El Dormitorio de Gryffindor
Veneno Irresistible
Escrita por: Rhysenn
Traducida por: Nalero y Val

N/T: Lamento much�simo que este cap�tulo me haya tomado tanto tiempo, pero como le� por ah� la realidad llama y en ocasiones no podemos evadirla. Finalmente, aqu� est� y espero que lo disfruten tanto como yo.

Cap�tulo 6: Realizaci�n Perdida
Est�s incompleto hasta que est�s enamorado; entonces est�s acabado.

Harry le mostr� la nota doblada a Hermione durante la cena, la despleg� en secreto bajo la mesa y se la entreg�. Hermione la tom� y la ley� con discreci�n, luego se la regres� a Harry, todo sin inmutarse.

"Entonces, �vas a verlo?" Hermione pregunt� con voz baja, tan baja que s�lo Harry pudo o�rla. Esto no era necesario, ya que la conversaci�n en la mesa era lo bastante ruidosa como para ahogar cualquier comentario.

Harry asinti� una vez y volvi� a guardar la nota en su bolsillo. "Llevar� mi varita, s�lo por si acaso."

Hermione no se sorprendi� de su respuesta; de alg�n modo, incluso antes de que �l hubiera dicho algo, ella ya sab�a la respuesta. De hecho, incluso antes que Harry le mostrara la nota, ella sab�a que si Malfoy le ped�a a Harry que se encontraran de nuevo en privado, �ste aceptar�a. Sin embargo, lo que todav�a la confund�a, era que Harry realmente estaba meditando en el problema, en lugar de desecharlo con un movimiento de la mano como hac�a con toda la basura que Malfoy era tan adepto a tirar en su direcci�n. Hermione entrecerr� los ojos; estaba empezando a preguntarse si Malfoy habr�a puesto a Harry bajo la Maldici�n Imperius.

"�Te sientes bien Harry?" Se o�a una preocupaci�n ansiosa en su voz. "Est�s actuando de forma muy extra�a sobre todo esto y me tienes angustiada. �Est�s seguro de que Malfoy no te hechiz� a ti, en lugar de ser al rev�s?"

"No, no me hechiz�." Harry neg� con la cabeza. A menos que la brujer�a de los labios cuente. "Adem�s, yo puedo luchar contra la Maldici�n Imperius y �l no tiene la suficiente experiencia para manejar algo m�s avanzado que eso. Dudo incluso que pueda lanzar la Imperius - no todav�a."

"Todav�a tengo un mal presentimiento sobre todo esto Harry," le advirti� Hermione, expresando sus dudas en voz alta. "Yo no confiar�a en Malfoy ni para que le arreglara las garras a Crookshanks y mira que �sa es una tarea que entregar�a alegremente a casi cualquiera que le guste ser ara�ado hasta morir."

"Tendr� cuidado," prometi� Harry.

Hermione lo mir� a los ojos y dej� de intentar desalentarlo - no val�a la pena, estaba claro que Harry ya hab�a tomado una decisi�n y probablemente no importar�a que lo amenazara con dec�rselo todo a Ron o a Dumbledore, Harry ir�a al almac�n esa noche.

Para calmar su propia inquietud, Hermione decidi� asegurarse que Harry no estuviera bajo alguna maldici�n oscura que Malfoy le hubiera puesto y que le negara el mando consciente sobre sus acciones. Conoc�a un �til Hechizo Sensible a lo Oscuro que pod�a medir si una persona estaba bajo la influencia de cualquier clase de encanto o hechizo oscuro y regresar el resultado ya fuera positivo o negativo.

Cuando Harry estaba agach�ndose para hablar con Seamus sobre los arreglos para el d�a del partido entre Gryffindor y Slytherin, Hermione sac� su varita y furtivamente recorri� el cuerpo de Harry, susurrando el Hechizo Sensible, esperando ansiosamente el resultado.

La punta de su varita brill� con un color blanco perlado, luego cambi� a un verde apagado que indicaba que todo estaba bien. Harry no estaba hechizado - de alguna forma, eso era un alivio, aunque no un verdadero consuelo. La pregunta que todav�a faltaba contestar era, �Por qu�?

Despu�s de meditar un instante, Hermione decidi� que ser�a en vano preguntarle eso ahora a Harry - en primera, estaba claro que iba a ir a encontrarse con Malfoy esa noche; y en segunda, ten�a el presentimiento de que Harry tampoco sab�a la respuesta a esa pregunta.

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El sol de la tarde brillaba en todo su esplendor en un raro estallido de color dentro del hechizo del desolado y fr�o clima invernal de los �ltimos d�as y semanas, al regresar Harry al dormitorio de Gryffindor para recoger sus cosas para la pr�ctica de Quidditch de ese d�a. El horario estaba aun m�s apretado ahora que el juego crucial hab�a sido adelantado - su equipo (aunque era m�s que un excelente rival para los Slytherins), necesitaba toda la pr�ctica que pudiera tener.

Slytherin tiene una defensa fuerte, pens� mientras sacaba de su caj�n una t�nica de Quidditch limpia. Esa era su ventaja, lo que era el principal motivo para que echaran todo lo que ten�an en el ataque. Concedido, la victoria depend�a ahora m�s que nunca de su habilidad para atrapar la Snitch y terminar el juego, pero Harry nunca hab�a jugado �nicamente a la defensiva.

Basado en partidos pasados, las posibilidades de que Harry atrapara la Snitch eran buenas, casi definitivas si se solo se tomaban en cuenta porcentajes y relaciones. Hasta la fecha, se hab�a enfrentado contra Malfoy un total de cuatro juegos, cada temporada desde segundo a�o y Harry hab�a atrapado la Snitch en cada ocasi�n. Record� la intoxicaci�n de la victoria, el puro sentimiento de triunfo cada vez que sus dedos se cerraban sobre la esfera dorada, en cada ocasi�n se volvi� a mirar la cara de Malfoy, quien ten�a una expresi�n de derrota, mezclada con enojo, resentimiento y un odio inequ�voco.

Gradualmente, los pensamientos de Harry pasaron de la estrategia de Quidditch a evaluar la habilidad para volar de Malfoy - aunque era m�s veloz y r�pido que Malfoy, Harry no pod�a evitar admitir de mala gana que le gustaba su forma de volar. De hecho, pensaba en secreto que Malfoy ten�a un estilo para volar mejor que el suyo. Harry se hab�a visto volar a s� mismo en varias ocasiones, ya fuera en modo de repetici�n con un par de Omniculares o en fotos m�gicas y hab�a notado que parec�a que se arrojaba al aire, aunque con una precisi�n pasmosa - su cuerpo se inclinaba hacia adelante en alineaci�n perfecta con su escoba y cortaba el aire como un cuchillo corta mantequilla suave, aunque exactamente con tanta sofisticaci�n como eso.

Record� la primera vez que vio volar a Draco - en primer a�o, cuando ten�an s�lo once a�os y todav�a eran inocentes e infantiles, Malfoy hab�a robado la Recordadora de Neville y hab�a volado (teni�ndolo prohibido) en una de las escobas de la escuela. Harry, por supuesto, hab�a ido instintivamente tras �l. Y ese momento hab�a servido para alimentar entre ellos una intensa y amarga rivalidad que incluso seis a�os despu�s estaba lejos de calmarse, mucho menos de debilitarse.

Todav�a pod�a recordar lo impresionado que estaba interiormente cuando sali� tras Malfoy y que hab�a pensado no estaba mintiendo, puede volar bien - hab�a una cierta arrogancia y una gracia despreocupada en la manera en que hab�a guiado su escoba a trav�s del aire, precisa y elegante al mismo tiempo y quiz� no era el mejor volador del mundo, pero ciertamente volaba con una belleza y equilibrio �nicos. Como todo lo referente a Malfoy. Ten�a la habilidad para destilar sin esfuerzo, desd�n y confianza, adem�s de esa calma, refinamiento y elegancia envidiables que eran tan exclusivos de Malfoy.

Y todo esto resaltaba m�s las breves llamaradas de cruda emoci�n que oscilaron y menguaron en los ojos de Draco como un rel�mpago, porque fracturaron la apariencia serena que normalmente proyectaba de forma impecable. Era como el siseo del hielo delgado a punto de romperse al filtrarse la verdad l�quida a trav�s de finas grietas - y era enervante, casi aterrador observarlo.

Harry busc� en el caj�n de su mesita de noche una barra de chocolate de Honeydukes para comer, ya que se perder�a la cena - cuando de pronto sus dedos sintieron el fresco y duro vidrio, que tintine� como metal hueco cuando fue empujado contra el resto del contenido del caj�n. Cerr� curioso los dedos sobre su forma familiar y lo sac�.

Era el frasco vac�o.

Lo mir� fijamente durante un momento, el vidrio fresco contra la palma de su mano. Se hab�a olvidado por completo de su existencia, debido a que estaba m�s preocupado por el efecto de la poci�n de amor que por la fuente f�sica que la hab�a contenido. Lo sostuvo para inspeccionarlo m�s de cerca, notando los rastros d�biles de rojo encendido que todav�a manchaban la superficie interior, testimonio carmes� de un veneno que corr�a m�s profundo que la sangre.

O eso hab�a dicho Malfoy. Y �l lo hab�a cre�do.

Se mordi� el labio inferior pensativo y despu�s de reflexionar un momento m�s, meti� el peque�o frasco en su bolsillo mientras recog�a sus cosas de Quidditch y sal�a del dormitorio. No hab�a ninguna forma de que �l pudiera verificar la naturaleza del misterioso residuo, pero era la evidencia m�s tangible que ten�a en su poder y pens� que Hermione, de hecho, lo encontrar�a muy interesante.

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Draco dej� en silencio la sala com�n de Slytherin poco antes de la cena y sali� del edificio principal hacia el campo de Quidditch. Parec�a muy diferente, visto a nivel de tierra y no desde el cielo, donde se pod�a ver como lo har�a un p�jaro.

Cuando volaba, sus alrededores se emborronaban y flu�an como una paleta agitada, una lona natural de arte abstracto pintada a su alrededor en un deslumbre de brillante color, mientras daba vueltas sobre su escoba. El exuberante campo verde en un instante estaba a sus pies y en el pr�ximo, girando sobre su cabeza mezcl�ndose transparente con el cielo azul y este espectro casi aturdidor de color era lo que encontraba m�s bonito, en momentos casi distrayente, porque reflejaba la forma exacta de la vida - nunca l�neas claras de negro y blanco, por el contrario, sombras variantes de gris y de cada color del arco iris.

Pero al acercarse, Draco se impresion� por lo diferente que parec�a desde donde estaba parado ahora - el paisaje era tan... t�pico y terrenal, como si hubiera sido forjado por la gravedad y no por la imaginaci�n. Lo que ten�a perfecto sentido, ya que ten�a ambos pies sobre la tierra y el campo parec�a realmente triste, casi pat�tico y no ayudaba el hecho de que las lluvias torrenciales del invierno estuvieran erosionando profundamente la tierra, raz�n por la cual lo iban a reparar.

Pero por supuesto, no hab�a venido aqu� para lamentar el estado del campo de Quidditch, aunque su horrible condici�n lo puso m�s triste. Sinceramente, no estaba muy seguro de por qu� hab�a venido hasta aqu�, excepto que sab�a que Harry ten�a pr�ctica esta tarde.

Draco escogi� un lugar parcialmente a la sombra de la Torre de Gryffindor que se ergu�a amenazante sobre �l y se sent� en la tierra cubierta de hierba, apoy�ndose contra las tibias losas de concreto de la pared detr�s de �l. Estaba oculto de la vista por una curva muy pronunciada, aunque todav�a ten�a una visi�n bastante amplia del campo desde ah�.

Harry estaba all�, junto con el resto del equipo de Gryffindor, la mayor�a estudiantes de sexto a�o. Pod�a verlo hablando con ellos, probablemente inform�ndoles la estrategia de juego para el pr�ximo partido. Harry gesticulaba y se�alaba dando instrucciones a cada jugador, quienes a su vez asent�an y a veces parec�an hacer alguna pregunta para aclarar algo. No mucho despu�s, el peque�o grupo se dispers� y mont� sus escobas, despegando hacia el cielo.

Era interesante ver a Harry volar sin estar a su mismo nivel, medit� Draco mientras sus ojos segu�an el veloz progreso de Harry de un extremo al otro del campo, dando vueltas de calentamiento, yendo de un lado a otro entre las dos porter�as con una velocidad asombrosa. Nuevamente envidi� lo veloz que pod�a ser sobre una escoba y al mismo tiempo mantener la precisi�n y r�pidos reflejos.

Harry realmente sab�a volar. No s�lo era capaz de inclinarse sobre una escoba y dar vueltas angulosas sin caerse, pod�a volar en el sentido literal de la palabra - como si pudiera deshacerse de la piel que la gravedad reten�a, como si el cielo no fuera el l�mite sino s�lo la base de algo que val�a la pena explorar. Incluso durante los partidos, pens� Draco, no parec�a que Harry estuviera volando solo para competir, sino tambi�n por el puro amor de volar y que de alg�n modo el viento lo capturaba y lo llevaba a donde sus instintos quer�an, era como si atrapar la Snitch fuera s�lo una satisfacci�n menor en el puro placer de volar, s�lo una luz tr�mula de oro en un horizonte que no ten�a l�mite.

Por supuesto, Draco nunca podr�a volar as�. El peso de la expectaci�n y normas imposibles sujetaban sus alas de vuelo, dej�ndolo barriendo el reino del cielo por debajo del para�so y sin importar cu�nto lo intentara, siempre estaba un escal�n debajo de Harry.

Record� la primera vez que hab�a jugado contra Harry en segundo a�o y hab�a perdido, el primero de muchos subsecuentes fracasos. Todav�a era v�vida la humillaci�n de la derrota a pesar de tener una escoba superior, la que hab�a cambiado a su vez el tama�o de culpa sobre sus propias capacidades. Recordaba a Marcus Flint grit�ndole, �Estaba encima de tu cabeza y no pudiste verla! �No puedes opacar a Potter ni siquiera con la mejor escoba del mundo!

Y en ese momento la chispa de odio que hab�a sentido en su primer encuentro a bordo del Expreso de Hogwarts, hab�a hecho erupci�n en llamas de color escarlata que ardieron eternas, atizadas y encendidas por el enojo, resentimiento y amargura que s�lo Harry hab�a sido capaz de provocar. Era la semilla de aborrecimiento hacia Harry; envidia combinada con desprecio, como serpientes de esmeralda ardiente que unen cadenas de una aleaci�n de odio y admiraci�n por �l.

Entonces de nuevo, �Cu�ndo hab�a sido diferente? �Cu�ndo hab�a sido alguna vez mejor que Harry? �Cu�ndo hab�a tenido algo que Harry no tuviera? La respuesta era: nunca. Y ahora, ese algo que no ten�a, lo que quer�a m�s que ninguna otra cosa, era Harry. Este rabioso anhelo llen� el espacio entre cada latido de su coraz�n.

Draco mir� fijamente a Harry e intent� recordar todas las cosas que sol�a odiar en �l, esa aversi�n que era tan natural; ahora era solo un recuerdo extra�o, aislado, como un d�bil dej� vu, el susurro de un pasado que parec�a demasiado lejano para ser real. Ahora, todo lo que pod�a ver era Harry, su verdadera forma de ser sin la distorsi�n del velo amargo de celos y enemistad y observ� la manera en que sonre�a, sincero y alentador, la forma en que sus delgadas manos se mov�an sobre la Saeta de Fuego, con cuidadoso orgullo, asi�ndola firme, la forma en la que su el�stico cuerpo se apoyaba sobre la escoba mientras ca�a en picada, el viento no le ofrec�a resistencia y Draco lo mir�, hipnotizado -

"�Qu� dia -!"

Ron apareci� de la nada, al dar la vuelta casi tropez� con las piernas extendidas de Draco, pero logr� mantener el equilibrio y evit� caer estrepitosamente. Se dio la vuelta y se encontr� con Draco, su incredulidad cambi� r�pidamente a desprecio cuando lo reconoci�.

"�Qu� est�s haciendo aqu�, Malfoy?" escupi� enojado, con chispas de furia en los ojos azules.

Draco se recuper� r�pidamente y le devolvi� la mirada. "Estoy sentado pensando en mis propios asuntos. No va contra las reglas, �o s�?"

Los ojos de Ron brillaron peligrosamente. "No me vengas con tonter�as." Avanz� hacia Draco, quien se hab�a puesto de pie y sacud�a descuidadamente su t�nica con aire de indiferencia. "S� perfectamente bien lo que est�s haciendo aqu� Malfoy."

"Entonces, hacer preguntas de las que ya sabes las respuestas generalmente no es muy productivo Weasley." Los ojos de Draco brillaron con malicia. "Eso explica tu poco desarrollo mental."

"Est�s espiando nuestra estrategia de juego," lo acus� Ron, con la cara rabiosa, lo que destacaba sus pecas como manchas de carb�n caliente en su piel ruborizada. "Maldito hijo de p - "

"No estoy espiando su tonta estrategia, Weasley," sise� Draco, interrumpi�ndolo. Su cara p�lida se ti�� con un ligero rubor al tocar las palabras de Ron un punto sensible. "Adem�s, no hay mucha estrategia de qu� hablar �no? ya que su �nico as bajo la manga es que Potter pueda atrapar la Snitch y eso no puede llamarse una t�ctica en absoluto, �o si? Y no te atrevas a insultar a mi madre, tu - "

"Pi�rdete, Malfoy." La voz de Ron parec�a de acero. "Y no pienses que no te obligar� a irte. No eres muy amenazante sin tus dos secuaces a tu lado, �o si?"

"Ah�rratelo Weasley." Draco retrocedi� suavemente, su tono era seguro y calmado. "Tengo mejores cosas que hacer que andar peleando con alguien que es p�simo a�n para el equipo de Quidditch de su propia casa." Le sonri� con desprecio a Ron. " De cualquier forma, la banca es a donde perteneces."

Ron apret� los pu�os hasta que sus nudillos se pusieron blancos y temblaba de furia y frustraci�n por no encontrar una r�plica mordaz. La arrogante sonrisa de Draco lo atraves�, invocando algo m�s all� del enojo y la rabia - un profundo e intenso odio chispeaba en los ojos de Ron de zafiro met�lico. Sin embargo, cuando habl� de nuevo, su voz era incre�blemente sosegada, aunque apenas controlada.

"Un d�a, Malfoy," sise� rechinando los dientes, con un tono bajo y lleno de antipat�a. "Un d�a caer�s estrepitosamente, que es justo lo que te mereces." Su voz era fr�amente tranquila. "Y yo estar� ah� en primera fila vi�ndote."

"Ser� un honor, Weasley." La voz de Draco destil� un �cido sarcasmo. "Cualquier cosa para agregar alg�n significado a tu miserable vida. Es lo menos que puedo hacer por caridad."

Estuvieron de pie mir�ndose por un largo instante, con veneno en las miradas - entonces Draco se volvi� y se alej� de la Torre de Gryffindor sin mirar atr�s. Su t�nica negra ondulaba conforme caminaba, su andar era mesurado y elegante, el viento rozaba el fino terciopelo y mostraba la delgada silueta de su torso y finalmente desapareci� detr�s de la curva.

Ron permaneci� donde estaba, plantado en el lugar minutos despu�s de que Draco se hubo ido. Sus c�usticas palabras permanecieron como aire t�xico y cuando Ron respir� profundamente, todav�a pod�a o�r el tono burl�n de la voz de Draco, mof�ndose de �l - y lo que m�s le dol�a era la silenciosa derrota que hab�a tenido que conceder, porque Draco habl� la verdad en toda su dolorosa gloria, la verdad de que siempre era menos en todo, ya fuera en Quidditch, calificaciones o financieramente.

La rabia lo corro�a alimentando un resentimiento ya arraigado en �l y Ron se mordi� el labio inferior sinti�ndose frustrado y desvalido, cerr� los ojos por un instante mientras pensaba amargamente cu�nto envidiaba a Draco Malfoy, por tener todo lo que �l no pod�a y por ech�rselo constantemente en cara; la ira ca�a poco a poco en una piscina oscura de venganza que se revolv�a profundamente dentro de �l, atrapada dentro de su alma.

Un d�a, pens� l�gubre, volviendo la cara lentamente hacia el campo de Quidditch, donde pod�a distinguir vagamente las figuras del equipo de Gryffindor lanz�ndose por los cielos oscurecidos. De pronto se dio cuenta de que hab�a perdido las ganas de analizar la estrategia de juego - solo de mirar al equipo en libertad para volar atravesando los cielos, comenz� a herirlo un dolor en el est�mago, porque en secreto hab�a querido desesperadamente ser uno de ellos, pero no hab�a dado el ancho.

Hab�a logrado convencerse de que estaba satisfecho con el papel de estratega que Harry le hab�a ofrecido a cambio, probablemente m�s a causa de su amistad que por otra cosa. Hab�a intentado no pensar en el hecho de que no quer�a solo trazar las jugadas de Quidditch en un papel, quer�a jugarlo - hasta que Malfoy le hab�a recordado implacablemente su inferioridad. Parec�a que s�lo Malfoy pod�a ver a trav�s de su fachada de triste aceptaci�n, yaciendo desnuda en la oscuridad, una tristeza nost�lgica que nadie m�s, incluso Harry, hab�a notado.

Y odi� a Malfoy por eso.

Un d�a, me vengar� por todo lo que me ha hecho, jur� en su interior, un juramento ferviente a la venganza incumplida. Y entonces ser� �l el que se arrepienta.

Regres� malhumorado a la sala com�n de Gryffindor, sinti�ndose notablemente intranquilo y sumamente irritable, encontr� Hermione sentada sola en la mesa, profundamente concentrada en un grueso libro abierto frente a ella. A su lado hab�a un recipiente de vidrio, cuyo interior ten�a rastros de algo rojo, colocado cuidadosamente sobre un pa�uelo como una valiosa pieza de delicada evidencia. Pero Ron apenas si lo not� al dejarse caer en la silla opuesta a Hermione.

"�Sabes a qui�n sorprend� acechando alrededor del campo de Quidditch justo hoy, mientras Harry y los otros estaban practicando?" dijo Ron echando humo, mirando a Hermione como si ella fuera la responsable de mandar esp�as a merodear por el campo. "Malfoy. �Estaba escondi�ndose en las sombras espiando nuestra estrategia de juego! Ese peque�o..." Ron solt� una letan�a de nombres desagradables y vulgares.

"Ron," lo amonest� Hermione, levantando la mirada de su lectura. "Deja eso. �Por qu� est�s armando tanto esc�ndalo por eso? No es como si nuestra estrategia fuera secreto de estado o algo as�. Hay tantas estrategias diferentes y apostar�a que ya est�n mencionadas en Quidditch A trav�s de Los Tiempos."

"��se no es el punto!" contest� Ron con enojo, todav�a ruborizado. "�Malfoy est� planeando alguna forma desagradable de arruinar nuestra estrategia! Apuesto a que tiene un libro titulado algo as� como 1001 Maneras de Sabotear la Estrategia de Quidditch de Su Oponente. Tambi�n apuesto a que ha intentado enviar a los editores como una jugada, 'vestido como un Dementor'."

"C�lmate," dijo distra�damente Hermione, mirando con atenci�n la p�gina que hab�a estado leyendo antes de la interrupci�n de Ron. "No nos exaltemos por eso - tienes una tendencia a reaccionar de forma exagerada cuando sucede algo as�."

"�No es cierto!" contest� rebelde Ron. "Pero creo que descubrir a nuestro enemigo mortal acechando, espiando nuestra estrategia es raz�n v�lida para reaccionar de forma violenta. Preferentemente hacia Malfoy." Ron cerr� el pu�o e hizo una cara desagradable.

Hermione levant� la mirada y dud� antes de preguntar tan casualmente como pudo, "�Vio Harry a Malfoy?"

Ron sacudi� la cabeza. "Gracias a Dios no, o no habr�a podido concentrarse durante el resto de la pr�ctica."

Es probable, Hermione estuvo de acuerdo en silencio, regresando la mirada clandestinamente al libro. Pero no por la raz�n que est�s pensando. Sin embargo, sabiamente no dijo nada; aparte del hecho de que lo m�s probable era que Harry se enfadar�a mucho con ella si le contara a Ron sobre el desastre de la poci�n de amor, sab�a que hubiera sido atizar las llamas del vol�til estado en el que Ron se encontraba.

Mientras Ron continuaba murmurando amenazadoramente sobre el agravio de Malfoy, Hermione regres� su concentraci�n al libro que detallaba las caracter�sticas de varias 'pociones avanzadas'. Esperaba obtener m�s informaci�n sobre la desconocida sustancia en el frasco que Harry le hab�a dado.

No hab�a mucha informaci�n sobre el tema y la mayor�a de las pruebas concluyentes involucraban experimentos que hubieran tenido que ser hechos en el laboratorio de Pociones. Sin embargo, las peque�as referencias encontradas aqu� y all�, como "la poci�n color-sangre" y "tiene propiedades �cidas naturales, de tal forma que siempre debe prepararse en un frasco de vidrio a temperatura ambiente" indicaban firmemente que la poci�n remanente en el frasco era lo que parec�a ser - una poci�n de amor.

Ron finalmente descubri� el frasco y lo mir� curioso. "�Qu� es eso? �Qu� est�s leyendo? �No me digas que has empezado el proyecto trimestral de Snape - no es sino hasta dentro de dos meses!"

"No, no es eso." Hermione lo mir� r�pidamente y continu� con un tono ligeramente ofendido, "pero a prop�sito, ya he empezado el proyecto de Pociones - �no olvides que vale una tercera parte de nuestra calificaci�n final!"

"Odio Pociones," refunfu�� Ron, el recordatorio del proyecto no hizo nada m�s que aumentar su mal humor. "De cualquier forma �qu� importa si lo hago bien? Snape me odia a muerte y va a buscar minuciosamente cualquier error para bajarme la calificaci�n por eso." Sin embargo, Ron miraba todav�a el frasco con inter�s, y presion�, "As� que, �entonces qu� est�s haciendo? �Para qu� es el frasco?"

"Oh, son s�lo algunas lecturas adicionales de Pociones," Hermione contest� tan vagamente como pudo, moviendo la mano con un gesto casual mientras hojeaba furtivamente algunas p�ginas para que Ron no viera que hab�a estado leyendo el cap�tulo de pociones de amor. Se�al� con la cabeza el frasco y continu�, "eso es solo una muestra de una clase especial de poci�n que obtuve de Snape - es de la lista de la p�gina 867 del libro de texto." Hermione apostar�a a que Ron no se molestar�a en ir a verificar el libro de texto, siendo una lectura de Pociones y adem�s, en la p�gina 867.

Ron gimi�. "Apenas si puedo ponerme al d�a con las lecturas asignadas hace dos semanas, no digamos las adicionales." Sacudi� la cabeza, como si estuviera desconcertado. "No entiendo c�mo te puede entusiasmar tanto Pociones, Herm. Es horrible - desear�a haberla podido dejar desde tercer a�o. Habr�a cambiado Aritmancia por Pociones en cualquier momento." Mir� el reloj en la pared - eran cerca de las ocho, ya estar�a completamente oscuro afuera. "Harry deber� estar de regreso pronto."

"Me coment� que ir�a a ver a uno de los profesores despu�s de la pr�ctica para ver algo sobre una tarea atrasada," Hermione interpuso r�pidamente recordando de repente a donde ir�a realmente Harry despu�s de la pr�ctica. Harry de seguro confiaba que ella lo encubrir�a y aunque se sent�a mal por mentirle a Ron, sab�a que era lo m�s sensato que pod�a hacer dadas las circunstancias. "As� que probablemente regresar� mas tarde. �Por qu� no empezamos ya a hacer la tarea?"

A la sola menci�n de la palabra tarea, Ron se levant� r�pidamente - rara vez se pon�a a estudiar de forma voluntaria a menos que estuvieran pr�ximos los ex�menes y no tuviera otra opci�n. Y en ese momento ya estaba bastante molesto, a�n sin tener que escribir un horrible ensayo de Transfiguraci�n.

"Um, creo que primero tomar� una ducha," dijo evasivo, encamin�ndose r�pidamente hacia las escaleras que llevaban hacia los dormitorios de los muchachos, para conseguir un cambio de ropa. "Nos vemos despu�s, Hermione."

Hermione sonri� abiertamente ante la transparente excusa de Ron - sab�a que la sola sugerencia de hacer la tarea har�a que Ron se escabullera. Lo conoc�a demasiado. En secreto, agradeci� que se fuera para poder seguir investigando sin tener que andar escondi�ndose.

Hermione estaba intrigada por lo que hab�a encontrado hasta el momento sobre las pociones de amor - hab�a podido encontrar muy poco sobre c�mo preparar exactamente una poci�n de amor ya que las regulaciones educativas del Ministerio hab�an restringido la publicaci�n de su f�rmula en los libros de texto escolares - pero hab�a le�do mucho sobre sus propiedades y efectos. Sin duda, las pociones de amor eran magia sumamente poderosa, oscuramente fascinantes porque t�cnicamente, no hac�an nada de lo que las leyes mencionaban en la Carta Constitucional Para La Restricci�n De La Magia Prohibida establecidas en 1875 - no torturaban f�sicamente a la v�ctima como lo hac�a la Maldici�n Cruciatus, tampoco le permit�an a una persona controlar a otra conscientemente, como la Maldici�n Imperius, aunque hab�a similitudes entre las dos. El Ministerio hab�a tenido que promulgar una Secci�n Especial para �stas en 1879, con la que fue prohibido de forma expresa el uso de pociones de amor, aunque debido a restricciones legisla

tivas, el castigo por violar las reglas de la Secci�n Especial no era tan grave como algunos aplicados a otros hechizos m�gicos prohibidos.

Hermione tamborile� los dedos pensativamente contra el borde del escritorio. Ahora parec�a, despu�s de todo, que el evento improbable de que Draco Malfoy fuera realmente honesto podr�a ser verdad. Pero muy en el fondo, todav�a ten�a un extra�o presentimiento sobre la rara confianza que Harry ten�a de forma impl�cita en Draco, y un poco convincente frasco manchado con lo que s�lo parec�a ser una poci�n de amor no iba a cambiar su opini�n tan f�cil.

Hermione suspir� y se recarg� en la silla frot�ndose los ojos. Ten cuidado Harry, pens� vehementemente, e incluso su tono mental era denso por la preocupaci�n. Si es verdad que Malfoy *est�* bajo un hechizo de amor, entonces las cosas van a volverse m�s complicadas de lo que podemos imaginar.

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Cuando se baj� de la Saeta de Fuego, Harry se sent�a acalorado y exhausto, se coloc� la escoba al hombro y se encamin� hacia el almac�n donde la guardaba. Estaba solo, hab�a despedido a su equipo hac�a unos diez minutos; les hab�a dicho que se adelantaran con el pretexto de que quer�a dar unas vueltas de pr�ctica por el campo antes de que cayera la noche. No quer�a que lo vieran dirigi�ndose hacia la Torre de Astronom�a, aunque ten�a una excusa preparada en caso de que alguien lo viera: estaba terminando su carta astral.

Conforme se acercaba al almac�n, una punzada de recuerdos resurgi� dentro de �l; record� la conversaci�n con Draco ah�, un d�a despu�s de su primer encuentro en el Bosque y record� cu�nto se hab�a sorprendido en el fondo al haber visto a Malfoy parecer realmente atormentado, casi desquiciado. Desde entonces, la calma de Draco, la m�scara imperturbable nunca hab�a vuelto realmente, aunque llamaradas distintivas de arrogancia y desaf�o aparec�an cada cierto tiempo, como luz reflejada en los fragmentos de un espejo roto.

Casi pod�a o�r la voz de Hermione en su cabeza: Todav�a tengo un mal presentimiento sobre esto Harry.

Se pregunt� vagamente por qu� no estaba tan dudoso e intranquilo como deb�a estar, cuando a�n Hermione, quien siempre ten�a la tendencia a ver el lado bueno en otras personas, desaprobaba sus acciones. Harry no quer�a pensar siquiera en c�mo reaccionar�a Ron. Ron probablemente... s�, realmente no quer�a pensar en lo que Ron dir�a, si se enterara.

Quiz� ten�a algo que ver con el hecho de que Malfoy lo hab�a besado dos veces y eso sin contar los sue�os que hab�a estado teniendo - Harry no quiso ahondar en �stos, no porque no hubieran sido una experiencia agradable, sino porque realmente se hab�a espantado por haberse so�ado besando a Malfoy.

Mir� su reloj; las manecillas luminosas brillaron en la forma en que los ojos de Crookshanks lo hac�an y se dio cuenta de que ya eran ocho y media. Draco no hab�a especificado una hora para la reuni�n, s�lo que fuera al almac�n despu�s de la pr�ctica de Quidditch. Harry esperaba que Draco ya estuviera all�.

Vigilando que no anduviera por ah� la Se�ora Norris, Harry se acerc� disimuladamente al oscuro corredor en el quinto piso de la vac�a y misteriosamente tranquila torre de Astronom�a, sus pasos suaves hac�an eco a los latidos de su coraz�n, como el aleteo de una Snitch Dorada amplificado una docena de veces. Iba contando las puertas conforme iba pasando por ellas, el almac�n era la sexta a la derecha, finalmente se detuvo delante de la que esper� fuera la puerta correcta.

Golpe� suavemente - era algo instintivo antes de abrir una puerta - y gir� el pomo, asom�ndose con cautela. El peque�o cuarto estaba ba�ado con la c�lida luz de una vela m�gica y bajo la luz titilante, estaba Draco, sentado en un estropeado sill�n de cuero, cerca del centro del cuarto jugando con su varita entre los dedos y leyendo sobre su regazo, lo que parec�a ser un libro muy desgastado.

Draco levant� la vista cuando Harry entr� en el cuarto, cerrando la puerta silenciosamente detr�s de �l. "Llegas tarde," coment� neutral, sin emoci�n en la voz.

"No he llegado tarde." Harry se acerc� a donde Draco estaba sentado, sintiendo la temperatura del cuarto notablemente calurosa - quiz� debido a la pr�ctica de Quidditch. O algo m�s. "Solo dijiste que viniera aqu� despu�s de la pr�ctica."

"La pr�ctica acab� a las ocho, �o no?"

"Estuve dando unas vueltas por el campo." Harry mir� a Draco. "�Y desde cu�ndo tengo que darte cuentas de mi paradero?"

Draco parec�a como si estuviera a punto de decir algo, pero pens�ndolo mejor; simplemente se encogi� de hombros y cerr� con cuidado el endeble libro. "Est� bien, como sea. Lo que importa es que est�s aqu�." Se levant�, estaban parados a unos cuantos metros de distancia. "Necesito hablar contigo sobre algunas cosas."

"Espera." Harry se percat� de que Draco lo ve�a con sorpresa; orden� sus pensamientos y respir� profundamente. "Antes de que acepte nada m�s Malfoy, quiero saber todo sobre lo que est� pasando. Quiero alguna evidencia, si tienes alguna que mostrar."

La expresi�n en los ojos de Draco se endureci� imperceptiblemente y brillaron como plata empa�ada. "Todav�a no me crees, �verdad?" Hab�a una nota de amargura en su voz. "Todav�a no conf�as en m�."

"Puede parecer rudo, Malfoy, pero no me has dado muchas razones para confiar en ti desde el d�a en que te conoc�." La voz de Harry era firme, pero no cruel. "El hecho de que encuentres un pervertido placer vi�ndome metido en problemas, hace que no pueda confiar en ti."

"Eso era antes." La voz de Draco era casi dolorosamente suave y levant� los ojos para mirar directamente a Harry. "Ya no siento lo mismo por ti," torci� un poco los labios ante la iron�a de sus palabras, "por decir lo menos."

Harry neg� con la cabeza. "No estoy diciendo que no te crea, Malfoy, pero tienes que darme una raz�n s�lida para hacerlo. Porque si voy a ayudarte con esto, lo menos que necesito es estar completamente convencido de que todo este asunto de la poci�n de amor es realmente cierto."

"�Realmente cierto?" repiti� incr�dulo Draco, suaves chispas de emoci�n iluminaron sus ojos. "Despu�s de lo que ha pasado, t� todav�a - " se interrumpi� a media frase, cerr� los ojos y respir� profundamente; evidentemente estaba tratando de permanecer tranquilo. Cuando los abri� de nuevo, estaban cubiertos de una forzada impavidez. "T� - t� has visto el efecto que tienes sobre m�, Potter. �Y crees que he estado fingiendo todo el tiempo?"

"Nunca dije eso." El mudo dolor que Draco estaba tratando tan dif�cilmente de ocultar, era tan evidente para Harry, que toc� un nervio en lo m�s profundo de �l. "Solo necesito saber todo sobre lo que est�s pidi�ndome que haga, Malfoy y eso incluye la certidumbre de que esta condici�n realmente existe. �Es demasiado pedir? �Se supone que simplemente te crea bas�ndome solo en tu palabra?"

Se arrepinti� en cuanto las palabras salieron de sus labios, al ver el dolor velado que cruz� por la cara de Draco, p�lido y vulnerable en la penumbra, aunque los ojos grises se helaron y cambiaron, rompiendo la precaria conexi�n entre ellos y volviendo al nivel de desconfianza mutua.

Cuando estaba lejos de �l y volv�a a pensar de forma coherente y sensata, era dif�cil recordar la manera tan profunda en que lo hab�a afectado; m�s bien le parec�a una inspiraci�n olvidada, un recuerdo que no parec�a bastante real. Pero ahora, estando en el mismo cuarto, sintiendo las olas casi palpables de desesperaci�n e impotencia que irradiaba el otro muchacho, Harry record� por qu� hab�a estado de acuerdo en ofrecer su ayuda, record� la misma desesperaci�n callada en los ojos de Draco cuando estaban tan cerca en el oscuro corredor de camino al dormitorio de Slytherin...

Draco rompi� el silencio primero; una expresi�n cautelosa limpi� de su rostro las emociones que se revolv�an dentro de �l como un torbellino. "No, no tienes que confiar solamente en mi palabra." Su voz era extra�amente plana y completamente vac�a. "De hecho, te ped� que vinieras aqu� porque quiero ense�arte algo."

Draco avanz� �gilmente y presion� el delgado libro que estaba sosteniendo contra las manos de Harry. Harry mir� hacia abajo; m�s que un libro era un mont�n de pergaminos puestos juntos y unidos precariamente por un pedazo de cord�n. Le record� a Harry los c�dices usados en tiempos antiguos; con cuidado le dio vuelta, inspeccion�ndolo. No hab�a ning�n t�tulo en la portada, se sent�a polvoriento como cuero gastado. Abri� el libro y las p�ginas crujieron; creyendo que se podr�a deshojar, sostuvo el lomo del libro firmemente entre los dedos pulgar e �ndice.

Draco no dijo nada, s�lo extendi� la mano buscando en las p�ginas del libro, encontrando f�cil y r�pido la que buscaba. Golpe� ligeramente con el dedo y se�al� la p�gina. "Este es el libro que us� y �sas son las instrucciones de la Poci�n de Amor." Secamente indic� la p�gina anterior. "�sa era la Poci�n para la P�rdida de Sustancia que originalmente hab�a intentado hacer. Y si dices algo como 'te lo dije', Potter, te juro que - "

"No iba a decir eso," Harry dijo de golpe, pero no en un tono enfurecido. Estaba viendo la p�gina con sumo inter�s. "S�lo c�llate y me d�jame leer, �quieres?"

Para mayor asombro de Harry Draco obedeci� y se qued� callado. El cuarto estaba completamente en silencio salvo por el alegre crujir de la llama m�gica. Harry intent� grabarse las palabras escritas en la p�gina que estaba leyendo con un cierto grado de dificultad, ya que estaban escritas con letra garigoleada, adem�s de que la tinta azul oscuro estaba borrosa y gastada, como si el libro hubiera sido lavado y secado varias veces.

Hab�a una larga lista de ingredientes, posiblemente los necesarios para la Poci�n de Amor. Afortunadamente (o quiz�s, desgraciadamente), la lista de ingredientes era la parte m�s clara de la p�gina - debajo de eso hab�a una sola frase, en un idioma que Harry asumi� era lat�n: Traicit et fati litora magnus amor. Unas l�neas m�s abajo de la p�gina hab�a algo m�s escrito y Harry se acerc� el libro para poder leer.

Estaba escrito como un poema, o un verso - a unos cent�metros del margen de la p�gina. Sin embargo, las palabras casi no se pod�an ver, era como si fuera una escritura fantasma, Harry casi hab�a logrado descifrar las dos primeras l�neas, pero el verso se interrump�a abruptamente ya que la p�gina estaba rasgada. Lo dem�s que hubiera estado escrito se hab�a perdido.

Harry hizo un sonido exasperado. "�Por el amor de Dios, Malfoy, este maldito libro est� cay�ndose a pedazos y a�n as� estuviste lo bastante loco para usar sus hechizos? �C�mo te atreviste si s�lo hay medio hechizo y la otra mitad falta? �Tienes suerte de no haberte matado!"

"S�, y terminar enamorado de ti es una mejor opci�n," coment� sarc�stico dirigi�ndole a Harry una mirada mordaz, "porque despu�s de todo, podr�a haberme escindido. Y eso ser�a mucho peor, �verdad?."

"Oh c�llate," dijo Harry molesto y devolvi�ndole la mirada, "y expl�came lo que dice ah� abajo, al final de la p�gina."

Draco estir� el cuello, y su pelo roz� ligeramente la mejilla de Harry al hacerlo. "Es un poema corto, creo. Dice, ' Una emoci�n qu�mica, falsamente real; el poder para herir y el poder para sanar'." Hizo una pausa, y retrocedi� un poco.

"�Y?" Harry presion� con impaciencia.

"Y la composici�n del aire es un porcentaje de ox�geno con otras mol�culas invisibles que realmente no nos son �tiles."

"�Qu�?" Harry parpade�, acerc�ndose a la p�gina y subi�ndose los lentes. "�Realmente dice eso?"

"Por supuesto que no," Draco escupi� poniendo los ojos en blanco. "No puedo leer si t� tienes la p�gina, �o s�?"

"�Eso es todo lo que dice? �O hay m�s?" Harry cuestion�. "Y de todos modos �qu� significa?"

Draco se encogi� de hombros indiferente. "�C�mo diablos voy a saber yo si hay algo m�s? Si lo hay, da lo mismo - de cualquier forma est� roto. Podr�a ser solo un verso de dos l�neas, ya que parece bastante concluyente - quiero decir, rima y todo eso. Puede ser una muestra del arte minimalista del tonto que lo escribi�." Hizo una pausa, mirando en �ngulo recto a Harry quien todav�a estaba rompi�ndose la cabeza sobre el libro con sumo inter�s y habl� significativamente, "Pero creo que puedo mostrarte lo que significa."

Draco sac� un cuchillo delgado de los pliegues internos de su t�nica, y dio un paso hacia adelante. Quit� el libro de la palma de Harry y lo dej� caer en el sill�n; entonces se volvi� hacia Harry y con cuidado presion� el mango del cuchillo contra su mano, con el filo apuntando hacia s�. Harry mir� fijamente el cuchillo enmudecido, como si las serpientes talladas en el elaborado mango se hubieran vuelto de repente seres vivos en su palma, y mir� a Draco, atontado. "�Qu� es esto?"

"Es un cuchillo, Potter. �Qu� has estado usando junto a tu tenedor todos estos a�os?"

Antes de que Harry pudiera replicar, Draco tir� abruptamente del cuello de su t�nica, descubriendo su hombro izquierdo y parte del pecho. Su clav�cula marcaba una l�nea definida en la suave curva de su cuello, una delgada porci�n de piel lisa, p�lida y cremosa, que parec�a brillar con su propio y �nico fulgor. El hombro de Draco era delgado y angular, en perfecto equilibrio con su el�stica figura; esbelto sin estar demasiado delgado.

Harry parpade� y mir� a Draco cauteloso. "Uh, Malfoy..."

Se pod�a escuchar la perplejidad en su voz al extender Draco la mano, sujet�ndolo de la mu�eca derecha, que era la mano que estaba sosteniendo el cuchillo; conforme Draco lo levant�, la hoja brill� con un peligroso color plata, la acerc� hasta casi tocar su cuello expuesto, sin romper en ning�n momento el contacto visual con Harry.

Ahora Harry estaba completamente confundido, casi alarmado; parpade� de nuevo, desorientado. "Malfoy, �Qu� - "

Sin advertencia, Draco apret� la mu�eca de Harry firmemente y empuj� hacia abajo con un golpe r�pido, determinado; el cuchillo penetr� m�s all� de la vulnerable curva de su cuello, e hizo un profundo corte oblicuo en el lado izquierdo de su pecho. Sangre fresca v�vida comenz� a brotar, fluyendo como estrechos riachuelos de color carmes�, manchando el forro verde de su t�nica negra.

"�Oh por Dios!" Harry solt� un grito horrorizado, e instintivamente retir� la mano; Draco lo solt� simult�neamente y el cuchillo empapado cay� de la mano de Harry al suelo con un sonido met�lico, seguido por un silencio ensordecedor.

Harry se tambale� hacia atr�s at�nito por la impresi�n; mir� fijamente a Draco, absolutamente aturdido. "�Qu� - " balbuce�, "�Qu� est�s haciendo Malfoy?" Sus ojos eran salvajes y fren�ticos, asustados. "�Oh Dios!"

Draco estaba completamente tranquilo, a�n cuando la profunda herida sangraba de forma abundante. Ignorando por completo el sangrado, se acerc� m�s a Harry, quien todav�a estaba helado con incredulidad.

Draco sonri�, aunque era una sonrisa muy fresca, casi sard�nica, lineada con amargura en los bordes. Extendi� la mano y agarr� de nuevo la mano de Harry que estaba tiesa y tensa, protegida detr�s de su espalda. Harry se resisti�, pero Draco jal� m�s fuerte, la levant� y abri� los dedos apretados de Harry con los suyos. Draco pod�a sentir el pulso acelerado en la mu�eca de Harry; se acerc� a�n m�s hasta sentir la calidez de su respiraci�n.

Entonces, presion� la palma abierta de Harry contra la herida carmes� de su pecho.

Harry dej� escapar otro murmullo estrangulado e intent� retirar la mano, pero Draco no lo permiti�; Harry sinti� de pronto un chorro de hielo mezclado con fuego que sali� disparado de su mano. Como un rayo de energ�a, sali� de su cuerpo a trav�s de la palma, directo hacia la herida de Draco y fue la sensaci�n m�s extra�a - no era dolor, sino un pulso profundo, intenso, como mil latidos del coraz�n comprimidos en uno.

Draco sent�a la palma de Harry sin fuerza, vacilante; cerr� los ojos cuando sinti� la r�faga fr�a y ardiente en el cuerpo a trav�s de la herida de su pecho, casi como si su coraz�n se rasgara quedando expuesto. El hielo en sus venas lo hizo estremecerse, y comenz� a sudar fr�o, sinti�ndose vac�o - pero nunca antes hab�a sentido algo parecido a esto; en lugar de agotarlo, lo vigorizaba, como si la vida entrara a raudales a trav�s de su sangre debilitada, infundi�ndole un cierto poder interior.

Harry no pod�a apartar la mirada de donde su palma parec�a sostenida por una fuerza invisible; ten�a los ojos abiertos con absoluta sorpresa, y mir� fijamente la herida en el pecho bajo sus dedos. Algo muy extra�o estaba pasando - el l�quido carmes� que deb�a estar fresco, repentinamente se hab�a vuelto de un rojo oscuro, vidriado, y la carne inflamada de los bordes de la herida abierta parec�a sellarse, uni�ndose. Ante sus ojos sobresaltados, la l�nea de color escarlata pareci� evaporarse como agua en metal caliente, haci�ndose m�s y m�s delgada hasta ser s�lo un rastro fantasmal de sangre seca que perfilaba una cicatriz de reluciente color plata.

Draco abri� los ojos sereno; una vaga emoci�n pas� por sus rasgos impasibles y cansados. Observ� su propio pecho, y vio la cicatriz que estaba en el lugar donde el cuchillo lo hab�a herido - ahora curada bajo los dedos temblorosos de Harry, que estaban manchados con sangre que secaba r�pidamente.

Volvi� la mirada a Harry que estaba boquiabierto y le dirigi� una sonrisa forzada. "Eso es lo que dice Potter," dijo suavemente con la mirada todav�a en sus ojos, "el poder para herir..."

" ...y el poder para sanar," termin� Harry en un susurro ronco, todav�a se ve�a en su cara el escepticismo, mezclado con una incredulidad maravillada y sombr�a comprensi�n. Harry continu� mirando fijamente el lugar donde su mano hab�a descansado en el pecho de Draco, un c�mulo de emociones cruz� por su cara como una tormenta de mariposas. Se ve�a agitado; atontado, retir� finalmente la mano y Draco se lo permiti�.

Draco se acomod� la manga sobre el hombro sanado y retrocedi�, poniendo una respetable distancia entre ellos otra vez. "Es magia lo que nos liga, Potter. Puedes infligirme un golpe mortal y puedes sanarme con el simple toque de tu mano. Si no hubieras hecho nada ahora, yo habr�a sangrado hasta morir debido a esta herida."

Harry cerr� los ojos y se frot� la frente con el antebrazo, donde una capa sudor se hab�a formado. "Esto es - " sacudi� la cabeza, casi sin palabras. "Esto es inimaginable."

"�Lo es?" Draco estaba ligeramente at�nito. "�Es tan inimaginable? Millones de personas a trav�s de la historia se han entregado a esta clase de dominio de forma completamente voluntaria. Sacrificaron todo cuanto ten�an, sufrieron torturas y muertes horribles, todo en el noble nombre del amor. Esta poci�n s�lo reproduce ese mismo efecto, porque la verdad es que el amor puede matar y la persona que amas es aquella que puede herirte mas profundamente."

Harry todav�a se ve�a aturdido y un poco traumatizado, mir� fijamente su mano por un largo momento, donde la sangre de Draco se estaba secando r�pidamente bajo sus u�as. La frot� in�tilmente contra su t�nica tratando sin mucho �xito de quitar los restos de sangre.

Draco lo mir� de soslayo - la �ltima vez que recordaba haber visto a Harry con semejante expresi�n de horror, hab�a sido en cuarto a�o al final de la Copa de los Tres Magos, Draco hab�a vislumbrado el rostro de Harry, cuando se enter� que hab�a sido manipulado por el impostor que se hac�a pasar por Ojo-Loco Moody.

"�Est�s bien?" pregunt� Draco quedamente, mirando resuelto a Harry.

Harry levant� la mirada abruptamente, como si saliera repentinamente de su aturdimiento; los bordes de su boca se curvaron hacia arriba cansadamente. "�No deber�a ser yo quien te pregunte a ti?"

Draco miraba hacia abajo al frente de su t�nica, donde una mancha rojo oscuro estaba mezclada con el tejido negro, e hizo una mueca. "Demonios, mi t�nica est� hecha un desastre. La gente va a pensar que fracas� en mi intento de suicidio, o algo as�."

Harry le dirigi� una mirada severa. "S�lo que usaste mi mano para sostener el cuchillo. Literalmente."

Draco se encogi� de hombros, como si el lucir lleno de sangre fuera algo cotidiano para �l. "Me pediste una prueba �o no? Y yo te la di en carne viva. Tambi�n literalmente."

Sigui� un silencio pensativo y estaba volvi�ndose molesto cuando Harry finalmente habl�. "Deber�as irte y limpiarte un poco." Mir� el hombro de Draco, donde su t�nica todav�a estaba mal acomodada con el cuello abierto. "�Est�s seguro de que esa cosa horrible ha sanado por completo? No quiero que vayas sangrando todo el camino de regreso a tu dormitorio."

"Cierto, eso no ir�a muy bien con la decoraci�n de Hogwarts." Draco inclin� la cabeza con una peque�a sonrisa en la cara. "Se ver�a mejor si estuvi�ramos en este castillo pero en tiempos medievales, �no es as�? Regueros de sangre por todo el lugar una ser�an una se�al de una eficiente carnicer�a en ese entonces. Ah, los buenos tiempos."

"Basta, Malfoy." Harry se estremeci� mientras se volv�a y caminaba hacia la puerta. "Tales comentarios no me hacen sentir exactamente c�modo al estar contigo a solas en el mismo cuarto, �sabes?"

"Dime, �cu�ndo te has sentido c�modo estando a solas conmigo en el mismo cuarto?"

"Bueno, ayudar�a un poco si no estuvieras delirando tan entusiastamente sobre cortar a las personas en pedazos. Ya he visto bastante sangre por una noche." Harry hab�a extendido la mano para abrir la puerta, cuando Draco lo llam� suavemente,

"Espera."

Harry mir� alrededor y Draco camin� hasta donde estaba parado. La expresi�n de Draco era de intensidad reprimida y sus ojos estaban c�lidos con una extra�a pero familiar sinceridad. Harry sostuvo su mirada preguntando en silencio y sinti� un sobresalto de anticipaci�n creciendo dentro de �l, una vaga expectativa.

"�Est�s convencido ahora?" la voz de Draco era sosegada, sin reproche - de hecho, Harry pod�a sentir el tono de resignaci�n entrelazado en aquellas tranquilas palabras.

Harry respir� profundamente y asinti�. "S�."

Harry realmente se sent�a mal, casi culpable, por haber presionado a Draco al extremo de cortarse el pecho s�lo para convencerlo que el asunto de la poci�n de amor era de hecho verdad. Y viendo la forma en que Draco hab�a confiado en �l, la temeraria resoluci�n con la que hab�a empujado el cuchillo que sosten�a la mano de Harry, sin mostrar siquiera el menor rastro de vacilaci�n - era como si Draco creyera completamente, sin sombra de duda, que Harry podr�a sanarlo y lo har�a.

Pensar que me odiaba. Harry pens� reflexivo. Y yo lo odiaba tambi�n. C�mo cambian las cosas.

Draco se mordi� el labio y mir� a Harry; dud� y entonces empez� a preguntar, "�Tu me - "

"S�."

" -me aceptas como tu pareja oficial?" Draco levant� una ceja con una mirada burlona, una sonrisa mal�vola hizo desaparecer la expresi�n preocupada de su cara como neblina a la luz del sol. Sacudi� la cabeza con fingido asombro. "Mi querido Potter, no pens� que aceptar�as tan r�pidamente."

Harry le lanz� una mirada suspicaz. "Muy c�mico, Malfoy."

Por toda respuesta Draco extendi� el brazo y tom� la mano de Harry del pomo de la puerta, desliz� un anillo color plata en el cuarto dedo de �ste; le ofreci� entonces una sonrisa serena y dio un peque�o paso hacia atr�s.

Harry observ� incr�dulo el anillo que Draco hab�a puesto en su mano. "No es en serio �verdad?"

Draco asinti� solemnemente. "El soltero m�s codiciado de Gryffindor est� oficialmente fuera del mercado."

Harry mir� fijamente el anillo - estaba embellecido con una hilera de chispeantes joyas diminutas, se alternaban un violeta cristalino y un verde profundo, impecablemente colocadas en una banda de plata pulida cuyo brillo era casi blanco. Parec�a muy real y cara, si es que no lo era. "�Para qu� es esto, Malfoy?"

"Es para ti," dijo simplemente. "Adem�s de mostrarte el libro, quer�a darte esto."

"�Por qu�?"

"Dijiste s�, �recuerdas?" Su rostro carec�a de expresi�n. "Qu� pena, habr� muchos corazones femeninos rotos en Gryffindor."

"P�rtate serio, Malfoy."

La sonrisa de Draco se marchit� y se seren�. "Es un anillo que perteneci� a mi madre, ella me lo dio cuando tuve que dejar mi casa para venir aqu� a Hogwarts. Tiene montadas esmeraldas y amatistas - se supone que tienen poderes protectores contra el mal y se usan para ayudar a la concentraci�n mental." Levant� la vista hacia Harry. "Pero no lo necesito ahora, ya que, como acabas de ver, ahora tienes la habilidad muy conveniente para matarme si lo deseas."

Harry todav�a miraba dudoso el anillo. "As� que en cambio, quieres que yo lo use."

Draco no dijo nada, s�lo tom� una vez mas la mano de Harry y la atrajo hacia �l, examinando el anillo que rodeaba el dedo. "Se supone que la amatista cura y trae protecci�n y claridad mental. La esmeralda repele el mal y - " mir� a Harry, inclinando la cabeza contemplativo, "bueno, destaca el color de tus ojos."

Draco solt� la mano de Harry y retrocedi� tranquilamente; Harry parpade�, no pod�a pensar en nada que decir. Miraba expectante a Draco, pero el otro muchacho ya hab�a apartado los ojos d�ndose la vuelta.

Draco abri� la puerta, y la mantuvo abierta para que Harry saliera primero. "Cuida el anillo apropiadamente, �quieres? Es endemoniadamente caro y es de mi madre. Quiz� es por eso que es la �nica pieza de joyer�a que poseo que no tiene grabado el apellido ' Malfoy'."

"�Las grabas con la leyenda 'Si encuentra esta joya, favor de devolverla a su propietario'?" Harry hizo un gesto de fastidio y sali� del cuarto. "�Porque si no hubieras grabado el nombre de la familia en ella, la gente no sabr�a a qui�n pertenece y podr�a embols�rsela?"

"C�llate, Potter," exhal� Draco, mientras cerraba la puerta silenciosamente despu�s de verificar que adentro todo estaba en su estado original. "Solo est�s celoso porque no tienes suficiente joyer�a para mandar grabar tu nombre en ella."

"Oh, entonces esa es la raz�n - descuentos por volumen."

"D�jalo Potter, antes de que te quite el anillo y entonces no tendr�s protecci�n contra los malvados."

"S�lo al�jate un poco de m� y se lograr�a el mismo efecto."

Llegaron al descanso de la escalera y comenzaron a descender en silencio; a medio camino, Harry de pronto record� el pr�ximo partido de Quidditch (para el que s�lo faltaban cinco d�as ya que era viernes por la noche.) Se volvi� hacia Draco. "�Ya sabes que el partido Gryffindor-Slytherin se ha adelantado para el pr�ximo mi�rcoles?"

Las sombras escudaron la expresi�n de Draco, la cual parec�a haberse oscurecido imperceptiblemente. "Ya s�. Finnigan me lo dijo."

"As� que..." Harry aventur�.

"Con suerte podremos arreglar esto antes del partido." Draco contest� brevemente; su voz era entrecortada y no parec�a tan seguro siempre. "Tratar� de pensar en algo."

"�Has pensado en alg�n plan?"

"No," Draco parec�a bastante agitado, "pero ya se me ocurrir� algo." Parec�a que estaba intentando convencerse m�s a s� mismo que a Harry. "Y... y si se te ocurre cualquier cosa, d�jamelo saber."

Para Harry eso era como una admisi�n de que Draco todav�a no ten�a idea sobre qu� hacer. Draco Malfoy, hasta donde sab�a, no era de los que ped�a ayuda a menos que realmente se sintiera cercado y con una urgente necesidad resolver el problema. Lo hab�a visto antes, cuando estaban solos en el corredor el d�a anterior - las olas de callada desesperaci�n, tan evidentes en la forma en que Draco apartaba la mirada, en la estrechez de su voz.

Salieron de la Torre de Astronom�a y llegaron a donde ten�an que separarse; Harry iba de regreso a la torre de Gryffindor mientras Draco tomaba la escalera de la piedra hacia los calabozos de Slytherin.

"Bien, ver� lo que puedo hacer." Harry se volvi� a Draco y de pronto pens� en c�mo las sombras que ca�an sobre la cara de Draco complementaban muy bien su blanca piel y cabello claro. Era un oscuro contraste muy bello, que no hab�a notado antes, probablemente debido al hecho de que no ten�a por h�bito pasear de noche por ah� con Malfoy.

Draco solo asinti�, aunque hab�a una tristeza silenciosa en sus ojos. "Est� bien." Entonces se volvi� abruptamente y se alej� desliz�ndose por la escalera de la piedra que estaba a un lado y que llevaba a los calabozos de Slytherin.

Harry se qued� donde estaba por unos instantes, observando a Draco alejarse; entonces se volvi� en direcci�n opuesta y regres� a su dormitorio, atribulados pensamientos llenos de cuchillos, anillos, sangre y Draco lo acompa�aron todo el camino de regreso.




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