| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo Cinco: Provocando al Drag�n
Harry decidi� que hab�a algo diferente mientras com�a su desayuno, le dirig�a miradas ocasionales a su acompa�ante rubio. Hab�a mas silencio del habitual, aunque nunca hablaban mucho por las ma�anas; adem�s, hab�a algo en la forma en la que Draco segu�a mir�ndolo. Como si tuviera hambre, lo que no ten�a mucho sentido, pues Harry sab�a que Draco ya hab�a desayunado. Aparte, se ve�a nervioso y �l nunca era as�, y tal pareciera que no sab�a qu� hacer con las manos. Si, hab�a algo muy diferente esta ma�ana, pero tendr�a que esperar a que Harry hubiera bebido su tercera o cuarta taza de caf� antes de que pudiera comenzar a descifrar la causa.
Al haber sido confrontado de pronto (mas bien, cegado), con la habilidad de sentir atracci�n, Draco estaba aceptando r�pidamente sus emociones. Alguien deber�a haberle advertido en qu� se estaba metiendo, pero, en realidad no hab�a sido una decisi�n consciente haberse enamorado de Harry Potter. Y no se hab�a enamorado exactamente, mas bien, se hab�a topado con �l. Pero iba ganando velocidad, y pudiera resultar ser que si se enamorara... frunci� el ce�o; era demasiado pronto para estar pensando en semejantes cosas. En especial considerando que todav�a se sent�a confundido, molesto y herido, todo eso en combinaci�n con los sentimientos positivos. Todos estos pensamientos conflictivos: era, por decir lo menos, desconcertante.
�C�mo iba a actuar delante de Harry ahora? �C�mo iba a suprimir el impulso singularmente extra�o que ten�a de cruzar la mesa y saborear por si mismo si esa boca era tan deleitable como parec�a? �C�mo iba a hacerle saber que quer�a algo de naturaleza rom�ntica entre ellos? �Y c�mo pod�a estar seguro de que ambos quer�an una relaci�n?
Draco no hab�a coqueteado nunca; nunca se hab�a expuesto con la esperanza de ganarse algo de afecto. Ahora deseaba tener esas habilidades (las cosas rid�culas que los otros hac�an todo el tiempo) de las que siempre se hab�a burlado antes desde el estado intocable en el que se encontraba. Claro, era bueno coartando y manipulando � al menos lo hab�a sido. �Era muy diferente conseguir que alguien se enamorara de ti? Era un problema muy complejo volverse irresistible para una persona que te hab�a visto en tus peores condiciones, un problema que la mente de Draco no soltaba.
Se pas� una mano por el cabello, sab�a que la m�scara de frialdad lo hab�a abandonado desde hac�a mucho. En ese momento se encontraba ultra conciente de su cuerpo, ten�a que concentrarse para poder parpadear. �Se ve�a bien? La mirada r�pida que le dio al espejo esa ma�ana le hab�a asegurado que todo estaba en su lugar, pero algo podr�a haber pasado en los pocos minutos que hab�an transcurrido desde entonces. Un cabello podr�a haberse salido de su lugar, se podr�a haber manchado la ropa mientras cocinaba, o, dios no lo quisiera, podr�a estar bajo una mala luz. �Estaba demasiado p�lido? �No lo suficiente? Harry se hab�a sentado a devorar el desayuno como de costumbre, pero �supongamos que hab�a tostado demasiado el pan, o no hab�a cocido bien los huevos?
Se volvi� a alisar la camiseta prestada y se la meti� con brusquedad en la cintura holgada de los pantalones. �Era demasiado pretencioso para ser de ma�ana? Con p�nico, volvi� a sacarse la camiseta. Volvi� a pasarse unos dedos temblorosos por el cabello. �Un momento! �Hab�a arruinado la ca�da natural de su cabello? Se tranquiliz� un poco mir�ndose r�pidamente en el reflejo met�lico de la tostadora. Aunque le preocup� el ancho de su frente, �era normal? Bueno, no hab�a anda que pudiera hacer ahora con la estructura de sus huesos. Pero pod�a controlar sus manos: ponerlas de forma �casual� dentro de sus bolsillos, sacarlas; meter los pulgares en las presillas del pantal�n, enredarlos y forcejear para liberarlos; enred� las manos en su espalda; y cuando estaba comenzando a preguntarse si el hecho de girar los pulgares se ver�a dulce y encantador, Harry interrumpi� sus acciones obsesivas in crescendo.
��Pasa algo malo?�
��Malo? No. �Por qu�? �Parece que pasa algo malo?� Draco hizo una mueca al escuchar su propia voz. Ya hab�a pasado por la pubertad, gracias, �era realmente necesario que su voz comenzara a escucharse toda chillona de pronto?
�Pareces estar algo inquieto. Si fuera tu, dejar�a la cafe�na en paz,� dijo Harry encogi�ndose de hombros. Draco suspir� tranquilo al ver que Harry segu�a (como siempre) inconsciente de los que lo rodeaban, sac� la silla frente a Harry y se sent� en ella agradecido. Al menos la mesa lo ocultaba de la cintura para abajo � podr�a esconder las manos.
�Estoy bien. De verdad,� dijo sonriendo ante la expresi�n no convencida de Harry. �Tengo unas cuantas cosas en la mente, eso es todo.�
�Oh, quer�a comentarte algo al respecto. Digo, s� que no queremos volver a pasar por lo de anoche, pero pens� que deber�a aclarar que nada ha cambiado.�
��Nada?� pregunt� Draco. �C�mo pod�a Harry decir que no era nada cuando se hab�an revelado algunos de sus miedos y secretos mas profundos y oscuros? �No significaba nada que se hubieran peleado, abrazado, besado, y terminado en la misma cama? Aunque la parte de la cama no era tan interesante como se escuchaba, y el beso hab�a sido para castigar, solo por parte de uno de ellos, y ciertamente no encajaba dentro de los libros de r�cords, pero decir que no hab�a sido nada, era demasiado. Era lo m�s �ntimo que hab�an compartido hasta el momento, �y Harry ten�a la audacia de decir que no hab�a significado nada? �Nada? Bueno, tendr�a que besarlo nuevamente para demostrarle que no era �nada�...
��Draco? �Me est�s escuchando?� pregunt� Harry. Draco se hab�a cruzado de brazos y ten�a el ce�o fruncido y un brillo en los ojos. Ante la pregunta de Harry, Draco levant� la mirada culpable, se sonroj� y le pidi� que le repitiera lo que hab�a dicho. �Dije que nada ha cambiado; puedes quedarte aqu� el tiempo que lo necesites. No quiero a�adir nada a todo lo que est�s pasando ahora, y cre� que deber�a decirte frente a frente que no necesitas preocuparte por buscar un lugar seguro en el que puedas quedarte.�
�Oh. Eso,� replic� Draco t�mido. Claro, Harry estaba siendo pr�ctico, no estaba obsesionado con los casi besos, o enamoramientos repentinos. Se dio una bofetada mental.
��A qu� pensaste que me refer�a?�
�Uhh, a nada,� balbuce�. Draco no iba a sacar a colaci�n su relaci�n, si es que se le pod�a llamar as�, si Harry no iba a hacerlo. Era mejor dejar que el tiempo lo resolviera. Y sugiri� para cambiar de tema, �No s� como voy a pag�rtelo, Harry. Digo, solo tengo el dinero con el que llegu� y no es mucho. Pero es tuyo. Ya sabes, para la renta, la comida y lo que haga falta.�
Harry se encogi� de hombros. �Qu�datelo, yo tengo dinero suficiente. �Y ahora, cu�les son tus planes? �Quieres buscar un trabajo o algo?�
Harry sinti� una punzada repentina de... algo. Casi parecido al miedo, pero no tan intenso. Era la idea de que Draco consiguiera un trabajo, un lugar propio para vivir, que se mudara... se dio cuenta de que en realidad no le importaba mantener a alguien mas, y de hecho, le gustaba gastar su herencia en algo que valiera la pena. Disfrutaba tener a alguien a qui�n regresar.
�Me da algo de miedo salir,� admiti� Draco suavemente.
�Pero ya has salido,� respondi� Harry.
�Fue contigo,� explic� Draco. �S� que es una tonter�a, que tengo que superarlo, pero no puedo evitar pensar que el exterior es un lugar oscuro y tenebroso.�
�As� que no se trata tanto de que tengas miedo de que te atrapen, sino que te sientes vulnerable en el exterior.�
�Si. Es est�pido, pero siento que me voy a perder y que no podr� encontrar el camino de regreso. Quiz� sea porque he pasado demasiado tiempo solo, en un cuarto peque�o, sin hablar con la gente ni interactuar con nadie, me pongo nervioso al estar en medio de una multitud, rodeado de extra�os, tan solo por estar en lugares grandes. Y no entiendo c�mo es que funciona este mundo muggle, eso me hace sentir que con seguridad voy a cometer un gran error. �Puedes entenderlo?�
�Casi. No puedo ni imaginarme c�mo debe ser estar aislado durante tanto tiempo, pero creo que tiene sentido que ahora quieras estar mas seguido solo. �Te molesto?�
�No. Por el contrario. Cuando despierto en algunas ocasiones, creo que todav�a estoy ah� y eso me aterroriza, pero luego me doy cuenta de que estoy aqu� y me tranquilizo. Es la gente en general lo que me atemoriza, no las personas que conozco. Como tu, o incluso la Sra. Cooper. Necesito volverme a acostumbrar a las multitudes,� dijo Draco.
�Bueno, entonces tendremos que sacarte mas seguido, y pronto ser�s el mismo arrogante confiado de siempre,� dijo Harry sonriendo. Lo que lo hizo sonre�r fue que Draco se sintiera seguro con �l. Al menos durante un tiempo corto, Draco iba a depender de �l, y le tranquilizaba saber que no pod�a escapar de �l. �De hecho, unos amigos m�os de la escuela nos invitaron a salir el pr�ximo s�bado por la noche. �Te sientes con �nimos?�
�Supongo. �Qu� vamos a hacer exactamente?�
�Lo mas probable es que vayamos a alg�n club,� dijo Harry.
��Perd�n?�
�Ya sabes, nos veremos en alg�n lado, probablemente aqu�, tomaremos unas copas, y luego iremos a alg�n pub a tomar unas cuantas copas mas. Luego a un club, a tomar otras copas mas, hasta que estemos lo suficientemente borrachos como para creer que podemos bailar, y quiz� lo suficiente como para cantar, y luego regresaremos a casa oliendo a alcohol y cigarro, demasiado cansados como para hacer algo mas que acostarnos, luego despertaremos con un dolor tremendo de cabeza, y juraremos que nunca, nunca mas volveremos a beber. Y nos preguntaremos como fue que pudimos creer que pod�amos cantar, cuando estando sobrios es evidente que no podemos.�
�Suena divertido,� dijo Draco ir�nico. ��Parecido a las fiestas que ten�amos en la Casa en Hogwarts?�
�Precisamente. Solo que con mucho mas ruido y alcohol.�
�Entiendo. Pero si vamos, es definitivo que necesitas ropa nueva. Ya me imagino c�mo habr�s salido vestido antes de que yo llegara,� dijo Draco con una ligera sonrisa de presunci�n.
�Solo quieres que me compre ropa nueva para quedarte con la que te prest�,� lo brome� Harry.
�Por favor. Me pongo esto por pura necesidad,� replic� Draco inmediatamente.
�Entonces, tendr�s que venir conmigo y comprarte algo tu tambi�n,� coment� Harry. Draco gru�� cuando se dio cuenta de que hab�a ca�do f�cilmente en la trampa de Harry.
�Bien,� dijo entre dientes. �Iremos de compras los dos. Pero no tiene que agradarme hacerlo.�
Harry tuvo clases esa semana, aparte del trabajo, as� que estuvo fuera la mayor parte del tiempo. Draco estaba mas o menos contento de quedarse en casa; pasaba el tiempo cocinando, leyendo y volvi�ndose loco.
Harry ten�a la culpa por completo de que se estuviera volviendo loco. Oh, no lo estaba haciendo a prop�sito, al menos, no lo cre�a Draco, pero igualmente lo estaba logrando. Un toque ligero aqu�, una peque�a sonrisa all� � todo y nada aceleraba su pulso, y agitaba sus nervios ya de por si sensibles. Se preguntaba si Harry estar�a conciente de siquiera la mitad de las cosas que estaba haciendo. �Sab�a que cada ma�ana Draco buscaba la ropa que se hab�a puesto el d�a anterior y se la pon�a? �Se preguntaba siquiera por qu� su ropa estaba ligeramente arrugada y ol�a a Draco? A menos que eso fuera lo que quisiera... pero, �c�mo podr�a alguien hacerlo sin estar conciente de ello?
Pero los toques eran lo peor. La forma en que sus manos se deslizaban sobre las de Draco, en apariencia por accidente, una palma c�lida rozando apenas una piel hormigueante, esa sensaci�n tan ligera y provocadora hac�a que Draco quisiera gritar. Estaba tambi�n la forma en la que se acomodaba en el sill�n cuando estaban viendo la televisi�n, su cuerpo en realidad nunca tocaba el suyo, pero si quedaba lo suficientemente cerca como para que su calor traspasara el cuerpo repentinamente fr�o de Draco. Y estaba esa vez en que le hab�a quitado el cabello de los ojos para acomodarlo detr�s de su oreja, fue un toque tan gentil que Draco quiso cerrar los ojos y vivir eternamente en ese momento. Pero los toques eran ef�meros y tan casuales que podr�an ser accidentales. Draco deseaba fervientemente que no lo fueran.
Sin embargo, esta ma�ana hab�a ocurrido lo peor de todo y era el motivo del humor nervioso e irritable de Draco. Estaba preparando el desayuno como de costumbre, inclinado sobre una sart�n que conten�a varios panquecitos con chispas de chocolate (una receta bastante plebeya, para gusto de Draco, pero a Harry parec�a gustarle cualquier cosa que tuviera chocolate), cuando un Harry adormilado entr� en la cocina bostezando. Habiendo descifrado su rutina diaria sin muchos problemas (Harry era muy predecible), sab�a que el chico de cabello negro ir�a directamente a la cafetera. No hab�a mucho espacio en la cocinita, y tendr�a que pasar junto a �l para llegar a la m�quina. A�n as�, no hab�a necesidad de que le pusiera las manos sobre las caderas al pasar. Durante una fracci�n de segundo todo su cuerpo estuvo recargado sobre su espalda, el calor de sus manos le quem� las caderas y la parte infinitesimal de aliento que le roz� la nuca lo hizo arder. Se le cay� la esp�tula de unos dedos repentinamente nerviosos, y tom� aire espont�neamente. Y Harry todav�a tuvo el descaro de preguntar si pasaba algo.
�Si, Harry, pasa algo. Has estado jugando con mis emociones durante toda la semana, prometiendo cosas que nunca cumples. Si quieres mi opini�n, deber�a haber m�s besos. Podr� ser nuevo en todo esto, pero definitivamente siento que ha habido una severa falta de besos,� medit� en medio de la soledad. Se ri� de si mismo, luego frunci� el ce�o, para despu�s sonre�r como loco, antes de volver a fruncir el ce�o. Harry Potter lo estaba volviendo loco, y no hab�a nada que pudiera hacer para detenerlo.
Fue hasta el viernes por la tarde, un d�a antes de su salida, cuando finalmente tuvieron oportunidad de salir de compras. Draco esperaba un poco impaciente en el departamento a que Harry regresara de su clase matutina para recogerlo. Iba vestido con un abrigo c�lido, sus zapatos desali�ados y los guantes rojos adornando una vez mas sus manos. No hac�a tanto fr�o, pero no pod�a salir sin los guantes. Harry lleg� y Draco respir� profundo y cruz� la puerta del departamento.
��Est�s bien?�
�Estoy bien,� escupi� molesto. �No me lo est�s recordando, �si? D�jame lidiar a mi con ello.�
Harry se contuvo de contestarle a la defensiva y en cambio dijo con tono neutral, �Primero tenemos que ir a la librer�a. Tengo que ir a recoger mi cheque otra vez.�
Llegaron a la librer�a, que no ten�a mucho movimiento, pues solo estaban en ella el Sr. y la Sra. Cooper. El Sr. Cooper era un hombre bajito, ligeramente calvo y de lentes, que ten�a una sonrisa casi tan amplia como la de su esposa.
�Harry, muchacho. Qu� gusto verte en esta maravillosa tarde, y este debe de ser Draco, tu nuevo �amigo�, de quien la se�ora no deja de hablar. Mucho gusto, hijo. Soy el Sr. Cooper, pero todos me llaman Coop, tu har�s lo mismo, �si?�
�Nadie lo llama Coop, es tan solo que �l piensa que ser�a un buen apodo,� coment� la Sra. Cooper alegre. El Sr. Cooper intent� fruncirle el ce�o a su esposa, pero era obvio que estaba muy enamorado de su esposa como para que surtiera efecto.
�Aqu� tengo tu dinero, Harry. �Lo ves? En ocasiones puedo ser organizada,� dijo. ��C�mo van las cosas entre tu y Draco? Espero que Harry haya estado cuidando mejor de ti, que la �ltima vez.�
Draco sonri�, �Oh, si. De hecho, vamos a salir ma�ana en la noche, y yo le coment� que se ten�a que comprar ropa nueva.�
��Felicidades! Yo he estado intentando llevar a mi esposo de compras, pero �l se niega rotundamente.�
��Qu� tiene de malo lo que uso?� intervino el Sr. Cooper.
�Hombres,� coment� la Sra. Cooper sacudiendo la cabeza. Draco le dirigi� una mirada de comprensi�n mientras que Harry puso los ojos en blanco.
��Le gustar�a venir con nosotros Sra. Cooper? Draco tambi�n necesita comprarse ropa y ya que obviamente no puede confiar en mi opini�n...� pregunt� Harry disfrutando el hecho de que Draco lo mirara furioso. Harry sab�a que si los acompa�aba la Sra. Cooper, Draco tendr�a que comportarse todo el tiempo, o sino, arruinar�a la broma.
��Oooh, me encantar�a! Ir� por mi abrigo, �no hay problema, cari�o?�
�Adelante. Dios no permita que me interponga entre tu y una salida de compras,� dijo el Sr. Cooper. Se volvi� hacia Harry y le gui�� un ojo, ��La mandar�n a casa en unos cuantos d�as, despu�s de que haya terminado la expedici�n?�
�Lo intentaremos,� contest� Draco. Camin� hacia la Sra. Cooper, y le ofreci� el brazo encantador. �Pero uno nunca sabe conmigo. Una vez que empiezo a gastar dinero, me cuesta trabajo detenerme,� Draco le entrecerr� los ojos a Harry y �ste trag� con dificultad. Sab�a lo que significaba esa mirada; significaba que iba a tener que gastar bastante dinero para mantenerlo tranquilo. Bueno, era de esperarse que Draco encontrara la forma de hacer que las cosas le resultaran beneficiosas. Harry deber�a estar mas enojado, pero por primera vez desde que salieran del departamento, Draco se ve�a relajado de verdad. As� que decidi� sonre�r y dejar que las cosas siguieran su curso.
La Sra. Cooper conoc�a las tiendas mejor que cualquiera de los dos hombres, as� que ella los gui�, llevando a Draco del brazo y a Harry sigui�ndolos.
�Nop, no me gusta c�mo se ve eso. El corte est� mal,� coment� Draco. Estaba sentado en una silla afuera de los probadores de los hombres. La Sra. Cooper estaba sentada a un lado. Estaban rodeados de varias bolsas de compras, la mayor parte de ellas de Draco.
�Estoy de acuerdo. Creo que deber�a probarse los pantalones negros en una talla mas chica. No s� por qu� sigue buscando ropa que obviamente le queda demasiado grande,� se�al� la Sra. Cooper. Desde hac�a un buen rato que Harry hab�a dejado de intentar que escucharan su opini�n, de cualquier forma lo ignoraban.
�Aqu� est�n,� dijo Draco al encontrar los pantalones para d�rselos a Harry. �ste se cambi� r�pidamente y volvi� a salir, intentando permanecer impasible al escrutinio de ambos.
�Sigue sin verse bien. Quiz� deber�amos ir a la siguiente tienda, creo que la semana pasada vi ah� unas cosas que le quedar�an perfectas,� dijo la Sra. Cooper �vidamente. Draco asinti�, Harry suspir� y entr� a cambiarse la ropa por lo que tra�a puesto. Mientras caminaban hacia la que deb�a ser la mil�sima tienda (en realidad, quiz� era la doceava en la que entraban, pero crey� pertinente la exageraci�n), Harry apost� por �ltima vez a terminar el viaje temprano. De alguna forma hab�a acabado con la responsabilidad de cargar todas las bolsas; una tos bastante oportuna de Draco lo hab�a librado de ayudar.
��Por qu� tenemos que seguir buscando? Ya encontr� algunas cosas, y realmente era Draco el que no ten�a nada qu� ponerse. Y hablando de eso, �c�mo fue que �l encontr� lo suyo tan r�pido?�
�Porque, cari�o, algunas personas comprenden inmediatamente lo que les queda bien,� contest� sonriente la Sra. Cooper. �Se necesita un poco de mas tiempo cuando tienes que dejar que otras personas te ayuden, pero no te preocupes. Ni siquiera hemos comenzado a pelear...digo, comprar.�
�Entonces, �lo de Draco fue mas r�pido porque tiene buen gusto?� pregunt� Harry desalentado. Entonces no hab�a forma de hacer este viaje mas r�pido, ya que ya hab�a admitido que ten�a muy poco o ning�n sentido de la moda.
�Bueno, en parte es eso,� dijo Draco. �Adem�s del hecho de que me veo bien con todo.�
La Sra. Cooper solt� una risita y Harry volvi� a elevar los ojos al cielo. Supon�a que era bueno que sus acompa�antes se la estuvieran pasando muy bien, y ya hab�a pasado un buen rato sin que Draco hubiera tenido un ataque de p�nico. Pero a�n as�, estaban tan alegres (debido a la personalidad habitual de la Sra. Cooper y al papel de Draco como el novio oficial), que estaba empezando a molestarlo.
La siguiente tienda result� ser casi la respuesta a los ruegos de Harry, pues pr�cticamente todo lo que se prob�, no solo le qued� bien, sino que cumplieron con los est�ndares casi imposibles de sus dos cr�ticos. Podr�a haber sobrevivido sin los comentarios lascivos y las insinuaciones descaradas de Draco, pero la Sra. Cooper se dedic� a animarlo, riendo hasta llorar ante algunas de las descripciones bastante expl�citas.
La Sra. Cooper insisti� en que ambos se cortaran el cabello despu�s de comprar la ropa. Los llev� hasta una est�tica en espec�fico, sugiriendo con unos movimientos exagerados de las cejas que Harry deber�a vigilar a su novio. Esto result� ser cierto porque uno de los estilistas era evidentemente gay y evidentemente le gustaban los rubios.
A Harry le cortaron el cabello bastante r�pido, mientras que el otro fue objeto de una larga discusi�n sobre la �asombrosa calidad y textura� de su cabello. Draco se sinti� bastante inc�modo por las atenciones no muy sutiles de su estilista, Alfredo. Cuando finalmente aparecieron las tijeras plateadas, Draco cerr� los ojos y esper� lo mejor.
�Se ve bien, amor,� coment� Harry en voz alta y clara. Draco abri� desmesuradamente los ojos cuando sinti� unos labios suaves sobre su mejilla.
�Gracias,� tartamude� pregunt�ndose en que momento se habr�a quedado dormido y comenzado a so�ar. Al levantar la mirada, alcanz� a ver a Alfredo por el espejo. Estaba haciendo un puchero y la Sra. Cooper le daba unas palmaditas en el hombro, Harry se volvi� a inclinar y le susurr� al o�do.
�Alfredo no estaba completamente convencido de que fu�ramos pareja. Por supuesto, �estoy asumiendo que no te interesa una cita con el chico maravilla de las tijeras?�
�Para nada,� dijo Draco sonriente. ��Sabes? tenerte como novio ciertamente tiene sus ventajas.�
Harry se ruboriz� ligeramente y se volvi� dejando a Draco suspirando descontento. Tal pareciera que siempre que se presentaba una oportunidad de que ocurriera algo entre ellos, Harry se echaba para atr�s. No ten�a sentido, ya que Draco estaba completamente convencido de que Harry quer�a que hubiera una conexi�n. Entonces, �de qu� ten�a miedo? �y c�mo iba a hacer para que cambiara de opini�n?
Despu�s de que se cortaron el cabello, Draco y Harry llevaron a la Sra. Cooper de regreso a la librer�a, para luego regresar al departamento con sus compras. Draco estaba colgando su ropa en el cl�set de la rec�mara cuando se top� con el abrigo que llevaba puesto cuando lleg� por primera vez. Parec�a que hab�a sido hace siglos. Se estremeci� cuando recuerdos no placenteros invadieron su mente y guard� el abrigo en el rinc�n mas alejado del cl�set. Luego procedi� a colgar la ropa de Harry, y cuando hubo terminado, retrocedi� un poco para contemplar su obra. Le complaci� ver todo ordenado, con su ropa colgada junto a la de Harry, como si as� debiera ser.
Harry trabajaba casi todos los s�bados, pero regresaba a casa para la cena. Despu�s de comer, tomaba una siesta en el sof�, mientras que Draco terminaba de leer el �ltimo libro que estuviera leyendo en la comodidad de un sill�n. Cuando menos, �sa hab�a sido la intenci�n original, pero por supuesto, su mente traicionera le hac�a dirigir miradas anhelantes al hombre que dorm�a frente a �l. Maldici�n, era fascinante a�n en ese estado de coma. Ten�a el ce�o ligeramente fruncido, y un leve tic en sus miembros se hab�a vuelto notorio. Draco lo sacudi� para despertarlo antes de que empeorara.
�Pens� que querr�as darte un ba�o antes de que llegaran tus amigos,� coment�. Harry se tall� los ojos y se estir�.
�Si, gracias, eso har�,� contest� Harry. Ya le hab�a puesto lo que se iba a poner � no iba a arriesgarse con su atuendo, a pesar de que no hab�a forma de que no combinara la ropa que hab�an escogido entre �l y la Sra. Cooper. Conociendo a Harry, probablemente el hombre encontrar�a la forma de hacerlo. Harry se llev� la muda al ba�o consigo, y Draco decidi� que �l tambi�n podr�a cambiarse ya, dado que ten�a la rec�mara para si mismo.
Estaba parado frente al espejo, arreglando su ya perfecto cabello. Ten�a que reconocerle algo a Alfredo � y era que el hombre s� sab�a cortar el cabello. Debi� quedarse admirando su reflejo mas tiempo del que hab�a pretendido, porque todav�a estaba ah� parado cuando Harry entr� ya listo para irse. Pod�a ver el reflejo del otro en el espejo, as� que no necesit� voltearse. Llevaba puestos unos pantalones negros que ca�an holgados sobre las piernas largas y delgadas; una camiseta verde oscuro, casi negro, que enfatizaba ligeramente sus brazos musculosos, un pecho tonificado, y unos abdominales dulcemente definidos. Su cabello negro ligeramente ondulado ensombrec�a su cara p�lida, haciendo que resaltaran a�n mas sus ojos verdes por su luminosidad. A diferencia de otras veces que lo hab�a visto sin lentes, en esta ocasi�n los ojos de Harry no estaban nublados o enturbiados, sino que eran mordaces y penetrantes y parec�an taladrarlo a�n a trav�s del espejo.
Harry respondi� a su pregunta no hecha, �Traigo puestos lentes de contacto. No me gusta mucho usarlos, me hacen sentir... expuesto. Pero cre� que esta noche se ver�an mejor.�
Draco pod�a entender sus motivos; con los lentes de contacto, la cara de Harry era excepcionalmente abierta, incluso vulnerable. A pesar de la luz tenue, esos ojos verdes destellaban y era f�cil leer la cruda emoci�n de esas orbes esmeralda. Era su cara combinada con la ropa nueva sobre ese cuerpo agradablemente desarrollado, la que lo convert�a en este momento, en alguien casi imposiblemente hermoso. Draco reprimi� un gru�ido y en cambio murmur� algo.
��Qu� dijiste?� pregunt� Harry. Era evidente que buscaba alguna se�al de aprobaci�n, por lo que Draco reuni� todo su coraje para volverse a enfrentar a la persona. Harry se ve�a mejor que su reflejo.
�Dije que no se supon�a que te vieras tan bien,� contest� molesto por no tener un mejor control de esta situaci�n.
�Vaya, lo siento,� contest� Harry sarc�stico.
�Deber�as estarlo,� dijo Draco regresando a la seguridad del espejo.
��Y cu�l es la raz�n exacta por la que no quieres que me vuelva a ver tan bien?�
Si Draco no hubiera estado tan preocupado destroz�ndose el cabello, se hubiera golpeado la cabeza contra la pared. Quer�a decirle a Harry que se supon�a que deber�a verse como siempre, porque cuando menos entonces ten�a la oportunidad de mantener su pulso normal. Quer�a sacudirlo hasta que el otro chico se diera cuenta de que si sal�a con la apariencia que ten�a ahora, provocar�a que las cabezas voltearan por todo el lugar. Quer�a lanz�rsele, envolver su cuello entre sus manos y estrangularlo, porque una vez mas se estaba burlando de �l, lo estaba provocando y haciendo que se volviera loco de deseo. �C�mo pod�a ser tan ciego Harry?
Harry cambiaba de peso de un pie al otro. Se sent�a bastante inseguro sin el cabello sobre los ojos, sin los lentes y la ropa holgada. El hecho de no poder descifrar el humor de Draco tampoco ayudaba a su confianza. Y hablando de �l, �siempre ten�a que verse tan tranquilo y controlado?
Draco tra�a puestos unos pantalones grises de nylon, el cord�n de la cintura se ce��a sobre la parte baja de sus delgadas caderas (no sab�a si el dise�o as� era o si era debido a que segu�a estando muy delgado), pero Harry supuso que el rubio sab�a exactamente lo que estaba haciendo. Envolv�a su figura fina una camisa de manga larga, color gris mojado y una textura casi met�lica, y el trozo de clav�cula que se adivinaba por el cuello de la camisa era incre�blemente seductor. Al igual que todo lo concerniente a Draco, desde su porte ecu�nime, la suave curva de su cuello, la calidad radiante y n�vea de su piel, hasta esos ojos plateados cambiantes, todo ello provocaba un efecto tan sutil como devastador. Se le sec� la boca.
Observ� embelesado c�mo Draco se apartaba del espejo, y se aproximaba hacia �l, el movimiento elegante de sus miembros le permit�a deslizarse en vez de caminar. Estaba consciente de que en alg�n punto hab�a dejado de respirar, pero en ese momento no le pareci� muy importante. Draco extendi� la mano con los ojos fijos en los de Harry, y �ste los abri� mucho. Sacudi� una pelusa inexistente de su hombro.
�Una pelusa,� respir� Draco.
�Oh,� contest� tontamente Harry.
En ese momento son� el timbre de la puerta y los sobresalt� a ambos. Harry se alej� de Draco de un brinco y se dirigi� r�pidamente hacia el intercomunicador. Presion� un bot�n y les dijo a sus amigos que bajar�an enseguida. Cuando regres� a la habitaci�n, Draco ya se hab�a puesto el abrigo y los zapatos y sosten�a la chaqueta de Harry.
�Muy bien, entonces, �supongo que estamos listos?�
�Algunos mas que otros,� murmur� Draco.
Sus amigos estaban parados afuera de la puerta principal del departamento. Tim estaba recargado en la parte trasera de un carro rojo oxidado, era un hombre bastante grande de facciones francas y una expresi�n solemne que levant� la vista con ligero inter�s cuando Harry y Draco se aproximaron. Mike, al contrario a Tim, era peque�o y vivaz y camin� para cerrar los pocos pasos que le faltaban para interceptar a Harry.
��Harry! Dime que te gusta el cabello. Ver�s, es que me hice unos picos, pero Tim me dijo que me ve�a bobalic�n, entonces me los quit�, luego record� que nunca le hago caso a ese payaso, entonces me los volv� a hacer, pero esta segunda vez hasta a mi me parecieron exagerados, entonces fui a quit�rmelos otra vez, pero Tim dijo que nos ten�amos que ir porque se nos hac�a tarde...�
Harry lo interrumpi�. La �nica forma de conseguir una conversaci�n decente con Mike era interrumpi�ndolo en medio de su charla. �Vaya, d�jame verte bien.� Se llev� una mano a la barbilla y lo rode� con aspecto grave. Termin� su inspecci�n fingida incapaz de soportar el puchero en los ojos caf�s de Mike. �Te ves genial, Tim no sabe lo que est� diciendo.�
Mike se gir� triunfante y le grit� a Tim, ��Ves? Te dije que le gustar�a.�
�Me parece maravilloso. �Crees que ahora podr�as presentarnos, Harry?�
�Cierto, lo siento,� coment� Harry mientras se dirig�an al coche. �Les presento a Draco. Draco, ellos son mis amigos Tim y Mike.�
�Gusto en conocerlos,� dijo cuidadosamente Draco acerc�ndose inconscientemente a Harry.
�Me imagino que tu eres el motivo por el que Harry se ve tan exquisito esta noche,� coment� Mike. Este era el tipo de reacci�n que hab�a temido Draco, se sinti� demasiado tentado a tomar la mano de Harry para delimitar su terreno. Desafortunadamente, Harry no era suyo � todav�a.
Tim puso los ojos en blanco, �Grandioso, ahora tambi�n te le est�s insinuando a nuestros amigos. �No tienes verg�enza?�
�Aparentemente ninguna. Todav�a salgo contigo, �no?� coment� alegre Mike.
�Hey, les hice prometer que se comportar�an para que no asustaran a Draco. �Qu�? �Nos vamos o no? Est� haciendo un fr�o de los mil demonios aqu�,� coment� Harry.
�Ah, Harry. Siempre la voz de la raz�n. Espero que tu seas mas interesante, Draco,� dijo Mike. Harry se limit� a mover la cabeza divertido.
Se subieron al coche, la mayor parte de la conversaci�n se bas� en c�mo iban a hacer para llegar al club sin perderse en la oscuridad y las callejuelas. Draco decidi� que no le gustaba viajar en coche, al cerrar los ojos fuertemente cuando doblaron una esquina a alta velocidad, y se sinti� dudosamente encantado cuando llegaron a su destino.
�Este es uno de nuestros lugares favoritos,� le inform� Mike mientras esperaban afuera de la entrada a que Tim estacionara el coche. �Lo suficientemente lejos de la Universidad como para que no vengan muchos estudiantes, mucha gente, precios razonables, ruido, m�sica alegre y un ambiente �amigable�.�
��Amigable?� pregunt� Draco.
�Se refiere a que no hay riesgo de que lo golpeen aqu� por besar a su novio,� le inform� Harry.
Lleg� Tim y todos se abrieron paso entre la muchedumbre para entrar en el club. Unas luces giratorias colgaban de las vigas y una m�quina de neblina emit�a bocanadas de humo en intervalos regulares, que se mezclaba con el aire ya de por si denso, y hab�a gente por todos lados donde mirara Draco. Lo invadi� el p�nico cuando los objetos silenciosos y neblinosos comenzaron a adoptar formas siniestras. Sin embargo, lo que finalmente tir� su confianza, fue la gente que se le apretaba, y forceje� cuando sinti� que una mano se cerraba alrededor de su brazo, para soltar un gritito que afortunadamente fue apagado por la m�sica estridente.
�Te tengo, est� bien, lo siento, no pens�,� dijo Harry preocupado. Draco sacudi� la cabeza haciendo de lado la necesidad de una disculpa.
�Es que fue mucha gente y ruido demasiado pronto. Estar� bien,� contest� Draco. Harry presion� la mano gentilmente sobre la parte baja de su espalda mientras guiaba al rubio para que avanzara nuevamente hacia la mesa que les hab�a conseguido Tim. Mike llev� sus abrigos al guardarropa y Draco agradecido acept� el asiento de la esquina. Como Harry todav�a se ve�a preocupado, Draco se oblig� a sonre�r. �Mira, estamos aqu� para pasar un buen rato. Entonces, emborr�chame de verdad, �trato?�
�Si est�s seguro...�
�Harry, el hombre dijo que quiere emborracharse. Es nuestro trabajo ver que tenga �xito,� coment� Mike al escuchar la �ltima parte de su conversaci�n cuando regres� del bar con sus tragos. �Bebe, la hora feliz sigue unos quince minutos mas. Luego esto deber� comenzar a llenarse de gente.�
Draco palideci� ante el prospecto de mas gente abarrotando el peque�o local, pero tambi�n estaba decidido a demostrar que no se intimidaba f�cilmente. Se bebi� su cerveza como si fuera la respuesta a todos sus problemas, aunque de hecho, por esta noche, s� lo era.
Draco re�a por lo bajo fren�ticamente por otra de las bromas incre�blemente grosera, de mal gusto y por lo tanto terriblemente chistosas de Mike. Tim trazaba figuras sobre la mesa entre la gran cantidad de botellas y vasos que llenaban la superficie, mientras observaba a su novio con una mirada en parte asombrada y en parte de admiraci�n. Harry sonre�a suavemente, con los ojos ligeramente entrecerrados; se sent�a complacido por c�mo estaba yendo la noche. Sus amigos se llevaban bien, Draco hab�a alcanzado ese estado feliz de borrachez en el que las inhibiciones e inseguridades no parecen importantes y finalmente la m�sica era buena. Tambi�n ayudaba el hecho de que �l tambi�n estuviera un poco embriagado.
�Draco, a bailar,� dijo Mike poni�ndose repentinamente de pie y casi tirando la mesa en el proceso. Harry sali� de su letargo para protestar en nombre de Draco, pero �ste no lo dej�.
�No, gracias, a menos que... �Harry? �Quieres?�
Para su sorpresa, los tres hombres en la mesa estallaron en carcajadas. Mike casi se cay� al piso de la risa sujet�ndose el est�mago. Cuando pudo recuperarse lo suficiente, solt�,
��Quieres que Harry baile? �Tienes tendencias masoquistas?�
�Oh, vamos, admito que no soy grandioso, pero tampoco lo hago tan mal,� replic� Harry. Mike comenz� a re�r nuevamente y Tim enarc� una ceja. ��Si lo soy?�
�Si lo eres. Y como somos tus amigos, no podemos permitir que te humilles de esta manera � bueno, al menos no cuando se pueda asociarnos a dicha humillaci�n,� dijo Tim. Era la oraci�n mas larga que hab�a dicho en toda la noche. Quiz� era porque era el �nico que segu�a un poco sobrio.
�Vamos, Draco. Dejemos a este par de pies izquierdos en donde puedan observarnos y sentir envidia. �Por favor?� Ahora Mike estaba suplicando, y para el asombro de Harry, Draco acept�. Era evidente que el rubio estaba mas borracho de lo que hab�a cre�do.
Draco pensaba que quiz� si Harry beb�a un poquito mas, pudiera manipularlo para que bailara con �l. Y si pod�a hacer que se comprometiera con semejante acci�n en p�blico, eso significar�a un gran avance en la direcci�n correcta. Era el plan que se le hab�a ocurrido en alg�n momento de la tarde despu�s de que se hab�a acostumbrado un poco mas al ambiente. Era un plan astuto y Draco se sent�a enormemente complacido porque involucraba astucia, ma�a y enga�o. Imag�nense, ellos realmente cre�an que estaba intoxicado. Una sonrisa cruz� por su rostro.
�De acuerdo, Mike. Solo si Tim est� de acuerdo.�
�Vayan, divi�rtanse,� dijo Tim que evidentemente se sent�a aliviado de no tener que poner un pie en la pista de baile. Harry se puso de pie para permitir que Draco pasara y decidi� ir por otro trago. Cuando regres� a la mesa, Tim miraba embelesado a los bailarines, en particular a Mike y a Draco. No era el �nico y lo que hac�a la vista tan interesante no era simplemente porque fueran dos hombres.
�Y es por eso que no te dejamos bailar,� murmur� Tim y Harry estuvo de acuerdo en silencio. Los movimientos de Draco hubieran hecho que cualquier d�bil intento de Harry se viera grotesco en comparaci�n. El baile flu�a naturalmente, como si Draco hubiera sido creado para que lo observaran. Quiz� as� era porque ciertamente Harry no pod�a quitarle la vista de encima. Era todo plata y sombras, seductor y sensual. Harry quer�a cerrar los ojos debido a las sensaciones tan abrumadoras, pero su cuerpo lo traicion� pues no deseaba que lo privaran de esta nueva fuente de energ�a, el revitalizador afrodis�aco del alma.
Comenz� una canci�n lenta y Mike y Draco regresaron a la mesa.
��Est�s lo suficientemente borracho como para arriesgarte, Harry?� pregunt� Draco. Harry se resist�a, por su mente pasaban miles de excusas. Se sent�a tentado a decirle a Draco que sin importar lo bien que se hubieran visto �l y Mike, los hombres no deber�an bailar y en especial no juntos. Adem�s, era una canci�n lenta, y ahora la gente estaba interesada en Draco y si iban a la pista de baile los observar�an a ambos y tendr�an que estar muy juntos...
�De acuerdo,� contest�. Se arrepinti� de haber hablado en el momento en que salieron las palabras de su boca, pero ya era demasiado tarde. Draco lo estaba jalando de la mano en una forma parecida con la que hab�an entrado en el club, aunque al rev�s. Era Draco el que guiaba a Harry; Draco que hac�a que la gente que los observaba pareciera inconsecuente.
Era evidente que Draco estaba pensando en lo mismo, pues cuando estuvieron en posici�n debajo de las luces multicolores, le repiti� lo que Harry le hab�a dicho antes: �Te tengo, est� bien.�
Harry se qued� ah� parado, se ve�a inc�modo, sus ojos se posaron en la gente que los rodeaba, sent�a que llamaba mucho la atenci�n.
�Por el amor de dios, Potter. No es una marcha f�nebre. Mira, pon tus manos aqu� y deja que yo haga el resto,� coment� Draco exasperado, aunque encantado por la reticencia del otro. Coloc� sus manos sobre sus caderas y desliz� las suyas sobre los hombros de Harry. �ste estaba muy tieso, remov�a los pies, todav�a se ve�a ansioso. Draco suspir�.
�Rel�jate, Harry. Est� bien, todo est� bien.�
Lo acerc� hacia si, hasta que pudieron sentir el cuerpo del otro.
�Cierra los ojos, Harry,� murmur� Draco y Harry lo obedeci�. Lentamente gui� su cabeza hasta que qued� descansando sobre su hombro. La tensi�n en el cuerpo de Harry comenz� a aflojarse, los m�sculos de su cuello y hombros parecieron derretirse bajo de sus dedos. Draco sigui� acarici�ndole la espalda, bajando por su espina para luego subir hasta su nuca en donde jug� con los mechones suaves de cabello negro.
Draco lo sinti�.
El momento en que Harry cedi� todo control, todo pensamiento y se entreg� por completo a la protecci�n de Draco. Durante un momento lo sorprendi�: la ternura cuando Harry volte� la cabeza y acarici� gentilmente con la nariz su quijada, y la forma que en su cuerpo se convirti� en un peso c�lido, pesado, presion�ndose contra Draco con abandono completo. Lo abraz� con mas fuerza por instinto. Ahora estaban unidos, con las piernas entrelazadas, y por alg�n extra�o motivo, la m�sica no parec�a importante, y la multitud inexistente. Cuando Harry suspir�, Draco lo sinti� recorrer su piel, y esto lo hizo jadear. Le habr�a gustado cerrar los ojos al igual que �l y saborear cada toque, pero se sent�a responsable por el estado de Harry. Cada vez que alguien los miraba, lo abrazaba con mas fuerza, sin importar si eran miradas apreciativas o de incomodidad, porque por primera vez, �l era el protector. �Esto era lo que Harry necesitaba? �Que para variar alguien cuidara de �l? Porque en este momento, Draco sent�a que pod�a hacerlo; es mas, quer�a ser la persona en la que se apoyara Harry. Era una paradoja extra�a el hecho de que al brindar fuerza uno se volviera mas fuerte.
��Te acuerdas lo que dijimos acerca de que Draco hab�a sido un arrogante al ignorar nuestro consejo de no bailar con Harry?� le pregunt� Tim a Mike. Mike se estaba quedando dormido en su silla recarg�ndose pesadamente contra Tim, quien ten�a un brazo fuerte alrededor de los hombros del otro.
�Si,� respondi� Mike.
��Recuerdas que dijimos que se iba a arrepentir de ir a la pista de baile con Kluts-King?�
�Aj�,� dijo Mike bostezando ampliamente.
�Creo que le debemos una disculpa,� dijo Tim se�al�ndolos. Mike levant� la vista y a pesar de su estado adormilado, se enderez� en su silla y los mir� boquiabierto.
�Harry est� bailando,� observ�. �Y bien.�
��Sabes qu� pienso, Mike?�
�Ilum�name.�
�Creo que por fin Harry encontr� a su otra mitad. Si Draco ha podido llegar tan lejos, quiz� pueda hacer el resto del camino.�
�Nuestro peque�o Harry se ve feliz,� coment� Mike acurruc�ndose contra Tim, sus ojos brillaban mientras miraban con cari�o a la pareja que no sab�a que estaba siendo observada. �Es maravilloso, �no?�
�Tan s�lo esperemos que Harry no encuentre una forma de echarlo todo a perder.�
La m�sica se detuvo, para luego volver a comenzar, pero la pareja en el centro lo ignor�. Harry reacomod� sus manos sobre la cintura de Draco, provocando accidentalmente que la camisa se subiera un poco. Descans� los dedos tranquilamente sobre la piel expuesta, ocasionando que Draco sintiera como si lo estuvieran quemando lentamente de afuera hacia adentro. Se le aceler� el pulso, y se ruboriz�. �l meti� los dedos aun mas en el cabello de Harry, maravill�ndose por el contraste entre la frialdad de los fr�os mechones de seda y la calidez de la curva de la cabeza de Harry. Draco crey� escucharlo gemir, y comenz� a susurrarle y tararearle sonidos sin sentido al o�do. Cuando Harry se estremeci�, lo abraz� con mas fuerza. Era un baile diferente a todos; un baile que no ten�a que ver con los pasos, sino con anticipar lo que se necesitaba. En este momento, Draco necesitaba a alguien en quien concentrar su atenci�n y Harry... Harry necesitaba saber que estaba bien dejarse abrazar.
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