El Dormitorio de Gryffindor
Quien lo Diría
Escrita por: Rickey_a
Traducida por: Nalero y Val

Capítulo 3

Harry decidió llegar a la fiesta con Ron y una Hermione bastante embarazada de su segundo hijo. La propiedad Zabini era bastante impresionante y la fiesta tenía lugar en el gran salón de baile. Harry y Ron escoltaron a Hermione a una mesa cerca de la pista de baile para que pudiera estar sentaba y observar a los que bailaban. Todos los demás Weasley ya habían llegado y fueron hacia ellos para saludarlos y armar alboroto por Hermione. Después de que Harry hubo completado la ronda inicial de saludos y abrazos, se fue al bar en busca de un trago.

Conforme se acercaba al bar, se percató una mata de cabello rubio que llegaba a los hombros. Era inconfundible el hombre alegre que estaba sentado solo en el bar. Estaba vestido impecablemente con una túnica negra de vestir hecha a la medida. Malfoy se volvió y lo encaró justo en el momento en que Harry llegó a la barra y pedía una copa de champagne. Malfoy también bebía champagne. Harry observó al hombre levantar lentamente su copa en espera de que el cantinero le sirviera la suya a Harry. Habían pasado siete años desde que había visto a los ojos a su adversario de la infancia. No había forma de negarlo. Ahora era un hombre y uno bastante guapo. Harry tomó la copa del cantinero y la elevó en el aire en respuesta al brindis de Draco.

“Por la feliz pareja,” dijo Malfoy.

Harry se percató de la profundidad de su voz y asintió antes de dar un trago largo.

Malfoy también dio un trago y siguió mirándolo. “¿El gato te comió la lengua, Potter?”

“No,” replicó Harry llanamente. “Es solo que siete años es mucho tiempo.”

“Pero tu sabías que yo iba a estar aquí. Después de todo, me seleccionaron como el mejor hombre para ser el padrino.”

Harry no pudo evitar notar las palabras escogidas deliberadamente por Draco y todo lo que insinuaban.

“Ginny me dijo que estarías aquí. Tengo instrucciones estrictas de ser amable.”

“Al igual que todos los Weasley, me supongo.”

“Tendrías que preguntarles a ellos,” contestó Harry y luego bebió rápidamente el resto de su copa.

“Es champagne, no whiskey,”comentó burlón Draco.

“Gracias, estoy perfectamente enterado.” Harry extendió su copa para que el cantinero se la volviera a llenar. “Es sólo que necesito un poco de calentamiento.”

“¿Para qué?”

“Para una larga velada.”

Malfoy sonrió. Harry estaba cautivado. No era la sonrisa burlona y triunfante que recordaba. Esta era suave y genuina. No pudo evitar pensar en las señales no tan sutiles de Ginny durante el último año.

“Y, ¿a qué te dedicas, Malfoy?” preguntó para hacer conversación.

“Me mantengo ocupado,” contestó y dio un trago largo.

Harry observó que Malfoy ocupaba la mano izquierda. Hasta donde él recordara, Malfoy era diestro. Observó el brazo derecho que descansaba sobre su pierna. Recordó haber visto el antebrazo mutilado y marcado en el punto donde había estado la Marca Tenebrosa. Cuando se dio cuenta que lo estaba mirando fijamente, se apresuró a dar un trago a su copa recién llenada. Harry volvió a mirar a Malfoy que veía a la multitud. Gracias a dios no lo había visto.

“Y bien, Potter. Escuché que juegas para el equipo Nacional Inglés. Debes disfrutarlo.” Malfoy siguió haciendo conversación.

Todo era surreal para Harry. Estaba conversando con Draco Malfoy. No había visto al hombre en siete años y antes de eso cada intercambio que habían tenido siempre habían sido confrontaciones.

“Si. Me encanta el Quidditch. ¿Tu todavía juegas?”

Los ojos de Malfoy se entristecieron al contestar, “No.”

“¿Por qué no?” preguntó Harry con genuina curiosidad.

“Ya no puedo volar,” contestó simplemente y levantó un poco el brazo derecho. “No tengo mucho control de mi brazo izquierdo. No puedo sujetar la escoba.”

“Lo siento.”

Malfoy estudió a Harry con detenimiento antes de contestar, “No necesito tu lástima.”

“No es lástima,” dijo Harry con tranquilidad. “Es sólo que no quería mencionar un tema delicado.”

“¿Por qué? Eres bueno para eso.”

“¿Qué?”

Malfoy no levantó la voz, pero aún así su tono fue muy serio cuando replicó. “Siempre te fuiste directo a mis debilidades. Y el tiempo no parece haberlo cambiado.”

Harry no sabía qué decir.

Malfoy apuró el resto de su copa y se incorporó. “Le prometí un baile a Ginny. Ahora parece ser tan buen momento como cualquiera. No te preocupes, Potter. Le diré que te comportaste perfectamente encantador.”

Harry lo observó cruzar la habitación. Fred y George se le unieron en el bar y lo sacaron de sus pensamientos.

Le consumió mucha energía, pero Harry logró sonreír y socializar. Platicó con varios de sus viejos compañeros de clase, así como con varios oficiales del Ministerio. Después de dos horas, Harry estaba exhausto de platicar. Quizá debería haberse encantado una sonrisa. Agarró una botella recién destapada de champagne de un amigable elfo doméstico y cruzó unas puertas hacia un pequeño balcón. Aire fresco y unos momentos de tranquilidad sonaban fantásticos.

Harry no pudo evitar sonreír ante el destino cuando al abrir las puertas se encontró con que el balcón ya estaba ocupado por Draco Malfoy.

Malfoy puso los ojos en blanco cuando Harry se le unió en el barandal y las enormes puertas se hubieron cerrado tras él.

Después de un momento de silencio, Harry dijo, “Hace frío aquí afuera.” Y un pequeño vaho se formó contra el frío aire de la noche. “¿Por qué no hiciste un encantamiento calentador?”

Malfoy levantó el brazo derecho, “No puedo.”

“No puedes, ¿qué?” preguntó Harry completamente confundido.

“Tengo un uso limitado del brazo con el que sujeto la varita, ¿recuerdas?” señaló Malfoy tranquilamente. “Puedo hacer la mayoría de los hechizos, pero nada que necesite un movimiento intrincado, como por ejemplo el encantamiento calentador. Están más allá de mis habilidades.”

“Lo siento,” replicó Harry con sinceridad.

“Ésa es la segunda vez esta noche. Veamos si lo puedes recordar para la próxima.”

Sintiéndose avergonzado, Harry lanzó rápidamente un encantamiento calentador y luego le pasó la botella de champagne a Malfoy. “Toma, parece que tu copa está vacía.”

“Gracias,” dijo Malfoy dándole un trago largo antes de regresarle la botella. “Y también por el encantamiento calentador.”

Harry le dio un trago al champagne mientras se recargaba de espaldas al barandal.

“¿Y por qué te escondes aquí?” preguntó Malfoy.

“¿Yo?” Harry sonrió. “Detesto estas cosas.”

“¿Qué cosas?” lo presionó.

“Las multitudes, fiestas formales, el baile, ponle el nombre que quieras.”

“Nunca me lo hubiera imaginado.·

Harry se volvió para encarar a Malfoy y le dedicó una mirada dura y larga antes de decir gentilmente, “No me conoces para nada, Malfoy.”

“Cierto.”

“¿Y qué hay de ti?” preguntó Harry.

“¿De mi? ¿De qué?”

“¿Por qué te estás escondiendo aquí afuera?”

Draco sonrió y lo miró a los ojos, “¿Me creerías si te dijera que por la misma razón?”

Harry soltó un resoplido.

“Bien, no me creas.”

Harry le volvió a ofrecer la botella a Malfoy. “Oh, te creo.”

Malfoy le dio un trago y se la regresó. Harry tenía una sonrisa tonta en la cara.

“¿Qué es tan divertido?” preguntó Malfoy.

“Puede ser que esté loco, pero estoy comenzando a creer que Ginny podría tener razón.”

“Generalmente Ginny tiene razón,” dijo Malfoy con admiración.

“Ni que me lo digas.”

“Malfoy se mordió un labio y luego preguntó tranquilamente, “¿Cómo es que Blaise está allá adentro?”

“¿A qué te refieres?”

“Me refiero,” y lo miró directamente a los ojos, “Creo que hacen una pareja encantadora, pero, ¿por qué no eres tu?”

“¿Alguna vez le has preguntado a Ginny eso?”

“De hecho, si, hace dos años cuando comenzaron a salir. Yo creí que sólo estaba perdiendo el tiempo con él y que cuando tu aparecieras, lo dejaría.”

“Ella no haría eso,” dijo Harry cariñosamente.

“Eso fue lo que ella dijo.”

“¿Qué mas dijo?”

“Que eras como su hermano y que sólo eran amigos íntimos.”

Harry se encogió de hombros. “Así es. ¿Y no le creíste?”

“Al principio, no. Blaise es uno me mis amigos mas cercanos y no me agradaba la idea de que ella lo mandara a freír espárragos para regresar contigo. Pero con el tiempo, pude ver cómo eran cuando estaban juntos y un buen día yo mismo me hice amigo de Ginny.”

“Es difícil de creer,” Harry dio otro trago.

“¿Por qué?”

“No me malinterpretes. Ginny me ha contado que eres un buen amigo tanto de Blaise como de ella. Es solo que es difícil de creer después de todo lo que pasó en la escuela.”

“Haciendo a un lado las actitudes infantiles mezquinas, realmente la considero mi amiga. De verdad me cae bien Ginny.”

“¿Por qué?” fue el turno de Harry de preguntar.

Malfoy extendió la mano y Harry le pasó la botella. Dio un trago antes de explicar. “Ginny Weasley es una bruja muy talentosa y poderosa. No tengo problema alguno en admitirlo. Blaise cree que es maravillosa. Eso es suficiente para mi. Pero podría haber hecho que Blaise me mantuviera alejado y no lo hizo. Y créeme, muchos de mis viejos amigos querían mantenerme a una buena distancia. En lugar de eso, ella trató de conocerme. Se volvió mi amiga aún cuando no tenía porqué hacerlo. Y es una de las pocas personas sobre la faz de la tierra que me ha sorprendido. Realmente sorprendido.”

Harry había estado escuchando atentamente cada palabra de Malfoy. Apenas si podía creer que estas palabras amables sobre Ginny estuvieran saliendo de la boca de Draco Malfoy. “¿Qué hizo?” preguntó.

Malfoy tomó otro trago y contó su historia como si nada, “Hace poco mas de un año, ya se estaban poniendo muy serios. Ella quería hacer una fiesta para sus amigos de Slytherin para conocernos. Realmente conocernos. La mayoría de mis amigos sabe lo de mi brazo. No es un gran secreto, pero no creo que se pongan a pensar en ello. No saben cómo afecta mi vida diaria.” Malfoy miró a Harry fijamente. “No estoy buscando tu simpatía. Las cosas por su nombre. En fin, ella trataba de impresionarnos y sirvió unos filetes mignon magníficos.”

Harry miró a Malfoy. No podía imaginarse a dónde iría a parar esta historia. Malfoy le dio la botella y Harry dio un trago.

“No podía cortar el filete.”

“Oh.”

“Ella se dio cuenta de inmediato. Yo no sabía qué hacer. No la quería insultar. Estaba pensando que tendría que hacer un hechizo para poder cortar la carne. Hubiera sido extraño. Y fue entonces cuando lo hizo.”

“¿Qué?”

“Sin indicación alguna, le hizo un hechizo rápido a mi cuchillo. Lo encantó para que respondiera a la más mínima presión y así me permitiera cortar fácilmente la carne. Nadie mas se dio cuenta. Decidí en ese momento que era realmente brillante y que Blaise sería un tonto rematado si la dejara regresar a ti.”

Harry no pudo evitar sonreír con cariño. “Es una bonita historia.” Le regresó la botella a Malfoy. “Supongo que debería regresar. Ginny se debe estar preguntando en dónde estamos.”

Malfoy se terminó lo último del champagne mientras Harry abría la puerta. Malfoy se atragantó y le dijo a Harry. “Sinceramente te digo que si fuera heterosexual, la querría para mí.”

Harry volvió la mirada y le dedicó una sonrisa que no sabía que tenía. “Lo mismo digo,” dijo en voz baja y luego dejó en el balcón a un Draco muy sorprendido.

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