delgados llevando el cabello detr�s de su oreja.

Parec�a tan diferente y al mismo tiempo, el mismo. Era una extra�a paradoja observarlo ahora, despu�s de haber visto dos facetas suyas tan diferentes. Estaba el Draco que hab�a conocido antes, quien manten�a a todos a raya con cercas de sarcasmo cruel y rencor; pero tambi�n el otro Draco que hab�a llegado a conocer tan �ntimamente, quien era orgulloso pero no arrogante, ingenioso sin ser mal�volo - pero a la vez, torturado sin esperanza, sufriendo sin cura.

O eso hab�an pensado.

Entonces Harry le hab�a dado la cura que �l necesitaba; y al hacerlo, renunci� al Draco de quien se hab�a sentido atra�do, quien hab�a llegado a importarle. Era tonto por haber esperado que de alg�n modo, despu�s de que las cosas regresaran a la normalidad, Draco no volviera a ser el mismo de antes.

Ya lo hab�a herido una vez. Ese lacerante beso en el aula era m�s que suficiente para recordarle que imaginar que Draco todav�a se sintiera atra�do hacia �l era un sue�o tonto que merec�a ser estrellado. Y Draco le hab�a hecho ese favor sumamente bien. Desde entonces, Harry se hab�a hecho creer de verdad que Draco ya no se preocupaba por �l.

Hasta la rosa negra.

"... invitar a Harry Potter que nos cuente sus experiencias?" vino la voz de Lupin, interrumpiendo sus pensamientos.

Harry parpade�, regresando con un sobresalto a la realidad; tom� apresuradamente su pluma y la balance� sobre el pedazo en blanco de pergamino delante suyo. Vio que el resto de la clase se volv�a para mirarlo con expectaci�n - menos Draco que ni siquiera volvi� la cabeza.

Hermione se aclar� la garganta. "Quiere hacerte unas preguntas," murmur� por la comusira de la boca.

"�S� Profesor?" Harry se puso de pie, sinti�ndose agitado y desprevenido. No hab�a estado escuchando la clase de Lupin y no ten�a idea de lo que le estaba pidiendo.

Si Lupin not� la distracci�n de Harry, no lo demostr�.

"He le�do bastantes libros para esta lecci�n. Hay tanto que puedo decirles sobre los duelos." Lupin le dirigi� una sonrisa alentadora a Harry. "Pero, creo que oir a Harry compartir sus experiencias en duelos demostrar�n a todos que batirse a duelo no tiene nada que ver con la edad y si con la habilidad y, lo m�s importante, con la determinaci�n. Harry - �vendr�as al frente por favor?"

Los Gryffindors sonrieron abiertamente y aplaudieron cuando Harry fue al frente donde estaba Lupin parado. Harry sinti� que se ruborizaba y esper� que no fuera demasiado obvio.

"Bien Harry," empez� Lupin, " dinos sobre los duelos - no, no hacia m�, hacia tus compa�eros, cu�ntales."

Renuente, Harry se volvi� para ver al resto de la clase. Se forz� para no ver a Draco. No pod�a darse el lujo de demostrar lo que sent�a, no delante de todo el mundo. Ser�a demasiado humillante para �l y para Draco.

"�Sobre los duelos?" pregunt� Harry, en parte evitando el tema, en parte sin saber por d�nde empezar.

"Bueno, �cu�ndo supiste por primera vez de ellos?" pregunt� tranquilamente Lupin. "�Cu�ndo fue tu primer duelo?"

Algo en las preguntas de Lupin jal� un cord�n en Harry; y de repente la aprehensi�n desapareci� y las palabras vinieron de forma natural, como aguas que chocan contra un dique roto, una profusi�n de emoci�n reprimida que finalmente encuentra expresi�n.

"La primera vez que o� hablar de los duelos fue cuando vine a Hogwarts," empez� a decir; su propia voz lo sorprendi� por su fuerza y firmeza. Levant� los ojos para mirar directamente a Ron. "Y mi amigo me Ron explic� c�mo funcionan."

Ron levant� la vista, sobresaltado por la menci�n de su nombre.

Harry mantuvo su mirada, mientras continuaba, "era, por decir los menos, muy intimidante para m�. Nunca imagin� que lo pudiera hacer - y cuando fui desafiado por primera vez a uno, no ten�a idea de qu� hacer." Harry esboz� una sonrisa triste. "Pero Ron sali� en mi ayuda y se ofreci� a ser mi segundo. Si no hubiera sido por �l, nunca habr�a logrado reunir el vaor para aceptar el desaf�o."

Ron estaba mirando fijamente a Harry, como con incredulidad. Harry le sonri�, una sonrisa ferviente que hablaba de su dolor y ped�a perd�n. Ron dud� y no le regres� la sonrisa; pero las comisuras de su boca temblaron ligeramente y la expresi�n en sus ojos se suaviz�.

"�Y qu� pas� en ese primer desaf�o?" pregunt� Lupin.

"Nunca tuvo lugar." Harry regres� a Lupin. "Lo que en realidad fue un alivio, ya que no creo que en ese entonces supiera suficiente magia y los hechizos mal logrados son a menudo m�s desastrosos de lo necesario." Hizo una mueca. "Creo que el Sr. Filch habr�a tenido mucho que decir al respecto."

Lupin emiti� una peque�a sonrisa en respuesta. "Si ese desaf�o no se materializ�, entonces �cu�ndo fue tu primer duelo?"

"Se empez� un Club de Duelo en segundo a�o, " contest� Harry; se oblig� a no ver a un cierto muchacho sentado en el lado de Slytherin del aula. "Nos ense�aron los elementos esenciales de un duelo y unos hechizos simples como el Encanto Desarmador. Luego nos colocaron por parejas para el primer duelo." Se detuvo un instante. "Mi primer duelo."

Lupin asinti�. "Y en retrospectiva, �qu� piensas de ese primer duelo?"

Harry ni siquiera dud�. "Creo que fue el duelo m�s importante de mi vida."

A dos filas del frente, una cabeza rubia se levant� bruscamente; un par de ojos grises miraron a Harry con estrecha sorpresa.

"�En serio?" pregunt� Lupin, con una ceja arqueada. �Podr�as decirnos por qu�?"

Harry se oblig� a permanecer firme y mantuvo los ojos fijos en Lupin. Pero aunque no volvi� la cabeza, pod�a sentir la mirada de Draco en �l, decidida; y el cosquilleo producido por su mirada envi� un escalofr�o de fuego fr�o por su espina.

"Hay muchas razones," dijo finalmente. "Y la mayor�a no fueron obvias para m�, sino hasta mucho despu�s. Pero obtuve mucha experiencia durante ese primer duelo, lecciones que he llevado conmigo desde entonces."

"�Qu� tipo de lecciones?" lo incit� Lupin.

"C�mo tener cuidado," contest� Harry. "C�mo observar a tu oponente y nunca confiar en que juegue limpio, porque en la vida real eso no existe." Hizo una pausa. "Las reglas son algo que puede ayudarte a sobrevivir. En los primeros momentos de ese duelo, averig�� que hay un mundo de diferencia entre c�mo deben hacerse las cosas y c�mo se hacen en realidad."

Lupin se ve�a ligeramente sorprendido; quiz� no hab�a esperado comentarios tan francos de Harry, sobre todo no para una clase en donde se supon�a se estaba aprendiendo la etiqueta apropiada de los duelos. Pero permiti� que continuara.

Harry se mordi� el labio inferior; su mente regres� a esa noche en el Gran Comedor, cuando hab�a estado de pie enfrente de Malfoy, listo, esperando la cuenta de tres - y los a�os parecieron volverse nada y ese duelo de hac�a media d�cada todav�a era un v�vido recuerdo. El tiempo no hab�a cambiado nada.

"Me ense�� a esperar lo peor y a estar listo para ello." Harry habl� en voz baja, pero en el silencio del aula se oy� clara como una campana, resonante con melancol�a. "Fue la primera vez que sujet� una varita con el prop�sito de batirme en duelo y no estaba seguro de qu� esperar."

Harry se interrumpi� abruptamente; y por un momento los recuerdos fueron tan devastadores que permaneci� callado, demasiado abrumado para hacer justicia a la intensidad de los sentimientos que lo recorr�an.

"Recuerdo la �nica pregunta que mi compa�ero de duelo me hizo esa noche," la voz de Harry estaba llena de un tono de aceptaci�n tranquilo, delicado . "Me pregunt� si yo estaba asustado. Y yo le contest�, 'Eso quisieras tu.' "

Sus palabras provocaron un ataque de risa en la clase; pero Harry no sonri�. Su expresi�n permanec�a completamente seria cuando continu� hablando.

"Pero la verdad era que estaba asustado. Y demasiado asustado para admitirlo - y menos ante la persona que... me desquiciaba tanto." Harry respir� profundo."Supongo hay una primera vez para todo en esta vida, no s�lo en los duelos."

Y entonces Harry se volvi� y vio directo a Draco; sus ojos se fijaron y todo pareci� chocar en la nada, cayendo cuando mantuvieron fijas las miradas en ese momento eterno. Los ojos de Draco eran remotos, todav�a llenos de una emoci�n velada demasiado vaga ser interpretada. Harry se sent�a arrastrado, como una polilla a la flama (hacia su destrucci�n), por el firme poder de los ojos de Draco.

Los labios de Harry se movieron y las palabras dejaron su boca como murmullos en un sue�o denso -

"Y cuando nunca has hecho, o sentido algo antes," los ojos de Harry nunca dejaron los de Draco. "te asusta."

Algo cruz� por la expresi�n tranquila en los ojos de Draco, ondas r�pidamente aplacadas por aguas tranquilas - y entonces Draco apart� la vista, rompiendo el intenso contacto visual.

La polilla ardi� en cenizas.

Todo cobr� vida de nuevo, pero de una manera diferente - no cayendo, sino desmoron�ndose. La mente de Harry dio vueltas cuando se forz� a volverse hacia Lupin.

Era el fin. Hab�a nada m�s que decir - y ahora no pod�a decir que hubiera cosas sin hablar, porque no hab�a nada. Hab�a dicho lo que hab�a querido, hab�a desnudado una parte de su alma delante de la clase entera porque �sa era la �nica forma en que podr�a hacer a Draco escuchar... y ahora, no ten�a nada m�s que dar.

"Y," dijo Lupin, "�c�mo te ayudaron estas lecciones en otros duelos?"

Al escuchar la pregunta de Lupin, Harry fue golpeado de pronto por la ir�nica simetr�a entre pasado y presente, de errores hechos y lecciones recogidas - y un sentido de aplastante tristeza lo llen�, porque finalmente el c�rculo se hab�a cerrado.

"Dije que hubo lecciones," Harry esboz� una sonrisa triste, amarga. " Pero nunca dije que hubiera aprendido alguna."

Ya no hab�a necesidad de pretensiones. Harry levant� la vista y vio que Hermione lo observaba ansiosa; �l sab�a que ella hab�a entendido lo que estaba hablando. Eso era mucho m�s de lo que pod�a decirse de sus otros compa�eros, incluido Ron, quien se ve�a desconcertado ante los cr�pticos comentarios de Harry.

Pero no hab�a estado hablando para ellos.

Hab�a dicho esas cosas para Draco.

"Gracias por compartir tus experiencias Harry," Lupin lo observ� pensativo; justo cuando Harry estaba a punto de regresar a su asiento, agreg�, " Antes de que te vayas, �una �ltima pregunta?"

Harry se detuvo y se volvi�. Se sent�a cansado, en m�s de una forma. "�S� Profesor?"

"�Qui�n fue tu primer compa�ero de duelo?"

Harry mir� a Lupin un largo momento.

"Draco Malfoy," dijo finalmente.

Un murmullo bajo se oy� entre sus compa�eros, aunque no hab�a sido una sorpresa, ya que casi toda la clase hab�a estado hace cinco a�os en el Club de Duelo. Lo m�s probable era que todav�a recordaran ese duelo en particular entre Harry y Draco, que hab�a dejado como consecuencia el descubrimiento de que Harry sab�a hablar parsel. M�s bien, probablemente estaban confundidos y un poco desconcertados, por el reconocimiento llano de Harry de que hab�a estado asustado cuando se enfrent� a Malfoy en ese duelo. �C�mo pod�a haber dicho eso Harry, sobre todo delante del propio Malfoy?

"�Malfoy?" Lupin parec�a sorprendido; �l no hab�a sido maestro en Hogwarts en ese tiempo. Observ� a Draco con renovado inter�s. "No ten�a la m�s m�nima idea de que tu y Harry se hubieran batido en duelo antes..." y que hayan sobrevivido para contarlo, era el sentimiento discretamente impl�cito al final de la frase.

Draco permaneci� impasible y no dijo nada.

Harry s�lo asinti�; y agreg� suavemente, "Lo hemos hecho." Eso y mucho m�s desde entonces.

"Bueno," Lupin parec�a contemplativo. "Ya que tambi�n estaba planeando tener una demostraci�n en vivo de un duelo en forma para la clase hoy, me pregunto si a ustedes dos les gustar�a ser los participantes." Hizo una pausa y mir� de Harry a Draco y viceversa. "Especialmente debido a que su duelo anterior ha demostrado ser algo memorable. Draco, puedes estar seguro de que algo de la experiencia que Harry obtuvo durante el duelo contigo, probablemente le ayud� a triunfar cuando se enfrent� al Se�or Oscuro."

Ese �ltimo comentario caus� un murmullo de indignaci�n contenida entre los Slytherins, pero Draco se mantuvo firme. Quiz� no muy compuesto, sino, demasiado preocupado para que le importara.

Lupin vio de soslayo a Harry. "�Deseas ayudar en la demostraci�n?"

Los ojos de Harry se posaron brevemente en Draco. El Slytherin permanec�a sentado, pero Harry pod�a ver la tensi�n en los hombros rectos, su cuerpo delgado orgullosamente derecho. Aunque su cara no mostraba ninguna emoci�n, Harry pod�a ver la cautela perspicaz inherente en �l: muy parecido a un gato al sentir sombras aproxim�ndose, alist�ndose para atacar.

"S� - si �l quiere," contest� con cautela Harry; una vez m�s, no sab�a qu� esperar, y la idea de batirse a duelo con Draco otra vez hab�a despertado una sensaci�n emocionante en su interior.

Todos voltearon hacia a Draco. El muchacho rubio no movi� un p�rpado, o siquiera un m�sculo - simplemente se qued� sentado donde estaba, indiferente a pesar de la elevada anticipaci�n que esperaba su reacci�n en los momentos cruciales que segu�an.

Finalmente, Draco se puso en pie airosamente. Con un fluido movimiento de la mano izquierda, recogi� su varita de la mesa. Se alej� de su silla y, exudando pura elegancia y confianza suprema, camin� hacia el frente del aula en donde Lupin y Harry esperaban. Se detuvo a varios metros de Harry, quedando parado frente a �l.

"Gracias Draco," Lupin dijo afectuosamente; pero al continuar, su tono llevaba una firme advertencia, "ahora, por favor tengan en mente que �sta es una demostraci�n. Los encantos usados durante este duelo s�lo deben ser de la lista de hechizos de magia permisibles, que se encuentra en su libro. Si las cosas se salen de control, detendr� el duelo r�pidamente - as� que si desean obtener el mayor beneficio y experiencia de este ejercicio, comp�rtense." Lupin observ� a los dos muchachos con apreciaci�n. "No me dentedr� con detalles de aficionados, ya que ambos se ven bien preparados."

Ambos se ven bien preparados. La boca de Harry hizo una mueca sin humor. Cierto.

Lupin se dirigi� la clase ahora. "Como pueden ver, Harry y Draco est�n en la posici�n inicial para un duelo: parados a una distancia justa, en oposici�n el uno con el otro, las varitas listas. Siempre est�n de pie derechos, hombros rectos."

Ahora Lupin hizo una pausa y mir� a los estudiantes, quienes esperaban ansiosos.

"Algo falta," dijo Lupin, "a menudo est� presente en un duelo apropiado. �Qui�n puede decirme lo que es?"

La mano de Hermione fue, como de costumbre, la primera en levantarse. Lupin la se�al�. "�S� Hermione?"

"Un segundo," contest� Hermione. "Para que se haga cargo en caso de que algo... inmanejable le pase al combatiente principal."

" S�, eso es correcto," Lupin asinti� con aprobaci�n. "A los segundos no siempre se les da importancia en los duelos, ya que no son obligatorios. Tambi�n, a veces la situaci�n no permite que sea fijado un segundo para cada parte. Pero, para nuestra demostraci�n, permitiremos que nuestros combatientes escojan a su segundo. Harry �a qui�n escoges?"

Sin vacilar Harry dijo, "Ron."

Ron se enderez� en su asiento de un salto, vi�ndose agitado. Harry le dirigi� una mirada larga, de silenciosa suplica. Se aferr� a los �ltimos restos de su agonizante amistad; y esper� con fervor que Ron no lo rechazara ahora - o significar�a que las cosas entre ellos estaban de verdad m�s all� de la reparaci�n.

"Ron," dijo de nuevo Harry, en un tono bajo pero claro. �Ser�as mi segundo?"

Oir a Harry decir de nuevo su nombre pareci� estimular a Ron a la acci�n. Lo observ� un momento m�s; luego se levant�, tom� su varita de la mesa y se encamin� hacia el frente del aula.

Harry exhal� un suspiro de alivio; y desde d�nde estaba sentaba, Hermione dej� escapar una peque�a sonrisa. Cuando Ron se par� a su lado, Harry se volvi� hacia �l con una mirada de gratitud que eman� desde lo m�s profundo de �l.

"Gracias," susurr�.

Ron s�lo asinti� en respuesta; pero en sus ojos azules, Harry pudo ver regresar la calidez familiar, esa que hab�a extra�ado tanto durante las �ltimas semanas. Sus esp�ritus se elevaron ligeramente y la oscuridad pareci� retroceder - por lo menos no todo estaba perdido.

Harry levant� la vista y vio a Draco observ�ndolos. Aunque sus ojos eran como siempre inescrutables, supo con claridad que el Slytherin hab�a discernido el principio de la reconciliaci�n entre �l y Ron.

Lupin se volvi� ahora a Draco. "�A qui�n escoges para que sea tu segundo?"

Draco sacudi� la cabeza una vez, sin apartar la vista de Harry. "No necesito."

La arrogancia que exud� la voz de Draco de forma tan natural, caus� un movimiento entre sus compa�eros. Los Slytherins sonrieron desde�osamente y animaron a su camarada; los Gryffindors murmuraron indignados ante su irreverencia y lanzaron miradas oscuras a sus colegas.

Lupin le dirigi� una mirada significativa a Draco. "�Est� seguro al respecto Sr Malfoy?"

"Absolutamente." la expresi�n de Draco no se alter�.

"Bueno, es su opci�n." Lupin volvi� su atenci�n a Ron. "Para esta demostraci�n, si Harry es derribado o temporalmente aturdido por un hechizo, tu puedes tomar su lugar en el duelo."

Ahora Lupin mir� primero a Harry, luego a Draco y finalmente al resto de la clase.

"Esto es muy importante, as� que escuchen con cuidado," dijo. " En la realidad, durante duelos reales, nadie espera a la cuenta de tres antes de tirar el primer hechizo. Si dudan, pueden encontrar que ya han sido convertidos en algo no muy agradable. As� que la pregunta es, �c�mo saben cu�ndo atacar?"

Lupin les indic� a Harry y a Draco que se prepararan.

"Todo tiene que ver con la precisa sincronizaci�n de la reverencia. En el momento en que ambos combatientes hacen la reverencia, el duelo empieza y los hechizos llegan r�pidos y furiosos. As� que es indispensable que ya tengan el primer hechizo en la mente. Es muy, muy importante esto. Ahora, " mir� significativamente a Draco. " Recuerden, s�lo hechizos permitidos."

Lupin retrocedi� un paso para dejar espacio suficiente para el duelo. El resto de la clase se inclin� hacia adelante en sus asientos, interesados por algo que promet�a enviar chispas hata la Torre de Astronom�a - un duelo entre Harry Potter y Draco Malfoy.

Harry y Draco quedaron cara a cara. El aire estaba cargado de excitaci�n - Harry pod�a o�r los latidos de su coraz�n en los o�dos mientras miraba a su compa�ero; y Draco era todo lo que ve�a, todo lo que importaba en este momento que era exclusivamente suyo.

Arqueando una ceja casi imperceptiblemente, Draco inclin� la cabeza lac�nico. Harry hizo lo mismo, apretando los dedos sobre la varita al hacerlo y cuando levant� la cabeza de nuevo, fue golpeado, no por un primer hechizo, sino por la expresi�n de calma perfecta en la cara de Draco.

Era la quintaesencia de la calma y el control, como si no hubiera nada que Draco quisiera cambiar de este momento transitorio en el tiempo, esperando en el borde de un instante que estaba a punto de ser perdido para siempre.

Ninguno se movi�. La quietud rugi� como una llama silenciosa.

Lupin mir� Harry y Draco con curiosidad. "Pueden empezar," sugiri�.

Pas� una eternidad y desapareci� como humo.

Draco avanz� varios pasos y Harry se tens�, con un hechizo de defensa en la punta de la lengua - pero a su sorpresa, Draco qued� hincado sobre una rodilla delante de suyo.

Con ambas manos, Draco cuidadosamente coloc� su propia varita a los pies de Harry y luego se enderez� de un solo y veloz movimiento. Qued� parado delante de Harry, sus ojos de llama plateada ardiendo como el sol por las orillas �rticas; Harry se encontr� paralizado en su lugar, incapaz de hacer algo mas que mirar fijamente, esclavizado.

Los labios de Draco se abrieron para proferir dos simples palabras: "Concedo."

Entonces se alej� y, sin otra palabra o volver la mirada atr�s, regres� a su asiento.

Harry mir� a Draco con absoluto escepticismo; fragmentos de pensamientos se arremolinaban en la confusi�n de su mente como copos de nieve al azar contra un cielo de amanecer, que se fund�a al tiempo que los tomaba en su mano - ninguno ten�a sentido.

Por una vez, tanto Gryffindors como Slytherins quedaron boquiabiertos. Todos intercambiaban miradas curiosas y se volvieron para mirar a Draco; el muchacho rubio mantuvo decidido los ojos en el frente, su rsotro era una m�scara y no delataba nada m�s de lo que sus acciones hab�an hecho.

Incluso el Profesor Lupin se ve�a ligeramente asombrado.

"Bueno," se aclar� la garganta. Lo que el Mr Malfoy acaba de hacer no es como acaban los duelos, puedo asegur�rselos. Pero por lo menos han visto c�mo prepararse para un duelo y la posici�n apropiada para el inicio. Gracias por tu participaci�n, Harry. Hemos cubierto los elementos b�sicos que deben saber y lo que discutiremos luego son los hechizos oscuros normalmente lanzados en los duelos y c�mo defenderse contra ellos."

Lupin verific� el tiempo; faltaban s�lo unos minutos para que acabara la clase.

"Muy bien, eso es todo por hoy. Pueden salir." Mir� a Draco. "Antes de que se vaya, Sr Malfoy - una palabra, por favor."

Harry regres� a su mesa mientras el resto de la clase recog�a sus cosas y sal�a del aula, murmurando con muda excitaci�n acerca de lo que acababa de pasar. Harry estaba tan absorto en sus propios pensamientos que olvid� que Ron estaba a su lado, hasta que el otro muchacho le toc� el hombro.

"�Est�s bien Harry?" la voz de Ron lo devolvi� al presente y se volvi� r�pidamente. Ron estaba mir�ndolo con una mezcla de curiosidad y preocupaci�n.

Harry movi� la cabeza, todav�a asombrado. "No estoy seguro," fue todo lo que pudo contestar, mientras Hermione iba hacia ellos.

"�Harry!" Hermione parec�a como si no pudiera esperar para decirles algo. "�Est�s bien? No puedo creer que Malfoy hiciera eso. Simplemente... " parec�a intimidada de verdad. "Simplemente no puedo. �Malfoy, de entre toda la gente!"

"�Qu� quieres decir?" exigi� Ron, lanzando una mirada sospechosa en direcci�n a Draco. "�Qu� diablos fue todo eso?"

"Malfoy concedi�," Hermione dijo en voz baja, llena de asombro. "Saben lo que eso significa, �cierto?"

Harry parpade�. "�Qu�?"

Hermione hizo un sonido de exasperaci�n. "Viene en el libro, en la secci�n central del cap�tulo de los duelos de mago. �Nunca leen el libro?"

"A decir verdad, es uno de tus h�bitos que no se nos ha pegado," respondi� Harry con impaciencia. "Ahora, �me dir�s lo que significa que haya concedido?"

Hermione mir� a Harry, como si calculara el efecto que tendr�a en �l lo que ten�a que decir.

" 'Conceder' en un duelo es la forma m�s alta de etiqueta que hay," dijo al fin. "Es algo que rara vez ocurre - ha habido menos de una docena de veces en la historia registrada del mundo m�gico en donde una parte ha concedido ante la otra. En la mayor�a de los casos, ocurri� cuando un estudiante ten�a que enfrentar a su mentor." Hizo una pausa para efecto. "Conceder es la m�xima se�al de respeto, un humilde reconocimiento de que uno no es digno de su oponente. Es el mayor tributo que alguien le puede hacer a su compa�ero."

Harry la mir� fijamente, aturdido. Le tom� varios momentos para que el impacto de la explicaci�n de Hermione cayera. Incluso Ron no sab�a que decir; los tres estaban de pie callados, pensativos.

Entonces Harry mir� por encima de su hombro a Draco que ahora estaba parado al frente del aula hablando con Lupin. Observ� esa rubia cabeza y por millon�sima vez se pregunt� que diablos estar�a pensando Draco.

"�Por qu� lo har�a?" Harry pregunt� suavemente, casi para s�.

Hermione inclin� la cabeza pensativa y se qued� callada mucho rato.

Finalmente dijo, "no tengo la m�s m�nima idea."

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As� que una vez m�s, Harry hizo lo que hab�a jurado nunca har�a de nuevo, un error que nunca cometer�a dos veces - decidi� ir a buscar a Draco afuera de los calabozos de Slytherin.

Despu�s de la clase de Lupin, le dijo a Ron y Hermione que regresaran a la Torre de Gryffindor sin �l. Ron pareci� estar a punto de objetar, pero Hermione r�pidamente intervino y dijo, "Te esperaremos all�." Luego tom� a Ron firmemente por el brazo y se lo llev�. Mientras los observaba irse, Harry record� lo agradecido que deb�a estar al tener a Hermione como amiga. Con un sentido de alivio, pens� en como su amistad con Ron parec�a ir mejorando y dese� que la peor parte de la tormenta entre ellos hubiera terminado.

Si la amistad era dura, el amor era una maldici�n cercana a lo imposible.

El vest�bulo que llevaba a los calabozos de Slytherin estaba vac�o; todos los Slytherins hab�an entrado ya. Los corredores a ambos lados estaban silencosos y en sombras, como un reflejo del problem�tica mente de Harry. El tiempo parec�a pasar de una forma agonizantemente lenta y Harry estaba inquieto e impaciente parado ah� y esperando.

Pero por Draco, siempre esperar�a.

Finalmente, Draco apareci� por la esquina. Inmediatamente vio aHarry; no pareci� sorprendido en lo m�s m�nimo de verlo ah� parado, aunque una emoci�n oculta tembl� en esos ojos de hielo gris.

Harry habl� primero. "Necesito hablar contigo."

Sin una palabra, Draco se�al� con la cabeza hacia el aula a la que hab�an ido la �ltima vez que hablaron. Entraron; y Harry fue golpeado por un sentimiento de d�j� vu. Todo se sent�a tan familiar - la cortina oscura de sombras, el excitante humor de melancol�a y seducci�n... recordaba todo, con doloroso y v�vido detalle.

Draco avanz� un solo paso, firme, quedando delante de Harry, a un par de metros.

"Estamos hablando," dijo firme; su mirada perfor� el alma de Harry.

"�Por qu� concediste?" las palabras de Harry fluyeron libres causadas por la poderosa intensidad de los ojos de Draco.

Las comisuras de la boca de Draco se elevaron imperceptiblemente y Harry pudo jurar que era una sonrisa triste. Pero se desvaneci� tan r�pidamente como hab�a surgido, como todas las cosas bellas.

"Porque merec�as ganar." su voz era tranquila, llena de una sinceridad que conmovi� a Harry por su simple y cruda veracidad. "Siempre lo has merecido."

"No Draco," dijo Harry suavemente. "Ambos perdimos."

"Hay una primera vez para todo," contest�; los ecos de las palabras de Harry sonaron agridulces en los labios de Draco. "Hemos aprendido nuestra lecci�n."Hizo una pausa significativa. "�O no?."

No era una pregunta; ni siquiera una declaraci�n. Era un desaf�o y una aceptaci�n, pregunta y respuesta, un paso inseguro a un reino desconocido, por miedo a la verdad que encontrar�a.

Draco inclin� la cabeza ligeramente, todav�a mirando a Harry. "Gracias por la Capa. Te dir�a que no ten�as porqu� hacerlo - pero, ya lo sabes. As� que en cambio te preguntar�, �por qu� quisiste hacerlo?"

Harry se encogi� de hombros un poco. "Es lo menos que pod�a hacer." Su voz era nost�lgica al agregar, "Todo lo que puedo hacer."

"Me suena familiar," dijo Draco tranquilo. "Te he o�do decir eso antes."

Harry asinti�, sintiendo una estrechez en la garganta; y no pudo detener la pregunta que sali� de lo m�s profundo de su interior, �Qu� cambi� desde entonces?"

Sab�a lo que Draco dir�a, claro. Todo. Todo hab�a cambiado.

Pero Draco solo contest�: "Nada."

Harry no pudo esconder su sorpresa. "Te he o�do decir eso antes."

La misma palabra, de la misma persona. Nada. Dicha en el mismo lugar, la misma situaci�n. Pero hac�a un mundo de diferencia - hiriendo la primera, sanando la segunda.

Algo m�s se le ocurri� a Harry. "�Por qu� me diste la rosa negra?"

Una expresi�n distintiva cruz� por la cara de Draco - no era calidez, aunque pareci� fundir la remota lejan�a de sus ojos.

"Pens� que sabr�as, " dijo Draco deliberadamente; sus ojos brillaban como plata bru�ida.

"No, no lo s�," contest� Harry; y no hab�a nada que deseara m�s. "�Por qu� no me dices?"

Hubo una larga pausa, llena de expectativa y esperanza tan ferviente que no pod�an articularse excepto por el silencio de espera que sigui� - el delicado equilibrio del pasado compartido y el futuro incierto, de eso que ambos sab�an pero no se atrev�an a creer.

Y finalmente cuando Draco abri� los labios para hablar, Harry estaba jadeante de anticipaci�n. Draco pareci� dudar, como si su elocuencia natural lo abandonara en este momento cr�tico, o como si las palabras fueran el �nico solaz cuando sus sentimientos no supieron encontrar alguna otra forma.

"Si no fuera por la rosa negra, " dijo al fin, "yo nunca habr�a estado en el Bosque Prohibido esa noche. La rosa negra fue la raz�n por la que nos encontramos," se interrumpi� - respir� profundo, luego continu�, " y parece correcto que sea donde terminemos."




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