| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo Seis: El Primo el Feo
Cuando Draco y Harry comenzaron a bailar, el ritmo subyacente de la m�sica hab�a estado en perfecta sincron�a con el coraz�n del primer chico. Sin embargo, en alg�n punto, el ritmo se hab�a alterado tanto, que ahora su coraz�n lat�a mucho mas r�pido que la m�sica. Una intensidad que no hab�a sentido nunca lo hizo temblar, y acerc� mas a Harry, aunque ya estaban tan juntos que pod�a sentir cada vez que el otro respiraba.
Draco se moj� los labios. Se hab�a imaginado una multitud de escenarios para su primer beso con Harry. Los hab�a imaginado en una playa, el aire salado del mar cubri�ndolos por encima de las olas al romper, el sol ba��ndolos con su luz y calor, la arena caliente y ligeramente gruesa bajo las palmas y las plantas de los pies. Se hab�a imaginado a Harry sonriendo feliz y se hab�a visto a s� mismo inclin�ndose para capturar con la boca esa sonrisa fugaz.
Hizo la cabeza para atr�s, y en el proceso, su mejilla roz� la piel ligeramente rugosa de la cara reci�n afeitada de Harry. Se los imagin� en otra situaci�n al azar. Estaban sentados uno al lado del otro sobre una banca de piedra antigua en medio del fr�o matinal, un roc�o pesado resaltaba el aroma del pasto reci�n cortado y de flores embriagadoras. Una suave neblina ca�a sobre el follaje verde y se revolv�a a sus pies para disiparse bajo los primeros rayos rosados del sol del amanecer. Los ojos de Harry eran solemnes, de un verde musgo que se confund�a con el paisaje, y Draco no pudo estar seguro de que era real y no un truco de luz y sombras. El beso fue tan gentil como la neblina que los rodeaba.
Ejerci� un poco de mas fuerza sobre su cabeza para guiarlos entre la multitud que se retorc�a sobre la pista de baile hasta una esquina perdida entre las sombras. Se imagin� otro primer beso id�lico. Iban caminando por una calle vac�a bajo la luz del atardecer. Comenz� a llover suavemente, moj�ndoles la ropa, el cabello, la piel, haciendo parecer todo nuevo y brilloso. Se prendieron las farolas de la calle lanzando su luz muda entre la oscuridad y reflej�ndose sobre las calles cubiertas de agua, haci�ndolos brillar como si estuvieran cubiertos de cientos de joyas preciosas. Draco extend�a la mano y le quitaba los lentes llenos de agua para mirar dentro de esos ojos que hab�an atrapado el brillo del oro que ca�a del cielo, la vista era tan perturbadora que por un momento quedaba cegado. Cuando se acercaron para darse un beso, el contraste del fr�o de la lluvia con la calidez de sus bocas hizo que se apagaran el resto de sus sentidos.
Draco estaba comenzando a jadear, intentaba desesperadamente controlarse, no acelerar las cosas. Esto era parecido a otras ideas que hab�a tenido al respecto, en donde los escenarios no eran tan elaborados, en donde era simplemente la pasi�n la que emerg�a como si fuera lava derretida, y un beso que ard�a mas verdadero y caliente que cualquier llama.
Ten�a que besar a Harry ahora. Siempre hab�an estado solos en sus fantas�as, en alg�n lugar especial. Desafortunadamente todos esos planes necesitaban tiempo, y tiempo era algo que se le estaba acabando. Ten�a que besar a Harry. Aunque le habr�a gustado algo perfecto, algo surreal , completamente inolvidable, tendr�a que conformarse con el escenario actual � un club ruidoso con gente bulliciosa a su alrededor. Ten�a que besar a Harry. Necesitaba besar a Harry o algo integral de su ser se perder�a. Ten�a que besar a Harry. Y era por eso que estaban en la esquina mas privada que les pod�a conceder el club, y el motivo por el que Draco le acariciaba desde la cabeza hasta el hombro y acunaba su mejilla entre sus dedos largos. Porque ten�a que besarlo.
Harry abri� un poco los ojos y mir� fijamente la expresi�n intensa del otro, los abri� ligeramente cuando Draco acarici� sus labios con un dedo p�lido.
��Draco?� susurr� Harry, en sus ojos verdes se mezclaban confusi�n y deseo por igual.
Draco no pudo formular una respuesta, ya hab�a avanzado demasiado, estaba muy cerca de su meta. Su coraz�n lat�a tan r�pido que tem�a que en cualquier momento pudiera desmoronarse y teniendo los labios apenas separados de los de Harry, no pudo respirar para estabilizarlo. Harry estaba cerrando otra vez los ojos, inclin�ndose hacia el toque de Draco, paciente y dispuesto. El tiempo se congel�.
�Vaya, vaya, vaya. Pero si es mi querido primo,� les lleg� una fuerte voz nasal. El momento se estrell� y Harry se alej�. Draco sinti� como si le hubieran arrebatado el mundo cuando ya no pudo abrazarlo. Se dio la vuelta y mir� furioso al hombre que se hab�a atrevido a interrumpirlos.
Cualquier parecido familiar que hubiera podido existir entre Harry y su primo, se perd�a entre las capas de m�sculo fl�ccido y grasa. Aunque era muy alto, su complexi�n lo hac�a verse mas redondo que alto, su cara roja y engre�da en la que estaba comenzando a aparecer un ce�o, solo aumentaba la ilusi�n de ser un ni�o chiquito y quejumbroso dentro del cuerpo de un gigante. Ten�a el cabello lacio y caf� pegado a la cabeza como si fuera un casco, y unos ojillos redondos que los ve�an entrecerrados.
�Dudley,� sise� Harry lentamente, cruzando los brazos protectoramente sobre su pecho. Draco pudo apreciar el ligero tono de aprensi�n en la voz de Harry porque lo hab�a estudiado demasiado tiempo. ��Qu� est�s haciendo aqu�?�
�Qu� curioso, pues creo que yo deber�a ser el que te hiciera la misma pregunta. Este es mi territorio... �Qu�? �Ustedes los fen�menos no tienen otro tipo de territorios? Oh, es cierto, fracasaste al intentar convertirte en un fen�meno, �verdad? Y eso quiere decir que no me puedes hacer nada.�
Harry frunci� el ce�o pero no dijo nada, esperaba que Dudley se aburriera y se desapareciera. A su primo ya parec�an hab�rsele acabado las provocaciones cuando su mirada glotona recay� en Draco. �ste se neg� a dejarse intimidar, un orgullo testarudo innato lo hizo mantenerse firme.
A Dudley se le iluminaron los ojos como si le hubieran dado un pastel de chocolate gratis, �Y vienes acompa�ado. Un chico. �Ja! �No s�lo eres un fen�meno, tambi�n eres un marica! Oh, a mis pap�s les va a encantar la noticia. Un maldito marica... �Es que nunca puedes hacer nada normal?�
Draco no estaba muy seguro de d�nde proven�a la hostilidad entre los dos primos, y de hecho no entend�a del todo lo que estaba pasando en ese momento. Lo que si sab�a con seguridad es que estaban amenazando a Harry y que �ste ten�a miedo. Siendo su nuevo protector autoasignado, le pareci� correcto entreponerse entre Harry y el gigante.
�Escucha, gordo ignorante y asqueroso. Te sugiero que te vayas, porque yo s� me convert� en un �fen�meno� certificado y me s� un maleficio que encoger� esa cosita pat�tica entre tus piernas.�
Dudley baj� la mirada hasta su entrepierna mientras intentaba esconder el �rea con sus manos gordas. No estaba acostumbrado a que sus v�ctimas le contestaran y pudo sentir que su bravuconer�a se derrumbaba r�pidamente. Sin embargo, tambi�n sab�a que Draco no pod�a atacarlo con magia en un lugar p�blico. El odio se le subi� a la garganta como si fuera bilis. �C�mo se atrev�a a hablarle este payaso rubio como si fueran iguales? Replic� inteligentemente escupiendo al hablar,
��Ah, si?�
�Si,� contest� Draco. La expresi�n fr�a de Draco contrastaba completamente con el coraje en aumento del otro. �Ahora, arr�strate de vuelta al hoyo del que hayas salido y deja que Harry y yo prosigamos con lo nuestro. O si lo prefieres, viendo lo acalorado y molesto que te ha puesto esto, puedes observar. Sabes lo que se dice sobre los homof�bicos como tu, �verdad? �Que la verdad es que no lo aceptan?�
Draco se imagin� que fue este �ltimo comentario sobre la sexualidad de Dudley lo que sell� su destino. El golpe que le asestaron no fue profesional, pero lo que le falt� de t�cnica, lo compens� en fuerza. El pu�o se estrell� contra el costado de su cara con la fuerza de un martillo, y lo mand� tambaleante al suelo. Comenz� a sangrarle la nariz. Pens� c�nicamente que deber�a agradecerle a su padre por ense�arle a recibir los golpes � de otra forma, Dudley le habr�a roto la quijada.
��Hey, ya se los hab�a advertido! Nada de golpes o se van de aqu�,� dijo un guardia fornido abri�ndose paso entre la peque�a multitud que hab�a comenzado a formarse a su alrededor. El guardia le puso un brazo de acero a Dudley en el antebrazo. Dudley intent� fingir inocencia, pero como Draco segu�a en el suelo, con la sangre cay�ndole sobre la manga de la camisa, no le result� muy convincente. �Afuera, ya. �A menos que alguien quiera levantar cargos?�
Draco no sab�a que significaba eso, y volte� a ver a Harry. �ste se ve�a los zapatos, pero logr� negar con la cabeza. El guardia gru�� y llev� a rastras hasta la puerta a un Dudley que no dejaba de protestar. Apareci� el gerente que comenz� a repartir cupones para tragos gratis, logrando dispersar a la multitud para que las cosas regresaran a su cause normal.
�Maldici�n, Harry. Alguien deber�a ponerle un bozal a ese muggle,� coment� Draco. Segu�a sentado en el suelo, esperaba a que el lugar dejara de girar para poder intentar pararse.
��Qu� diablos cre�ste que estabas haciendo?� le grit� Harry. Lo mir� furioso y le escupi�, �Ten�as que abrir tu bocota, �no? Ahora Dudley lo sabe.�
Sorprendido, lo �nico que Draco atin� a hacer, fue observar atontado c�mo Harry se marchaba. �Qu� diablos acababa de ocurrir? En un minuto todo era perfecto y al siguiente, estaba adolorido y lo odiaban tanto su amigo como su enemigo. Intent� descubrir solo el problema, as� que repas� los eventos. Uno: Draco intenta besar a Harry. Dos: la persona mas fea del mundo los interrumpe en el momento crucial. Tres: dicha persona fea amenaza a Harry. Cuatro: el hermoso y galante Draco le informa educadamente a la persona fea que tiene un pene chiquito. Cinco: lo golpean (pero a�n as� se ve much�simo mejor que el hombre que lo golpe�). Seis: el objeto de sus afectos le grita por haber intervenido.
Draco sacudi� la cabeza haciendo una mueca al recordar que lo acababan de golpear y que mover la cabeza no era algo inteligente, pero segu�a sin entender la reacci�n de Harry.
�Bueno, al diablo con �l,� murmur� comenzando a molestarse. �Ya veremos si vuelvo a hacer algo por �l.�
�Toma,� dijo Tim abri�ndose paso trabajosamente a trav�s de las masas para entregarle unas servilletas. Draco las acept� agradecido y se las presion� contra la nariz. �Vamos, vayamos a que te limpies un poco.�
Tim lo gui� a trav�s de la multitud hasta el ba�o de los hombres y se recarg� contra la pared mientras que Draco iba al lavabo para lavarse la sangre seca de la nariz y la barbilla al tiempo que escup�a la que se hab�a colado hasta su boca. Draco segu�a murmurando obscenidades sobre la falta de gratitud de Harry cuando Tim lo interrumpi�.
�Lamento que te hayan golpeado. No nos dimos cuenta de que Dudley estaba aqu� sino hasta que todo termin�.�
�Est� bien, no es tu culpa.�
�Tampoco es de Harry,� coment� Tim.
Draco suspir�, �S� que no lo es.�
�Pero a�n as� duele que te haya hecho a un lado en el �ltimo momento, �verdad?�
�Por decirlo de alguna manera,� contest� Draco analizando su apariencia. La camisa estaba arruinada y parec�a que el ojo iba a hinch�rsele. La cara ya se le estaba poniendo de un interesante color morado. Sin embargo, el dolor que sent�a no era f�sico. El moret�n representaba una incomodidad menor; la verdadera fuente de dolor era el hecho de que Harry le hubiera dado la espalda.
�Siempre hace eso, me refiero a que trata de eludirlo, pero generalmente no lo hace conscientemente. Trata de no tomarlo como algo personal,� le aconsej� Tim.
��C�mo lo sabes?�
�Salimos antes. Debo a�adir que fue algo muy breve. Hace cerca de un a�o. En fin, siempre pens� que Harry era mi tipo, as� que le ped� una cita y �l acept�. Despu�s de dos citas, supe que no iba a funcionar. No estaba listo, �entiendes?�
�Me temo que no,� contest� todav�a amargado Draco.
Tim gru��, �Harry tiene unas ideas bastante retorcidas sobre lo que est� bien y lo que est� mal. Me imagino que debi� haber tenido unos padres muy estrictos y que estaba intentando alcanzar un est�ndar imposible.�
�No fueron sus padres, pero contin�a,� coment� Draco.
�Bueno, creo que no ha aceptado del todo el hecho de ser gay. Oh, dice que lo es, y lo cree casi por completo, pero todav�a hay una parte dentro de �l que no lo acepta, una parte que le dice que ser gay est� mal.�
�No creas que quiero ser grosero, pero, �qu� tiene que ver con lo que acaba de pasar?�
�La �nica familia que le queda no sab�a de sus preferencias, pero ahora lo saben. Signific� una grieta mas a su caparaz�n de negaci�n.�
��Soy yo?� pregunt� finalmente Draco, ten�a miedo de escuchar la verdad, pero de cualquier forma necesitaba saberla.
��El motivo por el que no est�n juntos? Si y no. Le gustas, cualquier idiota puede verlo, pero eso significa que eres una amenaza real para su estilo de vida. Lo mas probable es que est� aterrorizado, motivo por el cual yo dir�a que te grit�.�
�Bueno, es endemoniadamente frustrante,� coment� Draco dando por terminadas las reparaciones a su cara.
�Draco, s� que acabamos de conocernos, pero, por favor no te des por vencido. Es un buen hombre, de verdad,� le dijo Tim. Draco no contest� inmediatamente, pero finalmente asinti�. �Pero claro, yo esperar�a que el tonto me diera una buena disculpa.�
Ese comentario hizo que Draco sonriera, pero la sonrisa se le desvaneci� r�pidamente. Eran demasiadas cosas para tan poco tiempo, y mas que nada, quer�a irse a casa. Ir a casa e ignorar a Harry hasta que hubiera resuelto las cosas en su cabeza.
Habiendo ido Tim a ayudar a Draco, era responsabilidad de Mike cuidar a Harry. Lo encontr� en la mesa, mirando con el ce�o fruncido un vaso vac�o y pateando la pata de la mesa que estaba comenzando a temblar inquietantemente.
�Y bien...� comenz� Mike sin saber qu� mas decir. Generalmente era Tim el que se encargaba de toda esta porquer�a sensible y emocional. Mejor ap�gate a lo que sabes, decidi�. �Y bien, �ya te lo cogiste?�
Harry abri� desmesuradamente los ojos. ��Qu�?�
�A Draco, �ya te lo llevaste a la cama?�
�No, yo... no, ya te lo dije, s�lo somos amigos.�
�Al diablo. Uno no baila con sus amigos como ustedes dos estaban bailando.�
�Yo no quer�a, todo fue obra de Draco,� murmur� Harry.
�Aja. Claro, por supuesto, te creo,� contest� Mike poniendo los ojos en blanco. �Todo el mundo pudo ver que intentabas desesperadamente alejarte de �l, a�n cuando lo ten�as abrazado. �Y el hecho de que los espectadores recibimos el mejor espect�culo sexual de nuestras vidas no te har�a creer que los dos anhelaban algo mas?�
��La gente nos estaba mirando?�
��Bromeas? Nos impidieron llegar al cl�max cuando el idiota de tu primo los interrumpi�. Te gusta, y quieres cog�rtelo hasta dejarlo sin sentido, tan claro como el d�a. Nadie podr�a culparte, es condenadamente hermoso, aunque un poco delgado, a mi generalmente me gustan los del tipo grande, un poco musculosos, no mucho, y no hay problema si su cosa es un poco....�
��Mike! Ya entend�.�
�Entonces deja de negarlo, se est� volviendo aburrido, mejor admite que te pones duro tan solo de pensar en �l.�
Harry contest� finalmente, �De acuerdo. Quiz�... admito que me gusta de una forma no plat�nica.� Como respuesta a su confesi�n, recibi� un porrazo en la coronilla y una patada en la espinilla. ��Ay! �Por qu� diablos hiciste eso?�
�Por ser un bastardo desconsiderado. Aqu� tienes al hombre al que admites que cuando menos te �gusta�, haciendo su mejor esfuerzo para hacerte feliz y mantenerte a salvo y, �c�mo le pagas? �Lo pateas cuando est� tirado! Te golpear�a mas fuerte si no supiera que lo hiciste porque est�s completamente mal de la cabeza. Le debes una verdadera disculpa y yo te sugerir�a que te pusieras de rodillas y le suplicaras perd�n.�
Harry palideci�. Gritarle de esa manera a Draco hab�a sido algo muy est�pido. �Por qu� lo hab�a hecho? �Realmente importaba que Dudley y eventualmente sus t�os se enteraran de que era homosexual? �No ser�a acaso que todav�a necesitaba de su aprobaci�n? Algo se rompi� en su interior en el momento en que vio el asco en los ojos de Dudley. Y luego el coraje tom� forma en palabras que salieron de su boca antes de que las analizara, y no iban dirigidas del todo a Draco, sino a cualquiera que estuviera escuchando. Dios: c�mo se arrepent�a ahora.
�Tienes raz�n, �en d�nde est�?�
�Me imagino que limpi�ndose la sangre. Ahora, s� que eres nuevo en esto, as� que te mencionar� que hay otro motivo por el que debes estar de rodillas mientras te disculpas. Si comienzas a sospechar que no te va a perdonar, el hecho de estar de rodillas te pone a la misma altura de ciertos objetos, y digamos que hay cosas que tu boca puede hacer y que las palabras no.�
Harry dej� caer la cabeza sobre la mesa, ten�a un color v�vidamente rojizo.
��Mike? �Ahora no? �Por favor?�
�Si, est� bien. Te dar� pistas la pr�xima vez. Adem�s, puedo ver a Tim y ya trae nuestros abrigos. Creo que es hora de que nos vayamos. �Los llevamos de regreso?�
�Nah, no les queda de camino; nos iremos en el metro. Adem�s, supongo que necesitamos hablar,� contest� Harry.
�Bueno, pueden comenzar hablando...�
��Mike!�
�Cierto, lo siento.�
Harry segu�a completamente ruborizado cuando se unieron a Draco y a Tim. No pudo mirar a Draco a los ojos mientras se pon�a la chaqueta y sal�a apresuradamente. Se separaron en la entrada, Mike le gui�� un ojo y Tim le dio unas palmaditas en la espalda a Draco comprensivo. Draco y Harry se pararon tan lejos como fuera posible del otro. Cuando Tim y Mike se hubieron marchado, Harry habl� renuente.
�Draco, lo si...�
��Qu� tan lejos queda el metro de aqu�?� lo interrumpi� fr�amente. Harry le se�al� el lugar y Draco comenz� a caminar a buen paso. Harry tuvo que correr para alcanzarlo.
�Draco, espera, quiero decir algo,� dijo tom�ndolo por la manga de su chaqueta.
�No me toques,� gru�� Draco. ��ltimamente lo has estado haciendo mucho, y no me siento particularmente generoso en este momento.�
Se zaf� para dirigirse decididamente hacia el letrero luminoso que indicaba la entrada al metro. Harry lo sigui� tratando de descubrir qu� hacer ante esta nueva complicaci�n. Hicieron el viaje en silencio y al llegar al departamento, Draco se dirigi� directamente a la rec�mara y azot� la puerta.
�Draco, por favor, quiero disculparme, lamento lo que hice.�
La puerta se abri� tan r�pido que casi se cay� de bruces.
��Y exactamente qu� es lo que lamentas, Harry?� pregunt� Draco.
�Pues, eh, ya sabes. Por haberme enojado contigo, bueno...� se pas� una mano por el cabello sinti�ndose bastante inc�modo. �Creo que lamento haberte gritado.�
��Crees?�
�Bueno, �qu� quieres que diga?� pregunt� Harry un poco irritado.
�Olv�dalo. Estoy cansado y quiero dormir. D�jame solo hasta que descubras por qu� estoy enojado contigo.�
Le dio la espalda y se meti� en la cama dejando a un Harry sorprendido en el umbral. Harry se lav� los dientes, se quit� los lentes, se puso unos boxers y una camiseta desgastada. Regres� a la habitaci�n caminando en silencio; Draco estaba dormido. Ah� pudo ver por primera vez el lugar en donde le hab�an pegado y trag� con dificultad. Regres� r�pidamente a la cocina, meti� un poco de hielo en una bolsa de pl�stico, la cubri� con una toalla y regres� a la rec�mara. Se arrodill� sobre la alfombra junto a la cama y movi� gentilmente a Draco para despertarlo.
��Y ahora qu�? Ser� mejor que te est�s muriendo,� murmur� Draco.
�Necesitas ponerte hielo en ese moret�n. Quiz� ya sea tarde, pero no est� por dem�s intentar bajar la hinchaz�n,� coment� Harry.
�Estar� bien, no es la primera vez,� contest� Draco cerrando otra vez los ojos. Escuch� que Harry se movi� y luego sinti� sobre su mejilla el hielo fr�o.
�S� que esto te ha pasado antes, pero tambi�n s� que cuando me pas� a mi, me habr�a gustado que alguien viniera a curarme despu�s para asegurarse de que estaba bien,� coment� Harry. Sosten�a el hielo con cuidado sobre la hinchaz�n intentando ignorar el ligero dolor en sus brazos por la posici�n antinatural. �Y lamente que hayas tenido que enfrentarte solo a Dudley, lamento no haberte respaldado. Ten�a miedo.�
�Tu primo es un idiota � no es alguien a quien se le deba tener miedo.�
�No ten�a miedo de Dudley,� coment� suavemente Harry.
�Qu� curioso,� dijo Draco. �No estaba seguro de que fueras capaz de admitir tus miedos.�
�Ten�a miedo por ti. Porque se supon�a que eras algo seguro, que eras alguien de quien no me iba a enamorar, y aunque as� fuera, tu nunca me corresponder�as. Pero al parecer s� me enamor�, y s� me correspondes, fue demasiado.�
Draco le dio unas palmaditas en la mano que sosten�a la compresa sobre su rostro. �Disculpa aceptada, Harry.�
De verdad que era algo digno de ser disfrutado: tener a alguien que cuidara de todas tus heridas. �Alguien alguna vez lo hab�a cuidado con la misma ternura y paciencia que Harry? Y adem�s, ten�a raz�n, aunque el moret�n no era muy doloroso, el hecho de tener a alguien a su lado marcaba la diferencia. Draco sinti� que otras miles de heridas eran expurgadas por las acciones de Harry: era una curaci�n interna. Quer�a deleitarse en la calidez de la compasi�n que Harry irradiaba. No pod�a recordar cuando hab�a sido la �ltima vez que se hab�a sentido tan seguro, tan tranquilo.
Le pareci� un avance natural de las cosas cuando dos labios c�lidos se presionaron contra los suyos. No hab�a p�nico, ni incomodidad, tan solo la sensaci�n mas perfecta jam�s sentida. Harry rompi� el beso y Draco abri� mucho los ojos.
��Est� bien?� pregunt� Harry vacilante.
Una pregunta odiosa. Pues Harry no solo estaba pidiendo permiso para besarlo, sino que mas bien le ped�a que le confirmara que estaba bien querer besarlo, que estaba bien sentir el deseo que sent�a y que estaba bien ser qui�n era. �C�mo iba Draco a contestar semejante pregunta tan importante? �Qu� podr�a decir para ofrecerle el consuelo o el �nimo que necesitaba para entender que todo lo que estaba sintiendo era normal? �Que Draco sent�a exactamente lo mismo, que s� era algo atemorizante, pero tambi�n impresionantemente hermoso?
Draco extendi� la mando para despegarle la bolsa de hielo de los dedos congelados. La puso sobre la mesita de noche y entrelaz� sus dedos con los de Harry. Quer�a decirle muchas cosas, pero se conform� con la respuesta mas honesta que pod�a dar a su pregunta. Fue simplemente,
�Si.�
Una sonrisa t�mida se asom� en el rostro de Harry, y luego volvieron a besarse, uniendo primero los labios con gentileza, despu�s con mas entusiasmo. Draco liber� una mano para deslizarla por el cabello del otro, acerc�ndolo mas para poder saborear mas su boca. Harry ten�a una mano sobre el centro del pecho de Draco para no perder el equilibrio, mientras que la otra permanec�a firmemente abrazada a la del rubio.
�Cu�nto tiempo llevaban as�? �Seguramente a Harry le dol�a la espalda, ten�a los pies fr�os y los m�sculos adoloridos por estar de rodillas junto a la cama? Completamente cierto, pero a�n as� mantuvo los labios en su lugar, �vidos de mas. Cada probada era ligeramente diferente; cada vez que sus bocas se encontraban era tan suave como si fuera la primera vez, y cada vez que se separaban era tan espantosa como si fuera la �ltima.
Abrieron las bocas, y las lenguas entraron cautas, tentativas. Finalmente se encontraron, una calidez aterciopelada de m�sculos h�medos desliz�ndose uno contra el otro, dispuestas a explorar mas de las maravillas que les eran ofrecidas. Dientes afilados, resbaladizos, y piel suave y h�meda. Reverencia y urgencia para nada tan incompatibles como se supon�a deber�an ser.
Bocanadas de aliento tibio se sucedieron una tras otra cuando ambos se separaron trabajosamente para conseguir el aire que necesitaban para continuar. Draco llev� la mano que ten�a en el cabello de Harry hasta su mejilla en un intento de atrasar el momento inevitable de separarse. Harry sent�a lo mismo y arriesg� su precario equilibrio para acariciarle la mejilla.
Estando tan cerca uno del otro, Harry no pudo ignorar el liger�simo jadeo de dolor por el contacto de su mano con el moret�n. Al liberarse del estupor ocasionado por el vicio provocado por la boca de Draco, comenz� a saborear el alcohol y el sabor cobrizo de la sangre. El pensamiento racional comenz� a entrometerse y Harry se retir� lentamente deposit�ndole besos en los labios tan tiernos que casi eran imperceptibles. Casi.
Harry comenz� a re�r en voz baja. Draco hizo un puchero algo molesto por haber sido tra�do de vuelta a la tierra.
��Qu� es tan divertido?�
�Me acord� de la cara que puso Dudley cuando lo acusaste de ser un marica,� le explic�.
Draco solt� un resoplido y volvi� la cara hacia el techo. �Para empezar, yo no acus� a nadie, simplemente hice una observaci�n y tu primo sac� sus conclusiones. Se puso muy a la defensiva, �no crees? Y para terminar: si que sabes c�mo matar el ambiente, Harry, �lo sab�as? Hacer que me imagine a ese monstruo de feria: �Hombre gordo se traga su propia cara�...�
�Oh, por favor, incluso yo admito que no est� tan mal,� respondi� Harry riendo ante la descripci�n de Draco.
Draco se estremeci� con asco, �Cre� que estaba siendo educado, digo, como es tu primo... �Acaso tu t�a se cas� con el hombre elefante?�
�No puedo creer que sea parte de mi familia,� dijo Harry curvando un labio con disgusto.
�No lo es. Cierto, es un pariente, pero al igual que muchas otras cosas, la familia es cuesti�n mental. Tu escoges qui�n pertenece a tu familia.�
��Qui�n est� en la tuya?�
Draco sonri�, ��En este momento? Solo tu. Y para tu informaci�n, para que despu�s no te me vayas a hacer el chistosito, no soy �la mujercita�, �entendido?�
�Ni se me hab�a ocurrido,� dijo Harry con un tono angelical que no contrastaba con el brillo malicioso de sus ojos. �Pero ya que puedo escoger, entonces tu est�s en mi familia. Junto con mi padrino, Ron y Hermione.�
��Est�s seguro de que quieres tener tanta rivalidad entre hermanos? Digo, tienes que pensar en la envidia que van a sentir de mi.�
Harry puso los ojos en blanco. �Bueno, la posici�n que tienes dentro de mi familia dif�cilmente ser�a la de un hermano, as� que no debe haber problema. Estoy seguro de que aprender�n a vivir con ello.�
Draco se puso serio, ��Tu crees? �Crees que ir�s a decirles que... estoy aqu�?�
�No soy muy bueno manteniendo secretos,� replic� Harry. Se miraron un momento a los ojos antes de que Harry dijera, �Por ejemplo, te apesta el aliento. Regla n�mero uno sobre salir de noche, es que te cepilles los dientes inmediatamente al regresar.�
��Qu� pantalones los tuyos! Cuando menos tuve el suficiente sentido com�n como para acostarme en la cama rica y calientita � apuesto a que debes estar congel�ndote.�
La expresi�n de Harry fue suficiente respuesta. Se puso de pie, se estir� el cuello y esper� a que la circulaci�n regresara a sus piernas. Por primera vez se dio cuenta de que le dol�an las rodillas.
�Hazme un favor, y no le menciones a Mike que me lastim� las rodillas con la alfombra, �si?
��Por qu� le importar�a a Mike que...? Oh,� contest� Draco. El hecho de pensar en lo que estaba insinuando Harry le provoc� un ligero rubor. Se quit� las cobijas y se par� de la cama.
��A d�nde vas?� pregunt� Harry.
�Regla n�mero uno, �recuerdas?�
Se cepill� los dientes a conciencia, luego utiliz� el hilo dental, hizo g�rgaras con un enjuague bucal antes de repetir el proceso por completo.
�Vaya mal aliento,� murmur� indignado. Luego se descubri� sonriendo al recordar cada momento delicioso del encuentro en la rec�mara. �A qui�n le importaba que lo hubieran golpeado en la cara? Un beso as� val�a la pena. Una idea lo hizo estremecerse, �y si Harry no lo consideraba un beso especial? Por un lado lo hab�a convertido en miembro de su familia, pero por el otro lo hab�a acusado de tener mal aliento. �Hab�a estado jugando? �Y si Harry sent�a una atracci�n enfermiza y pervertida hacia los individuos lastimados? �Y si alguien les hab�a puesto algo en las bebidas? Tales pensamientos paranoicos lo mantuvieron en el ba�o un buen rato.
Finalmente cuando entr� en silencio en la rec�mara, Harry estaba de espaldas. Cuando jal� las cobijas, Harry se volte� y medio abri� los ojos para verlo adormilado.
��Qu� pasa?�
��Estuvo tan mal?�
��Eh? �Qu�?�
Draco se qued� ah� parado sujetando la orilla de las s�banas con tanta fuerza que ten�a los nudillos blancos, ten�a la cabeza ligeramente ladeada, toda su postura era ligeramente tensa. Parec�a un poco como duende, como si pudiera desaparecer ante el primer movimiento repentino. Se ve�a un poco fr�gil con la pijama de franela (que compr� por insistencia de Harry y que en secreto adoraba), con la cara lastimada y tall�ndose un pie delgado contra el otro.
�Los besos. �Fui muy malo?�
Harry sonri�, le quit� las s�banas de los dedos y le dio unas palmaditas a la cama invitadoramente. ��Qui�n se est� comportando como un tonto ahora? M�tete antes de que te congeles.�
Draco se meti� cauteloso, �Entonces, �si fue bueno con todo y el mal aliento?�
�Fue el mejor beso que haya tenido jam�s,� le dijo sincero. �Aunque se puede mejorar. La pr�ctica est� garantizada: me temo que tendremos que hacerlo una y otra vez, en cada minuto libre que tengamos, en cada oportunidad.�
�Negrero,� murmur� Draco. ��Puedo a�adir que es la frase mas cursi que me hayan obligado a escuchar?�
�No te oigo, estoy dormido,� contest� Harry cubri�ndose con las mantas y acurruc�ndose en ellas. Draco se las quit�.
�Si estuvieras dormido, tus ronquidos estar�an retumbando las paredes.�
��Yo no ronco!�
�No te oigo, estoy dormido,� replic� presuntuoso. Durante un momento pelearon por las mantas y como era habitual, gan� Draco. Justo cuando estaban qued�ndose dormidos, Harry le dio un �ltimo beso en la sien.
�Buenas noches, Draco.�
�Buenas noches, Harry.�
Y fue una buena noche. Una muy buena noche.
Draco tarareaba. Estaba tarareando mientras preparaba el desayuno. Este era un hecho notable ya que por regla general los Malfoy no tarareaban. Tampoco re�an a carcajadas, ni cantaban ni hac�an gestos. Pero, �cu�ndo hab�a sido la �ltima vez que un Malfoy hab�a estado en semejante �xtasis? No se hab�a molestado en cambiarse la pijama, y su �nica concesi�n para enfrentarse a la ma�ana, hab�a sido darse una peinada y cepillarse los dientes dos veces. Unos calcetines gruesos de lana le manten�an los pies calientes y de cuando en cuando, en homenaje a su buen humor, se encarreraba un poco y se deslizaba sobre el lin�leo. Fue durante una de estas deslizadas entusiastas que aceler� de mas y habr�a ca�do estrepitosamente si Harry no hubiera aparecido y lo hubiera atrapado.
��Qu� te he dicho sobre andarte deslizando por la casa?� dijo con severidad burlona.
��Que lo haga mas seguido?� replic� Draco travieso.
Harry le toc� suavemente el costado de la cara.
�Se ve mejor. �Todav�a te duele?�
Jadeando un poco, Draco respondi�, �No s�. �Por qu� no hacemos la prueba?� lo bes� en la comisura de la boca. �Nada.� Presion� los labios de lleno sobre la boca de Harry y los dej� ah� un rato, Harry le regres� el beso. �Parece ser que estoy curado.�
�Y me acusaste de decir cursiler�as,� lo reprendi� solt�ndolo.
�Culpable,� dijo Draco. Son� la tostadora y Harry fue por la mantequilla para ponerle a las dos piezas de pan. Se movieron por la cocina con esa facilidad nacida de la familiaridad, pusieron la mesa, prepararon la comida y sirvieron el caf�. Cuando terminaron de desayunar, y estaban en la sobremesa en la acogedora cocina, Draco pregunt�,
��Qu� hacemos hoy?�
�Estaba pensando que nos pas�ramos un domingo de flojera. Leer el peri�dico, tomar caf�, ese tipo de cosas.�
��No vamos a hacer nada?�
�Bueno... si. �A menos que tengas algo en mente?�
��Un d�a completo solamente contigo?� pregunt� fingiendo sopesar el asunto. �De vez en cuando tienes buenas ideas, Harry.�
Harry se puso feliz y Draco se ri�. Al parecer lo que hab�a salido tan bien la noche anterior, hab�a marcado el ambiente para esta ma�ana, pues el d�a estaba tomando un buen curso. Iba a ser un muy buen d�a.
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