El Dormitorio de Gryffindor
Bienvenido al Mundo Real
Escrita por: IamtheLizardQueen
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo Nueve: Aboliendo la Regla

Harry estaba parado afuera de la puerta de su departamento haciendo tintinear las llaves a prop�sito. Meti� lentamente la llave en la cerradura y la gir� renuente, esperaba que en cualquier momento la puerta se abriera para �l. Pero no fue as�. Tuvo que tomar el pomo y girarlo. Incluso una vez que estuvo adentro con la puerta cerrada, se tom� su tiempo para desabrocharse los zapatos y colgar el abrigo en el cl�set del pasillo. Nada. Suspir�.

Draco no lo hab�a ido a recibir a la puerta desde la pelea as� como tampoco hab�a iniciado ning�n otro encuentro amoroso. Harry sab�a que se deb�a �nica y exclusivamente a lo que �l hab�a dicho en la discusi�n, sobre que Draco se le aventaba muy fuerte. �Qu� lo hab�a pose�do como para menospreciar la forma en que Draco lo recib�a? Oh si, porque no confiaba en las cosas que lo hac�an demasiado feliz. Y era un hecho establecido que es mucho mas f�cil perdonar que olvidar. �Dios�, pens� Harry, ��qui�n necesita enemigos cuando yo solo me arruino la vida tan bien?�

Draco estaba en la sala haciendo esfuerzos supremos por permanecer sentado. Esperar�a hasta que Harry fuera a �l, pero, �por qu� diablos se tardaba tanto? �Cu�nto tiempo necesitaba uno para quitarse los zapatos? Luego Harry estaba ah�, parado en el umbral, y todas las recriminaciones fueron puestas en espera. Harry sonri� y la sonrisa de Draco se hizo mas amplia.

��Tuviste un buen d�a?�

�Ahora est� mejor,� replic� Harry al dejarse caer en el sof� junto a Draco. Draco regres� la atenci�n a su libro, desmesuradamente complacido cuando sinti� que se acerc� mas a �l. Harry se acost� de lado descansando la cabeza sobre su regazo. Draco dej� caer la mano para acariciarle el cabello y Harry dej� escapar un suspiro satisfacci�n.

Esa noche comieron tarde; ninguno de los dos se hab�a querido parar del sof� por no romper la armon�a de la escena. La conversaci�n fue ligera y provocadora, se tocaban de forma sutil pero frecuente. Harry provoc� el primer beso, pero fue Draco el que lo llev� a un nivel mas profundo de pasi�n. Estaban sentados nuevamente en el sof� y Draco se acababa de deslizar sobre el regazo de Harry, con las rodillas a sus costados.

Harry le desabroch� el bot�n superior de la camisa haciendo a un lado la tela hasta que pudo trazar libremente con los labios su clav�cula.

Draco levant� la cabeza para darle mejor acceso. Cuando habl�, su voz fue rasposa, �Realmente somos muy, muy competentes en los besos. �Lo sab�as?�

Harry sonri� contra su piel, �Si tu lo dices.�

�Claro que lo digo. Comenzamos como unos idiotas mocosos � bueno, comparados con ahora.� Tuvo que hacer una pausa cuando Harry le lami� un punto particularmente sensible del cuello. Se estremeci� visiblemente, luego continu�, �Pero ahora somos buenos. Lo digo en serio, Harry � eres verdaderamente genial para besar. Si existiera un concurso, har�amos una fortuna.�

��Y tambi�n te la pasar�as hablando todo el tiempo?� lo brome� Harry.

Draco se sonroj�, �Solo quer�a que lo supieras.�

�Bueno, gracias, pero si no te importa, se necesitan dos personas para dar un beso como dios manda, y detestar�a que perdi�ramos forma,� coment� Harry subiendo la boca hacia los tentadores labios hinchados de Draco.

�No tengas miedo. Realmente somos fant�sticos,� contest� Draco. Entonces procedi� a violar la boca de Harry una y otra vez para probar su putno.

Draco ech� un vistazo al reloj de la pared pregunt�ndose en d�nde estar�a Harry. Normalmente llegaba antes. Sab�a que era irracional preocuparse por un retraso de una hora, pero igualmente se sent�a aprensivo. En parte era porque si Harry estuviera realmente en problemas, �l no podr�a ayudarle mucho, pues por sus malditos miedos estaba encerrado en el departamento. Pas� otra hora antes de que finalmente escuchara abrirse la puerta principal.

�Lamento llegar tarde, ten�a algo que hacer,� coment� Harry. Draco se encogi� de hombros intentando no demostrar lo molesto que hab�a estado. �Te compr� un regalo.�

Draco aguz� los o�dos y le dedic� toda su atenci�n a Harry.

��En serio? �Qu� es?�

�Antes de que lo abras, debes saber que he estado pensando mucho,� le aclar�.

�Nunca cesar�n las maravillas,� se burl� Draco.

Harry lo ignor�, �Y estaba pensando que debe ser dif�cil ya no tener nada m�gico a tu alrededor, as� que, eh, fui al Callej�n Diagon y te compr� algunas cosas. Casi logr� pasar desapercibido, pero unas chicas bastante molestas me reconocieron...�

Draco salt� del sof� percat�ndose por primera vez que tra�a l�piz labial en el cuello de la camisa y del ligero aroma de un perfume empalagoso.

��Quieres decir que te tocaron? �Como se atrevieron! Golfas,� exclam� Draco. Le estaba quitando la camisa con bastante brusquedad como si quisiera destruir cualquier rastro de que alguien mas hab�a puesto las manos encima de lo que �l consideraba su terreno privado.

�Golfas es ser un poco duros. De hecho, fueron muy simp�ticas,� coment� Harry, divertido por el arranque posesivo del otro.

�Entonces, rameras,� escupi� Draco logrando quitarle la camisa por fin. �Bien, �algo mas que hayan tocado?�

Harry estuvo tentado de decirle que los pantalones, tan solo para ver si Draco se los arrancaba con el mismo entusiasmo, pero decidi� que debido al estado en el que se encontraba, podr�a ocasionar da�os severos.

�No, aunque respiraron encima de mi con bastante fuerza. Cre� que podr�as besarme...�

Mas tard� en decirlo que el otro en cumplirlo. Draco le envolvi� el pecho desnudo con los brazos apret�ndolo con fuerza y presionando los labios firmemente contra los de Harry.

��Mejor?�

�Mucho.

�Ahora, �qu� estabas haciendo en el callej�n Diagon, como no fuera levantar mujeres extra�as?� pregunt� Draco. Hab�a planeado soltarlo, pero algo relacionado con su falta de camisa, hizo que tal acci�n fuera imposible.

�Compr�ndote un regalo como te hab�a dicho,� explic� Harry. Se zaf� del abrazo casi mortal de Draco y sac� una bolsa de papel caf�. �Casi son puros libros de hechizos y cosas por el estilo que pens� querr�as estudiar. Adem�s, traje un snap explosivo, ranas de chocolate y una pluma y tinta.�

�Maldita pluma,� murmur� Draco.

Harry levant� las cejas sorprendido, �Vaya, Draco, �admites que el mundo muggle tiene sus ventajas contra el m�gico?�

�De hecho, he llegado a la decisi�n que no somos tan diferentes. Tan solo son respuestas diferentes para los mismos problemas... pero me gustar�a ver mi regalo, �por favor?�

�Y ahora el chico dice por favor,� murmur� Harry. �Uno pensar�a que se dar�a cuenta de que el infierno se est� congelando.�

�Silencio. Mi regalo,� exigi� Draco.

Harry le empuj� la bolsa y Draco se zambull� en ella feliz. Los libros reglamentarios de hechizos del sexto y s�ptimo a�os, dulces, ingredientes para pociones comunes y un caldero compon�an casi todo el contenido.

�No te compr� una varita. No estaba seguro de estuviera permitido. Nunca me ha quedado claro lo de la magia en menores de edad. Digo, �seguimos siendo menores de edad porque no nos graduamos?�

�Ya tenemos dieciocho, as� que no somos menores de edad. Pero debido a que no nos graduamos, no podemos practicar la magia a menos que estemos bajo la supervisi�n de otro mago o bruja entrenado. As� que es bueno que no me hayas comprado una varita � la tentaci�n hubiera sido demasiada. Adem�s, la mayor parte de la magia puede ser rastreada, y no me gustar�a que me visitara mi querido padre,� replic� Draco con el ce�o fruncido.

A Harry le preocupaba que su regalo no hubiera sido buena idea, �Lo lamento, no deber�a haberlo hecho. Pero s� que sientes que vas a la deriva, y cre� que te gustar�a estudiar magia. Siempre fuiste buen estudiante y no quiero que renuncies a todo.�

�No, el regalo es genial, gracias. Ser� bueno poder practicar, adem�s, tengo que admitir que cuando llegu�, me sorprendi� un poco que no hubiera nada m�gico aqu�. Habr�a esperado que retuvieras algunas cosas,� coment� Draco. Sab�a que estaba entrando en terreno peligroso, tan solo esperaba que Harry no se pusiera muy a la defensiva.

Harry jal� su ba�l de la esquina y levant� la tapa. �Si algo de esto te sirve, tienes mi permiso para usarlo. Pero, Draco, ah� hay muchas cosas que finalmente he logrado dejar atr�s y preferir�a no desenterrarlo otra vez, �de acuerdo?�

��Est�s seguro que no quieres hablar de ello?�

�Muy seguro,� contest� Harry. Y lo curioso era que esta vez hablaba en serio. El pasado ya no lo pod�a lastimar; la presencia de Draco lo confirmaba. Hoy, cuando fue al Callej�n Diagon por primera vez en mas de un a�o, no sinti� nada del temor o coraje habituales. Tan solo era un lugar, un espacio que sol�a conocer, y un espacio que pod�a visitar si quer�a.

�De acuerdo, no har� preguntas.�

�Oh, puedes preguntar, pero no te garantizo que te conteste, �te parece bien?�

Draco asinti� y comenz� a revisar algunas de las pertenencias de Harry. Era mucho mas �ntimo de lo que hab�a esperado. Era como poder echar un vistazo en la mente de alguien mas y se sinti� privilegiado porque Harry le diera esta libertad. Abri� el anuario de tercero y ley� algunos de los comentarios que le hab�an escrito sus amigos adentro de la portada. Estaban los habituales, �que tengas un buen verano�, y �nos vemos el a�o que viene�. Se sorprendi� al encontrar un comentario escrito por nada mas ni nada menos que �l. Dec�a, �Recuerda que apestas, Potter�. Se lo ense�� a Harry y ambos rieron.

�Eras un payaso, es casi incre�ble,� coment� Harry sonriendo.

�Lo s�, y peque�o,� dijo Draco al encontrarse una foto de grupo en la que se ve�a considerablemente mas peque�o que sus compa�eros. Harry se se�al� a s� mismo en la foto en el otro extremo del grupo.

�No eras el �nico. Gracias a dios crecimos, �no? Digo, Hermione era mas alta que yo, por el amor de dios.�

�Eras un ni�o bastante bonito, me pregunto qu� pasar�a,�pregunt� Draco con aire inocente. Harry gru�� y lo derrib� al suelo. Se sent� a horcajadas sobre su cintura delgada inmovilizando las manos a sus costados y lo bes� hasta que Draco retir� el comentario.

�As� que como todo buen novio, ya me compraste un regalo. �Cu�ndo tendr� lugar la cita prometida?� �El viernes. Cre� que ya te lo hab�a dicho. En fin, ya ped� permiso en el trabajo.�

�Vaya, Harry, deber�as haberme avisado. No me dejas mucho tiempo para prepararme.�

�Es totalmente casual, Draco, no necesitas vestirte elegante.�

�Como digas,� contest� Draco, pero ya estaba haciendo planes. El brillo malicioso de sus ojos hizo que Harry se preocupara.

A pesar de la insistencia de Harry de que la noche del viernes era algo sencillo, Draco se la pas� la mayor parte de la tarde decidiendo qu� ponerse. No ten�a tanta ropa, por lo que la decisi�n deber�a haber sido sencilla, pero... finalmente decidi� que el negro era su color; se puso unos jeans negros y una ajustada camisa negra de manga larga y estudi� el efecto. Esperaba que la sutileza no le pasara desapercibida a Harry. Se quit� la ropa y se meti� a ba�ar. Ya limpio se puso la ropa y se cepill� el cabello h�medo. Ahora no ten�a otra cosa qu� hacer mas que esperar, y maldijo tanto su habilidad para organizarse (estuvo listo cerca de cuatro horas antes) y la inherente falta de paciencia.

Cuando Harry regres� a casa, lo salud� de la forma habitual y se sigui� de largo hacia la cocina, antes de hacer una mueca y regresar para mirarlo fijamente.

�Epa,� dijo.

�Vaya, gracias, precisamente �sa era la reacci�n que estaba buscando,� coment� Draco presuntuoso.

�Biern,� replic� incoherente Harry.

�Creo que ya aclaramos eso, pero nuevamente, gracias. Uno nunca obtiene demasiados cumplidos. Te dej� sobre la cama la ropa que vas a ponerte, y no quiero que te quejes � ning�n novio m�o va a salir todo desali�ado.�

�Gah,� contest� Harry, asintiendo tambi�n para que Draco le entendiera. Todav�a mareado, Harry fue a cambiarse y se puso unos jeans azules limpios y una camisa blanca de algod�n. Estaba consciente de que estaba sonriendo como un idiota, pero no le import�. No cuando ten�a una cita con ese bastardo guap�simo que estaba en la habitaci�n de junto.

Cenaron en un restaurante peque�o que Harry conoc�a cerca de la universidad. Era un lugar familiar de precios razonables, con manteles de pl�stico, decoraci�n barata, un pobre alumbrado y una comida fant�stica. Ten�an de todo en el men�, desde chow mein hasta cereal, pero Harry recomend� los platillos italianos. Draco pidi� la pasta cabello de �ngel � Harry crey� conveniente se�alar la iron�a.

�Um, te recomendar�a el postre, el pastel de chocolate que tienen aqu� es realmente bueno, pero entonces podr�amos perdernos la pel�cula,� coment� Harry despu�s de que se hubieron llenado de unos bastante satisfactorios carbohidratos.

Draco le dio un trago a su copa y se limpi� la boca suavemente con una servilleta de papel. �De cualquier forma no creo que pudiera comer algo mas.�

Harry observ� el plato de Draco que todav�a ten�a bastante pasta. Lo brome� ligeramente, �Novato.�

�Intento conservar la figura que tanto te gusta. �Recuerdas los comentarios estelares: epa, y gah?� replic� Draco.

Harry se sonroj� tanto como para hacerle competencia al vino y Draco ri�. Estuvieron muy ruidosos mientras esperaban en la fila afuera del cine. Unos cuantos escuchaban su conversaci�n, disfrutando los insultos r�pidos y las r�plicas, en especial porque era evidente que eran en broma y no con intenci�n de lastimar.

El cine estaba lleno y se sentaron casi hasta el fondo. Draco estaba tan concentrado en su conversaci�n con Harry como para pensar en otra cosa, as� que se sobresalt� cuando las luces se apagaron al comienzo de la pel�cula. Pronto se sinti� c�modo en medio de la oscuridad, y el ambiente de anticipaci�n.

Harry hab�a intentado explicarle lo que deb�a esperar, habi�ndose conformado al final con decirle que era una �televisi�n grandota�, pero Draco descubri� que era mucho mas que eso. Lo cautiv� por completo la experiencia. Estaba inclinado hacia delante con los codos apoyados sobre las rodillas y los ojos muy abiertos en la oscuridad cuando se percat� de que hab�a bastantes parejas mas interesadas en ellas mismas que en la pel�cula. Le ech� un vistazo a Harry que estaba absorto mirando la pantalla y no pudo evitar preguntarse si quiz� deber�an estar haciendo otras... cosas. Sin embargo la pel�cula atrajo su atenci�n nuevamente y se olvid� por completo de Harry durante el resto de la misma.

��Qu� te pareci�? Parec�a que estabas medio dormido,� pregunt� Harry cuando iban saliendo del cine.

��Dormido? �Bromeas? �Fue fant�stico! Digo, no ten�a muy buena trama y a los cinco minutos descubr� qui�n era el asesino, pero esa persecuci�n en autom�vil, y luego cuando le dispar� a ese tipo, luego la otra cosa y luego la otra. De momento dec�as �guau�, pero luego �aja� y...�

Harry no pudo evitar re�r ante la descripci�n de Draco de la pel�cula. Si embargo su risa no impidi� que Draco siguiera hablando, y ya casi hab�an llegado al departamento cuando finalmente Draco se detuvo para tomar aire. �Oh, y quer�a preguntarte, �te averg�enzas de mi?�

�Perd�n?� pregunt� Harry completamente desconcertado por el cambio de tema.

�Bueno, en el cine hab�a parejas bes�ndose, otras estaban abrazadas o tomadas de la mano y me pregunt� por qu� no est�bamos haciendo eso.�

��Quer�as tomarme de la mano?� pregunt� Harry esc�ptico.

�Ug, no seas tonto, yo no hago ese tipo de cosas como no sean en mi beneficio. No creo en las demostraciones p�blicas de cari�o � ciertas cosas deben mantenerse en privado. Pero no intentaste hacer nada, as� que me estaba preguntando... �fue porque �ramos la �nica pareja de hombres?�

�Bueno, ago a...� comenz� Harry.

��As� que deber� fingir siempre que estemos en p�blico? Porque d�jame decirte que no me desvanezco tan f�cilmente,� replic� enfadado.

�Draco, espera,� dijo Harry sujet�ndole el brazo. Quedaron frente a frente bajo la luz de una farola. �No me averg�enzo de ti, ni de nuestra relaci�n. Es que estoy acostumbrado a que cualquier cosa importante para mi se convierta pronto en comidilla del p�blico. Supongo que estoy acostumbrado a mantener mis cosas en privado, y si, incluso en secreto. No me gusta la idea de compartirte con nadie mas. Quiero que seas m�o. Todo m�o.�

Harry se ruboriz� mientras hablaba. Le estaba acariciando la mejilla a Draco en un intento por hacerle entender lo que estaba diciendo. Cuando estaban solos, sus momentos eran especiales, y no quer�a que nadie mas degradara esas experiencias.

�Quiz� sea lo mas bonito que me hayan dicho jam�s,� coment� Draco todav�a algo sorprendido. Presion� �vidamente su boca contra la de Harry y le complaci� que le contestara inmediatamente. �Si yo soy tuyo, entonces tu eres m�o, �entendido? Me perteneces.�

Harry se limit� a profundizar el beso y a abrazarlo. Draco desliz� una mano debajo de su camisa para tocar la piel desnuda de su espalda. Ten�a el otro brazo alrededor del cuello, evitando as� que las rodillas se le doblaran. Era de ese tipo de besos. Harry puso las manos en el hueco de su espalda, luego sobre sus caderas para finalmente viajar mas abajo y curvarse sobre el trasero de Draco.

Draco abri� los ojos desmesuradamente y rompi� el beso. �Harry, tienes las manos sobre mi trasero, �no ten�amos una regla al respecto?�

Al cerebro de Harry le tom� un rato regresar a la realidad, pero cuando lo hizo, estuvo tan sorprendido como Draco.

�Oh, lo lamento. No quise hacerlo, simplemente pas�,� tartamude� quitando las manos. Hubo un momento inc�modo en el que Harry intent� alejarse de Draco, pero �ste continu� abraz�ndolo fuertemente.

�Est� bien,� dijo Draco e intent� continuar el beso. Harry se dej� arrastrar nuevamente por las sensaciones y despu�s de unos momentos de nerviosismo, encontr� un lugar seguro para sus manos: los hombros de Draco.

��Espera!� dijo Draco de pronto.

��Qu�? Te lo juro que no estaban ni siquiera cerca de tu trasero,� exclam� Harry.

�D�jame aclarar una cosa, �ten�as las manos sobre mi trasero?�

�Si, y lo lamento...�

��Y te hice quitarlas? Pregunt� incr�dulo.

�Si,� replic� Harry inseguro de a d�nde quer�a llegar con este interrogatorio.

�Soy un idiota . o quiz� he estado junto a ti demasiado tiempo. En fin, me retracto,� dijo Draco.

��Eh? �Te retractas?� pregunt� Harry.

�De lo que haya dicho que hizo que quitaras las manos. Me retracto,� dijo Draco imperativo.

�De acuerdo, �eso qu� significa?�

�Pon las manos en mi trasero, Potter,� dijo Draco entre dientes. Harry vacil� repentinamente t�mido. ��Ahora!�

Harry baj� las manos mas r�pido que de prisa y crey� que por la excitaci�n lo hab�a apretado un poco fuerte, pero a Draco pareci� no importarle. De hecho, Draco sonre�a presuntuoso, complacido de haberse salido con la suya. Harry lo apret� mas fuerte y Draco brinc�. La sonrisa se desvaneci�.

��En d�nde est�bamos?� pregunt� Harry ret�rico.

�Est�s consciente de que esto invalida esa molesta ley de �debajo de la cintura�, �verdad?� pregunt� Draco decidido a tener la �ltima palabra. Se aprovech� de la imposibilidad de Harry para hablar y lo bes� profundamente evitando as� cualquier otra discusi�n al respecto.

Pas� cerca de una semana de besos gloriosos y manoseos descarados. Draco estaba complacido por el progreso que llevaban. Los ataques de miedo Harry se estaban volviendo menos regulares y Draco se hizo el prop�sito de salir todos los d�as a sentarse en los escalones del frente.

Sin embargo, esa noche, por primera vez en mucho tiempo, Draco tuvo una pesadilla. En el sue�o, Draco estaba parado en el umbral del departamento. Afuera, mas all� de su alcance, estaban su padre y Harry. Lucius le rodeaba fuertemente el cuello con un brazo y con la otra mano le apuntaba la sien con la varita. Harry lloraba suavemente extendiendo una mano hacia Draco y dec�a algo que no �l no pod�a escuchar. Draco tambi�n gritaba, le dec�a a Harry que todo iba a estar bien, pero era uno de esos sue�os sin sonido en los que no puedes escuchar ni tus propios gritos. Luego su brazo ca�a l�nguido a su costado. Draco pod�a salvarlo, de eso estaba seguro, solo ten�a que cruzar el umbral y todo se resolver�a. Pero, esto no era un sue�o, era una pesadilla y Draco estaba clavado en el suelo incapaz de moverse. Los ojos de Harry se estaban cerrando y se estaba resbalando hacia el suelo. Lucius re�a diab�licamente sin sonido y Draco no pod�a acercarse lo suficiente para tocar una �ltima vez a Harry. hubo un estallido horrible de luz verde proveniente de la varita de Lucius y entonces Draco despert�.

Respiraba con dificultad, con las mantas revueltas en sus manos. Volte� a mirar a Harry para sorprenderse al ver dos ojos luminosos regres�ndole la mirada. La sensaci�n de alivio que sinti� Draco fue casi palpable. Dej� caer la cabeza contra la almohada y mir� al techo esforz�ndose por controlar su coraz�n acelerado. Dudaba mucho poder volverse a dormir pronto. Ten�a demasiado fresco el recuerdo del sue�o, era demasiado real. Un brazo c�lido se desliz� por su pecho y le agarr� el costado.

�Harry, �qu� me est�s haciendo? Tengo una reputaci�n como un tarado insensible e intocable que mantener,� coment� Draco mientras acariciaba su brazo para asegurarse de que Harry segu�a vivito y coleando.

�No dir� nada si tu no lo haces,� coment� Harry adormilado. Harry se reacomod� hasta que estuvo acurrucado junto a Draco. �ste se puso de lado y se acomodaron as�, con la espalda de Draco contra el pecho de Harry y con los brazos del moreno abrazando tranquilizadores la figura temblorosa del rubio.

�Entonces, buenas noches,� dijo Draco acerc�ndose mas a la fuente al parecer interminable de calor de Harry, que no le respondi� porque ya se hab�a quedado dormido otra vez.

En la ma�ana, a Harry se le volvi� a hacer tarde y sus andares acelerados buscando sus cosas frustaron la calma de Draco y su comportamiento tranquilo.

�Tengo que ir directo de la escuela al trabajo, as� que no te ver� hasta tarde. �Vas a estar bien?�

�Estar� bien. �Qu� hay de ti? No tuviste tiempo de desayunar, s� que no almuerzas y ahora vas a trabajar a la hora de la cena. Prom�teme que te detendr�s a comprarte algo para comer.�

�Lo har�, lo prometo,� dijo Harry bes�ndolo en la mejilla mientras tomaba sus llaves.

�Y me refiero a algo mas que caf�,� le grit� Draco. Lo escuch� refunfu�ar que el caf� era un sustituto perfecto de la comida, luego la puerta se cerr� y Harry se hab�a marchado.

El sue�o angusti� a Draco durante la ma�ana. Segu�a viendo la expresi�n resignada en la cara de Harry, como si supiera que Draco no podr�a, no lo salvar�a a tiempo. Lo estremec�a. No quer�a que ese sue�o tuviera la m�s m�nima posibilidad de volverse realidad. No era propio de �l merodear en el fondo... bueno, s� era su estilo, pero no en lo concerniente a Harry. �l era su protector, se record�. Quiz� era hora de que lo demostrara.

Habiendo tomado una decisi�n, estaba determinado a ponerla en pr�ctica lo mas pronto posible. Hizo una lista mental de las cosas que ten�a que hacer. Uno: cuidar adecuadamente de Harry. Y eso era todo. Draco no pod�a evitar pensar que no era una lista propiamente dicha, as� que a�adi� un elemento mas. Dos: meterse en los pantalones de Harry. Si, eso estaba mucho mejor. Pero, primero es lo primero, si lo iba a cuidar de verdad, tendr�a que ser capaz de salir de la casa.

Se pas� la tarde en la cocina, cocinando, pues sab�a que sin importar las promesas que le hubiera hecho, sus comidas consistir�an en caf�, caf� y mas caf�. A las seis de la tarde, puso lo �ltimo de la comida que hab�a preparado en unos recipientes de pl�stico (el pl�stico era algo fant�stico, decidi�), cerr� las tapas, los puso con cuidado en una bolsa y la dej� junto a la puerta. Estaba temblando al amarrarse los zapatos. Tuvo que respirar profundo dos veces para tranquilizarse antes siquiera de tomar su abrigo. Intent� moverse m�s r�pido para que la experiencia terminara pronto, pero la rapidez lo volvi� torpe y tuvo que desacelerar el ritmo otra vez. Con la bolsa de comida en una mano, tom� las llaves del departamento y cruz� la puerta.

Hab�a pasado la primera prueba, pero ahora se enfrentaba a la segunda. Las escaleras. Se sinti� tentado a quedarse sentado en el �ltimo escal�n como hab�a hecho durante los �ltimos d�as, pero no pudo. La comida se estaba enfriando, se dijo y camin� resuelto hacia la acera.

Pod�a escuchar su pulso latiendo como loco, la sangre bombeando por las venas tan r�pido como su quisiera escapar de su piel y volver a esconderse. Esconderse le parec�a una buena idea ahora. Le apetec�a a�n mas arrastrarse hasta la cama y echarse las mantas sobre la cabeza, pero sigui� avanzando, la mente le gritaba llena de p�nico la direcci�n de la librer�a. Segu�a teniendo las llaves en la mano, las apretaba con tanta fuerza que estaba seguro de que le dejar�an marcas. No volte� cuando dio vuelta en la esquina � sab�a que si ve�a el departamento, regresar�a corriendo.

Las sombras se ve�an mas grandes en la siguiente cuadra y adem�s hab�a gente. Un hombre con un portafolios lo roz� apenas, y Draco baj� la mirada a sus zapatos. Un pie, luego el otro � levantar y dejar caer. �Cada paso me acerca mas a Harry�, pensaba y segu�a avanzando. Calles, cruceros, carros, gente y luego, al fin, la librer�a, con su letrerito movi�ndose al viento, haci�ndole se�as para que se acercara, dici�ndole que lo hab�a logrado. Aceler� el paso autom�ticamente, hasta que casi termin� corriendo hacia la puerta y la abri� con mas fuerza de la necesaria. La tienda estaba casi vac�a; las campanitas sobre el umbral rompieron el silencio.

Unos ojos verdes se volvieron hacia �l, la emoci�n contenida en ellos cambi� demasiado r�pido para que Draco la pudiera interpretar. Tampoco pod�a sentir otra cosa mas que un alivio agobiante por volver a tener a Harry a la vista.

�Te traje algo de comer, me imagin� que tendr�as hambre,� dijo Draco suavemente. Harry cruz� la tienda en unos instantes, abraz�ndolo tan fuertemente que lo mas probable era que le fuera a dejar moretones.

��C�mo? �Por qu�?� comenz� Harry, pero pronto desisti�. Volvi� a abrazarlo con fuerza, tanta, que casi lo levant�. Draco enterr� la cabeza en su hombro y aspir� ese olor familiar. Harry retrocedi� y le dio un besito en la boca. ��No sonar� muy trillado si te digo que estoy muy orgulloso de ti?�

�Un poco,� murmur� Draco, pero luego confes�, �Pero yo tambi�n estoy bastante orgulloso de mi.�

De pronto hubo un estallido brillante de luz. Por un momento terrible, Harry pens� que era Colin Creevy con su c�mara. Mir� a su alrededor y vio que era algo mucho peor � la Sra. Cooper con una c�mara y un brillo mani�tico en los ojos.

��Aja! Ya los atrap�. He tenido esta c�mara aqu� todo un mes en espera de esto,� dijo emocionada. Tom� otras dos fotos antes de que Harry pudiera hablar. �Bueno, adelante, �hagan algo! �Por favor?�

�Este no es el momento...�

�Tonter�as, Harry,� lo amonest� Draco. Baj� la bolsa y se meti� las llaves en el bolsillo antes de tomar a Harry por la cintura para doblar de espaldas al hombre sorprendido, tanto que hubo el temor de que ambos cayeran.

�Eso es lo que yo llamo dram�tico,� coment� la Sra. Cooper entre los chasquidos de la c�mara.

��Era relamente necesario?� le susurr� Harry a Draco cuando finalmente le permiti� incorporarse. Se tallaba la espalda, no estaba seguro de que fuera apropiado que una espina se doblara de esa manera.

�No, pero fue divertido,� contest� Draco sonriendo. Harry estaba demasiado feliz como para enojarse con �l y se inclin� para darle un beso de verdad. Cuando se separaron esta vez, la Sra. Cooper segu�a observ�ndolos, pero esta vez con una expresi�n calculadora.

�Hay algo diferente con ustedes dos. No s� exactamente lo que es, pero es casi como si...�

��C�mo si comenz�ramos a salir�� sugiri� Draco. La Sra. Cooper asinti�.

�Sra. Cooper, me siento medio tonto al decirle esto, pero al principio, cuando le cont� sobre Draco, no era cierto que est�bamos saliendo. Mas bien eran... deseos de mi parte. En fin, Draco me sigui� la corriente y bueno... ahora si es mi novio,� termin� Harry preocupado por su reacci�n, porque la expresi�n de la Sra. Cooper era sombr�a.

�Bueno, me decepciona un poco que me hayan enga�ado tan f�cil,� comenz� a decir. De pronto se puso feliz, ��ya s� lo que era! �Yo pude ver antes que ustedes la pareja tan magn�fica que hacen? Y pens�ndolo bien, tuve la oportunidad de ver con mis propios ojos el inicio rom�ntico. �Oh, esto es maravilloso! Les dir� que, revelar� estas fotos y la mejor le mandar� poner un marco dorado. Me encantan los proyectos,� dijo feliz la Sra. Cooper.

Draco le levant� una ceja a Harry, evidentemente preguntando qu� era lo que le pasaba a su hiperactiva jefa. Harry se limit� a encogerse de hombros y sonre�r.

�Ser�a maravilloso, Sra. Cooper,� contest� Draco educadamente.

�Ahora que ya aclaramos eso, �qu� trajiste que huele tan rico?� pregunt� la Sra. Cooper.

�Oh, lo olvid�. Le trajo algo de comer a Harry. Pero hay suficiente para dos, si tiene hambre, Sra. Cooper,� coment� Draco al levantar la bolsa.

�Oh, vaya, no deber�a,� contest� la Sra. Cooper mirando con ojos de hambre el contenido. �Estoy a dieta,� admiti� con aire l�gubre.

��Usted? �A dieta? �Tonter�as!� exclam� Draco. La tom� de la mano y le llev� hasta su oficina. Le gui�� un ojos a Harry por encima del hombro. Pronto la convenci� de probar un poco de todo lo que hab�a llevado. Las trufas de chocolate que prob� al �ltimo le dejaron una expresi�n de gozo.

�Y el chico cocina,� coment� la Sra. Cooper. Mir� a Harry que hab�a entrado en la oficina despu�s de haber atendido al �ltimo cliente y le pregunt�, ��Has hecho algo recientemente para merecer a esta gema perfecta?�

Harry solt� un resoplido al escuchar �gema perfecta�, lo que le vali� un codazo en el est�mago por parte de Draco. �Como si hubiera algo que pudiera hacer para hacerme merecedor de semejante novio,� coment� Harry con aires de grandiosidad, abati�ndole las pesta�as a Draco.

�Oh, c�llate,� dijo Draco riendo.

�En serio, Draco, esta comida es maravillosa,� dijo la Sra. Cooper enderez�ndose en su silla. �Ya tengo un rato pensando que a esta tienda le vendr�a bien un caf� � bar. Claro, nada extravagante, solo una tetera, algo de caf� y quiz� algunos bocadillos. Estos chocolatitos estar�an perfectos. �No estar�as interesado en hacerme unos para vender, Draco? Naturalmente te pagar�a, y podr�a ser solo el tiempo que est�s en la ciudad. Digo, si tienes tiempo.�

��Solo las trufas?�

�Bueno, sinceramente esperaba que pudieras hacer otras cosillas.�

��Piedras? �Panecillos cuadrados? �Ese tipo de cosas?� pregunt� Draco.

�Si, es exactamente lo que ten�a en mente. �Lo har�s?�

�Bueno, me aburro en la casa, ser�a bueno tener algo qu� hacer,� coment� Draco. Vio que Harry asent�a en se�al de aprobaci�n. �Hagamos la prueba un tiempo, y veamos si funciona como usted espera.�

�De acuerdo, lo haremos. Le pedir� a mi esposo que construya otro mostradorcito � creo que lo pondremos en donde esta ahora la silla de mimbre. Ya nadie se sienta ah�, todo el mundo tiene miedo de que esa cosa mohosa se caiga en pedazos en cuanto uno se siente. �Podr�s tenerme algo listo para el...?� le ech� un vistazo al calendario de la pared, concentr�ndose. ��Digamos a finales de la semana que viene?�

�Absolutamente,� contest� Draco.

La Sra. Cooper estaba emocionada. Garabateaba notas para si misma, e intentaba al mismo tiempo volverse a sujetar en el broche el cabello dorado. Ten�a un post-it naranja neon pegado en el jersey pero Harry no estaba seguro de si era intencionalmente o no, as� que no le dijo nada. Draco estaba igual de emocionado a juzgar por los golpecitos que daba en el piso con el pie. Le complac�a a Harry ver felices a dos personas que le importaban.

�Puedes mandarme la comida con Harry, o mejor a�n, puedes tra�rmela tu mismo,� dijo la Sra. Cooper.

�Si, yo puedo tra�rsela,� replic� Draco. Solo Harry y �l captaron el tono subyacente de orgullo en la oraci�n.

�Qu� bien. Grandioso. No puedo esperar a comenzar,� la Sra. Cooper mir� su reloj. �Dios, ��sa es la hora? Vete a casa, Harry, y ll�vate a este encanto contigo.�

�Es muy temprano para irme...�

��No discutas conmigo!� exclam� la Sra. Cooper con un tono severo pero juguet�n. �Quiero que vayan a casa y celebren. Y me sentir� muy decepcionada si veo a cualquiera de los dos aqu� antes del medio d�a. Adem�s, si Harry ya se va a ir a casa, no hay necesidad de que coma aqu�, entonces...�

Draco sonri�, ��Por qu� no se come usted el resto? De lo contrario se echar�a a perder.�

�Bueno, si insistes. De hecho, creo que mejor cerrar� temprano y me llevar� esto a casa. Intentar� hacerle creer que lo cocin� yo, pero dudo que mi esposo me crea. Ni siquiera est� quemado.�

Harry la compadeci� por esto. Entre los dos limpiaron la tienda r�pido y luego cerraron con llave la puerta. La Sra. Cooper se fue para alcanzar el siguiente tren a su casa mientras que Harry y Draco se iban caminando.

�Hiciste todo el camino hasta la tienda en una pieza, es algo que hay que celebrar,� dijo Harry. �Qu� tienes ganas de hacer?�

�Para ser sincero, solo quiero regresar y ver un poco de tele. Aunque no me opondr�a a tomar unas copas.�

�Alcohol, entonces,� dijo Harry dando vuelta a la izquierda hacia la licorer�a mas cercana. Debieron haber pasado mas tiempo del que hab�an pensando viendo botellas, pues cuando salieron estaba lloviendo. Era una lluvia constante y aunque se apresuraron, ambos llegaron empapados al departamento.

�Sab�a que hab�a un motivo por el que no me gustaba el exterior,� refunfu�� Draco.

�Ya estamos en casa. Deja de quejarte,� dijo Harry. todav�a murmurando, Draco se dirigi� a la rec�mara. Como ten�a que cambiarse de cualquier forma, decidi� ponerse la pijama. Todav�a temblaba un poco cuando regres� a la sala.

�En serio que tienes fr�o. �Por qu� no te das un ba�o?�

�No quiero,� dijo Draco frot�ndose los brazos helados.

��Y por qu� no?�

Draco se encogi� ligeramente de brazos. �Vas a pensar que es una tonter�a.�

�Ahora quiero saber.�

�La lluvia moja. La lluvia es el motivo por el que estoy mojado. La idea de ponerme bajo mas agua para calentarme siempre me ha molestado. Quiero estar seco y caliente.�

Harry ri�. �Si sabes que tenemos un invento loco llamado agua caliente, �verdad?�

�C�llate. Te dije que era raro,� contest� Draco. Tom� la copa de vino que Harry le hab�a servido y le dio un trago decidido a ignorarlo. Harry se fue a poner ropa seca, pero cuando regres� ataviado con su ropa de cama habitual que consist�a en unos boxers y una camiseta, tambi�n llevaba consigo el edred�n de su cama. Se acost� de lado en la alfombra cerca de la televisi�n y se ech� el edred�n encima.

�Ven aqu�,� dijo. Draco se acerc� cauteloso y se acost� lentamente en la alfombra frente a Harry. entonces, Harry ech� el edred�n sobre los dos y puso un brazo alrededor de la cintura de Draco. Sus cuerpos se alinearon perfectamente. ��Est�s mas caliente?�

Draco asinti�, nunca antes se hab�a sentido mas caliente. Mientras Draco ve�a el programa de televisi�n, Harry ten�a la atenci�n en otro lado. Traz� con los dedos los rasgos angulosos del rostro de Draco, acariciando lentamente la piel casi impecable.

De pronto, Draco comenz� a re�r por lo bajo. Harry volte� a ver el programa, pero no pudo ver que estuvieran pasando algo chistoso.

��Qu� es tan gracioso��

�Se movi�,� contest� Draco riendo todav�a. Harry comprendi� finalmente a lo que se refer�a y se dio cuenta de que era verdad.

�Lo siento,� mascull�. Draco movi� la mano para colocarla sobre la cadera de Harry.

�Ni siquiera pienses en moverte. Es... una sensaci�n interesante.� Se retorci� para presionarse mas contra el cuerpo del otro. Harry tuvo que reprimir un jadeo.

Durante un momento o dos no pas� nada, y Harry comenz� a respirar con tranquilidad. Hasta que sinti� los dedos largos y fr�os de la mano de Draco envolverlo suavemente. Esta vez no pudo reprimir el gemido.

�Draco, �qu� est�s haciendo?� pregunt� sin aliento.

��Buscando el control remoto?�

�Bueno, �se no es el control,� contest� Harry. mientras tanto, hab�a apretado los pu�os y su respiraci�n se hab�a vuelto err�tica.

�Oh. Me equivoqu�,� dijo Draco escondiendo una sonrisa burlona.

Harry esper� un momento y luego dijo, �Umm, tu mano. Sigue ah�.�

�Nuevamente mi culpa. Lo siento, no s� que me pasa,� coment� Draco. Lo acarici� largamente y luego la retir�.

La expresi�n de Draco era mas que presuntuosa. Harry no pudo evitar querer borrar esa sonrisa de su rostro.

�Harry, �se tampoco es el control remoto,� gimote� algo sorprendido.

�No estoy buscando el control. Cre� justo hacerlo yo esta vez,� dijo Harry.

Draco se volte� para quedar frente a Harry. dijo en voz baja, �Puedes seguir tocando. Ambos podr�amos tocar, si tu quisieras.�

Harry asinti� lentamente y Draco volvi� a meter la mano debajo del edred�n, se movi� suavemente, como si temiera que Harry fuera a salir disparado en cualquier momento. Harry jade� cuando los dedos de Draco hicieron contacto. Teniendo las caras tan cerca, era posible sentir cada suspiro, jadeo o gemido que sal�a de sus labios.

Todo era por encima de la ropa, las caricias de la piel dura debajo de la tela delgada. Acarici�ndose �ntimamente, ambos siguieron mir�ndose profundamente a los ojos; verde y gris fundidos por el calor de la mirada. Las caricias se volvieron mas atrevidas, los dedos se curvaron y apretaron con mas fuerza. Sab�an que no durar�a mucho, ya pod�an sentir los temblores que hablaban de la necesidad de liberarse. La fricci�n era tan exquisitamente placentera que lo �nico que recordaban era respirar. Intentaron alargar las sensaciones, pero era imposible. Draco presion� los labios contra los de Harry en el �ltimo momento, pero mantuvo los ojos abiertos, quer�a ver c�mo se ve�a Harry cuando alcanzara la culminaci�n. As� que se observaron al correrse y se abrazaron mientras regresaban del lugar al que los hab�a enviado semejante �xtasis.

No ten�an palabras. No hab�a forma de describir lo que acababa de pasar, lo bueno que hab�a sido no solo ser tocado, sino tambi�n tocar. Ser capaz de dar placer aparte de recibirlo. No hab�a palabras, as� que se sonrieron y se besaron y acercaron sus cuerpos.

�Creo que podr�a redefinir mi concepto de �caliente y mojado�,� coment� Draco adormilado. Sinti� que el pecho de Harry se mov�a debido a la risa. Tambi�n �l comenz� a re�r cuando se le ocurri� otra idea al azar.

��Querr� saber por qu� te est�s riendo?

�Estaba pensando en mi lista de �quehaceres�. Siento que ya termin� mi primera tarea, pero hablando t�cnicamente, no creo haber terminado la segunda.�

��Qu� tienes que hacer?�

Draco sonri�, pero se neg� a decir mas.





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