| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo Ocho: Siempre el Dolor
Tus ojos son verdes, como pasto de verano
Tus labios son rojos, como una rosa reci�n cortada
Tu cabello es suave, como un riachuelo Irland�s
Y tu voz est� llena de belleza dulce
Y las �ltimas palabras que lo escuch� decir
Fueron, regresar� por ti, mi amor
El d�a de Navidad
��Es tarde, tarde, TARDE!� grit� Harry mientras trataba de beber su caf� al mismo tiempo que met�a el pie en el zapato. El resultado fue que derram� el caf� sobre su camisa y rompi� una agujeta. ��Maldici�n!�
Draco suspir� cansado y le extendi� una camisa limpia junto con otro par de zapatos.
�Te dije que te pararas antes, pero no, ten�as que dormir otros cinco minutos...�
�No me est�s ayudando,� murmur� Harry. Le dio su caf� bruscamente, se arranc� la camisa manchada, se puso apresurado la que le hab�a dado Draco y se detuvo a desabrochar sus tenis antes de intentar pon�rselos.
�Te traigo ropa y caf�, �y me gritas que no te estoy ayudando?� replic� Draco al regresar de la cocina con un termo (de tapa gruesa) lleno de caf� caliente y rico, con la cantidad exacta de leche.
�Me refiero a tu actitud presuntuosa,� contest� Harry de mal humor. Le dio un trago a su caf� y gimi� extasiado. Mir� intensamente la taza y le dijo, �Te amo.�
��Hey! Yo fui quien hizo el caf�, �qu� tienes que decirme?�
��Que me conoces a mi y a mi rutina matutina inquietantemente bien?� replic� Harry con ligereza.
�Cierto. De hecho s� exactamente qu� es lo que vas a decir...�
��Diablos! Ahora si ya se me hizo tarde,� dijo Harry mientras agarraba su mochila para dirigirse a la puerta. Se peg� en el codo con el marco de la puerta al salir lo que provoc� que mas lenguaje colorido saliera de su boca y que fue ligeramente apagado cuando cerr� la puerta detr�s de �l.
�Cuando veas la hora...� termin� Draco en el departamento vac�o. Sacudi� la cabeza y recogi� la camisa tirada, meti� los zapatos abandonados en el cl�set del pasillo y regres� a la cocina. Esa ma�ana no hab�a habido tiempo para desayunar, cuando menos no para Harry. Draco se prepar� pan tostado y se sirvi� una taza de caf�.
Se fue a la sala para sentarse en el sof� con su caf� y una novela de misterio que seg�n Harry era un cl�sico. Ten�a que admitir que le gustaba un poco este personaje, Sherlock Holmes, se identificaba con algunas de sus peculiaridades y le divert�a pensar que Harry se parec�a un poco al torpe de Watson, pues frecuentemente le asombraban y desconcertaban las cosas que ocurr�an a su alrededor.
Alrededor del medio d�a se levant� del sof� y fue a limpiar la cocina. Habitualmente �l y Harry desayunaban juntos, luego Harry lavaba la mayor parte de los trastes dejando solamente uno o dos sartenes remojando. Hoy no hab�a tenido tiempo para comer porque se le hizo inusualmente tarde, pero por el otro lado, no hab�a mucho qu� limpiar. Draco generalmente se com�a las sobras en el transcurso del d�a y luego preparaba algo para que cenaran los dos juntos. En la cena Harry comentar�a c�mo le hab�a ido en el d�a y Draco lo escuchar�a. Luego Harry limpiar�a la cocina, mientras Draco se quedaba sentado jugueteando con su taza de caf�. Harry le dir�a que era justo que �l limpiara mientras Draco se relajaba ya que �l hab�a hecho la comida. Mientras lavaba los trastes, platicaban de todo y de nada, platicaban sobre libros que Harry tra�a de la librer�a (se hab�a vuelto bueno en traer cosas que le interesaban a Draco). Luego platicar�an sobre los programas de televisi�n, sobre la comida, comparar�an invenciones muggles contra las m�gicas. A veces simplemente se sentar�an y dejar�an que el silencio hablara por ellos. Draco se descubri� esperando con ansias esa parte del d�a.
Mientras lavaba su taza y la pon�a a secar en el escurridero, comprendi� de golpe lo dom�stico de la situaci�n. El viejo Draco nunca habr�a considerado hacer labores dom�sticas, pero hab�a sucedido de una manera tan natural � prefer�a cocinar en una cocina limpia y ten�a suficiente tiempo libre como para, ocasionalmente, sacudir o pasar la aspiradora. Es mas, le gustaba cuidar de Harry. Frunci� el ce�o � se estaba volviendo demasiado sentimental para su gusto. Si iba a tener que pensar en Harry todo el tiempo, cuando menos deber�a tener pensamientos pervertidos, sensuales como cualquier otro chico de dieciocho a�os. Si, estaba funcionando. Harry quit�ndose la camisa momentos antes, desnudando ese pecho tan encantador sobre el que Draco ansiaba volver a poner las manos. Harry agach�ndose para atarse los zapatos, provocando que esos pantalones que le quedaban flojos se le ajustaran a la altura de un trasero que hac�a que el impulso de pellizcarlo regresara con fuerza. Incluso el gemido que emiti� cuando el caf� toc� sus labios suaves y rosados fue suficiente para que se estremeciera deliciosamente.
Se le ocurri� una idea astuta. Cierto, Harry hab�a dicho que quer�a ir despacio y desde el masaje, las cosas se hab�an mantenido tranquilas, pero nada dec�a que Draco no pod�a cuando menos intentar seducirlo. No pasar�a nada si la seducci�n no funcionaba, y si s� funcionaba, entonces Harry pensar�a que todo hab�a sido su idea. Una sonrisa furtiva y maliciosa adorn� su rostro; el tipo de sonrisa que hace a la gente preguntarse qu� est� uno tramando. Harry nunca sabr�a lo que lo hab�a golpeado.
Despu�s de ba�arse, se par� frente al espejo ligeramente empa�ado del ba�o, con una toalla alrededor de su cintura y se observ� con ojo cr�tico. Debido a que nunca se hab�a sentido realmente atra�do por alguien, nunca le hab�a pasado por la mente que alguien pudiera admirar su apariencia. Y aprovechar su habilidad para atraer f�sicamente a los dem�s le era imposible porque los conceptos de lujuria y deseo le eran extra�os. O al menos as� hab�a sido hasta que comenzara a babear por Harry. Ahora no pod�a dejar de pensar en lo que pensar�a de �l. Le hab�an dicho que era atractivo cuando era ni�o, y era algo que hab�a aceptado sin dudar y nunca hab�a pensado mucho en ello. Pero, �era atractivo? Y si lo era, �c�mo iba a resaltar este hecho ante cierto individuo ignorante de cabello negro?
El se ve�a demasiado delgado, desali�ado y p�lido. No ten�a muy ejercitado el pecho y todav�a no recuperaba el f�sico que hab�a tenido en Hogwarts. Los m�sculos ejercitados por el Quidditch todav�a eran evidentes, pero menos definidos y las clav�culas le sobresal�an extra�amente. Su piel se ve�a algo delgada, tan blanca que se pod�an ver las venitas azules que corr�an debajo. Claro que siempre hab�a sido mas bien p�lido � no se bronceaba, e incluso su vello corporal era platinado, casi invisible. �Era algo atractivo? Siempre le hab�a molestado mas que ninguna otra cosa, el hecho de que se le notara cualquier moret�n y el desagradable contraste entre el azul oscuro y su piel. Por eso casi siempre se vest�a con ropa que lo cubr�a lo mas posible. Quiz� eso explicaba por qu� prefer�a el invierno al verano; los su�teres y pantalones de invierno eran mucho mas halagadores que la ropa delgada y reveladora del verano. Adem�s, durante el verano uno se ve�a obligado a vestir trajes de ba�o y a reunirse en lugares p�blicos llenos de sol como la playa. Desde ni�o hab�a renegado de la playa pues se hab�a visto obligado a utilizar una camiseta todo el tiempo junto con grandes cantidades de bloqueador solar y no hab�a sido divertido; y desafortunadamente la adolescencia le lleg� tarde a Draco Malfoy, por lo tanto, las comparaciones se volvieron mas bien injustas y lastimeras para su ego.
Cuando menos hab�a crecido a una estatura decente. Siendo tan solo un poco mas chico que Harry tanto en estatura como en complexi�n lo pod�a inmovilizar sin grandes problemas y sin verse rid�culo. Supon�a que ten�a buenas piernas, un poco largas en relaci�n con el resto de su cuerpo, aunque sus rodillas eran demasiado huesudas y en esa parte tambi�n hab�a perdido tono muscular. Aunque no era su culpa que durante su encarcelamiento no le hubieran permitido hacer mucho ejercicio. Ahora pod�a rectificar eso, aunque tampoco pod�a hacer mucho ejercicio adentro de la casa. �Podr�a salir del departamento? Tan solo a correr alrededor de la cuadra o algo as�, si podr�a hacerlo, �no? Mir�ndose directamente al espejo tuvo que admitir que no estaba seguro de poder.
Frustrado, le frunci� el ce�o a su reflejo, se visti� r�pidamente, entr� molesto en la cocina y sac� algo de su estr�s con una pobre masa para pan. Pronto se le pas� el coraje y le qued� solamente el abatimiento por no poder vencer su miedo. Despu�s de haber terminado satisfactoriamente con los preparativos de la cena, tom� otra vez el libro de Sherlock Holmes y sali� al balc�n. Harry lo encontr� ah� sentado cuando regres� en la tarde.
La �nica palabra en la que pudo pensar Harry fue hermoso. Su�ter de cuello de tortuga negro, pantalones grises, cabello rubio que ca�a sobre unos ojos turbios; se ve�a fuerte y vulnerable al mismo tiempo. Harry se acerc� atra�do al balc�n. Draco no se percat� de su presencia sino hasta que desliz� la puerta de cristal, y entonces su expresi�n reservada y melanc�lica se transform� en una de bienvenida, sus ojos pasaron de una neblina fr�a a un plateado brillante.
Draco iba a hablar, pero Harry fue mas r�pido al cubrir su boca con unos labios tan dolorosamente dulces que lo dejaron inm�vil. Harry puso una mano debajo de su barbilla para levantarla y acercarse a�n mas. La impresi�n de Draco por el saludo de Harry solo dur� el tiempo que le tom� echarle los brazos al cuello, para luego regresarle el beso con la misma pasi�n. Harry se arrodill� para quedar a su nivel, ahora ten�a ambas manos alrededor de su cara para mantenerlo en posici�n. Su lengua persegu�a a la de Draco entre sus bocas, saboreando y probando, persuadiendo y presionando. Draco sinti� que el coraz�n le lat�a desbocado, se mare� y la piel comenz� a cosquillearle. Estaba atrapado entre la pared y el cuerpo de Harry; la primera estaba fr�a y dura, lo segundo estaba tan caliente que quemaba, pero a�n as� lo suficientemente suave para que lo aceptara. Harry besaba su boca con una posesividad que ninguno hab�a esperado, pero que tampoco quer�an negar. El beso pareci� durar una eternidad; un deseo embravecido que dur� todo el tiempo hasta que Harry lo termin� al bajar la cabeza al hueco del cuello de Draco en busca de aire. Harry sinti� las manos de Draco en su cabello y espalda, tranquilizadoras y protectoras mientras ambos jadeaban en busca de aire.
�Hola a ti tambi�n,� dijo Draco eventualmente bastante mareado. Se supon�a que era �l el que iba a seducir, y viene Harry y le quita el alma a besos. Claro que a Draco no le import�.
Harry levant� la cabeza para observar su cara sonrojada y ojos dilatados. Sonri� y dijo t�midamente, �Ten�a muchas ganas de darte un beso.�
Draco deposit� besos dulces sobre sus labios inflamados. �Nunca, nunca te disculpes por eso,� dijo con la voz mas ronca de lo normal. �Si�ntete en completa libertad de violarme cuando quieras.�
��Ahora estar�a bien?� pregunt� Harry con ojos brillantes.
�Seguro. Ven aqu�,� contest� Draco acerc�ndolo hasta que estuvo sentado en su regazo. �Ahora, creo que est�bamos en esto cuando nos quedamos sin aire. Veamos cu�nto podemos durar esta vez; sugiero que respiremos profundo.�
El �ltimo pensamiento coherente de Draco antes de que sus sentidos fueran completamente drogados por la boca intoxicante de Harry, fue que si no lo seduc�a r�pido, nunca tendr�a la oportunidad, porque Harry estaba haciendo un buen trabajo �l solo. Aunque eso tampoco le ocasionaba muchos problemas.
Fue durante la semana siguiente que Draco se encontr� paseando frente a la puerta del departamento en espera del ligero chasquido que indicaba que el elevador estaba siendo usado. Cualquier renuencia que ambos pudieran haber mostrado en un principio sobre su relaci�n estaba siendo efectivamente reemplazada con el anhelo de tocar, acariciar y el ansia de estar lo mas cerca posible uno del otro. El periodo de tiempo que Harry necesitaba antes de sentirse c�modo al ser tocado disminu�a cada d�a, y aunque se hab�a mantenido fiel a la regla de �arriba de la cintura�, no hab�a duda de que las cosas se estaban volviendo mas calientes, su encuentros mas frecuentes, mas hambrientos y se estaba volviendo mas dif�cil detenerse.
Tambi�n estaban cambiando en otros aspectos. Aunque cuando se acostaban lo hac�an bien separados, invariablemente despertaban juntos, toc�ndose, posesivos y protectores incluso dormidos. Draco no parec�a capaz de tener las manos quietas, siempre encontraba excusas para deslizar los dedos por el cabello de Harry, para acariciar su mano o darle un apret�n en el hombro. El cambio por parte de Harry era que aceptaba que hiciera tales cosas. Harry parec�a necesitar estar cerca de Draco mas de lo habitual. Sin importar en que cuarto estuviera Draco, Harry llegaba y se le un�a, cargando sus libros o papeles o lo que estuviera haciendo para tener cerca su presencia. As� que Harry se sentar�a y Draco gravitar�a alrededor de su calidez, con los dedos cosquille�ndole ansiosos de tocar y sentir, y el resultado era que generalmente acababan acurrucados en un enredo de miembros, y habiendo perdido cualquier intenci�n de hacer algo productivo. A Draco no le parec�a mal, pues se pasaba los d�as esperando con ansia el regreso de Harry, pero no era muy productivo para Harry pues �l s� ten�a trabajos qu� terminar.
Draco aguz� los o�dos al escuchar el ruido casi imperceptible de las puertas del elevador, y su atenci�n se concentr� en la veta falsa de madera de la puerta. Escuch� unos pasos acerc�ndose a la misma, luego el tintineo de las llaves y acerc� la mano al pomo de la puerta para abrirla antes de Harry tuviera oportunidad de meter la llave. Lo sujet� por el frente de la camisa bruscamente, lo meti� de un jal�n en el departamento, cerr� la puerta y luego lo empuj� contra la misma.
Si hubo alguna protesta (y que conste, Harry no iba a apagar su entusiasmo), fue cortada por la boca de Draco al pegarse a Harry en una bienvenida que se estaba volviendo rutina.
�Llegas tarde,� balbuci� contra sus labios con los ojos cerrados y deslizando las manos debajo de la camisa de Harry con fr�a eficiencia.
�Tuve.. que.. hablar con... no importa... lo lamento,� tartamude� Harry entre besos. De cualquier forma a Draco no pareci� preocuparle la disculpa.
Harry comenz� a bajar por el cuello de Draco, lami�ndolo y mordi�ndolo suavemente, algo que hab�a intentado unos d�as antes y que hab�a capturado la atenci�n del otro. Sinti� sus brazos apretarlo por los hombros y sonri� presuntuoso pues sab�a que el rubio s�lo hac�a eso cuando sent�a d�biles las piernas.
�Maldici�n,� dijo Draco con voz temblorosa, �sabes lo que eso me provoca.�
�Por eso lo hago,� contest� Harry subiendo para probar su boca. Draco quit� una de sus manos del hombro y la regres� a su lugar debajo de la camisa. Draco hab�a descubierto que Harry ten�a muchas cosquillas, especialmente en el est�mago, pero si lo acariciaba de la forma debida, la respuesta era un gemido delicioso. Como para demostrar que ten�a raz�n, Harry hizo un sonido gutural cuando Draco traz� un c�rculo l�nguido alrededor de su ombligo. Mientras Harry ten�a la mente perdida en esa sensaci�n en particular, Draco le dio un tir�n suave a la arracada del pez�n.
Harry abri� r�pidamente los ojos y rompi� el beso para quejarse casi lastimeramente, �Draco, sabes lo que eso me provoca.�
�Por eso lo hago,� repiti� Draco descaradamente. Harry se ri�. Se separaron en ese momento, aunque continuaron lanz�ndose miradas apreciativas durante la cena y el resto de la tarde.
Harry estaba sentado en la mesa de la cocina con varios libros abiertos marcados con peque�as post-its y varios folios, algunos usados y arrugados, otros en limpio. Ten�a que terminar un ensayo para el trimestre.. bueno, en realidad eran varios ensayos que ten�a que entregar en poco tiempo y que hab�a estado dejando de lado para poder tener mas tiempo de �calidad� con Draco. El trimestre anterior hab�a pasado mucho tiempo en la universidad, pero ahora siempre ten�a prisa por regresar a casa. Desafortunadamente su falta de preparaci�n se estaba empezando a hacer evidente en su trabajo.
Draco le volvi� a llenar su taza de caf� y trat� de no ser una molestia. Sab�a que Harry ten�a que trabajar, pero hab�a estado todo el d�a sin �l, y era dif�cil aceptar que no podr�a hablar o re�r con �l en las tardes. Quiz� si tuviera algo m�s que hacer con su tiempo... pero no, no hab�a nada. Debi� haber suspirado, porque Harry levant� la mirada de su trabajo y vio la expresi�n de sus ojos.
�De verdad tengo que terminar esto,� dijo a modo de disculpa.
�Por supuesto,� contest� Draco decidido a no hacerlo sentir culpable. Era t�pico de �Harry� tomar la responsabilidad de cosas que estaban mas all� de su control. �Voy a darme un ba�o y luego quiz� me vaya a la cama, �a menos que necesites algo?�
�No, no te necesito para nada,� contest� Harry con la mente otra vez en su ensayo. No vio que la expresi�n de Draco se ensombreci� ante este comentario casual.
Draco s� se ba��, pues sab�a que la tina era un buen lugar para pensar, y el cerrojo en la puerta le daba algo de privacidad (algo dif�cil de encontrar en un lugar tan peque�o). Sus planes para que se volvieran m�s �ntimos no solo ten�an problemas para mantenerse a flote, sino que al parecer se hundir�an por completo en un futuro cercano. Pues aunque ciertamente se hab�a incrementado el n�mero de veces que ten�an contactos �ntimos, sab�a que cada encuentro depositaba mas presi�n en Harry. Harry estaba estresado por el tiempo, y eso s�lo iba a empeorar cuando llegaran los ex�menes finales. �Llegar�a al punto de que resintiera que Draco estuviera cerca? No hab�a mucho que Draco pudiera hacer para aliviar la tensi�n. No pod�a salir y cuando Harry estaba en casa, Draco no quer�a dejarlo solo. Se sent�a abandonado, d�bil, que no ten�a nada qu� ofrecer, y lo peor de todo, era que sent�a que no pod�a hacer nada para cambiarlo.
El agua ya ten�a un buen rato de haberse enfriado cuando sali� de la tina. Se puso la pijama. Le ech� un vistazo a Harry que segu�a sentado en la mesa de la cocina con la cabeza apoyada en una mano mientras escrib�a furiosamente. Se fue a la cama sin molestarse en decir buenas noches, porque sin duda alguna ser�a ignorado. Observ� los n�meros rojos del reloj alarma conforme fueron marcando los minutos. Pasaban de la una cuando escuch� que Harry iba dando traspi�s a la rec�mara. Sinti� la cama hundirse y las mantas reacomodarse. Incluso le gustaba escuchar el ruidito que hac�an los lentes de Harry cuando los depositaba en la mesita de noche y escuchar cuando apagaba la luz. Aunque le estaba dando la espalda, supo cuando se hab�a dormido. Draco permaneci� despierto un buen rato mas mirando al vac�o.
Las semanas que pasaron volando para Harry, para Draco pasaron lentamente. Harry cada vez estaba menos tiempo en la casa; frecuentemente se quedaba en la biblioteca de la universidad utilizando algo llamado computadora. Draco se volvi� mas callado, devoraba libros con una ferocidad que pas� desapercibida. Se hab�a esforzado por darle espacio a Harry para trabajar y lo hab�a logrado. Quiz� lo hab�a logrado demasiado bien, pues se encontr� extra��ndolo aun cuando estaban en el mismo lugar.
�Hey, Draco, tengo que ir a la universidad para pasar unas cosas en la computadora, �quieres venir? No me va a tomar mucho tiempo y tu puedes dar una vuelta por ah� si quieres,� sugiri� Harry. Le hab�a hecho la invitaci�n porque sab�a que hab�a algo diferente en la casa y no le gustaba la desesperaci�n que sent�a detr�s de los besos de Draco cuando lo recib�a. No sab�a con exactitud qu� estaba mal, pero tom� nota mental de averiguarlo despu�s de que terminaran los ex�menes.
La expresi�n de Draco podr�a haber iluminado la mas oscura de las �pocas. ��En serio? �Lo dices en serio?�
�Guau. Solo es la universidad. No es para nada emocionante, te lo puedo asegurar.�
Draco no perdi� el tiempo discutiendo con Harry y fue a ponerse zapatos. Decidieron caminar y Draco no paraba de voltear de un lado para el otro observando las curiosidades que se mostraban bajo la brillante luz del sol. Quer�a hacer un mill�n de preguntas, pero Harry se ve�a preocupado, as� que mejor guard� silencio. No sab�a que su silencio estaba molest�ndolo.
La universidad de Harry era bastante grande, o eso le pareci�, tenia muchos edificios, pasillos, pisos, as� que tuvo que mantenerse cerca de Harry para no perderse. Tambi�n, a pesar de que era domingo, hab�a muchos estudiantes y se descubri� observando a la gente con inter�s creciente. Se ve�a representado todo tipo de rebeli�n, todo estilo de vida.
Entraron en un cuarto grande en el s�tano de uno de los edificios altos. Las paredes estaban pintadas de un blanco est�ril, la alfombra era gris y hab�a fila tras fila llenas de cajas blancas.
��Son teles?� pregunt� Draco sorprendido.
�No exactamente. Son computadoras,� contest� Harry mientras escrib�a su nombre en una hoja y buscaba un lugar libre. Draco se sent� algo inquieto en una silla naranja que ten�a unas llantitas en la base y que se mov�a a la menor provocaci�n.
��Para qu� sirven?� pregunt�.
�Para muchas cosas. Son capaces de almacenar cantidades enormes de informaci�n. Una biblioteca completa al alcance de un bot�n. Supongo que es la mejor analog�a que te puedo dar.�
Harry intent� explicarle las diferentes caracter�sticas de la computadora, pero aunque Draco parec�a interesado, no entendi� muchas cosas. Harry ten�a trabajo que hacer, as� que acomod� su p�gina y comenz� a escribir.
��Escribe por ti? �De qu� sirve eso?�
�Bueno, una vez que haya terminado de pasar esto, puedo imprimirlo en papel. En vez de tener que escribir y escribir mi bosquejo, puedo pasarlo todo aqu�, editarlo como yo quiera y as� todo lo que entrego es legible. Es much�simo mas r�pido,� replic� Harry. Draco se mordi� el labio, pues sab�a que Harry se estaba cansando de tener que contestar sus preguntas. Mejor se entretuvo con la silla rodante, y se impresion� mas cuando descubri� que pod�a girar en ella.
��Tienes que hacer eso?� le sise� Harry. impactado y bastante herido, Draco estaba a punto de decir algo mordaz, cuando los interrumpieron.
�Yo le dije exactamente lo mismo hace escasa media hora a Mike,� coment� Tim. Los salud� a ambos y luego se sent� en la computadora cercana. Tim le ech� un vistazo a la pantalla de Harry. �Hey, yo tambi�n tengo que hacer eso. Lo hab�a olvidado por completo y casi me dio el ataque cuando lo encontr� entre mis notas.�
�Yo tambi�n. A�n as�, no debe tomarnos mucho tiempo,� coment� Harry. ��En d�nde est� Mike?�
Tim se encogi� de hombros. �Buena pregunta.� Tim meti� la mano en el bolsillo de su abrigo y sac� un peque�o m�vil negro. Presion� un n�mero y esper� a que Mike le contestara. �Hey, �en d�nde est�s? Me acabo de encontrar con Harry y Draco en el laboratorio de las computadoras. �Por qu� no vienes ac�...?�
La puerta del laboratorio se abri� y antes de unirse a ellos, Mike hizo una pausa dram�tica en el umbral de la puerta.
�Ooh, �qu� suerte! Y yo que cre�a que ser�a un d�a completamente desperdiciado,� dijo en voz alta ignorando completamente los letreros que dec�an que se hablara en voz baja. Hab�a otros pocos estudiantes ah�, pero aunque vieron molestos la interrupci�n, Mike sigui� en la misma l�nea, �Draco, �sab�as que te puedes girar en esa silla?�
�Si. Sin embargo me dijeron que dejara de actuar como ni�o,� dijo Draco mirando con ojos entrecerrados a Harry.
�Bah. Tim me dijo lo mismo, raz�n por la cual lo dej�. Pero ahora tu me puedes hacer compa��a, y podemos abandonar a los gemelos aburrici�n y hacer algo mas divertido. �Puedo llev�rmelo, Harry? �Por favorcito?�
��Llev�rtelo? �Qu� quieres hacer con Draco?�
Mike abri� mucho la boca y Tim se apresur� a tap�rsela porque indudablemente dir�a alg�n comentario triple x.
�Lo que Mike quiere decir es que le dar�a mucho gusto ense�arle la universidad a Draco mientras nosotros trabajamos, �no es as�, Mike?� Mike asinti�. �Y lo va a regresar sano y salvo en, digamos, una hora, �verdad?� nuevamente Mike asinti�. �Finalmente, Mike va a regresar a Draco en las mismas condiciones en que se lo lleva, lo que significa nada de tatuajes, nada de alcohol, ni registros policiales, �estoy en lo correcto?� Mike asinti� aunque un poco menos entusiasta que antes. Tim le solt� la boca y Mike hizo un gesto elaborado para limpiarse la cara.
�Aguafiestas,� murmur� Mike por lo bajo.
��Qu� dijiste?� pregunt� Tim.
Mike abati� las pesta�as, �Pensaba en lo mucho que te amo, coraz�n.�
�No lo dudo,� contest� Tim. Mike levant� a Draco de la silla y lo llev� a rastras a la puerta. Harry se levant� para protestar.
�Espera, Draco, no tienes que ir si no quieres,� dijo gentilmente.
�Estar� bien,� respondi� Draco. Se fueron y lo �nico que Harry pudo hacer fue mirarlos nervioso.
��Qu� pasa? Mike no se le va a lanzar, lo sabes.�
�No es eso, es que me he acostumbrado a saber d�nde est� todo el tiempo, �sabes?�
�No. �No ser�s muy posesivo?� pregunt� Tim ret�rico. Harry se encogi� de hombros y regres� a su trabajo. Le cost� trabajo concentrarse y le estaba tomando todo el tiempo del mundo hacer las cosas mas sencillas. No pod�a evitar preguntarse si Draco se estar�a divirtiendo sin �l. �Y si ten�a miedo? �Y si decid�a que estaba cansado de depender de �l? �Y si se daba cuenta de que no lo necesitaba para nada?
Harry se puso de pie repentinamente.
��Ya terminaste?�
�No, �podr�as hablarle a Mike, por favor? �Averiguar en d�nde est�n?�
�Estoy seguro de que est�n bien...�
��Por favor, Tim?�
�Si eso quieres,� dijo Tim, marc� el n�mero y habl� brevemente cuando Mike contest�.
�Vamos, ir� contigo,� dijo Tim. Salieron r�pidamente del laboratorio y subieron las escaleras para salir al campus. �Est�n en el deportivo.�
Solo les tom� unos minutos llegar a su destino, pero fue tiempo suficiente para que Harry se pusiera fren�tico. No parec�a ser capaz de quitarse de encima la sensaci�n de que algo estaba mal. Ya ten�a rato que hab�a dejado de intentar racionalizar sus instintos, pues generalmente eran ciertos. Draco y Mike estaban sentados en una secci�n de bancas vac�as. Mike ve�a con inter�s descarado a los miembros masculinos del equipo de nataci�n de la universidad. Draco ten�a la mirada fija en los pies y con las manos apretaba las orillas de la banca. Para cualquier transe�nte, Draco daba la apariencia de estar aburrido; para Harry, se ve�a aterrorizado.
Dos cabezas giraron en su direcci�n cuando se acercaron. Mike sonri�. Draco salt� de su asiento y corri� a los brazos de Harry, provocando que casi se cayera, pero logr� mantener el equilibrio y abraz� con fuerza al rubio tembloroso.
�Lo intent�, de verdad que lo intent�,� le murmur� desconsolado al o�do.
Harry le acarici� la espalda de una forma que esperaba fuera tranquilizadora. �No hay problema.�
Draco pudo sentir las l�grimas en los ojos y se enoj� consigo mismo. No iba a llorar, y especialmente no aqu�.
��Nos podemos ir a casa ahora?�
�Si, en este mismo momento,� le asegur� Harry. se despidi� con la cabeza de Mike y Tim y gui� a Draco hacia la entrada.
�Vaya, qu� raro,� coment� Mike cuando Harry y Draco no los pod�an escuchar.
��Qu� le hiciste?� lo acus� Tim severo con los brazos cruzados.
��Nada! Te lo juro. Digo, planeaba... dijo, nada en absoluto.�
Tim no pareci� muy convencido. Mike se levant� y se avent� a los brazos de su novio.
��Oof!� exclam� Tim envolviendo con los brazos al otro hombre mas peque�o. ��A qu� se debi� eso?�
�Como le funcion� tan bien a Draco, decid� intentarlo. �Tambi�n me llevar�s a casa?�
��No ten�as tarea que hacer?�
��Tarea? Yo nunca hago ese tipo de cosas,� contest� Mike estremeci�ndose como si se hubiera topado con algo desagradable.
�Ah, bromea todo lo que quieras, pero yo s� que estoy saliendo con un nerd de cl�set,� coment� Tim. �Vamos, una hora en la biblioteca y luego nos marcharemos, lo prometo.�
Mike hizo un puchero, pero no le sirvi�.
�Draco, h�blame,� suplic� Harry cuando entraron en el departamento alg�n tiempo despu�s.
��Qu� debo decir? Tu ten�as raz�n, yo estaba equivocado. Bu, bu, pobre Draco. �Podemos olvidarlo ya?� pregunt� cortante.
�No entiendo por qu� est�s tan enojado conmigo. Te dije que no ten�as que ir con Mike.�
�Oh, si, lo olvid�; la invitaci�n tan amable,� coment� sarc�stico con los brazos cruzados, molesto.
��Qu�? �Es mi culpa?� pregunt� Harry levantando la voz. Ya se hab�an quitado los abrigos y los zapatos y ahora estaban parados en la sala, mir�ndose furiosos.
��Ten�as que ser tan condescendiente? �Enfrente de tus amigos? Siento que vigilas cada paso que doy cuando salimos. �No necesito una maldita ni�era!�
��Y aventarte a mis brazos despu�s de haber estado solo quince minutos refleja algo de salud mental?� pregunt� Harry mordaz.
��Lo sab�a! Eso es lo que realmente piensas, �no? �Que soy pat�tico, un perdedor que no puede hacer nada!�
Harry hizo una mueca, ��Nunca he dicho nada parecido!�
�No ten�as que hacerlo. �Crees que no me doy cuenta? �Las miradas de l�stima, los suspiros que das cuando solo desear�as que me fuera?�
�Bueno, quiz� si no estuvieras SIEMPRE aqu�, podr�a extra�arte. Te di una copia de las llaves y sigue estando ah�; �ni siquiera la has tocado! �Qu� haces todo el d�a? �Te sientas a esperar a que regrese a casa a entretenerte? Ni siquiera puedo terminar de entrar cuando ya te me est�s echando encima,� le grit� Harry.
Harry se arrepinti� en el momento en que habl�, en el segundo en que las palabras salieron de su boca. Vio el dolor incre�ble que cruz� por los ojos de Draco, que intent� en vano disfrazarlo de coraje.
�Bueno, estate tranquilo, no volver� a cometer el mismo error. Deber�a haberme dado cuenta que aun no estando tan tocado de la cabeza no soy lo suficientemente bueno para San Potter. Te dir� una cosa, ir� a matarme y as� arreglar� nuestros problemas,� grit� Draco. Empuj� a Harry y sali�, quer�a largarse, deseaba alejarse.
Harry le sujet� con fuerza la mu�eca. �No. Por favor, no.�
��No qu�, Harry?�
�No me dejes,� dijo Harry lastimeramente. No entend�a por qu� estaban peleando, qu� lo hab�a hecho decir semejantes cosas. Solo sab�a que lo lamentaba y que le aterrorizaba que significara que todo hab�a terminado.
�Pero, �no recuerdas, Potter? Soy un in�til, una broma de ser humano. No puedo marcharme,� dijo sombr�o antes de liberar su mu�eca. Harry se encogi� cuando escuch� el portazo del ba�o. Se dej� caer en la alfombra apoyando la cabeza entre las manos.
Draco comenz� a dar vueltas en los dos pasos y medio de ba�o con los pu�os apretados y la cabeza hacia el techo. Intent� respirar profundo y con regularidad, pero el aliento se le cortaba en la garganta. Cada respiraci�n se volvi� mas complicada hasta que se volvi� estrangulada y comenz� a emitir un silbidito. Incapaz de deshacer el nudo que se le hab�a formado en la garganta, se vio obligado a sentarse. Los ojos le ard�an y presion� la cara contra el suelo fr�o. No le ayud�.
No llor� cuando su padre lo deshered� por decidir no seguir a Voldemort, no llor� cuando su padre lo llev� a casa y nadie le ayud�, no llor� cuando lo encerraron y lo golpearon, no llor� cuando su madre muri�.
Ahora estaba llorando.
No hab�a sido justo lo que le pas�, pero podr�a dejarlo atr�s si hubiera terminado. Pero no hab�a terminado; todav�a le causaba estragos en su vida, alej�ndolo de lo que mas quer�a. Quer�a estar con Harry, y quer�a ser merecedor de la relaci�n. �l era como era y no pod�a estar en otra posici�n que no fuera como igual de Harry. Pero, �qui�n era ahora? �Hacia d�nde iba?
�No soy nadie,� murmur� cerrando los ojos y relaj�ndose contra el suelo duro, estaba demasiado exhausto para moverse.
Las horas pasaron y solo rein� el silencio. Harry se acerc� tres veces a la puerta del ba�o, en una ocasi�n hasta se atrevi� a levantar la mano para tocar, pero al final siempre se arrepent�a y se iba sin decir nada. El d�a dio paso a la tarde, la tarde a la noche y ambos se quedaron en sus lugares, sin pensar mas, ap�ticos. Ya era tarde cuando Harry se levant� y decidi� irse a la cama. Ya con la pijama puesta, finalmente reuni� el coraje para tocar.
��Draco? Me voy a la cama, puedes salir si quieres.� Lo recibi� el silencio. �Por favor, no puedes quedarte ah� toda la noche, aunque ahora me odies.� Pudo escuchar sonidos, como si alguien se hubiera movido, pero Draco no habl�. Suspir� resignado y se dirigi� a la rec�mara.
�Lo siento, Harry,� susurr� Draco.
�Lo siento, Draco,� dijo Harry una vez en los confines de su rec�mara. Ninguno escuch� sus disculpas.
A la ma�ana siguiente, Harry se despert� con un dolor de cabeza terrible. Le tom� unos minutos acostumbrarse a estar despierto, y no lograba entender por qu� se sent�a intranquilo. La diferencia era que su cama estaba vac�a; no se hab�a dado cuenta de lo acostumbrado que estaba a despertar con Draco a su lado. Se imagin� que era lo mismo que con todo lo dem�s, uno no se da cuenta de algo hasta que ya no est�. No est�. Las palabras le provocaron un estremecimiento por la espalda y se levant� r�pidamente de la cama. La puerta del ba�o estaba abierta, y avanz� r�pidamente los pocos pasos que lo separaban de la sala, casi tropez�ndose con la alfombra. Draco tampoco estaba ah�, y ya hab�a deducido que la cocina estaba vac�a. Cerr� los ojos e intent� fingir que pod�a escuchar los sonidos de alguien prepar�ndole el desayuno. Pero la ilusi�n no lleg�, su mente no se dej� enga�ar pues anhelaba que fuera realidad.
Sin creer todav�a lo que sus cinco sentidos le dec�an, se dirigi� al pasillo y verific� la puerta principal. Ya no estaban ni el abrigo ni los zapatos de Draco. El lugar donde estaban las copias de las llaves del departamento estaba vac�o. Por primera vez esa ma�ana, Harry sinti� un rayo de esperanza. �Si Draco hab�a tomado las llaves, quer�a decir que pretend�a regresar? Luego se le volvi� a ir el alma al suelo. Quiz� estaba esperando a que Harry se fuera para regresar y juntar el resto de sus cosas.
Harry tom� los guantes rojos que descansaban en el cl�set y los escondi� en el bolsillo de su chaqueta. Decidi� que si Draco regresaba, no se llevar�a los guantes. Sab�a que era mezquino, pero estaba un poco desesperado. No pod�a creer que Draco se hubiera ido realmente. Se visti� lenta y met�dicamente, dejando que su cuerpo operara en autom�tico. Ya hab�a perdido la primera clase, y al parecer se iba a perder la segunda. Nunca antes se hab�a sentido tan cansado y el dolor de cabeza estaba empeorando.
Finalmente logr� salir del departamento y bajar las escaleras hacia la calle. Ten�a la mente en otro lugar, as� que solo fue pura casualidad la que hizo que casi pisara a Draco. �ste levant� la mirada hacia �l, estaba sentado en el �ltimo escal�n, inexpresivo. Desvi� la mirada y continu� observando los coches que pasaban.
�Necesitas un cigarro,� dijo Harry en voz baja.
��Hmm?�
�Estando ah� sentado, pareciera que necesitas un cigarro colgando de tu boca,� dijo con voz entrecortada.
�Lo pensar�,� replic� fr�amente Draco.
Harry se sent� junto a �l y el fr�o del escal�n de piedra le penetr� el cuerpo. �Cu�nto tiempo ten�a Draco aqu� sentado? Aunque afuera no estaba haciendo fr�o precisamente, era el tipo de clima que te anima a quedarte adentro de tu casa.
�Me espantaste mucho. Pens� que nunca te volver�a a ver,� dijo Harry, la voz se le quebr� un poco.
�Si, bueno. Puedes descansar. Esto fue lo mas lejos que llegu�,� contest� Draco c�ustico. Pate� una piedra. �Este est�pido escal�n fue lo mas lejos que llegu�. Lo odio, Harry. puedo ver la calle frente a mi, s� que no hay nadie que pueda lastimarme, y a�n as� no puedo hacerlo. Es rid�culo, es absurdo, y lo odio. Soy un prisionero pero esta vez yo tambi�n soy el carcelero.�
�Draco,� comenz� Harry lentamente, �todo lo que dijiste anoche, no crees en serio que yo pienso eso, �verdad?� Draco no contest�, no tuvo que hacerlo. Ten�a la respuesta escrita en la cara. �Porque no es cierto. Creo que eres inteligente, fuerte, creo... Draco ans�o regresar a casa porque s� que estar�s aqu�, y lamento si por un segundo te hice pensar que no es as�.�
Harry extendi� una mano para acariciarle la nuca, dejando que sus dedos se deslizaran por sus mechones.
�El problema es lo que yo pienso,�dijo Draco suavemente. �Ya no me siento como yo mismo. Bueno, a veces si. Pero luego me enfrento a estas situaciones en las que me doy cuenta de lo dependiente que me he vuelto de ti. Y un d�a te dar�s cuenta de eso y yo me quedar� sin nada.�
�Es por eso que te he estado animando a que salgas mas. Cr�eme, no me gustar�a nada mas que tenerte en el departamento para mi solo, para que no llegues a encontrar a alguien mejor que yo, pero no puedo hacerlo porque ser�a demasiado ego�sta. Recuerdo c�mo eras en la escuela � muy ambicioso y confiado. No quiero te des por vencido por lo que Voldemort y tu padre te hicieron.�
�Y si yo no creo estar listo?� pregunt� Draco. ��Hasta aqu� llegamos? �Es el final?�
Harry se acerc� y lo abraz�. Despu�s de un momento, Draco se gir� para aceptar el abrazo hasta encontrar una posici�n c�moda.
�No me refer�a a que empezaras ya. De hecho, si lo intentas y ves que no hay nada que valga la pena all� afuera, no hay problema. Lo que no quiero, es que un d�a te resientas conmigo por haberte retenido. Eso era todo lo que yo quer�a decir, pero desafortunadamente manej� mal la situaci�n con mi habitual falta de diplomacia.�
�Nada de tacto y sensibilidad,� replic� Draco, su voz se escuch� un poco mas animada.
�Lo admito, soy un tonto.�
Draco suspir�, �Y yo soy un fen�meno. Estaba tan enojado contigo esta ma�ana que me iba a ir caminando con el amanecer sin mirar atr�s. No pude creer que solo hubiera podido llegar hasta aqu�. Gracias por no re�rte cuando me encontraste.�
�Supongo que vemos las cosas de diferente manera. Tu ves lo cerca que est�s del departamento, yo veo lo lejos que has llegado. Es una mejora,� dijo Harry.
�Si, para mi,� dijo sin entusiasmo Draco.
�Oh, antes de que te des cuenta estar�s afuera todo el d�a y toda la noche. Y yo estar� sentado en la casa preocup�ndome, pregunt�ndome, ��por qu� no llama?�� dijo Harry melodram�tico. Draco se ri�.
�Hablando de la inspirada madre molestona, �no deber�as estar en la escuela, jovencito?� pregunt� Draco incorpor�ndose y sacudi�ndose le extendi� una mano a Harry y lo ayud� a levantarse.
�Si, as� es. Solo quer�a asegurarme de que estamos bien. Estamos bien, �verdad?�
Draco le acomod� un mech�n de cabello negro detr�s de la oreja y le dio un beso en la boca.
�Estamos bien,� replic�.
�Bueno,� dijo Harry haciendo una pausa para darle un beso mas apasionado. ��Vas a volverte a meter? Estas congelado.�
�Creo que me quedar� un rato mas a admirar mi progreso,� arrastr� las palabras.
Harry se encogi� de hombros y se volte� para marcharse. De pronto, volvi� a girarse con una expresi�n extra�a en la cara,
��Draco?�
��Si?�
��Saldr�as conmigo? Me refiero a una cita real, conmigo.�
Harry se ve�a adorable, todo sonrojado y retorci�ndose las manos nervioso. Draco podr�a haberle hecho una broma, pero no lo hizo.
�Me agradar�a. �A d�nde ir�amos?�
�Supongo que a hacer lo cl�sico, ir a cenar y luego al cine. �Por qu� romper la tradici�n?�
�Nunca he ido al cine,� se�al� Draco.
��En serio? �Nunca?� Draco neg� con la cabeza. �Oh. �Crees que podr�s olvidar lo que dije sobre lo cl�sico de la primera cita? Porque entonces podr�a hacer que pensaras que fui muy listo al pensar en ello.�
�No puedo hacer eso, Harry.�
�Maldici�n.�
�Si en algo ayuda, de cualquier forma nunca habr�a pensado que fueras muy listo,� coment� Draco con una sonrisa burlona.
�Mi novio, damas y caballeros, mi novio,� dijo Harry. Lo bes� una vez mas en la mejilla antes de saltar el �ltimo escal�n feliz y alejarse caminando. Con suerte, lograr�a llegar a la tercera y �ltima clase del d�a.
Draco lo observ� alejarse, comenzando a sentir el fr�o del escal�n bajo sus pies y lo crudo del viento, aunque no le rest� mucho a su buen �nimo. Su novio Harry, medit�. Le gustaba c�mo se o�a. Y, pens� con una sonrisa mas familiar, seguramente los regalos ser�an mejores ahora que estaban saliendo, �no?
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