| El Dormitorio de Gryffindor |
N/T: �Por fin! �por fin! �Este es el �ltimo cap�tulo de Veneno Irresistible! Para mi gusto pudo haberlo escrito en otros dos cap�tulos m�s, pero lo importante es que termin� la historia.
Disfr�tenlo... v�yanse por un refresco, unas palomitas, papitas o lo que m�s les guste y... ah... unos pa�uelos, porque estoy casi segura de que van a llorar.
�Adelante!
N/A: El t�tulo es cortes�a de un poema de W. H. Auden; la cita es de Robert Frost.
Este cap�tulo est� dedicado a todo el mundo que ha mandado alg�n comentario sobre IP. Sus palabras de alabanza y est�mulo me han motivado continuar (y ahora, terminar) esta historia, incluso en los momentos en que la inspiraci�n fue baja. Gracias por amar esta historia y dej�rmelo saber.
Cap�tulo 15: La Verdad Sobre el Amor
El amor es el deseo irresistible de ser deseado irresistiblemente.
El cielo estaba dorado y los aros de las metas de Quidditch destacaban contra el brillante ocaso, sus m�rgenes plateados parec�an arder. La brisa era fuerte y fresca, sin ser fr�a; Harry se ajust� m�s la t�nica cuando se sent� solo en las gradas vac�as. Record� como alguna vez hab�a amenazado esposar a alguien al poste de la meta. La boca de Harry se curv� en una sonrisa ante el recuerdo nost�lgico. Alguna vez.
Hab�a tambi�n otras cosas, cosas que hab�a sentido alguna vez antes: momentos �ntimos, toques fugaces, enojo defensivo que serv�a para enmascarar algo m�s. Y luego culpa, arrepentimiento y rastros agridulces de la esperanza prolongada.
Pero ya no estaban.
"Las cosas parecen diferentes desde tierra, �no es as�?"
Arrancado de su ensue�o, Harry se volvi� en direcci�n a la voz familiar - para encontrar a Ron de pie al final de la banca, observ�ndolo con un gesto extra�o en los labios. En esta ocasi�n no hab�a esa rabia malhumorada reflejada en el pecoso rostro de Ron. El viento atrap� su despeinado pelo rojo, riz�ndolo.
Harry sonri� y estir� las piernas un poco mientras Ron se sentaba a su lado. Estuvieron sentados en silencio un rato; pero era un silencio c�modo, sin preguntas, sin exigir respuestas.
Finalmente, Harry contest� simplemente. "S�, parecen diferentes."
"Nosotros somos diferentes, Harry." la voz de Ron era firme y llevaba cierta tranquilidad que sorprendi� a Harry tanto como su franqueza. Antes de que tuviera la oportunidad de protestar, Ron continu�, " Los cielos son... bueno, tu hogar. No creo que sepas cu�ntas filas tiene cada grada. Pero yo si." Hizo una pausa. "He pasado mucho tiempo donde est�s sentado ahora." La voz de Ron vacil� ligeramente cuando agreg�, "Ve las cosas de mi punto de vista, Harry."
Harry trag� con dificultad y durante un momento, tuvo que apartar la vista.
"Lo s�, Ron," logr� decir pesadamente y dese� que las cosas hubieran sido diferentes, sin haber provocado tanto pesar y coraje, sin lograr otra cosa m�s que dolor. "Lo siento."
"�Realmente te importa �l?" se ve�a como si a Ron le estuviera costando un gran esfuerzo el s�lo hecho de hacer que sus labios dejaran salir las palabras.
Harry mir� de reojo a su amigo y vio que el muchacho pelirrojo estaba evitando el contacto visual a prop�sito. Harry no pudo suprimir una sonrisa, aunque no era de felicidad, sino por el recuerdo de la p�rdida. Ambos observaron el inmenso cielo durante un gran momento antes de que finalmente contestara.
"S�."
Harry oy� a Ron exhalar profundamente, aunque mantuvo notablemente bien la calma. Pero no pudo dejar fuera el tono de su voz al repetir cansadamente, "Malfoy."
Harry sonri� abiertamente, esta vez apaciblemente divertido. "S�."
"Estoy seguro que entender�s que encuentro muy dif�cil de creer esto," dijo Ron, pero sin malicia u odio alguno. En todas la ocasiones en que hab�a repasado los posibles escenarios de la eventual confrontaci�n con Ron sobre el asunto de Draco Malfoy y sus propios sentimientos por dicho Slytherin, �ste era el mejor que Harry habr�a podido esperar.
"No, por supuesto que no espero que entiendas o aceptes todo esto acerca de Malfoy." Harry solt� una risa humilde. "No estoy muy seguro de entenderlo yo."
"Entonces, �por qu�?" pregunt� firme Ron. "�Qu� te hace estar tan seguro que vale todo lo que has arriesgado por �l?"
"Nada," dijo suavemente Harry; su voz vacil� y supo que no era s�lo porque su respiraci�n hab�a sido atrapada por el viento. "Nada que pueda describir. Pero s� que nunca me hab�a sentido as�, jam�s - y eso debe servir de algo. Aunque nada m�s haya resultado de esto."
Ron parec�a sorprendido. "�Qu� quieres decir? �Tu y Malfoy son -"
"�ramos." lo corrigi� Harry, suspir� pesadamente. "Se termin�."
Lo contundente de las palabras de Harry se mantuvo en el aire entre ellos.
"No pareci� as� en la clase de Lupin," coment� en voz baja Ron.
"�Fue tan obvio?" pregunt� ir�nico Harry.
"Harry, declaraste delante de todo el mundo cu�nto signific� para t� tu primer duelo con Malfoy," dijo Ron, poniendo los ojos en blanco. "Y Malfoy se retir� del duelo sin siquiera lanzar un solo hechizo - y cre�me, �so definitivamente es algo."
Harry pens� en el duelo que no se realiz� en la clase de Lupin - c�mo el estar parado frente a Draco y luego observarlo alejarse hab�a sido uno de los momentos m�s estimulantes y devastadores que hab�a experimentado jam�s. Draco le dio un nuevo significado al concepto de muda intensidad.
"S� por qu� no te agrada, Ron," empez� a decir vacilante Harry; busc� las palabras correctas para expresar lo que realmente quer�a decir. "Y no te culpo, porque no te ha dado raz�n alguna para que lo hagas." Su voz se quebr� un poco. "Yo lo ve�a de la misma forma que tu. Pero algo cambi�. Vi un lado completamente diferente de �l. Y comprend� que es cruel porque tiene miedo de ser vulnerable."
"Esa es una buena forma de disculpar a alguien por ser un idiota pomposo, miserable todo el tiempo," coment� secamente Ron.
"No es una disculpa para la forma en que te trata a t� o a tu familia," dijo firme Harry. "Pero es lo que le han ense�ado a creer. Y eso me hizo... entenderlo, como nunca me hab�a dado la oportunidad antes." Se detuvo. "Es como dijiste - a veces las cosas parecen muy diferentes, dependiendo de d�nde escojas verlas."
"No puedo creer que est�s citando mis propias palabras en defensa de Malfoy, " dijo Ron rotundo; pero Harry vio la falta de gravedad en sus ojos.
"Lo siento." Harry le sonri� t�midamente. "Lo que estoy intentando decir es que - todos nosotros est�bamos parados en la tierra, observando a Malfoy de lejos y sin querer realmente acercarnos. Pero lo que pas� entre nosotros me hizo verlo como realmente es. Es como se siente todo tan diferente en el cielo, cuando est�s volando sobre una escoba."
Ron le sesg� una mirada. "�La escoba de Malfoy?"
Harry parpade� y entonces estall� en carcajadas. Ron solo sonri� abiertamente, sacudiendo la cabeza. Y todo pareci� regresar a su lugar, la calidez, candor y humor que les eran tan naturales. Harry sinti� que se le quitaba un gran peso del pecho y fue como si pudiera sonre�r de nuevo mucho m�s f�cil.
"Por favor, ev�tame los detalles," gimi� Ron, moviendo la mano en un gesto desde�oso; luego se puso serio. "�Qu� vas a hacer ahora?"
"No s�," contest� sinceramente Harry. Entonces, en un impulso, pregunt�, "�Qu� piensas tu, Ron?"
Un silencio de sorpresa fue la respuesta a su pregunta. Ron lo observ� inquisitivo un momento, pero cuando el muchacho pelirrojo vio que Harry estaba pidiendo en serio su opini�n, su expresi�n cambi� a una de melancol�a.
"He pasado mucho tiempo aqu�, " dijo finalmente; una peque�a sonrisa curv� las comisuras de su boca. "Observando al equipo practicar, exponiendo estrategias y defensas. Observ�ndote volar durante nuestros juegos de Quidditch y pregunt�ndome a veces por qu� escogiste no dar vuelta a la izquierda cuando parec�a lo m�s obvio, o girar alrededor del otro Buscador para tener una mejor vista de la Snitch." Ron hizo una pausa y respir� profundo; mir� a Harry directamente. "Pero nunca dud� que supieras lo que estabas haciendo, Harry. Ni una sola vez."
Harry sinti� que su garganta se estrechaba por la emoci�n; apenas pod�a creer que Ron hubiera dicho lo que acababa de decir. De repente parec�a que las cosas no eran desesperadas y tristes, que la luz del cielo que se desvanec�a r�pidamente vacilaba brevemente y se hac�a m�s luminosa; y en esos momentos transitorios el dolor que lo corro�a en lo m�s profundo se volvi� algo m�s soportable.
"Gracias," dijo Harry en un murmullo apretado.
Ron asinti� y no dijo nada; no necesitaba hacerlo. Se puso de pie e hizo una se�a a Harry, quien estir� las piernas y se levant�. Cuando lo hizo, sacudi� con ligereza algo de su regazo y con una �ltima mirada al cada vez m�s oscuro campo, se volvi� y sigui� a Ron.
P�talos negros ondearon hacia el suelo en una estela, donde permanecieron bajo la ca�da del crep�sculo.
Hermione frunci� el ce�o molesta mientras bajaba los tortuosos escalones que la llevar�an a los calabozos. Hab�a enviado una lechuza antes ese mismo d�a para concertar esta reuni�n. Llevaba un pergamino en la mano y se dirigi� directo hacia una de las aulas vac�as en el corredor que llevaba a la sala com�n de Slytherin.
Draco, claro, ya estaba all�. El muchacho era puntual, Hermione pens� para s� al dirigirle una mirada ir�nica, cerr� la puerta detr�s. Y claro, completamente odioso.
"�Y ahora qu� Granger?" Draco estaba de pie, apoyado contra uno de los escritorios, su postura era al mismo tiempo relajada y equilibrada.
Hermione extendi� el pergamino. "Tu ensayo de la maldici�n Imperius."
"�No pod�as haberlo mandado con la lechuza?" Draco le dirigi� una mirada mordaz, escrutadora, mientras extend�a la mano para tomar el pergamino. "Dej�monos de cortes�as, algo me dice que no veniste aqu� solo para asegurarte de que mi ensayo llegara a salvo."
"�Sabes Malfoy,?" Hermione contest� sin perder la compostura. "Es bastante ir�nico c�mo es que siempre eres tan r�pido para notar las cosas cuando se trata de otras personas. Es una l�stima que no hagas lo mismo contigo." Hizo una pausa. "O con Harry."
No le pas� desapercibida la breve llamarada en los ojos de Draco, antes de que su expresi�n r�pidamente convirtiera en una de indiferencia.
"Esto no tiene nada que ver con Harry," contest� fr�amente Draco. �Es todo?"
"No, no es todo." Hermione le lanz� una mirada asesina. "No es todo Malfoy, porque no puedes simplemente arrancar a Harry de una vida con la que hab�a estado tan c�modo, confundirlo y luego dejarlo ir como si nada hubiera pasado."
"Nada pas�." el tono de Draco era llano. "Podr�a ser �til si recordaras que era la poci�n de amor."
"Podr�a ser �til que dejaras de enga�arte a t� mismo." le contest� brusca Hermione, exasperada. "Malfoy, todos vimos la forma en que se comportaron uno con el otro en la clase de Lupin. Y fue dolorosamente obvio que ni tu ni Harry han terminado con esto. Pretender que nada pas� no va a hacer a ninguno de los dos m�s feliz."
"�Desde cu�ndo te preocupa mi felicidad?" la desafi� Draco con desd�n. "�Y qu� te hace pensar que Harry era feliz? S�, tiene todo que podr�a pedir jam�s. Hubo un tiempo en que yo lo tuve tambi�n." Su voz vacil� ligeramente. "O eso cre�a."
"�Qu� cambi�?" pregunt� Hermione.
Las comisuras de la boca de Draco se curvaron en una sonrisa humilde. "Harry."
"�Entonces por qu� te est�s alejando de �l?" dijo en voz baja Hermione.
El silencio hizo eco con una respuesta demasiado dolorosa para ser hablada.
"Porque todos despertamos de los sue�os en alg�n momento." Hab�a una tensi�n subyacente en su voz que no pod�a esconder. Mir� a Hermione un momento m�s, antes de incorporarse airosamente del escritorio. "Gracias por el pergamino."
Draco pas� a un costado de Hermione pulcramente y se dirigi� hacia la puerta. Hermione se volvi� para observarlo irse; s�lo cuando estuvo a dos pasos de la puerta ella habl�.
"Una cosa m�s," dijo, su voz clara y tranquila. "�Por qu� concediste?"
"No es de tu incumbencia Granger," Draco apenas si se volvi�, hablando por encima de su hombro.
"En la mayor�a de los casos en la historia del mundo m�gico, cuando un estudiante conced�a en un duelo era porque ten�a que enfrentar a su mentor," coment� Hermione. Draco la ignor� y extendi� la mano para abrir la puerta, al mismo tiempo que Hermione agregaba, "Pero no en todas las ocasiones."
Hermione vio la mano de Draco detenerse en el pomo de puerta y sus nudillos estaban blancos por la tensi�n. Ella sonri� severamente y sigui� adelante.
"Pens� que era algo muy interesante." Hermione cruz� los brazos y camin� hacia Draco, que estaba totalmente quieto, su postura entera tensa como la cuerda de un arco. "As� que fui a la biblioteca, e investigu� un poco. Y encontr� alguna informaci�n interesante."
"Olv�dalo, Granger." La voz de Draco era ronca, con emoci�n apenas controlada.
"Resulta," continu� Hermione, impasible. "que hubo un duelo que termin� cuando uno de los participantes concedi�... " Hizo una pausa para mayor efecto, observando atenta la respuesta de Draco. "Porque se amaban."
A�n Draco, con su habilidad aparentemente infinita de verificar sus emociones y esconder sus sentimientos, no pudo suprimir su reacci�n en esta ocasi�n. Se dio la vuelta, sus ojos ard�an cuando encontraron los de Hermione; su boca estaba apretada en una fina l�nea y parec�a estar entre la angustia y el coraje, emociones contrastantes tan iguales cuando cruzaron por su cara como sombras.
Hermione estaba sorprendida del crudo tumulto que vio en los ojos de Draco; respir� profundo y finalmente aventur� una pregunta que reverber� en las esquinas del aula vac�a: "Entonces, �se amaban?"
"Por supuesto que si," contest� brusco Draco, traspas�ndola con la mirada. "Ya investigaste, �porqu� diablos me preguntas a m�?"
"Nunca investigu� nada," Hermione contest� llanamente, sosteniendo la mirada de Draco. "Solo era una corazonada."
El silencio que sigui� fue como una r�faga de viento en una extensi�n de nada, siseando como una llama sofocada por aguas negras. Los ojos de Draco se volvieron del color de la ceniza.
"No s� que creas que est�s haciendo, Granger." la voz de Draco era baja e intensa y se ve�a m�s enfadado de lo que Hermione lo hubiera visto alguna vez. "Husmeando en lo que hago, tratando de adivinar lo que estoy pensando, o sintiendo - " Draco se interrumpi� y sus ojos brillaron como carbones abrazados por una llama plateada. "Pero sea lo que sea, no tienes ning�n derecho de poner a Harry en una situaci�n que �l nunca pidi�."
"Tu tampoco." Los ojos de Hermione chispearon al mirar directamente a Draco. "Pero eso no te detuvo, �o s�?"
"No tienes ning�n derecho, " repiti� furioso Draco; pero hab�a una fisura en su calma, una grieta de debilidad en su voz. "Tu no entiendes."
"Quiz� no," Hermione estuvo de acuerdo. "No tengo idea qu� tipo de juego est�s jugando. Pero s� que la historia tiene el h�bito de repetirse, sobre todo para las personas que no tienen la originalidad de proponer algo diferente."
Hermione not� la expresi�n aturdida en la cara de Draco; era una de las muy raras ocasiones en que Draco Malfoy no encontraba una r�plica mordaz. Extendi� la mano para abrir la puerta.
"Pi�nsalo Malfoy," dijo Hermione cuando pas� diestramente a un costado suyo y sali� por la puerta. "Ninguno de ellos gan�. Los dos perdieron."
"Y bien Harry, �hablando de Malfoy!" Parec�a que Seamus no era capaz de estarse quieto; dio unos brincos m�s antes de dejarse caer en el sof� al lado de Harry. "�Cu�ndo vas a decirnos qu� est� pasando exactamente?"
La sala com�n de Gryffindor estaba iluminada c�lidamente y el fuego ard�a alegre en la chimenea. Harry, sin embargo, no encontraba a Seamus para nada reconfortante; intent� distraer al muchacho irland�s, alegando un enorme atraso de lecturas - pero Seamus no aceptar�a nada menos que toda la historia como respuesta; preferentemente embellecida con tantos detalles s�rdidos como fuera posible.
Finalmente, Harry suspir� y baj� su libro. Mir� a Seamus fatigado. "Est� bien, te lo dir�."
Hermione levant� la vista desde su lugar en una mesa cercana y levant� una ceja; Ron, que estaba sentando enfrente de ella, se volvi� para mirar a Harry incr�dulo. Seamus se alegr�; Dean y Neville parecieron Aparecerse del otro extremo de la sala com�n para acomodarse a los pies de Harry, mir�ndolo fijamente, a la expectativa
Harry los mir� y sacudi� la cabeza con escepticismo. "�Qu� es esto, un cuento antes de ir a la cama?"
"No." Seamus le ofreci� una sonrisa mal�vola. "�Beso y verdad!"
Harry le dirigi� una mirada marchita. "Muy c�mico Finnigan." Ron puso los ojos en blanco y Hermione sonri�, incapaz de esconder su diversi�n.
"Ya no le des m�s vueltas Harry," lo instig� Dean con impaciencia. "Vamos, puedes decirnos qu� est� pasando."
"Detalles," Seamus intervino de nuevo. "Queremos detalles."
"�Qu� es lo que quieren saber?" Harry inclin� la cabeza y una sonrisa d�bil curv� sus labios. "�Qu� es lo que pasa conmigo y con Malfoy?"
"No Harry, queremos saber todo acerca de c�mo te hiciste esa estupenda y sexy cicatriz de la frente, porque no lo hemos le�do lo suficiente en cada libro del mundo m�gico, nada m�s unas mil veces," declar� Seamus teatral; le dirigi� a Harry una mirada de resignaci�n. "Claro que queremos saber sobre ti y Malfoy, pedazo de tonto."
"S�guele, Seamus," Dean mir� ce�udo al muchacho irland�s. "Ins�ltalo un poco m�s, eso lo pondr� de humor para hablar."
Harry se ri� entre dientes a pesar de si mismo. "�Por qu� ese s�bito inter�s en los detalles de mi vida, me pregunto yo?"
"�Oh Harry!" Seamus se fingi� herido. "Nosotros siempre nos preocupamos por cada insignificante detalle de tu fascinante vida. As� que, por favor, ya cu�ntanos lo que est� pasando realmente entre tu y Malfoy."
"Est� bien." Harry respir� profundo y suspir�. No sab�a por d�nde empezar. "�Quieren la verdad?"
Vigorosos asentimientos a su alrededor. Ron se dio la vuelta en su silla para escuchar e incluso Hermione baj� su pluma. Harry los recorri� con la mirada divertido, y se pregunt� vagamente lo que dir�a Draco si supiera que los Gryffindors quer�an detalles de lo que hab�a transcurrido entre ambos; o c�mo reaccionar�an sus amigos si les dijera lo exquisita que le hab�a sabido la boca de Draco cuando se besaron.
"Est� bien," empez� a decir Harry. "Todo empez� cuando Malfoy vino a buscarme �l solo una tarde, con una... propuesta inusual. Despu�s de escuchar a lo que ten�a que decir, yo estaba sorprendido, por decir lo menos - pero al final, estuve de acuerdo en ayudar."
Seamus se inclin� hacia adelante con avidez; Dean y Neville intercambiaron miradas desorbitadas y siguieron cada palabra de Harry. Ron se ve�a dudoso, como si no estuviera seguro de querer saber detalles s�rdidos tanto como Seamus; Hermione se mordi� el labio y parec�a estar intentando no re�rse.
"Ver�n," continu� Harry, "Malfoy quiere continuar su educaci�n post-Hogwarts y para eso necesita lograr un cierto n�mero de cr�ditos extras haciendo asignaciones adicionales para cada materia. Para su proyecto de Defensa Contra las Artes Oscuras, el Profesor Lupin le dijo a Malfoy que preparara una demostraci�n para una clase de una t�cnica avanzada de duelo. Para hacerlo m�s realista, Malfoy decidi� pedirle a un Gryffindor que tomara parte en el duelo."
"�Y por qu� querr�as ayudarlo a conseguir cr�ditos extras?" dijo bruscamente Neville, con apariencia mortificada.
"No quise al principio," admiti� Harry; en esto yac�a un grano de verdad. "Pero siempre he estado interesado en los duelos y esta asignaci�n me daba la oportunidad para investigar m�s y obtener cr�ditos al mismo tiempo. Malfoy tambi�n dijo que los cr�ditos extras se compartir�an equitativamente entre nosotros y no descartar� la oportunidad que querer continuar mis estudios en el futuro."
"O tambi�n podr�as venderle los puntos a Hermione," Ron intervino; en ese momento, Harry supo que su amigo se hab�a tranquilizado. Le sonri� abiertamente a Ron.
"Soy perfectamente capaz de conseguir suficientes puntos sola," dijo maliciosa Hermione. "Si eres bueno conmigo, Ron, podr�a ayudarte a conseguir algunos a ti tambi�n."
"�As� que tu y Malfoy planearon la escena del duelo de antemano?" pregunt� Neville.
"As� es," contest� Harry. "Ten�amos que ensayar mucho, motivo por el cual tuve que apresurarme en varias ocasiones en las �ltimas semanas."
"Pero," Dean frunci� el entrecejo, "si fue parte de una asignaci�n de Artes Oscuras, �entonces por qu� Lupin se vi� tan sorprendido cu�ndo Malfoy solt� su vara delante de ti? �C�mo se llama?"
"Conceder," contest� Harry; pens� r�pidamente. "Lupin estaba sorprendido porque no ten�a idea qu� tipo de demostraci�n iba a preparar Malfoy. Los puntos iban a ser otorgados en base a la originalidad, creatividad y estilo del duelo - de modo que Malfoy no necesit� enviar un perfil del proyecto con anterioridad." Se encogi� de hombros indiferente. "Ese es el gran secreto."
"�Eso es?" se quej� Seamus, ten�a la apariencia de un ni�o que hab�a abierto una caja de chocolates para encontrar que todos eran de sabor brocoli. "�Y aqu� estaba yo pensando que hab�a alg�n esc�ndalo decente en el fondo de todo!"
"Bueno, siento defraudarte." Harry se puso de pie y les dirigi� una sonrisa enigm�tica, arrancando otro lamento frustrado de Seamus. "Tengo un largo d�a ma�ana y tambi�n tengo pr�ctica de Quidditch por la tarde. El cuento ha terminado. Buenas noches ni�os."
Dejando atr�s el sonido de las protestas de Seamus y las carcajadas de Dean, Harry subi� las escaleras del dormitorio de los muchachos. Muy dentro en su interior, se pregunt� por qu� era m�s f�cil inventar una telara�a de mentiras que enfrentar la amarga verdad.
En el piso inferior, Seamus cruz� los brazos y frunci� el ce�o. "�Saben?, todo eso no tiene mucho sentido."
Hermione sonri� pensativa. "La vida rara vez tiene sentido."
Maldita Granger por urdir un plan para hacerlo confesar sus sentimientos, Draco rumi�. Cruz� decidido la sala com�n de Slytherin directo hacia su dormitorio, ignorando las miradas confundidas que produjo en otros Slytherins y cerr� de golpe la puerta detr�s de �l.
Maldito Weasley por entrar en los almacenes sin tocar antes y casi ocasionarle la mayor verg�enza de su vida al contar toda la historia sobre Harry y �l en la oficina de Dumbledore. Draco arroj� su pergamino en la mesita de noche y se tir� en la cama, maldiciendo con la mirada al dormitorio vac�o por estar tan fr�o y solo.
Y maldito Harry por hacerlo sentirse as�.
Busc� debajo de la cama y sac� la brillante tela plateada de la Capa de Invisibilidad de Harry. La volte� con las manos, admirando la sedosa sensaci�n, casi l�quida de la Capa - era una de las raras posesiones que ni siquiera �l ten�a. Draco hab�a o�do que hab�a pertenecido al padre de Harry, James; probablemente Harry padre, a�n en su imaginaci�n m�s salvaje, no habr�a pensado que su preciosa Capa un d�a se encontrar�a en las manos de un Malfoy.
No era que Draco no disfrutara el poder de la invisibilidad. Hab�a sido estimulante al principio, un sue�o de ni�ez cumplido y lo hab�a abrazado casi desesperadamente: ser uno con la oscuridad, observar el mundo pasar sin ser notado.
Pero entonces, hab�a empezado a sentir que estaba perdi�ndose en la oscuridad, que se arrastraba m�s all� de las orillas de la Capa y amenazaba con engullirlo. Esto no era lo que �l era - alguien que pasaba las noches acostado de espaldas en el campo de Quidditch, observando el negro cielo aterciopelado y pregunt�ndose por qu� las cosas bonitas s�lo pod�an ser vistas de lejos.
Piensa, no sientas. La primera lecci�n para ser un verdadero Malfoy. Su padre le hab�a facilitado aprender eso; la boca de Draco se curv� en una sonrisa sin humor cuando pens� en lo enfurecido que estar�a su padre si supiera que todas sus ense�anzas hab�an desaparecido en el momento en que Harry Potter entr� en su vida. Draco sab�a que no era s�lo aquella noche en el Bosque Prohibido. Hab�a empezado mucho tiempo antes.
Parec�a como si la Capa de Invisibilidad no fuera el �nico legado extraviado.
Pero Draco sab�a que la Capa no pertenec�a aqu� y era como si el fr�o constante del calabozo de Slytherin hubiera gastado algo del lustre lunar de la tela. Harry le hab�a dado esto, junto con la habilidad de sentir y ahora Draco sab�a que ten�a que devolverla.
Se incorpor� fatigadamente, se acomod� la Capa sobre los hombros y desapareci�. Se desliz� fuera del dormitorio y con cuidado sali� del calabozo. Faltaba menos de una hora para que fuera la hora de acostarse y los vest�bulos se estaban vaciando r�pidamente de estudiantes que regresaban a sus dormitorios.
Draco empez� a recorrer los corredores, cuando de repente record� que hab�a otra parte que siempre hab�a querido visitar solo - la Secci�n Prohibida.
La biblioteca estaba cerrada, claro, pero todav�a no hab�an cerrado con llave las puertas, incluso aquellas de la Secci�n Prohibida. Draco entr� cuidadosamente, maldiciendo a Filch por no engrasar las bisagras que crujieron ruidosamente anunciando su intrusi�n. Esper� y escuch� un momento, pero todo permaneci� en silencio.
Solo hab�a estado dos veces antes en la Secci�n Prohibida, cuando hab�a recibido una nota leg�tima para un libro espec�fico que estaba guardado all�, pero nunca una nota abierta. Ambas veces, Madam Pince hab�a permanecido cerca y bajo su ojo vigilante Draco no hab�a tenido otra opci�n que seleccionar el libro para el que ten�a el permiso y con renuencia se hab�a marchado.
Draco recorri� un dedo ocioso por los libros pulcramente apilados; las ventanas superiores dejaban entrar franjas esparcidas de luz de luna, que no era suficiente para iluminar los t�tulos finamente grabados en las costillas de los libros, pero si suficiente para destacar un cierto libro con una costilla en blanco. El coraz�n de Draco dio un vuelco y su mano tembl� cuando la extendi� para tomarlo.
La tapa tambi�n estaba en blanco, negro puro, reflejando la oscuridad. Esta copia estaba en mucho mejor estado que la suya - por lo menos los encuadernaci�n estaba intacta, Draco medit� sard�nicamente. Y las p�ginas estaban completas, lo que hubiera sido conveniente.
Al abrir el libro, un pedazo de papel cay� y ondul� hacia el suelo. Dejando caer la Capa, Draco se agach� para recogerlo; luego parpade� y lo mir� fijamente durante mucho tiempo.
Era la nota que �l hab�a escrito, pidi�ndole a Harry que lo encontrara en el almac�n en la Torre de Astronom�a despu�s de la pr�ctica de Quidditch. Los dedos de Draco apretaron el trozo de pergamino; se sent�a raro encontrar un pedazo de papel con su propia letra, sobre todo en un lugar en donde no se supon�a deb�a estar.
Todav�a pregunt�ndose, Draco se guard� la nota en el bolsillo - cualquier cosa con su letra que se encontrara en la Secci�n Prohibida era demasiado incriminatoria. Regres� su atenci�n al libro y lo abri�. Sus dedos autom�ticamente hojearon la parte central del libro, buscando la p�gina de las Pociones de Amor.
Y cuando encontr� la p�gina, la mir� fijamente mucho m�s tiempo a�n.
"S�lo para que lo sepas, me has decepcionado mucho Harry," dijo Seamus rebelde, cuando los muchachos de Gryffindor se acomodaron en sus camas. "Ten�a muchas expectativas de alg�n esc�ndalo."
"�Seamus! Deja de fastidiar al pobre de Harry." Dean se ri� mientras apagaba las velas, llenando el dormitorio de oscuridad, a excepci�n de la luz de la luna que entraba sesgada a trav�s de la ventana. "Te dije desde un principio que no hab�a nada que investigar. �Pero me cre�ste? No."
"�Pero, pero...!" balbuce� indignado Seamus. "Incluso tu dijiste que -"
"�Que estoy seguro que hab�a una explicaci�n razonable para todo!" lo cort� apresuradamente Dean. "Sin embargo, tu fuiste el que plante� el asunto de Malfoy."
Harry, que se acababa de cubrir con las s�banas, se detuvo a medio movimiento.
"Esperen un minuto," los interrumpi�, esperando que su voz pareciera bastante casual. "�Qu� asunto de Malfoy?"
"�Oh, nada!" dijeron al un�sono Seamus y Dean. Harry vio el destello de los dientes blancos de Seamus en la oscuridad. "�Buenas noches Harry! �Dulces sue�os!"
Harry los vio con sospecha; luego suspir� y se dio por vencido. No parec�a tener mucho sentido sacarles la verdad a la fuerza acerca del "asunto de Malfoy", tanto para la salud de ellos como la suya propia, ya que probablemente se acercaba m�s a la verdad de lo que ambos jam�s habr�an imaginado.
Harry estaba acostado sobre su costado derecho, su posici�n favorita para dormir. Cerr� los ojos, intentando dormirse.
"Hola, Harry," lleg� una suave voz a su oreja.
Los ojos de Harry se abrieron y se qued� paralizado.
"No est�s dormido todav�a �o s�?" lleg� de nuevo la voz familiar.
"�Qu� dia..." Harry se enderez� de un salto, echando una mirada fren�tica a su alrededor y buscando a tientas sus lentes. No pod�a ver mas que sombras. Extendi� la mano y entr� en contacto con algo c�lido, como carne humana. "�Gargh!"
"�Harry?" se oy� la voz somnolienta de Ron en la siguiente cama. "�Est�s bien?"
"Soy yo, Harry, idiota," lleg� la voz sin cuerpo, en alguna parte a su derecha. Harry agarr� fren�tico sus lentes, se los puso y sigui� sin ver nada. Salt� cuando una mano se puso firmemente en su hombro y la voz inequ�voca de Draco susurr�, "No necesitas despertar a todo el dormitorio para darme una fiesta de bienvenida."
"Uh, s�," Harry le habl� suavemente a Ron. "Solo es, um, una mosca en mi oreja." Esto produjo un rezongo, de protesta por parte de Draco; Harry no pudo suprimir una sonrisa. "Estoy bien - vuelve a dormirte Ron."
Harry esper� unos momentos, deseando que los otros Gryffindor se durmieran r�pidamente. Por su parte, Draco permaneci� callado, sentado en la cama junto a �l, todav�a escondido bajo la Capa de Invisibilidad. Harry pod�a sentir la calidez del cuerpo de Draco a su lado y se sinti� como si un recuerdo feliz que cobrara vida de nuevo.
Harry volvi� la cabeza hacia Draco. "�Qu� est�s haciendo aqu�?" susurr�.
"Quer�a devolverte la Capa." la voz de Draco era baja y suave en su oreja; Harry sinti� un escalofr�o al darse cuenta lo cerca que estaba Draco.
"�No podr�as haberlo hecho ma�ana?" Harry deseaba permanecer tranquilo, no mostrar emoci�n - hab�a intentado tanto olvidarse de �l, que no iba a permitir que el hecho de que Draco hubiera entrado a escondidas en su dormitorio y estuviera sentado en su cama lo distrajera. No, para nada.
Hubo una larga pausa, pensativa; luego, a�n sentado muy cerca de �l, Draco pregunt� en voz baja, "�Quieres que me vaya?"
Harry cerr� los ojos y la palabra sali� de sus labios: "No."
Y supo que Draco entend�a perfectamente. Draco no dijo nada y ambos esperaron, durante lo que pareci� una eternidad, el silencio en el cuarto desplazado solamente por los ronquidos r�tmicos de los otros muchachos. Draco no lo tocaba y aunque Harry sent�a la tentaci�n de extender la mano hacia �l, se reprimi�. No ten�a idea de cu�nto tiempo hab�a pasado y los minutos que pasaban no ser�an importantes a no ser por el hecho de que Draco estaba sentado junto a �l.
Hasta que, finalmente, Draco se puso airosamente de pie; luego tom� la mano de Harry y sin decir una palabra lo jal� hacia �l. Harry se levant� de la cama y Draco los cubri� a ambos con la Capa de Invisibilidad; cruzaron en silencio el cuarto y salieron del dormitorio.
En el momento en que estuvieron afuera en el pasillo, Harry se volvi� hacia Draco. "�Qu� -"
"Quiero mostrarte algo." los ojos de Draco relucieron en la oscuridad, brillando con una rara luz de seriedad.
Harry lo mir� fijamente, indeciso porque sab�a que no deber�a ir, pero lo deseaba intensamente; suspir� pesadamente. "Esto es una locura, Draco."
"Lo s�." el reconocimiento silencioso de Draco qued� en el ambiente entre ellos, lleno de aceptaci�n y anticipaci�n.
Finalmente, Harry asinti� una vez; y podr�a jurar que vio curvarse ligeramente las comisuras de la boca de Draco. Pero solo fue un esbozo de una sonrisa, como un rel�mpago delineado detr�s de nubes densas. Entonces el muchacho rubio se volvi� y empez� a bajar las escaleras, sin mirar atr�s - esperando, sabiendo que Harry lo seguir�a. Y as� fue.
Despu�s de que salieron por el agujero del retrato, Draco ech� la Capa de Invisibilidad una vez m�s encima de ambos. En silencio caminaron a lo largo de los pasillos solitarios, hasta que dejaron la Torre de Gryffindor y salieron a la noche abierta, no deteni�ndose hasta que se encontraron en el borde del campo de Quidditch.
El c�sped oscuro del campo se extend�a ante ellos. Draco dej� que su mano se deslizara del hombro de Harry cuando le quit� la Capa de Invisibilidad y se apoyaron contra la base de las gradas de Quidditch, uno al lado del otro.
"Parecer�a como si hubi�ramos pasado la mayor parte de nuestro tiempo juntos aqu�," coment� Draco, observando fijamente el campo. "Yo odiaba los juegos de Quidditch por esa raz�n."
"�Porque no resist�as verme?" pregunt� Harry; su tono era ir�nico, pero sin rencor.
"Eso era lo que intentaba hacerme creer, s�," contest� Draco. "Pero no explicaba por qu� no pod�a dejar de mirar."
Harry lanz� una mirada furtiva a Draco; el otro muchacho parec�a estar estudiando intensamente el paisaje ante ellos.
"Sabes, dicen que los colores son s�mbolos singularmente poderosos," continu�, todav�a sin mirar a Harry. "El verde representa �xito y prosperidad. El rojo significa fuerza y coraje." Hizo una pausa. "El negro, discordia y confusi�n."
"�Es por eso que me diste una rosa negra?" pregunt� Harry, la amargura se entremezcl� en su voz.
�No lo entiendes?" finalmente Draco se volvi� y lo mir� directamente a los ojos. "A veces creo que eres deliberadamente tonto, Harry."
"Bien entonces," Harry dijo suavemente. "�Por qu� no me dices?"
Un silencio moment�neo hizo eco en sus o�dos; y por un momento, Harry se pregunt� si Draco le ir�a a contestar.
"La rosa negra," dijo Draco al fin, significativamente, "era lo que cre�a que estaba buscando cuando entr� en el Bosque Prohibido esa noche. Pero lo que encontr� fue a ti." Hizo una pausa y Harry olvid� respirar. "Y quise darte una rosa negra, porque �sta me ayud� a encontrar lo que realmente estaba buscando."
Y lo siguiente que Harry supo, fue que las manos de Draco estaban en sus hombros, acerc�ndolo m�s; luego los labios de Draco se cerraron sobre los suyos. Por un instante, Harry se sinti� demasiado aturdido para reaccionar; despu�s todo cay� en su lugar e hizo la cosa m�s natural en el mundo. Le regres� el beso a Draco.
Los latidos de su coraz�n retumbaban en sus o�dos; Harry olvid� c�mo pensar y s�lo se dej� sentir, al perder el sentido de todo a excepci�n de la calidez de la boca de Draco en la suya, la forma en que los dedos de Draco inclinaban ligeramente su rostro para profundizar el beso. Y fue febril, desesperado y todo lo que Harry quer�a recordar c�mo se sent�a de nuevo.
Cuando se separaron, ambos respiraban con dificultad; Harry sinti� el calor quemar sus mejillas cuando levant� los ojos para encontrar los de Draco. Lo que vio lo sorprendi� inmensamente - los ojos de Draco brillaban como cristales oscuros bajo la luz de la luna y estaban llenos de una angustia casi palpable.
"�Qu�?" susurr� Harry; no pudo preguntar �Qu� est� mal?, porque muy en su interior sab�a que todo estaba mal, �l, aqu� a solas con Draco en medio de la noche, bes�ndolo; no estaba destinado a resultar as�, no deber�a sentirse tan maravilloso. Pero as� pas� y era maravilloso.
As� que se conform� con, "�Qu� pasa?"
"Nada," dijo jadeante Draco; por alguna raz�n, Harry no se sinti� muy reconfortado. "Es solo que normalmente necesito un poco de tiempo para aceptar que las cosas hayan salido mal."
El coraz�n de Harry se hundi�, pero se oblig� a preguntar, "�De qu� hablas?"
"Nunca dej� de sentirme atra�do por t� Harry," dijo suavemente Draco. "Pero cuando la poci�n de amor desapareci�, me di cuenta de que pod�a controlar la forma como me sent�a. As� que pens� que podr�a desaparecerlo todo pretendiendo que jam�s pas� nada entre nosotros." Respiri� profundo. "Pero estaba equivocado."
"�Despu�s de todo este tiempo?" Harry sacudi� ligeramente la cabeza. "�Es por eso que veniste esta noche a m�, de la nada?"
"Tu viste el libro tambi�n," dijo Draco, su voz era baja e intensa. "En la Secci�n Prohibida. Estuve all� esta noche y s� que t� tambi�n has estado all�. Viste el verso entero de la Poci�n de Amor." Hizo una pausa y mir� directo a Harry. "Sabes por qu� el hechizo de la poci�n de amor se rompi�."
S�lo cuando el amor inducido es correspondido -
Harry se mordi� el labio inferior; cerr� los pu�os reflexivamente. As� que ahora Draco sab�a la verdad.
- Es la burla de la poci�n rechazarlo.
La voz de Harry tembl� ligeramente cuando habl�. "�Es por eso que me trajiste aqu�?"
"Necesitaba demostrarme, " dijo Draco, su voz era baja y ronca, "que esto es real."
"�Y lo es?" La pregunta sali� de los labios de Harry, necesitando ser contestada, de una vez por todas.
Draco lo observ� un largo momento, la luz de la luna volviendo las puntas de sus pesta�as plateadas. Se acerc� un paso m�s a Harry y una sonrisa perversa curv� sus labios. "�Por qu� no me lo demuestras de nuevo?"
No hubo vacilaci�n esta vez.
En un solo movimiento Harry atrajo los labios de Draco a los suyos una vez m�s. La boca de Draco sab�a como un recuerdo familiar, como un lugar especial que recordar�a siempre, por el resto de su vida. Sus brazos rodearon a Draco, manteni�ndolo cerca de �l mientras se besaban profundamente, dejando ir todo lo que los hab�a separado y los hab�a unido, hasta que simplemente fueron ellos dos, compartiendo este momento �ntimo s�lo porque quer�an hacerlo.
Harry fue vagamente consciente de que Draco lo estaba haciendo retroceder, hasta que su espalda toc� el poste que sosten�a uno de los aros de meta. No era muy c�modo, pero a Harry no le importaba en ese momento la comodidad. Se desliz� al piso, llevando a Draco consigo, sin romper el beso.
El c�sped estaba fr�o; los dedos de Harry se curvaron sobre los suaves om�platos. Sinti� las manos de Draco en su cara para seguir bes�ndolo, aunque �l no ten�a intenci�n de apartarse. Nunca. Cerr� los ojos, perdi�ndose en el momento, no queriendo sentir nada m�s que la perfecci�n de tener a Draco tan cerca, bes�ndolo como si no hubiera ma�ana...
... y ni siquiera se dio cuenta cuando la mano de Draco se desliz� de su mejilla, no hasta que finalmente se apart� de �l. Harry abri� los ojos, aturdido, mientras Draco se desembarazaba del enredo de miembros; y entonces vio que Draco ten�a su varita en la mano.
Pero antes de que Harry pudiera pensar algo coherente, Draco apunt� la varita hacia �l y dijo, "Manicas inice."
Una llamarada de plata oscura, como un truco de luz de luna, seguida por un fuerte tir�n de su mu�eca derecha. Harry parpade�, incapaz de creer lo que ve�a.
"Draco, �qu� dia - " se interrumpi�; observ� detenidamente y con incredulidad la esposa que lo un�a al poste de meta de Quidditch, luego mir� a Draco de nuevo.
"El famoso Harry Potter." Draco inspeccion� su obra con orgullo. "Propiedad de Draco Malfoy."
"�No puedes hablar en serio!" Harry extendi� la otra mano para tocar la esposa. Cuando pas� los dedos sobre el fr�o metal, pudo ver el nombre de Draco brillando a la luz de la luna.
"Un hechizo ingenioso, �no, Harry?" Draco se ve�a pagado de s� mismo. "Siempre aprendo del mejor."
"�Draco!" Harry estaba ligeramente alarmado. "�No vas a dejarme as�!"
"No," contest� Draco, inclin�ndose sobre Harry; sus narices se tocaron y los labios de Draco rozaron ligeramente los de Harry. "voy a quedarme aqu� contigo."
Y cuando la boca de Draco descendi� sobre la suya una vez m�s, Harry olvid� lo que se acababa de jurar: que esto era un error que nunca deber�a haber pasado de nuevo. Olvid� que probablemente lo mejor era que se hubiera alejado - si tan solo pudiera y no s�lo literalmente. Gradualmente olvid� que estaba esposado a un poste de meta, e incluso no record� el r�pido hechizo susurrado que despu�s ocasion� que la cadena de las esposas se rompiera por la mitad, una esposa todav�a estaba alrededor de su mu�eca.
Realmente no recordaba mucho, excepto a Draco.
El tiempo pas� y ninguno lo not�. La noche se hizo m�s profunda y la luna se escondi� detr�s de un rastro de nubes, permitiendo que las estrellas brillaran m�s intensamente contra el aterciopelado cielo negro.
Cuando finalmente yacieron uno al lado del otro sobre el c�sped, el fuego hambriento de lo besos hab�a dado paso a la simple calidez del compa�erismo. La mano de Harry se arrastr� a lo largo del c�sped para sujetar la de Draco. Esta permaneci� quieta un momento, antes de que entrelazara sus dedos.
"As� que esto es lo que quer�as mostrarme." Harry habl� en voz baja, observando el vasto cielo nocturno.
"S�," Draco volte� la cabeza ligeramente para mirar a Harry; sus ojos brillaban en la oscuridad con una luz plateada. "�Qu� te parece?"
Harry se volvi� hacia Draco y sonri�. "Me gusta."
�l y Draco tomaron caminos separados en el campo de Quidditch cuando los primeros rayos del alba empezaron a brillar en el borde del horizonte. No hubo ning�n abrazo, ning�n adi�s.
Harry regres� a la Torre de Gryffindor y logr� subir sin ser notado hasta su dormitorio antes de que los otros muchachos despertaran. Probablemente nadie podr�a decir que no hab�a dormido en absoluto en la noche; se sent�a m�s fresco de lo que pod�a recordar haber estado en mucho tiempo.
Como de costumbre, baj� al desayuno en el Gran Comedor con Ron y Hermione. Se sent� en su lugar, e inmediatamente sus ojos recorrieron la mesa de Slytherin; su coraz�n dio un brinco cuando vio Draco all�. Draco mir� en su direcci�n brevemente; sostuvieron las miradas y aunque Draco no lo salud� de forma alguna, en sus ojos Harry supo que todo lo que recordaba de la noche anterior era verdad.
A la mitad del desayuno lleg� el correo; un halc�n volaba un poco bajo y dej� caer un pergamino enrollado enfrente de �l.
Harry lo recogi�; y se le ator� el aliento en la garganta cuando vio lo que lo manten�a enrollado. Un anillo, lleno de amatista y esmeralda.
El anillo de Draco.
Harry levant� la vista hacia Draco. El Slytherin estaba mir�ndolo llanamente, su ojos plateados atentos a cada movimiento de Harry.
Harry se coloc� el anillo en el cuarto dedo, recordando la forma en que Draco lo hab�a hecho, hac�a tantas noches. Luego baj� la vista y despleg� el pergamino. Fue saludado con una vista familiar - era exactamente la misma nota que Draco le hab�a dado antes.
Encu�ntrame en el almac�n que est� en desuso en el quinto piso de la Torre de Astronom�a, despu�s de la pr�ctica de Quidditch de esta noche.
Y cuando Harry ley� una vez m�s la nota, pens� en todo lo que hab�a pasado - c�mo se hab�an encontrado en la oscuridad y desviado hacia el improbable camino que los hab�a reunido finalmente. Harry no estaba seguro de entender; pero no le importaba. Quiz� algunas cosas no estaban destinadas a suceder. Simplemente suced�an.
Harry meti� la nota en su bolsillo. Luego levant� la vista hacia Draco y asinti� una vez; en respuesta, una peque�a sonrisa curv� las comisuras de la boca de Draco. Harry le regres� la sonrisa. Ten�a planes para esta noche.
Se pregunt� si se ver�a extra�o, sentado all� con una ancha sonrisa en la cara cuando todos los dem�s estaban o comiendo su desayuno o leyendo su correo. Pero no le import�. Harry sonri� abierta y alegremente. �Por qu� no deber�a sonre�r?
Despu�s de todo, ten�a todas las razones para hacerlo.
A/N: �As� concluye una historia que ha estado en el caldero durante m�s de dos a�os! Ha sido grandioso haber tenido personas que compartieran este incre�ble viaje conmigo; a trav�s del cual he hecho algunos amigos maravillosos, en el fandom en l�nea e incluso en la vida real.
Toda mi gratitud a mis fieles lectores beta: Slightlights, Minx, Heidi y Celeste. Son geniales, de verdad. Ustedes le han dado forma a esta historia, a menudo en las fechas tope muy apretadas y ha sido un verdadero placer que hayan trabajado en esta historia conmigo.
�Continuaci�n? Quiz� si, quiz� no. Dependiendo de qu� sorpresas traiga el Libro Cinco.
Para actualizaciones del fic y los snippets aleatorios que mi musa me ordena escribir, chequen mi LiveJournal. Mientras tanto, tambi�n he estado escribiendo fanfics del Se�or de los Anillos, as� como algunos trabajos originales.
�Una vez m�s, gracias a todos los que siguieron el viaje de IP hasta el final! Espero que hayan disfrutado leer esta historia tanto como yo disfrut� escribirla.
Rhysenn
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